Archivo del blog

miércoles, 11 de febrero de 2026

CONOCIENDO LA MOTA(XI) LA IGLESIA MAYOR ABACIAL DE SANTA MARÍA.

 

 

LA IGLESIA MAYOR

 


IGLESIA MAYOR

DESCRIPCIÓN





La iglesia mayor abacial recibe el nombre de parroquia de Santa María la Mayor y estuvo dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. Era la sede la Abadía de patronato real concedida por el rey Alfonso XI. Estaba situada en el extremo suroriental de la ciudad fortificada ocupando un lugar privilegiado en el barrio noble de la ciudad. Actualmente, su silueta junto con la del castillo, murallas y torres definen el emblema de la ciudad de Alcalá la Real. Junto con el templo, en su entorno se encuentran la torre de campanas, la capilla del Deán, el Claustro, la Sacristía y las casas de Sacristán. Describe un rectángulo de dimensiones proporcionadas (la anchura es doblada por la longitud tanto en su interior como en su exterior, 45 X 20 metros). Se distinguen perfectamente las tres partes del templo: el de los pies con 7.5 metros y un estilo diferente al resto de la iglesia, el cuerpo con 17.15 y la cabeza o presbiterio dividida en tres naves, el altar mayor y dos capillas colaterales. 6.23. La altura varía según las secciones que va de los º0.76 del primer cuerpo a los 4. 80 del segundo.  Destaca la cornisa volada de cuatro fachadas: la oriental más austera dividida en tres calles, correspondientes a la capilla mayor y algo más adelantada y dos colaterales relacionadas con las capillas interiores. Los tres cuerpos se encuentran divididos por un retranqueo en la parte baja; el segundo totalmente liso por una imposta y en el tercero se abren dos ventanas rectangulares en las paredes de las capillas. Este cuerpo se corona con una cornisa de ménsulas intermitentes y cenefa de dardos y ovas, a la que se añade un pretil protector del tejado con cuatros pináculos de tipo flamígero o flameros. 

 La fachada norte fue obra del abad Diego de Ávila y se vio favorecida por varias mejoras con la apertura de la calle de la familia Narváez y la desaparición de un pasadizo que unía con las casas de esta familia. Es de dos cuerpos, completamente lisa y se interrumpe al llegar a la torre de campanas separados con una imposta. En el primer cuerpo se abre la portada del Cristo del Perdón que se tabicó en1765; en el segundo cuerpo se abren dos filas de ventanas, las primeras cuatro óculos que tenían vidriado y por encima cinco ventanales con arcos de medio punto. Es de destacar la portada-retablo que se extiende en el contexto de la arquitectura de la diócesis de Jaén, donde un arco de medio punto se flanquea con dos pares de pilastras toscanas y se remata con un frontón partido desarrollado dos espiralitas en sus extremos, un relieve presenta la Asunción de Nuestra Señora basada en el grabado de Francisco Zúccaro y obra de escultores de la diócesis de Jaén, muy renacentista con su eje central y orlada por cuatro ángeles posicionados en dos subejes, diseño similar a otros que se encuentran en la ciudad como el retablo de la iglesia de Santa Ana. Los escudos, que coronan un segundo frontón, son de piedra blanda de Cantera Blanca y responden al abad Diego de Ávila y a la Corona. La misma cornisa, junto el pretil y dos flameros en sus ángulos que la anterior fachada oriental.

             La fachada occidental es completamente plana quebrada por cuatro salientes que corresponden a los ángulos de la torre y a los contrafuertes. Muy simple solamente se rompe su austeridad con una ventana de medio punto en el ángulo meridional y un óculo central, .al mismo tiempo que se mantienen la cornisa y parapeto acompañados de cuatros gárgolas con las figuras de los tetramorfos de los evangelistas. Se abre con una portada que debió ser la principal para los acontecimientos más significativos, de piedra de Cantera labrada y en un espacio de  ente dos machos y una arco rebajado , adornado con rodelas y hacen del recinto que se convierta en el pórtico de la Iglesia, Bajo el arco, se encuentra la verdadera portada de dos cuerpos: en  el primero con columnas de estilo dórico se encuadra un arco de medio punto de jambas cajeadas con puntas de diamante, la clave de hoja de acanto y el intradós con los típicos modelos decorativos del renacimiento como son los querubines, jarrones de azucena, putti,,,En las enjutas aparece el escudo del abad don Juan de Ávila.  Y en la cornisa la leyenda latina NONNE HIC ALIUD NISI DOMUS DEI ET PORTA COELI, la misma leyenda del ala de la epístola de la Catedral de Granada haciendo referencia la puerta del Cielo en el sueño bíblico de José “Aquí no hay otra cosa que la casa de Dios y la puerta del cielo”. Debieron completar la portada una imagen de la Virgen María en el medallón superior y en las hornacinas laterales las imágenes de Sn Pedro y San Pablo-

            La fachada meridional se queda oculta en su mayor parte por estar adosados varios edificios desde las Casas de Cabildo, pasando por la Casa de los Sacristanes, la sacristía y capilla del Deán, a la torre almenada que asciende y envuelve una escalera de caracol de perfecto diseño con su baranda de piedra, donde sus amplios peldaños penden de una espiral acanalado, cubierta con una pequeña cúpula de media naranja. En su segundo cuerpo se repiten los vanos de la fachada norte y demás elementos y se hacen más profusos las quimeras y animales salvajes, reminiscencias medievales para espantar los espíritus. A través de un pórtico que en su parte baja mantiene una escalinata restaurada en los últimos años y cubiertos con dos arcos, se accede a parte del antiguo claustro y capilla del Deán y se abre la portada meridional de estilo manierista, formada por un arco de medio punto de la escuela de los Bolívar   con jambas cajeadas, clasicismo en la cornisa y frontón y el escudo abacial de Maximiliano de Austria en el vértice de tímpano. Dos pilastras flanquean cada uno de los lados, resaltando su pared más rehundida.

 

SU SUBSUELO HISTÓRICO

            Antes de la actual iglesia todavía se distingue en su planta los restos arqueológicos que se remontan a la prehistoria y constatan el paso de varias civilizaciones en este cerro. Del mundo de los metales, en el ángulo interior del actual templo se conservan restos de un silo y el entorno de una choza que debió estar cubierta con retama y apoyada en mampuesto. En el interior, cerámica y raederas entre otros utensilios nos muestra el grupo humano que se remonta a los primeros milenios a.c. No hay constatado ningún testigo del tiempo de los íberos, pero debieron hacer presencia. Los romanos dejaron para la posteridad varios aljibes y muestras del opus coementitium y de sillería de grandes dimensiones probablemente de un castro. No tiene ninguna fiabilidad científica el atribuirle a la ciudad de Alcalá topónimos como Ula o Sucaelo, que fueron fruto de la fantasía y ombliguismo de nuestros antepasados.  En cuanto a la presencia de tumbas antropomórficas se nos remonta al periodo de la ciudad de Alcalá la Real donde los visigodos y mozárabes comparten la presencia de este tipo de enterramiento en cortijos cono la Peñuela o en la necrópolis de Tózar. Pero lo que no deja duda alguna es el continuo asentamiento de época musulmana que se transformó a lo largo de los siete siglos de su dominio.  Desde aljibes medievales hasta restos de tumbas musulmanas excavadas en roca, así como el arranque de muros que pudieron reutilizarse a partir de una primera mezquita aljama, se muestra una ciudad preocupada por el abastecimiento del agua.

