LA MURALLA DE ENTRADA DE LA PLAZA
Se extendía, delante de la Puerta de
la Harina,a desde la Puerta del Postigo hasta la esta Puerta de la Harina. Se permitió
levantar viviendas adosadas en su entorno para lo que se emprendían el revocado
de los muros para evitar derrumbes. Fue muy afectada por todos los derrumbamientos
de la zona del Gabán y en su parte final reconstruida por los años sesenta del siglo
pasado sin atender a su cimentación, simplemente como recodo para aislar el
recinto amurallado.
LA MURALLA DEL GABÁN
Es difícil es imaginarse algo que ya
no existe, aún más cuando sólo se encuentran los arranques y lienzos de la
muralla con sus adarves, que soportaban uno de los más bellos miradores de la
fortaleza de Aben Zayde. Desde lo alto de este ficticio y actual adarve de los
años setenta del siglo XX, se contempla la iglesia de Santo Domingo. Debió sufrir continuamente los inconvenientes
de ser una obra vieja, pero atrevida, pues se recalaba, y hubo que hacerle una
repisa en los pies en el año 1572. Junto
al cañuto, estaban nueve tiendas pertenecientes a los bienes de propios del
cabildo municipal, que solían subdividirse en el siglo XVI, por medio de
tabiques, con el fin de aprovechar mejor el espacio y sacar más fuentes de
propios.
Estos
sobresalían desde la plaza, y, en su largura y extensión, se interrumpían con
las dos torres, -la del Faro o del Gabán que algunos escribanos denominan del
Farol o aposento de la Justicia, debido a que estaba colocado encima de ella- y
la del Pendón. Es una lástima que no queden sino parte de algunos muros
adosados unos sobre el otro como si se tratara de una superposición de láminas,
con el fin de arreglar los entuertos que se iban produciendo con la caída de
tan majestuoso monumento. No nos extraña
que el escritor y regidor Gamboa recogiera algunos hermosos epítetos de esta
fortaleza el presidio más principal de
Andalucía para los reyes antecesores... que dependía del Capitán General.
Durante el levantamiento de los moriscos de Granada, se vinieron a este lugar
mucha gente de Granada por no haber otra fuerza en Andalucía que tanto importó
a Su Majestad, e incluso en arrabales verdaderos y fingidos venidos primero del
vinieron de Granada a Alcalá.
Pero, lo mismo tuvo que acontecer a muchos vecinos de
siglos pasados, pues, esta parte de la fortaleza, fue la que más se resintió a partir
del siglo XVI, concretamente con el terremoto del 1581, cuando se derrumbó a
consecuencia de que las casas, adosadas a la muralla, minaron con sus cuevas y bodegas
la roca que servía de cimentación y de zapata de todas estas construcciones. Y,
hay noticias que, con el nuevo terremoto del año 1682, finalmente se cayó todo
el gabán.
Los
movimientos telúricos afectaron siempre a esta zona de la fortaleza. Y debió
ser una pérdida muy sentida para la historia de vuestro municipio. Esta
edificación muy atrevida y hueca, debió ser reformada en muchas ocasiones por
que se recalaban las aguas de las lluvias y continuamente se enchapa y se cubre
de repisas. Se extendía desde la puerta de la Plaza alta hasta la torre de la
Cárcel Real o Nueva. Se componía de un cierre que formaba un antepecho compuesto
exteriormente de varios paños amurallados, que, a lo largo del siglo XVI, debió
recibir muchas reformas de herreros y cerrajeros para reparar las grandes rendijas
que se abrían y amenazaban la ruina. Intervino, antes de 1571 Martín de Bolívar
con varias partidas de cobo antes de su desprendimiento en la obra del
antepecho del Gabán, un tramo de adarve, que estaba en la Plaza Pública, que
alindaba con el Gabán y la tienda de Francisco de Jamilena, y la repisa de la Plaza junto a la pared de la
muralla del Gabán, con el fin de que no se hundiera y a costa de las penas de
cámara. También lo hizo el cerrajero y herrero Andrés del Moral, cerrajero, que
puso “de los ochenta y seis de sellos, de
4 gra(p)as que hizo para el antepecho del Gaban, e 30 reales restante de ellos
4 sellos, el plomo y un martillo para
sellar los paños”. En 1577, se llevaron obras del interior del Gabán y del
Cañuto, porque se una paredeja en la calle a la descendida a Santo Domingo de
Silos y se llevó a cabo el empiedro del Cañuto a la descendida de la Plaza a
Santo Domingo de Silos. En 1580, se dieron los primeros avisos de alarma y
comenzaron s manifestarse por los cimientos. A partir de este momento, se precipitaron
todo tipo de gestiones para dar solución a este flanco de la muralla del
mediodía. Se proporcionaron fondos de cualquier partida municipal para
emprender las obras de emergencia. Así, en abril se sacó un préstamo del Pósito
de 2.000 fanegas de trigo para arreglo de la torre de la Justicia y muralla del
Gabán. Lo propios jurados pidieron en se reparasen la torre del Gabán que son
el aposento de la Justicia, la Torre del Pendón, y el adarve que están en las
dichas torres y, junto a ellos, por el maltrato de cimientos y peligro para casas
de abajo y arrabal de Santo Domingo de Silos e Iglesia. Unos meses más tarde se
alude que se reparase la torre del Farol.
