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viernes, 6 de marzo de 2026

CONOCIENDO LA MOTA XXXII. SEGUNDA ENTRADA. DESDE LA CRUZ DE JUAN VÁZQUEZ MESÍA O LA CALLE REAL

 

 

SEGUNDA ENTRADA. DESDE LA CRUZ DE JUAN VÁZQUEZ MESÍA O LA CALLE 

REAL

 

         




   A finales del reinado de los Reyes Católicos, la ciudad inició un nuevo desarrollo urbano, que no pretendía otra cosa que acrecentar la población convocando a los serranos, montañeses, y gallegos que probaban fortuna en tierras andaluzas tras la conquista de Granada. Para ello estableció la costumbre, mantenida inmemorialmente, de conceder solares a los nuevos pobladores en la parte llana y valle de la ciudad. Esto dio lugar a que se ampliara la ciudad fortificada con nuevos arrabales en torno a las nuevas iglesias de San Juan, San Bartolomé. San Francisco y San Sebastián, el Llanillo, y la cuesta del Cambrón, obligando a que el abastecimiento de agua se canalizara con una nueva fuente, que emanaba desde los Llanos hasta la Tejuela. En el siglo XVI el barrio de san Juan se encontraba a media construcción, su trazado partía de la calle Rosario, llamada de San Juan; y la que bajaba a los Álamos la del Pozuelo. Más arriba, la calle que unía San Juan con la puerta del Cambrón se llamaba también Llana. Las de por encima de la Iglesia; Llana de la Trinidad y la calle del Romancero, Zubia que fue una calle que no tenía apenas vecinos y era de paso, cercano a los arrabales nuevos, y se remontaba a la antigua ermita o morabito según su etimología árabe LA ZUBIA, tal como denominaban la calle en el siglo XVI.

            Este acceso a la ciudad fortificada parte de la calle Real de la nueva ciudad de Alcalá la Real tras la conquista de Granada. Tras pasar por las antiguas casas de la familia de los Sardos y la casa de las Tercias, linderas con la esquina de la calle Llana de Trinidad, la cruz de Juan Vázquez Mesia es una encrucijada y plaza del antiguo convento trinitario con las calles del Arrabal Nuevo (hoy día barrio de San Francisco, Izquierdos o Ancha, Mazuelos y Real). Esta deja a su lado meridional   las calles del Cristo de la Piedra, los Mesones Bajos y Carrera Vieja, hoy día la calle Cava y los Jardines del Arrabal.

La actual calle Cava es una nueva vía que no responde a su ubicación antigua de estar adosada junto a la muralla tercera que descendía del Pósito y, que se pobló a partir del siglo XVI con solares vendidos o donados a los nuevos vecinos junto a la misma muralla. En los años ochenta del siglo pasado todo el recinto, un proyecto con fondos europeos y obra del arquitecto jienense Santiago Quesada, remodeló y convirtió todo este espacio urbano en una plataforma de acceso a los Jardines de la Mota, con una escalinata, rellano y un frontal de recepción y, a su lado norte, una rampa empedrada a la manera tradicional con un tramo final de escaleras que guían al recinto de la Oficina de Información y recepción de Visitantes. Todo el entorno oculta en su subsuelo restos arqueológicos desde tiempos de la Edad de los Metales hasta los cimientos de las viviendas y calles del Arrabal Nuevo de San Francisco.  Junto al frontal y al principio de la rampa de acceso, se abre el Centro de Rescate de Reptiles, una serie de miradores que ejercer de zonas de estacionamiento para vehículos de cualquier tipo.       

 

           

EL CONVENTO DE LA TRINIDAD

 