 

EL INTERIOR Y TECHUMBRE

            La antigua iglesia sigue la línea estilística y constructiva de las iglesias andaluzas que se iniciaron a principios del siglo XVI, de planta de salón y de tres naves separadas por seis pilares. En las actas del siglo XIX se recogía que fue diseñada por Diego de Si loé, y , de lo que no hay duda de que intervino su maestro de obras Martín de Bolívar  en los primeros tramos de los pies a partir de los años cuarenta; posteriormente fue continuada por Miguel de Bolívar y  Ginés Martínez de Aranda a partir de los años ochenta bajo las trazas de Ambrosio de Vico que le imprimieron un clasicismo y una atrevimiento constructivo al cuerpo de la iglesia con una soberbia cubierta sobre una volada cornisa sin las tres naves, para volver al presbiterio de tres naves, la capilla principal y dos colaterales que diseñó Vico, pero intervinieron otros arquitectos como Francisco Gutiérrez, Luís González, Ginés Martínez de Aranda y Fray Cristóbal González. Sus pilares y muros sustentan el cerramiento, bóvedas y cubiertas desde la propia roca como sitio de cimentación, lo que ha permitido afrontar muchos movimientos sísmicos y adversidades a lo largo de la historia. Los cuatro pilares de los pies son circulares, aunque el cuarto es mucho más complejo porque sustenta la torre y sus habitaciones, el coro y trascoro; los cuatro del presbiterio son de sección cuadrada, sino con adosamiento de semicolumnas, Los arcos formeros, los perpiaños y los de las bóvedas de los muros formantes parten de franjas en forma de capiteles unidas por molduras de ovas y dardos entre ménsulas. Las bóvedas son de crucería estrellada, ofreciendo algunas diferencias, más planas la de debajo del coro; las del cuerpo de la iglesia era de medio cañón en 1599, que se protegió con un artesón y actualmente en 1991 se colocó una cubierta de madera laminada de pino insignis escandinavo que cubrió el espacio abierto por los franceses tras incendiar la iglesia en su retirada. Se sabe que tres bóvedas cubrieron el presbiterio, la central de con cúpula sobre pechonas, tambor, linterna y media naranja y las dos laterales rebajadas y elipsoidales, en tiempos de Pedro de Moya, cuyos cuatros escudos y la fecha de 1627 se encuadraban dentro de las pechinas. Los sillares isodómicos son de piedra arenisca, de las canteras de los Llanos y de la propia ciudad fortificada, algunos lugares se revistieron con pinturas de los Raxis y se reutilizaron los sillares de la antigua iglesia. 

            LOS PIES

En sus pies, de rica decoración y estilo plateresco se abren seis espacios cuadrilongos por medio de cuatro columnas centrales, cuyas dimensiones difieren en altura y anchura destacando la central y la del evangelio y en sus enjutas aparecen medallones y animales o quimeras, que se restauraron en los años noventa por la II Escuela Taller de Patrimonio. Bajo sus bóvedas nervadas, se divide el espacio en dos cuerpos, uno bajo y otro superior que conforma el coro y avanzaba mucho más hasta los primeros pilares. En el primer tramo de la nave del evangelio, se ubican dos capillas y encima de ellas el  trascoro, en la parte baja la capilla del baptisterio , a la que se accede por medio de dos arcos de medio punto, el  de la parte central rebajado, y está cubierta con una bóveda  sobre pechina  de tres elipses concéntricas  ( una de guirnalda de laurel y rosas, la segunda con dardos y oval y la central de lazos que envuelve  una linterna ciega de doce estrellas de ocho puntas que se relaciona con las tribus de Israel o los doce apóstoles) . Destacan los elementos decorativos propios del plateresco con veneras, rosetas y hojas de canto y sobre todo los medallones, que recogen varios rostros de personas en actitud agitada, que algunos relacionaba con los miembros patronos de la capilla de enterramiento, y no hacen sino repetir motivos muy propios de otros monumentos:  El Temor, la Sabiduría, La Prudencia, En su interior dos hornacinas se abren en el muro, destacando una en forma de venera, lugar de la pila bautismal  y rematada con una leyenda en su arco que recoge  el  mensaje del cuadro del Descendimiento que ocupaba esta capilla. Si quis vult me sequi, deneget seme e ipsum et tolet crucem suam et sequatur me (Si alguien quiere seguirme que tome su cruz y me siga).

CAPILLAS

 Siguiendo la nave del Evangelio a destaca la capilla de San Pedro que agrupaba al clero secular de la ciudad y cuyo retablo se colocaba bajo un arco de medio punto, cajeado con la ornamentación tradicional plateresca de veneras, acanto en la clave, y en las enjutas los escudos de las llagas de San Francisco y el de San Pedro con la leyenda Tibi dabo claves regno caelorum (te daré las llaves del reino de los cielos. EL frontón se corona con una cruz lorenzana y encima el escudo de Juan de Ávila.

En la nave de la epístola, se abre al muro con un arco de medio punto donde se alberga un mausoleo neoclásico del abad Esteban Lorenzo de Mendoza y Gatica., y a sus pies una cripta, donde fue enterrado el abad Somoza; en el muro meridional se abre otro arco en cuya cartela estaba colocada la palabra EXPÓSITO, que era el lugar donde se dejaban los niños expósitos para que fueran atendidos por las fundiciones eclesiásticas. Tras esta capilla, le sigue la portada comentada de acceso al torreón circular y en el segundo tramo la capilla de Santa Rosa, de la familia Dávila e Irutia cuyos escudos   y el de los Padillas y Mesa se muestran en las enjutas.  Debió ocupar un escudo sobre la cornisa dentro del medallón orlado por aletones.

 

EL CUERPO DE      LA IGLESIA

            El cuerpo de la iglesia refleja el renacimiento clasicista de Vico reformando las trazas de Martín de Bolívar en un espacio de 20 x 16 metros y las obras, en su mayor parte, se llevaron a cabo en tiempos del abad Maximiliano de Austria por los años setenta y ochenta del siglo XVI. En los muros perimetrales se abren seis capillas, tres por las dos alas del templo  con arco de medio punto sobre pilastras toscanas y en su interior la capilla hornacina propiamente con otro medio punto y sobre unos óculos , sobre este cuerpo se  otros arcos ojivales  que arrancan en forma de una cornisa atrevida y se abren con una ventas de medio punto-- Se ubicaron las capillas de la antigua iglesia gótica,: en el ala del Evangelio  a partir de los pies, la de San Blas que se remonta a la fundación de los Díaz de Villalobos a principios del siglo XVI, la de Santiago y  ocupó la puerta del Cristo del Perdón, cuya imagen fue realizada por Nicolás de RACIS SIGUIENDO la iconografía del  patrón de España montado a caballo, la del Santo Ángel de la Guarda, cuyo extradós recoge la leyenda ANGELUS CUSTOR… que cuidó cómo patrono y estuvo enterrado  el <abad Alonso de Mendoza, en cuyo tiempo se colocó la techumbre de la iglesia actual con una bóveda de medio cañón diseñadas por Francisco Gutiérrez y  le colocó los objetos sagrados( el cáliz que se conserva en el templo de las Angustias, las salmillas e historias, vinajeras, frontales, patena y alfombras , así como realizó la cripta funeraria, donde se encuentra su cuerpo decapitado por algún usurpador de lo ajeno.

