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domingo, 9 de agosto de 2026

EL ARTE VERANIEGO EN LA SIERRA SUR E N LA SEMANA DEL JAÉN

 


LA PINTURA DE VERANO EN LA SIERRA SUR

 

            Es muy frecuente que la presencia pictórica y, con menos frecuencia, otras artes como la escultura ocupe un lugar primordial de las fiestas agosteñas en las salas de exposiciones de Alcalá la Real. En los últimos decenios, magnas muestras nos han ilustrado la Sala del Exconvento capuchino con la presencia de obras de prestigiosos artistitas. En los últimos años, varias colectivas en torno a los famosos pintores que surgieron a la estela de la recién fallecida Dolores Montijano o de los maestros del Instituto Alfonso XI. También, colgaron sus cuadros artistas actuales, entre los que destacaron Vicente Moreno, Paco Montañés, José Ángel Vega, Pepe Sánchez Jiménez, Manolo Martínez Vela, Antonio Campaña, Mamen Castillo, Federico Barquero, Sebastián Rosales, o Enrique Valverde. Nos sorprendieron con su creatividad y su alto nivel artístico. Parecía un tiempo, en el que surgía un artista y colgaba su obra en los rincones más insospechados cono el bar Casablanca o sala de asociaciones. Nacieron grupos locales, academias de pintura y escuelas, al mismo tiempo que algún que otro concurso. También, recientemente, se ha adquirido para la pinacoteca municipal, un cuadro de Nuestra Señora de la Asunción del famoso pintor Pedro Raxis Sardo, hijo de Melchor Sardo y afincado en Granada, donde trabajó para Pablo de Rojas. Al principio de verano Sebastián Rosales seguía produciendo obras de una gran gama de recreaciones crematísticas, y, por otro lado, José Jiménez pintaba para la iglesia de Nuestra Señora de Consolación un políptico de retratos con la cruz martirial en el centro, que nos recuerda su última etapa artística de gran pincelada.


 En la Sierra Sur se mantiene con gran éxito, bajo el patrocinio del  Ayuntamiento de Alcaudete, en su edición XXVI el Concurso Nacional de Pintura Rápida.

Alcaudete volvió a convertirse en un gran lienzo al aire libre con una nueva edición de este consolidado certamen, que reunió a artistas llegados desde distintos puntos de España, donde participaron un gran número de pintores en técnica mixta u acuarela ( en la primera, alcanzaron los primeros trofeos patrocinados por diversas empresas e instituciones Ana Sánchez Luca, Jaime Jurado Cordón y Eduardo Gómez Quero; en la segunda Adrián Francisco Marmolejo Clarched, Alfonso Buendía Martos y Francisco Alcántara.

 










        En la sala de exposiciones del Palacio Abacial presenta su obra Eva Moya Rosales, bajo el título 'Cambium', un neologismo latinista que invita a contemplar su obra de estreno con su primera exposición individual. Esta joven artista se encuentra en su último año de Bellas Artes y tras su reciente paso por Varsovia, Eva expone un elenco de sugerencias donde la naturaleza, la textura y la botánica se entrelazan de una forma única.

En el Aula Magna de Capuchinos, se ofrece la obra de Pedro José Segovia Lara, natural de Mérida (Venezuela), afincado en Alcalá la Real que ha acogido a este artista en los últimos decenios. No es extraño que cualquier latino lo haya visto pintar al aire libre escenas variopintas, o posar para su retrato, al mismo tiempo que ha ejercido la docencia de muchos aficionados a la pintura. Su obra se ofrece en cualquier momento desde su balcón del barrio de Iberoamérica.  Parece como si fuera un hijo étnico de la esencia de Etnosur, porque, como manifiesta, personalmente se considera un pintor         que ha encontrado en España el escenario perfecto para madurar su lenguaje pictórico y en este festival se ve atraído por el movimiento especial de los espectáculos. Las fuentes de su obra a son la cotidianidad, la calidez de las tradiciones populares y el latir de los eventos culturales. Su mérito radica en transformar estos temas y vivencias en una experiencia sensorial única. En sus palabras, esta síntesis de vida y arte es denominada “elevación natural". En concreto, una poesía visual que se plasma artísticamente con pinceladas de gran trazo, y donde el olor y la luz reflejan su verdadera esencia. Nos es fruto de la intuición su obra ni de la espontaneidad, sino de un estudio profundo y una asimilación de las diversas tendencias del arte pictórico que se funden en un estilo muy personal que recuerda a la pintura de tierras americanas, y, en algunos momentos a Sorolla.   Nos presenta su nueva exposición, "Poesía Visual", una muestra llena de luz, movimiento y color que refleja nuestras escenas cotidianas y tradiciones. Siempre, con un tinte de optimismo vital que pretende reflejar y provocar la alegría del espectador, Una obra conseguida durante estos últimos años.