            Actualmente, se levantó un edificio denominado ex convento de Nuestra Señora de la Santísima Trinidad. Popularmente, en el siglo pasado se le llamaban las Monjas Altas. En su subsuelo hay restos del antiguo morabito, ermita o zubia, donde un santón musulmán, de nombre Muza, ejerció la enseñanza y le sirvió e panteón funerario y de sus discípulos antes de la conquista cristiana por el rey Alfonso XI. Tras ella, en torno suyo, reutilizó el morabito y se levantaron varias casas de alojamiento de los frailes trinitarios en tiempos de frontera para rescate de cautivos, y, sobre todo, un monasterio femenino, el primero de la provincia de Andalucía y segundo de España, con el nombre de Nuestra Señora de os Remedios en 1526, que albergó hasta casi un centenar de profesas. Constaba el recinto y se distinguía la distribución de todo el convento con un templo, sobre el que se levantaron la sala de alojamiento de las primeras monjas, con un claustro distribuidor de las restantes dependencias conventuales (en la planta baja, refectorio, Sala Capitular, Cocina, Enfermería, Leñera, y, en la parte alta, con dos cuerpos de las celdas individuales de las Monjas, prolongadas en un ala hacia el sur). Se añadían a estos compartimentos básicos: el huerto, la casa del Sacristán, los tornos bajos, otra ala de dormitorios, la placeta de la Trinidad y casas de memorias. Fue fruto de varias ampliaciones ocupando parte de la antigua alhóndiga, casas artesanales de cantarería, carrera vieja y calle de la Zubia. El claustro y la planta de este espacio fueron remodelados por el arquitecto Luís González de Bailén- Se derrumbó en el segundo decenio del siglo XX y pasó a manos privadas hasta que fue recuperado por el ayuntamiento alcalaíno a finales de este siglo reconstruyendo un edificio con fines turísticos en 2016 mediante los fondos europeos del Urban II y del propio ayuntamiento. Actualmente, sólo conserva la portada renacentista, con un primer cuerpo de arco de medio punto y un segundo cuerpo con una hornacina de la Santísima Trinidad (esta se encuentra en el convento de la Fuente Rey), que recuerda la huella de su arquitecto Pedro Monte o de Alcalá.

   

                                                LA CALLE DE LOS MESONES

            Estaba situada a las espaldas del convento de la Trinidad y existían varias casas, una de ellas era la del doctor Diego López Molina rodeada por el convento, varios mesones (Juan Vázquez Mesías, de Pedro de Pineda Aranda, Aparicio Martínez de Colomo y confluía a la calle Real junto la casa de Hernán Martínez, licenciado Torreblanca, y Hernán Sánchez Guerrero.

 )                        CENTRO DE RESCATE DE REPTILES. AULA DE LA NATURALEZA,

 

 

Situado sobre parte del recinto urbano del arrabal de San Francisco transformado en huerto desamortizado que adquirió la familia Peinado, en su subsuelo conserva restos arqueológicos de calles y cimientos de viviendas, de donde sacaron enseres de la época moderna. Se trata de un recinto inaugurado recientemente en 2004 y obra del ayuntamiento de Alcalá la Real, encaminado " a promover la conservación de la biodiversidad, específicamente dirigido hacia las especies de anfibios y reptiles, especies que presentan importantes amenazas originadas por la destrucción de hábitats, la introducción de especies exóticas, la contaminación, la persecución por aversión o el cambio climático". Este centro de Rescate de Anfibios y Reptiles de Alcalá la Real se centra en el rescate de poblaciones de especies autóctonas amenazadas por el desarrollo de infraestructuras, y además es un  centro de acogida de especies de anfibios y reptiles exóticos provenientes del mercado de mascotas (evitando su suelta incontrolada) ejerciendo como centro de educación ambiental donde se acercan a los ciudadanos estas especies, se desmitifican miedos irracionales y se hace comprender la importancia de los anfibios y reptiles. l

            Dispone de una charca artificial naturalizada, donde viven especies autóctonas, como ranas, tritones, peces, o galápagos. Dentro de la acogida de especies exóticas, procedentes de sus propios dueños, o de especies incautadas por las autoridades competentes. Posee iguanas, cocodrilos, serpientes, varanos, galápagos dentro de los expositores de una sala, donde se encuentran terrario y se pueden visitar y observar algunas especies de reptiles y anfibios Y como centro de educación ambiental, se ilustra y dispone de paneles informativos para conocer la realidad de las especies de reptiles y anfibios, como animales muy beneficiosos y muy importantes del equilibrio de los ecosistemas. Además, se intentan desmentir todos los mitos y leyendas erróneos que pesan sobre ellos, y que han dado lugar a que una de las amenazas que sufren sea la persecución por aversión. El centro puede ser visitado por todo aquel que quiera en temporada de verano, también se organizan visitas guiadas para escolares y otros grupos, durante todo el año.