Por lo que respecta al lado de la Epístola siguiendo el mismo itinerario, se encuentra en primer lugar un arco dintelado, interior de la portada meridional. A continuación la capilla de Nuestra Señora de la Antigua, cuya cripta se excavó por los años noventa en el inicio de la reforma actual del templo, perteneció su patronazgo a los Narváez de Padilla y, seguidamente una capilla en cuyo interior se abre un puerta de acceso a la antesacristía  antigua y actual patio del cabildo  con una portada retablo, compuesta de piso bajo adintelado y frontón partido que encierra  dentro del círculo del ático la inscripción latina  INGEDIERIS TU QUISQUE HOMO  LIBARE TONANTE IAM VETERI EXUTO SUSCIPE RITE NOVU, . EX PAULO AD EPHESIOS . 4. Un texto adaptado al espíritu humanista de la época. Tu cualquier hombre que vengas a hacer libación al Dios Omnipotente, una vez despojado de la antigua vestimenta, toma, según el rito, el nuevo. Muy apropiado al lugar y cuyo hueco se cierra con una puerta de madera del tiempo de Galcerán Albanel, como muestra el escudo de este abad y del papa de aquel tiempo Paulo V.

PRESBITERIO

La cabecera culminó la obra de este templo y se acabó en 1627, fue diseñada por Vico, siguiendo el criterio de los pies con una capilla central y dos colaterales y el origen gótico mudéjar de armaduras de piedra. En las capillas del evangelio se encontraba la capilla de Santa Catalina, que cambió su nombre por el de la Virgen de las Mercedes con un retablo de Ginés Martínez de Aranda y cuadros de san José con el Niño, Santa Ana, santa Catalina y san Antonio.   Este altar, privilegiado conseguidoen1615 por Francisco de Pineda, atrajo la devoción popular, que engrandeció a la capilla y su esclavitud con muchas donaciones de fincas, cuadros y estelas y leyendas de agradecimiento de tal modo que se sustituyó el anterior por otro barroco diseñado por Antonio López Bolívar y dorado por José Aranda. Frente a ella, en el muro sur se encontraba la capilla de Santiago, con la imagen del apóstol, trasladada a la del Perdón, se colocó primero un Cristo de la Columna, y luego un Jesús Nazareno con la cruz a cuestas que recibió el nombre de la misericordia.  Y también ubicó a Jesús Sacramentado. En el testero de la iglesia se desarrollan tres arcos que simulan la portada canesca de la catedral de Granada a modo de arco de triunfo.   

             El arco central albergaba la capilla mayor con un retablo barroco construido por Manuel del Álamo a finales del siglo XVII e imágenes de Bernardo de Mora de principios del siglo XVIII. En la calle central, el sagrario y sobre ella Nuestra Señora de la Asunción y en las calles laterales por sus tres cuerpos las imágenes san Pedro y San Pablo, santo Domingo de Silos, san Sebastián, san Dionisio Areopagita y Santiago Apóstol. En los arcos colaterales, en el del Evangelio cuadros de Juan Clímaco, san Idelfonso y san Bernardo, luego San Fernando, y en el de la epístola, san Juan Bautista, santo Domingo de Guzmán, san Julián. Todo ello separado en sus calles por columnas salomónicas y un ático con la cruz en su interior,

TORRE DE CAMPANAS

La torre de campanas, de planta prácticamente rectangular y de 41 metros de altura, se alza mediante cuatros cuerpos que corresponde con la planta del templo, el trascoro, la sala del reloj y la sala de campanas,

 

            La Sala de Campanas, recientemente restaurada en 1981 tras caerle un rayo que le afectó en los años cincuenta del siglo pasado, se cubre con una bóveda de crucería abre por sus cuatro lados con ochos huecos, para dos campanas cada uno. Actualmente hay cuatro , la María de las Mercedes,(1699) de Juan Bautista de Mier, se encuentra deteriorada y se le relaciona con la  donación legendaria por el dicho  Campana María me llano, /cien quintales de peso, / quien no me crea/ que me coja al peso/, desde la Mota a las Cruces/, y de las Cruces  a la Mota,)  la de San Cristóbal (1933),de Antonio Hontañón,  Fernando de Venero,   la de Santo Domingo de Silos(1746) , y están jalonadas con pilastras toscanas y en las enjutas  central  medallones en medio de una ornamentación de gárgolas y figuras salvajes. Se distingue con unas molduras semejantes a las comentadas a las fechadas salvo en el cuerpo superior que es un friso de discos con veneras, y se culmina con un chapitel, bola, cruz y veleta.  La escalera de husillo adosada por la parte NE tiene 127 peldaños y se ilumina en su interior por medio de troneras, algunas con simulados arcos de herradura y con huellas de fuego de concentración en la fachada. A medio camino, se encuentra la fecha de 1631 y en la cupulita que cierra el husillo la fecha de 1551, que coincide con la de la puerta de entrada de los pies de la iglesia, con un atrevimiento de forma sesgada y con la leyenda acabose esta porta y con huellas de cartela.  Otro acceso se adentra a través de la escalera de caracol que sube al coro y trascoro, y de este último se abría una entrada a mitad de la escalera de husillo. Esta escalera de caracol se encuentra dentro de un Torreón almenado que albera en su interior un eje espiral desde sobresalen alas peldaños de una sola pieza. Destacan en esta escalera el angelote que cierra el eje, la cúpula gallonada muy esbelta, la portada con arco carpanel y una cartela bilingüe de IHS, Iesus hominum Salvator, Jesús Salvador de s hombre y el anagrama gregio XPS(Jristos). Las puertas de entradas al coro y trascoro son sencillas, pero muestran una diferencia de estilo muy evidente entre su exterior de ambas con veneras en el dintel y jambas y el acceso a l trascoro, lo que es muestra de la huella de Lázaro de Velasco.

Por encima de la sala de campanas, se eleva el chapitel, al que se acede por una gatera o trampilla y es una pirámide retranqueada con ocho caras, por las que le entra la luz a través de unas ventanas con adorno troncoconal. Encima del chapitel se encuentra la bola, la veleta achatada y la cruz.  Una barandilla da balaustras y escudos protege su planta.  Si descendemos hacia la planta baja, se encuentra la Sala del Reloj, donde se colocó un reloj legendario y debía estar relacionado con las campanas, doble de la inferior del trascoro, porque los Reyes Católicos donaron esta campaña de la iglesia primitiva para que se escuchar en todo su ruedo. Este reloj se mantuvo hasta los años treinta del siglo XX.  Con una cubierta de bóveda nervada estrellada, se ilumina por medio de una ventana que se asemeja a las saeteras. Se accede dese este recinto a la terraza del tejado de la iglesia Mayor Abacial, por medio de una puerta y una escalinata en cuyo trasdós epigrafiado con el anagrama de la firma de Lázaro de Velasco, la fecha de 1577 y el texto latino Delecta mea et ign…incompleto, que alude   versículo 7 del salmo 24, que dice    DELICTA IUVENTUTIS MEÆ, ET IGNORANTIAS MEAS NE MEMINERIS. SECUNDUM.  En nuestra lengua romance, No te acuerdes de los pecados ni de mis faltas de juventud…Y un peldaño más arriba una calavera con MENTO MORI. Poco clásico y amoroso. Arrepentimiento, ACUÉRDATE DE QUE TIENES QUE MORIR. En el interior de la sala, desde se observa una gatera para introducir la cuerda de la campana, se ofrece una muestra de restos del yacimiento de la Mota, así como paneles ilustrativos sobre el templo, sus arquitectos y su desarrollo constructivo. En el trascoro, se ilumina por sus cuatro paredes con una claraboya, una puerta de acceso al coro, otra comunicando con la torre y una pequeña ventana que se orienta hasta el ala del Evangelio, desde donde los músicos podían ver la entrada de los sacerdotes a las ceremonias religiosas. Esta sala cuadrada se cubre con una bóveda octogonal gallonada sobre trompas, que convierten a los tetramorfos en elementos sustentantes., muy del gusto de influencia italiana de Lázaro de Velasco. Bajo el trascoro, la capilla del baptisterio del Descendimiento  

LA SACRISTÍA

 

