Esta capilla del convento franciscano de Nuestra Señora de Consolación estaba ubicada , según algunos críticos, en la capilla del Sagrario, donde actualmente se encuentra la de la Inamaculada Concepción. Esta capilla anteriormente tuvo que estar en el claustro de la iglesia. Pero recibió un fuerte impulso de la familia de l jurado y mercader de sedería Juan de Mora Garrido. Por el testamento de su esposa María Zamorano Carrillo 8 AHPJ 5267, FOLIO 871), PODEMOS CONOCER MUCHOS DATOS SOBRE ELLA. Era el patrón y propietario su marido y en ella fue enterrada, y donde levantó varias memorias. La primera de cinco misas ( una dedicada a Virgen María de la Puerificación, otra Natatividad, , otra a Santa Ana, y dos en el día de los difuntos) sobre una haza en la Boca de Charillla y unas casas principales y un horno en la calle Veracruz, lindera con la esquina de la calle Llana ( lo que fue el horno de Piñiqui), linderas con casas de Pedro Baltasar y de Francisco de Baeza. Puso compo capellanes a dos sobrinos suyo de la familiade los Mazuela, donó cinco tafetanes para que se hiciera una lámpara de plata para capilla y otro manto para un fronañl.
Casas de Cabildo
"la historia local contribuye a fundamentar la base del conocimiento global de los pueblos desde el estudio de los acontecimientos de las ciudades"
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domingo, 24 de mayo de 2026
viernes, 22 de mayo de 2026
EL CHAPITEL DE LA IGLESIA MAYOR DE LA MOTA
Juan de Aranda Salazar, maestro mayor de arquitectura ( como lo definen los documentos, maestro mayor de obras de la diócesis de Jaén y familiar del Santo Oficio) realizó las trazas del chapitel de la torre de canpanas de la Iglesia de Santa María la Mayor en los años cuarenta . En 7 días de septiembre de 1654 se comprometieron con Eufrasio los maestros de cantería y le dieron poder. Pero su obra fue modificada y culminada por su discípulo y maestro de obras Eufrasio López de Rojas que hizo las del pozo y fuente del Hospital Viejo, situado en los arrabales. Intervinieron como canteros Bartolomé Martínez y Francisco López, su padre y sus suegro, que firmaron un documento a aparte. Firmaron el compromiso 21 de ferero de 1655. Y cumplieron con las condiciones las partes diversas condiciones:
Por la obra de la iglesia en cinco e octubre de 1655 cobró la cantidad 15.400 reales ( 14.000 reales en el que se ajustó las modificaciones e la traza de Juan de Aranda y su obra, y y mil cuatrocentos en la demasía de la ejecución).
Lo hizo ante Francisco Fernández Aparicio, secetario del abad Fernando Heras Manrique en cinco de octubre de 1655.
viernes, 15 de mayo de 2026
HOY, MI ARTÍCULO EN ALCALÁ INFORMACIÓN. XIII LEGISLATIVAS ANDALUZAS
ALCALÁ Y ANDALUCÍA. XIII ELECCIONES LEGISLATIVAS
Hace cien años,
Andalucía como entidad autónoma no figuraba en ninguna carpeta gubernamental
salvo en los libros de viajes de forasteros que acudían a nuestra tierra
atraídos por la singularidad de su folclore. Ni siquiera quería identificarse
como entidad administrativa, sino que se cuestionaba con la rivalidad del reino
de Granada. Llegó la II República y Andalucía comenzó a debatir sobre la
gobernanza de sus tierras en comparativa con otras tierras, sobre todo con País
Vasco y Cataluña. Pero, no estaba claro ni siquiera entre sus gobernantes su
autogobierno, como lo manifestaban los diversos encuentros entre los
parlamentarios de nuestra tierra sin llegar a un final satisfactorio por dividirse
entre la autonomía y el centralismo. El
alcalde socialista alcalaíno Salvador Frías junto con Batmala como diputado
provincial acudió a la convocatoria de Córdoba para debatir del estatuto de
autonomía de Andalucía en 1932. Si leyéramos las actas del ayuntamiento
de aquella época, nos encontraríamos algunas sorpresas.
