Itinerario II
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REVISTA NUMERO DOS DEL CURSO TERCERO DEL ITINERARIO DE CULTURA
RELIGIOSA
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ITINERARIO
Los
itinerarios se han puesto de moda de un tiempo a esta parte, pero es una
costumbre universal:
-
Apuleyo escribió una novela en la que
relataba que a Lucio, transformado en burro, le acontecieron miles de
peripecias en muchos lugares de Europa y Asia.
-
La peregrinación de la monja Eretria a
Jerusalén.
-
Los libros de viajes de los musulmanes.
-
La novela de Julio Verne.
-
Los viajeros europeos:
o . Médicis y Baldi
o . Dumas
o .
Ponz
o .
Irving.
Los itinerarios relacionados con un turismo muy
extendido en nuestro siglo, por ejemplo, hay un libro manuscrito sobre el viaje
de varios alcalaínos a Roma al frente de los cuales iba el cura Montañés
Chiquero a principios del siglo XX.
El itinerario puede ser :
largo o de ruta turística
corto de ciudad
temático
ecológico
histórico
familiar
comercial
sanitario
religioso
etc.
-
solos o en grupo
o manogeneracional
o intergeneracional
o etc
-Estacional o perenne
-Recreativo o formativo o
mixto con trabajo y ocio.
-Medios: a pie, transporte y pie, transporte.
Con
guías o preparados de antemano.
Con
avituallamiento.
Con
medios fotográficos o audiovisuales
Comentada o visual.
Planos
-Nuevos itinerarios de nuestra
ciudad:
-Mota: la
ruta de la frontera
la ruta del arrabal viejo (descripción)
o Vía
crucis
o + Mota
restaurada
o Leyendas
de la Mota
. Zumaque
. Las cruces
. La Alcalá del barrio de san
Juan
-
La Alcalá Renacentista
-
La
Alcalá del barroco.
-
La
Alcalá industrial
-
La
Alcalá de las aldeas. Ruta de las Riberas y Santa Ana
o Mi.lagros
o La Alcalá del
Guadalcotón
o La Alcalá de la ruta
del camino de Jaén Viejo.
- Atalayas
-
Aceite
-
Queso.
La Alcalá Moderna
hoy nos fijamos en el punto cuatro y cinco del dicho itinerario la Iglesia de San Antón y su entorno el antiguo Servicio Nacional del Ttrigo.
Punto cuatro
IGLESIA DE SAN ANTÓN
Este templo estabas ligado a la cofradía de San Antón y al hospital del mismo nombre de la ciudad de Baeza. Preovenía de la Orden de San Antón, que tuvo una dedicación en los hoispitales que curaban las enfermedades de la piel, noli me tangere, eczemas, del polvo del trigo...Solamente, sabemos que permitió esta orden baezana que se emplearan los fondos para construir el templo y su marca se encuentra en la cruz de los dinteles de sus puertas.
Este templo fue levantado entre 1744 y 1753, en el solar de una sencilla ermita y gracias al
interés y a la devoción del Jurado de la Ciudad don José Ruiz Castellanos, es una
interesantísima planta centralizada. En esencia estamos ante una cruz griega,
cuyo eje en vez de ser circular es un gran elipse, destacando de entre sus
brazos, el oriental que hace de capilla mayor, mientras en el opuesto se sitúa
la entrada y sobre ella el coro. Precisamente, entre aquella y la lateral
derecha se sitúa la sacristía, de planta octogonal y entre ésta y el cuerpo de
la elipse la airosa torre. La planta centralizada, con
sus diversas variantes, aunque es la más usual en el arte italiano, también
alcanzó en España cierto desarrollo durante el período que nos ocupa –zaguán
sur del Palacio de Carlos V de Granada, la misma capilla bautismal de la
iglesia abacial, ambas del siglo XVI, o la iglesia de las Bernardas de Alcalá
de Henares, del XVII- Su interior –recientemente
restaurado- destaca por su parquedad ornamental. Así sencillas pilastras toscanas
flanquean los accesos a sus capillas; en el entablamento, a su vez anillo de la
bóveda, su friso, de acuerdo con la ortodoxia arquitectónica, lleva sus
triglifos y metopas, mientras la bóveda se configura con cuatro grandes lunetas
con ventanas para iluminación.
