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jueves, 22 de abril de 2021

EL CORTIJO DE LA MERCED Y EL TOQUE DE LA QUEDA

 Ese cortijo llama la atención por el nombre. Y está claro y evidente que responde que fue una merced real a uno de los capitanes que acompañaron a los Reyes Católicos en la toma del Reino de Granada. Lo cierto que su nombre ya era una realidad en el siglo XVI. Y  se refleja en un contrato de arrendamiento entre su propietario y el arrendador. Este era Antón de Arjona. Y el propietario el señor Benito López de Gamboa, que compró la alcaldía de la fortaleza de la Mota, oidor de la Chancillería Real y Consejero de las Indias de Felipe II. Su hijo Antonio López de Gamboa heredó la alcaldía y fue regidor perpetuo y escibió una monografía de los orígenes y antiguedades de Alcalá la Real. Lo representaba su hermano el licenciado y presbítero Francisco de Gamboa, que ejercía el cargo de provisor vicario del abad en 1570 (ambos Benito y Francisco eran hijos del capitán Antón de Gamboa que fue vecino de Alcalá la Real y formó parte de los ejércitos de los Reyes Católicos). Pero  lo importante del documento radica en los datos que aporta sobre el cortijo.



Especifica claramente que dicho cortijo  se componía de unas 300 fanegas y una casa de teja o cortijo. Se ubicaba en el paraje del Tablero  y le dicen de la Merced de Francisco  Grimaldo. Probablemente, los Gamboa lo adquirieron del mercader banquero Francesco Grimaldi, un personaje que  ocupó un papel fundamental y económico en la Corte de los Reyes Católicos, y en la regencia de don Fernando. No sólo adquirió terrenos por estos lares sino que en los pueblos de la comarca de los Montes de Granada como Colomera hizo alguna adquisición. Responde a un colectivo  colectivo caracterizado por su movilidad en la Edad Media tardía, sin duda, el de los mercaderes que en  el Reino de Granada el grupo más destacado, en época nazarí como castellana, fue el de los genoveses. En esta ocasión me voy a centrar en otra figura singular cuyo estudio todavía no se había abordado. Se trata de Francesco Grimaldi, un mercader-banquero genovés, según Raul González, " su perfil sobresale entre sus compatriotas establecidos en el reino granadino por la capacidad para adquirir un extenso patrimonio inmobiliario a partir del cual creará un mayorazgo, fruto de su inusual unión con una noble castellana, dama de honor de Catalina de Aragón cuando era princesa viuda de Gales. Precisamente el cruce de informaciones procedentes de actas notariales granadinas, del Archivo General de Simancas y de las Reales Chancillerías de Granada y de Valladolid permiten seguir la pista de sus actividades y la de su familia desde la Península Ibérica hasta Inglaterra y vuelta entre finales del siglo XV y los primeros tres lustros del siglo XVI, si bien los datos sobre su mujer y sus hijos se adentran hasta mediados del Quinientos, revelando un proceso particular de integración en la oligarquía granadina". En los años finales del siglo XV, se encuentra más centrado en actividades financieras para conseguir préstamos, pero posteriormente se encarga de grandes contratos administrativos en las Mancebías de Málaga y en las Alpujarras para  conseguir su integración en el mundo de la Corte entroncándose con la nobleza al casarse con doña Francisca de Cáceres. En esta etapa emprendará una nueva gestión que se basó en la adquisición de numerosos inmuebles entre los que se cita el del cortijo de la Merced.  Finalmente sus hijos heredaron su mayiorazgo que mantuvieron sus bienes a lo largo del siglo XVI. 

El contrato de arrendamiento cita expresamente su ubicación en el Tablero, en este paraje, lindero con las tierras de Bernardo de Aranda y Pedro  Fernández de Anchuela, terreno de los baldíos o comunes, de los propios de la Dehesa de la Hondonera y el arroyo de la Peña del Yeso. Se ciñe al modelo de condiciones y claúsulas del momento: a pan terciado( dos de trigo y una de cebada), solo cien fanegas cultivables, imposibilidad de cortar árboles o mandarlos, mantener el cortijo en las mismas condiciones de entrega, pago de todo y al tercio de los productos incluso los diezmos, ejecutar las labores agrícolas a la perfección( siembra, escarda, alzado, siega...) y cobro a  finales de año y entregar la especie por el mes de agosto. Se firma el doce de octubre de 1572 ante Luís de Cáceres.

