martes, 9 de febrero de 2016

LOS DEMANDANTES O PEDIG<ÚEÑOS





III CUENTOS RURALES DE ALCALÁ LA REAL

Los DEMANDANTES


CONTEXTO HISTÓRICO

FRANCISCO MARTÍN ROSALES



LOS DEMANDANTES


En Alcalá la Real, una ciudad tan marcada por lo rural era frecuente la presencia de los demandantes en las casas de las personas pudientes a lo largo del año con el fin de sacar fondos para solucionar problemas que iban de lo puramente personal hasta el colectivo de las asociaciones. Se solucionaban desde situaciones de lactancia hasta la aportación de una estatua.
En el libro “En serio y en broma” del cronista Guardia Castellanos, editado en septiembre de 1917 se nos recoge este pintoresco aspecto. Y lo hacía el cronista, porque

Tengo amigos en las alturas
Y también en clases llanas
Y enemigos, si los tengo,
No llegué a verles la cara.
No hay suscripción, cofradía,
Petitorio ni demanda,
Que al hacer la recolecta
No comience por mi casa.
Lo cual que entre las listitas
Llenas de penas y lágrimas
Y también de solecismos
Yde faltas ortográficas,
De que algún tiempo a esta parte
Abundan tanto, a Dios gracias.

Como es lógico los demandantes y los tipos de demandan invitaban a una variada reacción del demandado: a veces irascible; otra placentera y la mayoría de las veces senequista. Los demandantes lo hacia pidiendo la limosna persona, otras en forma de intem4diarios, pocas veces por medio de suscripciones; ye entre iguales, por préstamos de materiales, alimentos o cualquier cosa que paliara al demandante:


La hay que son un encanto
A más de ser una plaga.
Las hay platónicas,
Otras tirando a románticas
Y otras que tiran a risa
Y otras que tiran de espaldas.

Como es lógico, predominaban los demandantes religiosos de las cofradías, que ilustraban su petición limosnera con pliegos de ciegos o anécdotas sobre la vida y milagros de su advocación religiosa”. Es costumbre que en Alcalá se le atribuya a san Blas la curación de las enfermedades de la garganta como afonías, Pero, puede llegar a hasta las asfixias por accidentes gastronómicos.

Para decirle una misa
A San Blas por la garganta
Que desatrancó a mi hija
Sin haber echao la raspa”

La acción de Gracias o te deum se hacía por san Rita de
Casia, patrona de los imposibles

Para una misa solene
A Santa Rita de Casia,
Por aquello que ella sabe
Que le pasa a mi cuñada”

Pero, suelen predominar las obras de fábrica, como esta en el Calvario de las Cruces:

Para hacerle a la Verónica
Un arreglo, y encalarla,
Ya apañarle la subida
Que no esté empinada”

De San Antonio, son frecuentes las peticiones para los jóvenes con el fin de buscar sus correspondientes novios:

Para decirle una misa
A San Antonio de Papua;
Porque ya ha pasado tiempo,
Y de aquello, ni palabra.

La retahíla era enorme en este terreno

Para un manto de la Virgen
Para cera de las ánimas
Para comer, que es preciso.
Pa mi abuela, que está en la cama.
Y así un día y otro día,
Y semana tras semana,
Se suceden los sablazos
Con precisión matemática,
En sonando el aldabón
Ya se sabe, la criada
Que es más buena que el pan blanco
Y más apacible que el arpa,
Aparece compungida,
Con la lista de marras: 0

Pero, no era frecuente que los particulares ante gastos imprevistos en una sociedad donde no existían mutuas ni seguridad social, y tan solo la Beneficencia cubría aspectos muy básicos como la lactancia, los expósitos, la soltería, las mancebas…acudieran a las pe3rsonas pudientes para sufragar elementos como gafas, muletas u otra artilugio que era imposible adquirir sin la ayuda de las personas
Véase la clase: Limosna
Para comprarle las gafas
A un ciego de nacimiento
Que en su vida ha visto nada

No era extraño que, en este mundo rural, se acudiera incluso a pedir ayuda para paliar las desgracias en tiempos de pestes o enfermedades en las ganaderías familiares:

Otra: Limosna piadosa
Para comprar una cabra
Y reemplazarle la madre
A la huérfana Fulana
¿Aquí el nombre?, que murió
Hace cuatro semanas,
Y desde entonces esta
Sin probar ni jota láctea.