. Este acontecimiento
podía quedar como un simple hecho más del itinerario de los políticos
alcalaínos pero no fue así. Ni tampoco estamos de acuerdo con lo que algunos
historiadores han defendido que “la cuestión andaluza, auspiciada
oficialmente por las Diputaciones, no provocó el menor interés, actitud
general de toda la provincia si se
excluye a Andújar, Alcaudete y La Carolina”.
La asamblea de
Córdoba, por el contrario, se preparó y
se vivió intensamente en los ambientes
políticos alcalaínos. Compartió el apoyo que el ente provincial hizo a la
postura de las ocho diputaciones y de los alcaldes que se habían reunido en
Córdoba a aplazar el Estatuto hasta tanto que la Nación celebrara próximas
elecciones.
La postura de los políticos alcaláinos coincidió con su diputado Ramón Lamoneda, al considerar
la falta de espíritu regionalista en Jaén y su falta de capacitación para
dilucidar sobre el tema, por estar sometidas a una gran opresión caciquil, que
les impedía ver otros horizontes que los que emanaban del poder de turno y no “estar
capacitadas para adquirir conciencia de la responsabilidad del gobierno que
implica el régimen de autonomía”.
Postura que compartía con los representantes en a la ciudad de Jaén de
la Cámara de Comercio y los Amigos del País.
Es verdad que
la voz de Blas Infante no se oyó por estas tierras. Pero su siembra luego
resurgió setenta años después, pues en Alcalá la Real, la
historia de la lucha por la autonomía política ha estado ligada al proceso de
conquista de la democracia. Tras el letargo de la Guerra Civil y la dictadura, el pueblo alcalaíno luchó en la calle por la Autonomía entre 1976
y 1979 haciéndolo patente en las urnas y los referéndum en los años siguientes,
aprobando el Estatuto en 1981 y su reforma en 2007, a pesar de que en los primeros momentos
los partidos de centroderecha se abstuvieron o
desistieron del voto favorable. Está claro que las diversas
legislaturas plasmaron la huella de la presencia autonómica desde Rafael Escuredo hasta Susana
Díaz, sin reescribir historias de relatos de tiempos pasados, siempre con el
horizonte de proyectar siempre una
huella de optimismo futuro. El relato cambió al asumir el poder el actual partido un falso victimismo y olvidar una
película del pasado, en la que Alcalá la Real, gracias a los gobiernos
socialistas, cambió de pueblo a ciudad. Mejoró en comunicaciones intermunicipales de las aldeas y otras ciudades
andaluzas, se proyectó un tejido industrial con la creación de cuatro polígonos
industriales, se mejoraron y crearon a
máximo nivel los servicios de asistencia y dependencia social en todos los
campo e instalaciones, la población se asentó en nuevos distritos urbanos y en
las aldeas fomentando la presencia en el
mundo rural y se benefició del fomento, divulgación y turismo de su patrimonio,
entre otros muchos campos. Ahora, corresponde ejercer el voto en la XIII
legislatura, como decía un empresario, es la hora de analizar si nos quedamos
en el victimismo, o el dilema de mantener lo creado y avanzar en el futuro. Los
relatos suelen ser ficticios o reales, y abundan los que suelen crear mucha
tragicomedia.
domingo, 10 de mayo de 2026
EN LA SEMANA DEL JAÉN. LA CUEVA DEL JABONERO
LA CUEVA DEL JABONERO
La cueva del Jabonero forma parte de un yacimiento que se encuentra en una pequeña meseta, donde aprecian restos de construcciones muy deterioradas. Entre los materiales en superficie destacan por su número hachas de piedra pulida y bruñidas. Posiblemente en el interior de la Cueva exista una zona de hábitat, sin embargo, la colmatación existente impide apreciar restos de fragmentos cerámicos.
