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domingo, 15 de marzo de 2026

CONOCIENDO LA MOTA (XL). LOS ÁRABES EN LA MOTA,.

 

LOS PRIMEROS ÁRABES









            Hasta la conquista árabe, se adolece de las fuentes documentales y, tan sólo, los historiadores se han movido en el mundo de la conjetura aludiendo a una ciudad Romana, que actualmente está completamente desmentida por los recientes descubrimientos, como fue el caso de la presencia de Cesar en Ula (la actual ciudad cordobesa de Montemayor), Ebura Cerealis, Castell, etc. Sin embargo, la presencia árabe en el cerro de la Mota está documentada desde la publicación de la biografía de Ibn Jatib, obra del historiador musulmán del siglo XVII al Maqqari, donde en su introducción de la conquista musulmana del Al-Andalus se recogía con el título de   Mugrib, una vasta compilación realizada en 1115 que finalizó en 1248 por la familia de los Banu Said, afincada en Alcalá y que trataba sobre el periodo anterior de la conquista árabe.

QALAT YASHUB

             En 713, a Qalát de Astalir (qalát, ciudad fortificada, y asTalir, fuente) acudió el grupo de familias yemeníes de Abd allah Yasir, enviado por Muza, tras acompañarlo un año anterior en su entrada a España y asentarse primero en Córdoba con la misión de la recuperación de los territorios invadidos, al mismo tiempo de controlar políticamente esta zona dependiente de la cora de Elvira y arabizar a la población visigoda.   A lo largo del  siglo IX, la fortaleza de Qal Yashub, un segundo nombre recogido de su gobernador,  jugó un papel fundamental en el que los árabes asentados  se fueron aclamando al territorio y afianzaron el su poder  político  sobre los bereberes, muladíes y mozárabes habitantes del mismo , como afirma Pedro Cano Ávila; tan sólo en la última década de este siglo "La familia de Yasir, asentada en Qalat Astalir, debió caer en desgracia en un principio , tras su derrota sufrida  por Abderraman I, a su llegada al al-Ándalus, pero posteriormente, en el reajuste político de la Península , es de suponer que sería sometida al poder omeya cordobés, puesto que, evidentemente , su mayor trascendencia política se alcanzó los siglos posteriores por medio de sus descendientes los Bau Said, que gobernaron dicha fortaleza  alcalaína y tuvieron su época más floreciente del siglo X con el nombre de Qalar Bani Said,el vulgarizado Alcalá de Aben Zayde. Tras el afianzamiento omeya por parte de Abderramán II, el levantamiento de Hafsun y su correligionario Ibn Mastana, la fortaleza de Alcalá se erguía como plaza fuerte que controlaba los castillos, fortificaciones y núcleos relacionados con ella (Charilla, Ribera, Rábita y Cequia entre otros) y poblada por las familias del clan yemení de los Yasub. Por estar en un lugar escarpado y de claras defensa, se relacionaba con la cora de Elbira, a veinte millas de distancia según Ibn Jatib, como una unidad administrativa y fiscal de base agrícola, de la que dependían los otros núcleos de producción ya de pastos o de cultivo.  También ejercía como centro urbano fortificado con jurisdicción propia (aml y hawz) y rector y de carácter militar que tuvo más presencia en los textos históricos, literarios y científicos que en los geográficos. Su estructura defensiva venia marcada por los castillos de Alcaudete y Castillo de Locubín y una red de atalayas distribuidas por todo el distrito y hacia el castillo de Moclín, que era fundamental para las incursiones de entrada a la Vega y Montefrío e Íllora.

