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martes, 1 de abril de 2025

LA CALLE SUCIA DE ALCALAÁ LA REAL

 Hemos tratado en varias ocasiones sobre la calle Zubia, que bajaba de la calle Carrera Vieja  hasta  el convento de la Trinidad. Mira por donde en un  punto del orden del día ,  el vecino Alonso Rubio Piqueras en 11 de enero de 1933 solicitaba el arreglo de la calle Sucia que así la llamaban o sea  la travesía desde San Juan a la calle Real, hoy Pablo Iglesias, Lo hizo a su cuenta con adoquines  y tramos enarenados.

¿Sucia o Zubia? He aquí la cuestión. Lo cierto que se ha llamado Mazuelos, Llana de la Trinidad.....pero todavía recordaba su antiguo nombre, tal vez defromado. En el siglo XVI, se mantiene la calle Zubia, pero este nombre arabizado con la ç mantenida  y un cambio fricatizado de la b por c dio lugar que aparezca con el nombre e SUZIA EN EL SIGLO XVII. 

Así se manifiesta en este documento de un censo sobre una casa junto a la ermita de San lindando con la calle SUCIA, la antigua Zubia se encuentra en un censo que firma el regidor Luís de Ortega con el Hospital del Dulce Nombre de Jesús en 1622 ante Juan Rodríguez de Cebreros(Legajo 4871 , folio 366).  











 ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL CONVENTO TRINITARIO 

Durante más de seiscientos años, entre principios del siglo VIII y 1341, Alcalá la Real estuvo bajo el poder musulmán. Aunque la población estuvo encerrada en torno  a  la  fortaleza de la Mota y el arrabal de Santo Domingo de Silos,  debieron erigirse varias alquerías por el cerro de los Palacios, pagos de san Bartolomé, Peña Horadada, san Sebastián y san Francisco.  Incluso, la antigua de Carrera de los Caballeros, llamada la Vieja, debió rodear  el tercer cinturón de la muralla, continuar por la calle Cava y enlazar con el camino que provenía del Castillo a través de la calle Mesa, Ancha y final de la Real. Aún quedan vestigios de aquella época, uno de ellos es la maqbara, el cementerio hispanoárabe, descubierto por los años noventa del siglo XX en torno a los aledaños de este camino de ronda[1]. Recientemente, con la excavación en el antiguo convento de la Trinidad, es la intención ponerlo en  valor. Una parte de este cementerio musulmán rondaba el camino que venía del Castillo de Locubín, y, a través  de las actuales calle mesa, Ancha y la antigua cruz de Vázquez Mesía se adentraba en  Real y Cava. En torno a sus dos lados  se hallaba la maqbara -pues  existen restos por la calle Real, del Mudo y Puerto con enterramientos horadados en piedra de similares dimensiones y forma-.  “La maqbara,- según el edil de Urbanismo y Patrimonio, Juan Ángel Pérez —actualmente alcalde accidental—, está perfectamente localizada, en el lateral situado frente a la placeta de Carmen Juan Lovera, al final de la calle Real. La maqbara de la ciudad, llamada durante parte de la época andalusí Qal’at Banu Said (Alcalá de Benzayde), se ubicaba extramuros de la Fortaleza de la Mota.El interés, como manifiesta el responsable municipal, es conocer los ritos funerarios de los andalusíes. En principio no se esperan hallazgos de objetos de valor, porque los cadáveres se enterraban sin ajuares. Las austeras sepulturas se orientaban en dirección hacia La Meca”. Este lugar fue excavado por los años noventa del siglo XX bajo la dirección  del arqueólogo Carlos Borral i Querol; y recientemente se ha vuelto a excavar por el Campo Internacional de Trabajo bajo dirección de Carlos Calvo. En ambas excavaciones aparecieron varias tumbas horadadas a la roca sin ajuar alguno, que pusieron al descubierto el subsuelo del solar del convento 


Una de las calles o, mejor dicho, vías de acceso a un cenobio o una zubia, pequeño morabito de esta zona, donde estuvo enseñando un santón, y u nsó su entrono como cementerio, recibió el nombre de la Zubia. 

