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domingo, 1 de noviembre de 2026

DE CERRICO VILCHES AL DE LOS CABALLEROS PASANDO POR LOS PALACIOS.

 


Siempre me ha llamado la atención de este dicho alcalaíno referido al lugar alcaláino de la muerte con dos denominaciones diferentes ; " Te vas a ver en el cerrico Vilches" y otros "como sigas así, te encontrarás en el cerro de los Caballeros". Ambos referidos al actual cementerio municipal. Y  estas, hay que añadir otra ya desparecida en los siglos últimos, que hacía lugar a este paraje como el Cerro de los Palacios.  Siempre, me he preguntado a qué venían estos tres nombres. Ya comentamos que esta denominación respondía a un aposento o sala independiente de todo el recinto de las partes fundamentales de la casa. Y así podemos comprender    que existía en la ciudad de la Mota un barrio que recibía el nombre del Cerro de los Palacios, que no podía referirse a las acepciones primera segunda, tercera y quinta del DRAE. Pues se encontraba fuera de  la ciudad fortificada de la Mota,  en el arrabal que cambiaría de nombre a mediados del siglo XVII por el de arrabal de san Bartolomé. Muchos contratos así lo manifiestan como casas que se arrendaban o compraban y se denominaban  de esta manera o casas que tenían dentro  como en la misma Mota un palacio,  una pieza que era independiente  dentro de la casa, lugar de reserva  con su propia cerradura incluso tras pasar la portada.  Este término se mantuvo  hasta el siglo XVII. Ante Juan Navarrete en 1612, Catalina Alonso de Hinojosa  vendía a Tomás Gutiérrrez Montañés  en la calle Juan del Pozo, del arrabal de Consolación  media casa y la tasaban los alarifes Juan Sánchez y Juan Méndez en veintiocho mil maravedíes.  lo curioso  que cita lo siguiente:

" se ha de entender desde  el arco de emmedio  por la parte de la derecha dividiendo los dos cuerpos de manera quede porbajo que alinda con corral y sala  que está por encima de la caballeriza y la bodega  que le alinda, que está en la parte de la media casa,  por la via derecha , como está derecho con la cocina y fuego, que está encima de  la dicha bodega, conforme el anchura  de la dicha cámara hacia la parte de la  casa de Francisco Cano y por mediado salga  hasta la calle por encima del palacio y aposento que yo Catalina Alonso  tengo  en mi parte  que me queda con la otra mitad y ha de quedar  por mio a la parte de la cámara del dicho corral  hacia en casa de María Ramos y Lorenzo Muñoz  conforme está señalado se me quedan en en mi parte  diez lumbreras en mi texado con sus muchas cruzes  que están fechas Por Juan Sánchez y Juan Méndez  que es como entrando por el paxar  por la mano izquierda  que es desde estas lumbreras". Se encontraba el cuerpo de la casa maltratado y hundido  y había de quedar el suelo de la casa, corral,  caballeriza y pozo conque va el suelo y las entradas en uso de todos . Con esta cita queda confirmada el Cerro de los Palacios aludía a este tipo de edificación y, en parte, muy bien denominado por los vecinos del siglo XV y XVI. 


