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jueves, 29 de diciembre de 2016

SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVIII en el PARTIDO DE CANTERA BLANCA



En el siglo XVIII los ríos y los caminos dividieron esta zona del Palancares a la hora de formar el distrito o partido de campo de Cantera Blanca. En concreto, este comprendía dos partes de este río arriba: por un lado la Peñuela, Fuente la Oya, Cantera Blanca y Chaparral de Nubes; por otro lado, Bramaderos., Valdegranada y Alamoso. En tiempos del Catastro de la Ensenada, teniendo en cuenta que pudiera ocupar una zona superior al tradicional partido de campo de Cantera Blanca, se le asignaron y ubicaron 73 unidades familiares en torno al río Palancares, agrupando unos 429 habitantes, entre los que se encontraban un hidalgo, dos cabezas de familia más de 60 años, 21 hijos de 18 años, 87 menores de 20 años, 79 hijas, 10 parientes, 62 sirvientes y 40 gañanes, lo que demuestra que es una población dedicada al laboreo del campo y a la agricultura con grandes casas nobles o cortijos en las que vivían los miembros jornaleros de la hacienda familia así como gañanes y pastores. Suele repartirse cierto número de suertes en torno a las veredas y río del Palancares, Yerbatunal, Llano de los Muchachos, Caiceruela, y Chaparral de Nubes.

Pósito y nuevo repartimiento de tierras


Debido a la buena situación de la hacienda municipal, en 1767 se eximieron a éstos del medio de celemín por fanega que pagaban por el préstamo de trigo del Pósito, librándolos de pagar más de cinco mil fanegas de trigo y cuarenta mil reales por una orden del 19 de junio de dicho año y todo tipo de escritura y medidores.
Se hicieron préstamos al tres por ciento de cuatrocientos mil reales y con el dinero recogido pagar los dos censos que tenía la ciudad con el conde de Humanes y Juan Pérez de Herrasti, vecinos de Granada., Además obligaron a almacenar cada año 14.000 fanegas de trigo con destino al abasto de pan a los vecinos, dando lugar a que las crisis alcistas del pan en el resto de la nación no repercutieran en la ciudad, como fue el año 1773, en el que ante la carestía y subida del pan en el resto del país a 70 reales la fanega la comarca alcalaína no se vio afectada aún más se compró el trigo para la cosecha a 37 reales.
En la misma línea del país se reparten tierras de propios entre los vecinos de la ciudad y el campo, tendiendo a otorgarlos a los más cercanos a su vecindad y entre los labradores, yunteros, pujareros y jornaleros, dejando reservados pocos terrenos para el resto de los oficios. Entre los nuevos terrenos repartidos a partir de 1768, se encontraban las Noveruelas, el Romeral, los Llanos, Fuente Álamo, Encina Hermosa, que van a dar lugar al asentamiento definitivo de muchos labradores en las aldeas , que comienzan a progresar y aumentar de población, como las Ribera, Charilla, Santa Ana, la Pedriza, Valdegranada, Hortichuela, y Fuente Álamo.1 Supusieron una cantidad de once mil ciento catorce fanegas y siete celemines, que fueron aprobadas anteriormente en el año 1662. Aunque las distintas disposiciones reales de los años siguientes pretendían que se favoreciera a las clase más necesitadas y a la vez laboriosos. La política real, emprendida por Campomanes, fue reglamentada a partir de febrero del dicho año, y nos muestra claramente el nuevo espíritu que animaba a los nuevos dirigentes.
Unas líneas de progreso, basadas en el desarrollo de la riqueza, por encima de todo lo que significaba el retraso de las tierras improductivas. Todo ello se disponía en favor de las clases más desfavorecidas. Pero siempre excluyendo a los morosos. Ese fue el intento y el deseo. Lejos quedaron los resultados. Para llevarlo a cabo, el cabildo del ayuntamiento con el asesoramiento de los diputados y síndico del común, convocan a los doce electores de cada una de las parroquias que se encargan de nombrar tres peritos de tasar, evaluar, censualizar y medir las más de mil fanegas de tierra, a las que se aplicaron las nuevas políticas agrarias. Eran personas de reconocido prestigio social y de conocimiento agrícola en la agrimensura, labradores o regidores.
Muchas parcelas de ellas provenían de antiguas roturaciones anteriores que mantenían arrendatarios y colonos año tras año, que serían los primeros que causaron los primeros trastornos. Dividieron los terrenos en los veinte partidos a los que se les asignarían tierras y nuevos propietarios. Para ello, se valieron de los párrocos de cada uno de los sitios y de los alcaldes de ordinarios como en Frailes y el Castillo de Locubín. Tasaron el valor de cada fanega de tierra y los trances y parcelas más adecuadas. Realizaron una perfecta delimitación entre los terrenos, parcelas y trances en cada uno de los cuadernos con la valoración antecedente, antiguo propietario y dejaron en limpio los nuevos. Los distintos repartimientos correspondían a los señalados en el cuadro adjunto:
CUADRO DE REPRTIMIENTTOS Y COLONOS 1768.