Y en verdad que se mantuvo su paisaje entre tierra de calma y monte hasta el punto que la encina más antigua y de mayor sombra se encontraba en el cortijo de la Merced dentro del término de Alcalá la Real. Desgraciadamente hace unos años un rayo hirió de muerte su tronco inabarcable por más de cinco personas, una pena ecológica que sirve de panel de mesa de comedor a algunas mansiones rurales. 

martes, 20 de abril de 2021

viernes, 16 de abril de 2021

EN ALCALÁ INFORMACIÓN. PUERTAS NUEVAS DE LA MOTA.

PUERTAS NUEVAS DE LA MOTA

Se realizan actualmente las obras de parte de la muralla de Santiago, desde la Torre Nueva de la Cárcel hasta la Puerta Nueva del Bahondillo. Esta última se abrió en tiempos de las Reyes Católicos, pero fue un acceso fundamental para todos los vecinos que provenían de los barrios o arrabales de San Sebastián, Peña Horadada, Cerro de los Palacios o San Bartolomé, Matadero, Rastro y entorno de esta puerta; fue, también, salida de los campesinos de la ciudad fortificada y de sus vecinos al campo en momentos, como el actual, de epidemias, pandemias y peste. Ganó importancia en tiempos de Carlos I hasta tal punto que el famoso maestro Martín de Bolívar la ejecutó a la manera de la puerta de las Lanzas y con una imagen, probablemente de Santa Ana, y escudos de la ciudad a mediados del siglo XVI. Aquel barrio y este lugar desaparecieron prácticamente a finales del siglo XVIII, y se transformó el hábitat humano en una tierra de cultivo. Ahora se vuelve a sus orígenes y puede revitalizarse por ser una magnífica novedosa entrada de la Mota, por la que  se ofrece al visitante una nueva lectura del monumento  alcalaíno: por un lado, se comprende perfectamente, la historia alcalaína del mundo troglodita hasta los tiempos abaciales; por otro lado, es un magnífico mirador de las tierras que miraban a Priego y Montefrío; y, por último, pueden recuperarse restos arqueológicos importantes de la zona y lugares como  el paramento de la Carrera de los Caballos, la  Puerta del Rastro, el Matadero y las Carnicerías Viejas, así como la Puerta de Zayde que comunicaba estos barrios con el de Santo Domingo. Otra puerta desconocida que se conserva en todo su arranque hasta la mitad de sus pilares y la calle que se dirigía a la perdida puerta del Cañuto, al pie de la muralla del Gabán.

Hay muy pocos arabismos que se hayan conservado en la Mota: adarve, albañares, aljibe, almena, escopetar, mezquita, Zayde, ...y gabán. Esta procede del árabe qaba, aban, capote, y de ahí recinto con una bóveda ahuecada, que en Alcalá arrancaba a desde la torre de Aguilera y bajaba en su descendía por un cañuto hasta la puerta Zayde, y se enlazaba con otra descendida hacia la iglesia de Santo Domingo. En su trayecto final junto a la entrada a la plaza, se encontraba la puerta del Cañuto y algunas tiendas que fueron levantadas en tiempos del corregidor de licenciado Cabezas.  Se entraba por un pasadizo rodeado también de tiendas, donde se colocaban los puestos de vender harina, cebada y otros productos de la huerta, incluso, el pescado.  En 1574, los regidores de este año así lo describían, se haga la pescadería debajo del cañuto por inconvenientes de venderlo (…) en derecho como se baja de la plaza por el camino debajo del Gabán en el grueso debajo de la plaza, que es donde ningún perjuicio recibe el Gabán, la muralla ni particular ni la calle y está cubierto y costará poco. La dicha pescadería se haga allí encima del arco del repeso de la romana y bajo

Con esto se manifiesta que el recinto debió estar muy habitado y con un fuerte uso comercial por su entrada y salida y el recorrido interior. Con el mismo escribano Alonso Ramírez de Molina en 1570, se ubica, en una parte del Cañuto, La Puerta Baja del Cañuto mediante la dote de las casas que se concedieron a Juana de Castro y Antón García de Extremera: “unas casas en el final de la Puerta abajo del Cañuto, linde con casas de Juan de Castro y el adarve de la Puerta Zayde”. Por lo que se describe que la salida del Cañuto por la parte baja se cerraba con una Puerta, cercana al adarve de la Puerta Zayde y unas casas a su derredor, las de Juan de Castro.