Formalmente, su obra refleja la intencionalidad de su título mediante la creación de un universo, en el que se conjugan la armonía y el cálculo de proporciones de modo que alcanzan la vibración del propio equilibro compositivo. Por otra parte, las pinceladas sueltas, de gran trazo y en fragmentación logran una acertada expresión del movimiento y sentimiento. Como la poiesis griega, logra el éxito de alcanzar la belleza en la culminación del acto poético acompañado de una gran fantasía y amor, los ingredientes básicos para atraer el diálogo del espectador.

Cada obra es un libro que nos interpela en forma visual de poema unívoco: los colores, la luz y la composición crean un ritmo propio y característico, que marcan desde las figuras literarias hasta las rimas de estos versos pictóricos.

En la patinadora, el equilibrio contrasta con el riesgo de un pareado de color casi tenebrista; en la arpista, una sinfonía  se corona con un estrambote de cielo que se armoniza con la rima del vestido de la artista; la guitarrista parece una jarcha que emite la vieja ciudad de Granada desde del fondo de la Alhambra; el verso libre  se consigue con el escozo encabalgado de la artista de guitarra eléctrica; la poesía coral se consigue con los danzantes de la fuente taza de los  Álamos; silva reflexiva entre los versos del damero y el mico pensante; moaxaja del saxofonista entre versos de la chaqueta celeste y las notas coloristas al vuelo. El dúo infantil de guitarristas nos acerca a una relectura actual de la poesía bucólica, llena del encanto y el color de corte picassiano sin perder la realidad; el niño venezolano es un cuarteto con tinte venezolano; Contemplando la Mota es un soneto con su estrambote final de la Mota o el Quijote con Rocinante y Sancho Panza es un poema épico burlesco colosal.

        Este fondo tan vital ensamblado con una forma provocadora en color, composición y luz consigue la celebración de todos los momentos de la vida diaria en su más alto grado artístico, que nos invita a contemplar nuestro entorno con un prisma dinámico, emotivo y de emoción pura. Curiosamente, hay que señalar que esta obra poética logra este esteticismo gracias a este paisaje y lugar que lo cautivó, la tierra de la Sierra Sur, por su luz distinta a muchos lugares del mundo.


 

viernes, 7 de agosto de 2026

POEMAS 26

 POEMAS


En 2026, queremos iniciar una antología de poetas que cantaron a Alcalá la Real y a la Virgen de las Mercedes, su patron. Coemnzamos con los poetas de los años treinta recogidos  en la separata del periódico de La Mañana de  Jaén: el cronista Guardia Castellano, María del Pilar Contreras y Alonso Jiménez Alonso de León. 



















El  GACELLO MIJEÑO


El año anterior nos envió un regalo lírico, Abdón López Hidalgo. Desgraciadamente, no pudieron editarse y la técnica digital no ofrece milagros para recuperarlo. Abdón vivió en su niñez y adolescencia momentos trascendentales de su vida y su formación cuando comenzaba a vestir sotana negra y fajín rojo en el templo de la Patrona. Vinieron nuevos tiempos: Jaén, Baeza, Mijas…se imbuyó del alma machadiana. Pero no olvidaba nunca los Cerros de Úbeda y las tierras de la ciudad fortificada de la Mota. Pronto llegó la madrugada en este invierno con su guadaña y se lo llevó cantando al poeta sevillano en tierras baezana, donde había ejercido docencia, familia y mundo cultural. Este gacelo mijeño  se nos presenta con estos dos poemas. IN MEMORIAN: 

I

Soñé que soñaba sueños…

Y vi, en la duermevela,

que la noche era clara

como la escarcha serena

Fuime a volar a los cielos...

y, repasé, desde el otero,

mi larga vida dorada

que se me va de entre los dedos

en un dron rondé por los mares

del firmamento, azul y lleno

de estrellitas plateadas

que tintineaban gozosas

y jugaban bailando

entre la Luna y del Alba el Lucero...

Aquí termina mi crucero/

y, cuando pueda y sepa

repetir he mi sueño insomne.

II

Eolo, el dios de los vientos,

 acariciaba solemnemente

 los pinares, palmeras, acacias...

 Despertéme doloro, pero templado

Y sereno junto a mi Gacela Nazarí.

Sigiloso, fuime a gacelar

por la orilla de una mar calma

pero barruntando marejada... 

Tras varias jornadas 

de lluvias invernales, dé tormentas...

 Y nigérrimas nubes preñadas

de líquido Maná sagrado,

tan necesario y, a veces, escaso...

Pero sobrado hogaño

con tanto chortal por doquier

en los campos de nuestra Andalucía:

Estampa de otras épocas.

 Con las Montañas y Oteros

envueltos en mágica niebla...

Incluso con bonetes plateados en las cimas...

 Y recordé, con inmenso cariño

aquellos días infantiles...

 Cuando los temporales duraban

 Semanas y los hielos

Y blanquísimas nevadas

doraban pasajes infinitos...! 

tornéme al Coto en una Calma ""chicha"

Con unas nubes grisáceas

paseando el cielo

entre alguna estrella

Suelta y despistada

Y con algodones grises y claros...