            Cuando regresó Ginés de su estancia en tierras compostelanas se le adjudicó la sacristía, que compartió con Pedro de Velasco en las trazas, y en cuya obra dio sus primeros pasos su sobrino Juan de Aranda de Salazar y canteros famosos como Juan Roldán que años después ´intervinieron en la catedral de Jaén. Actualmente por la puerta de Galcerán se accede al patio y en el rincón, donde se levantaba un cancel con una bóveda de yeso, De forma cuadrada 8.1x7, de estilo clasicista, simple y austero albergaba los arcones, y armarios de los ornamentos y vestiduras religiosas y en su suelo se abre una trampa que aloja un aljibe utilizado como cripta funeraria. El antiguo crucifijo de los Raxis se colocó en este lugar. Los lados de los muros alojan arcos de medio punto, salvo el meridional que era lindero con las casas capitulares y no se conserva.  Los muros este y oeste encierran otro arco menor de medio punto en forma de hornacina. Todos los muros sustentaban una bóveda de medio cañón e ladrillo. Actualmente, se exponen restos arqueológicos y algunos paneles informativos sobre la Abadía, así como el arca municipal. Se celebran las bodas civiles den este recito y actos protocolarios.

martes, 10 de febrero de 2026

CONOCIENDO LA MOTA (X). LAS CASAS DE CABILDO.

 

LAS CASAS DE CABILDO

 

 En la plaza Alta, todavía resuenan muchos ecos de la historia de la ciudad, pues la presidían las Casas de Cabildo. En un principio, se celebraban concejos abiertos que se reunían a las puertas de la Iglesia Mayor para debatir asuntos importantes de la ciudad, pero, cuando el rey Alfonso XI le concedió una serie de regimientos, comenzaron a reunirse en una torre de la muralla, la llamada del Rey, o del Pendón. Pero las Casas de Cabildo no sólo ejercían las actividades típicas de la administración municipal sino también una función festiva. Pues desde sus balcones se recibía el estandarte de la ciudad, de rojo carmesí y adornado de cordones y borlas, se colgaba el cuadro real con motivo de la proclamación de los reyes, se vestía de gala y sus balcones eran ocupados por todo el cabildo con motivo de las fiestas de toros y de cañas que se celebraban en la plaza de acuerdo con un metódico y riguroso orden de preeminencias basado en la jerarquía y antigüedad de los miembros y oficiales de cabildo.

Tras la conquista del día de 5 de agosto de 1341 de la ciudad de Alcalá la Real, según el testimonio del alcaide Antonio de Gamboa en 1624, el rey Alfonso XI mandó librar un  privilegio rodado 21 del mismo mes ” que hoy tiene de franqueza y libertad y exención, el más amplio que hay en toda Andalucía, como luego se pondrá, y dejóle pendón y sello y nombró ocho regidores y un escribano de Cabildo y un Alcaide del que hiciese oficio de alcaide y alcaide mayor y capitán de esta fuerza, dejó ochenta plazas de a caballo y quinientos infantes, y en el  Castillo de Locubín veinte caballos y cien infantes; después de esto, para más engrandecer  esta ciudad, le hizo merced de la villa del Castillo, para que fuera Señora de ella y proveyese la alcaldía y alcaidías y todos los demás oficios, como consta del Real Privilegio que tiene, y otras muchas prerrogativas   y privilegio  particular, para que no pagase alcabalas, el qual confirmó el rey don Pedro y los Reyes sucesores hasta el rey don Felipe III, nuestro Señor, el cual amplió el privilegio dándole y confirmándole con mayores firmezas habiéndole servido esta ciudad con setenta mil ducados, que hoy tiene pagados en tres años, y nueva merced para desempeño de sus propios de lo que sobrare en diez años de lo que dio por arbitrar y sacar estos setenta mil ducados que fueron anticipados en tres pagas y en diez la merced para pagarlos y echar arbitrios”. Y, en notas complementarias, señalaba que los regidores y escribanos eran nombrados por el Rey; las milicias a pie de esta ciudad las pagaba a través de la tercias y rentas reales de os obispados de Córdoba y Jaén.

            El primero ayuntamiento comentado se encontraba en la Torre del Rey. Pero, en los años noventa del siglo XV se habían nombrado comisarios y diputados para levantar uno nuevo en torno a las dependencias actuales. Probablemente, al principio, el edificio debió ser una simple casona con varios cuerpos, un patio de caballerizas y pozo, rodeado de varias tiendas de arrendamiento municipal. Algunas fases de su reconstrucción se perciben por los años treinta, en los que intervinieron Pedro Ramos y Lope Garrido y transforman aquellas primeras Casas de cabildo. En esta fase, predominaba la piedra junto madera y el hierro como elementos constructivos y afectaron, cubierta, armadura, sala cuadra y los portales de la audiencia. Sin embargo, la fase decisiva de las actuales casas de cabildo tuvo lugar en los años cuarenta, recibiendo un impulso muy importante a instancias del corregidor Francisco de Cherinos y bajo la presencia de maestro de obras de Martín de Bolívar, discípulo de Diego de Siloé en la catedral de Granada y avecindado desde esos años en la ciudad de la Mota. El edificio se vio obligado a perder su fisonomía primera y a convertirse prácticamente en un anexo abacial por la similitud de estilos, en este caso de renacimiento, que Lázaro Gila califica de manierismo alcaláino por las manos bolivarianas. No obstante, unas paredes de la antesacristía cubiertas con una cúpula de yeso lo aislaban con respecto a la iglesia Mayor, por la que se entraba a través de la puerta de Galcerán Albanell. Tras Martín de Bolívar siguió la dirección de las obras su hermano Miguel, y, sobre todo, Pedro de Monte o de Alcalá en el pasadizo que enlazó las Casas de Cabildo con la capilla del Deán, las obras que afectaron al engarce con la iglesia mayor y las puertas de sesgo. Las actuales son obra de los regidores de los años cuarenta del siglo XVI y del corregidor Francisco de Chirinos, que las encargaron a un gran artista de la escuela de Siloé, y, donde su discípulo Martín de Bolívar intervino con toda seguridad, porque la mayoría de los pagos y la traza se le hacen a él y a su hermano Miguel en el 1550. Poco a poco, se perfeccionaron algunos destalles, en 1556: se hicieron la obra del aljibe y un pozo que abastecía al cabildo por Sancho Meléndez. En la parte baja había unos corredores y en la de arriba, dos salas, el archivo y capilla y, en ella, un retablo con su cajón de madera. Toda la labor de carpintería artística fue realizada por el entallador Martín Pérez. El suelo era de ladrillo al principio, posteriormente de losas   y se trasladaron los ladrillos al Alhorí. Una silla para el corregidor y seis bancos sobre un estrado componían el mobiliario del cabildo, obra del entallador Martín Pérez en 1558. Varios escabeletes o tarimas, una mesa, sillas para regidores eran el mobiliario básico junto con un retablo, altar y archivo. Pero las Casas de Cabildo no sólo ejercían las actividades típicas de la administración municipal sino también una función festiva. Pues desde sus balcones se recibía el estandarte de la ciudad (que era de rojo carmesí y adornado de cordones y borlas,) y se colgaba el cuadro real con motivo de la proclamación de los reyes, se vestían de gala y sus balcones eran ocupados por todo el cabildo con motivo de las fiestas de toros y de cañas que se celebraban en la plaza de acuerdo con un metódico y riguroso orden de preeminencias de acuerdo con la jerarquía y antigüedad de los miembros y oficiales de cabildo.

