SEGUNDA ENTRADA. DESDE
LA CRUZ DE JUAN VÁZQUEZ MESÍA O LA CALLE
REAL
A finales del reinado de los Reyes Católicos, la ciudad inició un nuevo desarrollo urbano, que no pretendía otra cosa que acrecentar la población convocando a los serranos, montañeses, y gallegos que probaban fortuna en tierras andaluzas tras la conquista de Granada. Para ello estableció la costumbre, mantenida inmemorialmente, de conceder solares a los nuevos pobladores en la parte llana y valle de la ciudad. Esto dio lugar a que se ampliara la ciudad fortificada con nuevos arrabales en torno a las nuevas iglesias de San Juan, San Bartolomé. San Francisco y San Sebastián, el Llanillo, y la cuesta del Cambrón, obligando a que el abastecimiento de agua se canalizara con una nueva fuente, que emanaba desde los Llanos hasta la Tejuela. En el siglo XVI el barrio de san Juan se encontraba a media construcción, su trazado partía de la calle Rosario, llamada de San Juan; y la que bajaba a los Álamos la del Pozuelo. Más arriba, la calle que unía San Juan con la puerta del Cambrón se llamaba también Llana. Las de por encima de la Iglesia; Llana de la Trinidad y la calle del Romancero, Zubia que fue una calle que no tenía apenas vecinos y era de paso, cercano a los arrabales nuevos, y se remontaba a la antigua ermita o morabito según su etimología árabe LA ZUBIA, tal como denominaban la calle en el siglo XVI.
Este acceso a la ciudad fortificada parte de la calle Real
de la nueva ciudad de Alcalá la Real tras la conquista de Granada. Tras pasar
por las antiguas casas de la familia de los Sardos y la casa de las Tercias,
linderas con la esquina de la calle Llana de Trinidad, la cruz de Juan Vázquez
Mesia es una encrucijada y plaza del antiguo convento trinitario con las calles
del Arrabal Nuevo (hoy día barrio de San Francisco, Izquierdos o Ancha,
Mazuelos y Real). Esta deja a su lado meridional las
calles del Cristo de la Piedra, los Mesones Bajos y Carrera Vieja, hoy día la
calle Cava y los Jardines del Arrabal.
La
actual calle Cava es una nueva vía que no responde a su ubicación antigua de
estar adosada junto a la muralla tercera que descendía del Pósito y, que se
pobló a partir del siglo XVI con solares vendidos o donados a los nuevos
vecinos junto a la misma muralla. En los años ochenta del siglo pasado todo el recinto,
un proyecto con fondos europeos y obra del arquitecto jienense Santiago Quesada,
remodeló y convirtió todo este espacio urbano en una plataforma de acceso a los
Jardines de la Mota, con una escalinata, rellano y un frontal de recepción y, a
su lado norte, una rampa empedrada a la manera tradicional con un tramo final
de escaleras que guían al recinto de la Oficina de Información y recepción de
Visitantes. Todo el entorno oculta en su subsuelo restos arqueológicos desde tiempos
de la Edad de los Metales hasta los cimientos de las viviendas y calles del Arrabal
Nuevo de San Francisco. Junto al frontal
y al principio de la rampa de acceso, se abre el Centro de Rescate de Reptiles,
una serie de miradores que ejercer de zonas de estacionamiento para vehículos
de cualquier tipo.