  Tras la guerra civil, el hacinamiento de cadáveres y sepulturas del cementerio de la Mota desbordaba dicho recinto fortificado  y esto dio lugar a que se emprendiera por el año 1947 la construcción de un nuevo cementerio en el Cerrico Vílchez. Los últimos cadáveres que se sepultaron en la Mota fueron los de Miguel Guardia Sánchez y Carmen Roldán Conde. El número de cadáveres inscritos en el libro de sepulturas había alcanzado la cifra de 4.101 ( hay que tener en cuenta que sólo se registraban desde 1875 y, a partir de los últimos decenios del siglo XIX y  primeros del XX, se abren  cementerios en Charilla, Frailes, Mures, Pedriza, San José de la Rabita, Ermita Nueva, Santa Ana y Riberas.  Otros lo llamaban Cerrico de los Caballeros, por eso de que se establecían en su parte los palacios  y confundían con su sentido nobliario (pueste cerro no era  de hidalgos, sino en el sentido de viviendas cerradas dentro de un solar con nombre de palacios). Dicho cementerio fue realizado por la Dirección de Regiones Devastadas y fue inaugurado el uno de julio de 1949. Se le llamó de Nuestra Señora de las Mercedes, y lo consideraban dentro del estilo arquitectónico racionalista franquista, modélico en sus pabellones, distribución de patios, iglesia y departamentos de servicios forense, sepultureros y almacén. Unos meses antes, se hicieron ordenanzas sobre el nuevo cementerio y comenzaron a trasladarse y venderse mausoleos que ocupan la fila primera de los cuatro primeros pabellones. Muchos cadáveres de nichos, bóvedas y panteones del antiguo cementerio de la Mota se trasladaron al primer piso de las nuevas galerías de nichos del nuevo cementerio, produciéndose poco a poco un paulatino abandono del antiguo camposanto, que cegó prácticamente la entrada del templo de Santa María la Mayor y convirtió en una terreno tétrico e inhóspito las ruinas de pabellones, galerías de nichos y tumbas de tierra.





Todo parecía que iba sobre ruedas, pero. poco a poco, se descubrieron  sus fallas constructivas de modo que tuvo que derrumbarse la iglesia y la techumbre de muchas galerías no aguantó el gran deterioro de la cimentación y la composición del terreno. Desde los años ochenta, se afrontaron obras de mantenimiento y de ampliación, se mejoró el camino de acceso y nuevos servicios como el tanatorio que cambió las costumbres de los vecinos alcalaínos alojando  a los difuntos y familiares antes de su exhumación y sustituyendo a las moradas de los allegados. Aún más, de seguro con la supervisión técnica correspondiente y  superando el avance tecnológico ante las adversidades  anteriores, en torno al cementerio se ha creado una unidad donde se alojó hace tiempo el hospital de alta resolución, y , en estos últimos años, un vivero  municipal de jardinería y, em construcción se encuentra un vivero y un tanatorio de excelencia. Parece como si hubiera resucitado el cerrico de los Caballeros y se vistiera con un nuevo diseño urbanístico. Como es lógico, no me ofrecen dudas que  todos estos edificios han sido estudiados para ubicarlos en este sitio, y que hay que prevenir y realizar obras de mantenimiento, pues cualquier fisura sin cerrar mucho tiempo puede dar un susto imprevisto en todas estas edificaciones y viales. Son  ya más de  75 años, y, este entorno hace aparecer goteras, pero lo nefasto sería conocerlas, descubrirlas y no afrontarlas. Si no, el mismo sitio se va a ver en el Cerrico Vilchez. Pero, ¿ por que este apellido? Pues mira que por el arte del bilibirloque de los archivos, me aparecío en 1686, Juan de Usanos vendía una parcela tres  fanegas y un cuarto dentro de otra más grande de cinco fanegas que disgregaba  y me la ubicaba en este Lugar ;" que se encuentra en el cerrillo de los Caballeros, que lindan todos por la parte alta con las tierras  que llamana de la memoria de Vilches y unas peñas,  y por un lado con tierras de Juan de Aranda Calvijo, de Alonso Serrano y don Juan de Briones  y y por otro lado con el la vereda que baja al Carme que llaman del Coto".  Más claro el agua, Cerrico Vilches aclarado, de caballero nada, y menos de un noble de palacio  somos sino: eris pulvis y in pulverem converteris

 

 

1 comentario:

  1. Hola Paco! Me gustaría contactar con usted por un artículo que publicó sobre los gitanos de Alcalá de la Real pero no encuentro su correo electrónico. Le dejo el mío ljuradomedina@gmail.com gracias!

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