domingo, 23 de noviembre de 2014

DIARIO DEL RUTERO AL PRINCIPIO DE LA RUTA DEL CALIFATO EN CÓRDOBA.



A LAS OCHO Y MEDIA EN PUNTO, EN LA Estación de Autobuses nos dimos cita las asociaciones de Huerta de Capuchinos y Clásico La MOTA. Dos autobuses con destino a Córdoba. San Cristóbal, invocado para los creyentes; para los  agnósticos y no creyentes recordar a Hermes y Mercurio, por eso de las alas. Marcamos el programa, justificamos visita a Coches  Clásicos de Córdoba y comentamos  la nueva etapa de la ruta  del Califato. Paso por Alcaudete, Luque, Baena, Castro, Espejo y Santa Cruz.
 Al acercarnos a esta ciudad, comentario sobre la edificación de la Mezquita: desde la basílica de San Vicente a la etapa barroca, pasando por  el periodo de Abderramán I , Abderramán II, Abderramán III, Hicsan, Alhaken y Almanzor , no olvidando el periodo fernandino y  el renacimiento y destacando la presencia alcalaína en el altar mayor con Juan de Aranda Salazar y el coro de Duque Cornejo; panegírico a la Córdoba romana: de Séneca a Osio.
Y, sin darnos cuenta, en el polígono de las Quemadas, en la nave de Idelfonso Rodriguez, coches desde 1904, de reinas, de lo más bello que puede contarse en el diseño y  estilo. La foto del rigor. Y de las dos asociaciones.  No dirigimos a Córdoba a emprender el paso por las plazas de la ciudad del  califato. En Tendillas, entre belenes y sabor navideño saludamos al Gran Capitán; en la plaza de la Compañía , comentamos el foto y el templo de Diana, sus partes y su s dimensiones. Al fondo la iglesia de San Pablo, Hacia la Corredera, entre callejas y preguntas a demandantes, legamos a esta plaza con coso taurino,  patíbulo de la Santa Inquisición , lugar d autos, juegos de toros y cañas… Y explicaciones de las antiguas corridas de toros, autos de fe, altares del corpus, los autos abundantes, reserva de autoridades…
Bajamos hacia la plaza del Potro, y nos detuvimos en la iglesia de la Piedra, capilla del colegio de la madre Patrocinio de San José,  bella imagen de la piedad, iglesia con retablo barroco u san Felipe Neri, sepulcro del patrono. Por calles, y calle Armas, dimos con la plaza el Potro, entre tiendas , la estatua homenaje de los arrieros y visitamos el museo de Bellas Artes, y dejamos la opción del de Julio Romero de Torres. Leímos la placa dedicatoria a Cervantes en su estancia en la capital cordobesa. Y, al final, nos despedimos de aquel bello rincón, por calles, callejas, arcos, arcadas, casonas de hidalgos , leyendas de los infantes de Lara, flores, macetas, hasta llegar a la calle del Pañuelo, y  comprobamos sus dimensiones.
De allí, nos dirigimos en pocos pasos a la Mezquita y entramos en el callejón y plaza de flores. Saludamos en este mundo que es un pañuelo a nuestra paisana hermana del cura Domingo Pérez y su marido. Vuelta a la catedral y a Bodegas Mezquita, donde degustamos un rico pisto o berenjenas con miel, un segundo plato de bacalao o carrillada y macedonia y pastel cordobés. Chapeau.
Entramos en el Patio de los Naranjos, ilusionados a la Mezquita. En un mar de servicio de orden , no podía uno ni decir mus para comentarlo a los paisanos, señalar las diversas etapas, capilla de Santa Teresa, san Bernabé y  algunas más , el mihrab  y la sura y quiba hasta llegar a l crucero, coro y altar mayor. Represión  a la libertad de expresión y a la exposición y cultura ante los intereses crematísticos. Elogios al coro del  Duque Cornejo. Doble vuelta a todo el entorno de la Mezquita. 
Y emprendimos nueva ruta: el puente romano, torre de la Calahorra, la Alcazaba, la Noria, la Judería y la Sinagoga, Puerta de Almodóvar,  muralla de la ciudad, río Guadalquivir.. Y no comprendía Córdoba, triste y sola, aunque sepa los caminos no llegaré a Córdoba.

Un café, nos palia el  cansancio, nos montamos, damos las gracias de noche, anunciamos el día 30, ruta de Tózar y Moclín, los mozárabes y arte rupestre. Gracias al chofer  e invitación 28 y 29 a Banco de Alimentos. Un Abrazo. 








































viernes, 21 de noviembre de 2014

CON ALCALÁ INFORMACIÓN EL PRIVILEGIO DE LA FERIA


EL PRIVILEGIO DE LA FERIA

 

 

            Ha sido, durante de estos días pasados,  una grata noticia para la historia de Alcalá la Real  la adquisición por su Ayuntamiento del documento del privilegio de la Feria. Para algunos, esta noticia, probablemente, no le haya llamado la atención y la consideren como el aumento de   un papel viejo más, e incluso ya pasado de moda, de los muchos que ocupan el Archivo Municipal de Alcalá la Real.  Pero para cualquier amante de la historia, en este caso local, comarcal y abacial, este acontecimiento altera o sobrepasa la cotidianidad y la acedia en las que nos vemos inmersos. Por un lado, este privilegio  fue muy significativo, importante e ilustrativo para muchos vecinos de la ciudad de la Mota  desde  1688 hasta la actualidad. Es verdad que, anteriormente, se desarrollaba  una feria por los días de San Agustín en el mes de agosto, y se recogía el impuesto del ramo de viento, muy apetecido por los recaudadores. Pero, en este año tras una crisis que dejó exhaustas las arcas municipales y particulares, la ciudad alcalaína recibió un fuerte empuje por parte de la Corona para desarrollar un nuevo aspecto  de la economía con el intercambio de sus productos agroganaderos y las minucias que le acompañaba al trasiego comercial. Con esta celebración, ya no se rompió esta cadena mercantil hasta convertirse en una fiesta de ocio y pasar por momentos importantes de regentar la puesta en escena de la cultura del momento. Con este privilegio, a los alcalaínos se les daba la licencia de crear una feria a partir del doce de septiembre  para comprar y vender todo tipo de mercadurías  en su ciudad de modo que, a sus expensas, todos salían favorecidos. Pues con los impuestos  se recaudaba para la Hacienda Real, y , por oto lado,  se fomentaba el comercio entre los pueblos comarcanos para paliar las deficiencias del autoabastecimiento sin que se afectara a  los privilegios concedidos anteriormente.

            Pero, además, la noticia trasciende  la cotidianidad   en nuestra ciudady pone en valor dos aspectos fundamentales: la importancia de la globalización dentro del mundo de las nuevas tecnologías y el aumento de los amantes del patrimonio

. Pues, muchas personas se dieron cuenta de esta joya perdida;  y, en concreto,  llamaron la atención de este  descubrimiento  algunos  internautas  como el  joven Raúl López Zafra y el profesor Ricardo San Martín comunicando el hallazgo que cundía por las redes sociales en una subasta pública. Era una manera generosa  de colaborar para paliar el desaguisado del ladrón  que, hace años o siglos, sacó y no lo devolvió, o, en palabras llanas,  robó de las  estanterías municipales este bellísimo e importante legajo. Al menos,  se ha recuperado, porque no es extraño de que otros muchos aparezcan con el tiempo… y eso que el fuego de las tropas napoleónicas y de las guerras había quemado todo.