Archivo del blog

jueves, 19 de diciembre de 2024

SOBRE LA IGLESIA DE SAN JUAN Y SU BARRIO. UNOS DATOS INTERESANTES SOBRE PARROQUIA, COFRADÍAS, PERSONAJES...

 

EL FIN DE SAN JUAN COMO PARROQUIA

 

Para trasladar a la parroquia de San Juan (sic) a la del Rosario, el Ayuntamiento   e le repartió al vecindario de cinco a seis mil reales como impuesto, de los que se gastó una mínima parte en 1844-45, y se investigó diez años después en qué se habían invertido.

 

     LAS VARAS DE PALIO

 

            Las Varas de Palio fueron una capellanía o fundación eclesiástica de la parroquia de Santa María la Mayor, ubicada durante los siglos XVII, XVIII y parte del XIX en la iglesia de San Juan. Se mantenía con una serie de bienes  muebles e inmuebles, y pretendía la finalidad de costear los gastos de las Varas de Palio, siempre que saliera el Santísimo Sacramento de la Iglesia de San Juan. Estos gastos radicaban en dar comida a los enfermos, el culto de aquellos días y el ornato de la Iglesia.

            Esto viene a colación , con motivo de un documento del año 1874, cuando  tuvo lugar la venta de las tierras de esta capellanía.

Las adquirió de entre los bienes  desamortizados y que quedaron del 1855 a merced del estado ( 1.5.1855 y 2.7.1855) el funcionario Manuel Serrano Coello,  y consistía en un cortijo con 15 varas de frente  y las siguientes  piezas.

-           -Unas 22 Hª  o sea 63 fanegas y 12 estadales con 33 encinas, algunos chaparros y quejigos. Lindaban con tierras don Francisco de Leyva, y, al poniente  el cortijo del Pósito, y al Norte el arroyo del Dornillo.  Se valoraron en 4.279 pesetas.

-El Cerro de los Potros de 3 Has. 68 a que era 33 fanegas, con chaparros. Lindaba con cortijo Pósito ( levante), cortijo del Cerro de la Loma ( Poniente y sur )y el Palio ( Norte). Se valoró en 1.440 pesetas.

-Pieza de la Mansera- 4 Has. igual a 14 fanegas, lindaba a Poniente y Norte al cortijo y arroyo de los Pedernales.

En total, costaron 475 pesetas

Anteriormente las había comprado por primera vez  el funcionario municipal Rafael Callava Fernández y las cedió al empleado público Manuel Serrano Coello, procedente de Toledo.

 


CURIOSIDADES

 

                   

            LA IGLESIA DE SAN JUAN COMO CÁRCEL PÚBLICA

 

Según el legajo 5328 del Archivo Histórico Provincial de Jaén, del  escribano Gutiérrez de Hinojosa, la iglesia de San Juan se usaba como cárcel en el siglo XVIII. En concreto, en 1798, Féliz de la Chica conocido por el Moño de Yescada, se amparó en el sagrado de la iglesia de san Juan ante el teniente corregidor y alcalde mayor  Antonio Mella Carvajal “ iglesia a quien se acogió y su reducción a la Real Cárcel lo tendrá en esta con seguridad para remover todo peligro de fuga sin prisión ni otra molestia aflictiva habeas, y en el caso que solicite estado de asistir inmunidad con arreglo al derecho debe gozar el local de la dicha iglesia “.

 


 LA COFRADÍA DE LA VERACRUZ

 

En 1803 se extinguió la Cofradía del Cristo de las Penas, lo que quedó de la antigua e importante Cofradía de la Veracruz, y, ante  el notario José Gutiérrez Hinojosa no quedaron más enseres sino el pendón, el estandarte y llaves de la arca.

OTRA MÁS RECIENTE

.

En 1951, José Miguel López fue hermano mayor y donó a la hermandad  la cruz guía y la bandera de rojo carmesí, de la que se conserva el escudo. TambiéN, le tocó la  cruz, a  Pedro Jiménez, pero estuvo en la calle Fuente Nueva, donde la familia Martín Peña puso un altar durante todo el año.

 



LOS HERMANOS DEL SANTO SEPULCRO, COFRADES DEL BARRIO

 

En el convento de San Francisco, se instituyó LA HERMANDAD DE  LOS HERMANOS DE GUARDIA DEL SANTO SEPULCRO  el  24 de febrero de 1799  presidiendo la reunión  Fray Francisco de Campo, guardián del convento,  y asistiendo el predicador fray Francisco Casas, los frailes Fray Francisco García, Fray Agustín  y frays Manuel Ruiz, Fernando de la Torre y los hermanos Juan García, Gutierre de Burgos, Francisco García, Juan García Ibáñez, José González,  y Manuel García. Se comprometieron a asistir  todos los viernes por la tarde a la procesión que salía del dicho convento con la devoción que correspondía a dicho culto y “para que no careciera y perseverara  de la  dicha devoción”. Eran 24 hermanos,  y  habían de asistir de guardas y con la devoción que correspondiera. Recibían un trato de favor en las sepulturas con  6 reales por misa , y tenían que pagar 24 reales de entradas y cuota de seis reales anuales, que guardaba su capitán en un arca de dos llaves[1] .

 


 

UNA NOTICIA CON  INTERÉS POR SER UN SERVICIO RADICADO EN EL BARRIO DE SAN JUAN EN EL SIGLO XIX

 

En 1807. La actual Casa de Misericordia se recogía a lactantes expósitos en un palacio fundado por Abad Moya

 



UN ILUSTRE PERSONAJE ENTERRADO EN EL CONVENTO DE LA CALLE TRINIDAD Y RELACIONADO CON LA IGLESIA DE SAN JUAN

 

Nos ha llegado a nuestro archivo  el testamento de Ildefonso Cejalvo y Pineda, ilustre personaje. Nació en el Castillo de Locubín, y se avecindó  pronto en Alcalá la Real. Fue cura, caballero de la Orden de Carlos III,  comendador de la Isabel la Católica. Miembro del Consejo de Su Majestad. Isabel II, Auditor honorario del Tribunal de Rota, Juez de Cruzada, Anualidades y Vacantes de la Abadía de Alcalá la Real.

Como no tenía familia, su familia estuvo relacionada con los P9neEra hijo de don Francisco Javier Cejalvo y de doña Francisca Pineda., naturales de Alcalá. Su hermana era Rafaela, ( en su testamento dedicó 18 misas)  y sus tíos Antonio Blas y Rafael Pineda (12 misas).