 Entre el recinto fortificado de la Mota y los nuevos barrios de los Mesones, Caba, Cuesta del Cambrón, Trinidad y San Francisco, se extendía el tramo de las Entrepuertas, entre la Puerta de la Imagen y la de las Lanzas. Pero, no nos extraña la presencia de otra puerta nueva, la puerta del Hierro que no se conserva, y tan sólo persiste un arranque del arco antes del tramo ascendente delante de la Puerta de las Lanzas. En un documento del escribano anterior Alonso Ramírez de Molina, de 1566 en un contrato entre un zapatero Lázaro Rodríguez y  el regidor Pedro Hernández de Alcaraz en 1566 se sabe que se  hallaban estas casas y tiendas, con cuatro moradas, encima, que nos los principales tenemos en la calle de los zapateros de esta ciudad, linde por abajo con casas de la viuda de Juan Martínez y tienda de Pedro de Martos, e por arriba la calle del Albaicín hasta dar a una calle que le dicen de la Puerta el Hierro.

Por lo que este tramo de la calle de Entrepuertas se llamaba de Los Zapateros, y nos ubica LA PUERTA DEL HIERRO . . Es curioso su nombre. Hay datos fidedignos que allí ubicaron su taller de forja varios cerrajeros, herreros, caldereros y herradores. No podía recibir mejor denominación. Hoy, los restos de esta puerta que cerraba el arrabal de los Mesones y Lagares, es uno de los miradores de la ciudad del llano y del valle de Alcalá la Real. Esta puerta, antes cerraba con las epidemias, hoy día es un altozano privilegiado para contemplar el entorno de la Sierra Sur. Lo mismo que las puertas Nueva, Rastro, Zayde, Cañuto e Hierro. Un patrimonio que se ha recuperado en muchos años, y ahora se ofrece para el disfrute y conocimiento.

 

 



 EN ALCALÁ INFORMACIÓN. PUERTAS NUEVAS DE LA MOTA.

miércoles, 14 de abril de 2021

LA IGLESIA DE SAN PEDRO DEL CASTILLO DE LOCUBÍN. OBRAS EN EL ALTAR MAYOR, SACRISTÍA Y AMPLIACIÓN DEL RECINTO EN 1603.

 




Se disitinguen varias etapas en la vida constructiva de Ginés Martínez de Aranda : la etapa castillera (1580-1588), la segunda estpa o alcalaina (1588-1598), etapa gaditana ( 1598-1602) breve etapa castillera (1602-1603), etapa compostelana (1693-1606) tercera etapa alcaláina (106-1620). 

Un nuevo documento nos ilustra de su breve etapa, tras su vuelta a su tierra desde su paso por Cádiz acompañando a su obispo el abad antiguo alcaláino Maximiliano de Austria. Ante Alonso Ramírez de Molina, ( legajo 4746, folio 29) a primeros de enero de 1603 se obligaba a hacer Ginés Martínez de Aranda, como vecino del Castillo, " las gradas del altar  mayor  en la capilla mayor nueva de la iglesia de esta villa y epistoleras, conforme a la traza que se le dió firmada por su señoría don Alonso de MENDOZA, ABAD DE ESTA ABADÍA, de piedra de cantería labrada y limpia, y en perfección conforme a la dicha traza y modelo , y comenzará desde luego y dará acabado  en primeros del mes de marzo primero y a contento de Su Señoría , y no lo cumpliéndolo  que a su costa  mando hacer conforme a a la dicha traza y modelo, y por lo que en ello se gastare y se le execute y cobre con el juramento del mayordomo  que es o fue de la dicha Iglesia, por lo qual se le a de dar cincuenta  ducados y con ellos lo a de hacer todo a su costa del todo punto,  poniendo los materiales y manofractura sin que se le de otras cosas algunas , las quales se le an de dar como fuera haciéndo la obra de manera  y acabada de hacer este esté  pagada, entregó se la dicha traza  firmada de su Señoría  y de mi pesente escribano". Se presentron como testigos los vecinos castilleros don Francisco de Mazuela y Francisco Reyes. Y firmaron  el escribano y testigos Ginéz Martínez de Aranda.

