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viernes, 30 de octubre de 2015

3. mi comunicación en el congreso de la abadía. . EL CONVENTO DE FRAILES TRINITARIOS DEL SIGLO XV




           
            La presencia trinitaria  en el reino de Jaén hay que relacionarla con los inicios de la Reconquista, en concreto, a la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), ya que sus miembros acompañaban a los ejércitos de Alfonso IX.  Como señala Serrano Estrella[1]"En concreto, según las diferentes crónicas trinitarias, los protagonistas de esta primera realidad fueron Fr. Rodrigo de Peñalva y Fr. Esteban Menelao quienes propusieron al Rey el poder ejercer la redención de cautivos y la curación de los soldados enfermos, ya que uno de los handicaps del ejército cristiano eran las epidemias de peste. Alfonso IX aceptó a esta petición y les concedió importantes dádivas para que la llevasen a cabo, hecho que junto a la venida de religiosos de Toledo y Burgos posibilitó los primeros pasos de esta valiosa empresa. Los trinitarios se establecieron en unas viviendas de gran magnitud en el Alcázar, cerca de la mezquita, donde dispusieron las salas de enfermería y un oratorio pero no se atrevieron a hacer Convento ni levantar edifico viendo la poca seguridad conque se hallavan y el riesgo de que la Ciudad volviera a ser apresada de los Moros. Al parecer, los restos de esta primitiva fundación pervivieron durante bastante tiempo, existiendo ruinas en las que se apreciaban cruces trinitarias. Habrá que esperar algo más de dos décadas para que con la nueva reconquista de Úbeda, ya dentro del reinado de Fernando III,  tenga lugar el asentamiento definitivo de los trinitarios, cuyo convento será  el más antiguo de los que reconoçió la Provincia de Castilla, quando era una con ésta en la Andalucía y uno de los más graves que ha tenido  tiene la Religión.  La fundación tuvo lugar en 1234 y bajo el patrocinio del Rey Fernando III; años más tarde aconteció el convento trinitario de Andujar. 
            Por su parte, la presencia trinitaria en Alcalá la Real se remonta a una segunda fase en tiempos de la  conquista definitiva  del reino de Granada tras la toma de la ciudad de la Mota. Siguiendo a Felipe Serrano Estrella[2], basándonos en sus estudios del manuscrito de fray Domingo López guardado  en el Archivo de San Carlino en Roma[3] y a través de las fuentes indirectas, hacemos suyas estas palabras:  "La ya constituida Provincia trinitaria de Andalucía, en esta segunda etapa en la que hemos dividido el estudio, estará marcada por finalización de la Reconquista ejecutada por los Reyes Católicos que trae consigo las fundaciones de Marbella, Málaga y Almería, y de la mano de doña Juana encontraremos Coín y Ronda, a las que seguirían entre otras Baeza o Granada. En el Reino de Jaén esta expansión no tuvo a los frailes como principales protagonistas, más dedicados a los conventos ya establecidos que a levantar nuevos institutos, ejecutando sólo el de Baeza; y sí a las monjas. Se fundan monasterios en Alcalá la Real, Andujar y Martos. A estos institutos habría que sumar aquellas fundaciones fallidas y los intentos de erección de cenobios que no tuvieron lugar. Entre esas fundaciones que, una vez erigidas, se disuelven, encontramos el convento de Alcalá la Real. La escasez de noticias no nos permite presentar una fecha de fundación concreta, pudiendo haberse creado con la Reconquista Alfonsina de la ciudad, o quizás más tarde, dentro del segundo momento de expansión de la Orden. Tampoco se tiene constancia del momento en el que ocurrió su desaparición, ni de las causas de la misma, aunque se tiende a pensar  que se destruyó por la austeridad de los tiempos, que suele ser causa de que las familias no puedan sustentarse y las casas se arruynen, como en muchas sagradas Religiones ha suçedido, que aún alguna noticia se halla de esto en la Fundación de Zeuta. Las noticias que nos aportan las fuentes trinitarias se refieren a él, no por fuentes primarias emanadas de la propia institución, sino por otras de carácter indirecto, concretamente el Libro de Profesiones del convento de Jaén donde se encontró un dato referido a 1577 en el que el P. Fr. García de Luque, profeso del desaparecido convento de Alcalá, la qual es ahora Convento de Monjas nuestras, pide ser acogido como hijo del citado convento giennense. La respuesta afirmativa del Ministro de Jaén llega en el mismo año y la del General, al siguiente, fechas que no coinciden con las que tenemos a cerca del Monasterio de los Remedios, el cual en 1560 había ganado la plena independencia con respecto a la Orden Trinitaria. Se pueden abrir dos hipótesis, la primera una posible confusión del cronista y que en lugar de un convento fuera una Vicaría, de lo que sí se tiene constancia de su existencia, la cual, en el momento de ganar las monjas el pleito, desapareciese y uno de sus frailes después de vagar unos años por otros conventos pidiera asilo en Jaén, pero el dato de ser fraile profeso de Alcalá podría cuestionar esta suposición. Una segunda conjetura sería que al cerrar el convento alcalaíno el P. Fr. García de Luque anduviera por otros conventos para finalmente, diecisiete años después, ir a parar al convento giennense". Esta intuición, basada en un pleito posterior a la extinción del convento alcalaíno[4], viene ratificada por otros datos del AMAR, encontrados por Carmen Juan Lovera sobre la existencia de un convento de frailes antes de la fundación del convento de monjas. En sus palabras "... además su situación antigua no fue en el interior del recinto murado de la ciudad, o sea en el barrio principal de la Mota, sino extramuros, fuera incluso del arrabal viejo de Santo Domingo. Esta ubicación responde al papel del hospital que debió desempeñar en los años difíciles de guerra entre moros y cristianos para los cautivos rescatados del reino de Granada por los frailes de la Orden Trinitaria, Orden creada expresamente para redimir cautivos(...) Prueba de ello son las noticias de nuestro AMAR; aunque posteriores a la época de guerra, expresan claramente que el monasterio era mixto, de frailes y monjas, lo que corrobora su origen como hospital u hostal".
Este hostal u hospedería fue el lugar de alojamiento de frailes trinitarios  y debió ocupar unas casas de origen musulmán, con una pequeña capilla o ermita. Si se hace caso a otras fuentes comentadas anteriormente, en una de ellas habitaban los frailes y en otras hubo un pequeño beateríao de monjas trinitarias. 



[1] SERRANO ESTRELLA, Felipe. Órdenes mendicantes y ciudad. El patrimonio conventual de Jaén en la Edad Moderna. Pág.  256.
[2] ÓRDENES MENDICANTES Y CIUDAD. EL PATRIMONIO CONVENTUALDE JAÉN EN LA EDAD MODERNA Tesis Doctoral realizada por: Felipe Serrano Estrella.
[3]  A.S.C., LÓPEZ, D., Crónica de la Provincia de Andalucía (1684), ms. 267, fol. 1446.

[4] Defensa jurídica por don Antonio Ricardo de Utrilla, vezino de la ciudad de Alcalá la Real en el Pleyto con el Convento y monjas de 

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