"la historia local contribuye a fundamentar la base del conocimiento global de los pueblos desde el estudio de los acontecimientos de las ciudades"
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viernes, 19 de febrero de 2021
martes, 16 de febrero de 2021
lunes, 15 de febrero de 2021
LA VENTA DE AMBAR O DAMBAR DIO NOMBRE A LA VENTA DE LOS BRAMADEROS
CONCLUSIONES
Hemos visto que muchas veces se denombinaba el paraje inmediato de Fuente de los Bramaderos, y le daba el nombre de Bramderos a la zona y partido del campo de Alcalá la Real. Curiosamente, no se citaba la venta hasta este documento que la coloca en la parte del municipio de Granada, y luego de Montefrío, como venta de Damar o de De Ambar o Dámbar , lo que es lógico por donde pasa el camino de los playeros. La venta, en un futuro le dio nombre al partido, pero abandonó su complemento determinativo, por el de Bramaderos, y finalmente fue sustituido por Agramaderos.
Ya hemos cerrado el círculo de la denominación de esta aldea. Y podemos concluir de Fuente de los Bramaderos y Venta de Damar,. se formó una síntesis de Venta de los Bramaderos sutituida impropiamente por Agramaderos.
domingo, 14 de febrero de 2021
OBITUARIO A MANUEL VEGA ZEGRÍ
MANUEL VEGA ZEGRÍ
En medio de esta
pandemia, me viene a mis manos recortes de periódicos de hace cuarenta años,
por estos primeros días del mes de febrero. Y recogían la noticia de la
tradicional bendición a la pareja de Tórtolas y al romero, con motivo de la
celebración religiosa de la Candelaria. Leyendo todo su contenido, el cronista
del momento recogía que había asistido la corporación municipal bajo la
presidencia del alcalde José Marañón Barrio, y, corrió a cargo de la función
religiosa-procesión con la Virgen, la ofrenda de palomos y tarta, y misa- el párroco
Manuel Vega Zegrí. Como era frecuente, por su gran verbo y su buena labor de
síntesis explicó el significado de aquella festividad disertando sobre los
textos del día.
Era Manuel Vega, un párroco
muy bien formado, que destacaba por sus dotes intelectuales, que había sido
nombrado como párroco de Santa María la Mayor de Alcalá la Real sustituyendo a
Robustiano Gallego. Venía con el bagaje de su buen expediente académico en el
Seminario Mayor de Jaén y, los estudios en la ciudad Roma, donde se perfeccionó
en catequética. Y se imbricó en su feligresía en unos años de gran renovación,
a la que se añadió el renacimiento patrimonial, y cofrade, de muchas cofradías
que habían caído en decadencia, como la del Dulce Nombre de Jesús. Fue muy querido por los creyentes alcalaínos,
y la familia de los Vega presumían de aquel cura que los avalaba en su religiosidad
familiar por el parentesco de su apellido.
Natural de Campillo de Arenas, no olvidaba la romería de Santa Lucía, donde era
acompañado por la familia de los Vega.
Hace un año recibía el reconocimiento
de los 50 años de sacerdocio junto otros sacerdotes Antonio Pérez Rosales, Manuel Vega
Zegrí, Manuel Galiano Marín, Santiago Navarrete Rojas, Sebastián Pedregosa
Reche y Agustín Ruiz Rosal, Ellos se sentirán orgullosos de haber vivido con siete
papas, cinco obispos, haber sido ordenados por Félix Romero Mengíbar, en
septiembre de 1960, encomendados por ese Obispo a la Institución Teresiana y de
sus años de formación en el Seminario. Aprovecharon para dar las
gracias, en primer lugar, a Dios por haberlos elegido y después por sus
formadores y acompañantes. En palabras de Sebastián Pedregosos Manuel
Zegrí como todos ellos se honraban de: «Pertenecer al presbiterio
diocesano era nuestra meta, una meta en la que han jugado un papel importante
la formación, el trabajo, el sacrificio, el esfuerzo, la obediencia, la
amistad, la verdad, la alegría y la generosidad».