 Halléme en serenísima paz 

y  un sosiego relajante.

El hoy guerrero Gacelo

descansa amansado

por felices sueños Antaño...



El Gacelo Mijeño en El Restaurante "Estrella ⭐ del 🌊 Mar" (BP Castillo de Suel, Frontera de Mijas y Fuengirola).


ESE VIENTO 

Ese viento,  templado y solano,

recordaba lo que siempre se llevó.

Y dejó en sepulcros abandonados

la estela de un ser apasionado,

marcado por el sino del amor.


Ese viento, raudo y huracanado,

en las puertas capuchinas abrasó

un pasado y una rémora de cambios,

en medio de un egido de antaño,

cobijo de un convento y mansión,

antaño señorial, hoy aulario

y  de la cultura llama y mentor.


Ese viento, otoñal y de presagio,

 de nubarrones en el cielo amenazando

al duende de la Mota abandonó,

cambiando el hospital, allá nefasto,

por una monasterio   de monjas dominicas,

devotas de la María Encarnación.


Ese viento, en cuevas enclaustrado,

cual Eolo contuvo y encerró,

recuerda la mansión , ogaño trinitaria,

residencia hidalga tras el  Catastro,

ahora testigo de corredores y un atrio,

do claustro de mojas albergó.


Ese viento fuerte y arremolinado,

en torno al compás de Consolación,

se ve con los óculos vigilado

 de los frailes franciscos exclaustrados,

 y el espíritu de reforma interior.

 

 Ese viento, impetuoso y amansado,

toca en el Toril chirimías  y atabor,

recoge los niños abandonados,

 disfruta de la comedia  y zarzuelas

y huele aceite serrano en su interior.


Ese viento, de fuerza acrecentado,

en la casa do el artista nació,

se intensifica a cuentas del Rosario,

un claustro y una iglesia,

do el nazareno se albergó

 luego fue  parroquia y santuario,

 almacén  y de niños aulario.


Ese viento, sublime y planetario,

do el monasterio inconcluso quedó,

te acerca a un morabito  abandonado

convertido en  ermita trinitaria,

do las frailes, primero, rescataron

cautivos en tierras de Granada

y,  las monjas en monasterio transformaron.


Ese viento, intenso, no soportado,

por los ruteros del compás franciscano,

remueve las últimas piedras y sillares

de un convento  en coso taurino mutado,

 como canto de cisne de unos frailes,

 primer testimonio  de verbo y oración,

do se instruyeron los alcalaínos y cristianos.


Ese viento, imposible de aguantarlo,

junto a la Puerta de Lanzas,  volando lleva

a los ruteros de laicos camposantos,

a leyendas, también  de Virgen  trinitaria

y a la primera mezquita  del arrabal dominicano.


Ese viento, alcahuete y traicionero,

que no deja nadie en pie  y  despojando

los vestidos en la plaza  de la Mota,

como cantaba Ben Said en corolario,

encierra a los ruteros en la vieja sacristía,

do, en corro,  al duende  lo recuerdan

y remontan  el vuelo a restos argáricos,

pasando por sepulcros antropomorfos,

 mezquita aljama, y cementerios

de tiempos de romanos y de godos,

 también de nuestros abuelos y antepasados.



Ese viento de otoño, de lluvias

preñado en el día de los Santos,

buscó resguardo junto a las Mercedes,

 se hizo alcahuete en la Mota,

de turquesa a gris cambiando,

y estalló en la noche alcalaína

entre nubes, truenos y relámpagos.

FRANCISCO MARTÍN ROSALES

DOS POEMAS POR LA PAZ

Inocentes

Acorralados por todas partes

en escuelas

en hospitales

niñas muriendo

niños mutilados

agonizantes,

televisados para el mundo,

aún quedan cámaras que transmiten

las imágenes de la barbarie:

Impotencia con un flash de confianza

denuncia 

de la negrura criminal

Esperanza ante la verdad del dolor inocente.


Luna Curvada

Esa luna,

qué acunaba y mecía

la flor del horizonte,

ahora curvada contemplaba

las devastaciones

los odios

los rencores terrenales

¡qué impotencia ante el dolor del mundo!

Pequeña luz que en su clarividencia

busca sanar lo más incognito y oscuro.

CLAUDIA I. SÁNCHEZ


RASO DE SOL (Recordando a Federico)


Calor y sol

Lorca mi voz

mi sol la si do

re fa, refrán

Federico

fa sol de Nueva York

fa si guitarreril

Soleá y solecico.


Lorca y poesía

Poesía de sol y pena

Poli-sol de nardos

Y sol capitán redondo

Sol-hondo

Con chal-eco de raso

¡Ay los lagartos!

Raso de sol

Sol y cielo raso.


Sabor a abrazo

Sopor al sol

Sospecha sol

Romancero

Y mecha de sol

Sol de mundo

Agita la mano

Sol gitano

Lorca mi voz

Color y sol.