Las actuales estaban colocadas junto a la puerta de la Iglesia y capilla del Deán, y, a través de un corredor o baranda, construido en 1578 con las trazas de Pedro de Monte o Aranda ( de Alcalá), desde este rincón hasta la esquina de las casa, se abrían varias ventanas con puertas de madera de pino;  a través de una escalinata de madera que se hizo en 1576   por una puerta de nogal se comunicaba  con su planta alta dedicada a las reuniones de los regidores y jurados, su capilla y archivo, iluminada por unos amplios ventanales, que daban a la plaza; y su planta baja con los corredores, que ocupaban unos soportales de los arcos y  una sala  dedicada  para  la audiencia de la justicia en el verano , donde presidía el  corregidor sentado en una silla grande de taracea y se abrían unas ventanas  con sus vidrieras, compradas al hidalgo Serrano de Alférez. Su suelo estaba enladrillado y solía estar cubierto de alfombras, hasta que se vendieron en 1572 para comprar unos nuevos asientos de nogal grandes en lugar de los antiguos que eran pequeños. En las ventanas que daban a la plaza, existían los escudos de las armas reales y de la ciudad, con su llave, orlada de torres y leones rampantes, pintados en 1570 por los hermanos Raxis y esta parte de los corredores fueron realizadas por el Maestro Pedro de Alcalá o Monte, un arquitecto alcalaíno que intervino en Priego, y se fue a Murcia, donde hay huellas de su obra en el Pósito de Lorca y en la misma capital., sobre todo en todas las obras de carpintería. Tejado, caballete, ventanas y puertas de los corredores de las plazas realizadas en 1580 y en 1588 acabaron la obra el carpintero Juan Sánchez Montañés y e Lucas de Pareja, y el herrero Miguel Muñoz. Antes de entrar a las distintas dependencias se reunían los miembros del cabildo en el patio en torno al brocal del pozo que estaba sobre un aljibe, construido en el 1556, y reutilizado posteriormente como osario de la Iglesia Mayor, todavía quedan restos en su interior...

 

La consideraban el sitio donde se maquinaba el bien de la res publica en los días ordinarios de martes y viernes, se realizaba los negocios más importantes de los vecinos, se ejercía la justicia y la caridad con los presos y los pobres y servía de paso para los recintos espirituales. Desde antes de las siete de la mañana, los porteros, vestidos con ropas de terciopelo carmesí, preparaban las salas  del cabildo y de la audiencia, para que a las ocho de la mañana aquel recinto ya tuviera  vida,  pues  a esta hora acudían todos los martes y viernes a las casas de Cabildo los regidores y jurados junto con los oficiales del cabildo,- estos dos porteros y el escribano de turno-, rezaban y asistían a misa, oficiada por el capellán de la ciudad en un altar presidido por un retablo, obra del pintor Pedro Sardo, habilitándose la sala de cabildo con un altar y una mesita donde se colocaban las vinajeras.: Después, se  reunían en la sala alta, donde  hacían propuestas, libraban gastos, recurrían acuerdos, debatían y exponían sus votos que no eran sino sus pareceres para que la Justicia los armonizase y, como  hombre de bien nombrado por la Corona, o, por así decirlo con términos de hoy,  de consenso, lograba el acuerdo final para ejecutarlos; inmediatamente se distribuían en grupos de dos y tres, lo que llamaban diputaciones y comisiones para cumplir con las tareas que se les habían adjudicado en el famoso cabildo de suertes.

 

 

DESCRIPCIÓN

            El edificio, aunque era exento de la Iglesia Mayor Abacial, hoy día al verse invadido por ella está adosado a su fachada meridional. Está orientado por las parte meridional y oriental hacia la Plaza Alta, por el norte con la sacristía y patio sur y por el occidente con la sacristía y la capilla del deán, con la que se ve trabado desde 1570. Actualmente, al desaparecer la antesacristía, se convierte en un anexo del templo abacial sin distinguir las partes complementarias. Incluso en el siglo XVIII. Fueron cedidas las dependencias municipales a l uso de la iglesia Mayor Abacial.  Se compone de dos plantas, sin embargo, por el desnivel hacia la Plaza Baja, se forma un falso cuerpo donde se alberga un aljibe.  La planta en forma de L alberga una pequeña plaza que se extendía hacia la iglesia Mayor Abacial y fue absorbida por los años setenta del siglo XVI y finalmente en los años treinta del siglo XVII, por donde se accedía a las Casas Consistoriales. Posteriormente, con el anexo del pasadizo corredor que lo ligaba a la Capilla del Deán y la anterior ocupación se abrió esta nueva entrada de escalinatas y puerta lateral y se abandonaron las caballerizas. Parte de  una sola crujía  paralela a la Iglesia  que se inicia en el pórtico sur del deán Cherinos y se quiebra a medio camino orientándose hacia el oeste con un ángulo de 125º.Estosdos cuerpos se adaptan al terreno, uno orientado hacia oriente y otra meridional  Parece como si se hubieran unido dos edificios, el de la fachada meridional de 14.5 metros y el de la oriental de 15.5 con una conexión de medio metro Se reducen las medianerías con la sacristía (8 metros) y a la iglesia / 12) – El pórtico  sirve tanto para  el antiguo claustro de la iglesia como para el cabildo  a través de dos arcos  apuntados. El patio es un trapecio en la altura, pero, no debía responder a la restauración actual, porque estaba separado de la sacristía con un pequeño compartimento que hacía de antesacristía y una pequeña bóveda cubierta de albañilería. .La fachada oriental es la única que se conserva de la original  hasta nuestros día,, compuesta de tres plantas de separadas por impostas con molduras: el primer cuerpo  que alberga el aljibe  y de sillería  totalmente cerrada; la planta baja presenta tres vanos, dos en forma de balconcillos y el que conecta con la fachada meridional de medio punto ; el de la parte superior  es similar al de la planta baja; en medio de la fachada aparece un escudo elaborado por la familia de  los Raxis con los emblemas de la ciudad. Son dignos de comentar estos balcones que se abrían a la plaza con el fin de presenciar todo tipo de espectáculos y corridas de toros por parte de los miembros del cabildo. Estos vanos vienen en cuadrados con molduras y un antepecho en forma d de pretil, donde muestran en dos medallones las caras de dos personajes renacentistas y en los de las izquierdas aparece la inscrita la fecha de 1546, que constata con los documentos para fijar la datación de la obra. No puede olvidarse el vano con arco de medio punto que trata de conseguir la unión de las dos fachadas con el atrevimiento mediante el sesgo del arco. La parte superior de esta fachada es más sencilla en sus vanos y antepechos sin mostrar de modo evidente ningún medallón y sustituir el arco de medio punto por otro vano rectangular con antepecho y presentar el mismo sesgo que el de la parte inferior. Entre los vanos solían los miembros de los dos cabildos celebrar acontecimientos académicos o religiosos.  Varios vítores, cono en la ciudad de Salamanca, entre los que destacan signos sacramentales y otro que hace referencia al Ldo. de Ávila.

- La fachada interior se remodeló por los años noventa del siglo XX a través de la III Escuela Taller, atendiendo a las noticias aportadas por los investigadores, ofreciendo un primer cuerpo de arcada junto al arco del vestíbulo, el arco de la Audiencia como testimonian lo documentos, y un segundo cuerpo con dos vanos rectangulares y uno semicircular sobre el antiguo pasadizo. Las fachadas interiores se vieron afectadas por la construcción de la sacristía y hoy día se abre un arco el arco de medio punto hacia el claustro antiguo en el que se recoge su pervivencia de tiempo medieval. A través de una puerta orlada con roeles, se adentra al pórtico meridional con unos cuatros arcos escarzanos, pilares toscanos y pies cruciformes, donde se celebraban los cabildos en la época de verano. A través del interior de los vanos y sobre unos asientos de piedra en su intradós, se contemplan la ciudad de los Reyes Católicos con los barrios altos el Calvario, medios de la ciudad llana y los de los arrabales nuevos. En la fachada del patio sirviéndose de la fachada meridional de la iglesia aparece n varios grafitis, entre los que destaca No hay cosa que más dispierte que vivir sobre la muerte con una calavera pintada.