NUEVOS DATOS

ANTECEDENTES
Se ha profundizado muchos sobre el origen de la iglesia de San Anton, su patronazgo y su construcción. Y quedan muchas lagunas muy importantes sobre sus arquitectos y originalidad de su templo. La devoción de San Antón se remonta al año 1562, cuando se fundó la cofradía de San Antón en Alcalá la Real, con permiso del prelado de aquel tiempo el abad don Diego de Ávila y se dieron las primeras constituciones relacionadas con la cofradía baezana de la Orden de San Antón.
Estaba formada por un numeroso grupo de hermanos que elegían cada año priostes, y alcaldes y oficiales; estos declararon en 19 de marzo de 1568 ante el corregidor con motivo de la reunificación de hermandades ordenada por el rey Felipe II en la persona de su prioste Diego Ramírez. Sin embargo, ha pasado sin percibirlo la importancia de esta cofradía , porque, a pesar de su auge en los años de su fundación, ya no alcanzó un grado de influencia en esta ciudad hasta el siglo XVIII, cuando erigió iglesia en los aledaños del Paseo de los Álamos. Sin embargo, es notaria su presencia a mediados del siglo XVI, pues son muchos los alcalaínos que se declaraban cofrades de San Antón
” se hizo copia de hermanos y an ydo entrado en ella y dan por ello sus limosnas y no tienen heredad ni renta sino solamente las limosnas del bacín y la entrada de hermanos” que alcanzaban la suma de 45.000 maravedíes anuales. Estos ingresos se gastaban en cuatro misas por el alma del hermano que falleciere, doce misas de réquiem entre los meses del año y las cinco fiestas de Nuestra Señora y en cada semana una por las almas del purgatorio y en cera, incienso y salario para los ministriles o muñidores y enterradores, en cera , cruz, paño y ornamentos para la cofradía- Esta tenía una imagen de san Antón y su sede en la ermita de San Sebastián, donde se decían las dichas misas y , por cierto , se tenía mucha devoción.
Además de estos gastos, el prioste debía pagar “diez ducados en cada año al hospital Casa de San Antón de Baeza en reconocimiento por la dicha cofradía Debía tener un libro de cuentas que exhibió en este acto, y donde se encontraban las constituciones de la cofradía ante la presencia de Juan de de Villalobos Cristóbal Gallego y Blas de Plasencia ante el escribano Alonso de Castro.
SOBRE LA CONSTRUCCIÓN IGLESIA DE SAN ANTÓN DE ALCALÁ LA REAL

Por un documento del Archivo Municipal de Baeza, gentilmente enviado por su archivera nuestra paisana María José Calvo Rentero, hemos podido conocer algunos puntos sobre los datos que reflejamos el año anterior en este mismo programa dedicado a la Patrona de Alcalá la Real. En concreto, es el protocolo notarial número 171 de año 1725-1726,ubicado en el estante sexto de la sala tercera.
Se realizó ante el escribano baezano Juan Manuel de Cozar Calatrava y la presencias de los testigos baezanos Diego Ramos, Antonio Linares y Juan Fernández en tres de noviembre de 1726 y comparecieron don Francisco Antonio Velázquez y Vázquez y fray Juan Seco González. Este último, era comendador de la Casa y del Hospital de San Antonio Abad de Baeza y tenía bajo su término y jurisdicción la administración de la hermandad de San Antón de Alcalá la Real ; y el alcalaíno, a su vez, lo era presbítero beneficiado de la Iglesia Mayor de la ciudad de Alcalá la Real, representando a los hermanos y devotos de Alcalá la Real y había acudido a la ciudad baezana para recabar este documento. De otra, traía un mandamiento de la ciudad de Alcalá y manifestaba que, con las ayudas de las limosnas dedicadas al Glorioso San Antonio Abad, relacionado con el Hospital del mismo nombre de Baeza, quería levantar una ermita en su honor, más bien en sus palabras «hacer y fabricar».