CLAUDIA I. SÁNCHEZ

AYER FUISTE SEMENTERA…

Ayer fuiste sementera,

hoy eres grano dorado,

trigo y trigo consagrado

que ves la luz en la era.

Casi naces con el frío

del duro y gélido invierno,

palmo a palmo hasta el infierno

de la calor del estío.

Hieren tu tallo amarillo

cuando se cruzan las hoces,

¡Ay, cuántas manos conoces

desde el arado hasta el trillo!

Espiga y paja deshecha…

¡Hay que aventarte a destajo

que hoy sopla el “aire de abajo”

y es la parva tu cosecha!

Te han molido muy temprano,

ya eres blanco y no de oro,

¡Ahora serás el tesoro

de nuestro pan cotidiano!

Semilla, duermes y esperas

a que el tiempo pase al lado,

ya irás de troj al sembrado…

…a despertar primaveras.

Pedro Puerma Barrio 

Por las madres que ya no están.

Por todas las que cuidan y aman.

MADRE 

Tú eres el manto que a todos abriga

por lo que perdonas, por lo que comprendes;

cuidas tu mundo, escuchas, atiendes...

eres tú, mujer, una madre amiga.

Déjame hoy que te mire y te diga

que es paz lo que a tu lado defiendes,

que es amor lo que a los tuyos extiendes,

y es bondad lo que a quererte me obliga.

Si es por un hijo, tu vivir se empeña

en ser a lo adverso enérgica y fuerte,

en dar el ejemplo que sirve y enseña.

Aprender contigo es dicha y es suerte

pues de todo el cariño tú eres dueña,

desde que das la vida hasta la muerte.

Pedro Puerma Barrio 


POEMA EN EL ROSARIO MARIANO  EN LA MAGNA DE JAÉN.

Marchaste a la sede del Santo Reino

y te cobijaste unos días de clausura,

a San Bartolomé donando tu dulzura,

Y aliviando su martirio y su tormento. 



Y llegó el día y el sagrado momento,

Cuando el gozo apagó la amargura,

 capitana del rosario fue tu figura,

anunciando los pasos de misterios. 



Dejaste por sus calles tu estela,

Jaén se rindió con mil honores,

Y recogiste entre lluvias de flores,

las plegarias de amor y las ofrendas

de las almas humildes y nobles,

-de su Hijo, la encarnación manifiesta-.



Francisco Martín Rosales.










Poemas en programa de la Virgen

 









El GACELLO MIJEÑO


El año anterior nos envió un regalo lírico, Abdón López Hidalgo. Desgraciadamente, no pudieron editarse y la técnica digital no ofrece milagros para recuperarlo. Abdón vivió en su niñez y adolescencia momentos trascendentales de su vida y su formación cuando comenzaba a vestir sotana negra y fajín rojo en el templo de la Patrona. Vinieron nuevos tiempos: Jaén, Baeza, Mijas…se imbuyó del alma machadiana. Pero no olvidaba nunca los Cerros de Úbeda y las tierras de la ciudad fortificada de la Mota. Pronto llegó la madrugada en este invierno con su guadaña y se lo llevó cantando al poeta sevillano en tierras baezana, donde había ejercido docencia, familia y mundo cultural. Este gacelo mijeño se nos presenta con estos dos poemas. IN MEMORIAN: 

I

Soñé que soñaba sueños…

Y vi, en la duermevela,

que la noche era clara

como la escarcha serena

Fuime a volar a los cielos...

y, repasé, desde el otero,

mi larga vida dorada

que se me va de entre los dedos

en un dron rondé por los mares

del firmamento, azul y lleno

de estrellitas plateadas

que tintineaban gozosas

y jugaban bailando

entre la Luna y del Alba el Lucero...

Aquí termina mi crucero/

y, cuando pueda y sepa

repetir he mi sueño insomne.

II

Eolo, el dios de los vientos,

 acariciaba solemnemente

 los pinares, palmeras, acacias...

 Despertéme doloro, pero templado

Y sereno junto a mi Gacela Nazarí.

Sigiloso, fuime a gacelar

por la orilla de una mar calma

pero barruntando marejada... 

Tras varias jornadas 

de lluvias invernales, dé tormentas...

 Y nigérrimas nubes preñadas

de líquido Maná sagrado,

tan necesario y, a veces, escaso...

Pero sobrado hogaño

con tanto chortal por doquier

en los campos de nuestra Andalucía:

Estampa de otras épocas.

 Con las Montañas y Oteros

envueltos en mágica niebla...

Incluso con bonetes plateados en las cimas...

 Y recordé, con inmenso cariño

aquellos días infantiles...

 Cuando los temporales duraban

 Semanas y los hielos

Y blanquísimas nevadas

doraban pasajes infinitos...! 

tornéme al Coto en una Calma ""chicha"

Con unas nubes grisáceas

paseando el cielo

entre alguna estrella

Suelta y despistada

Y con algodones grises y claros...

 Halléme en serenísima paz 

y un sosiego relajante.