Es muy importante el entorno de la Cueva del Jabonero, ya si nos acercamos desde la zona de las Diaclasas, bajando del altozano de la Torre vigía de la Nava; ya si partimos de la parte alta de pueblo por un carril bastante pendiente que pasa por las ruinas de la Ermita del Calvario, y, una vez perdido el carril, se continua por un bonito sendero a los pies del roquedal que te acerca a la Cueva del Jabonero; ya si te acercas por el carril que baja desde la parte de atrás del cortijo de la Nava.
Suele optarse por la primera ruta. A través de terrenos imposibles de cultivar, sin agua, pero bellísimos por su entorno y medio y su paisaje que nos llevaba la vista a las Vegas, por senderos y no senderos parecidos al Torcal, con alguna que otra sima y torcales llegamos a la Torre, bellísimo paraje que conduce la vista hasta la Mota, por el camino de las tropas castellanas y los sitios de la Fuente del Gato, Guadalcotón, Charilla, torres ; y a nuestro alrededor puestos de perdiz y retama por vigías ( Charilla y Boca Charilla, Pedregales en el horizonte) los Tajos ( el Hacho y asoman los zumacales). La Torre Vigía de la Nava se encuentra en el borde de un mirador de 1054 metros, con excelentes vistas sobre Alcalá la Real y Sierra Nevada, desde aquí se divisan territorio de tres provincias, Jaén, Granada y Córdoba. El cuerpo es cilíndrico de 4,33 metros de diámetro en su base por 8.84 metros de altura. El descenso es Bordeando por la parte alta de la cornisa del cerro de la Nava hasta la carretera N-432, después un trozo de carril, un sendero de herradura que conecta con un carril que te deja en el pueblo, desde aquí a nuestro sitio de partida. La etapa no tiene grandes dificultades, de modo que se debe extremar la precaución en las simas producida por las Diaclasas.
Desde aquel paraje se baja a la Mesa Redonda, por un cerro espectacular entre linderos de tierras de mampuesto, algún que un hongo y pocas setas. Cantan los pájaros y se observan las hocicadas de los jabalíes, y el guía nos explica la casa de Toribio, los maquis del grupo de Cencerro y sus encuentros con los vecinos del Castillo, sus delataciones, la era, el sistema de producción, el fracaso del colonato…en la bajada, alguna que otra torcedura superada por nuestro tercer apoyo y, tras unos tajos se nos anuncia la cueva del Jabonero. Antes, parada de lujo y subida a la Mesa Redonda con vistas inigualables. Reculando se llegamos a ella, y encanta el lugar entre zarzos, arbustos, olor a otoño húmedo. El guía explica la leyenda de la moza del jubonero, que se libró del acoso de los franceses en la Guerra de la Independencia. Los más intrépidos y el hombre garzo de Moisés suben al interior de la cueva, mientras explica la cueva chica y el encierro de cencerro en esta guarida. Buen sitio.
LA LEYENDA
La cueva del Jabonero es una de las muchas que existen en Castillo de Locubín, de una belleza extraordinaria y muy visitada por los castilleros y castilleras y otras personas senderistas, turistas y aficionados a la espeleología. Cuenta la leyenda que, durante la Guerra de Independencia contra los franceses, vino a refugiarse a Castillo de Locubín un maestro jabonero con su hija, que se ganaban la vida elaborando jabones, con el aceite de oliva usado que abundaba en estas tierras del Sur (en el Castillo por producción, en Alcalá la Real por consumo). La hija del jabonero era una joven muy hermosa y la cortejaban los mozos de los alcalaínos. El jabonero ideó esconderse ambos en una cueva cercana al pueblo, con el fin de preservar a su bella hija de la atención desmedida de los soldados franceses, ya que los abusos y ultrajes por parte de los soldados de las tropas de Napoleón eran muy frecuentes. Así pues, decidieron esconderse durante bastante tiempo en esa cueva, que hoy lleva su nombre, "del Jabonero". Los castilleros le llevaban comida y, tras la huida de las tropas napoleónicas, salieron de ella, continuando con su vida cotidiana y elaborando jabones de extraordinaria calidad en la zona de la Tejuela. A partir de entonces, esta cueva lleva el nombre de la profesión que ejercía este señor: “La Cueva del Jabonero”.