            Vivió una historia muy intensa desde la conquista efímera de Alfonso VI en los primeros taifas y su recuperación al reino ziri de Granada por intercambio de Estepa hasta su conquista definitiva por parte del rey Alfonso XI. Por ser su situación fronteriza y defensiva del reino de Granada, su territorio cambia de dueño según la alternancia de las conquistas y conquistadores. En el siglo XI, el propio Alfonso VI logró penetrar por estas sierras con el Cid Campeador en tiempos de los almorávides sin culminar la operación bélica a causa de las desavenencias de los nobles castellanos. El siglo XII supuso el periodo más brillante de la historia musulmana de Alcalá, su población consiguió una independencia con respecto a la época final de los almorávides y antes del dominio almohade, fue su impulsor Abd al -MaliK, antepasado de Abrenzayde, que le dio nombre a la ciudad. de modo que algunos descendientes de este gobernador desempeñaron puestos importantes en la administración de los nuevos conquistadores de Al Andalus. La presencia de Alfonso I de Aragón tuvo lugar en una algarada por la vega granadina ante la debilidad de los almorávides entre 1126 y 1129 sin atacar la fortaleza.

LOS BANU SAID

            El señorío de los Banu Said en tiempos de los segundos reinos de Taifas con los almorávides se debió al apoyo que mantuvieron con Ibn Ganiyam gobernador de Granada, probablemente hasta 1155, en la que los almohades sometieron a esta ciudad. Y de nuevo se sometieron al nuevo gobernador.  En este tiempo, la ciudad fortificada ejerció de presidio de los nobles cautivos de Alfonso VII y plaza de pacto entre las cortes granadina y castellana gracias a las buenas gestiones de Abd. al Malik. En tiempos de Alfonso VIII, este rey logró conquistar la fortaleza alcalaína y su territorio cederlo durante tres años a la Orden Calatrava, tras la batalla de las Navas de Tolosa (613. /1619). Pero volvió a manos musulmanas durante más espacio de tiempo.  salvo varias escaramuzas y la conquista de la fortaleza de la Mota por el rey Fernando III en 1248 y posteriormente su hijo Alfonso X, En tiempos de este último rey la fortaleza alcalaína se convirtió en la fortaleza más avanzada del sector musulmán frente a los castillos de Priego y Alcaudete, desde donde partían las incursiones cristianas, como las del infante Sancho o la de Fernando IV, con recuperación posterior del reino nazarí en 1248. En tiempos de dominación musulmana ascendieron al poder la familia de los Banu Said, asumiendo el poder de la tierra en medio de la decadencia de los almorávides y engrandeciendo la ciudad fortificada hasta el punto que se levantaron varias mezquitas de la que sobresalía la aljama., sus presidios, su palacete señorial, el castillo de Ben Zayde, las casonas de los señores musulmanes, sus presidios y el mercado. No es de extrañar que el poeta al Hiyari le dedicara estos veros " Roca del Al-Andalus se aferra a los broches del cielo para lograr las primicias de la gloria y de la Majestad”.

            En 1265 se firmó un famoso pacto entre el rey Alfonso X y Muhamad I, rey de Granada en el castillo de Abeb Zayde. Pero, en 1280, se rompieron los pactos y cayó Alcalá de Abenzayde de nuevo en manos del infante don Sancho durante 20 años. Muhamad II la recuperó en 1302 y, tras una nueva conquista por Fernando IV, volvió al dominio mazarí.

            Tras las incursiones de los infantes Pedro y Juan a la Vega de Granada y la batalla del Salado, el rey Alfonso XI llevó a cabo la conquista de la poderosa e inexpugnable fortaleza de Qalat Bau Sayd. Primero, en los meses últimos de 1340 llevó a cabo una tala de los campos alcalaínos hasta tal punto que conquistó definitivamente los arrabales Viejos el 20 de diciembre, día de Santo Domingo de Silos.  Tras la estratagema de retirarse y tratar de conquistar Málaga, simulando engañar al rey granadino envió sus tropas a Málaga y dejó al descubierto la fortaleza alcalaína. Pero, el rey castellano desde Baena volvió sus tropas a Alcalá, asedió Locubín para facilitar el aprovisionamiento de sus tropas. y asedió la ciudad fortificada alcalaína con ocho piezas de artillería que atacaron al baluarte de su torre principal, sin resultado positivo, y donde se albergaba un gran aljibe. Llevo a cabo una labor de ingeniería socavándola en sus cimientos; cortaron el camino de contrataque musulmán tomando Íllora, hicieron capitular Locubín y los soldados llegaron a controlar el segundo aljibe ye intensificaron el asedio. Yusuf I se acercó con tropas de refuerzo a Moclín, que fueron sorprendidas por las castellanas al mando del maestre de Calatrava Alfonso Méndez. Al no recibir ayuda los habitantes de la Alcalá de Ben Zayde capitularon y entregaron la en el mes de agosto de 1341 y trasladaron a los vecinos alcalaínos a Moclín sin firmar pacto alguno con Yusuf. 