Luego marchó a Linares,
como párroco de San
Francisco de Asís de Linares, donde podía recordar el paso de su estancia
alcalaína con la contemplación del retablo del altar mayor, que por los años
cincuenta se trasladó de la iglesia del convento de Nuestra Señora del Rosario
de Alcalá la Real a esta iglesia linarense. lo visitamos en varios viajes a la
ciudad minera, y siempre nos abría sus puertas y nos aportaba su alegría por su
nueva pastoral, insistiéndonos en su labor en los medios de comunicación con la
misa dominical. Inquieto por el patrimonio, logró algunas restauraciones de los
retablos de aquella iglesia. Hasta el primer decenio del siglo XXI, fue Consiliario de la Agrupación de
Cofradías del Arciprestazgo de Linares y vicepresidente de la Fundación Asilo
“Ntra. Sra. de las Mercedes, San José y San Raimundo”, de Linares De
allí marchó a Jaén al ser nombrado o Canónigo Penitenciario Adjunto de
la S. I. Catedral de Jaén en 2010.
Hace cuarenta años, también por estas fechas, Manuel Vega Zegrí
acompañaba a la Virgen de las Mercedes en rogativa por otra adversidad natural,
la sequía pertinaz que asolaba a los campos. Presidía otra procesión por las
calles alcalaínas desde un punto a otro de las salidas de la ciudad. Imploraba el agua para los frutos de la
tierra; ahora la triste pandemia se lo ha llevado, pero de seguro que ha
recibido las aguas celestiales y lo acoge el Padre en su seno bajo la súplica
de la rogativa de la Virgen de las Mercedes.
EL MAESTRO BORDADOR
EL MAESTRO BORDADOR JUAN MARTÍNEZ MONTAÑÉS
Hace dos semanas, llevamos a
cabo la descripción de la familia y entorno de Martínez Montañés, en concreto
sus abuelos por la parte materna y su padre el bordador del mismo nombre y
apellidos. En este artículo, nos centramos en la estancia y oficio del padre en
Alcalá la Real y Granada donde le acompañó su hijo, en su fase de aprendiz de
escultor de Pablo de Rojas. En Alcalá la Real, por los años setenta y ochenta
del siglo XVI, el padre de Montañés ejercía de bordador y mantenía abierto un
taller de bordado, donde acudían los clientes, cofradías, eclesiásticos y
particulares que hacían donaciones de vestidos sagrados a las iglesias y
conventos. Hay constancia de la presencia de su relación con mercaderes de la
seda, contratantes e, incluso, miembros de su taller, entre ellos los
aprendices. Un nuevo documento de contrato o carta de
aprendiz en 1578, lo comprometía con Juan de Cueto para educar en el arte del
bordado a su hijo Pedro de Torreblanca, de edad de trece años (Hernán Sánchez,
Legajo 4676. Folio 189 v. en 23, julio de 1578). El objetivo consistía en
aprender el oficio sin encumbrar nada. Le debía dar de comer, vestir, calzar y
beber y 12 ducados tras el periodo de aprendizaje en cinco años (al presente
del documento cuatro ducados para Navidad, otros en San Juan y al finalizar el
resto). Se obligaba el maestro a enseñarle o bezarle todo en este arte del
bordado, sin ninguna reserva para que lo dominara en su oficio; también en no
emplearlo en algo ajeno al oficio y mantenerlo bajo su cuidado esos años y en
que no se rompiera los vínculos salvo que se fuera de la casa. Con
esto, Martínez Montañés debió mantenerse en la ciudad hasta el año 1582
aproximadamente, como demostramos con otros documentos. Y es curioso el
apellido del aprendiz, que no lo encontramos más que en el clérigo Diego de
Torreblanca, beneficiado y mayordomo de la Abadía.
