"la historia local contribuye a fundamentar la base del conocimiento global de los pueblos desde el estudio de los acontecimientos de las ciudades"
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viernes, 12 de marzo de 2021
FOTOS DE LOS AÑOS OCHENTA. POR LAS PEÑAS DE MAJLACORÓN
jueves, 11 de marzo de 2021
EL TERSORO HISPANOMUSULMÁN DE LOS QUIBIRES DE LA FUENTE NUEVA DE ALCALÁ LA REAL
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| Moneda de plata árabe |
De todos es sabido que los territorios que ocuparon los musulmanes en el Al ´Andalus fueron propicios a movimientos migratorios por las distintas invasiones desde la entrada árabe a la península ibérica hasta el final del reino nazarí de Granada. Estos desplazamientos poblacionales se ocasionaban por motivos de guerra, persecuciones u otros motivos. En muchas ocasiones, el abandono de sus antiguos asentamientos motivaba la la esperanza de la vuelta en tiempos de mejor situación social. No era un hecho ocasional que guardaran sus enseres más valiosos para recuperarlaos a la vuelta. Esto daba lugar a que, junto a las alquerías, edn los terrenos cultivados juntos a las corriente de aguas, como fuentes, huertas, cequias, alquerías y fundos se escondieran los tesoros hispanoárabes. Las leyendas se multipplican en versiones variadas de tesoros escondidos bajo un elemento natural-un árbol, una cueva, una sima...- a los que acudían los repobladores o conquistadores o los labriegos con una condición básica para que pudieran ser descubiertos.
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| documentos del tesoro de los quibires |
En Alcala de los Banu Said, se produjeron en diveros momentos de su historia estos movimientos migratorios, que afectaron a los mozárabes, a los muladíes y a las diversas etnias árabes, como almohades, y almorávides. Como tierra de frontera, la ciudad cayó en diversos momentos en manos de los reinos cristianos desde el siglo X. Por eso no es de extrañar que hayan aparecido los tesoros de Ermita Nueva y de Charilla, o se encuentren lugares imbuidos de leyendas de tesoros como Charilla, La Pedriza, las Riberas, La Rábita, Majlacorón, Cequia o Fuente Álamo.
Tampoco extraña que se ratifique este descubrimiento de tesoros con documentación objetiva. Me refiero a una escritura ante el escribano Alonso Ramírez en 1566 (Legajo 4720 , folios 135-137 y y 141-142) sobre el descubrimiebiento del Tesoro de los Quibires de la Fuente Nueva de Alcalá la Real.
Corrían tiempoos que la ciudad foirtificada de la Mota se encontraba habitada, junto con sus arrabales de su derredor, antiguas albacaras, por los primeros descenedientes de los conquistadores y primeros pobladores. A partir de los primeros años del siglo XVI, se comienza una nueva repoblación que comienza a asentarse en los arrabales nuevos, Los reyes permitieron que los terrenos que se extendían desde la Carrera Vieja hasta la Corredera y el Tiro de la Piedra, y desde la fuente de la Tejula y Barrero hasta el egido fueran repartidos entre las familias hidalgas de la ciudad. A través de grandes hazas que se correspondían con las manzanas de la ciudad del llano, luego subidividas por las calles, los Padilla, Góme Muñoz, Cabrera, Hidalgo, Montesinos, Pineda, Garrido, Gadea reciben estas parcelas que transofrmaron en solares para edificar y vender mediante censos perpetuos y, además, urbanizaron con calles disorias. Entre estas hazas, a medidados del siglo XVI, la familia de Pedro Hernández de Aranda había heredado un haza por encima de la Fuente Nueva, lindera con una zona llena de viñedos viejos de la ciudad de Alcalá la Real antes de los Reyes Católicos, donde se construyó la Fuente Nueva, se abrió una calle por encima de ella y entre dos caminos, el de la Fuente del Rey y el que subía a dar con el camino de la Fuente Solera y caminos de Güéscar .