El hoy guerrero Gacelo

descansa amansado

por felices sueños Antaño...


El Gacelo Mijeño en El Restaurante "Estrella ⭐ del 🌊 Mar" (BP Castillo de Suel, Frontera de Mijas y Fuengirola).


ESE VIENTO 

Ese viento, templado y solano,

recordaba lo que siempre se llevó.

Y dejó en sepulcros abandonados

la estela de un ser apasionado,

marcado por el sino del amor.


Ese viento, raudo y huracanado,

en las puertas capuchinas abrasó

un pasado y una rémora de cambios,

en medio de un egido de antaño,

cobijo de un convento y mansión,

antaño señorial, hoy aulario

y de la cultura llama y mentor.


Ese viento, otoñal y de presagio,

 de nubarrones en el cielo amenazando

al duende de la Mota abandonó,

cambiando el hospital, allá nefasto,

por una monasterio de monjas dominicas,

devotas de la María Encarnación.


Ese viento, en cuevas enclaustrado,

cual Eolo contuvo y encerró,

recuerda la mansión , ogaño trinitaria,

residencia hidalga tras el Catastro,

ahora testigo de corredores y un atrio,

do claustro de mojas albergó.


Ese viento fuerte y arremolinado,

en torno al compás de Consolación,

se ve con los óculos vigilado

 de los frailes franciscos exclaustrados,

 y el espíritu de reforma interior.

 

 Ese viento, impetuoso y amansado,

toca en el Toril chirimías y atabor,

recoge los niños abandonados,

 disfruta de la comedia y zarzuelas

y huele aceite serrano en su interior.


Ese viento, de fuerza acrecentado,

en la casa do el artista nació,

se intensifica a cuentas del Rosario,

un claustro y una iglesia,

do el nazareno se albergó

 luego fue parroquia y santuario,

 almacén y de niños aulario.


Ese viento, sublime y planetario,

do el monasterio inconcluso quedó,

te acerca a un morabito abandonado

convertido en ermita trinitaria,

do las frailes, primero, rescataron

cautivos en tierras de Granada

y, las monjas en monasterio transformaron.


Ese viento, intenso, no soportado,

por los ruteros del compás franciscano,

remueve las últimas piedras y sillares

de un convento en coso taurino mutado,

 como canto de cisne de unos frailes,

 primer testimonio de verbo y oración,

do se instruyeron los alcalaínos y cristianos.


Ese viento, imposible de aguantarlo,

junto a la Puerta de Lanzas, volando lleva

a los ruteros de laicos camposantos,

a leyendas, también de Virgen trinitaria

y a la primera mezquita del arrabal dominicano.


Ese viento, alcahuete y traicionero,

que no deja nadie en pie y despojando

los vestidos en la plaza de la Mota,

como cantaba Ben Said en corolario,

encierra a los ruteros en la vieja sacristía,

do, en corro, al duende lo recuerdan

y remontan el vuelo a restos argáricos,

pasando por sepulcros antropomorfos,

 mezquita aljama, y cementerios

de tiempos de romanos y de godos,

 también de nuestros abuelos y antepasados.



Ese viento de otoño, de lluvias

preñado en el día de los Santos,

buscó resguardo junto a las Mercedes,

 se hizo alcahuete en la Mota,

de turquesa a gris cambiando,

y estalló en la noche alcalaína

entre nubes, truenos y relámpagos.

FRANCISCO MARTÍN ROSALES

DOS POEMAS POR LA PAZ

Inocentes

Acorralados por todas partes

en escuelas

en hospitales

niñas muriendo

niños mutilados

agonizantes,

televisados para el mundo,

aún quedan cámaras que transmiten

las imágenes de la barbarie:

Impotencia con un flash de confianza

denuncia 

de la negrura criminal

Esperanza ante la verdad del dolor inocente.


Luna Curvada

Esa luna,

qué acunaba y mecía

la flor del horizonte,

ahora curvada contemplaba

las devastaciones

los odios

los rencores terrenales

¡qué impotencia ante el dolor del mundo!

Pequeña luz que en su clarividencia

busca sanar lo más incognito y oscuro.

   CLAUDIA I. SÁNCHEZ


RASO DE SOL (Recordando a Federico)


Calor y sol

Lorca mi voz

mi sol la si do

re fa, refrán

Federico

fa sol de Nueva York

fa si guitarreril

Soleá y solecico.


Lorca y poesía

Poesía de sol y pena

Poli-sol de nardos

Y sol capitán redondo

Sol-hondo

Con chal-eco de raso

¡Ay los lagartos!

Raso de sol

Sol y cielo raso.


Sabor a abrazo

Sopor al sol

Sospecha sol

Romancero

Y mecha de sol

Sol de mundo

Agita la mano

Sol gitano

Lorca mi voz

Color y sol.

 CLAUDIA I. SÁNCHEZ 

   

AYER FUISTE SEMENTERA…

Ayer fuiste sementera,

hoy eres grano dorado,

trigo y trigo consagrado

que ves la luz en la era.