Tenía un oratorio privado, donde guardaba sus ropas sacerdotales. Fue enterrado  vestido de sacerdote en la iglesia de la Trinidad con enterramiento honrado sin música. A las monjas le dieron por los favores recibidos quince reales de vellón, y el pago del  sacristán y mandadero, cera y oblata, al final del entierro. Pues no quería señales de ostentación ni lujo. Iban seis pobres llevando el cadáver en caja propia , después lo llevaron a la Mota y fue enterrado en la capilla de Nuestra Señora de las Mercedes. A los pobres dieron cuatro varas de paño a cada uno y a otras 24 personas  que acompañaron su cuerpo  con luces a la Mota, cuatro reales a cada uno, y al sacerdote que fue el albacea y  hizo los rezos durante el traslado del féretro. Se aplicaron 20 misas y las señaló durante la hora  que le correspondía a su beneficio y aportó además una  limosna de seis reales. Otras 50 misas , por  sus intenciones y cargos de conciencia y penitencia entre las parroquias y una cuarta parte para sacerdotes pobres a seis reales.. ..

            Dio los estipulado a la Casa de Jerusalén y una libra de cera a la cofradía de Santísimo Sacramento de su parroquia.

            Donó al cura de la parroquia de San Juan Bautista (Santa María la Mayor) el ornamento  de tisú de oro y su  cáliz del Oratorio para que se expusiera en la sacristía y  tan sólo se utilizara los días de exposición del  Santísimo Cristo sin perjudicarlo  con el uso.

También donó el altar de su oratorio en el paraje que creyeran conveniente colocarlo, con la imagen de Nuestra Señora de la Concepción, y la cajonería de sus ornamentos en la sacristía de esta iglesia  para el mejor servicio y mayor culto.

También concedió en donación, para el mayor culto del Señor, las vinajeras  y la cajita, ambas de plata, para depositar las hostias,  y como acompañamiento del altar de su oratorio los floreros que la adornaban.

Con el permiso del cura párroco y por los albaceas pidió que” se  coloquen a los colaterales del altar de mi oratorio, las dos urnas con sus mesitas, la una con la efigie de señor San Rafael, y la otra con la del señor san Juan de Dios, y la alfombra que asimismo sirve en dicho mi oratorio, encargando al señor cura, que bajo su conciencia y celo pastoral, se sirva a hacer se custodien en su iglesia tan venerables objetos, para honra de Dios y devoción de sus fieles..Es mi voluntad que los ornamentos ordinarios que uso todos los días , se entreguen al sacerdote encargado de la iglesia de Santo Domingo de Silos., con las albas y demás utensilios que se encuentren en la cajonera, para que todo se conserve y destine al culto del Señor en aquella Iglesia”. 

A la monjas  trinitarias les dio el cáliz bueno de plata y un Cristo de marfil  para que se colocara en la Sacristía. y también, una cruz de plata ( una de sus alhajas)

La del oratorio con Crucificado dorado las donó al altar que dejo dispuesto en el altar de la iglesia de san Juan Bautista.

A la iglesia de la Veracruz,  al establecimiento piadoso de oración mental, dos arrobas de cera por una vez al culto del Señor Sacramentado.

Entregó al párroco de la Iglesia Mayor con título de nuestra Señora de Consolación, donde se venera Nuestra Señora de las Mercedes, las dos cruces grandes que tengo, la una de la Real Orden de Carlos III, y la otra de Comendador de Isabel la Católica, de oro, piedras preciosas y diamantes, para que sirvan de adorno a la referida efigie de Nuestra Señora de las Mercedes. Y a la s madres trinitarias, las cruces pequeñas de Carlos III e Isabel la Católica para adorno de Nuestra Señora de los Remedios..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIENES DEL CURA CEJALVO

Fundación                 Fundador                              Casas              Tierras

Vinculación fundada

En una memoria de la Iglesia Mayor

Leonor Juana de Frías

Casa , última de la calle san Francisco

Tierras de Valdegranada

Patronato de Legos (1812)

Alonso Ruiz de Écija

 

Tres huertas de la Fuente del Rey, 70 fanegas de la Hondonera y camino de la ciudad

y hazas de san Bartolomé

Vínculo de

Diego de Ortega y Feliciana de Pineda

Dos cortijos de la Alfábila, con seis casas,  monte y labor

Casa en calle Real. Casa de calle, última de la acera derecha y tres erillas del Barrero.

Tres aranzadas de viña en Cañuelo

Hazas de san Bartolomé, Calle el Campo y Cerro de los Caballeros

Patronato

Juan Sánchez de Aranda

Heredero  Pedro de Pineda, sobrino

C

uatro huertas del Castillo, una haza del Tal de arroba, tras el convento de Capuchinos, otra en la salida de los Arcos

Vinculaciones y Patronatos

 

 

Herederos: Pedro de Pineda, teniente coronel retirado, hijo de Manuel de Pineda,  y  Francisco de Paula Serrano y Castro, para Serrano Coello. (Ecija)

Capellanía de Pedro Fernández Alcáraz

Iglesia Mayor

 

 

Inés Valbuena

idem

 

 

Capellanía del alcaide Juan de Aranda

idem

 

 

Capellanía del Mateo Núñez

idem,

 

 

Capellanía del Miguel Muñoz el Viejo

idem

 

 

Capellanía del Bernabé Rodríguez

idem

 

 

Capellanía del Juan Guillén

Iglesia de Santo Domingo de Silos Joaquín Cejalvo, vecino de Cabra, heredero

 

 

Capellanías servideras de Higuera de Martos

Fundó Juan Cejalvo Pareja licenciado Franco

 

 

Capellanía del capitán Alonso Fernández de Aranda

En Montilla

 

Fernando de Aranda,.  Sucesor

 

Según el testamento , dejó como herederos del cortijo de los Llanos de Alcalá la Real a sus sobrinos Joaquín, Fernando, Juan de Dios., María de las Angustias y doña Manuela Cejalvo. Vecinos de Cabra. Al casero Gabriel Espinar, les dejó  casa, tierras, arbolado. Todo ello lo había heredado  de Alonso y Rafael de Pineda  junto con un pedazo de tierra de arroyo de las Parras. Todo provenía de la herencia paterna y  por fallecimiento de Gonzalo Espinosa.