Pero , en verdad que ya era una realidad , porque « el otorgante está fabricando dicha ermita en el sitio que llaman de de los Álamos, extramuros de la dicha ciudad de Alcalá la Real»
Pero el hospital baezano no quería perder sus derechos de propiedad y jurisdicción « y para que esta hermita conste propia de estas casa y del Hospital del Señor San Antonio de esta ciudad de Baeza, y sus limosnas pertenecientes a ella; y que por ninguna otra Comunidad ni otra persona pueda adquirir ni pretender derecho a dicha hermita» obliga el comendador al representante alcalaíno que reconociera que le pertenecía, junto con sus limosnas « en fuerza de de sus bulas y breves apostólicos y de su Nuncio en estos reinos de España y averse con dicho fin empezado a fabricar, y para ello haber precedido licencia del dicho fray Juan Seco González, comendador de esta dicha Casa y Hospital Real de Señor San Antón Abad de esta ciudad, a quien dicha toca y pertenece, como la perfección y percepción de las limosnas, y así lo declara para que conste y qualquiera derecho de acción que por dicha nueva fábrica al otorgante pueda tocar y pertenecer por qualquiera causa , título o razón. que le competa, lo cede, renuncia y traspasa en esta casa y encomienda del Señor San Antonio Abad y en sus comendadores de ella que son y serán en adelante , para que como dueños de la dicha hermita y sus limosnas usen de todo ello como de cosa suia propia por tocarles y pertenecerles como dicho es».
Con este documento, se adelanta la fecha del inicio de la obra en veinte años, porque las fechas sobre la finalización son de 1753 y según reza la inscripción de la cartela se hizo por las limosnas de los fieles a solicitud del jurado Juan Ruiz Castellanos. Simplemente, era un intermediario ante el Hospital baezano, uno más de los diversos eslabones de peticionarios en el trayecto de las obras,porque, junto con las manifestadas en el año anterior, se sabe que solicitaron ayuda de la ciudad de materiales como álamos y en 1744. Por otro lado, esclarece la dependencia hoy perdida con el hospital baezano y la singularidad de esta iglesia en nuestro entorno sin ninguna finalidad monacal.
Le doy las gracias a María José Calvo por la diligencia y el trato tan afable que ha mantenido en la transmisión del documento, así como su preocupación para que me llegara en las mejores condiciones. Así mismo, a su antiguo profesor Abdón López Hidalgo, que llevó a cabo la labor embajadora ante las instancias municipales y su alumna y gran profesional.
LA ERMITA CONSTRUIDA
Afortunadamente, un nuevo testamento de Pedro Ruiz de Santisteban en 1739 8 LEGAJO 5369 , FOLIO 243, 21 de agosto de 1739 ) , nos ilustra de que la ermita estaba ya construida y sus altares comenzaban a ser presididos por imágenes a las que acudían los devotos para fundar memorias, vícnulos y algunas que otras promesas de misas. Este devoto, ligado a la abaadía, era enterrado en la ermita de la Santa Veracruz, ofreci¡endo 200 misas por su alma y con albacea del cura Manuel del Álamo, fiscal de la Iglesia Abacial, y ejercía el oficio de herrador. Estuvo casado en primeras nupcias con doña Juana de Luque y en segundas nupcias con doña Alfonsa Baltasara Palomino, envidudando sin tener hijos. A su criado Tomás Raimundo Valverde le legó todo su instrumental y su tienda de herrería con un cuarto de casa en alto y bajo, por encima de sus casas situadas en los Álamos que estaban situadas frente a la ermita de San Antón , con lo que se adelanta la fecha de ya estar construida la iglesia en 1739. Con este legado debía llevar a cabo la obligación de encender el farol de la imagen de la Señora Santa Ana que se encontraba en su casa ( puede ser la imagen que se encontraba en la hornacina de la entrada de la Puerta de San Marcos); además le daba sin renta aguna la ropa y dos fanegas de tierra en la Camuña con alguna viña y olivos( los primeros olivos de la comarca alcalaína). En este mismo paraje, poseía catorce fanegas de tierra con alguna viña y olivar, linderas con la cima por lo alto , y, por los lados, con tierras y viñas de Fausto de Moya y Fernando Marron, y por otro lado con el presbítero Gaspar de Jérez, sobre las que cargaba una memoria de 20 misas en sufragio del alma de su esposa, tras su muerte, que se dijeran en el altar de la capilla y en la
fiesta del Cristo de la Humildad u Octava por los frailes del convento de Nuestra Señora de Consolación. Este herrero poseía en arrendamiento un solar que se estaba edificando en la calle los Caños, y cuya renta se invertía en la casa de la memoria del licenciado Pedro de Gadea desde 1729. pOR EL TESTAMENTO, de Francisco Macías en 1740, ya se sabe que se encuentra el altar de San Anton, aquel dona varias varas de lienzo. Por el testamento de Flora Morillo, donaba a la ermita de San Antón cincuenta reales para la obra de la iglesia,que necesitare o culto, según una manda del codicilo en 1740 ante Felipe Montes.