Casi naces con el frío

del duro y gélido invierno,

palmo a palmo hasta el infierno

de la calor del estío.

Hieren tu tallo amarillo

cuando se cruzan las hoces,

¡Ay, cuántas manos conoces

desde el arado hasta el trillo!

Espiga y paja deshecha…

¡Hay que aventarte a destajo

que hoy sopla el “aire de abajo”

y es la parva tu cosecha!

Te han molido muy temprano,

ya eres blanco y no de oro,

¡Ahora serás el tesoro

de nuestro pan cotidiano!

Semilla, duermes y esperas

a que el tiempo pase al lado,

ya irás de troj al sembrado…

…a despertar primaveras.

Pedro Puerma Barrio 

Por las madres que ya no están.

Por todas las que cuidan y aman.

MADRE 

Tú eres el manto que a todos abriga

por lo que perdonas, por lo que comprendes;

cuidas tu mundo, escuchas, atiendes...

eres tú, mujer, una madre amiga.

Déjame hoy que te mire y te diga

que es paz lo que a tu lado defiendes,

que es amor lo que a los tuyos extiendes,

y es bondad lo que a quererte me obliga.

Si es por un hijo, tu vivir se empeña

en ser a lo adverso enérgica y fuerte,

en dar el ejemplo que sirve y enseña.

Aprender contigo es dicha y es suerte

pues de todo el cariño tú eres dueña,

desde que das la vida hasta la muerte.

Pedro Puerma Barrio 


POEMA EN EL ROSARIO MARIANO EN LA MAGNA DE JAÉN.

Marchaste a la sede del Santo Reino

y te cobijaste unos días de clausura,

a San Bartolomé donando tu dulzura,

Y aliviando su martirio y su tormento. 



Y llegó el día y el sagrado momento,

Cuando el gozo apagó la amargura,

 capitana del rosario fue tu figura,

anunciando los pasos de misterios. 



Dejaste por sus calles tu estela,

Jaén se rindió con mil honores,

Y recogiste entre lluvias de flores,

las plegarias de amor y las ofrendas

de las almas humildes y nobles,

-de su Hijo, la encarnación manifiesta-.



Francisco Martín Rosales.










miércoles, 5 de agosto de 2026

PARA LA HISTORIA DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES. NOTAS AÑO XXVI

 26

UN TESTAMENTO DE UNA DEVOTA DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES

Es muy frecuente que se funden capellanías y memorias de misas en el siglo XVII para celebrarlas en la capilla de la Virgen de las Mercedes, que suele aparecer como esclavitud e, incluso, como cofradíaú. Los testamentos son la fuente principal de documentación, y este es el caso del que vamos a comentar.

En las casas de doña Ana de Chaves, hija de Juan de Aranda Méndez y de doña Ana de Leyva, se manifestaba que estaba enferma y muy fatigada y ante el escribano de Blas Martínez de Cáceres quiso hacer sus mandas testamentarias. Recogía varias anteriores sobre el apadrinamiento de un sacerdote hijo suyo, una memoria de su madre Ana de Leyva sobre unas cuatro fanegas de tierra de la Cornicabra para que se dijeran misas por el alma de una monja familiar en la Iglesia mayor en los días de la Resurrección o en el convento de la Encarnación. 

Aportaba la interesante nota de la fundación de una capellanía sobre un cortijo de 69 fanegas y una casa retamiza en Valenzuela, para que se dijera una misa cantada en los días de aguilando de Navidad. Fijaba que se celebrara en la capilla de Nuestra Señora de las Mercedes de la Iglesia, y encargaba a su mayordomo la obligación de cumplir con todas las cláusulas fijándole un emolumento de 18 reales, como mayordomo de la capilla y cofradía fundada en ella.  Nombraba como poseedor y administrador de la memoria para pagos y disfrute de las tierras del cortijo y otras dieciséis de la Saetilla a su hermano Luís Alfonso de Aranda y al que sucedían sobrinos -y el último Pedro Leonardo de Biedma, relacionado con el abad Moya-.

Fundó otra segunda memoria sobre un censo de 10.000 maravedíes cargado a Diego de la Cruz, en la misma capilla de Nuestra Señora de las Mercedes misas por el alma de su criada Ana de Aranda y su alma en los días de Nuestra Señora Santa Ana y Nuestra Señora de la Encarnación 

Alude a otras varias memorias que se referían a sus padres y antepasados, que quería que se llamaran de Los Arandas y ordenando al encargado de su familia que las mantuviera y pagara y agradeciéndoselo siempre a Nuestra Señora de las Mercedes. Una se hacía las casas de su morada, y, para su mantenimiento, sobre catorce fanegas de la Cornicabra. Habían sido fundadas estas memorias por sus padres, celebrándose dos misas, una en el día de San Cosme y San Damián, y la otra en el día de Todos los Santos. Dejaba de administrador a don Luis Alfonso de Aranda, luego a su sobrino.

