Archivo del blog

lunes, 7 de marzo de 2016

III LOS CRUCIFICADOS. LA ILUSTRACIÓN HACIA LA PIEDAD INTIMISTA Y LA DECADENCIA DE LOS PASOS REPRESENTADOS



             En este periodo, se acrecientan también  las advocaciones de los crucificados, generalmente los devocionales con un apelativo variado según el contexto, el fin devocional y su origen. Los hay que hacen referencia al propietario de la capilla, es el caso de la capilla de Alcaraz de la iglesia de Consolación , probablemente recogiendo la imagen del patronato de Pedro Fernández de  Alcaraz; un caso especial es el Cristo de la Salud, que responde a su tipología advocacional de la salvación corporal y muy frecuente divulgada por todos los pueblos de Andalucía en tiempos de epidemias, pestes y pandemias y cuya propagación de  culto  se basó en una memoria o fundación, en este caso ligada con la familia de los Garrido y Mora, se propagó a toda la población a lo largo del siglo XVIII y alcanzó su culmen en el siglo XX como hermandad pegujarera. 

A pesar de que  los abades de la Ilustración llevaron  a cabo una redoma de muchas cofradías y, por parte de las autoridades eclesiásticas, se promovió el alejamiento de este tipo de  piedad popular pasional rechazando en muchas ocasiones la representación de  muchos pasos de las cofradías semanasanteras, la imagen del Crucificado completa el ciclo pasional y se incorpora con  mensaje pasional  la noche del Miércoles Santo de la mano de la cofradía de la Oración en el Huerto y Señor de la Humildad . Cuando constituyeron sus estatutos entre la cofradía y los hermanos del gallardete del Cristo lo hicieron con estas palabras que manifiestan su sentido iconológico procedente de la lejana Contrarreforma. “.. en servicio de Dios Nuestro Señor , y para honra y culto y por alentar la devoción cristiana y desterrar las invasiones de los comunes enemigos, han determinado  el que, desde este convento, ha de salir de la Oración del Miércoles Santo cada año y vaya la imagen del Santo Cristo Crucificado”  . Este mismo sentimiento se proclama a través  de la  fe testamentaria del  hombre sencillo de aquel tiempo que manifestaba su declaración de fe a través de su testamento, en el que repetía una serie de formularios, en el que radicaba su religiosidad. En primer lugar declaraba su creencia en el Misterio de  Trinidad ( Padre, Hijo y Espíritu Santo, " tres personas distintas y un solo Dios verdadero") y como hijo de la iglesia católica, la que consideraba su Madre,  se manifestaba "en todo lo demás  que tiene  cree y confiesa esta". Antes de su partida de esta vida,  manifestaba que había tenido con como norma el seguimiento de Jesucristo y de su Madre, resaltandola e invocándola en la advocación de   Concepción. para que se interpusiera con su Hijo e invocarla como abogada con el fin de  que, por los méritos de su pasión,  ponga  su alma en cabeza de su salvación". Su convencimiento  total radicaba  en la redención de su alma   por Jesucristo, que "le crió y redimió con su sangre" Es un hombre que temía a la muerte y preveía todo lo que dejaba tras su óbito. Son varios  casos en los que declara que sea sepultado  en las bóvedas de las iglesias la localidad, los únicos cementerios de estos tiempos. Abundan los que lo hacen en el convento de Consolación;  sólo se entierran en las  una capilla propia, los que tienen reservada la bóveda por ser patronos en los conventos franciscanos, San Juan,  y las monjas dominicas y trinitarias;  menos frecuentes son los que lo hacen en la iglesia de , a donde se entierran los cuerpos de los vecinos de   muchas aldeas. Santo Domingo, y Santa María  de ,  recogían principalmente las familias  hidalgas.