A mediados de siglo Pedro Hernández de Aranda, que había heredado de su familia Pedro de Pineda Gónora el haza de este entorno, había vendido varios solares. Los nuevos repobladores y vecinos solían edificar una casa, cercar su solar y corral abrir una portada, colocar varios cuerpos y en ellos sus palacios, caballerizas, cámaras, dormitorios, y algunas otras habitaciones como cocinas con chimeneas francesas. Como es lógico en la labor de roturar el terreno, tajarlo y allanarlo acudían otros vecinos. En 9 de enero de 1567 Tomé Gallego y Bartolomé Ortega , por una parte , y, por otra parte Pero Hernández de Nocete en nombre de Pero Hernández de Sigura, su cuñado, manifestaban que habían entablado un pleito ante el corregidor y la justicia de la ciudad y la Real Chancillería de Granada en razón de " un tesoro de quibires, que an hallado junto a la Fuente Nueva, término de esta dicha ciudad, y sobre ello han traído provisión de Su Majestd , para que los dichos quibires se buelban a poder del depositario, que los tenía en depósito, e, porque los pleitos son dudosos y por ebitar los gastos que del dicho pleito se pueden seguir, y en bien de paz e concordia de los que se an conbenido y concertado em esta manera que los dichos Bartolomé de Ortega y Tomé Gallego se obliguen a dar e pagar al dicho Pedro Hernández de Sigura e al dicho Pedero Hernández Nocete en su nombre ocho ducados de la moneda usual el plazo que del susuodicho declarado en recompensa de los gastos e costas que el dicho Pedro Hernández de Segura a hecho en el dicho pleito y poniendo en efecto los dichos Bartolomé de Ortega e Tomé Gallego juntamente y de mancomún e a voz de uno cada uno por su parte ". Fijaban de fecha para cumplir la candtida de el día de Nuestra Santa María de Agosto en la cantidad de 50. 000 maravedíes para las partes convenidas, la que aceptaba el acuerdo y la otra para la Justicia. El documento se repite con otro afectado del pleito Ginés de Pedroche, fiado por Alonso de Cea, en la misma fecha y en los mismos términos de concordia, con la cantidad de cincuenta reales. para la fecha de Santiago Apostol, y con la pena de cincuenta mil maravedíes, repartido entre la parte obediente y las penas de cámara, en caso de que no hubiera acuerdo.
Como es lógico se comprendía que el tesoro se hallara en en este entorno, pues era una zona cercana a una fuente y el egido de la ciduad, que se regaba con sus aguas, y bajo los viñedos que dispondrían de casetas o pequeñas alquerías, donde ocultarían el tesoro dentro de pequeños catarillos. El quibir nos sorprendió, hasta cierto punto. Parrecía como si mantuviera el origen con la corriente de agua, grande, el Guadalquivir, e incluso con algún imán el Quibir. Pero, si nos fijamos más profundamente estaba relacionado con las monedas y joyas que debían guardar en los pucheritos. En este caso , este pucherito guardaba una gran cantidad de quibires, esa moneda musulmana, que los reyes conviritieron en maravedíes. Formaba parte de los pesantes, los dineros y quibires, que reporoducían al mitqal de plata que equivalía en tiempòs nazaríes a diez dineros, o dirhams, cuya dobla recibía el nombre de quibir. Su conversión a la moneda castellana se evaluaba en un pesante valorado en 30 maravedíes, el dinero o dirham en tres maravedíes y el quibir en seis.
No debía tener solo quibires el tesoro, también otros objetos de adorno y joyería. Pero quedó en manos del depositario municipal, que no transmitió a las arcas o tesoro muniipal, porque nunca más se supo de aquel tesoro o fue fundido en lingoteds o monedas del mismo metal.
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martes, 9 de marzo de 2021
LA PUERTA DEL HIERRO DE LA CIUDAD FORTIFICADA DE LA MOTA
Siempre hemos expuesto que el tramo de las Entrepuertas se extendía entre la Puerta de la Imagen y la de las Lanzas, incluso puede referirse hasta la Puerta del Peso de la Harina o de la Plaza. Pero hemos referido la presencia de una puerta, que no se conserva, y tan sólo se observa un arranque del arco antes del tramo ascendente delante de la Puerta de las Lanzas. En un documento del escribano Alonso Ramírez de Molina, por fin, he encontrado LA PUERTA DEL HIERRO. Aparece en una escritura de censo de 12 de enero de 1566 que realiza el zapatero Lázaro Rodríguez, junto con su esposa Ana Martínez de Pareja, con el regidor Pedro Hernández de Alcaraz en 1566 (legajo 4720 folios 86-89). Para avalar esta operación hipoteca y pone a disposición sus casas. Por lo que este tramo de la calle de Entrepuertas se llamaba de Los Zapateros, y nos ubica LA PUERTA DEL HIERRO en el tramo que denominaba a su calle.
lunes, 8 de marzo de 2021
NUEVOS DATOS SOBRE LA IGLESIA DE CONSOLACIÓN DE ALCALÁ LA REAL
Eso es un artículo abierto. Lo ampliaremos con el paso del tiempo.