En 1581, se derrumbaron las casas públicas
donde vivieron los corregidores, juntamente con un lienzo largo de cerca y
adarve y ciertas torres. Desfilaron los mejores maestros que intervenían en las
provincias andaluzas para emitir informes. De Málaga vino por dos veces el
maestro de obras de la diócesis Illán Sánchez en la primera visita informó sobre
la torre de la casa del pie de la torre, que dicen del Faro, fallando por los
cimientos, y pidió que se raparan murallas y torres, porque las Casas de la Justicia
están edificadas encima de la Torre. Y
se retejó la torre del Pendón. En medio del informe se cayeron los cimientos de
la Torre de la Casa de la Justicia. De Granada se trajo a Ambrosio de Vico y a Diego
de Vergara, que informaron sobre el peligro que tenían cuatro o cinco tiendas y
la puerta de la Iglesia. De Jaén, Gabriel de Aranda avisó sobre lo mismo a la
vista del Torre de la Casa de Justicia y muralla del Gabán y limpieza del
Trabuquete. Y comenzaron a sufrir la caída varias casas y tiendas, las cinco de
Juan de Frías derribada con el Gabán, la tienda de Pedro Contador, que es de
propios de la ciudad y la botica de la Plaza Baja.
A finales de año, se informa sobre la situación desde
las Carnicerías al Cañuto, y se alude que las Carnicerías, que se están labrando,
arco no se podían hacer, estando cortado a ella por peligro de tapias en el
Cañuto bajo el Gabán. Se retejó la Cárcel y se quitó cajón de la Audiencia
Vieja. Se pagó a Juan González de Palencia 25-.000 maravedíes por derribo del
pie de la torre del Gabán, se reparó la calle Entrepuertas y se solicitó de los
baldíos de la ciudad para reparación de la ruina de la Torre del Gabán.
En
medio de la medida de escopetar la torre hasta arrasarla con el Gabán y con la
demás muralla, que esto quedara muy descargada, se produjeron la ruina y caída
de la torre del Pendón, muralla del Gabán y Casa de Justicia. E l terremoto fue
siete de febrero de 1581, hizo ruina notable en fundamentos y cimientos donde
se apoyaban. Torre del Pendón, del Farol y trabes de lienzos, donde estaba
fundado el mirador de esta ciudad que tenía en la plaza Pública, Casas de
vecinos debajo de las murallas, murieron 12, o 15 personas
“ha
dejado la Mota o fuerza sin la entrada principal por haberse hundido junto a
las puertas y entradas y la plaza Pública y la Iglesia Mayor y Alcázar. No se
puede entrar ni salir de la plaza...Cerca de la puerta principal que tiene la
Mota, agora está inútil y sin poder servirse por ella con 20 pasos más a mi
izquierda, como salen a de la dicha plaza e Mota se abrió una puerta rompiendo
un pedazo de muro a la plaza y dentro de la cerca.
Pronto Se llamó y vino el maestro mayor Alonso Barba a ver la torre del Farol y
aportaron 400 ducados para la ruina del gabán y torre y abrir paso a la
Iglesia, Casas de Justicia, Cárcel Cabildo y Plaza Alta. No sólo se encontraba
el Gabán, sino que también afectó a la pescadería de bajo del Gabán, la torre y
Castillo estaban en muy mal estado.