[1]             Este dato muy interesante, es el inventario de la Iglesia donde se ubicaba  Jesús Nazareno y María Madre de Dios del Rosario. Lo conocemos a través de la pieza 26 del legajo cinco del Archivo Municipal de Alcalá la Real y se realizó  años  antes de la exclaustración de los dominicos, en torno al 1820. Y, en el Archivo de las Cortes Españolas, está el  legajo 20 /número 57 y con fecha del 23 de junio de 1813 se titula” Escritura  sobre entrega de su convento a religiosos de Santo Domingo de Guzmán de aquella ciudad” Para el estudio de los crucificados, subrayamos en negrita  Ocho santos de bulto, seis escaños, dos cajones, ocho puertas nuevas de una bandera, un confesionario, una silla de baqueta, dos asientos de terciopelo,  un facistol, una cajonera rota con dos cajones, dos atriles, un pie de cirial, dos ciriales, una banderola, una escalera para el sagrario, dos frontales viejos, una vidriera grande, nueve candeleros,  dos cruces de cristal, un cajón envevido en la pared, una camilla de un crucifijo, nueve farolas chicas y grandes, nueve lienzos con marco, otros dos sin él, tres marcos grandes dorados, un pedazo de retablo con otros varios de lo mismo, un friso sin dorar, una mesa de altar, un cajoncillo de Sagrario,  una puerta de alacena, otras de farolera, un quarterón, tres cruces de madera, cinco cuadros grandes rotos, la sillería del coro con puerta de dies y siete, el armazón de madera del órgano y dos fuelles, una campana de la torre, otra pequeña en la Sacristía, una mesa, dos lámparas de metal, quatro cerrajas de quadros, una efigie de Nuestra Señora de bulto, seis horquillas, cuatro almohadillas, un frontal, quatro aras, un San Miguel, un quadro de lienzo, otro grande, un Crucifijo y dos láminas, veinte y seis  libros, un trono de la Virgen del Rosario, una banderola y un crucifijo, dos cojines dos candeleros, y dos cruces, dos láminas, una campana pequeña, una lámina de Dolores, un retablo y cristaleras, una lámpara, ostiarios y yerros de hostias, una cruz de guión y dos cruces, dos cortinas de Sagrario, un frontal y un paño de púlpito, tres almohadas, un ornamento encarnado, cuarenta y ocho manípulos, cinco manteles, seis frontales, dos paños de púlpito, cuatro capas, treinta y un collares, cincuenta y una estolas, dies y seis  paños de cáliz, doce bolsas de corporales, dos hijuelas, doce sobrehostias, cuatro mangas de cruz, cinco cíngulos, veinte y nueve casullas dalmáticas, tres paños de atriles, un velo morado y dos banderolas, dos cajones de la Sacristía, doce llaves,  .
 

           

[2]        I  DOCUMENTO SOBRE EL CONVENTO DE CAPUCHINOS DE ALCALÁ LA REAL Archivo del Congreso de los Diputados. Legajo 20 /nº 56. Se titula “Alcalá la Real, cinco de junio de 1813. Escritura sobre entrega de su convento a los religiosos capuchinos de aquella ciudad”
               Es una copia de una escritura realizada por el notario González de Lara  Reflejaba el momento histórico de la devolución a los frailes del convento que se les  había desamortizado años antes. Dicho acontecimiento partió de la nueva política real de devolución de bienes a las comunidades religiosas desamortizadas a partir de la Real Regla promulgada el 14 de enero de 1813 y que en las provincias ejecutaron los intendentes, nombrando administradores de bienes nacionales en cada partido judicial. En el caso de Alcalá, se cambiaron a los antiguos administradores afrancesados( Vicente Mirasol) por otros nuevos, precisamente fue Manuel Durán y el acto de toma de posesión y entrega se llevo a cabo el dos de abril del mismo año. El Intendente de Jaén extendió el decreto de la obligación de levantar ante el notario el documento de restitución de bienes con fecha de 30 de mayo de 1813 y días más tarde, el cinco de junio se hizo en Alcalá la entrega al guardián del convento.



[3]    AMAR. Acta del 17 de octubre de 1807

No hay comentarios:

Publicar un comentario