SIGLO XVI Y XVII

En el siglo XVI el  barrio de san Juan se encontraba a media construcción, su trazado partía de la calle Rosario, llamada deLPozuelo o  san Juan  y la que bajaba a los Álamos, con diversos npombres desde el Rojo hasta el camino que va a la Fuente Nueva. Más arriba , la calle que unía san Juan con la puerta del Cambrón se llamaba también Llana. La de por encima de la Iglesia Llana de la Trinidad; por encima del convento, la calle del Romancero, Zubia que quiere decir calle de paso de agua; la calle del Mudo; del  Puerto y la Peste; Relimpios y Labradores...


La calle, que sube  a la Mota tras el  huerto de san Rafael , hace unos veinte años aproximadamente se bautizó,  a propuesta del cronista, como calle del Romancero.  Por papeles viejos del cabildo municipal, podemos manifestar que fue una calle que no tenía apenas vecinos y era de paso, cercano a los arrabales nuevos. El  paso en concreto era  de agua y se llamaba cn un nombre árabe  LA  ZUBIA, tal como denominaban la calle en el siglo XVI.

EL CORREGIDOR MANUEL HURTADO DE MENDOZA ( !685-1688)

 En el mes de mayo se nombró a Manuel Hurtado de Mendoza.  pero le fueroncedidas varias prórrogdas que le permitieron llegar a la ciudad el catorde de noviembre de 1985.

Era caballero de la Orden de Santiago.   Nombró de alcalde mayor don Domingo Francisco de Salazar, abogado de la Chancillería de Granada. Hasta que se ocupó el cargo y el corregidor Ariz se encontraba en Madrid la situación de desgobierno y falta de justicia se agravó.

En el mes de septiembre de 1685 se constata la siguiente situación que el cabildo del día 24 nos  describe junto con el  cuadro de una corta cosecha, en la que se añadía el fraude de los  privilegiados en otras actividades, solicitando al alcalde mayor que pusiera fin a todos estos excesos:


públicamente, de día y de noche, desde que se empezó a seguir la cosecha de este año, se está sacando el trigo de esta ciudad, llevándolo vecinos de otras partes, y esto con tanto exceso, que oy día , según las cabalgaduras que salen cargadas, parece pasarán de cuatrocientas fanegas de trigo además que dentro de esta ciudad se la llevan diferentes personas de Granada, Écija, Espejo y Castro y otros lugares con cantidades de dinero de pronto y públicamente están comprando trigo y remitiéndolo en carreta cabañas que continuamente van y bienen que atento a la cosechas de esta ciudad es incierta  podría faltar el trigo en los meses de abril y mayo.....

dando lugar a que se padezca falta de pan y alborotos y ruidos que sobre ello suceden , como lo experimentó en el mes de mayo próximo pasado,- refiriéndose a 1684- que en sólo dos días que ubo falta de pan se  experimentó el daño que consigo trujo, obligando a hallanar las casas y sacar el trigo que tenían para  sus gastos para evitar mayores incovenientes..

“ es notorio  que, en muchas casas así de eclesiásticos como particulares seglares, públicamente y sin ningún emboco ni tener privilegio ni excepción, se están vendiendo y pesado el carnero y vaca en grave perjuicio de los derechos reales como del buen gobierno, asimismo todos los montes propios de esta ciudad y los arbitrios de que usa y de los particulares públicamente los está talando y destruyendo sin que se castigue ni se ponga remedio a esto”

Cuando en el mes de noviembre  se incorporó a la ciudad desde el corregimiento de Soria, este caballero de la Orden de Santiago, emprendió una serie de acciones que lo calificaron como uno de los mejores corregidores de Alcalá. La remedida de tierras roturadas  se emprendió por medio del juez de la Corte Julio Rospillosi. Se estableció una comisión que llevó a cabo la elaboración de un libro donde se encontraba señalado el número de trances y suertes, el control de las tierras arrendadas, y las que estaban vacantes  de arrendamiento. Afectaron a la zona de Mures, por donde se principió la actividad. La situación se nos describe en el año 1688:

    hace  mucho tiempo que no se remiden ni  se arriendan mucha parte de las roturas de que esta ciudad usa para sus negocios, y que nuevos an roto las lindes, por cuya causa se han confundido unos con otros sin poder distinguir la cantidad de fanegas que cada uno tenga (Cf.25.2.)”