Encina Hermosa

nueve hojas: registros de nuevos colonos desde 1216 hasta 1564, incluyendo Navalperal, y Navastrillo . Se asignó en su totalidad a vecinos del Castillo y de la Venta del Carrizal


Fuente Tétar


Navaltrillo


Charilla










Frailes










Chaparralejo





Palancares



Camello


Cantera Blanca


Hondonera


Dehesa entre las Torres


Los Llanos






Dehesa de los Caballos


Cañada del Membrillo.


Majalcorón


Cañada del Dornillo

La Rábita


Cuaderno 18: Fuente Álamo

Cuaderno 19: La Rábita

Cuaderno 20: Sierra san Pedro


Se asignó a colonos del Castillo, registrados de 1605-1607

Se asignó a colonos del Castillo desde el 1565 hasta 1603

Comprendiendo el Robledo, Fuente el Gato, Guadalcotón Majadillas, cerro Martín Cano, la dehesa de Charilla, cañada del Infierno, la Torre, Gamonales, Amoladeras, Jaralejos, Mirador, alberquilla, portillo de Alcalá, Celada, Peña el Fraile y Hoya Redrada, se repartió entre colonos de Charilla y Alcalá. Tenía las parcelas 198-318.








Comprendiendo el Cerro, Loma Pelada, Loberuelas, Cuesta de Frailes, Hoyos, Carboneras, Almoguer, Hoyuelos, Retamales Zarzalejos, Sotorredondo, Solana del Endrino, Majada de Romero, Ejidos de Verdugo, se reparten entre vecinos de Frailes salvo el Romeral con vecinos de Alcalá (parcelas de 320-422)










Comprendía también Alcaiceruela y Llano de los Mazuelos con las parcelas de la 423-547, repartidas entre vecinos de Alcalá, Mures, Ribera y Santa Ana.



Con el Espinar de la Peña el Yeso y Cañada el Carril para vecinos de Alcalá 593-609 y 693-710



547-553 Algunos vecinos de Acequia



Comprendiendo Yerbatunal, Caleruela y Chaparral de Nubes de 774-884 algunos vecinos de Cantera Blanca, en su mayoría colonos alcalaínos.
De la 610-692 eran colonos alcalaínos.


Comprendiendo Portichuelo y Navazo las parcelas 765 hasta 774, eran colonos alcalaínos.

Comprendiendo Cañadas de san Marcos, Canteras Viejas, 
Portillo Cerrado, Boca de Charilla, Cruz del Rayo, Fuensomera hasta chaparral de Biedma con 157 colonos, en su mayoría vecinos de Alcalá.





Comprendiendo las parcelas desde 774-838 se repartieron vecinos de Alcalá.



Las parcelas 916-952 entre vecinos de Alcalá.

Las parcelas 885-915


Las parcelas 953-963

Comprendiendo desde la dehesa hasta los Retamales:1017 hasta 1212 sin especificar vecinos, aunque algunos corresponden a la zona

Fuente Álamo

y Cañada Honda desde 961 hasta 1017
Se repartieron en su mayoría a colonos alcalaínos, aunque las zona de Charilla sobre todo, Cantera Blanca, Riberas, Mures, Acequia las Caserías, y la Rábita hubo colonos de dichos lugares. En su mayoría, eran labradores, arrendatarios y algunos que otros oficios que ocuparon las parcelas más extensas como en el Robledo.
Terrenos que hasta ahora se habían concedidos para roturarlos en sementeras son sustituidos por pagos de olivares como los LLanos, el cortijo de la Merced, propiedad de alcaide Vicente Estrada planta los primeros olivos, se intercambia terrenos baldíos de la zona de la Pedriza por Fausto Fernández de Moya por otros aptos para el olivar en la zona de la Acamuña
En el siglo XVIII, en 26 de mayo de 1770, con motivo de la política de la promoción de la riqueza agrícola e industrial se llevó a cabo, siguiendo las directrices de le Consejo Supremo de Castilla, un repartimiento muy importante en toda la zona de Alcalá la Real que afectó a unas diez mil fanegas de tierra pertenecientes a los terrenos comunales o de realengo. En este paraje de Cantera Blanca se repartieron de nuevo las siguientes suertes en estos parajes:


-Llano de los Muchachos: 43 suertes, del número 799 al 842, (11 de nueve fanegas; 6 de más de diez fanegas, y el resto entre cinco y ocho), que se repartieron entre los que labraban y constituían los cortijos de este lugar. Entre las familias se encontraban las de Antonio González, Agustín José Carrillo, Feliz de Mesa, Miguel y Juan de Ocaña, Peñálver, García, Antonio de Alva, los Coca, Hermoso, e García Gallardo, Márquez, Francisco Guelte o Huelte,
-Cuatro en Ejidos de Verdugo,( dos de 11 fanegas y otras de seis y siete, correspondían a los números 730-734)
-Yerbatunal, lo que hoy es Gatunal, con cinco suertes y 32 fanegas- Recayeron en María Marques, Ricardo Palacios, Valentín Romero y Pedro García Romero.
-Alcaiceruela o Escaleruela ( que suelen asignar a las Pilillas) con 20 suertes para familias de los Márquez, Peñalver, Cano , entre otros. es correspondían las suertes 763-784.
Espinar de la peña del Yeso co 27 suertes , que se distribuían entre cuatro de doce fanegas y el resto entre 5 y nueve fanegas , para familias de Francisco de Toro, Arévalo, Gutiérrez, etc. Correspondían a las encuadradas entre los números 843 y 859.
-La Hondonera con 87 parcelas repartidas entre vecinos de la ciudad de Alcalá la Real. Corresponden a las parcelas 860-947.
-Chaparral de Nubes con 30 suertes (1102--- 1140 l La mayoría de seis fanegas y media , cuyos colonos pertenecían al núcleo de los cortijos rurales de la Pedriza.
-Y otra del mismo Llano de los Muchachos y Palancares ( 252-301) con 40 parcelas de unas seis fanegas de tierra con sobrantes en camino y algunas de 11. Por este lugar se van concentrado algunas familias de cortijos como el de los Hueltes y García Gallardo en diversas parcelas del Llano de los Muchachos.
-Camello, que dará lugar a una serie de roturaciones ilegales a partir de 1770 y desembocará con la imposición de la autoridad en el siglo siguiente.
A la labor de roturación de las tierras y su labranza, se añadió que muchos de ellos fijaron residencias en albergues, concedidos mediante un censo en las zonas comunes o junto veredas o caminos reales, como fue el caso de la Pedriza, donde el camino que baja hacia el Palancares desde el cortijo de Pineda y luego hacia el Palancares por Fuente Nubes, le servirá de asentamiento rural. Con ello nacerá el núcleo que recibe este nombre. Las casas solían ser de pequeñas dimensiones y poco fondo , pero con el paso del tiempo se vieron favorecidas con la ampliación de sus corralones, abandonando las antiguos chozones de retama. A finales del siglo XVIII se produce la creación de nuevos molinos en zonas que hasta ahora no taían dichos molinos e incluso otros se transforman de batanes en molineros. Entre los primeros destaca el del arroyo del Palancarez levantado en 1798 por Juan Gutiérrez que paliaba las grandes marchas que debían recorrer los vecinos del Partido de Cantera Blanca y Valdegranada. La ciudad le concedía los terrenos en las riberas del río a cambio de una renta de 220 reales.


HABITAT, POBLACIÓN Y VIVIENDA
Por eso, su paisaje reflejaba y refleja un hábitat mixto entre núcleos disperso(cortijos) y concentrado(cortijada de la Pedriza). Para conocer este aspecto, hay que remontarse a tiempos anteriores y la evolución del hábitat. En el siglo XVI, con toda seguridad existían varios cortijos donde acudían los jornaleros, en tiempos de la cosecha, y los gañanes y pastores para apacentar el ganado, pero no residía nadie en este partido de campo. Desde el portillo de las carretas hasta Fuente Nubes, se sabe que pasaba una vereda donde lindaban y se encontraban las tierras del escribano Blázquez ( luego del regidor Pedro Serrano de Alférez en el siglo XVI) , el regidor Pedro Hernández de Alcalá o capellanía de don Diego de Arana Figueroa, varios repartimientos del tiempo de Carlos I y corregidor Francisco de Alarcón ( cortijo de don Diego de Córdoba, oidor de la Chancillería de Granada).

1 AMAR. Caja 132. Pieza 11.











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