EN GRANADA
La
fiesta del Corpus Christi fue y es una de las principales celebraciones de la
Iglesia Católica en honor a Jesús Sacramentado. No cabe duda que la
Contrarreforma y el Concilio de Trento coadyuvaron a su difusión y su
propagación. Como dice Amador Vico, " El Concilio de Trento abordó
el tema de la Eucaristía en dos sesiones y desde dos puntos de vista: el
dogmático –definiendo con claridad la presencia real de Jesús en el Santísimo
Sacramento, rebatiendo así las tesis protestantes– y el reformista –intentando
corregir prácticas supersticiosas que con el paso del tiempo se habían
implantado en torno a la misa. El pueblo católico suele celebrarlo con el
día festivo del Corpus y su correspondiente octava. Junto con la misa oficial y
procesión, se añadía, por otra parte, el acompañamiento de muchos elementos
profanos que acompañaban la procesión, a través de la comparsas de los gremios,
recitaciones de grupos de música y escenificaciones de
autos. También comenzaron a surgir las nuevas hermandades sacramentales
con el nombre del Santísimo Sacramento. En concreto, el 12 de mayo de 1581, el
cabildo municipal de Alcalá la Real suplicó al prelado su erección cofrade,
basándose en la bula “Dominus
Noster Jesus Christus de Paulo III,
que concedió la aprobación de la
cofradía . En Alcalá se comisionaron
a los miembros, Pedro de Pineda, el alcaide Rodrigo de Góngora y Juan de Aranda
Góngora, ante el Arzobispo de Granada, para que “ franquease copia autorizada de ella, “.
Y trajeron desde la capital de la Alhambra el decreto de fundación y las
constituciones, que conservaron en el archivo de la cofradía. Muchos hidalgos y
miembros del cabildo pertenecieron a dicha cofradía. Se realizaron sus andas,
su custodia, y otros objetos litúrgicos a lo largo de los siglos XVI y
del XVII. Entre objetos, era fundamental que se distinguiera la cofradía con la
insignia correspondiente. Y, muy curiosamente nos la encontramos ante el
escriban0 Alonso Ordoñez (legajo 4610, folio 130) en 14
de febrero de 1586, siendo testigos Juan de Baeza, Luis Hernández de Cardera y
Alonso Gutiérrez de Villalobos.
Por el documento de obligación y contrato, el
broslador Juan Martínez Montañés se comprometía a realizarlo a la cofradía. Se
aportan nuevos datos sobre su vida y la estancia de la familia en Granada. Pues
era vecino de esta ciudad en la colación de Santa Escolástica, y vino a Alcalá,
donde, como estante, llevó a a cabo la operación y contrato. Y
especificaba “me obligo a hacer un paño para la cofradía del Santísimo Sacramento
, que en esta ciudad está instituida, que se entiende de la insignia del
Santísimo Sacramento, que es el cáliz con la hostia y dos ángeles, que le
acompañen”. Por este tiempo su hijo, el Dios de la Madera, vivía con
el padre antes de su marcha a Sevilla.
Sus medidas eran 56 centímetros de ancho y 66 de largo
“han de tener dos tercias de ancho la bordadura , y de largo tres
cuartas en proporción y, según la forma y manera que está en las muestras
firmadas de los nombres de los señores Pedro de Pineda
Valenzuela e Pedro de Pineda Góngora, regidor, que yo llevo en mi
poder y queda en el susodicho". Y añade “junto con esta bordadura en los remates a de tener
cuatro agnus Dei y estos han de tener cuarta de ancho en redondo, y en las cuatro
esquinas del paño flores grandes, que acompañen a la insignia del largo una
tercia, y otra de ancho". La fecha de finalización era, “y a de
estar acabado de esta forma para el Domingo de Ramos primero”. El precio “se
me han de dar cuarenta ducados y, si apreciado montare más y en este aprecio
subiere hasta veinte ducados, se me han de pagar diez solamente y, si montare
menos de los dichos cuarenta ducados, y sí el aprecio se hiciere eso, se me ha de pagar y no más. Quiero en cuenta
de los dichos señores Pedro de Pineda Valenzuela y Pedro de Pineda Góngora doce
ducados y, lo de más de ir pagando y, acabado de hacer, se han de acabar de pagar y no
cumpliendo los susodichos doy facultad os susodichos que por
los dichos cuarenta ducados e intereses e costas se me pueda
ejecutar”. Exponemos en el presente artículo un grabado, parecido al
que debió servir de modelo, y estandartes con la iconografía descrita muy
interesante para el caso de que se quisiera reconstruir este estandarte, como
se hizo con el de la Virgen de la Cabeza.
