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viernes, 2 de diciembre de 2016

HACIA LA FIESTA DE LA INMACULADA. LA COFRADÍA DE LA LIMPIA CONCEPCIÓN.



Escribano del cabildo
Documento de la declaración de la cofradía de la Limpia Concepción con motivo de la unificación de cofradías y hospitales.
310 mm. X 230 mm.
Alcalá la Real, 1567.
Archivo Municipal de Alcalá la Real.
Caja 72. Pieza 10

Este legajo que contiene la unificación de hermandades y cofradías de 1567 comprende una serie de documentos relacionados con la respuesta de las cofradías, hermandades y hospitales de la ciudad de Alcalá la Real con motivo de este intento de unificación propuesto por el rey Felipe II. Se encuentran los siguientes documentos. Cédula Real de 31 de diciembre de 1567, convocatoria del corregidor de la ciudad y declaraciones de los hermanos mayores o priostes de las cofradías de Santa Ana, Caridad, Monserrate, San Antón, Veracruz, Antigua, Virgen de la Cabeza, y de los mayordomos de los hospitales del Dulce Nombre de Jesús, Monteses y de la Santa Veracruz junto con la propuesta de unificación del abad Diego de Ávila. Todos ellos se encuentran sin foliar. Gracias a estas declaraciones, hemos obtenido los primera datos históricos, organización, fondos y vida de todas las cofradías y hermandades de Alcalá la Real.
La declaración acerca de la cofradía de la Limpia Concepción es muy interesante, y la fecha de este testimonio tuvo lugar el veinte de marzo de 1568.
Por las palabras de su prioste o hermano mayor Cristóbal de la Vega, dicha cofradía se remontaba a 1523. Así lo manifestaba ante el corregidor Gome de Mesía “ Declaro podría haber poco más o menos cuarenta y cinco años que, a pedimento de muchos vecinos de esta ciudad e con licencia e provisión del prelado de esta ciudad, se ordenó de nuevo e fundó cofradía, e hicieron constituciones en ella para la orden de su servicio, y se nombraron prioste e mayordomo e otros hermanos mayores, e por esta orden se ha servido hasta ahora”. Esta hermandad dio nombre a la capilla y a la única hermandad que, hasta aquel año de la fundación, existía en la iglesia de San Juan. Curiosamente pertenecía un grupo de cofrades de ambos sexos que se distinguía por la cuota anual: dos reales por el hombre y uno por la mujer. Esta era su principal fuente, pues no tenían rentas de cortijos o tierras, tan sólo las limosnas de los días del domingo y la ofrenda y demanda de las fiestas de la Iglesia, junto con as cuotas de entradas y la obvención de los enterramientos.
Para la datación histórica, se manifiesta que la iglesia de San Juan se había comenzado a reconstruir de nuevo y que la cofradía había gastado 80.000 maravedíes hasta 1568. Los enseres más importantes era una cruz de plata, una capa pontifical y el arca de la hermandad. Los hermanos se obligaban a mantener la limpieza de la iglesia, la cera de la capilla y todos los gastos de ministriles y estipendios de las fiestas anuales de Jueves, Viernes Santo y Corpus Christi, así como la de la Limpia Concepción que se celebraba en la Iglesia Mayor. Gracias a sus aportaciones, la iglesia de San Juan conservó una bella capilla renacentista, obra de Ginés Martínez de Aranda y Miguel de Bolívar. La cofradía aparece unida con frecuencia a la de San Juan confundiéndose en sus fines y constituciones y en el mantenimiento del culto y fábrica de la Iglesia.
Ya, por este tiempo, había obtenido bulas papales reconociendo indulgencias para sus devotos con motivo de la celebración de sus actos litúrgicos.
En 1584, la cofradía reedificó la capilla de la Limpia Concepción, cuya cartela de la dovela central recoge con todas sus letras esta advocación de María .
Pronto, en 1612, se fusionó con la Hermandad de San Juan Bautista que conservó todos los cultos y estructura hasta el siglo XIX, y cuyas constituciones se exponen en el museo de la iglesia de San Juan.


































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