Y esta es muy curiosa de unos leñadores, un oficio muy frecuente donde no habría calefacción en las casas y el crudo invierno se palabra con la carga de leña de los mont4es cercanos transportada por los leñadores:
Estilo opuesto: Por siempre
Sea bendita y alabada
La santa Virgen Maria
En esta morada santa
Señor: a vos tenséis ´
La caridad bien probada
Acude a este matrimonio
Hoy sumido en la desgracia.
Como del pueblo es sabido,
Hace más de una semana
Que se nos murió la burra
Que era el alma de la casa.
Como somos leñadores
Y sin borrica no hay carga,
Y ya vamos para viejos
Y el que no llora no mama
Fiados en Dios y en su madre.
Y en todas las buenas almas,
Hemos abierto esta lista
De suscrpicion voluntaria,
Para comprar otra rucha
Que venga a ocupar la plaza
De aquella que esté en gloria
Pues fue en la vida una santa.
Vuestros fieles servidores
Merengado y merengada.
(Suscriba usted lo que guste
En la lista y muchas gracias).

Los asuntos sociales se cubrían con estas fórmulas que no suplían ni las fundaciones o memorias o capellanías, y menos aun, los patronos o las Consejerías de Asuntos sociales. Y habría de tipo de amancebamientos frecuentes unas veces obligadas por las necesidades y otras por la consaguinidad.







Pa arreglarle los papeles
A Mengano y Mengana,
Primos hermanos los dos
Que viven la misma casa,
Y ya tienen un muchacho
Y va pa dos en volanda
Pa que se casen del todo
Y paguen así su falta..

Las viudas eran una preocupación en esta sociedad que se remonta al Antiguo Régimen








Ítem más: Para otro gorro
Y otras cosas necesarias,
Para una pobre viuda
Que ha tenido las desgracias
De tener de un solo golpe
Una ronda de muchachas,
Y no tener preparados
, más que un gorro y unas bragas”

Y, en una ciudad decadente, don la picota actuaba en multitud de ocasiones para reconstruir casas, rehabilitar viviendas y en la edificación de nuevas viviendas

Otra: Piadosa colecta
Con que las almas cristianas
En caridad contribuyen
A sacar de la desgracia
A una familia indigente
A quien se le hundió la casa
Con las aguas de estos días,
Y por poco le aplasta...
Presten todo lo que puedan
A quien se le hundió la casa
Con las aguas de estos días,
Y por poco le aplasta.
Presten todo lo que puedan:
Yeso, vigas, tejas, cañas,
Y a ver si entre todos juntos
Pudiéramos levantarla
Para la curación de las enfermedades, era muy frecuente que se acudiera a los baños cercanos de Frailes o de Fuente Álamo

Para ir a tomar los baños,
Que me están haciendo falta
Para comprar un braguero
Que me sujete y contraiga




Las nuevas ideas masonas, republicanas y socialistas abrían muchos horizontes, a principios de siglo, Los demandantes no querían someterse a la humillación de pedir a los caciques de turno y lo revestían en forma de suscripciones. La migración hacia tierras americanas nacía por tiempos y muchos de los emigrantes no podrían afrontar los gastos de l viaje. Por eso, acudían a las personas pudientes para que les aliviaran los inconvenientes con sus donativos. Es curioso que se observa una lucha en la ciudad entre un sector emprendedor y otro conservador: el primero no encuentra en la ciudad alcalaína cubículo para sus ideas creadoras y ni para fomentar sus empresas.