LAS CASAS DE LOS ALJIBES

Es muy interesante la descripción que lleva a cabo de estas casas manifestando que tiene por sus bienes unas casas en La Mota, que fueron de sus padres y antecesores, linde con casas del presbítero Juan de Aranda Góngora y, por otro lado, casas de herederos de don Pedro de Pineda Valenzuela, y dos calles y un solar de los argibes donde se recogía el agua llovediza que solía ser de don Alonso de Cabrera Italia junto a las dichas sus casas, que solían ser de don Alonso de Cabrera y dos calles.  AHPJ. BLAS MARTÍNEZ DE CÁCERES. TRES DE MARZO DE 1649. FOLIOS 103- 109.

UNA CORRIDA DE TOROS EN 1626 EN LAS FIESTAS CENTANARIAS DE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

Continuando con las actividades y festejos de la Virgen de las Mercedes, sobre las corridas de toros. En 24 de junio de 1627, se contrató la organización de la corrida de toros con motivo de las fiestas de Nuestra Señora de las Mercedes. Ya se definía de esta manera soslayando la festividad de Nuestra Señor de la Asunción, que se celebraba el quince de agosto. Se encargaron junto con los comisarios municipales Hernando Díez, Francisco Delgado , Gregorio de Arroyo, Juan Torres y Pedro del Pozo.


ESCRIBANO DIEGO DE MELGAR. AÑO 1627. FOLIOS 157-159.

OTRA CORRIDA EN EL MES DE SEPTIEMBRE EN 1627

 Se fijaba la fiesta de primero de septiembre como acto de Nuestra Señora de las Mercedes, donde se tenían que lidiar los toros de la ganadería de Pedro García palomar.  Fueron los organizadores semejantes al año anterior Juan de Osuna, Pedro de Ortiz y Juan del Pozo de Castilla. La organización de esta corrida nos manifiesta que se componía de dos partes: por una parte, la de dos toros viejos señalados en la vacada, a los que se añadían dos cabestros, para la corrida de caballeros en forma de rejoneo y muerte (uno Priego bragado de tres años, y el otro pardo seis años, cuyo coste alcanzaba los 96 ducados); y, por otro lado, cuatro novillos, de tres años, para capeos a pie para la gente y no debían morir y costaban treinta ducados cada uno. Lo mismo que la anterior los proveedores eran varias personas, en este caso Juan Bautista de Castro y sus consortes recogían la vacada en el sitio del Palancares y lo conducían hasta la ciudad fortificada de la Mota. Hasta el toril de encierro, debían guiarlos con la ayuda de los cabestros que costaban 40 ducados y debían guardar la integridad de todos los toros; y, en caso de alguna desgracia, debían pagar cuarenta ducados. AHPJ. Escribano Diego de Melgar 1668-9-70. Cuatro de julio de 1627. 

 VENTA DE CENSO MARIA DE AGUAYO VENDE CENSO A LA COFRADÍA (sic) DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES. 26 DÍAS DEL MES DE FEBRERO DE 1628

 





domingo, 2 de agosto de 2026

Hoy, Nuestra señora de los Ángeles


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POEMA EN EL ROSARIO MARIANO EN LA MAGNA DE JAÉN.
Marchaste a la sede del Santo Reino
y te cobijaste unos días de clausura,
a San Bartolomé donando tu dulzura,
Y aliviando su martirio y su tormento. 


Y llegó el día y el sagrado momento,
Cuando el gozo apagó la amargura,
 capitana del rosario fue tu figura,
anunciando los pasos de misterios. 


Dejaste por sus calles tu estela,
Jaén se rindió con mil hono res,
Y recogiste entre lluvias de flores,
las plegarias de amor y las ofrendas
de las almas humildes y nobles,
-de su Hijo, Encarnación manifiesta -




EL ESCRIBANO PAJAREANDO














 

miércoles, 29 de julio de 2026

JERÓNIMO DE NARVAEZ PADILLA

 

AQUÍ ESTA EL ERROR ALCALÁ LA REAL , REINO DE SEVILLA.

NADA MENOS QUE LA BIBLIOTECA HISPÁNICA
 DE REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
Narváez de Padilla y Contreras, Jerónimo Hernando. Alcalá la Real (Sevilla), c. 1515 – México, c. 1576. 
Almirante de la Real Armada
Nació en el seno de una de las principales y más notorias familias del Reino de Jaén.
 Sus padres fueron Juan Narváez de Padilla, caballero muy principal de la ciudad de Jaén, 
y María Montes, natural esta última de Alcalá la Real y vecina de Castillo de Locubín.
Por la familia de su madre, era hija a su vez del jurado de la ciudad Gonzalo de Medina 
y de Catalina Núñez de Contreras, que tomó el apellido Montes, en memoria 
de su madre María Montes, mujer que fue de Pedro Núñez de Contreras 
El Tuerto o El Viejo, caballero de Alcalá la Real que participó al servicio 
de los Reyes Católicos en la conquista de Granada.