Esta calle ahuecada se encontraba a la entrada de la
puerta principal de la Plaza y debió sufrir continuamente los inconvenientes de
ser una obra vieja. Por cierto, muy bien descrita de un testigo de su
derrumbamiento el sacristán de Santo Domingo de Silos, George del Castillo,
hombre culto y con profundo sentir histórico, que aprovecha hojas en blanco de
uno de los libros de bautismo de su iglesia para dejarnos varias noticias. La
que nos interesa es la siguiente: Para
que la ruina tan grande del gabán no se pierda la escribí en siete días del mes
de julio de 1638, habiendo sucedido en siete días del mes de febrero de 1582,
entre las cuatro y cinco de la mañana cayose el gabán, que arrimaba con la
Plaza Alta, con dos torres, que la una era la de Aguilera, por bajo de la
Puerta de la Plaza, la otra estaba debajo del arco que servía de romana y esta
era muy alta, de manera que en lo alto de ella tenía su casa la Justicia,
hundiéndose un cañuto que iba en saliendo de la Plaza hacia la Puerta Zayde,
que está esta puerta en el pie de la cárcel. Por cima del cual estaba un paseo
y mirador muy grande y osado y, a la parte de la Plaza, estaban corredores de
piedra que hoy viven y, hacia el barrio del Señor Santo Domingo, hacia adarve
abajo, con asiento acomodado para que se estuviesen sentados y gozando de la
vista. Hundieronse muchas casas de la calle del Postigo y en ellas perecieron
doze personas...
En
su interior se extendía la calle del cañuto que se componía de setenta y tres
tapias de empedrado que descendía de la Plaza al arrabal Viejo, lo que se mandó
empedrar por estar peligroso en mayo de 1572. Y continuaba con los adarvejos e
paredes que se hicieron en la calle que descendía a la Iglesia de Santo Domingo
de esta ciudad. Estos adarvejos
actuaban en forma de revellín avanzado y solían utilizarse como fin avanzado,
cubiertos de losas de cantería. En su parte se colocaba una repisa para evitar
el recalo del agua
Los
regidores y el corregidor del año 1581 hicieron lo que pudieron para reconstruir
esta parte de la ciudad, que era la puerta principal a la plaza de la Mota, y
los edificios más importantes que se albergaban a su alrededor, la Casa de la
Justicia, las Casas de Cabildo, la Cárcel y la Iglesia Mayor, y no sólo,
recinto urbanístico sino lugar obligado de comercio principal de la ciudad.
LAS
TORRES DEL PENDÓN Y DEL GABÁN
.
-
Además del muro, las dos torres del Pendón y del Farol debieron ser muy
importantes porque le daban a esta parte de fortaleza una vista que ya no
recuperaría jamás. Su importancia no puede soslayarse en una de ellas, pues estaba
la Casa de La Justicia, con la vivienda del corregidor, su mirador hacia Sierra
Nevada, su puerta, balcón a la plaza con las armas reales y las de la ciudad.
Esta torre tenía una puerta de entrada a ella y a la fortaleza.
.
Por eso, en 1582, la torre del Gabán o de la Justicia la desmontaron hasta
arrasarla y nivelarla con las demás murallas y Gabán, pero en la mañana del día
siete de febrero un terremoto produjo una ruina inmensa a los fundamentos y
cimientos de las torres del <Pendón y del Farol y las traviesas de lienzo,
donde se apoyaban el mirador que la ciudad tenía en la plaza pública. Todo ello
era torre, lonja y muralla, murieron de doce a quince personas y se derrumbaron
varias casas de vecinos ( cinco mujeres
y un viejo., con los que se cerró el paso de los vecinos a la plaza, a lo que
hubo que abrir un portillo para poder salir a
veinte pasos de la plaza;)
acudieron maestros como Alonso Barba de Jaén, para evitar desprendimientos, en 1586,
emparejaron un pedazo del Gabán con la plaza y levantaron un antepecho, que
todavía se conserva en las secciones de
la caída de la muralla. En sus cimientos dejaron una calle para el paso de los
vecinos.