La ciudad de Alcalá la Real jugó un papel fundamental y estratégico entre el reino de Granada y los reinos de Castilla y León. Como puerto interior, era un punto esencial y obligado para el paso de las tropas, trasiego de mercancías, tránsito de viajeros y refugio de tropas de defensa. Su fortaleza se hallaba en un cruce de caminos que provenían del Valle del Guadalquivir, de las tierras granadinas, de la Mancha y del Levante. Pocas son las noticias acerca del poblamiento en la época musulmana, lo que destaca es su carácter estratégico en el camino entre Granada y el reino de Castilla y León y el ambiente comercial que predominaba dentro de su castillo. No es extraño que tuviera gran importancia política esta fortaleza con respecto a otros hins y calat de su derredor, lo que coincide con el hecho de que en su lugar nacieron y vivieron importantes personajes, y, además, se asentaron algunos literatos significativos del mundo andalusí como Ibn Jatib.  Por lo demás, los terrenos y los futuros arrabales en torno a los caminos se describen como una zona de ruedos, muladares y viñedos que coinciden con fuentes documentales cristianas posteriores. Partiendo del conocido libro Los Miráculos de, Pero Martín, así se describía la Alcalá del siglo XI y XII sin poder determinar los espacios comprendidos entre los arrabales y la ciudad fortificada:

 “En este relato de Pedro Martín hay también varias referencias sobre las tierras de Alcalá. Una Alcalá que pertenecía al reino moro, flanqueada de territorios de la Orden de Calatrava, con unas tierras plagadas de viñedos, habitada en su fortaleza, donde había personas que se ocupaban de abastecerse para librarse de los fríos. Un lugar que era fundamental en la ruta entre el reino de Jaén y Granada, porque pasaba un camino fundamental para las correrías de los reyes granadinos cuando se adentraban en tierras castellanas”. 

 Pronto, la estabilidad política y el crecimiento de su población obligaron a pasar de un castillo defensivo a una extensa fortaleza, compuesta de diversos barrios en torno a sus correspondientes cinturones que se ampliaron gradualmente, a lo largo de los siglos XIV, XV y XVI con la llegada de nuevos vecinos para repoblar esta ciudad.       Agustín Garrido  y Linares en un manuscrito sobre la Historia de Alcalá la  Real , a pesar de su estilo barroco, ilustra del paso de la época musulmana a la  conquista cristiana  y refiere que se convirtió en el principal baluarte cristiano para emprender la conquista definitiva  del reino nazarí de Granada:   continuando esta feliz empresa entre otras consiguió la toma de esta Çiudad el Rei Don Alonso el onceno de este nombre en el día veinte de Diciembre del año de mil tresçientos i quarenta el arraval i la fortaleça de la Mota el día quince de Agosto del año siguiente de quarenta i uno (8), quedando por este medio no sólo venerados con perpetua memoria sino es también con demonstraciones de júvilo(...). Con este motivo a celebrado esta ciudad las festividades de la asumpción de Nuestra Señora con el título de las Mercedes, i la de Señor Santo Domingo de Silos en sus propios días por patronos de     ella, como a el mismo intento benera la Ciudad de Jaén a Santa Catalina Virgen, Úbeda a San Miguel Arcángel, Maartos a Santa Marta i otras a diferentes Santos de que hace mención el Padre Bilches en Los Santuarios del Obispado de Jaén

 

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