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viernes, 11 de abril de 2014

HACIA LA SEMANA SANTA XXXVIII


LOS HERMANOS DE GUARDIAS DEL SANTO SEPULCRO

Folioi 616

 


 
 

 

 

Convenio entre el convento de Nuestro Santo Padre Seráfico San Francisco de los Mínimos de Alcalá la Real y los miembros de Guardia del Santo Sepulcro

 

 

En 24 de abril de 1799, se reunieron en la celda de Muy Reverendo Guardián del Convento (nombre que recibió el prior de esta mansión religiosa):

 

 

-Por una parte, el reverendo guardián  fray Francisco del Campo,  el lector jubilado fray Francisco Camino,  el predicador fray Francisco de Cara, el presidente fray  Francisco García, y los frailes Agustín de la  Cueva, Manuel Ruiz, José Pavón, Francisco Gámez, Fernando de la Torre,  Vicente de Funes

-Por otra parte  Juan García, Félix Gutiérrez de Burgos, Fernando García, Juan García Ibáñez, Estanislao Ribera, José González, Manuel García,  y Francisco Lac, vecinos de Alcalá la Real

Testigos: Don Juan Cejalvo, Jusepe López y don José María  Núñez.

Escribano: Antonio Gutiérrez Jiménez.

 

                        ACORDARON

 

Que los referidos hermanos han de asistir  todos los Viernes Santos en la procesión  que sale del dicho Convento con la devoción que corresponde a dicho culto y, para que no falte por sí ni por sus sucesores, y, habiendo tratado y conferido con dicha comunidad y demás que van relacionados como aparecerá de las condiciones que en ella contarán  y han sido y serán aprobadas, y, desde luego, se aprueban de un acuerdo y conformidad que han convenido

 

                        CONDICIONES

 

1-      Que los dichos hermanos  del Santo Sepulcro, que han de salir en la procesión del Viernes Santo  en la tarde, que se componen de 25 hermanos,  estos han de asistir de guardas y con la decencia que corresponde sin excederse en cosa alguna.

2-      Que falleciendo  cualesquiera de los hermanos  y se le diere de sepultura en el dicho convento, han de  satisfacer, por razón de derecho de sacristía, seis reales y la limosna  de la misa de cuerpo presente entendiendo de que seis reales referidos  los ha de pagar el de  pagador.

3-      Siempre que cualquier hermano q de esta hermandad enterrándose  en dicho convento  ha de pagar por su entrada  24 reales  y por la misa de cuerpo presente,  que son 14 reales, estos los ha de satisfacer dicha hermandad.

4-      En cada un año  los dichos hermanos han de satisfacer a este dicho convento  fallezcan o no  la limosna de 20 misas a razón  de cuatro reales cada una  y, llegado el caso que falte del número de los 25, se ha de rebajar dicho estipendio, como  así mismo cualquier hermano que se enterrase en el dicho convento ha de llevar el hábito de él,  si fuera amortajado con hábito.

5-      Los dichos hermanos han de tener una arca con dos llaves, que la dicha arca ha de pagar en las casa de la persona que haga cabeza de capitán  y las dos llaves en poder de los dos padres de armas, que todos juntos han de coincidir a sacar de dicha arca la cantidad de maravedíes para satisfacción y pago de misas.

6-      Es condición que , verificado que sea que el fallecimiento de cualquier hermano , se le ha de poner cuatro luces a el cadáver por cuenta de dicha hermandad y ,a así mismo que dicha comunidad sea entierro público de cuerpo mayor  han de pasar seis religiosos  al responso y  , y siendo entierro a párvulo,  han de ir cuatro religiosas  y hacer señal con la campana  a cualquier hermano que  se recibiera por tal  ha de dar por entrada de limosna 4 reales de  vellón además de lo que va referido por dicho cuerpo.

7-      Han de satisfacer cada uno de los dichos hermanos  anualmente cuatro reales  por pago a las misas,  así por vivo como difunto y en la conformidad referidas,  todos los dichos otorgantes han de guardar y cumplir  lo que a cada uno pertenece  sin faltar en cosa alguna.

 

AHORA SE ENTIENDE QUE TODAVÍA QUEDAN COMO RECUERO DE LA PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO:

 

 

-La presencia de los Judíos y la Tropa a esta procesión se debe a este paso,  pero no eran sino el capitán y los guardias ( lo que  antes era la tropa y soldados). Exactamente 25 y diferentes a la actual hermandad del Ecce-Homo que asumió este paso tras la unificación con el Señor de la Columna y la extinción del Convento y unificación del paso del Santo Entierro con las procesiones del Rosario a partir del  1808.
-El uso de las albardas era frecuente en las ceremonias reales y del ejército a la hora  de
 velar a los muertos, y existen todavía.
 
-La salida por la tarde del viernes Santo como es frecuente en muchas ciudades de España del convento de San Francisco.

-Las ceremonias y exequias fúnebres, l enterramiento y sepultura   en el convento  era el acicate  para  salir como hermanos.

-Siempre se alude a la decencia y devoción a la hora de salir, y en este caso sin excesos por eso del luto que contrastaría con la procesión de la mañana.

-Los frailes suelen ser los que marcan las pautas de esta hermanada y la cofradía el capitán.

 

 

 

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