NUEVOS DATOS
Por un documento del notario Francisco Ruiz Ruano del Archivo Histórico provincial, fechado en 10 de mayo de 1759 y con el título de “Escritura entre el señor don José Pastrana, comendador del Real Casa Hospital de San Antón Abad de Baeza y don José Ruiz Castellano, jurado, vecino de Alcalá la Real”, hemos podido sacar las siguientes conclusiones
:
-Los actantes del contrato son : Fray José de Pastrana, que se presenta como sacerdote comendador de la Casa Hospital de San Antonio Abad de Baeza, por la parte alcalaína, don José Ruiz Castellano, que era , a su vez, jurado y síndico colector de las limosnas de la casa Hospital en la ciudad de Alcalá la Real, que recogía las limosnas de los fieles del casco de Alcalá la real a dicho santo ( fue nombrado por el comendador don Juan Seco González y ratificado el nombramiento por fray José Pastrana ante el notario apostólico de Baeza, Diego Manuel Martínez el 16 de marzo de 1758
SOBRE EL SERVICIO NACIONAL DEL TRIGO
Era una casa que se encontraba juntamente al lado, que fue un antiguo mesón, reformado a principios de siglo en una casa regionalista de servicios de estación, que se mantuvo hasta los años ochenta e hizo de Servicio Nacional de l Trigo y Estación de Autobuses de nuevo, que se transformó en la vivienda actual, de pisos y farmacia. Fue este Servicio el que sustituyó al antiguo Pósito, en este caso para controlar el comerio controlado del Trigo. Respondía a una parte del antiguo Pçosito. PÓSITO
Uno de los órganos básicos para
el abastecimiento de la ciudad va a ser el Pósito. Debió tener varios lugares
de recepción de trigo, cebada y garbanzos
así como algún mobiliario de oficina. Hay existencia de un primer pósito
en la fortaleza de la Mota,
donde todavía se conservan los silos junto a la iglesia abacial durante los
siglos anteriores al 1555, que se levantó un nuevo junto a la puerta del
arrabal con tres habitaciones. Este se mantuvo hasta el siglo XVIII, en el que
se levantó otro nuevo en la calle Mesa de la nueva ciudad. No obstante, todavía
hay referencias en algunos momentos del siglo XVII del Positillo, distinto al
anterior.
El Pósito era administrado por
un mayordomo que debía dar cuenta a un comisión anual integrada por el
corregidor, y dos concejales diputados para dichas cuentas. No siempre la
gestión del Pósito llevó a cabo una buena administración, ya que en ella se
acumulaban las deudas y los atrasos de los anteriores mayordomos, dando lugar a
contínuos litigios ente la ciudad y los distintos cabildos. A ello, hay que
añadir que la gestión no era total por el mayordomo sino que frecuentemente se
dedicaba a recoger solamente el trigo comprado por los distintos regidores o
jurados y cumplir las distintas disposiciones emanadas de los ayuntamientos.
