Archivo del blog

miércoles, 5 de agosto de 2026

PARA LA HISTORIA DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES. NOTAS AÑO XXVI

 26

UN TESTAMENTO DE UNA DEVOTA DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES

Es muy frecuente que se funden capellanías y memorias de misas en el siglo XVII para celebrarlas en la capilla de la Virgen de las Mercedes, que suele aparecer como esclavitud e, incluso, como cofradíaú. Los testamentos son la fuente principal de documentación, y este es el caso del que vamos a comentar.

En las casas de doña Ana de Chaves, hija de Juan de Aranda Méndez y de doña Ana de Leyva, se manifestaba que estaba enferma y muy fatigada y ante el escribano de Blas Martínez de Cáceres quiso hacer sus mandas testamentarias. Recogía varias anteriores sobre el apadrinamiento de un sacerdote hijo suyo, una memoria de su madre Ana de Leyva sobre unas cuatro fanegas de tierra de la Cornicabra para que se dijeran misas por el alma de una monja familiar en la Iglesia mayor en los días de la Resurrección o en el convento de la Encarnación. 

Aportaba la interesante nota de la fundación de una capellanía sobre un cortijo de 69 fanegas y una casa retamiza en Valenzuela, para que se dijera una misa cantada en los días de aguilando de Navidad. Fijaba que se celebrara en la capilla de Nuestra Señora de las Mercedes de la Iglesia, y encargaba a su mayordomo la obligación de cumplir con todas las cláusulas fijándole un emolumento de 18 reales, como mayordomo de la capilla y cofradía fundada en ella.  Nombraba como poseedor y administrador de la memoria para pagos y disfrute de las tierras del cortijo y otras dieciséis de la Saetilla a su hermano Luís Alfonso de Aranda y al que sucedían sobrinos -y el último Pedro Leonardo de Biedma, relacionado con el abad Moya-.

Fundó otra segunda memoria sobre un censo de 10.000 maravedíes cargado a Diego de la Cruz, en la misma capilla de Nuestra Señora de las Mercedes misas por el alma de su criada Ana de Aranda y su alma en los días de Nuestra Señora Santa Ana y Nuestra Señora de la Encarnación 

Alude a otras varias memorias que se referían a sus padres y antepasados, que quería que se llamaran de Los Arandas y ordenando al encargado de su familia que las mantuviera y pagara y agradeciéndoselo siempre a Nuestra Señora de las Mercedes. Una se hacía las casas de su morada, y, para su mantenimiento, sobre catorce fanegas de la Cornicabra. Habían sido fundadas estas memorias por sus padres, celebrándose dos misas, una en el día de San Cosme y San Damián, y la otra en el día de Todos los Santos. Dejaba de administrador a don Luis Alfonso de Aranda, luego a su sobrino.

LAS CASAS DE LOS ALJIBES

Es muy interesante la descripción que lleva a cabo de estas casas manifestando que tiene por sus bienes unas casas en La Mota, que fueron de sus padres y antecesores, linde con casas del presbítero Juan de Aranda Góngora y, por otro lado, casas de herederos de don Pedro de Pineda Valenzuela, y dos calles y un solar de los argibes donde se recogía el agua llovediza que solía ser de don Alonso de Cabrera Italia junto a las dichas sus casas, que solían ser de don Alonso de Cabrera y dos calles.  AHPJ. BLAS MARTÍNEZ DE CÁCERES. TRES DE MARZO DE 1649. FOLIOS 103- 109.

UNA CORRIDA DE TOROS EN 1626 EN LAS FIESTAS CENTANARIAS DE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

Continuando con las actividades y festejos de la Virgen de las Mercedes, sobre las corridas de toros. En 24 de junio de 1627, se contrató la organización de la corrida de toros con motivo de las fiestas de Nuestra Señora de las Mercedes. Ya se definía de esta manera soslayando la festividad de Nuestra Señor de la Asunción, que se celebraba el quince de agosto. Se encargaron junto con los comisarios municipales Hernando Díez, Francisco Delgado , Gregorio de Arroyo, Juan Torres y Pedro del Pozo.


ESCRIBANO DIEGO DE MELGAR. AÑO 1627. FOLIOS 157-159.

OTRA CORRIDA EN EL MES DE SEPTIEMBRE EN 1627

 Se fijaba la fiesta de primero de septiembre como acto de Nuestra Señora de las Mercedes, donde se tenían que lidiar los toros de la ganadería de Pedro García palomar.  Fueron los organizadores semejantes al año anterior Juan de Osuna, Pedro de Ortiz y Juan del Pozo de Castilla. La organización de esta corrida nos manifiesta que se componía de dos partes: por una parte, la de dos toros viejos señalados en la vacada, a los que se añadían dos cabestros, para la corrida de caballeros en forma de rejoneo y muerte (uno Priego bragado de tres años, y el otro pardo seis años, cuyo coste alcanzaba los 96 ducados); y, por otro lado, cuatro novillos, de tres años, para capeos a pie para la gente y no debían morir y costaban treinta ducados cada uno. Lo mismo que la anterior los proveedores eran varias personas, en este caso Juan Bautista de Castro y sus consortes recogían la vacada en el sitio del Palancares y lo conducían hasta la ciudad fortificada de la Mota. Hasta el toril de encierro, debían guiarlos con la ayuda de los cabestros que costaban 40 ducados y debían guardar la integridad de todos los toros; y, en caso de alguna desgracia, debían pagar cuarenta ducados. AHPJ. Escribano Diego de Melgar 1668-9-70. Cuatro de julio de 1627. 

 VENTA DE CENSO MARIA DE AGUAYO VENDE CENSO A LA COFRADÍA (sic) DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES. 26 DÍAS DEL MES DE FEBRERO DE 1628

 





No hay comentarios:

Publicar un comentario