Por otro documento se
comprometía en 13 de noviembre de 1595 con la iglesia de San Pedro del Castillo
de Locubín, para realizar un terno con el mismo escribano ( Legajo 46 , folio
346). " para su servicio y culto divino que se haga una capa de
damasco de azul bordado con su azanefa y capilla bordadas sobre terciopelo
azul de un romano de oro henchido y troncos de garraspes y asimismo tiene
necesidad de una casulla ni más ni menos del mismo damasco y obra de la
dicha capilla a la redonda con franjones de oro y seda azul y
asimismo tienen necesidad de dos dalmáticas las cuales aj de ser de
terciopelo carmesí bordadas de terciopelo del mismo color, los faldones y
bocas mangas , cabestros y collares y collarejos , los cuales han de llevar un
romano de oro llano , los ojos y los troncos de oro matizado a la broca con sus
figuras plateadas y campos de púpameles. Se obligaba ante el
mayordomo a acabarla a la perfección a vista de oficiales. Debía de soltar
la quinta parte de la factura y el oro y la seda y demás materiales debía pagar
la iglesia del Castíllo.
Por estos años noventa debió morir el
bordador o broslador Juan Martínez Montañés, y le dejó la antorcha de los
contratos de la sede abacial a otro bordador granadino, Andrés Díaz parroquiano
de la iglesia de La Magdalena. Ya escribimos algo de su arte con motivo del
libro de la Historia de la Real Cofradía de la Virgen de la Cabeza, pues hizo en
los años finales del siglo XVI el gallardete que presidió la
cofradía durante el siglo XVII y posteriores. Abundamos en sus aportaciones a
la historia del bordado en Alcalá la Real. Sirva de ejemplo este documento del
escribano Alonso Ordóñez en 13 de junio de 1595 (Legajo 4616, folio 103),
en el que el clérigo y presbítero Rodrigo Ordóñez, familiar suyo,
contrató con este bordador granadino estante en la ciudad abacial, una
serie de piezas y se comprometía a pagarle 711 reales y medio. de quince
varas de raso morado bordados todos los campos con trece hilos de
oro y veinte y ocho sesgos de guarnición bordados de guarnición de oro de
canutillo y de seis varas y media de raso canutillo y seis varas y
media de raso amarillo bordados los campos con tres hilos de plata y oro
y tres sergas de una guarnición negra bordados de oro de canutillo
sobre terciopelo amarillo y sobre veinte y dos sergas bordadas sobre terciopelo
azul, para una ropa, bordados de canutillo, y del resto de todo lo
susodicho queda deber los susodichos ciento y once reales y medio.
Ya había muerto el
bordador Juan Martínez Montañés, el escultor se hallaba en Sevilla, y Andrés Diaz ocupó el mercado alcalaíno del
bordado.
sábado, 13 de febrero de 2021
viernes, 12 de febrero de 2021
ANIVERSARIOS EN ALCALÁ INFORMACIÓN
ANIVERSARIOS
Muchas personas gozan
con rememorar el pasado con fotos históricas o particulares; otros le sirven de
analizar comparativamente otros periodos para estudiar el desarrollo y el
progreso; a otros se suman con remembranza de las páginas de las crónicas
anteriores para acicate de emprender nuevas empresas. El pasado, el recuerdo,
los hechos del ayer se resumen en aquel dicho latino historia magistra vitae
( o lo que es lo mismo, la historia maestra de la vida, enseña en el
camino futuro).