Esta es la leyenda, pero esto es la realidad. Hay una serie de documentos notariales del AHPJ referidos a Alcalá la Real, donde aparece la Cueva del Jabonero, ya dos siglos antes. Quedémonos en 25 de marzo de 1663. Doña Paula Pacheco de Barrionuevo había enviudado de don Alonso de Herrera y Valenzuela, nada menos que veinticuatro caballeros del cabildo granadino e hijo del regidor y depositario alcaláino Francisco de Herrera, y se había encerrado en el monasterio dominico de Nuestra Señora de la Encarnación de Alcalá la Real. En su locutorio, acudió el castillero Francisco de la Rosa y le compró una finca. Nada menos que un haza de media fanega de su propiedad, que la lindaban varias fincas, que nos ilustran del paisaje agrícola de aquel tiempo: por ambos lados, dos olivares (uno del propio comprador y otro de Alonso Pérez); por la cabecera, servidera de las viñas de la Nava; y por lo bajo, olivar del castillero Diego Collado. Y denomina el haza con el nombre de la Cueva del Jabonero. Así, de claro. Y la vende por juro heredad en la cantidad de doce ducados.
Ahí, los datos del siglo XVII (AHPJ. ESCRIBANO JUAN LÓPEZ DE LA CHICA. LEGAJO 5090. FOLIOS 184 Y SS.): la cueva ya se llamaba del Jabonero, el paisaje era s muy semejante al actual, con algunos cambios del viñedo y del asfalto actual sustituyendo a la antigua servidera. Por aquel tiempo, la leyenda no existía, pero el jabonero debió ser un primer propietario o un arrendador; el aceite o las cenizas servían para el jabón.
Existen varias entradas para acceder a la cueva, Para entrar en su interior hay que trepar en la entrada de unos dos metros de altura; la otra entrada es inaccesible; por su parte, la cueva es bastante amplia pero no muy profunda. También es célebre por haber servido de refugio a personas durante la Guerra Civil, y, lo más comentado, por pasar en ella su primera noche el legendario maqui Tomás Villén “Cencerro”. Desde la cueva y su embaucador entorno se sube Mesa Redonda, que nos sirve de fantástico mirador natural sobre el casco urbano de Castillo de Locubín y el incipiente Valle del Río San Juan.
viernes, 1 de mayo de 2026
VIVA EL UNO DE MAYO EN ALCALÁ LA REAL
ORÍGEN. HACIA EL PRIMERO DE MAYO. FINALES DEL SIGLO XIX.
Dentro del contexto anarquista andaluz, en Alcalá de los Gazules se intentó fundar la Unión de trabajadores del Campo, que reflejaba perfectamente la simbiosis entre la ideología anarquista y la organización de lo que serán las futuras agrupaciones socialistas. Sin embargo, por otros historiadores, se considera que las primeras agrupaciones socialistas fueron las de Málaga y la de Linares, pues llegaron a formar parte en el I Congreso del PSOE del año 1888. Esta última tuvo lugar en 1887, donde contó con la presencia del propio Pablo Iglesias y divulgó las ideas socialistas por todas las ciudades de la cuenca minera, mientras desde la ciudad malagueña el socialismo se extendió en el campesinado de esta provincia.LA JUVENTUD EMANCIPADA Y EL UNO DE MAYO
simplemente en un día de convivencia festiva con el guiso acostumbrado vigilado por aquel engendro de los sindicatos verticales, donde no se distinguía entre los obreros, patronos y falangistas. Ni por asomo, nadie podía esperar que, hasta la muerte de Franco, los sindicatos del régimen pudieran ser utilizados por los sindicatos de clase en nuestro entorno, ni una reivindicación laboral saliera a la luz sin ser tachada de desafecta a aquel movimiento nacional, conllevando alguna condena por parte del Tribunal de Orden Público.