La distinguida posición de su familia como hermano de Juan, que fue corregidor de Carmona (1569), 

le llevó a tomar contacto con la Corte de Sevilla. La notoria tradición en la carrera de las armas

 que ejerció su familia le llevó a alistarse al servicio del Rey, en el llamamiento que se hizo 

a la nobleza de la ciudad en el año 1570, pasando al servicio de Juan de Austria 

en la Real Armada, avecindándose poco después en la isla de la Gomera, en el archipiélago canario.

Al poco tiempo recibió el real nombramiento de almirante de la flota de Tierra

 Firme de la Real Armada. Jerónimo realizó un primer viaje en el año 1571 a Panamá 

donde, junto a otros españoles, rechazó el ataque de los piratas que, encabezados

 por Francis Drake, pretendían apoderarse de los aprovisionamientos españoles. 

Poco después se desplazó a Cartagena de Indias y en el año 1573 encabezó 

varias persecuciones contra la piratería inglesa. Falleció algunos años más tarde 

en Nueva España (c. 1576).

Hemos encontrado que poseía casas en la fortaleza de la Mota , linderas 

con Rodrigo Manuel de Aranda y esquina de la Iglesia Mayor. 

Y por Manuel Peláez del Rosal: 

De todos los miembros del linaje de Narváez y Padilla quizás sea éste

el más relevante y de más caudal, como se deduce del codicilo ológrafo

otorgado

en 13 de marzo de 1573 en la ciudad del Nombre de Dios. Por su interés

y porque da la dimensión de su persona conviene que sea extractado y

referido.

En su introducción declara Jerónimo de Narvaéz y Padilla que “ los

hombres nacimos para morir” y que se encuentra en “ una tierra tan mala

para la salud” . Ordena que si fallece en dicha ciudad le entierren en su

iglesia mayor, y le digan una misa cantada con vigilia y las demás que tiene

dispuestas en el testamento y codicilo que entregó antes de su partida de España

a su tío y señor Jorge de Padilla, inquisidor de Logroño. Nombra albaceas

a Diego de Florez, general de la flota y a Cristóbal Pinelo, veedor de

la misma “ como tan caballeros y temerosos de Dios, miren por el descargo

de mi ánima” .

Entre las mandas que ordena, dispone que se paguen varias deudas que

tiene contraídas (110 pesos a un marinero de la nave capitana, que se llama

Beltrán, genovés de nación, y hermano de un grumete de la nave almiranta,

que se dice Andrea; 126.656 maravedís a Fernando de Porras, receptor real

en la Casa de Contratación de Sevilla, que le prestó una cadena de oro “ que

pesó doscientos pesos de oro fino y veinte botones de oro, que no me acuerdo

lo que pesaron” ). Reconoce también que una monja de Córdoba le en88

BOLETIN DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS GIENNENSES

tregó para vender 18 bolsas por las que sacó 317 reales, Diego López de

Granada dos piezas de raso negro y unas cintas clavadas que vendió en

137.828 maravedíes, María de Barrientos e Inés de Herrera, de Málaga, una

cajuela de labrados, una saya y dos camas igualmente para vender. Declara

asimismo que tiene en unos cofres 10 barras de plata ensayada, 80 pesos de

oro en plata corriente y en doblones 1700 reales, y en otros cofres la ropa

blanca y de vestir, que ordena sean vendidas. Prescribe que a su criado Martín

González se le dé una capa guarnecida y unas calzas, a Juan González,

diez ducados y un vestido, a un tal Castillo unos carahueles de damasco y

un herreruelo (capa corta), a su criado Román un gallo frailesco y 10 pesos,

al hospital de Nombre de Dios 20 pesos y al cura del Santísimo

Sacramento, 10 pesos. Reconoce haber vendido cuatrocientas setenta y tan tas

botijas de vino de Cazalla a Melchor de Ledesma para que éste las entregara

a Cristóbal de Mercado, vecino de Cartagena de Indias, y haber cobrado

a cuenta de su salario 600 ducados. En favro de los miembros de su familia

estatuye lo siguiente: a su tío, el inquisidor, le da el usufructo de sus

bienes, que pasarán a su padre, a la muerte de aquél, así como el libro en el

que tiene anotado sus cuestas y relatos, y a su hermano, Pedro y en su defecto

a Francisco, los oficios de regidor y fiel ejecutor, finalmente: dona

una alcancía a Nuestra Señora de la Antigua, de Sevilla, y estabelce que en

la capilla de su ciudad natal donde está enterrada su madre se haga un retablo

dedicado a Nuestra Señora de la Antigua y se gasten en él 40 ducados,

añadiendo los albaceas que se hiciedron dos, uno en Santa María y otro en

Santo Domingo.

De todo lo relatado se desprende que fueron los Narváez Padilla una

familia principal de hijosdalgos alcalaínos, avecindados, posiblemente,

desde la conquista de Alfonso XI. El entronque a finales del siglo XVI con

la familia Aranda no cabe duda que acrecentó su hidalguía.