Suscripción cívica y libre
Filantrópica y humana,
Que demandad el ciudadano
Fulanos de tal y tal
El libre y ella casada,
Que piensan marchar a América
En busca de nueva patria
Donde no sea permitida
Por las leyes la vagancia;
Pues si bien no han trabajado
Ni aquí nunca hicieron nada,
Fue solo por no humillarse
A las gentes reaccionarias
Salud y fraternidad
(Y aquí la firma y la data).


Y, muestra de un mudo muy particular es este romance que hace referencia al aspecto global de la feria alcalaína, y a su vez la amalgama de pensamientos, ideas, hombres ya actitudes:

Cien artísticas casetas
Lucen banderas y flámulas,
Y gallardetes y escudos
Con los colores de España.
En ellas los mercaderes
De procedencias lejanas,
Exponen las mercancías
En inconexa amalgama.
Al lado de una escopetas
Un velo de desconsolada;
Junto a una ayuda de goma
Una cuchara de plata.
Tocando a los de un cristo
Que expira en la cruz sagrada
Un busto de Romanotes
Sobre un pedestal de lata.
Más allá un tenderete
De policromas estampas,
Con inconciencia notoria
Ye n promiscuidad profana.
Forman pendat, García Prieto
Con Santa Rita de Casia;
Sancho Panza, con Lerroux
Y con don Quijote, Maura.
Al lado de Cid, Weyler;
Junto a Dato, Santa Casia;
Nerón junto a Pablo Iglesias;
Junta Vázquez Mella, Wamba.

Y, en la feria no faltan los ciegos que cuentan leyendas y cuentos como en la época medieval:

En la puerta del tugurio,
Los ciegos fingidos cantan
Encomiásticas endechas
Al rumbo de los que yantan.















lunes, 8 de febrero de 2016

MATÍAS SÁNCHEZ CANO




Hay una figura en la etapa vital  de las personas que recoge perfectamente la cultura romana. Define el paso final por el mundo, desde cuando uno es un infante (infans-el que no habla) hasta senex, anciano, pasando por el niño (puer), adolescente ( adulescens) varón (vir) / mujer (mulier). Y, culmina este ciclo con esta etapa última en algunas personas, denominada con un sintagma gramatical "provectus aetate", (algo así como el cargado hacia adelante  por la edad). Pocas personas  eran las que lo lograban  en aquellos tiempos, repletos de acontecimientos bélicos, pandemias y ausencia total de la renombrada calidad  de vida actual. Hoy día,  parece come si invirtiera el triángulo de supervivencia y el lado o base ancha predominara en este grupo social. Se ha mejorado en condiciones de vida, la asistencia en su hogar gracias a la Ley de Dependencia, a los medios económicos  de esta cuarta edad y, cada vez más excepcionalmente, bajo el cobijo humano y asistencial   de un familiar que reconoce la persona que le dio el ser y le crió. Y, menos frecuente es cuando los vínculos familiares son menos estrechos. Pero, la generosidad humana derrocha toda su gracia en personas filantrópicas o creyentes de alguna religión  que acompañan, cuidan y aman a estas personas.
            En una sociedad de mercado,  no se valora en  nada a muchas heroínas que se ligaron a otras personas en su acompañamiento final.  Todo se ve bajo el prisma del rendimiento o el interés, pero no calculan que existen otros parámetros que incluso sobrepasan el  voluntariado,  y , están por encima de la beneficencia de años anteriores o , los derechos  básicos del papá  Estado, al que creemos como el protector  de todo y le delegamos hasta nuestro espíritu.  Nos referimos al samaritanismo, esas personas que toparon con otra  persona en su niñez en difíciles circunstancias ( de orfandad o de alguna desgracia familiar) se compadecieron (  sin confundir con la compasión con lástima que ve las cosas distanciándose del que las sufre) ; luego  se acercaron  y compartieron los momentos más trascendentales ( en la alegría del banquete),  estuvieron en el momento oportuno para vendar, curar y sanar heridas  entre la asistencia impagable y el acercamiento a lo ganado con el sudor de su frente  para solucionar los problemas en los resortes institucionales; recibieron el cuidado del enfermo herido del camino, con la mano caliente y el gesto amoroso frente a la frialdad del frío hospital; y, por encima de todo, se lo llevaron en su propia cabalgadura como si fueran los antiguos siervos que montaron a su amo. Se  dejáron llevar por las personas que ya no pueden desarrollarse como lo hacían en los mejores tiempos. En fin, a pesar de que la sociedad neoliberal les ofrecía  miles de soluciones  para atender a su hombre, el samaritano asumió la entrega y el cuidado de aquella persona que se encontró en el camino de la vida.