CONCLUSIONES

-La iglesia del Castillo se habría realizado en parte, la capilla mayor "nueva" en 1603.

-Ginés continuó la obra anterior y se destaca que debió participar  en las trazas, porque las anteriores no pudieron ser frimadas por el abad Alonso de Mendoza. Y eran de Alonso Barba.    Aquí se encuerta en una parte de la capilla, gradas , altar y episto




leras. 
Por este tiempo, en 30 de enero  1603 se ampliaron las dependencias del templo con la compra de parte del corral de Francisco de Mazuela, que afectó a la parte de la sacristía vieja, en una extensión de ocho varas y media  " para que la dicha sacristía quede en marcada perfección y ancha como se acordara  hacer  y proceder en ella así en largo como en ancho<" . El Señor Abad Alonso de Mendoza llevó a cabo  un  edicto de licencia,  del que destacamos lo siguiente :
-"Por quanto la Iglesia del Señor San Pedro de esta  villa tiene poco corral e un pedaço descubierto que todo añlinda con casas de deon Francisco de Mazuelos Monte"
"En las quales casas la dicha iglesia tiene necesidad de cierta parte para poder ensanchar la sacristía  que sea tratado que el dicho don Francisco lo dé  y el susodicho lo dan en truqque e tratan cantidad hasta la parte de la calle,  e para que esto se ponga en execución presente damos la licencia a  Juan de Mérida , presbítero mayordomo de la dicha iglesia".
-" que en nombre de ella pueda ofertar lo susodicho , tomando del corral del dicho don Francisco lo que fuera menester para  la dicha sacristía, y alindandolo  amoxonándolo  y dándole otra cantidad tanta en el corral de la dicha Iglesia  a la parte de la calle e otorgar escritura en bastante forma obligando para la firmas a los bienes y rentas  de la dicha iglesia  en las quales interponemos autoridad dada en la villa del Castillo a 31 de enero de 1603".
En el contraro se hizo el tureque de una parte del corral y cementerio que la iglesia tenía por la parte del corral de don Francisco de Mazuela. Afectaba a ocho varas y media de largo por tres varas Ymedia;y cinco, poco más o menos,de ancho  así hasta llegar a el poço para que esto lo pueda dividir y partir, y alinda por la calle delantera  con la calle de la Plaza y puedan cada uno su parte labrar y edificar  lo qual le paresciere a su costa  e yncorporar a ello lo que el dicho don Francisco  da con la iglesia,  y lo que a el se le da con sus casas y se dan y benden la una cantidad e otra por libre de censo , memoria ni otra hypoteca  alguna . Se concebía como una donación de una parte a la otra   y el contrato se hizo de mutuo acuerdo sin pleito alguno. 


martes, 13 de abril de 2021

UN NUEVO DATO SOBRE EL ARQUITECTO GINÉS MARTÍNEZ DE ARANDA. EL ALTAR MAYOR DE LA IGLESIA DE SAN PEDRO.

 Se disitinguen varias etapas en la vida constructiva de Ginés Martínez de Aranda : la etapa castillera (1580-1588), la segunda estpa o alcalaina (1588-1598), etapa gaditana ( 1598-1602) breve etapa castillera (1602-1603), etapa compostelana (1693-1606) tercera etapa alcaláina (106-1620). 

Varios documentos de Alcalá la Real y Castillo de Locubín recogen su presencia durante esta etapa tan corta en medio de su periodo como maestro de obras del abad Maximiliano de Austrias en los obispados de Cádiz, Segovia y Santiago de Compostela. El primero que encontramos se llevó a cabo en cinco de marzo de 1602, y lo hace firmando un contrato de venta ante JUan Bautista de Santiago. En concnreto, le pagaba Rodrigo Aranda le pagaba 200 reales  por dos piezas de l,ienzo, con lo que se testimonia su presencia y no se recoge el oficio de Ginés (Legajo 5646folio 75). 