Distinguen los tratadistas varias etapas de construcción y, sobre todo, varios arquitectos o maestros mayores de la obra. Y concluyen que la obra actual comenzó a finales del siglo XVI, insistiendo en la presencia de Ginés Martínez de Aranda, a la que se le añadiría la participación de otros como Juan de Aranda Salazar y Fray Juan Nieto en los siglos XVII y XVIII.
Pero, antes, reconocen la presencia de la primera iglesia, sobre la que se edificó la actual. Debió ser una obra de poca envergadura con un cerramiento y algunos cuerpos para vivienda de frailes y otros de templo, muy lejanos a los que se alzan actualmente. Varios documentos ilustran de esto, porque en 1537, todavía la obra ni se ha iniciado, ni está terminada; y, en pocos meses en 1538, era una realidad. En concreto, dos testamentos del matrimonio de Francisco García Bejarano y Elvira Ramírez dan testimonio de que las obras no han comenzado, en 1537, por medio de las mandas testamentarias.
Hasta abril de 1537, no habían empezado las obras del convento de estos fraile que, hasta ahora, se habían alojado en la ermita de San Marcos. Esta comenzó en torno al año 1538 y ya expresamos algunos datos. Pero, se mantuvo hasta los años ochenta, porque abundan los enterramientos en los años cincuenta, sesenta y setenta de este siglo. Admás se nos describe un templo terminado, con su nave y su capilla mayor, sacristía, vestuario, un claustro, donde se encontraba la capilla del Señor de la Columna, y la casa conventual. Y muchas descripciones de viviendas particulares que lindaban en trono al huerto, claustro y templo en un entorno que daban el nombre de Arrabal de Consolación. En este término siguen estas líneas, donde abundan el gran número de personas que se entierran, vecinos que se habían ubicado en la parte llana de Alcalá la Real. Ante el escribano Bernardo Pérez de Herrera en 5 de enero 1555,o aparecen dos tipos de obras que se corresponde con esta doble faceta de artista y artesano (AHPJ Legajo 4590, Folio 56). el entallador Martín Pérez se compromete a "que hará dará fecho e acabados con toda perfección al convento y monasterio de Consolación tres caxones y todo lo demás que para ello conviene y entiende para el vestuario y sacristía con sus cajas y cerraduras y aldabilñlas y todas las guarniciones de hierro y a de ser de la misma altura y largura e obra que tienen los caxones de la sacristía del monasterio de San Francisco de esta ciudad salvo el respaldo que tienen encima que no lo an de tenr estos caxones, y que los avía detener fechos pàra el día primero de Pascua Florida de este presente año, y an de ser de buena madera de pino".
Siempre que los conventos concedían una sepultura, generalmente, bajo un arco para que se hicieran la sepultura, altar, enterramiento y retablo, además de los ornamentos, imágenes y objetos religiosos correspondientes, se convocaba el cabildo y se solicitaba la licencia del provincial de la orden. En 1576, ante el escribano Francisco Jiménez ( Legajo 4670 folio 272 y ss), fray Juan Campoy, por el comisario general de España fray Juan Navarro, como cl maestro provincial de Cartagena y comisionado en Andalucía, dio licencia al prior alcalaíno fray Juan de Gamarra, para que conccedaa y done un aerco en la pared de la iglesiq del convento " que a muchos que dieron a Francisco Méndez, vecino de Alcalá la Real, el qual por esta causa y por por aver más de ocho años que no lo posee y no tiene derecho a él , y se le concedeaal jurado Pero Hernández de Jaén y a Mari Hernández, su mujer, patronos de este convento y vecinos de esta ciudad de Alcalá la Real, con la solemnidad y Que es costumbre a nuestra religión y de derecho conviene por ser personas muy devotas y beneméritas de nuestra sagrada religión, por tanto (...)concedo la dicha licencia y autoridad para que pueda conceder al dicha capilla en el lugar que en la iglesia de este convento tienen los sobredichos señlado , y para ello puedan hazer qualquier contratos, y otorgar qualquier escritura y hazer otras diligencias".