            El hombre herido  puede llamarse, de mil formas, Antonio, José, Pedro. Este final de de su vida  recayó en Matías Sánchez Cano, un campesino, un aldeano de Villalobos, un hombre bueno, sociable y normal como las pompas de jabón . Cayó en el camino  como muchas personas que quisieran seguir el camino sin cayado hasta el final, pero necesitan de los apoyos de un samaritano, o samaritana; en este caso, la samaritana pudo tener  por miles de nombres, pero  en este caso  fue un familiar que recogió la enseñanza de aquella parábola evangélica hasta el final del provectus aetate. Por eso coincido con  José Laguna " Compadecerse, acercarse, vendar, llevar, cuidar..tejen la red de acciones que definen la ayuda samaritana, diferenciándose

 de propuestas meramente retóricas, modelos asistenciales y ayudas estructurales desencarnadas. Los movimientos MRG asumen en estos verbos los mayores retos y algunas de sus mayores dificultades para hacer posibles su propuesta de otro mundo posible, desde las víctimas".    

domingo, 7 de febrero de 2016

DEDICADO A LA COMPARSA ALCALAÍNA DE LA AVENTURA Y FOTOS DEL CARNAVAL





DEDICADO A LA COMPARSA ALCALAÍNA DE LA AVENTURA Y FOTOS DEL CARNAVAL(EN MI CORAZÓN)





 Nunca me sentí con tan gran ventura,

ni tan dichoso fui y  de  gracia  envuelto,
LA AVENTURA. SIEMPRE EN DEUDA DE CORAZÓN.

 Nunca me sentí con tan gran ventura,

ni tan dichoso fui y  de  gracia  envuelto,
gocé de  Euterpe, feliz y contento,
jason de tesoros fue su figura.

No buscaban dinero ni fortuna,
sino  con su canto alegrar al pueblo,
bellos cuples de plenos sentimientos,
y pasodobles llenos de hermosura.

Entre notas magistrales, el tesoro
repleto de pasiones de la vida,
donaba  la armonía compartida.

Ofrecieronme un vellocino de oro,
compuesto de buen arte y bella rima,
lo agradezco mucho y por siempre adoro.





 


















 n

DIARIO DEL RUTERO POR EL CIRCUITO DE LA CIUDAD.

SUR. CRUZ DE LA PUERTA DE LOS ARCOS
Mira por donde que la última  noche de las Carnestolendas llovió Júpiter con débil micción despidiendo a los comparsas y chirigoteros que cantaban sus cuplés, pasodobles y popurri en medio de muchas murgas de disfraces y en las discotecas y pubs del centro de la ciudad. No se esperaba que pudiéramos emprender el paseo ecocostrumbrista por el Salobrar Bajo y tuvimos que cambiar de planes. Por un lado, a bote pronto lo cambiamos por el circuito de la ciudad de los años treinta del siglo pasado, y, sin esperarlo, acudieron entre neblina y frío matutino más de treinta ruteros. Comenzamos por el paraje de la Huerta de Capuchinos, y quisimos saber cuánto medía el circuito de Alcalá la Real del siglo pasado, lo que corresponde , más o menos , al casco antiguo. 