Viene esto a cuento de que, releyendo la prensa de hace
cuarenta años, por estas fechas, cayeron en mis manos una cantidad de noticias
que versaban sobre la crisis de la empresa Condepols en Alcalá la Real. Esta
empresa fue y es un revulsivo en Alcalá, que cambió en muchos aspectos la
sociedad alcalaína y el modo de producción; de ser eminentemente agrícola se
fue transformando en una sociedad mixta en la que la agricultura, los
servicios, la construcción y la industria pesaban proporcionalmente en la
economía alcalaíno. Y no sólo en la economía, sino en todos los aspectos que encumbren
a la sociedad de alcalaína. Se vieron afectados por ella el asentamiento
poblacional entre aldeas y el casco urbano, la urbanización de la ciudad que ha
llegado a crecer casi el triple del suelo urbano histórico, los modos de vida
en las costumbres y el bienestar social, y, hasta el mundo de las comunicaciones
de una sociedad cerrada a otra abierta. Condepols tosió, y se resfrió Alcalá la
Real. Pero, gracias a aquella crisis trágica para muchas familias y su correspondiente reconversión y transformación
de la industria alcalaína, pudo caminar la ciudad de la Mota a un partido
municipal, en el que, a lo largo de cuarenta años, han crecido varios polígonos
por doquier del territorio de la Sierra Sur-casco urbano, aldeas y pueblos-, se
ha acrecentado muchos sectores como el transporte proliferando los vehículos
pesados, se ha diversificado el capital empresarial entre nuevas sociedades industriales y
cooperativas y otros productos derivados del plástico y en otros campos
innovadores, y se ha intercomunicado prácticamente todo el tejido poblacional
mejorando su red de carreteras (incluso ya no solo se interconectan aldeas sino que los propios polígonos aspiran a
comunicarse).
Cuarenta años ofrecen la posibilidad de analizar, comparar y
proponer alternativas. Lo mismo acontece con los 10 años de vida del Hospital
de Alta Resolución. Está claro que, a veces caemos, en los perjuicios de
confundir todo el pasado con la penumbra del inane criticismo y la deformación
consciente. No es un intento vano, ya lo hizo Julio Cesar cuando escribió sus
comentarios. Nos ejemplificaba lo bueno y valiente que era este general, y
denigraba a sus enemigos en las Galias y a sus propios conciudadanos de la
Guerra Civil. Algo parecido acontecía con un sistema de enjuiciar el pasado en
la Edad Moderna, los juicios de residencia se permitían en los últimos días del
mando del corregidor que todo el mundo podía protestar cualquier medida
cometida durante su gestión; en el mismo saco cabían los regidores, alcaldes
mayores, alguaciles, corregidor y toda persona que hubiera ejercido un cargo;
se veían obligados a recompensar cualquier desafuero contra los intereses de un
ciudadano que se sentía agraviado. Pero también podía defenderse y plantar cara
todas las acusaciones contra su persona. Corrían tiempos no democráticos y de
vasallaje.
Ahora, los juicios de residencia se llaman auditorías. Es
evidente que en un sistema democrático debe y tiene que ser trasparente por
naturaleza, ya que mantiene y está obligado a dotarse de sus órganos
administrativos y de control por ley y
de los grupos democráticos. Para ello, la intervención y los órganos jurídicos
deben refrendar toda la vida administrativa y oponerse a cualquier intento de desviación
política. Nadie duda de la neutralidad, profesionalidad y autoridad de los
funcionarios públicos. Por eso, a veces, las auditorías se han convertido en
muchos lugares en juicios de residencia que permiten vaciar los prejuicios espurios
de la lid política antes que valorar
juiciosa y sensatamente los periodos de gobierno. Condepols y el Chare fueron una lección histórica, nació
una nueva clase emprendedora, y el pueblo supo tomar el tren de la esperanza
histórica.
Probablemente, no hemos tenido en cuenta que vivimos un acontecimiento
especial con este virus que nos despierta del letargo de un hombre y una
sociedad, en la que se creía conquistada la felicidad eterna. Mas valía que nos
concentráramos en preparar obuses contra este bicho y afrontar este primer mal
que vivimos de una manera universal. Como dice Jaume Flauer : “ No son
muchas las oportunidades que tiene el ser humano de afrontar un reto común en
el que solo nos salvamos sino nos salvamos todos”.