Desde
este lugar, partía la calle del Postigo, que comunicaba la Plaza con la
parroquia de Santo Domingo, por donde tenían lugar las procesiones del Jueves
Santo, la de Santo Domingo, las de Letanías, las del Corpus Cristi. Hoy día,
acostumbrados a esos grandiosos tronos no se imagina uno cómo podían recorrerla
filas de disciplinantes, o fieles en la tarde del Jueves Santo. Pero es
sencillo, la altura de las imágenes no era ni siquiera de una vara, las andas
eran pequeñas y de poca altura y podía fácilmente salvar cualquier obstáculo de
escaleras, rampas, adarves cubiertos e, incluso, los recodos de las callejuelas
y de las calles sin salida.
PESCADERÍA
Y CAÑUTO
El
Cañuto no era sino un corredor pendiente y empedrado, como si se tratara de una
calle cubierta, que bajaba a través de varias rampas a la puerta de Zaíde y
acortaba el camino a los vecinos que venían del barrio de san Bartolomé o de
Santo Domingo. En su trayecto final, situadas junto a la entrada a la plaza, se
encontraban algunas tiendas que fueron levantadas en tiempos del corregidor de
licenciado Cabezas. Esta calle cubierta que descendía hacia el arrabal Viejo,
concretamente desde la Plaza al barrio de la iglesia de Santo Domingo, y
empedrada en su interior como cualquier otra calle, incluso en algunos sitios
de su trazado hubo algunas tiendas, donde se quiso colocar las pescaderías en
1574. Los regidores de este año así lo describían, lo que recogemos para que
comprendamos algunos detalles de este sitio: se haga la pescadería debajo del cañuto por inconvenientes de venderlo (…)
en derecho como se baja de la plaza por el camino debajo del Gabán en el grueso
debajo de la plaza, que es donde ningún perjuicio recibe el Gabán, la muralla
ni particular ni la calle y está cubierto y costará poco. La dicha pescadería
se haga allí encima del arco del repeso de la romana y bajo.
A
finales de 1585, a iniciativa de Arévalo de Suazo se arremetió la obra de las
dos torres y pedazo de muralla caídos en la Mota a la entrada de la Puerta
Principal de la plaza Pública. Unos meses después del mes de, abril, el regidor
Juan de Aranda fue dos veces a la ciudad de Lisboa por orden del cabildo municipal,
a recabar del rey Felipe II diera la licencia para romper mil fanegas de sus
baldíos `para reedificar ciertas murallas
que estaban caídas representándole a Su Majestad la antigüedad de esta fuerça e
lo mucho que importa a su Real servicio que estuviese.
Para recabar todo el asunto, el rey
envió al señor Arévalo de Suazo, como capitán general de la Costa del Reino de Granada,
y vino a ver las murallas que estaban caídas, e informar de su reedificación acompañado
de los informes de varios maestros de obras. y, estos declararon
ser de mucha importancia repararlas y que costaría 25.000 ducados e
hicieron ciertas plantas y trazas , de manera que esta fuerza quedara más
fortificada y el señor Arévalo de Suazo escribió a su Majestad dándole su parescer , como era necesario el dicho
edificio e que convenía mucho al servicio de Su Majestad (..) que con la dicha
merced se podría hacer la dicha edificación concediendo la facultad de romper
mil fanegas de los dichos baldíos por espacio de diez años(…)el señor Juan de Aranda dixo que la ciudad
manden buscar prestados(…) y los dicho señores, visto todo lo dicho por el señor Juan de Aranda mandó que el
mayordomo de propios dé doscientos ducados para la dicha obra “
El rey Felipe II concedió el arrendamiento de mil
fanegas para arreglo de las murallas del Gabán, y se evaluaron los gastos en
25. 000 ducados para su reparo, hubo informes de Navarrete y Vico, que dieron
plantas y trazas y ratificaron a finales de año. Pero no se escatimaban medios,
pues por el mes de noviembre, La ciudad amplió el dinero de las obras del Gabán
mediante los fondos del arrendamiento del fruto de la bellota y se pregonaron
las obras, pues amenazaba mucha caída.
Incluso se permitió un censo de mil ducados por la Corona en mayo de
1586. E incluso, se aderezó un pedazo
del Gabán por la parte de la plaza de la ciudad de manera que se emparejó con ella
y se hizo un antepecho.