Y lo otorgaron en cabildo presidido por el síndico fray Juan de Guevara, fray Juan Moreno, fray Juan de Santaella, predicador, fray Alonso de Quesada, fray Juan de Quesada, fray Juan de San Juan, fray Hermnando Mirtabal, fray Juan Cobo, fray Juan de los Ángeles, fray Cristóbal de las Canas, fray Alonso Muñoz, fray Hernando Cuenca, fray Melchotr de San Francisco. Citándola "una capilla que está en el cuerpo de la iglesia de dicho monasterio, que es un arco e sitio para hazerla junto y en linde de la capilla que tiene y poseee Carlos de Mendoza e linda de junto a la capilla de la mujer y herederos de Ruy López de Frías, el qual dicho sitio de capilla se le dio licenciia a Francisco Méndez vecino ede esta ciudad, para que en ella hacer capilla. Pues al anterior se dio por el vicario y frailes sin licencia, y ahora se la dieron de nuevo al jurado Pedro Hernndez de Jaén y María Ordoñez su mujer, síndicos de este convento y `por las buenas obraas que han hccho y facen al dicjho convento.
Este se comprometía a darla labrada y en el arco mencionado y deslindado, y ellos a pagar veinte ducados.
El asunto continuó en años despùes. Consiguió la licencia para edificar y posesión, según unos documentos muy deteriorados ante el mismo escribano, tras la aportación de 30 ducados, firmados por fray pedro de Correa , su provincial, en Marchena a 14 de octubre de 1579.
sábado, 6 de marzo de 2021
EL SANTERO DE LA ERMITA DE SAN MARCOS.
Cuando los franciscanos abandonaron la ermita de San Marcos, se mantuvo abierta la ermita y sus casas, donde solía estar un santero. Por un documento ante Martín de Alcalá en 16 de julio de 1567 Pscual Gómez era el santero, le dba poder a su hijo Pascual para cobrar los servicios de su hija María que había servido a Juan Díaz de Antequera en la ciudad de Pasadas.
MIGUEL DE BOLÍVAR, MAESTRO DE CANTERÍA DE LA PUERTA NUEVA DE LA FORTALEZA DE LA MOTA.
A través de una rampa por encima de la Peña Horadada, el final de la Carrera Vieja, que porcedía de la Puerta de Granada y pasaba por calle de San Sebastián, y por una callle de descendida del Rastro se accedía a esta puerta, que hasta hoy día se encontraba cegada y en un mal estado de recorrido por estar perdido el sendero en muchas partes del trayecto. Desde el Bahondillo se llegaba a esta puerta, en la que dos pilastras encubren un arco oculto; desde la calle del Preceptor hacia delante se bajaba por una calle descendida y empedrada con un adarve, y, una vez traspasada la puerta, se enlazaba con la calle de la Puerta Nueva que conectaba con la del Rastro. Esta puerta denominada Nueva, data de finales del siglo XV, fue aprobada por los Reyes Católicos, y se mantuvo hasta el siglo XVIII.
La actual puerta fue obra de Martín y Miguel de Bolívar durante los años cincuenta del siglo XVI. Hoy día, ha dejado de ser tapiada, con las obras de restauración de la muralla, se conservan restos del arco de entrada, pero no de los escudos e imágenes que estaban colocados en la parte superior delmuro.
Frente a ella, existía un pequeño adarvejo que se protegía con un revellín,una construcción en forma triangular muy adelantada para su tiempo.
El presente documento procede del escribano Martín de Alcalá (AHPJ Legajo 4717, Folios sin numerar) con fecha de 30 de septiembre de 1565 , por el que el escribano y mayordomo Alonso de Castro se obligaba a pagar un resto de la obra ejecutada con su hermano Martín de Bolívar, que importaron en una de las partidas 236.796 maravedíes con fecha del día de Año Nuevo de 1561, en concreto, siendo escribano de propios pagó a Martín de Bolívar y otras personas en el nombre de Miguel 138.000 maravedíes y quedaron restando 98766 maravedíes. Aqui se comprometía a pagar 60.000 maravedíes con fecha de 25 de junio de 1566.
miércoles, 3 de marzo de 2021
DATOS SOBRE LOS PRIMEROS MOMENTOS DEL CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE ALCALÁ LA REAL
Hay noticias sobre la presencia de la orden dominica y la erección de su templo, así como la fundación de su convento desde 1585. Pero son escasos hasta 1590, cuando el 27 de noviembre tras la soloicitud de los los regisores Diego de Cabrera y Francisco de Narvaez al abad Maximilano su fundación, esta se llevó, con la presencia de fray Juan de Solís, prior del convento de Huéscar y del provincial fray Bartolomñe Caballero. Has 1597, no había nuevas noticias, tan sólo la licencia para la cofradía del Dulce Nombre de Jesús.