 

                                    LA CALLE CAVA

 

            Suele denominarse con Cava a las calles en forma de fosa o de referencia a las mujeres de nombre Cava. Esta calle era la de anillo exterior a la muralla del Arrabal Viejo, y, tras la toma de Granada, comenzó a poblarse permitiendo el cabildo municipal elevar casas y vender solares entre los vecinos. En su entorno se colocó la Casa de la Mancebía y el Peso de la Harina en ciertos momentos. Desembocaba a la calle de la Cuesta del Cambrón y al entorno posterior al recinto de la ermita de San Blas. Actualmente, forma parte del Jardín del Arrabal.

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                                    EL ALHORÍ o PÓSITO

            Los primeros alhoríes se encontraban en las casas de la medina de la ciudad fortificada de la Mota. En 1550, el cabildo municipal   siguiendo las directrices de la Corona se trasladó a un nuevo edificio situado a las afueras de la ciudad en el Arrabal Nuevo, en concreto junto a la Puerta del Arrabal cuya obra fue trazada y levantada según las directrices del maestro de Obras Martín de Bolívar. Era un edificio de sillería de aparejo isodómico, de buena ejecución y se componía de tres cuerpos coronado por una torre. El primero daba a una casa que solía utilizarse como herrería arrimada al adarve de la Escaleruela o de Moya, donde una amplia sala bajo arcos de medio puntos albergaba el trigo y se entraba a través del segundo , porque se  intentó a través de  unas gradas  y una apertura del muro que invadía sala primera ( hoy día sin excavar y mantiene el arranque de los arcos formeros) , e incluso se realizó  operación en un solar contiguo,; pero , por la incomodidad de la subida, se negaron los molineros a acceder a  que se llevara a cabo . En el segundo, se accedía por una puerta que daba a una calle empedrada y en un tercer cuerpo se encontraban las cámaras y una torre con una ventana, a la que se accedía por un adarve de las Entrepuertas. Se hicieron reparaciones en sus escaleras y escotillas y en 1588. se reparó la entrada del adarvillo del Pósito Bajo, se puso una puerta en él, porque convenía para su guarda y para que no dañar l trigo que llegaba junto a la puerta del dicho Pósito por las inmundicias que echaban los vecinos de dicho sitio y se retejó. En algunos momentos Se usó como lugar de sastres y tiendas, y a finales del siglo XVI como Colegio de Gramática.

El edificio y la institución del Pósito guardaban la parte del trigo del arrendamiento de los cortijos propios de la ciudad, regulaban el precio del trigo en los tiempos de subsistencia, abastecían a la ciudad, sobre todo, en los tiempos de siembra y en los de subsistencia asistiendo a los pobres. Se mantuvo hasta mediados del siglo XVIII cuando fue abandonado y se intentó convertir en una fábrica de paños. Sin embargo, quedó a al socaire de las inclemencias del tiempo, siendo reutilizado como cementerio neutro donde se enterraban a los masones y ateos.

Recientemente recibió dos restauraciones en los últimos años, su caja en 1998 fue restaurada dentro del proyecto de Santiago Quesada para el acceso de la Mota, y muy recientemente se convirtió en un espacio para actos públicos de verano y primavera con una nueva remodelación a principios del siglo XXI.     

                                                                 PESO DE LA HARINA

            El edificio del Peso de la Harina se realizaba dentro de la ciudad fortificada junto a la tienda del Contrates a la entrada de la Plaza Alta hasta muy avanzado el siglo XVI. Con la caída del Gabán, hubo varios intentos de ubicar la Casa del Peso de Harina. En 1588 se cayó la Casa del Peso de la Harina de la Mota y, unos años después, en el del Anillo de la ciudad de modo que urgieron la construcción de una nueva Casa del Peso de la Harina. En torno a los años noventa del siglo XVI, se mantuvo la edificación de una Casa de Harina junto el edificio del Pósito, de ahí que se quejaran los vecinos de que no se hacía el repeso del trigo tras la molienda en los molinos de las Riveras y urgiera colocarlo en las casas o mesones cercanos al Pósito como el del pastelero Pedro de Pineda o en casas de los Mesones Altos. Finalmente, se colocó en un solar del Llanillo.  Fue una realidad en la calle del Peso Viejo, junto a la calle del Juego de Pelota.