Entre 1587 y
1590, pujaron maestros de Córdoba Granada, Jaén, Córdoba, Baeza, Úbeda, Écija y
Málaga. Jerónimo Ochoa, maestro mayor de Córdoba, Jerónimo Ordóñez, maestro
mayor de la iglesia cordobesa, Vico. De Granada, Martín Díaz Navarrete y
Francisco Gutiérrez. Y se remataron las obras del Gabán en Pedro Fraguagua y
Diego Martínez Izquierdo y comenzó a buscarse una nueva Casa para el Corregidor
por su familia numerosa. Se abrió una la
calle y el cantero Martín Izquierdo fue condenado porque provocó la caída de la
casa de Alonso Medina, porque se produjeron o diversas caídas de las casas de
la parte baja del Gabán y se llevó a cabo la cimentación. En 14. de abril de 1590 se concedió un préstamo
de 2.000 fanegas e trigo para la torre de la Justicia, y muralla del Gabán. Los
jurados pidieron que se reparara la torre de Gabán, que es aposento de la
Justicia, la Torre del Pendón y el adarve que están en las dichas torres e junto
a ellos, por el maltrato de cimientos y peligro para casas de abajo del arrabal
de Santo Domingo de Silos., e Iglesia.
En el 18 de abril se pidió que se reparase la muralla y torre del Farol.
En
los primeros días del corregidor Juan de Guedeja, allá por el año 1590, acudió
el maestro Vico para informar de las obras en marcha de la casa de la Justicia
y el Gabán. Llevó a cabo un exhaustivo informe, en el que expuso la desplomada
ejecución de la obra y errada traza por
ausencia de patios, ventanas, adornos a la plaza, rectificándola con un balcón
a la plaza y dos paredes a los lados, para que la ejecutara el postor y maestro
de cantería Alonso Martínez de Tudela[1] Pero, la obra no se acababa y en una segunda
postura intervinieron Matías Izquierdo y Juan de Fraguagua y el cantero Alonso
González de Priego. En 1591, Pedro de Pineda informó del estado de las obras
del Gabán, se volvió a reedificar. Vino Arévalo de Suazo y un maestro mayor que
hizo las trazas. Al Consejo de Guerra le pidió 2000 ducados. Se habían hecho
algunas varas de cimientos. Pero, como no habían puesto nada a un barranco
hecho por estar tan desparramada la tierra y terraplén de la plaza con la zanja
y la arena, se vaticinaba que se arruinaría de nuevo provocando de nuevo la
ruina. Se informa de cargar la zanja y luego de cimentarla a la vez que aligerar la traza. No se arregló el Gabán y podía
caer la torre que estaba junto a él. En 1592, las obras de Gabán con el
desprendimiento de las tierras amenazaban a Santo Domingo y las casas por el
terraplén de las obras en Gabán. Pero se remataron 6.000 ducados. Estaban
abiertos muchos lugares de Santo Domingo y muchas piedras de la plaza cayeron
sobre los cimientos como por la parte baja de la Iglesia. Comenzaron los
problemas de pago y dentro de la plaza de la Mota. por maltratar casas al hilo de la pared de la
Iglesia hasta enderezar con la pared de Justicia. En diciembre de este año, intervinieron en la obra
Ginés Martínez de Aranda, Alonso González, maestro de Priego, Martí Izquierdo y
Juan de Fraguagua. En1593, las obras seguían casi paradas y los maestros Vico y
Ginés emitieron un nuevo informe que manifestaban que la poca cimentación del
propio Gabán podía provocar el derrumbe de la plaza.
En 1594 se presentó un nuevo informe
firmado de Ginés Martínez de Aranda, diciendo que había visitado las obras el
17 de diciembre de 1593; habían sacado fundamento de un lienzo de muralla y
torre postrera hacia la Carnicería; lo demás irreconocible por estar encima
muchos materiales y tenía menos grueso. Sus medidas eran 14 tercias de vara de
grueso y 28 tercias de vara de ancho en torre, ahora son 11 tercias y 23
respectivamente. Habían venido maestro Vico y Fernando Navarrete. Alonso
González había fundado e dado torre e
muelle, se vea en presencia de justicia.