EN ALCALÁ INFORMACIÓN. OTRO PRIMERO DE MAYO
![]() |
| foto de recibimiento del presidente Alcazá Zamora en el Puerto del Castillo. 1932. |
OTRO PRIMERO DE MAYO. Otro Primero de Mayo. El de este año fue, el del 2018. y LO HACEMOS CON LAS MISMAS PALABRS PARA 2026. En un día gris, cubierto de nubes negruzcas, de panza de burra, amenazando lluvia y granizos, hasta tal punto que se convirtió en una nevada imprevista. Parecía invierno en vez de encontrarnos con la primavera. En muchos lugares, desarboló las expectativas de las concentraciones sindicales, y, sólo, resistieron a la cita los más fieles a estas efemérides obreras. O se conmemoraron en días posteriores en sus asambleas obreras.
Otro primero de mayo, recuerdo de aquel mismo día de 1886 en el que los trabajadores de Chicago iniciaron la lucha reivindicativa por conseguir la jornada de ocho horas y fueron ejecutados, un primer hito de la historia del mundo obrero. Otro primero de mayo, evocando el acuerdo de la Segunda Internacional celebrada en Paris en 1889, en la que consideraron esta jornada como un día de lucha reivindicativa que se extendió a muchos países. Otro primero de mayo, efemérides de la víspera de este mismo día de 1879, en el que se fundó, clandestinamente, el Partido Socialista Obrero Español, en una casa de la calle madrileña de Lastra, y como señala su placa conmemorativa, lo hicieron por el hecho de los trabajadores carecía de libertad para reunirse y asociarse.
Otro primero de mayo, un repaso de la historia de los primeros de mayo de las Sociedades Obreras de finales del siglo XIX en Alcalá y en muchas aldeas alcalaínas, dentro de sus Centros Obreros, y en las concentraciones multitudinarias de trabajadores que se celebraban a lo largo de lugares como los cortijos de la Mesa, las Grajeras, Valdegranada, la Mesa, Mures, la Pedriza, Charilla, Riveras, Santa Ana, la Hortichuela, Cantera Blanca y Ermita Nueva.
Otro primero de mayo, encadenado en aquellos que se celebraron en la II Republica. Aquellos que en palabas de una trabajador republicano indicaba que era “La Fiesta del Trabajo. Hoy debe ser uno de los días más festejados, pues es la fiesta del trabajador, del obrero. De esa masa que ha quitado la tiranía, que ha libertado el país rompiendo las cadenas de la esclavitud”. Por eso, la fiesta se iniciaba con la Diana matutina y, al mediodía, se celebraba un banquete multitudinario en honor los socialistas del partido, al que acudían republicanos de toda la comarca, entre ellos los del Castillo y el propio Pablo Batmala. Este primer mayo de la II República, por la noche, concentró en la plaza a muchos obreros de las Sociedades de las aldeas, que venían caracterizados con comparsas carnavalescas, y además provistos de sus banderas republicanas y socialistas, retratos de Galán y Hernández y Pablo Iglesias y acompañamiento de rudimentarios instrumentos musicales. En palabras del mismo republicano, fue “una manifestación grandiosa”. Después, se celebraba una velada musical en la Plaza de la Constitución.
