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viernes, 4 de septiembre de 2015

II LA NUEVA IMAGEN


II
LA NUEVA IMAGEN

Esta  imagen del Cristo de la Salud fue trasladada a la iglesia de San Juan  , uno años antes que se demoliera la ermita que aconteció  por el 1931. Allí estuvo presente hasta el 19 de agosto que fue destruida por grupo de milicianos foráneos sin que se tenga conocimiento ni información  fidedigna de triste  final de la imagen.






A partir de 1937, los cultos se celebraron en la iglesia de San Juan colocándose una antigua litografía grande, llamada  faneguera,.  en un  altar lateral  que lo separaba del  altar mayor, ya que una bomba de aviación  destruyó su cúpula  mientras rezaban las religiosas de la Madre Carmen en la capilla d el Sagrario. Por este tiempos, sus principales hermanos eran  miembros de familias campesinas, sobre todo pegujareros, a saber de los  Hueltes, Arenas Padilla, Rosales, Álvarez, Gámez, Sáez, Hinojosa Gómez, Gallego Jiménez Pérez López,. .no llegaban a veinte personas y constituían una hermandad a modo de esclavitud relacionada con el culto y fiesta del Primer Domingo de Septiembre.
Como aconteció en muchas hermandades, a partir de la finalización de la Guerra Civil, se desarrolló un gran movimiento de restauración cofrade y recuperación o sustitución del patrimonio perdida.  Espontáneamente, a las veintidós horas del veinticinco de mayo de 1939 el antiguo cofrade Francisco Arenas Padilla ( el popular Tonelete), reunió en  la casa número 46 de la calle Veracruz a los antiguos hermanos José Serrano Sánchez, su vecino Francisco Huelte Granda, Marcelo Muñoz Pérez, Gregorio Gámez López, su familiar Francisco Gámez Serrano, Manuel Esteo Gallardo y Vicente Serrano Hinojosa. Acordaron reorganizar la hermandad del Cristo de la Salud, que había casi desparecido durante unos tres años, siendo elegido como hermano mayor Francisco Arenas Padilla y depositario Francisco Huelte Granada y vocal Antonio Pérez Serrano y, contratar con un escultor una imagen  nueva del Cristo de la Salud.: para ello fijaron una cuota extraordinaria de unos 15 pesetas para iniciar las gestiones.  No duró mucho la reunión ya que a las diez de la noche ya había finalizado la sesión.
Los ocho  miembros de esta nueva comisión gestora se lanzaron a la calle y comenzaron a inscribir  a  los nuevos hermanos incorporándose también otros muchos que se habían despegado durante el paréntesis de la guerra civil. Reorganizaron toda la estructura de la hermandad, nombrando secretario a José Serrano Ramírez  y recorrieron con los demandantes muchos cortijos y los lugares más remotos y callejas  de la comarca alcalaína. También, desarrollaron muchos contactos de los que recibieron el apoyo económico de esta nueva cuota extraordinaria.
Pero no olvidaron como tarea primordial  adquirir la nueva imagen y , habiendo mantenido conversaciones con miembros de otras cofradías, entre ellas la patronal de la Virgen de las Mercedes, consideraron oportuno entrevistarse con José Gabriel Martín Simón que había llevado a cabo la nueva imagen según el modelino de Garnelo. Este imaginero granadino ( 1896-1971) se había educado en los talleres del famoso escultor Pablo de Loyzaga para completar su formación en los de Navas Parejo, ambos profesores y directores de la Escuela de Bellas Artes de Granada, y creó su propio taller en 1930, donde comenzó a esculpir  nuevas imágenes y a restaurar otras de la Escuela Granadina, entre ellas la de  Jesús Nazareno de la iglesia de las Angustias de Granada. En 1937, ya comenzó su labor de sustituir muchas imágenes desaparecidas en la guerra como el Cautivo de Málaga y otras de la diócesis de Granada como la Virgen de los Dolores de Loja. Hicieron el contrato de la imagen que importaba entorno a la 4.000 pesetas y  le sugirieron que se adaptara al modelo icnográfico de  la antigua imagen del Cristo de la Salud de Alcalá la Real. Y nos dijeron algunos de los supervivientes de aquel momento histórico que " al no poderla ejecutar de acuerdo con esta tipología por no existir testimonios gráficos y tan solo conservarse algunas litografías-por cierto las de este tiempo, muy alejadas de la original- el célebre escultor se inclinó por una tipología , muy querida por sus preferencias, los Cristos crucificados de la a familia de los Mora, que tallaba a encargo de otras muchas cofradías granadinas Su prototipo fue el Cristo de la Misericordia de la iglesia de San José, representado en el momento final de la muerte de Jesús de Jesús, cuando ya ha exhalado el último aliento y parece como si se dirigiera al orante en un diálogo intenso de amor". Contaban nuestros antepasados que hicieron muchas visitas a su taller  diversos miembros de la Junta Directiva en el coche conducido por  Antonio Aguayo Urbano. Cada vez que conversaban los cofrades alcaláinos en el taller de la plaza de Cuchilleros se mostraban más satisfechos de la nueva obra, por cierto  diferente a la anterior, pero más clásica, más esbelta y de mayor tamaño , y, sobre todo, de gran devoción. Cuentan que no le agradaba mucho  al autor la cruz  lisa, sino que prefería otra simulando a un tronco de árbol y por razones económicas de tallado no se ejecutó.
Hasta septiembre de 1939, los hermanos adquirieron una gran responsabilidad para afrontar los pagos de los plazos contraídos y elaboraron una nueva lista de hermanos,  se multiplicaron en la demandas del campo y se recibieron donativos por las calles alcalaínas en dinero y especie ( destacando el importe de la  mitad  de la imagen por Francisco Huelte Granada). Nuevos miembros de las familias antiguas se incorporaron a la tarea cono los Martín Huelte, Sánchez Fuentes, Hinojosa Gómez, Pérez Canovaca. Romero, Rodríguez, Sánchez Velasco y Rosales López.


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