Al año
siguiente los mismos maestros expusieron que se había sacado la cimentación de
un lienzo de la muralla y de la torre postrera, en dirección hacia las
Carnicerías, pero la parte en dirección a la Cárcel no se podía reconocer
porque no era sino objetos y materiales de derrumbe; por otra parte, las medidas
no se ajustaban en su anchura, en grosor a ni anchura, ya que se habían
reducido de tres a cinco tercias de vara y no podría soportar todo lo que se le
adosaría. En 1594. Vinieron Vico y Juan de la Vega, ya maestro mayor de la Alhambra,
cuyo costo de la visita fue 30 ducados, para ver la obra del Gabán. Y recibieron la noticia de un accidente con
tres hombres muertos tres hombres. E informaron que estaba La obra mal tratada
de arena a dos tercias. a cargo de Diego
Martínez Izquierdo. Se propuso la
prórroga de los arrendamientos y hacer un terraplén tan junto con la sección
de cuatro partes tres y una de las torres fuera de la sepultura.
No debían realizarse las obras con mucho acierto,
porque, en diciembre 1595 se recibió una provisión real preocupada ante la
situación. Antes, el regidor Francisco
de Pineda Mejía , acudió a resolver diversos problemas de la ciudad, entre
otros los del Gabán y recibió una carta
por la que se mandaba a Mosén Rubí de Bracamonte, corregidor de la
ciudad de Granada, viniera a Alcalá la Real a ver con los maestros mayores , que le pareciere y conviene, la obra de las murallas que se cayeron
del Gabán y ver si la traza , que está dada
es la que conviene o, si hay otra mejor y a menos costa , si ay otros
arbitrios que sean de menos perjuicio, que sean los que están dados, para la
dicha obra, por ser puntual al servicio de Su Majestad, (…) y consideró que era muy necesario el
reparo delas dichas murallas no se dilatase , porque la dilación podría suceder
grande inconveniente por estar el terraplén o de la plaza desasido de las de demás
murallas y mucho peligro , por todo lo que pide y suplica no se pierda punto en
lo susodicho de modo que se envió de inmediato una comisión.
Con
el comisario de obra del Gabán en 1597, Cabildo no dio largas al asunto, y se
pagó para a ver Mosén Rubí de Bracamonte para que viera a y proveyera las
murallas del Gabán y se reedificasen. Al
estar en la Corte, no se pudo cumplir el encargo. EN 1597, se compra de la casa de Alonso de Medina,
para ensanche del Gabán (y afecta a una calle En que ha de quedar al pie de la
obra del Gabán).
Casi
un siglo después, si importante era el deterioro de la parte norte, el año
lluvioso de 1675 provocó una alta preocupación por lo que significaba la
destrucción de la parte emblemática de la Mota:
con las muchas aguas de estos días se
an caydo mucha parte de peñas y parte de los cimientos del Gabán, y que si no
se le pone remedio y se repara , haciéndole caja que reciban la muralla, se a de hundir y llevar tras de sí parte de
la Plaça Pública que no a de poder
hacerse la obra con dos mil ducados de más del daño que hará en la Iglesia del
Señor Santo Domingo y por quanto esta ciudad tiene noticia
que hace la obra Francisco González, maestro de cantería a toda costa puniendo
materiales.
Y eso que años antes se hicieron algunas reformas. En
los años veinte del siglo XVII, Informe del albañil Miguel Sánchez Meléndez,
informó de que se reparase la muralla que lindaba con la Cárcel Pública por la
parte de la plaza que estaba adosada con los escritorios para cubrirla de
materiales y manufactura, porque a amenazaba la ruina. Incluso, dos años antes
se pregonó cierta reforma del adarve del Gabán,
Acta del 12 de marzo
de 1590. n julio del 1591 vuelve a venir Vico y da un nuevo informe, indicando
que se habían gastos dos mil ducados, nos e habían realizado sino unas simples
varas de cimentación, y se había producido un gran desnivel, barranquera y
terraplén que podía conllevar la ruina de las casas de la plaza. Aduce que
debía cerrarse la zanja y hacer la cimentación antes del invierno y aligerar la
traza.





No hay comentarios:
Publicar un comentario