ALHÓNDIGA


            La alhóndiga recogía el comercio de trigo, cebada y otros productos.  Aunque se ubicó en varios sitios, hay datos que generalmente se levantaba en el entorno de los mesones, en concreto el de María de Contreras o el de María de Salazar y Aranda por la calle del mismo nombre (1543). Fue el más frecuente el que se encontraba en el lugar, en el que actualmente se han desarrollado los Jardines de la Casa de Alonso Rubio, sobre los restos del destruido convento trinitario. También, se han conservado algunos detalles de fuentes y casas de niñas y palomares de esta casa levantada tras la posguerra sobre las ruinas de una parte del convento.  

Siempre fue una necesidad de los vecinos disponer de una alhóndiga de modo que, en 10 de junio de 1598 trataba de impedir cualquier intercambio comercial fuera de la ciudad fortificada de Alcalá la Real, y se obligaba a los comerciantes a realizar las transacciones antes de llegar a la plaza. se decía " que haya alhóndiga para que los vecinos y panaderos compren trigo y pan amasado. En 1637 se colocó de nuevo cerca de la tercera muralla de la Mota. Y en 1647se propuso que se hiciera la Alhóndiga para evitar que se vendiera trigo antes de llegar a la plaza (trigo, cebada y otras cosas) por forasteros en el Mesón y casas de María de Contreras, por no poder salir a comprar fuera.

 

           

                                               CALLE DE LOS LAGARES

Cerca de estas calles de los Mesones, estaba la de los Lagares donde se encontraban las casas cas de la tercia del mosto y de ilustres hidalgos como los Valenzuela, Alabastro, y de los Ríos. Actualmente, está ocupada por los Jardines de la Mota. UNAS CASAS NOBLES FUERON LAS DE L REGIDOR  DE ORIGEN GENOVÉS PEDRO VENEROSO.

                                   

                                    HOSPITAL DEL DULCE NOMBRE DE JESÚS

 

            El hospital del Dulce Nombre de Jesús estuvo ubicado en el Albaicín cercano a la Casa de la Mancebía, lugar muy estrecho que albergaba tan sólo a unos nueve transeúntes o enfermos y corría a cargo de esta institución que regía un mayordomo nombrado por la abadía. Fue fundado por el vicario Diego Hernández en los años cuarenta con las rentas de un cortijo ubicado en La Rábita; posteriormente se acrecentaron sus fondos con otras donaciones y fincas de devotos de la hermandad de la Coronada, Caridad o Desamparados. En su interior, se alojaba una pequeña capilla que presidía la Virgen de la Coronada y varias habitaciones de estancia y de enfermería. Entre los mayordomos por los años sesenta del siglo estuvo al frente de su gobierno Juan Martínez Montañés, padre del ilustre imaginero.  Posteriormente se trasladó en el mismo siglo junto al convento de la Trinidad, junto la Alhóndiga y calle de Los Lagares, varias casas de hidalgos, al que se accedía por una calle empedrada desde la calle Real en una mansión lóbrega y angosta que obligó a trasladarlo a finales del siglo XVI al Llanillo.  Actualmente, se encuentran estos solares ajardinados dentro del recinto trinitario.  

 

 

CALLE PUERTA DEL ARRABAL Y SUBIDA DE LA CARRERA VIEJA

           

Cercano a este Hospital, donde se encuentra la actual calle Cava, y antaño la Carrera o Subida Vieja de la Carrera de los Caballos, donde se llevaba a cabo la elección de los caballos padres para la cría de potros y yeguas, así como los juegos de cañas y ensayos de los caballeros para los preparativos de la guerra de frontera. Cercana estaba la Cruz del Cristo de la Piedra, donde se desarrolló la bella leyenda del duelo entre Pedro de Pineda y Cristóbal Gallego porfiando por la princesa cautiva en los cañaverales de Pinos Puentes, que recoge entre otros Washington Irving que fue traslada al puerto por las topas del conde de Tandilla. Esta cruz dio nombre a la calle del Cristo de la Piedra. La puerta dio lugar al nombre de un barrio que se ornaba o en torno al Pósito, junto a una peña y varias casas habitadas por gente de oficios, que llegaron a racionalizarse con la calle de la Puerta del Arrabal. Junto a ella, se encontraba el Juego de la Pelota.

 

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