 ESTE . CRUZ DE LOS MOROS

Avanzando por el antiguo camino de la Fuente del Rey, junto al Parque de los Álamos y dejando atrás el recinto de las viñas donde se instaló el último Mercado, nos adentramos en la línea divisoria que marcaba el sur por la calle Fuente Nueva, nos detuvimos en el Hospitalico de los Pobres y comentamos su origen; luego llegamos a la calle Utrilla, junto a la Cruz de los Moros( comentario sobre las cruces de límite de ciudad, puerta de entrada y su nombre actual de la Caseria de Los Valencia, por la que existía en el siglo XIX). Con dirección al oriente paseamos por la Corredera, antigua carrera de Caballos, e hicimos un pequeño desvío por el barrio de la Verónica con comentario del barrio de las cruces o del Calvario, creado por los años treinta del siglo pasado, en un rincón de este lugar condecorado con Premio de Paisaje Mediterráneo, narramos la leyenda tétrica de don Hilarión con su amante en una noche tormentosa, que acabó con un abrazo con una calavera que estaba envuelta en una amplia toca.
Bajamos de nuevo a la calle corredera, y comentario del depósito de distribución de agua en 1924, contexto de Primo de Rivera, scouts, el general Dabán, y la distribución del agua de la ciudad. Al final de esta calle, comentario sobre el Pilar de las Tórtolas, por el l nombre de un vecino que vivía cerca, el Corral del Concejo, donde se alojaban los animales del matadero y sus propuestas de ubicación de la Iglesia Mayor y Nuestra Señora de las Angustias, la feria de los Cochinos.





NORTE CRUZ DE LAS TÓRTOLAS,  HUMILLADERO DE LA TEJUELA, VILLENA, BARRERO .

Y bajando la calle de las Tórtolas y Camino de la Cabeza en medio de la leyenda de Rosa la tejedora, el arcipreste Robles, el tinajero Antón de Alcalá, la Casa del Pueblo y el acalde Salvador de Frías, seguimos la línea divisoria del norte por la calle de la casa de Nuestra Señora de la Antigua, hasta llegar al pilar de la Tejuela, construido por Martín de Bolívar en tiempos del corregidor de Francisco de Chirinos en 1558. Breves comentaros sobre Sacamoños, humilladero y las Azacayas sin olvidar la fábrica de tejidos Comercial Castilla, las churilleras, Milagros Martos Montañés La Perejila...
Por la Tejuela, llegamos a la calle Mesa, desde donde comentamos la puerta de Villena( por eso del apellido topónimo de un hostelero Villena), el cruce de tres antiguos caminos o carreteras ( la de Castillo de Locubín de siglos lejanos, la del Camino Nuevo de tiempos de Carlos III, y la de Priego, antigua carretera Alcalá-Monturque del siglo XIX), el antiguo cuartel y las calles de Écija, Gala y otras.
En medio de la calle Mesa, comentamos el  pósito del siglo XVIII, el escudo, su sillarejo, la obra de José de Oviedo, la desamortización; en el cruce con calle Oteros, la cruz que cierra el Barrero y la hornacina de San José, la casa del Gallardete, callejón de la Yedra, la cruz de Ben Jakán, y el antiguo convento de San Francisco sin olvidar la reutilización de la cantería y materiales de la Mota en estos barrios.






 OESTE CRUZ  DE VÁZQUEZ MESÍA, CRUZ DEL CRISTO DE LA PIEDRA, CRUCES DEL CAMBRÓN Y CRUZ DE SAN JUAN.

 Ns paramos en el convento trinitario recién restaurada con breve descripción y so origen en un morabito musulmán, la calle de la Zubia, la evolución en el convento de Nuestra Señora de los Remedios y llegamos a San Juan. Se nos solicitó explicar la iglesia, sus imágenes ( el Cristo de la Salud, la Virgen de las Mercedes y san Juan Bautista), la capilla de la Inmaculada Concepción con una exposición detallada del cuadro del Descendimiento, las imágenes de san Rafael  y el de Alonso Cano. Entramos en el museo de San Juan donde explicamos las tres salas: la primera dedicada a la hermandad deteniéndonos en la fotografía de la Alcalá de los años treinta, la seguna dedicada a litografías, devocionarios, bordados y cruces, y la tercera con el aparato documental de Melgar y cofradía de San Juan. exvotos y medallero. No olvidamos el museo del pujarero que despertó el interés de los ruteros, sobre todo el inglés Ian. 