EL
CONVENTO DE LA TRINIDAD
Actualmente, se levantó un edificio denominado ex
convento de Nuestra Señora de la Santísima Trinidad. Popularmente, en el siglo
pasado se le llamaban las Monjas Altas. En su subsuelo hay restos del antiguo
morabito, ermita o zubia, donde un santón musulmán, de nombre Muza, ejerció la
enseñanza y le sirvió e panteón funerario y de sus discípulos antes de la
conquista cristiana por el rey Alfonso XI. Tras ella, en torno suyo, reutilizó
el morabito y se levantaron varias casas de alojamiento de los frailes
trinitarios en tiempos de frontera para rescate de cautivos, y, sobre todo, un
monasterio femenino, el primero de la provincia de Andalucía y segundo de
España, con el nombre de Nuestra Señora de os Remedios en 1526, que albergó
hasta casi un centenar de profesas. Constaba el recinto y se distinguía la distribución
de todo el convento con un templo, sobre el que se levantaron la sala de
alojamiento de las primeras monjas, con un claustro distribuidor de las
restantes dependencias conventuales (en la planta baja, refectorio, Sala
Capitular, Cocina, Enfermería, Leñera, y, en la parte alta, con dos cuerpos de
las celdas individuales de las Monjas, prolongadas en un ala hacia el sur). Se
añadían a estos compartimentos básicos: el huerto, la casa del Sacristán, los
tornos bajos, otra ala de dormitorios, la placeta de la Trinidad y casas de
memorias. Fue fruto de varias ampliaciones ocupando parte de la antigua alhóndiga,
casas artesanales de cantarería, carrera vieja y calle de la Zubia. El claustro
y la planta de este espacio fueron remodelados por el arquitecto Luís González
de Bailén- Se derrumbó en el segundo decenio del siglo XX y pasó a manos
privadas hasta que fue recuperado por el ayuntamiento alcalaíno a finales de
este siglo reconstruyendo un edificio con fines turísticos en 2016 mediante los
fondos europeos del Urban II y del propio ayuntamiento. Actualmente, sólo
conserva la portada renacentista, con un primer cuerpo de arco de medio punto y
un segundo cuerpo con una hornacina de la Santísima Trinidad (esta se encuentra
en el convento de la Fuente Rey), que recuerda la huella de su arquitecto Pedro
Monte o de Alcalá.
LA
CALLE DE LOS MESONES
Estaba situada a las espaldas del convento de la Trinidad
y existían varias casas, una de ellas era la del doctor Diego López Molina rodeada
por el convento, varios mesones (Juan Vázquez Mesías, de Pedro de Pineda
Aranda, Aparicio Martínez de Colomo y confluía a la calle Real junto la casa de
Hernán Martínez, licenciado Torreblanca, y Hernán Sánchez Guerrero.
Situado
sobre parte del recinto urbano del arrabal de San Francisco transformado en
huerto desamortizado que adquirió la familia Peinado, en su subsuelo conserva
restos arqueológicos de calles y cimientos de viviendas, de donde sacaron enseres
de la época moderna. Se trata de un recinto inaugurado recientemente en 2004 y
obra del ayuntamiento de Alcalá la Real, encaminado " a promover la
conservación de la biodiversidad, específicamente dirigido hacia las especies
de anfibios y reptiles, especies que presentan importantes amenazas originadas
por la destrucción de hábitats, la introducción de especies exóticas, la
contaminación, la persecución por aversión o el cambio climático". Este
centro de Rescate de Anfibios y Reptiles de Alcalá la Real se centra en el
rescate de poblaciones de especies autóctonas amenazadas por el desarrollo de
infraestructuras, y además es un centro
de acogida de especies de anfibios y reptiles exóticos provenientes del mercado
de mascotas (evitando su suelta incontrolada) ejerciendo como centro de
educación ambiental donde se acercan a los ciudadanos estas especies, se
desmitifican miedos irracionales y se hace comprender la importancia de los
anfibios y reptiles. l
Dispone de una charca artificial naturalizada, donde
viven especies autóctonas, como ranas, tritones, peces, o galápagos. Dentro de la
acogida de especies exóticas, procedentes de sus propios dueños, o de especies
incautadas por las autoridades competentes. Posee iguanas, cocodrilos,
serpientes, varanos, galápagos dentro de los expositores de una sala, donde se encuentran
terrario y se pueden visitar y observar algunas especies de reptiles y anfibios
Y como centro de educación ambiental, se ilustra y dispone de paneles informativos
para conocer la realidad de las especies de reptiles y anfibios, como animales
muy beneficiosos y muy importantes del equilibrio de los ecosistemas. Además,
se intentan desmentir todos los mitos y leyendas erróneos que pesan sobre
ellos, y que han dado lugar a que una de las amenazas que sufren sea la
persecución por aversión. El centro puede ser visitado por todo aquel que
quiera en temporada de verano, también se organizan visitas guiadas para
escolares y otros grupos, durante todo el año.