Otro documento, muy parecido al anterio de  se comprometía seis meses después, 16 del mes de junio del mismo año, con el mercader Francisco Rodríoguez en razon de 16 piezas de olanda surtidas de todas suertes, con una dimensión de 175 varas y media ( Lewgajo folio 242). El tercer documento comercial se haced con un mercader granadino Hernando Sánchez   32 reales por ocho varas de naval. (Legajpo  folio 453)co n el Un nuevo documento nos ilustra de su breve etapa, tras su vuelta a sus tierra desde su paso por Cádiz acompañando a su obispo el abad antiguo alcaláino Maximiliano de Austria. Ante Alonso Ramírez de Molina, ( legajo 4746, folio 29) a primeros de enero de 1603 se obligaba a hacer Ginés Martínez de Aranda, como vecino del Castillo, " las gradas del altar  mayor  en la capilla mayor nueva de la iglesia de esta villa y epistoleras, conforme a la traza que se le dió firmada por su señoría don Alonso de MENDOZA, ABAD DE ESTA ABADÍA, de piedra de cantería labrada y limpia, y en perfección conforme a la dicha traza y modelo , y comenzará desde luego y dará acabado  en primeros del mes de marzo primero y a contento de Su Señoría , y no lo cumpliéndolo  que a su costa  mando hacer conforme a a la dicha traza y modelo, y por lo que en ello se gastare y se le execute y cobre con el juramento del mayordomo  que es o fue de la dicha Iglesia, por lo qual se le a de dar cincuenta  ducados y con ellos lo a de hacer todo a su costa del todo punto,  poniendo los materiales y manofractura sin que se le de otras cosas algunas , las quales se le an de dar como fuera haciéndo la obra de manera  y acabada de hacer este esté  pagada, entregó se la dicha traza  firmada de su Señoría  y de mi pesente escribano". Se presentron como testigos los vecinos castilleros don Francisco de Mazuela y Francisco Reyes. Y firmaron  el escribano y testigos Ginéz Martínez de Aranda.

CONCLUSIONES

-La iglesia del Castillo se habría realizado en parte, la capilla mayor "nueva" en 1603.

-Ginés continuó la obra anterior y se destaca que debió participar  en las trazas, porque las anteriores no pudieron ser frimadas por el abad Alonso de Mendoza. Y eran de Alonso Barba.    Aquí se eencuerta en una parte de la capilla, gradas , altar y episto




leras. 


lunes, 12 de abril de 2021

PUERTAS NUEVAS DE LA MOTA

 


PUERTAS NUEVAS DE LA MOTA

    Se realizan actualmente las obras de parte de la muralla de Santiago, desde la Torre Nueva de la Cárcel hasta la Puerta Nueva del Bahondillo. Esta última se abrió en tiempos de las Reyes Católicos, pero fue un acceso fundamental para todos los vecinos que provenían de los barrios o arrabales de San Sebastián, Peña Horadada, Cerro de los Palacios o San Bartolomé, Matadero, Rastro y entorno de esta puerta; fue, también, salida de los campesinos de la ciudad fortificada y de sus vecinos al campo en momentos, como el actual, de epidemias, pandemias y peste. Ganó importancia en tiempos de Carlos I hasta tal punto que el famoso maestro Martín de Bolívar la ejecutó a la manera de la puerta de las Lanzas y con una imagen, probablemente de Santa Ana, y escudos de la ciudad a mediados del siglo XVI. Aquel barrio y este lugar desaparecieron prácticamente a finales del siglo XVIII, y se transformó el hábitat humano en una tierra de cultivo. Ahora se vuelve a sus orígenes y puede revitalizarse por ser una magnífica novedosa entrada de la Mota, por la que  se ofrece al visitante una nueva lectura del monumento  alcalaíno: por un lado, se comprende perfectamente, la historia alcalaína del mundo troglodita hasta los tiempos abaciales; por otro lado, es un magnífico mirador de las tierras que miraban a Priego y Montefrío; y, por último, pueden recuperarse restos arqueológicos importantes de la zona y lugares como  el paramento de la Carrera de los Caballos, la  Puerta del Rastro, el Matadero y las Carnicerías Viejas, así como la Puerta de Zayde que comunicaba estos barrios con el de Santo Domingo. Otra puerta desconocida que se conserva en todo su arranque hasta la mitad de sus pilares y la calle que se dirigía a la perdida puerta del Cañuto, al pie de la muralla del Gabán.