 SUR Y CRUZ DE LOS MULADARES Y CRUZ DE SAN ANTÓN

De allí, a san Blas, pasando por las calles antiguas  de los Relimpios, Labradores, Mudo y Puerto, desde donde bajamos a la Cruz de los Muladares. Eran las dos, nos urgían para comer.   
En el descenso, notas sobre la calle de Capuchinos , segunda sede de esta orden, la reja de la  Cárcel de la Mota, y Puerta de los Arcos.
Eran las dos y cinco. Nos esperaba una comida alpujarreña en el antiguo Cafetito, con muy buena convivencia. 
Cambiamos el Salobrar por el cyrcuitus de la ciudad . Me preguntaron y me elogiaron el bello pasadoble que interpretó el grupo de la Aventura en la noche anterior del Carnaval. Le manifesté que llevO a todos los miembros de la comparsa en el corazón, cada vez que la escucho se me en eriza  la piel por su letra y por la fuerza con la que lo interpretaron. Estoy en deuda grandísima con ellos.

Tras el café y la buena comida de convivencia, busco el mapa que recogiera nuestra ruta, al final lo encontré. Ahora descanso, pleno de felicidad y satisfacción. No podía ser mejor agraCiado durante esto días. PIUS IN OMNES INCOLAS  ET AMICOS CARNESTOLLENDARUM, PRÌNCIPUE MANUS ITINERIS NOVARUM RERUM. Di semper ament ( que siempre tengáis suerte y buenventura y os proteja la fortuna
)  Le enseñaŕe la letra a  mi nieta. Muchas gracias. 




POR CIERTO  ANDAMOS  POR EL CIRCUITO  DOS KILÓMETROS SETECIENTOS CINCUENTA METROS





sábado, 6 de febrero de 2016

ENTRE CARNAVAL Y CARNESTOLLENDAS

                                   ENTRE CARNAVAL Y CARNESTOLLENDAS


            Todavía, se están comiendo de postre los restos de mantecados y los trozos de turrón en algunas casas alcaláinas, cuando, curiosamente, se escuchan a comparsistas y chirigoteros  cantando  canciones de carnaval, al mismo tiempo que se diseñan  trajes de disfraces para los grupos de amigos que saldrán en los desfiles  y el entierro de la Sardina. Parece como si quisieran también convertir los armarios en un receptáculo de disfraces para todas las épocas del año: no se ha colgado el traje de pastor navideño o de un personaje de cuentos para la cabalgata de Reyes, cuando  ya  algunos, en un santiamén,  se han vestido de azafatas, bichos o bandoleros; y lo que es más curioso ( Y perdón y respeto sincero por la función religiosa y personal ) pronto los rostrillos y los trajes de los soldados, verdugos y sayones dieciochescos se mezclan con los antifaces  y caperuces semanasanteros. Y no se queda aislado el fenómeno en los seres con uso de razón, sino que se traslada esta visión vital hasta en lo animales de modo que se revisten  de personajes humanos a los mismos animales, e, incluso, a los pichones en el día de Presentación de Jesús en el Templo, a pesar que se haga referencia a la Purificación.  La cadena sería interminable, porque la función de actor  se ejerce  sin haber transcurrido menos de un mes; pues, al pasar el tiempo de Pasión, se celebraban los mayos con muchos peleles, en junio se inventó la bruja en la fiesta de la fiesta de San Juan y eso que  abundaban los fantasmas ( esos encubiertos con sábanas blancas)  de muchas aldeas y cortijadas que se revestían de momias para asustar a los amantes de su enamorada. Y no es  un caso aislado esta mutación de personajes en un mismo individuo, sino que estas costumbres se extienden en muchos lugares de España, y, sobre todo, en tierras andaluzas. Tampoco, se reserva al semestre primero del año, sino que antes se multiplicaban, durante cualquier momento del año, las fiestas de moros y cristianos, convirtiendo,  por unos días,  a los vecinos en almogávares y soldados castellanos, en caballeros de las órdenes militares y  en  almohades o almorávides,  en adalides y monfíes...Incluso, por toda la geografía nacional no se encuentran rincón ni mes del año que no represente un asalto, un cerco o una victoria de una ciudad; y pocas quedan en festejar la vida cotidiana y eso que se abre el travestismo de personas con una mayor amplitud de escenas que provocarían el afecto por el trabajo artesanal o el ocio creativo frente a la actitud belicista. 