Al heredero don Pedro de Pineda dio la casa de la calle Real, la famosa CASA PINEDA ( herencia de Alonso y Rafael de Pineda), linde con José de Villalba, vecino de Cabra y Antonio Molina, la casita del Mulero y otra a la casa de al Yedra, ambas unidas a la principal, y con tres bodegas llenas de sus tinajas, toneles y caldos.

Donó a  su sobrino Vivián de Pineda, vecino de Porcuna, el cortijo de las Pilillas de Castillo, debido a la pobreza que soportaba, y que provenía de la herencia de Alonso y Rafael Pineda. A su  sobrino  José de Pineda, la huerta de cuatro fanegas de Charillas, proveniente de de la misma herencia. A su sobrina María de las Mercedes Pineda, la casa de la calle Real, donde habita cirujano Joaquín Sánchez Molina, procedente de la  misma herencia,  y que lindaba con la de don Fernando Carbonell y José Laguna.

A Rafael de Pineda, difunto, vecino de la villa Porcuna,  las viñas pobladas de olivos en Acamuña. A Remigia Pineda,  vecina de Montoro, la  casa de san Bartolomé, tierra de Escalerillas de Santo Domingo, tierra de Vinuesa  y en dinero 300 reales.

A Domingo Chiquero, su mulero  o encargado de las bestias, y al aperador Rafael Ortiz, una yunta y 300 reales.

A Pedro Castillo y Guardia, clérigo de órdenes menores, sirviente, el corral de los Sastres, situado junto a la Mota, poblado de viñas, una huerta de la Fuente del Rey que  labraban José y Manuel Rosales, el reloj de péndola que tenía en la cocina francesa, cama y colchón, cuatro sábanas y almohadas, cubierto de plata, cuchillo, ropa interior (levitas, chaquetas, calzones, chalecos y medias negras), baúl y  dos arquitas.

A María de las Mercedes Ortiz, trinitaria, su retrato en lienzo, con marco dorado, urna de cristal, con crucifijo, pilita de agua bendita de plata, dos urnas de cristal,  del Pastorcito y del Niño, otro cuadro de N ª. S ª. de la Soledad, los breviarios y octavarios, y los  muebles.

A Alfonso Zamora,. un haza de san Bartolomé y 200 reales

 

Al presbítero José Serrano, cura de la parroquia de san Juan Bautista, dos relojes con su fanales, la cómoda donde estaban colocados en la sala principal,  y una urna de cristal con nuestra Señora del Pilar.

 

A José Rodríguez, secretario de Ayuntamiento, la casa de la calle Antigua,  y un  haza de tres fanegas en el camino que viene a Alcalá.

A Francisco González. de Lara, tres fanegas en el mismo sitio frente a la Fuente. Que había heredado de la capellanía de Écija Paula.

 

Designó que el legado de Serrano Coello fuera la mitad para los Serrano y Coello y la otra para los Montijano y Tejeiro

Para Antonio Tejada, le dejó el haza de San Barolomé que procedía de la herencia  de los Pinedas. al provisor don Eusebio Ibáñez,  una haza de tres fanegas en Tal de Arroba, al cura exclaustrado Joaquín Cobo, natural de Martos  una casa de la calle san Francisco, que provenía de la fundación Frías; a don Gregorio Abril en consideración e la amistad y buena correspondencia y gratitud a las deferencias dispensadas, el reloj de música de dos cilindros con su caja en sala de entrada; a Antonia Ávila, su criada, 3 fanegas de la Isla, y a  Antonia Ortiz un haza del camino del Castillo; a María Isabel de Guzmán hija del Ministro fiscal de la Audiencia de Albacete, Juan de Dios de Guzmán, una huerta de 3 fanegas; a Alfonso, Ricardo y María del Pilar, hijos del mismo, la  viña de pineda del Cañuelo. Mejorada; a don Pedro Pineda,Remigia Pineda, casada con José Jiménez de Lara , vecinos de  Montoro, Vivián Pineda, y Maria  mercedes Pineda, vecinos  de Porcuna, e hijos de Rafael Pineda , mitad de bienes de legado de Diego de Ortega  y Féliz de Pineda.

Al maestro de obras y alarife Agustín Contreras,  el reloj, cómoda  de los Espejos, la  mesa ,  y el reloj del cuarto de la librería, 300 reales. La mitad  de bienes de Mejorada, a su ss sobrinos de Cabra.

A don Rafael Feliz Carrillo, donó la colección de cuadros que representan varios animales y en los corredores de la casa de mi habitación

Al barbero , Manuel de Castillo, 600 reales.

300 reales a Blas Ortiz y su mujer.

El reloj de repetición, pidió  se vendiera  para sus herederos  los Cejalvos y Aranda

Los libros en cámaras y de su sobrino, que  estaban en su casa , los donó a  los  albaceas,  Cayetano Romero, cura de la Veracruz, l cura Narciso Robles y  a José María Rodríguez.

Completó su herencia con los siguiente. al capellán Francisco del Castillo, de las Trinitarias, casa de la calle Real, linda con José Coello y la estantería y breviarios nuevos, ropa interior  de clérigo de invierno y verano sombreros de canal, manteos, sotanas, sobrepellices con sus fundas de mango, bonetes y solideos.

La casa a su criada Antonia Ávila, de san Francisco habita gañán Francisco Romero colchón y cuatro almohadas, cubierto de plata.

A Antonia Ortiz, la finca de la piedra de Molino adquirió por su y casa del Barrero y a su aperador casa del Barrero , por subasta bienes dominicas

Lo hizo en Granada , donde  se había trasladado por esparcimiento, el 12 de junio de 1848, testigos Manuel Gómez Morales, Vicent Vilches y Manuel de Iturriaga Francisco de Paula Rufo..



[1] AHPJ 5328. Gutiérrez Hinojosa. Suelto. 1799.

martes, 17 de diciembre de 2024

DOMINICOS Y CAPUCHINOS. EL INVENTARIO DE LA DESAMORTIZACIÓN.

 


 

                   II DE INVENTARIOS            

 

Quisiera aportar en estos números datos interesantes recogidos en el archivo del Congreso de Diputados y en la sección abacial del Archivo Municipal de Alcalá la Real..

 

I  DOCUMENTO SOBRE EL CONVENTO DE CAPUCHINOS DE ALCALÁ LA REAL

 Archivo del Congreso de los Diputados. Legajo 20 /nº 56.