 




 

INTERIOR

En su interior, se accede a la plata baja o antigua sala de audiencias, por medio de una escalera y un portón de hierro conformándose una estancia muy luminosa a través de los actuales arcos de medio punto, en donde e corregidor y dos miembros de cabildo solían juzgar las penas de ordenanza. En el patio recompuesto tras las diferentes fases der restauración de la iglesia se destaca la escalera de acceso a la segunda planta, donde se albergan varias dependencias municipales. Esta escalera comienza con una serie de peldaños semicirculares, otra segunda serie de peldaños en forma de abanico y una tercera entre muros de forma normal sobre los dos primeros tramos se alza un arco rebajado dando a la planta una forma trapezoidal. En la sala segunda, se encuentran los típicos ventanales hacia la parte meridional con sus asientos de piedra y añadida a la parte meridional puede comprenderse que albergaba tres departamentos separados con tabiques de albañilería. La capilla del cabildo, con retablo de Pedro de Sardo y estallamiento de Martín Pérez, hoy desaparecido sustituido por una copia del recompuesto de Santo Domingo de Silos; otra habitación dedicada a la armería, donde se guardaban las banderas, pendones,  picas, lanzas, ballestas, arcabuces y trabucos de las compañías de soldados de la ciudad; el archivo donde a través de varias arcas y baldas de estantería se guardaban los libros privilegios, de repartimientos, cabildos, mercedes ( alcabalas, moneda forera, pastos comunales, villa del Castillo(1341)) feria( 1682)…dosel y señoría (1644) y retrato del rey, alguacil mayor y síndico mayor (1653),  y cuentas  de la ciudad  bajo tres llaves que poseían el corregidor, alcalde mayor , depositario y regidor más antiguo; por último el salón de cabildo compuesto de una sala amplia, donde se celebraban las sesiones capitulares en una bancada de terciopelo carmesí, presidida por el corregidor bajo el retrato del rey de la época y el dosel de terciopelo rojo; en medio varias mesas y adornada la sala en sus paredes con  las Armas Reales y escudo de la ciudad , una para el escribano del cabildo. El protocolo era la regla más aceptada por los miembros del cabildo, llegada la hora de tomar asientos, supuesto que el principal y más preeminente, es propio del juez que preside en medio del escaño que está en el testero y debajo del dosel ( porque esta ciudad nunca ha habido ni hay costumbre de poner silla distinguida para el Juez, dentro ni fuera de la sala) tomar la derecha de la justicia el  Alcaide de este Castillo, o su teniente, y el  Alférez Mayor a la  izquierda, y es cosa muy bien vista que nunca salgan de dichos lugares, aunque sean para ministerios de la ciudad o como tomar andas, o varas de palio en funciones de iglesia, porque esto se encargara a otros capitulares, que irán tomando su asiento, según su preeminencia y antigüedad, la qual formalidad se observará, siempre dentro y fuera de la Sala, y cerrando los Jurados el cuerpo  de la comunidad, con el mismo orden de preeminencia por antigüedad”.  

 

En todos los demás actos, en el asiento de preeminencia presidía el corregidor, a su derecha el regidor más antiguo, después a la izquierda el alcaide, a continuación, el alférez mayor, luego el alcaide honorífico, y otros oficios de preeminencia. El resto de los regidores se colocaban por antigüedad en el cargo y recibimiento, seguidos de los jurados, escribanos y ministros de la justicia (alguaciles o porteros) Y abriendo la comitiva el clarinero. 

Cuentan que las actuales redondillas recogidas por los Arandas Barones sed muy derechos, / en regir y gobernar, / Alcalá libre de pechos /, y Real por grandes hechos, / si gloria queréis alcanza/r. O esta otra Interés particular, /del jamás tengáis cudiçia/, bien común debéis obrar, /sin tener en el botar/ odio, temor e malicia// se encontraba presidiendo este lugar. También, se abría un balcón de hierro y madera, donde solía colocarse el retrato del rey y el pendón real en las fiestas extraordinarias.

VIDA MUNICIPAL 

            A partir de los años treinta del siglo XVII, las Casas de Cabildo fueron objeto de muchas restauraciones, sobre todo en la techumbre. También, los miembros de cabildo tuvieron que afrontar momentos difíciles como la pérdida de la villa del Castillo de Locubín comprada por el marqués de los Trujillo que les ocupó en todo el siglo XVII. No puede olvidarse la continua lucha entre los regidores y miembros del cabildo municipal y el resto de los oficios de la ciudad que abandonaban la ciudad fortificada de la Mota parar abrir sus despachos y tiendas en la zona llana, ni se puede pasar por alto los intentos de trasladar las Casas de Cabildo a la calle Real de modo que en 1695 el propio corregidor celebraba las sesiones en su casa de la parte llana.  Momentos felices como la declaración de juramento ante el dogma de la Inmaculada Concepción, o del patronazgo de San Blas, San Miguel, Santa Ana (1638), San Sebastián. Pero, 1687, se Solicitó una provisión de obras para construir las Casas de Cabildo, la Cárcel Pública y las Carnicerías en el Llano. Pues se había bajado la población de la Mota al Llanillo y sólo quedaba la Iglesia Mayor, las Casas Abaciales, las del Cabildo y tres casas de Caballeros, de modo que había necesidad de trasladar los mencionados edificios, por imposibilidad de asistir los vecinos y capitulares, además la Cárcel tenía mucha inseguridad e incomodidad de acceso, y se añadían la falta de la salubridad y comodidad de nuevas Carnicerías. Se insistía en aprovechar para la fábrica de las nuevas casas, los materiales de los edificios antiguos y buscar un nuevo sitito. Esto tras el informe de peritos, debate de regidores, valoración de medios propios y aprovechamiento de los materiales. Rodrigo de Góngora propuso. para Casas de Ayuntamiento, las de Gonzalo Ramírez de Aguilera, la Cárcel en la esquina de la puerta Villena, en las casas de Alonso de Quesada, y las Carnicerías en las casas de Cristóbal Ramírez en la calle Real; Alonso de Cabrera, propuso el Llanillo para las Carnicerías, “donde hoy se están fabricando” y la Cárcel en calle Real, casa de Pedro Núñez y Casas de Ayuntamiento en la Placeta del Rosario. Para afrontar los gastos se propusieron el rompimiento de las tierras de las Cuevas del Moro y su arrendamiento Barrionuevo, propuso el Llanillo para todos los sitios y arbitrios menos gravosos. Consideraba que es el sitio por donde está la gente trabajadora así de esta ciudad como forasteros acuden a ocuparse a los trabajos y por donde todos los caminantes que vienen del reino de Córdoba a Sevilla y parte del reino de Jaén a la ciudad de Granda, se prevendrían de carne, pescado, pan y demás bastimentos que fuera menester. Al final acuerda que se mantenga actual carnicería y plaza y no se haga nueva” que se ha comenzado a hacer con 12,000 reales sin licencia de S. Majestad. Además, había decrecido el arrendamiento de roturas por falta de cosechas y pobreza de vecinos. 

            En 1695 Se hallan empeñadas en ochocientos reales de vellón las mazas de plata, para hacer pago a don Juan de la Peña, ejecutor que vino a tomar la posesión del Castillo con Provincial de la Real Chancillería. En este mismo cabildo el corregidor solicita, ante los miembros del cabildo, que se trasladen sus cabildos en su casa del llano de la ciudad, a consecuencia de los achaques de gota que padece, acompañado de su correspondiente informe médico, y por lo retirado que están las Casas de Cabildo en lo que califican de “despoblado de la Mota”. Al mismo tiempo, se requirió a que se pidiera una provisión real para dilucidara si los cabildos se hicieran en las casas del Corregidor.   No obstante, el cabildo en pleno asintió al traslado por ser muy conveniente y ya se habían celebrado varios cabildos.