LA CALLE
CAVA
Suele denominarse con Cava a las
calles en forma de fosa o de referencia a las mujeres de nombre Cava. Esta calle
era la de anillo exterior a la muralla del Arrabal Viejo, y, tras la toma de
Granada, comenzó a poblarse permitiendo el cabildo municipal elevar casas y
vender solares entre los vecinos. En su entorno se colocó la Casa de la Mancebía
y el Peso de la Harina en ciertos momentos. Desembocaba a la calle de la Cuesta
del Cambrón y al entorno posterior al recinto de la ermita de San Blas.
Actualmente, forma parte del Jardín del Arrabal.
.
EL ALHORÍ o
PÓSITO
Los primeros alhoríes se encontraban
en las casas de la medina de la ciudad fortificada de la Mota. En 1550, el
cabildo municipal siguiendo las directrices
de la Corona se trasladó a un nuevo edificio situado a las afueras de la ciudad
en el Arrabal Nuevo, en concreto junto a la Puerta del Arrabal cuya obra fue
trazada y levantada según las directrices del maestro de Obras Martín de
Bolívar. Era un edificio de sillería de aparejo isodómico, de buena ejecución y
se componía de tres cuerpos coronado por una torre. El primero daba a una casa
que solía utilizarse como herrería arrimada al adarve de la Escaleruela o de
Moya, donde una amplia sala bajo arcos de medio puntos albergaba el trigo y se
entraba a través del segundo , porque se
intentó a través de unas
gradas y una apertura del muro que invadía
sala primera ( hoy día sin excavar y mantiene el arranque de los arcos
formeros) , e incluso se realizó operación en un solar contiguo,; pero , por la
incomodidad de la subida, se negaron los molineros a acceder a que se llevara a cabo . En el segundo, se
accedía por una puerta que daba a una calle empedrada y en un tercer cuerpo se
encontraban las cámaras y una torre con una ventana, a la que se accedía por un
adarve de las Entrepuertas. Se hicieron reparaciones en sus escaleras y
escotillas y en 1588. se reparó la entrada del adarvillo del Pósito Bajo, se puso
una puerta en él, porque convenía para su guarda y para que no dañar l trigo
que llegaba junto a la puerta del dicho Pósito por las inmundicias que echaban
los vecinos de dicho sitio y se retejó. En algunos momentos Se usó como lugar
de sastres y tiendas, y a finales del siglo XVI como Colegio de Gramática.
El
edificio y la institución del Pósito guardaban la parte del trigo del
arrendamiento de los cortijos propios de la ciudad, regulaban el precio del trigo
en los tiempos de subsistencia, abastecían a la ciudad, sobre todo, en los
tiempos de siembra y en los de subsistencia asistiendo a los pobres. Se mantuvo
hasta mediados del siglo XVIII cuando fue abandonado y se intentó convertir en
una fábrica de paños. Sin embargo, quedó a al socaire de las inclemencias del
tiempo, siendo reutilizado como cementerio neutro donde se enterraban a los
masones y ateos.
Recientemente
recibió dos restauraciones en los últimos años, su caja en 1998 fue restaurada
dentro del proyecto de Santiago Quesada para el acceso de la Mota, y muy recientemente
se convirtió en un espacio para actos públicos de verano y primavera con una
nueva remodelación a principios del siglo XXI.
El edificio del Peso de la Harina se
realizaba dentro de la ciudad fortificada junto a la tienda del Contrates a la
entrada de la Plaza Alta hasta muy avanzado el siglo XVI. Con la caída del
Gabán, hubo varios intentos de ubicar la Casa del Peso de Harina. En 1588 se
cayó la Casa del Peso de la Harina de la Mota y, unos años después, en el del
Anillo de la ciudad de modo que urgieron la construcción de una nueva Casa del
Peso de la Harina. En torno a los años noventa del siglo XVI, se mantuvo la
edificación de una Casa de Harina junto el edificio del Pósito, de ahí que se
quejaran los vecinos de que no se hacía el repeso del trigo tras la molienda en
los molinos de las Riveras y urgiera colocarlo en las casas o mesones cercanos
al Pósito como el del pastelero Pedro de Pineda o en casas de los Mesones Altos.
Finalmente, se colocó en un solar del Llanillo. Fue una realidad en la calle del Peso Viejo,
junto a la calle del Juego de Pelota.