Pero, aportando nuevos datos en este periodo oscuro, encontramos una serie de documentos ante el escribano Francisco Jiménez en 1597 con motivo de la concesión de una capilla a Martín de León (LEGAJO 4699, FOLIOS 231-234). En primer lugar, se exponen las condiciones ecritas a mano que se se a de tener la capilla y entierro de la capilla del convento de Nuestra Señora del Rosario de la Orden Dominica de Predicadores
-Martín de León debía pagar al convento cuarenta ducados por la posesión de capilla.
-La ubicación de la capilla debía ser a mano derecha de la capilla de Nuestraa Señora del Rosario. " y si labrare crucero, había de estar en la misma calidad".
-La condiciones del contrato se basaban en que la iglesia le daba el arco y el altar; y el ponía adrerezos, ornamentos, manteles, candelabros y otra cualquiera cosa que tenía en el resto de las capillas, así como hacer el retablo, que al dicho Martín de León pareciere.
-Que cuando se trasladare la dicha iglesia, el dicho Martín de León ha de labrar su capilla a su costa, y, si entrare en el crucero ha de ser cantería, como la capilla mayor se labrrare y en el mismo sitio y lugar junto a la capilla de Nuestra Señora del Rosario, y, si se labrare en el cuerpo de la Iglesia, ha de ser la primera de todas que se an de labrar, como se labrare el cuerpo de la iglesia".
-Fecha la dicha capilla, a de poner reja de madera o del material que quisiere el dicho Martín de León.
-Debía dotar la dicha capilla con misas para que se dijeran por los frailes del convento , lo debía realizar en vida o muerte Martín de León y luego sus sucesores en las festividades que se indicaran.
.Se obligaba a dotarla con los ornamentos necesarios y ordinarios para decir misa en la dicha capilla .
-La obligación de labrarla recaía en Martín de León, pero quedaban responsabilizados sus sucesores a llevarla a cabo, si muriere.
El segundo documento recogen la licencia otorgada por el proivincial para conceder la capilla a Martín de Léon en letra de imprenta por parte del provincial y fecha de 2 de febrero de 1593, fiirmado por fray Cristóbal del Salto, provincial de Andalucía y se la concedió al vicario del convento alcalaíno.
El siguiente documento de 9 de marzo del mismo año recoge el acuerdo de entregar la capilla a Martín de León por parte de los frailes dominicos reunidos a cabildo en el convento. Lo presidía el vicario fray Andrés del Salto, y eran sus primeros frailes fray Agustín de la Cruz, fray Pedro Ruiz Husillo, y fray Sebastián Cervantes .El siguiente acuerdo se realiza un día después y recoge la licencia y la foma de pago de los cuarenta ducados, veinte en el momento de la compra y los otros veinte par pagar en el mes de agosto al vendedor de las casas que le compraron para el convento Miguel Martínez de Albalate, mujer de María Hernández.
Este, en concreto había vendido las casas en 12 de enero de este año, y, en el documento(el mismo legajo, folios 338 y ss) de compraventa se especifica perfectamente la ubicación, en la calle Real, linde con el convento, casas de Juan Ruiz Herrador y por los corrales con las casas de Aparicio López de Arjona, el padre del abad Moya.La cantidad que concertaron se elevó en 150 ducados. Pero un documento posterior se rebajó, de acuerdo con el capítulo dominico, en 140 ducados y una sepultura delante de la capilla de Nuestra Señora del Rosario, la primera de la nave en el templo.Se le dieron cuarenta ducados y el resto según convinieron a plazos.
Por estos documentos se concluye:
-Que los frailes dominicos habían comprado una serie de casas que utilizaban de convento, habían hecho parte de la iglesia por la cabecera, y trataban de ir añadiendo el crucero y el cuerpo de la iglesia.
-Que la primera imagen fue Nuestra Señora del Rosario, que ya disponía de altar.
-Que sus primeros frailes estaban presididos por un vicario en en estos años fray Andrés del Salto.
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