 En las primeras décadas  del tercer milenio,  la obra fue objeto de una importante restauración, en la que se mejoró y renovaron los sillares de los muros sustentantes y los pilares del pórtico, así como en las cubiertas que debieron sustituir a las anteriores realizadas por los años sesenta del siglo XX. También una pequeña muestra de objetos encontrados de las excavaciones de la Mota junto con la reproducción de los privilegios y foto del privilegio del Vino ilustran de tiempos pasados desde principios del siglo XVI hasta la Guerra Civil. Anteriormente, lámparas, cornucopias, arañas, espejo y esterado enriquecían su parte mobiliaria.

 

.

 

            

 

           

 

                       

 

lunes, 9 de febrero de 2026

CONOCIENDO LA MOTA (IX). LAS PRIMERAS CASAS DE CABILDO. LA TORRE DEL REY.









 

DE LA PLAZA AL TRABUQUETE

 

           




Rabieno se subió ala adarve, para mirar las Casas de Cabildo. Pero mira por donde que quiso acercarse a las primeras.  
De la Plaza salía una calle en forma de adarve en dirección a la muralla del Trabuquete, colocado encima de un muro que daba a las Carnicerías, Todo este recinto se extendía hasta la torre de la Justicia, junto las caballerizas del corregidor mientras estuvo en esta torre. Existía una calle interior por algunos lugares que daban por una parte a un adarve lindero al muro y, por otra, a los corrales de la mal llamada calle Despeñacaballos, que daba nombre a todo este barrio y a las casas de las familias nobles. Por ella, se asomaban los niños y con su pícara travesura jugaban a la guerra con los tenderos y los transeúntes de las Entrepuertas y el Albaicín haciendo de ballesteros u honderos de piedras, otros la utilizaban para echar las inmundicias a las casas adosadas bajo la muralla. Esto ocasionaba las quejas de estos últimos y el derrumbe de la muralla, que hubo que cerrarla en el 1587 con dos tabiques que iban desde las esquinas de las casas de Ana de Mendoza por un lado y, por otro con las de Gaspar de Aranda. Y no sirvió ni siquiera esta medida, sino que, un año después, se caían peñas enteras, provocadas por las continuas cuevas que horadaban la roca, en los corrales de los vecinos dando lugar al abandono de muchas viviendas, de modo que tuvieron que intervenir los alarifea Juan Díaz y Alonso de Tudela en 1594. 

Probablemente, la fortaleza estaba protegida por este pequeño artefacto bélico que encañonaba la principal entrada de la ciudad a través de la Cuesta del Cambrón, que era por donde solían acudir en correrías las huestes moras del Reino de Granada. De ahí le debió venir su nombre. Todas las edificaciones que cubrían este recinto actualmente sólo se encuentran en los cimientos y tan sólo se puede percibir parte de las bodegas, algunos hornos, suelos de casas, aljibes y conducciones de agua hacia la muralla que acababan en rejas. Tenemos algunos comentarios de los regidores del siglo XVI, que describían casas adosadas dentro de la muralla del Trabuquete. Como la de Hurtado de Mendoza, eran un peligro para la ciudad, pues sobresalían por encima del adarve de la muralla, colocando un mirador, que amenazaban las casas de abajo, las que hubo que sostener con pilastras y columnas en su interior y con el picado de la roca para evitar peligros de desprendimiento. Estas casas, en su planta baja se componían de un portal, un cuarto, una bodeguilla y una cueva. 

            Hoy día, el trabuquete, que describen como una pequeña torre, se ha simulado con una saetera, desde donde puede contemplar nuestra ciudad moderna, e imaginar miles de algaradas entre los vecinos de Alcalá y las razias granadinas. La torrecilla pertenecía a los propios de la ciudad y solía ser alquilada, Se puede contemplar desde aquí, cómo serían avisados por las torres vigías los inquietos caballeros alcalaínos.

            Era un lugar proclive al desprendimiento de rocas y amenazaba a las Carnicerías, al Albaicín y parte baja del castillo de Aben Zayde. Las reformas más importantes tuvieron lugar en 1598, con la intervención de Ginés Martínez de Aranda. Pues en las Entrepuertas, existían unas casas debajo de esta muralla del Trabuquete y los vecinos hicieron por la parte baja que daba al Albaicín cuevas en los cimientos de la roca y provocaron la ruptura de las peñas y resintieron la muralla, de manera que se tuvo que realizar una obra de emergencia cerrando las cuevas y macizándolas y colocando pilastrones de apoyo. Por la parte alta, se cerró el mirador de la casa de Hurtado de Mendoza que estaba cercana al Trabuquete y se limpió de piedra y tierra todo el adarve, levantándolo de nuevo y con un empedrado que impidiera el recalar la roca y la filtración de aguas.  

En los años ochenta del siglo XX se llevaron a cabo obras en este adarve con el encintado de su camino y pequeño parapeto de protección, que se amplió a una baranda de protección interior para esta muralla de cremallera adaptada al terreno.

 

LA TORRE DEL REY

            Junto a la actual entrada de la ciudad fortificada existió la muralla del Postigo, donde destacaba la TORRE DEL REY o del POSTIGO. Esta debió conformar la torre del Pendón. En ella, celebraban los cabildos del ayuntamiento alcalaíno hasta el siglo XV. Por los documentos existentes, se encontraba según recoge Carmen Juan Lovera, en el documento 64 sobre lo morisco, cerca de la plaza de la villa, encima de la torre Mocha que, a su vez, es encima del cañuto, e cerca de una peña que estaba colocada en la dicha plaza, su terminación como vivienda tuvo lugar a finales del siglo XIV, siendo regidor encargado Juan de Aranda, alcaide de Montilla y regidor de Alcalá en 1387.   Debió constar de una simple habitación superior, a la que se accedía por unos poyos y una puerta. El recinto estaba amueblado por tres bancos, donde el central era ocupado por el corregidor, alcaide y regidor más antiguo, y el resto, por los otros regidores, jurados y oficiales. En una parte, la mesa del escribano. Tras la conquista de la ciudad de Alcalá la Real, según el testimonio del alcaide Antonio de Gamboa en 1624, el rey Alfonso XI mandó librar un  privilegio rodado” que hoy tiene de franqueza y libertad y exención, el más amplio que hay en toda Andalucía, como luego se pondrá, y dejóle pendón y sello y nombró ocho regidores y un escribano de Cabildo y un Alcaide del que hiciese oficio de alcaide y alcaide mayor y capitán de esta fuerza, dejó ochenta plazas de a caballo y quinientos infantes, y en el  Castillo de Locubín veinte caballos y cien infantes; después de esto, para más engrandecer  esta ciudad, le hizo merced de la villa del Castillo, para que fuera Señora de ella y proveyese la alcaldía y alcaidías y todos los demás oficios, como consta del Real Privilegio que tiene, y otras muchas prerrogativas   y privilegio  particular, para que no pagase alcabalas, el qual confirmó el rey don Pedro y los Reyes sucesores hasta el rey don Felipe III, nuestro Señor, el cual amplió el privilegio dándole y confirmándole con mayores firmezas habiéndole servido esta ciudad con setenta mil ducados, que hoy tiene pagados en tres años, y nueva merced para desempeño de sus propios de lo que sobrare en diez años de lo que dio por arbitrar y sacar estos setenta mil ducados que fueron anticipados en tres pagas y en diez la merced para pagarlos y echar arbitrios”. Y, en notas complementarias, señalaba que los regidores y escribanos eran nombrados por el Rey; las milicias a pie de esta ciudad las pagaba a través de la tercias y rentas reales de os obispados de Córdoba y Jaén. En 1382 se le concedió el privilegio de hierbas comunales para ganados y beneficios para el concejo y alcalde.