Estas eran, sobre todo, almacenamiento y compra
de trigo en los momentos en los que la ciudad no podía abastecer del
trigo de sus propios o de sus productores locales. Para ello, se arbitran
medidas a las que había que recurrir con el fin de que el pósito siempre
estuviera dispuesto a panadear o repartir trigo para que los panaderos pudieran
surtir a la población, o, en situaciones extremas, repartirlo entre los
distintos cuarteles de la ciudad por parte de los regidores o encargados por el
Cabildo. Tampoco, no se podía olvidar el depósito de trigo para el préstamo de los
agricultores en los momentos de la sementera. Este trigo solía devolverse al
año siguiente al precio comprado
acrecentado con un celemín por fanega hasta que fue corregido y,
posteriormente, quitado por un corregidor de mediados del siglo XVIII.
El abstecimiento de trigo era
una importante preocupación de la ciudad: De ahí que no importen las medidas a
las que hubiera que acudir para afrontar este problema. Los censos, los
préstamos de dinero e, incluso, el registro y la incautación de trigo en
situaciones extremas a las autoridades eclesiásticas fueron medidas urgentes
para paliar los problemas de paro y miseria de la población, como los 150
fanegas de los beneficiados y 190 de la universidad de Baeza en el 1599, que se
llegó a recoger el trigo de los beneficiados de la ciudad, uno de ellos, el de
santo Domingo de Silos, relacionado con el Colegio de la Universidad de Baeza,
dio lugar a una serie de pleitos eclesiásticos que conllevó la excomunión de
los munícipes. Cuando la comarca no daba suficiente abastecimiento, se
procuraba acudir a los lugares más reconditos. Lo más frecuente era la compra
en las ciudades comarcanas, Guadahortuna, las tierras de la Orden de Calatrava (Martos,
Torredonjimieno o Torredelcampo o Porcuna) y la campiña corodbesa. Otras veces
rutas de interior como a ÜBeda o Baeza
e, incluso, de la Mancha
y a pueblos como Totana de Murcia. El caso extremo era el trigo exportado de
Italia a través del puerto de Málaga por la ruta de Vélez que en los principios del siglo XVI salvó a la
población de momentos trágicos tras la peste de los primeros años y el
desabastecimiento de la ciudad. Otra fuente de recursos eran los arrieros
forasteros que transitaban en la ruta desde la campiña cordobesa hacia Granada
y se estacionaban en nuestra ciudad.
El abastecimiento tenía lugar
tanto para Alcalá como en el Castillo de Locubín en una proporción una a
cuatro. Así el abastecimiento de 1598, importó a Alcalá 89.000 mas frente a los
23,000 del Castillo de Locubín.
El propio pósito servía de sitio
de préstamo para distintas actividades
de la ciudad en situaciones de emergencia que debían devolverse por los
propios. Así en 1587, cooperaron con los corredores de la ciudad. En otras
ocasiones, la propia ciudad de Granada se surtió del abastecimiento del pósito
granadino.
Al reparto de los jornaleros ,
en situaciones de hambre, se sumaban las del Hospital del Dulce Nombre de
Jesús, conventos y monaterios de la ciudad en los primeros años, cuando todavía
no han alcanzado bienes sufucientes o la producción no daba para el consumo en
años difíciles como en el 1599.Aunque quería controlarse de un
modo riguroso por los propios miembros de la corporación, no impide que haya
corruptelas entre ellos y los propios mayordomos. Muchos de ellos fueron
condenados a la cárcel.
El movimiento económico del
Pósito difería muy poco del de la ciudad con su entrada importante de propios,
arrendamientos, subastas y fielatos. No
obstante, hay que tener en cuenta que sus distintos presupuestos se encadenabam
unos años a otros, dando lugar a una situación muy embarazosa, en la que los
mayordomos apenas podían librarse de cualquier desliz que generaba una quiebra
familiar. Si a ello acumulamos las continuas
bajas de la moneda, al transformar, como en el 1599, siete mil ducados
de menudo en plata, los mayordomos no podían afrontar con garantía muchas
sutuaciones.
nuevos