Otro primero de mayo, que pasó por alto otros intentos de devaluarlo con las concentraciones lúdicas y multitudinarias de los Años de Oscuridad y de transformarlo en una festividad no laica. Sin embargo este Primero de Mayo de 2018 es un reto de la unidad de acción para luchar por los desfavorecidos y los excluidos, para salvar el protagonismo partidarios y las carreras para encabezar la antorcha del podio protocolario de la esencia obrera. Es el momento de reivindicar y sintonizar con las nuevas inquietudes de los más desfavorecidos y perjudicados por el sistema económico. Para ello, hay que vencer el desclasamiento de la sociedad, la desigualdad entre hombres y mujeres, la posmodernidad líquida, el atomismo y asilamiento de las personas en un mundo dominado por el imperio tiránico del mal uso de las redes tecnológicas, de reconstruir la historia local desde aquellos años de las reivindicaciones laborales como lo hicieron los obreros de Comdepols, los trabajadores del campo, las asociaciones de mujeres, y otros muchos colectivos que fueron alcanzando cotas de igualdad y solidaridad con sus luchas. Lo hicieron de muchas maneras, y como, se constata, se celebró como fiesta, y en otras ocasiones, con concentraciones, comidas de convivencia y manifestaciones. Qué importa el modo de celebrarlo. Lo fundamental es el espíritu, la lucha por los más desfavorecidos.
miércoles, 29 de abril de 2026
SOBRE LA CUEVA DEL JABONERO DEL CASTILLO DE LOCUBÍN
Es muy importante el entorno de la Cueva del Jabonero, ya si nos acercamos desde la zona de las Dioclasas, bajando del altozno de la Torre vigia de la Nava; si partimos de la parte alta de pueblo por un carril bastante pendiente que pasa por las ruinas de la Ermita del Calvario. Una vez perdido el carril, se continua por un bonito sendero a los pies del roquedal que te acerca a la Cueva del Jabonero; ya si te acercas por el carril que baja desde la parte de atrás del cortijo de la Nava.
LA LEYENDA
La cueva del Jabonero es una de las muchas que existen en Castillo, de una belleza extraordinaria y muy visitada por los castilleros y castilleras y otras personas senderistas, turistas y aficionados a la espeleología. Cuenta la leyenda que durante la Guerra de Independencia contra los franceses, vino a refugiarse a Castillo de Locubín un maestro jabonero con su hija, que se ganaban la vida elaborando jabones, con el aceite de oliva usado que abundaba en estas tierras del Sur ( en el Castillo por producción, en Alcalá la Real por consumo). La hija del jabonero era una joven muy hermosa y la cortejaban los mozos de la alcalaínos . El jabonero ideó esconderse ambos en una cueva cercana al pueblo, con el fin de preservar a su bella hija de la atención desmedida de los soldados franceses, ya que los abusos y ultrajes por parte de los soladados de las tropas de Napoleón eran muy frecuentes. Así pues, decidieron esconderse durante bastante tiempo en esa cueva, que hoy lleva su nombre, "del Jabonero". Los castilleros le llevaban comida y, tras la huida de las tropas napoleónicas, salieron de ella, continuando con su vida cotidiana y elaborando jabones de extraordinaria calidad en la zona de la Tejuela. A partir de entonces, esta cueva lleva el nombre de la profesión que ejercía este señor: “La Cueva del Jabonero”.
Esta es la leyenda, pero esto es la realidad.
Hay una serie de documentos notariales del AHPJ referidos a Alcalá la Real, donde aparece la Cueva del Jabonero, ya dos siglos antes. Quedémonos en 25 de marzo de 1663.
Doña Paula Pacheco de Barrionuevo había enviudado de don Alonso de Herrera y Valenzuela, nada menos que veinticcuatro caballero del cabildo granadino e hijo del regidor y depositario alcaláino Francisco de Herrera, y se había encerrado en el monasterio dominico de Nuestra Señora de la Encarnación de Alcalá la Real. En su locutorio, acudió el castillero Francisco de la Rosa y le compró una finca. Nada menos que una haza de media fanega de su propiedad, que la lindaban varias fincas, que nos ilustran del paisaje agrícola de aquel tiempo: por ambos lados, dos olivares ( uno del propio comprador y otro de Alonso Pérez ); por la cabecera, servidera de las viñas de la Nava; y por lo bajo , olivar del castillero Diego Collado. Y denomina la haza con el nombre de la Cueva del Jobonero. Así , de claro. Y la vender por juro heredad en la cantidad de doce ducados,
Ahí , los datos, la cueva ya se llamaba del Jabonero, el paisaje es muy semejante al actual, con alquns cambios del viñedo y el asfalto en la servidera. La leyenda no existía, pero el jabonero debió ser un primer propietario o un arrendador; el aceite o las cenizas servías para el jabón
Para entra en el interior de la cueva hay que trepar en la entrada unos dos metros la otra entrada es inaccesible, es bastante amplia pero no muy profunda.