domingo, 8 de febrero de 2026

CANDELAS , LUMBRES, LUMBRÁS Y LUMINARIAS EN LA SEMANA DEL JAÉN DE HOY

 

CANDELAS, LUMBRES, LUMBRÁS Y LUMINARIAS 

 

           


 
Es curioso que, durante el invierno, se celebren varias fiestas, donde las hogueras se arden y se encienden en varios barrios y rincones de la provincia de Jaén, y, sobre todo en la capital, Pozo Alcón, Valdepeñas, Frailes, Alcalá la Real y sus aldeas. Lo hacen con motivo de la celebración de alguna festividad religiosa: en enero, abundan por el día de San Antón, de renombre y participación, la capital; a primeros de febrero, por la Candelaria, y, en el dieciocho de marzo, para honra de San José. De primeras, surgen las interrogantes sobre los elementos constitutivos de la fiesta: el fuego, los objetos de la hoguera, los ritos y los fines. No falta quien osado se lance a la justificación sociológica de primera mano, y convierta estas fiestas en una catarsis griega, donde el pueblo se purifica a la manera del público de su tragedia clásica. Pues, en medio de estos momentos difíciles y azarosos, no cuesta trabajo simbolizar la quema de los trastos viejos con el deseo y ansías de cambio de nuestras vidas gracias al fuego purificador de unos momentos críticos que no sólo queman a los más excluidos y más débiles, sino que achicharran, hasta la médula, al más pintado. 

Es verdad que los nuevos tiempos se han empleado a fondo con las personas que no pueden cubrir ni siquiera los gastos básicos de luz, butano e, incluso, de elementos básicos como la vivienda, el vestido y la alimentación. Pero, su guadaña ha hecho mella también en muchas familias acomodadas que impulsaron con gran ilusión su pequeño negocio para afrontar las haciendas de sus casas, y han visto cerrados sus locales; por otro lado, muchos cooperativistas han visto mermado sus fondos y sus pequeñas empresas se han visto obligadas a mantener los puestos fijos y con gran dificultad. No digamos qué va a ocurrir con el porvenir de los jóvenes ante la falta de viviendas. Tan sólo, pasan de rositas aquellos que los dígitos de beneficios solamente variaron en unas décimas (si no se acrecentaron aprovechándose de la indigencia y la desesperación de otros) para engordar sus arcas repletas de bienes.




            Sin embargo, por mucho que se quiera y se pretenda, no se encendieron desde tiempo inmemorial las hogueras (cuya palabra lumbre degeneró, a partir de su evolución fonética, en lumbradas y lumbrás en detrimento de la bella luminaria) con estas hipotéticas interpretaciones. Se ha puesto de moda el academicismo por personas ajenas a este organismo de corrección lingüística para zaherir a los demás en los más diversos frentes, y, sobre todo abundan en la lid política entre los del Despeñaperros para arriba: por eso de "limpia, fija  y da esplendor". Sacan su látigo ortográfico y fonético de fustigar al más pintado para echarle en cara a otros los supuestos malos modos de la praxis lingüística. Es muy típico ejercerlo entre los señores de la capital de la Corte con relación a la malhablada gente de Andalucía. E, incluso, algún que otro charnego del condado de Barcelona.  De la noche a la mañana, se convirtieron en censores de cualquier aberración que no ocupara sus casillas de su norma lingüística y se apartara de sus usos fonéticos o léxicos. El colmo de esta situación y esperpéntica fue cuando algunos llegaron a corregir a la misma academia introduciendo terminaciones de palabras que chirriaban por eso de que se aprendieron la Gramática Ortodoxa de los Ilustrados. de Cuaresma.             No vengo a convertirme en un paladín de los vulgarismos, que abundan, y mucho, en nuestro entorno. Pero, hace más de trescientos años la Academia Española de la Lengua y paralizó o, al menos ralentizó, aquel caótico paraíso de emplear la lengua oral y escrita al gusto de cada persona o escuela de retórica u oratoria.  Con el paso del tiempo reguló el uso de los vocablos, estabilizó las evoluciones lingüísticas y recogió todos los neologismos, extranjerismos o cambios gramaticales que se han venido produciendo a lo largo de su historia lingüística.

 Viene esto a cuento de que en el mes de febrero las lumbrás de la Candelaria y en el mes de marzo, en Alcalá la Real, las de San José., desde hace varios siglos, se encendían las hogueras de todo tipo ramaje y támaras de monte bajo en algunos rincones de la ciudad de la Mota. Muy alejadas en el tiempo en lo alto de las torres, almenas y las casas de cabildo de la ciudad fortificada del cerro de la Mota para anunciar las fiestas. Actual y tradicionalmente, las primeras se dispersan por varios rincones de Alcalá, resaltando la del compás de Consolación; las segundas se conservan en los derredores del antiguo Pilar de San José y la Cruz de la calle Ancha. se ha extendido a San José de Huerta de Capuchinos.  El pueblo sencillo nunca llegó a denominar las vísperas de este santo esposo como sus Luminarias; a lo más que se escucha por la vecindad es las Lumbres de San José. Las dos con el sentido de las hogueras de ramón de olivo que anuncian su fiesta Y en verdad que Luminarias es una palabra poética y preciosa por su rima final; recuerda históricamente las luminarias que se colocaban en las atalayas alcalaínas para iluminar a los cautivos que procedían de las cárceles enemigas para alcanzar la tierra de libertad. Depende de los lugares para recoger los diversos significados de su campo semántico; por estos lares, rara es la persona que emplea luminaria para referirse a una persona lumbrera; también, son muy pocos los que la emplean como aparato de luz (por eso de arium, instrumento de la luz), salvo los nuevos técnicos de electricidad (para ello disponían antes de las hachas, hachas, hachones, candelabros y los faroles, y, actualmente, las bombillas, tubos fosforescentes, pantallas y los focos). Lámparas de cera o de aceite se colocan en las iglesias y no luminarias para las capillas de los reservados.

               Esta luz es ingrediente básico que siempre se mostró en las Lumbrás de nuestro municipio. El pueblo sabio recogía la connotación que algunos pretendieron añadir al sentido de calor humano de la fogata colectiva. Nunca se sintieron remisos en deformar aquella palabra Lumbrada. Sabían que aquel fuego era una lumbre grande, pero que, con la caída de la dental sonora intervocálica y la fusión de las dos, les parecía como si quisieran expresar una luz especial y colosal. Sería un vulgarismo , pero lo compartieron esta terminación como otras andaluzas como la espantá, la despertá, o la levantá. Simplemente hacían suyo el rico, expresivo y complejo sistema vocálico del dialecto andaluz.

               De seguro que algún cortesano ponto pondrá los puntos sobre las íes, y, en vez de quemar en la hoguera los malos espíritus, los enfrentamientos banales, los disensos inútiles y los ufanos complejos de su ficticia superioridad territorial, es capaz de sacar el lema propuesto para la academia por el conde del Montellano: Con el ocio, lo lúcido deshace, rompe y luce. Pero, ya está la Academia para esos fines, dejemos al pueblo que normalice su norma. Pues, si no, todavía estaríamos hablando latín. De ahí que propongo que como título de las fiestas de la hoguera como LAS LUMBRÁS DE LA CANDELARIA Y LAS DE SAN JOSÉ.


 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

Añadir leyenda