Hay muy pocos arabismos que se hayan conservado en la Mota: adarve, albañares, aljibe, almena, escopetar, mezquita, Zayde, ...y gabán. Esta procede del árabe qaba, aban, capote, y de ahí recinto con una bóveda ahuecada, que en Alcalá arrancaba a desde la torre de Aguilera y bajaba en su descendía por un cañuto hasta la puerta Zayde, y se enlazaba con otra descendida hacia la iglesia de Santo Domingo. En su trayecto final junto a la entrada a la plaza, se encontraba la puerta del Cañuto y algunas tiendas que fueron levantadas en tiempos del corregidor de licenciado Cabezas.  Se entraba por un pasadizo rodeado también de tiendas, donde se colocaban los puestos de vender harina, cebada y otros productos de la huerta, incluso, el pescado.  En 1574, los regidores de este año así lo describían, se haga la pescadería debajo del cañuto por inconvenientes de venderlo (…) en derecho como se baja de la plaza por el camino debajo del Gabán en el grueso debajo de la plaza, que es donde ningún perjuicio recibe el Gabán, la muralla ni particular ni la calle y está cubierto y costará poco. La dicha pescadería se haga allí encima del arco del repeso de la romana y bajo

Con esto se manifiesta que el recinto debió estar muy habitado y con un fuerte uso comercial por su entrada y salida y el recorrido interior. Con el mismo escribano Alonso Ramírez de Molina en 1570, se ubica, en una parte del Cañuto, La Puerta Baja del Cañuto mediante la dote de las casas que se concedieron a Juana de Castro y Antón García de Extremera: “unas casas en el final de la Puerta abajo del Cañuto, linde con casas de Juan de Castro y el adarve de la Puerta Zayde”. Por lo que se describe que la salida del Cañuto por la parte baja se cerraba con una Puerta, cercana al adarve de la Puerta Zayde y unas casas a su derredor, las de Juan de Castro.

 Entre el recinto fortificado de la Mota y los nuevos barrios de los Mesones, Caba, Cuesta del Cambrón, Trinidad y San Francisco, se extendía el tramo de las Entrepuertas, entre la Puerta de la Imagen y la de las Lanzas. Pero, no nos extraña la presencia de otra puerta nueva, la puerta del Hierro que no se conserva, y tan sólo persiste un arranque del arco antes del tramo ascendente delante de la Puerta de las Lanzas. En un documento del escribano anterior Alonso Ramírez de Molina, de 1566 en un contrato entre un zapatero Lázaro Rodríguez y  el regidor Pedro Hernández de Alcaraz en 1566 se sabe que se  hallaban estas casas y tiendas, con cuatro moradas, encima, que nos los principales tenemos en la calle de los zapateros de esta ciudad, linde por abajo con casas de la viuda de Juan Martínez y tienda de Pedro de Martos, e por arriba la calle del Albaicín hasta dar a una calle que le dicen de la Puerta el Hierro.

Por lo que este tramo de la calle de Entrepuertas se llamaba de Los Zapateros, y nos ubica LA PUERTA DEL HIERRO . . Es curioso su nombre. Hay datos fidedignos que allí ubicaron su taller de forja varios cerrajeros, herreros, caldereros y herradores. No podía recibir mejor denominación. Hoy, los restos de esta puerta que cerraba el arrabal de los Mesones y Lagares, es uno de los miradores de la ciudad del llano y del valle de Alcalá la Real. Esta puerta, antes cerraba con las epidemias, hoy día es un altozano privilegiado para contemplar el entorno de la Sierra Sur. Lo mismo que las puertas Nueva, Rastro, Zayde, Cañuto e Hierro. Un patrimonio que se ha recuperado en muchos años, y ahora se ofrece para el disfrute y conocimiento.