También es célebre por haber servido de refugio a personas durante la Guerra Civil, y , lo más comentado, por pasar en ella su primera noche el legendario maqui Tomás Villén “Cencerro” . Desde la cueva y su embaucador entorno subimos a Mesa Redonda, que nos sirve de fantástico mirador natural sobre el casco urbano de Castillo de Locubín y el incipiente Valle del Río San Juan.
RESTOS
- Código BDPI 01230260012.
- El yacimiento se encuentra delante de la cueva en una pequeña meseta, donde aprecian restos de construcciones muy deterioradas. Entre los materiales en superficie destacan por su número hachas de piedra pulida y bruñidas.Posiblemente en el interior de la Cueva exista una zona de hábitat, sin embargo la colmatación existente impide apreciar restos aunque si algunos fragmentos cerámicos.
La segunda es más ancha menos profunda y más corta, llega hasta el muro de piedra del recinto de la parcela, este lo pasamos por la parte menos alta, en el horizonte se divisa la torre de la Nava, campo atraves nos dirigimos a ella, no obstante pasaremos por otras dos Dioclasas que están medio ostruidas por los sedimentos y el llenado de los agricultores con piedras.
La Torre Vigía de la Nava se encuentra en el borde de una atalaya de 1054 metros, con excelentes vistas sobre Alcalá la Real y Sierra Nevada, desde aquí se divisan territorio de tres provincias, Jaén, Granada y Córdoba. El cuerpo es cilíndrico de 4,33 metros de diámetro en su base por 8.84 metros de altura.
El descenso es Bordeando por la parte alta de la cornisa del cerro de la Nava hasta la carretera N-432 a, después un trozo de carril, un sendero de herradura que conecta con un carril que te deja en el pueblo, desde aquí a nuestro sitio de partida.
La etapa consideramos que no tiene grandes dificultades, tendremos que extremar la precaución en las simas producida por las Dioclasas.
la cueva, mientras explica la cueva chica y el encierro de cencerro en esta guarida. Buen sitio.
.
Bajamos entre olivos y suelos azahorrados , con alguna caída para llegar al Calvario. Nos paramos en su ermita abandonada ( Mmisés nos recuerda sus santos, creo que san Isidro ) y la última estación, Por una calle en declive pronunciado y jalonada de cruces, llegamos a Corea y al Pósito. Lección magistral sobre Junta de Abastos e inicio de la independencia del Castillo como villa de Alcalá. Explicación del reloj municipal tan gallardo y artístico. Para bajar a la cale y casa de Federico Parera, su participación en el gobierno municipal , su descendencia en los republicanos, y por entrecalles al a casa Museo, La Casa del caballero de la orden calatrava. Por estos lugares debieron correr los hidalgos de apellido Aranda, Sotomayor, Ruiz de Salazar entre los siglos XVI y XIX.
Nos detenemos a la iglesia de San Pedro, el sacristán y una monjitas nos ayudaron a visitar la iglesia, que ilustramos con la explicación de sus arquitectos ( Alonso Barba, Ginés Martínez de Aranda, y Juan de Aranda Salazar, sus fases, renacentista y barrocas, personajes como Martín de Artiaga y el propio Ginés). Al llegar a la Plaza dimos nuestro más profundo agradecimiento a Moisés por la buena obra que había hecho con nosotros en este día tan agradable y culto. La cerveza palió el malhumor de la pérdida de máquina de fotos. Pero sé que Paco García, y otros ruteros paliaran mis deficiencias fotográficas. 







