            Probablemente, como cuentan muchos estudiosos,( y  excelentes son las investigaciones de muchos españoles sobresaliendo la del fallecido escritor Julio Caro Baroja a lo largo de sus extensas publicaciones), gran parte  de todas estas festivales deben entornarse en el mundo grecolatino que se rige  por el movimiento pendular de la historia de tal modo que suelen alternar los periodos temporales en una dualidad relacionada con el canto entre la muerte/la vida, la alegría/ la pena, el dolor/ la salud y así hasta un largo etcétera de conceptos antinómicos.  Y en verdad que se fundamentan en los dos instintos básicos del hombre ( el eros/ el thanatos). Pero, no está tan equilibrada la dosis de cada uno de ellos ni en los individuos ni en los grupos sociales, porque hay quien no le gusta mas que echar los platos a rodar o estar  siempre con cara de vinagre; o, a la inversa, en algunas canciones de este tiempo se exagera  al cantar que todo el mundo es carnaval, o todo el año o la vida es carnaval.    
            Pero, no era esta la cuestión, sino el título del presente artículo quería dilucidar entre carnaval y carnestollendas. Incluso, algunos también algunos rectificarían con  “ antruejo”. Y yendo  por partes, su sentido etimológico y su diacronía léxica  aclararán estas dudas. Pues, pasando entrelíneas por el vocablo  muy poco usado de antruejo que  procede del latín ( introituluss, diminutivo, pequeña entrada)  y hace alusión en Castilla  a los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza, carnaval  ( de carnem levare, o sea quitar la carne)  y carnes tollendas ( las carnes que debemos quitarnos de comer a partir del primer día de Cuaresma)  coinciden en la fecha, contenido  y programa básico de estas fiestas.; tan sólo se diferencian en el origen y extensión del vocablo: antruejo se usaba en la Salamanca de Covarrubias; carnestolendas es un término mucho más antiguo, que nace en el medievo, y Carnaval nació en tierra italiana allá por el Renacimiento.


Y lo que diferenciaba ambos está muy bien recogidos en estos versos de Gaspar de Lucas Hidalgo: Martes era, que no lunes,/Martes de Carnestollendas,/Víspera de Ceniza,/Primer Día de Cuaresma, / Ved qué martes y miércoles/ qué víspera y qué fiesta/, el martes lleno de risa, / el miércoles de tristeza./. No se refieren a ninguno de los tres términos, porque son sinónimos, sino están relacionados  con el ciclo cristiano de la Cuaresma.

Pero, lo que sucede que hemos convertido todo el tiempo y todo el año en una pura fiesta sin distinguir lo festivo/ lo no festivo prologando y difuminando los límites espaciales y temporales. Y da ,lo mismo  en la fecha que se celebre  la efemérides, porque  hay algunos que  la han celebrado el final del año con nieve artificial en medio del verano, y no nos extrañe que en Roma se celebra el día de la Virgen de las Nieves a principios de Agosto. Y no sólo se metamorfosean  los momentos sino que los disfraces y las máscaras  no se quitan en las personas ni un minuto del día. Con la falta que se necesita de separar el trigo de la paja;  la máscara  del  ser con uso de razón;  el teatro de la vida misma; ,  los hombres de carne y hueso  de los peleles;  el  auténtico político que busca el  bien común,

















  de los tacticistas, estrategas y electoralistas.