Las medidas contra el absentismo de los regidores se recrudecieron para evitar que los asuntos reales se aplazaran. Para ello, se suspendió de voto, activo o pasivo, y de todo tipo de preeminencias  en actos públicos al que no acudiera por seis meses, cuatro meses y un año según el número de asistencias. Persuadió a cumplir su delegación a algunos regidores que dejaban olvidados asuntos de su delegación sobre todo, de la protección de los montes y sobre la caza y la pesca.
El estado lamentable de calzadas, puentes y calles se arreglaron con la colaboración de los vecinos, sobre todo la de las calles Braceros, Santillán, Llanillo hasta Álamos e Izquierdo, la calzada de la Magdalena desde el Coto hasta la Peña el Yeso, la vereda del Carmen,  puente de la Ribera y  del arroyo de las Parras y del río Carrizal. Lo mismo se arregló el aguadero de las Caserías de san Isidro, situado entre las dos Moralejas, en el camino real que se dirigía a Priego desde la Fuente  Tejuela y la fuente del Pozuelo de san Juan. En este tiempo, el servicio de locomoción en los coches de caballos obligaba a todas estas reformas, sobre todo, los del Presidente de la Audiencia de Granada y, por otra parte, no se podía olvidar el importante comercio de esta zona de Andalucía.  El Corral de las Comedias se remozó en los aposentos de la ciudad  fijando las armas reales, de la ciudad y de la Cofradía de la Veracruz. La iglesia del convento de  san Francisco, afectada por el terremoto de 1680, acabó de terminarse, lo mismo que las bóvedas del Convento del Rosario que recibieron una limosna de doscientos reales.  De su tiempo data la ordenanza que no permitía la entrada de ganado en la ciudad, salvo el caprino, estableciendo una distancia de un cuarto de legua. Solicitó una provisión real para levantar las obras públicas de la Carnicería, del Cabildo y de la Cárcel en sitios cercanos al Llanillo. Fue muy interesante el debate de la ubicación de cada una de ellas que fijaban como centro el triángulo Llanillo, Real hasta el Rosario, y Tejuela, ya que, si hubiera conseguido la facultad real, pudo haber salvado este barrio en siglos posteriores. Sus propuestas hubieran significado  la recuperación, al menos, de muchos materiales de las antiguas  dependencias que hubieran servido para la creación de las nuevas, aunque todavía permanecen testigos de aquellas por no llevarse a cabo esta decisión. Fue una realidad la nueva ubicación de las Carnicerías en la calle Real, y, prueba del dinamismo que se experimentaba en la ciudad:
    de sólo averse empeçado la fábrica, se reconoce que se an reparado las casas que se caían,  arrendadas, las que estaban desiertas Cf. 15,2,1687
Tuvo que hacer frente  a partir de este año al nuevo encabezonamiento para el servicio de 24 millones y ocho mil soldados, realizando un control exhaustivo de medidas, aforos, pesas y de entrada y salida de la ciudad en las puertas de Álamos y Tejuela y concertando la contribución eclesiástica con el abad Pedro de Toledo en una cantidad de cuatro mil reales a los 916,3000 maravedíes  para el servicio de millones y 130.900 de los ocho mil soldados, lo que suponía 1.047.200 maravedíes. Sin  embargo su gestión no fue fácil, ya que las dificultades en cobrarlo y repartirlo eran muy poderosas sobre todo, en los continuos aplazamientos que provocaban el estamento eclesiástico y los vecinos del Castillo de Locubín, dando lugar a la excomunión de los comisarios en el año 1688.(Cf. 23.7.)