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domingo, 27 de diciembre de 2015

EL PÓSITO DEL CASTILLO Y ANTONIO MARTÍN ESPINOSA DE LOS MONTEROS

EL PÓSITO DEL CASTILLO Y ANTONIO MARTÍN ESPINOSA DE LOS MONTEROS

Los testamentos son unos documentos básicos para conocer no sólo las biografías de muchas personas sino también las realizaciones particulares o colectivas. Este es el caso del testamento de Antonio Martín Espinosa ( así simplemente sin ·de los Monteros). A través de la declaración, se nos aportan muchos datos sobre su entorno familiar, social y artístico.
Antonio Martín Espinosa era hijo de Fernando Martín Espinosa, también maestro mayor de obras de la ciudad de Alcalá la Real, que sustituyó a Manuel del Álamo y al arjonero Primo a mediados del siglo XVIII, y de la alcaláina Rosa López. Era hombre culto que sabía leer y escribir y tenía conocimientos de arquitectura y canalización de obras.
Se casó en las primeras nupcias con Inés Calvo, hija de Pedro Calvo y Gabriela Peñalver1. De ella le nació el hijo Fernando casado con la montefrieña Marina Pareja; Y la hija Maria Manuela, que casó con Manuel de Zafra, que murió antes de Antonio Martín Espinosa, y tuvo un hijo José Martía Ruiz Zafra, que casó con Ana López Nieto. María Manuela casó en segundas nupcias con José Antonio López Nieto y tuvo varios hijos María del Rosario López Nieto. Su tercer hijo fue Pedro Martín Espinosa casado con Mariana Morales, natural de Montefrío; se marchó al reino de Nápoles, donde fue juzgado y condenado, viéndose su padre obligado a pagar tres mil reales para poder salir de tierras italianas. Debió andar sin fijar paradero, porque al final de la vida de Antonio no se sabía ni su paradero ni su existencia.
Tuvo una relación especial con el cura José Ortega. Pues, como hombre emprendedor, se veía obligado a recibir préstamos de personas, entre ellas, al final de la vida tuvo uno significado de más de dos mil reales con este albacea el cura José Ortega. Y como su hombre de confianza, le delegó la administración de las rentas y bienes del conde de Torres Cabrera, vecino de Córdoba, que el regentaba.
Continuó el oficio de maestro de obras de su padre Fernando como alarife y fontanero) e se intervino en la construcción de edificios importantes de Alcalá la Real ( Ayuntamiento, Palacio Abacial, iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, torre de la iglesia de Consolación, canalización de las aguas desde la Mora Vieja hasta el Tesillo...) . También participó en algunas obras de ciudades de la comarca de Sierra Sur.

PÓSITO DEL CASTILLO DE LOCUBÍN
Contrajo el compromiso de edificar el Pósito del Castillo de Locubín junto con los maestros alarifes el castillero Francisco Roldan y el alcaláino Juan Manuel Contreras. Debieron tener problemas a lo largo de su construcción, porque así lo refiere “ con motivo de aver segundo y aver
hallado pendientes autos en virtud de la Real Orden de la Superintendencia General de Pósitos del Reinos sobre la fábrica de que se construye y crea en el Castillo de Locubín”. Pues se llevó a cabo una serie de inspecciones, y se detectaron una serie de defectos que posteriormente se advirtieron en el final de la obra; tras las cuales fueron condenados. Francisco Roldán y Antonio Martín pagaron la mitad de las partes que les correspondía, pero la parte de >Juan Manuel quedó sin pagar y se guardaron maderas y materiales de obras para recuperarse de lo que ellos había avalado. Por esto, cuando hace el testamento se los advierte a sus herederos.

Ya anciano, compró la casa de Francisco Serrano Priones, valorada en nueve mil reales que saló en una subasta pública por estar empeñada al no pagar de la Limosna de la Bula de la Santa Cruzada ante el subdelegado de esta administración Andrés Hernández Pozo blanco, notario de este tribunal. . En los últimos años de su vida quedó enfermo parapléjico , se había quedado perlático de las dos manos y encamado sin perder juicio y memoria cuando se dispuso a llevar a cabo su testamento en 7 de mayo de 1793 ante el notario José Gutiérrez. Cumplió con sus deberes de misas y mandas testamentarias. Dejando donaciones para la cera del Santísimo Sacramento, los Lugares Santos de Jerusalén y la Redención de Cautivos. Facultó para ejecutar sus mandas a al cura Antonio Ortega, su hijo Fernando Martín y su nieto José María Zafra como albacea. Fue sepultado en la tumba de su hermandad de la iglesia del Seráfico San Francisco de la Observancia de Alcalá la Real, vestido de franciscano y acompañado de los beneficiados de la parroquia de Santo Domingo de Silos, pues su casa de la calle Caridad pertenecía a esta colación eclesiástica ( esta casa fue comprada en los últimos años de su vida y tenía deudas con sus nieto José Zafra). Se le dijo una misa cantada en el entierro y cien misas cuenta . ya cuarta parte se reservó a la parroquia y el resto según la anuencia de los albaceas.

1AHPJ. José Gutiérrez Año 1793. Legajo 5495 Folio 291 Ante los testigos José de Sola, Francisco Álvarez y Domingo Pine ParedesY Siguientes. Hizo un anterior declaración de dote ante Antonio López Nieto.

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