ALHÓNDIGA
La
alhóndiga recogía el comercio de trigo, cebada y otros productos. Aunque se ubicó en varios sitios, hay datos
que generalmente se levantaba en el entorno de los mesones, en concreto el de
María de Contreras o el de María de Salazar y Aranda por la calle del mismo
nombre (1543). Fue el más frecuente el que se encontraba en el lugar, en el que
actualmente se han desarrollado los Jardines de la Casa de Alonso Rubio, sobre
los restos del destruido convento trinitario. También, se han conservado
algunos detalles de fuentes y casas de niñas y palomares de esta casa levantada
tras la posguerra sobre las ruinas de una parte del convento.
Siempre fue una necesidad de los vecinos disponer de
una alhóndiga de modo que, en 10 de junio de 1598 trataba de impedir cualquier
intercambio comercial fuera de la ciudad fortificada de Alcalá la Real, y se
obligaba a los comerciantes a realizar las transacciones antes de llegar a la
plaza. se decía " que haya alhóndiga
para que los vecinos y panaderos compren trigo y pan amasado. En 1637 se
colocó de nuevo cerca de la tercera muralla de la Mota. Y en 1647se propuso que
se hiciera la Alhóndiga para evitar que se vendiera trigo antes de llegar a la
plaza (trigo, cebada y otras cosas) por forasteros en el Mesón y casas de María
de Contreras, por no poder salir a comprar fuera.
CALLE
DE LOS LAGARES
Cerca
de estas calles de los Mesones, estaba la de los Lagares donde se encontraban
las casas cas de la tercia del mosto y de ilustres hidalgos como los
Valenzuela, Alabastro, y de los Ríos. Actualmente, está ocupada por los
Jardines de la Mota. UNAS CASAS NOBLES FUERON LAS DE L REGIDOR DE ORIGEN GENOVÉS PEDRO VENEROSO.
HOSPITAL DEL DULCE NOMBRE DE
JESÚS
El hospital del Dulce Nombre de Jesús estuvo ubicado en
el Albaicín cercano a la Casa de la Mancebía, lugar muy estrecho que albergaba
tan sólo a unos nueve transeúntes o enfermos y corría a cargo de esta institución
que regía un mayordomo nombrado por la abadía. Fue fundado por el vicario Diego
Hernández en los años cuarenta con las rentas de un cortijo ubicado en La
Rábita; posteriormente se acrecentaron sus fondos con otras donaciones y fincas
de devotos de la hermandad de la Coronada, Caridad o Desamparados. En su interior,
se alojaba una pequeña capilla que presidía la Virgen de la Coronada y varias
habitaciones de estancia y de enfermería. Entre los mayordomos por los años sesenta
del siglo estuvo al frente de su gobierno Juan Martínez Montañés, padre del
ilustre imaginero. Posteriormente se
trasladó en el mismo siglo junto al convento de la Trinidad, junto la Alhóndiga
y calle de Los Lagares, varias casas de hidalgos, al que se accedía por una
calle empedrada desde la calle Real en una mansión lóbrega y angosta que obligó
a trasladarlo a finales del siglo XVI al Llanillo. Actualmente, se encuentran estos solares ajardinados dentro del
recinto trinitario.
CALLE
PUERTA DEL ARRABAL Y SUBIDA DE LA CARRERA VIEJA
Cercano a este Hospital, donde se encuentra la actual
calle Cava, y antaño la Carrera o Subida Vieja de la Carrera de los Caballos,
donde se llevaba a cabo la elección de los caballos padres para la cría de
potros y yeguas, así como los juegos de cañas y ensayos de los caballeros para
los preparativos de la guerra de frontera. Cercana estaba la Cruz del Cristo de
la Piedra, donde se desarrolló la bella leyenda del duelo entre Pedro de Pineda
y Cristóbal Gallego porfiando por la princesa cautiva en los cañaverales de
Pinos Puentes, que recoge entre otros Washington Irving que fue traslada al puerto
por las topas del conde de Tandilla. Esta cruz dio nombre a la calle del Cristo
de la Piedra. La puerta dio lugar al nombre de un barrio que se ornaba o en
torno al Pósito, junto a una peña y varias casas habitadas por gente de oficios,
que llegaron a racionalizarse con la calle de la Puerta del Arrabal. Junto a ella,
se encontraba el Juego de la Pelota.








No hay comentarios:
Publicar un comentario