Se titula “Alcalá la Real, cinco de junio de 1813. Escritura sobre entrega de su convento a los religiosos capuchinos de aquella ciudad”

Es una copia de una escritura realizada por el notario González de Lara  que versa cobre el título anterior y levantada en dicha fecha. Se reunieron en la celda del reverendo padre Guardián los siguientes comparecientes.

-Fray Manuel Durán., administrador de Bienes de la Nación

-Fray Antonio del Castillo, prelado del convento.

-los religiosos del convento: los sacerdotes  presente{. El vicario Fray Fernando Echarri, fray Bernardino Espejo, fray Victoriano de Andujar, fray Hilario Castañeda, y fray Gerónmo del Castillo}, y los legos profesos ( fray Miguel de Alcalá, fray José de Íllora, fray Mariano de Paterna, fray Francisco del Castillo, Fray Manuel del Castillo y fray Cristóbal del Colmenar).

 

 

Reflejaba el momento histórico de la devolución a los frailes del convento que se les  había desamortizado años antes. Dicho acontecimiento partió de la nueva política real de devolución de bienes a las comunidades religiosas desamortizadas a partir de la Real Regla promulgada el 14 de enero de 1813 y que en las provincias ejecutaron los intendentes, nombrando administradores de bienes nacionales en cada partido judicial. En el caso de Alcalá, se cambiaron a los antiguos administradores afrancesados( Vicente Mirasol) por otros nuevos, precisamente fue Manuel Durán y el acto de toma de posesión y entrega se llevo a cabo el dos de abril del mismo año. El Intendente de Jaén extendió el decreto de la obligación de levantar ante el notario el documento de restitución de bienes con fecha de 30 de mayo de 1813 y días más tarde, el cinco de junio se hizo en Alcalá la entrega al guardián del convento. Por lo interesante del documento vamos a transcribir

 

 

 

 

 

         EL INVENTARIO DEL CONVENTO DE CAPUCHINOS

 

primeramente la Iglesia con siete altares y adorno de seis retablos, dos marcos de lienzo, trece quadros a la Vía Sacra, una Paz, cincuenta manípulos, cincuenta y cinco estolas, veinte y nueve bolsas de corporales, cuarenta y tres paños de cáliz,  diez purificadores, diez juegos de corporales, nueve hijuelas, doce hostiarios, tres cornialtares, seis pares de manteles, ocho alvzs, dos paños de púlpito, dos paños de hombros, dos bolsas de corporales, un paño de cáliz, estola y manípulo, tres amitos, tres frontales, tres cortinas de indiana, otra de tafetán  cuarenta casullas de todos los colores, tres misales, dos pares de manteles, una capa pluvial; tres paños de cáñamo: uno morado con ramos blancos y el otro blanco y encarnado, todos de seda; una cortina de tafetán vieja; un baril del Sagrario y tres llaves. Dos de plata, tres doradas y dos de hierro, dos pares de binajeras, tres campanillas de mano de altar, otra de la portería del Convento, cuatro bujías de metal, dos candeleros de madera, un facistol, un estante de dos puertas, un arca de depósito para el Jueves Santo, tres almohadas de terciopelo, dos alfombras, veinte y tres puertas de celda, ocho ventanas, una cruz de madera con el Santo Cristo de la Misericordia, cuatro pares de cortinas para el Sagrario, seis capillos, un arca, un lienzo de la Cena, una lámpara, un reloj de campana, y la campana de la torre; En  todo lo que así mismo en el Convento y huerta  fue entregado dicho R. P. Guardián y Comisionado en cuya consecuencia y la de estar prevenido por el Real Decreto de diez y ocho de febrero pasado de esta año por el sesto de sus capítulos que la entrega de estos se haga por medio de escritura que autorizará un escribano firmada de todos los regulares reunidos en su respectivo convento quieren ponerlo en execución a cuyo fin y confesando como confiesan por cierto y verdadero el relato de la   presente otorgan por ella, que por sí y a nombre de los que en dicho convento les sucedieren se obligan y los obligan a tener y que tendrán los referidos efectos en esistencia para si en algún caso mandan a volver executarlo inmediatamente y a cuidar de que no padecerá detrimento alguno el Convento e Iglesia a todo lo qual  y según les es permitido se obligan otorgando a fabor de dicha...

-Fueron testigos Tomás de González de Lara, Alonso María Benavides, regidor primero y alguacil mayor, José María de León, Tomas Francisco de Vinuesa, presbítero.          

 

 


 

 

 

 

DOCUMENTO II SOBRE EL CONVENTO DE LOS DOMINICOS DE ALCALÁ LA REAL   

 

Corresponde al legajo 20 /número 57 y con fecha del 23 de junio de 1813 se titula” Escritura  sobre entrega de su convento a religiosos de Santo Domingo de Guzmán de aquella ciudad”

Es otra copia del documento  original realizada por el mismo escribano salvo los cambios de fecha, lugar y personas. Recoge los avatares de la desamortización y posterior recuperación de bienes. En este caso,  se reunieron en la celda los siguientes comparecientes ante el  mismo escribano:

-el Prior fray José Amores, lector habitual de artes y predicador general

,-Manuel Duran, administrador de Bienes de la Nación.

-Religiosos. Los presbíteros Fray Vicente Guijarro, subprior, fray Vicente Ruiz, lector de Filosofía, fray Juan Gutiérrez, ministro de primeras  letras, fray Tomás Ortiz, lector de Teología, Escolástica y Moral, fray Manuel de Ávila, maestro de Latinidad, fray Santiago del Castillo, organista,  y los legos fray Antonio Camacho, corista, fray Francisco Mellado, fray Andrés López. Fray Ignacio García Colodrero y fray Juan Antonio Camacho.

 

 

Por interés de los datos del Inventario, lo transcribimos literalmente:

 

Ocho santos de bulto, seis escaños, dos cajones, ocho puertas nuevas de una bandera, un confesionario, una silla de baqueta, dos asientos de terciopelo,  un facistol, una cajonera rota con dos cajones, dos atriles, un pie de cirial, dos ciriales, una banderola, una escalera para el sagrario, dos frontales viejos, una vidriera grande, nueve candeleros,  dos cruces de cristal, un cajón envevido en la pared, una camilla de un crucifijo, nueve farolas chicas y grandes, nueve lienzos con marco, otros dos sin él, tres marcos grandes dorados, un pedazo de retablo con otros varios de lo mismo, un friso sin dorar, una mesa de altar, un cajoncillo de Sagrario,  una puerta de alacena, otras de farolera, un quartón, tres cruces de madera, cinco cuadros grandes rotos, la sillería del coro con puerta de dies y siete, el armazón de madera del órgano y dos fuelles, una campana de la torre, otra pequeña en la Sacristía, una mesa, dos lámparas de metal, quatro cerrajas de quadros, una efigie de Nuestra Señora de bulto, seis orquillas, cuatro almohadillas, un frontal, quatro aras, un San Miguel, un quadro de lienzo, otro grande, un Crucifijo y dos láminas, veinte y seis  libros, un trono de la Virgen del Rosario, una banderola y un crucifijo, dos cojines dos candeleros, y dos cruces, dos láminas, una campana pequeña, una lámina de Dolores, un retablo y cristaleras, una lámpara, ostiarios y yerros de hostias, una cruz de guión y dos cruces, dos cortinas de Sagrario, un frontal y un paño de púlpito, tres almohadas, un ornamento encarnado, cuarenta y ocho manípulos, cinco manteles, seis frontales, dos paños de púlpito, cuatro capas, treinta y un collares, cincuenta y una estolas, dies y seis  paños de cáliz, doce bolsas de corporales, dos hijuelas, doce sobrehostias, cuatro mangas de cruz, cinco cíngulos, veinte y nueve casullas dalmáticas, tres paños de atriles, un velo morado y dos banderolas, dos cajones de la Sacristía, doce llaves, “

-Continuaba con la misma fórmula del anterior documento. ,      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 16 de diciembre de 2024

El Enigma de los libros de Ginés Martínez de Aranda

 EL ENIGMA DE LOS LIBROS DE GINÉS MARTÍNEZ DE ARANDA


 SI Ginés Martínez de Aranda es famoso por su labor constructiva en toda la geografía nacional, no puede soslayarse la importancia que tuvo como escritor de tratados arquitectónicos. Su obra el Cerramientos y trazas de montea ha alcanzado gran notoriedad al ser editado en el siglo actual y haber sido objeto de fuente documental y enseñanza en arquitectos como Churriguera hasta ahora el más conocido. Prácticamente su obra literaria había quedado fijada con la fecha de su último testamento donde hacía alusión a varios libros que dejaba para sus herederos. Son varios los artículos que hemos escrito sobre el maestro de obras Ginés Martínez de Aranda. Desde el descubrimiento de su testamento y la partición de sus bienes hasta su última etapa en tierras alcalaínas dirigiendo las obras de la sacristía de la Iglesia Mayo. Unos los fueron por los años ochenta en revistas locales, como las del programa de ferias del Castillo de Locubín. O le dediqué varios artículos en el periódico provincial Jaén. Decía en uno de los últimos publicados: “ A la hora de desvelar enigmas de la biografía de los personajes o artistas de Jaén, juegan un papel fundamental las fuentes documentales relacionadas con sus momentos culminantes de su trayecto vial. Si las partidas de bautismo o los certificados nacimiento dejan en entredicho muchas hipótesis promovidas por el simple comparativismo, las partidas de defunción abren un abanico informativo que encuadra a los personajes desde su entorno familiar o generacional hasta su estilo y modo de vida ( hacienda, tendencias, estudios, cultura...). No podemos obviar ni pasar por alto la contribución de los estudios genealógicos con su diversa gama de documentos para complementarla. Hace años, se divulgó un descubrimiento muy esperado que fue la división y participación de bienes de Ginés Martínez de Aranda, en el que se insertaba su testamento escrito en Castillo de Locubín en 1622 ante el notario Lucas Jordán. Ponía al día el entorno familiar de este maestro de obras, nacido en tierras de Jaén, y que dejó su huella en tierras muy lejanas de la provincia del Santo Reino”. Y tuvimos la suerte de encontrarlos por primera vez en los años ochenta del siglo XX estos datos de su testamento sobre su obra de estudio arquitectónico e, incluso, descubrimos otros dos inéditos que no ampliaban más detalles sobre estas publicaciones. Pero no pudimos relacionarlo con su transmisión y su influencia en posteriores maestros de obras y arquitectos. Un nuevo documento (AHPJ Escribano Alonso Lucián, legajo 4913, folio 609 v. y ss., año 1632) nos aporta una nueva perspectiva tanto en el contenido , su transmisión e influencia de su obra en arquitectos posteriores




abriendo una vía que muestra el prestigio y dotes de Ginés Martínez.

Se compone de dos escrituras relacionadas con la herencia de los libros: una, su venta a Juan de Aranda Salazar; y otra, incluida en medio de la anterior, el poder de la familia al maestro Luís González para que la gestionase en nombre de la familia. En la primera, el doce de noviembre el jurado Miguel Ruiz de Priego recibió el poder en nombre de Luís González que figuraba como maestro de cantería y era vecino de Cabra. Por lo tanto, representaba en la transacción económica a los hijos de Ginés (María de Aranda, esposa de Luis González; Juan Galán de Viana, vecino del Castillo de Locubín; y a su hijo Ginés Martínez de Aranda como como vecino de Alcalá la Real que se dedicó a la agricultura y a la gestión de las rentas de su padre ). Se cumplían doce años de la muerte del famoso arquitecto y todavía no se había culminado todo el reparto de la herencia. Y, en concreto, existían algunos bienes comunes que no se repartieron o vendieron. Este era el caso de los libros, que se recogen en el documento con estas palabras: “ por esta presente carta otorgamos y vendemos a Juan de Aranda Salazar, nuestro primo carnal y maestro mayor de cantería de la ciudad de Jaén, cinco libros , los tres de mano y los otros de molde, tocantes al Cerramiento y arquitectura y astrolugia que quedaron por fin y muerte del dicho Ginés Martínez de Aranda y su mujer, los quales vendemos por precio de quarenta ducados que del susodicho recibimos de que y nos damos por contentos y entregados a nuestra voluntad” . Es interesante esta nueva alusión a los libros de Ginés, porque se acercan a referencias posteriores como las de Ponz «Juan de Aranda, discípulo de Ginés Martínez de Aranda, maestro mayor de la santa iglesia de Santiago, autor de un libro de Cortes de Cantería . O la del deán Martínez Mazas : «Mas de cincuenta años estuvo parada la obra de esta catedral con perjuicio de lo trabajado, hasta que en el 1634 entró en el Cabildo el Ilmo. Sr. obispo Don Baltasar Moscoso y Sandoval, y con su generosidad y celo movió los ánimos de todos para su continuación. Por fortuna se halló un maestro capaz de seguir las ideas de Vandelvira y fue Juan de Aranda discípulo y sobrino de Ginés Martínez de Aranda, Maestro de la Santa Iglesia de Santiago de Galicia y autor de varias obras Manuscritas de arquitectura, que dedicó al Señor Arzobispo Don Maximiliano de Austria» .


Curiosamente, por una de las cláusulas del documento de Lucían, constatamos que no eran estos los únicos libros, pues señala;” y no entra en esta venta un manual que el dicho Juan de Aranda tiene en su poder que este a de entregar a mí el dicho jurado Miguel Ruiz dentro de un mes para que las dé a Luís González de Bailén, vecino de la villa de Cabra a quien tratase se lo tenga sin más intereses algunos de más de la parte que tiene en esta venta”. Este manual es sugerente para relacionarlo con comentarios como estos:” «En esa época residía también en Madrid Juan de Aranda Salazar, sobrino y discípulo de Ginés Martínez de Aranda, maestro mayor que había sido de la catedral de Santiago de Galicia, y autor de un libro de arquitectura, que, aunque dedicado al arzobispo Maximiliano de Austria, todavía no ha logrado la luz pública» .

En el segundo documento, con fecha de dos de noviembre de 1632, se recoge el poder ante el escribano para que lo represente . Se levanta esta escritura en Alcalá la Real donde se encontraba Luís González de Bailén, como maestro de cantería y vecino de la villa de Cabra sin olvidar que era marido de doña María de Aranda, hija legítima de Ginés Martínez de Aranda y doña María de Morales, ya difuntos que fueron vecinos de la villa del Castillo de Locubín. Con letra palaciega, transcribimos las partes más interesantes que aportan nuevos datos y más explícitos. Sobre los libros se especifica mejor que la venta “ por quanto por fin y muerte de los dichos sus suegros quedaron ciertos libros tocantes a el Arte de Arquitectura y obra de cantería, quales están indivisos y por repartir entre los herederos delos dichos sus suegros y , para que de presente se puedan vender por lo que a su parte y de la dicha su mujer que toca otorga da su poder cumplido e que de derecho se requiere y más puede valer a Miguel Ruiz de Santiago, vecino y jurado de esta dicha ciudad para que en su nombre y representando su persona pueda hacerse vendan , pregonen , remen los dichos libros en la persona o personas que más diere por ellos”. Parece como si coincidieran los cinco libros con estas partes referidas por el autor: si las escrituras que contienen preceptos ampliamente no se resumen y abrevian y con pocas palabras se declaran pondrán en duda a los lectores por tanto me pareçio por mas claridad dibidirlas en çinco partes en la primera tratare de arcos dificultosos en la segunda de capialçados y puertas en la terçera de caracoles y escaleras en la cuarta de pechinas y bobedas en la quinta de capillas y ochabos en todo esto e puesto muncho cuydado y delixencia» .




(

Por la cláusula final de la venta, consideraba que el precio concertado de los cincos libros era justo” que no valen más”, y si en caso de que valgan más de la demasía y más valor en qualquier cantidad que le hacemos gracia y algunos, para ellos le damos poder cumplido u “.jamás. Dan un plazo de cuatro años para el pago de las demasías y ponen la defensa de los derechos a sobrevenir en manos de Luís González y Juan de Aranda, como vecino del Castillo de Locubín, asumía las obligaciones de entregar dentro de un mes el cuaderno mencionado. Y aparece un dato curioso sobre otro libro” otrosi por nos los dichos jurado Miguel Ruiz de Santiago por mi en el dicho nombren Juan Galán de Viana, y Ginés Martínez de Aranda damos poder al dicho Juan de Aranda para que reciba y cobre de los Capuchinos un libro de rrelojes, escrito a mano que la dicha María de Morales prestó a los dichos frayles y lo tome para que syn intereses”.

 Con estos documentos, se pueden llegar a varias conclusiones:

En primer lugar, al escribir varios libros de su propia mano Ginés Martínez de Aranda como se alude en un párrafo comentado, hay que desmentir la hipótesis del profesor Antonio Bonet Correa que, basándose en un estudio paleográfico sugirió que la obra había sido redactada en la segunda mitad del siglo XVII. Tampoco la del profesor Fernando Marías que apuntó la fecha del manuscrito alrededor de 1703 .


En segundo lugar, confirma la relación de Ginés Martínez de Aranda con su sobrino Juan de Aranda Salazar no sólo por haber sido discípulo, cantero y aprendiz, sino también como tenedor y propagador de su obra arquitectónica y escrita para posteriormente transmitirla. En palabras del deán: «Mas de cincuenta años estuvo parada la obra de esta catedral con perjuicio de lo trabajado, hasta que en el 1634 entró en el Cabildo el Ilmo. Sr. obispo Don Baltasar Moscoso y Sandoval, y con su generosidad y celo movió los ánimos de todos para su continuación. Por fortuna se halló un maestro capaz de seguir las ideas de Vandelvira y fue Juan de Aranda discípulo y sobrino de Ginés Martínez de Aranda, Maestro de la Santa Iglesia de Santiago de Galicia y autor de varias obras Manuscritas de arquitectura, que dedicó al Señor Arzobispo Don Maximiliano de Austria .. Sin olvidar que su testamento recogía parte de estos tratados arquitectónicos que confirma su posterior transmisión a otros arquitectos como afirma Rafael Galiano Puy al comentar su codicilo e inventario de bienes: Entre los bienes había ciertos libros de Arquitectura, valorados en 2.652 maravedíes. Los mejores libros de arquitectura de que se valió Juan de Aranda Salazar fueron adquiridos Pedro del Portillo y Eufrasio López de Rojas, discípulos y sucesores del gran maestro de obras de la catedral de Jaén . De ahí hay un paso a otros arquitectos del siglo XVII hasta llegar a manos de la familia Churriguera. Los tres libros escritos a mano debían responder a manuscrito que consta de una portada en la cual solo se indica el título de la obra y su autor. El siguiente folio cuenta con una nota manuscrita en la que se declara que este tratado fue comprado por 20 reales por el capitán Quiroga en septiembre de 1899 para la biblioteca del Museo de Ingenieros. En varias notas, se ponía en evidencia que este tratado era conocido y se tenían noticias de él. Con este documento, no son noticias es la realidad del libro y sus primeros transmisores. Entre ellos, de los últimos hay una nota en la que se mencionaba que, a uno de ellos, Alberto de Churriguera.


domingo, 15 de diciembre de 2024

LA ATALAYA DE LAS ZARZAS DE LA FUENTE DEL GATO.

 






Me  Me resulta sorprendente el hecho de renovar el plano poliercético de nuestro municipio. Ya lo apuntamos en las Jornadas de Fuente Álamo, y, ahora lo confirmamos con datos notariales. El escribano Antón Blázquez, en 17 de diciembre de  1536 recoge una escritura ,muy interesante para descubrir otra torre desaparecida en la Acamuña. Más concretamente en la Fuente del Gato. De ahí que recibiera el nombre de la Torre de la Fuente del Gato,

  Bartolomé García Gallardo , casado con Juana González, vendía  a Antón de Cuenca, un pedazo de tierra y monte en la Fuente del Gato, con el cortijo y eras que nosotros tenemos y que lindaba con las tierras y majuelo del dicho comprador por lado, y, por otro lado con tierras del vendedor, e por lo alto con la Sierra que esta encima de la Torre, y con el camino que sube a la dicha torre de la Fuente del Gato y , pòr lo bajo con la misma torre. Sextendía en dos fanegas  y media de sembradura, deslindada y  monte sin deslindar por la cabezada hasta lo alto del Peñon y por la derechura hasta lo alto. Se pagaron siete mil quinientos maravedíes. 



Un nuevo documnto confirma la existencia en el siglo XVI. Por el testamento de Alonso de Capilla, tras las  mandas y crear una memoria cargada sobre una finca en las cercanías del Guadalcotón, aparece una manda que manfiesta que había comprado a don Gonzalo de Aguilar  dos aranzadas de viña en el el sitio de la fuente del Gato, orilla de la torre de la Zarzasm(Çarças). por el precio de setenta ducados y se había gastado otros veinte en reparos. Manifestaba si quería recuperarla le debía pagar ocenta ducados




Es muy interesante el documento por hallarse documentada la Fuente el Gato, que `permanece sin agua en el mismo lugar, el descubimiento de una nueva torre la del Gato, y el sistema de ocupación del monte para roturarlo, así como la uibicación de la torre, que se encontraba por debajo de la cima, a las faldas de la Acamuña, para marcar señales a la de Charilla, Alcalá la Real, Nava y fortaleza de la Mota. 

Parece corresponcer con el  hallazgo efectuado por espeleólogos del colectivo GesPriego . Juan Rafael Hinojosa recogía en el Diario Jaén:   
El Grupo de Exploraciones Subterráneas de Priego de Córdoba (GesPriego) es el responsable, dentro del proyecto “Las Entrañas de la Acamuña” —puesto en marcha en colaboración con la Asociación de Estudios Culturales de Castillo de Locubín— de un descubrimiento señalado. Se trata del hallazgo de la atalaya medieval de La Acamuña, según explicaba el colectivo cordobés, dentro de tareas de prospección de restos de trincheras y túneles de la Guerra Civil.
El emplazamiento de la estructura está en la ladera sudeste del cerro, en el término municipal de Alcalá la Real. En cumplimiento de lo establecido en la legislación autonómica sobre patrimonio histórico, los hechos fueron puestos en conocimiento del Ayuntamiento. “GesPriego” asegura que el arqueólogo municipal comunicó que este bien no se encontraba en el catálogo local de yacimientos.a i
La entidad prieguense manifiesta, en un comunicado, que aunque hay testimonios documentales, historiográficos y orales de la existencia de la atalaya se había dado por desaparecida a consecuencia de su destrucción por los disparos artilleros que sobre las posiciones de la sierra de La Acamuña llegaban desde las baterías situadas durante la Guerra Civil en La Mota. Sin embargo, quedaron vestigios, consistente, en el núcleo interior o migajón y algún mampuesto de los paramentos. La torre tenía forma cilíndrica, como otras repartidas por el municipio. “Hoy podemos ubicar su situación exacta e incorporarla al estudio de un espacio medieval de frontera singular que tiene uno de sus mayores exponentes, precisamente, en las torres atalayas que jalonan su paisaje”, afirma “GesPriego”.

EL CURA, EL AMO, LA MUJER Y EL CRIADO

 

EL ARRABAL

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Alcalá la Real. Año 4. Número 15. Segunda Semana de JUNIO de 2004

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 Director. Francisco Martín Rosales.

 

EDITORIAL

 Hace años en esta revista , recoginmo el folcklore  rural. Y, sobre todo, loas cuentos que editamos, también en  Huerta de Capuchinos. 

En cuanto al cuento, el informante era  SIXTO LEÓN ARROYO. ERA  UN  O CUENTO CAMPESINO.

 

 

 

 

 

 

 




 

EL CURA, EL AMO, LA MUJER Y EL CRIADO

 

Había dos parcelas de tierra que lindaban, una con la otra. Una era de un padre cura, y la otra de un afamado labrador.  Tenía la familia un criado, de nombre  Pedro, que se dedicaba a todas las labores de labranza de su cortijo. En otoño, las labores de la vendimia, siembra y yunta; en invierno, la aceituna; en primavera, la escarda, y en verano la siega y las labores de la cosecha en la  era.

La señora del cortijo, por cierto, era muy religiosa y  mantenía muy buenas relaciones de vecindad con el padre cura de la aldea. Pues le invitaba  a compartir la mesa  con asiduidad en su  casa.

Cierto día, la señora mató un pavo y le invitó a comer al cura.

En otra ocasión, mató un gallo. Y, no fiándose del  criado, le dijo a su marido.

-He matado un gallo. ¿Porqué no vas a invitar al padre cura para que venga a comer con nosotros? Ahora, está trabajando con su yunta en el campo. No me fío de Pedro que no es buen mandadero. Le respondió el marido:

-Yo no voy, que no tengo ganas de andar.

Se dirigió a donde estaba el criado y le dijo:

-Te ruego que vayas al campo del padre cura, y le dices que se venga a comer con la familia.   

Ni corto ni perezoso, le asintió con la cabeza. Pero primero subió a una cámara, donde rellenó todos sus bolsillos con nueces. Después, marchó hacia la finca del cura. Cuando se acercaba a la besana que el cura faenaba, iba soltando nueces. Por fin se colocó delante su presencia y le dijo:

-Padre, me ha dicho mi amo que pronto llegará y lo apedreará.

        Pedro salió presuroso en dirección al cortijo del amo y llegó ante la señora, a la que le dice:

        -El cura no tiene ganas de comer.

Contrariada la mujer, le dijo a su marido:

-Anda, ve y le dices al cura que le he preparado el gallo para él. Anda, insístele. 

El marido, cuando se acercaba al cura, comenzó a coger las nueces, que había soltado su criado Pedro. Al verlo el cura, creyendo que el labrador vecino se encontraba en posición de tomar las piedras del suelo, por lo bajo gritó:

-Este ya viene a matarme a peñonazos. Era verdad lo que me dijo Pedro.

Salió corriendo, y no miraba al amo. Cayó varias veces tropezando con los terrones, Pero no desistía.

El marido le gritaba:

- ¿Adónde va usted? ¡Que mi mujer me ha dicho que se venga a comer un gallo! No corras, ven con nosotros.

Pero, el cura, no escuchaba  sino que, a  las voces  de    te ...a comer”, más aceleraba el paso y más corría.

- “Cosas de Pedro”. Con razón mi esposa no lo quería de mandadero..- Musitaba el labrador-.

 

.  

jueves, 12 de diciembre de 2024

EN ALCALÁ LA REAL INFORMACIÓN, MARTÍNEZ MONTAÑÉS Y LA IGLESIA DE SANTO DOMINGO DE SILOS

MARTTÍNEZ MONTAÑÉS Y LA IGLESIA DE SANTO DOMINGO DE SILOS DE ALCALÁ LA REAL

 

La iglesia y la parroquia de Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real vive unos momentos álgidos por diversos acontecimientos. Su patrimonio se ofrece como un testimonio cultural que se exhibe en Valladolid, y, por otro, lado, se ha culminado el proceso administrativo de la restauración de este templo emblemático de Alcalá la Real.  

Este templo se remonta a una antigua mezquita del Arrabal Viejo, lugar muy destacado históricamente, pues el rey Alfonso en 20 de diciembre del año 1340 inició la conquista de Alcalá de Aben Zayde por este flanco de la ciudad fortificada de la Mota. Como el día de la conquista se celebraba por la iglesia católica la festividad de   Santo Domingo de Silos, en honor a la festividad del disanto se transformó la antigua mezquita del arrabal de los Banu Said en la primera iglesia cristiana de Alcalá la Real. La reconstruyeron posteriormente, y transformaron en una iglesia gótico mudéjar a lo largo de los siglos XIV y XV. Se tiene constancia de que la presencia de esta antigua mezquita se transmitió a través de los textos literarios y crónicas y litografías documentales. Se accedía a ella, desde la ciudad fortificada a través de la calle Postigo y la descendida de la salida del Cañuto; desde las afueras a través de las calles que partían de las puertas de Martín Ruiz, Arrabal y Granada

Este conjunto de estructura compleja. fue edificado en varias fases: de panta basilical, con tres naves en la planta rectangular, la cabecera plana en las naves laterales y cuadrada, algo desviada, en la nave central a manera de ábside que constituye la capilla mayor cubierta con una bóveda nervada y dividida en dos tramos, que se repite en la antigua del baptisterio. En el resto de las naves, se colocaba una armadura de madera sobre pilares cuadrangulares para sujetar los arcos ojivales formeros con diferencia entre la nave central y las laterales.  Además de la iglesia tiene adosadas la sacristía, antesacristía, las dos de planta rectangular y una torre, las tres de estilo renacentista y construidas por el abad Maximiliano de Austria a finales del siglo XVI.

Prácticamente, desde 1936 ha venido decayendo hasta su abandono total de modo que solo se mantienen los elementos de soporte, los muros y algunos pilares y arcos, Como sede parroquial, a cuyo cargo estaba un párroco ayudado de varios sacerdotes y capellanes, disfrutaba de beneficios abaciales. Desde los años sesenta del siglo XX, sufrió una fuerte degradación esta iglesia gótica mudéjar, a pesar de las varias intervenciones de la administración central, autonómica y local en los últimos cuarenta años. Prácticamente, abandonada, fue de nuevo inventariada y matriculada por los años ochenta por la Iglesia Católica. Habiéndose ofertada al ayuntamiento alcalaíno, fue adquirida recientemente por el consistorio de la ciudad de la Mota en 2006 al Obispado de Jaén, al mismo tiempo se ofrecieron todos los terrenos colindantes junto al antiguo templo al Ministerio de Fomento para el proyecto de un parador cuya tramitación se había iniciado en los años ochenta del siglo pasado. Se dieron muchos pasos administrativos hasta que, en el segundo decenio de este siglo, se presentó el proyecto de restauración a la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, rechazado para su revisión por la Comisión de Patrimonio Artístico. . A partir del mes de diciembre, se actuará en la iglesia y su entorno inmediato con un presupuesto de 2,1 millones de euros y dentro del Plan de Modernización y Competitividad del Sector Turístico, impulsado por Turespaña del gobierno nacional y financiado con los fondos europeos Next Generation para garantizar la conservación y recuperación del edificio

No es este el único motivo de alegría para este templo, sino que su pila bautismal y la partida montañesina del libro tercero se muestran también en la exposición titulada "Gregorio Fernández-Martínez Montañés. El arte nuevo de hacer imágenes" que se celebra en la Catedral de la Asunción de Valladolid por las Edades del Hombre.

La parroquia de Santo Domingo de Silos, cuna del gran Martínez Montañés, Pablo de Rojas y todos los artistas de la familia de los Raxis-Sardos ha aportado dos valiosas piezas a la exposición: la Pila de su bautizo y el libro 3º abierto el 16 de marzo de 1568. En la catedral de Valladolid, con su impresionante arquitectura, se ha convertido en el centro de una exposición que transporta al visitante al corazón del barroco español gracias al diálogo estético que establecen estos dos grandes imagineros. Desde el la primera sala con los retratos de los dos autores y documentos de su vida ( la pila de Alcalá, retrato de Valera...), hasta la despedida con la obra no religiosa de Montañés del monasterio de san Isidoro del Campo, se exhibe una selección de las piezas más representativas de la exposición, destacando  el Ecce Homo de Gregorio Fernández, considerada por muchos la obra maestra de la escultura barroca, y el San Jerónimo Penitente de Juan Martínez Montañés junto con otras como el San Cristóbal, san Bruno, Inmaculada de san Julián, san Ignacio de Loyola y el contexto de discípulos, policromadores, y punturas de su entorno .

A lo largo de la exposición, se pueden apreciar otras piezas clave que reflejan cómo ambos artistas captaron el espíritu de su tiempo. Y se pueden apreciar las huellas personales de cada uno.