Archivo del blog

sábado, 21 de junio de 2014

LA VIRGEN POR LOS LLANOS.


LA VIRGEN POR LOS LLANOS

 

 

 

El pasado sábado catorce de junio, la imagen de la Virgen de las Mercedes salía de la iglesia de Consolación, se encaminaba hacia la calle del antaño regidor ganadero Miguel de Utrilla y, tras pasar por  varios miradores únicos  de la ciudad de la Mota, alcanzaba esta atalaya natural, que es la Cruz del Rayo.

Se adentró por el nuevo y bello Parque Periurbano, y esquivó las nuevas  canteras dejando atrás el Cerro de la Luna. Por el antiguo camino de Frailes y de Guadix, una numerosa  caterva de devotos  acompañó a la imagen, mientras voluntarios y devotos  se turnaban por portar las andas en una tarde soleada, y que pegaba el sol  casi como el día de San Lorenzo. Era la gente sencilla y de alma pura.

Retirado entre las retamas, el escaso tomillo y romero,  oteé la larga hilera  que se aglomeraba en torno a la imagen y  escuché los sonidos de canciones entonadas por un coro juvenil. Y me vino  a la memoria un comentario de finales de los años setenta del siglo pasado, extendido con motivo de la convocatoria de los primeros comicios de los ayuntamientos democráticos. Malévolamente, algunos querían politizar hasta las piedras de las Mota, y difundieron por todos los rincones y barrios que, si ganaban los socialistas y comunistas, la Virgen tendría que realizar la procesión del quince de agosto por los Llanos. Y lo manifestaban con sarcasmo y con malas artes. Querían tocar las fibras más sensibles de las personas más vulnerables  en sus principios religiosos básicos  para atraerlos a su espacio político.

           

Sin embargo, las elecciones municipales se desarrollaron con toda la tranquilidad del mundo, quedaron defraudados aquellos que intencionadamente intentaron  manipular a la gente sencilla, y, la imagen de la Patrona paseó el quince de agosto por las calles alcalaínas rodeada con la nueva corporación surgida  de las urnas democráticas, sin complejo alguno y con la cabeza bien alta porque representaba a todo su pueblo. A la gente sencilla, a los agricultores, a los emprendedores y empresarios, y a toda la colectividad, creyente y a los no creyentes. Incluso, estos tuvieron su representación con la ausencia  en  la procesión de los que no quisieron acudir. Ese era el ejercicio de la libertad responsable.

Aquel bulo de utilizar hasta los sagrado ( “el fin justifica los medios”, diría Maquievalo) fue una clara señal de lo absurdo que resulta  montar artefactos ficticios,  y tuvo como resultado el hecho de que les salió el tiro por la culata. Bueno, es un decir, el obús por la lámpara y el cascabel.  Después vinieron más comicios, nuevos regidores y nuevos tiempos de gobierno municipal; la vida local  se mantuvo con el respeto constitucional a las creencias, el pueblo  y la gente vivieron tranquilamente  sus manifestaciones religiosas; otros ejercitaron  libremente su ideología, y  nadie ha implantado ese laicismo al que a veces se acude como una muletilla, por los que están desinformados para usar el trabuquete de los fantasmas. En fin, la  Virgen fue por los Llanos y no pasó nada. Son otros tiempos, pero vividos con la libertad responsable.      

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario