LA
IGLESIA MAYOR
IGLESIA MAYOR
DESCRIPCIÓN
La
iglesia mayor abacial recibe el nombre de parroquia de Santa María la Mayor y
estuvo dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. Era la sede la Abadía de
patronato real concedida por el rey Alfonso XI. Estaba situada en el extremo
suroriental de la ciudad fortificada ocupando un lugar privilegiado en el
barrio noble de la ciudad. Actualmente, su silueta junto con la del castillo,
murallas y torres definen el emblema de la ciudad de Alcalá la Real. Junto con
el templo, en su entorno se encuentran la torre de campanas, la capilla del
Deán, el Claustro, la Sacristía y las casas de Sacristán. Describe un
rectángulo de dimensiones proporcionadas (la anchura es doblada por la longitud
tanto en su interior como en su exterior, 45 X 20 metros). Se distinguen
perfectamente las tres partes del templo: el de los pies con 7.5 metros y un
estilo diferente al resto de la iglesia, el cuerpo con 17.15 y la cabeza o
presbiterio dividida en tres naves, el altar mayor y dos capillas colaterales.
6.23. La altura varía según las secciones que va de los º0.76 del primer cuerpo
a los 4. 80 del segundo. Destaca la
cornisa volada de cuatro fachadas: la oriental más austera dividida en tres calles,
correspondientes a la capilla mayor y algo más adelantada y dos colaterales
relacionadas con las capillas interiores. Los tres cuerpos se encuentran
divididos por un retranqueo en la parte baja; el segundo totalmente liso por
una imposta y en el tercero se abren dos ventanas rectangulares en las paredes
de las capillas. Este cuerpo se corona con una cornisa de ménsulas
intermitentes y cenefa de dardos y ovas, a la que se añade un pretil protector
del tejado con cuatros pináculos de tipo flamígero o flameros.
La fachada norte fue obra del abad Diego de
Ávila y se vio favorecida por varias mejoras con la apertura de la calle de la
familia Narváez y la desaparición de un pasadizo que unía con las casas de esta
familia. Es de dos cuerpos, completamente lisa y se interrumpe al llegar a la
torre de campanas separados con una imposta. En el primer cuerpo se abre la
portada del Cristo del Perdón que se tabicó en1765; en el segundo cuerpo se
abren dos filas de ventanas, las primeras cuatro óculos que tenían vidriado y
por encima cinco ventanales con arcos de medio punto. Es de destacar la
portada-retablo que se extiende en el contexto de la arquitectura de la
diócesis de Jaén, donde un arco de medio punto se flanquea con dos pares de
pilastras toscanas y se remata con un frontón partido desarrollado dos
espiralitas en sus extremos, un relieve presenta la Asunción de Nuestra Señora
basada en el grabado de Francisco Zúccaro y obra de escultores de la diócesis
de Jaén, muy renacentista con su eje central y orlada por cuatro ángeles
posicionados en dos subejes, diseño similar a otros que se encuentran en la
ciudad como el retablo de la iglesia de Santa Ana. Los escudos, que coronan un
segundo frontón, son de piedra blanda de Cantera Blanca y responden al abad
Diego de Ávila y a la Corona. La misma cornisa, junto el pretil y dos flameros
en sus ángulos que la anterior fachada oriental.
La fachada occidental es completamente plana
quebrada por cuatro salientes que corresponden a los ángulos de la torre y a
los contrafuertes. Muy simple solamente se rompe su austeridad con una ventana
de medio punto en el ángulo meridional y un óculo central, .al mismo tiempo que
se mantienen la cornisa y parapeto acompañados de cuatros gárgolas con las
figuras de los tetramorfos de los evangelistas. Se abre con una portada que
debió ser la principal para los acontecimientos más significativos, de piedra
de Cantera labrada y en un espacio de
ente dos machos y una arco rebajado , adornado con rodelas y hacen del
recinto que se convierta en el pórtico de la Iglesia, Bajo el arco, se
encuentra la verdadera portada de dos cuerpos: en el primero con columnas de estilo dórico se
encuadra un arco de medio punto de jambas cajeadas con puntas de diamante, la
clave de hoja de acanto y el intradós con los típicos modelos decorativos del
renacimiento como son los querubines, jarrones de azucena, putti,,,En las
enjutas aparece el escudo del abad don Juan de Ávila. Y en la cornisa la leyenda latina NONNE HIC
ALIUD NISI DOMUS DEI ET PORTA COELI, la misma leyenda del ala de la epístola de
la Catedral de Granada haciendo referencia la puerta del Cielo en el sueño
bíblico de José “Aquí no hay otra cosa
que la casa de Dios y la puerta del cielo”. Debieron completar la portada
una imagen de la Virgen María en el medallón superior y en las hornacinas
laterales las imágenes de Sn Pedro y San Pablo-
La fachada meridional se queda
oculta en su mayor parte por estar adosados varios edificios desde las Casas de
Cabildo, pasando por la Casa de los Sacristanes, la sacristía y capilla del
Deán, a la torre almenada que asciende y envuelve una escalera de caracol de
perfecto diseño con su baranda de piedra, donde sus amplios peldaños penden de
una espiral acanalado, cubierta con una pequeña cúpula de media naranja. En su
segundo cuerpo se repiten los vanos de la fachada norte y demás elementos y se
hacen más profusos las quimeras y animales salvajes, reminiscencias medievales
para espantar los espíritus. A través de un pórtico que en su parte baja
mantiene una escalinata restaurada en los últimos años y cubiertos con dos
arcos, se accede a parte del antiguo claustro y capilla del Deán y se abre la
portada meridional de estilo manierista, formada por un arco de medio punto de
la escuela de los Bolívar con jambas
cajeadas, clasicismo en la cornisa y frontón y el escudo abacial de Maximiliano
de Austria en el vértice de tímpano. Dos pilastras flanquean cada uno de los
lados, resaltando su pared más rehundida.
SU SUBSUELO HISTÓRICO
Antes de la actual iglesia todavía
se distingue en su planta los restos arqueológicos que se remontan a la
prehistoria y constatan el paso de varias civilizaciones en este cerro. Del
mundo de los metales, en el ángulo interior del actual templo se conservan
restos de un silo y el entorno de una choza que debió estar cubierta con retama
y apoyada en mampuesto. En el interior, cerámica y raederas entre otros
utensilios nos muestra el grupo humano que se remonta a los primeros milenios
a.c. No hay constatado ningún testigo del tiempo de los íberos, pero debieron
hacer presencia. Los romanos dejaron para la posteridad varios aljibes y
muestras del opus coementitium y de sillería de grandes dimensiones
probablemente de un castro. No tiene ninguna fiabilidad científica el
atribuirle a la ciudad de Alcalá topónimos como Ula o Sucaelo, que fueron fruto
de la fantasía y ombliguismo de nuestros antepasados. En cuanto a la presencia de tumbas antropomórficas
se nos remonta al periodo de la ciudad de Alcalá la Real donde los visigodos y
mozárabes comparten la presencia de este tipo de enterramiento en cortijos cono
la Peñuela o en la necrópolis de Tózar. Pero lo que no deja duda alguna es el
continuo asentamiento de época musulmana que se transformó a lo largo de los
siete siglos de su dominio. Desde
aljibes medievales hasta restos de tumbas musulmanas excavadas en roca, así
como el arranque de muros que pudieron reutilizarse a partir de una primera
mezquita aljama, se muestra una ciudad preocupada por el abastecimiento del
agua.
EL INTERIOR Y TECHUMBRE
La antigua iglesia sigue la línea
estilística y constructiva de las iglesias andaluzas que se iniciaron a
principios del siglo XVI, de planta de salón y de tres naves separadas por seis
pilares. En las actas del siglo XIX se recogía que fue diseñada por Diego de Si
loé, y , de lo que no hay duda de que intervino su maestro de obras Martín de
Bolívar en los primeros tramos de los
pies a partir de los años cuarenta; posteriormente fue continuada por Miguel de
Bolívar y Ginés Martínez de Aranda a
partir de los años ochenta bajo las trazas de Ambrosio de Vico que le
imprimieron un clasicismo y una atrevimiento constructivo al cuerpo de la
iglesia con una soberbia cubierta sobre una volada cornisa sin las tres naves,
para volver al presbiterio de tres naves, la capilla principal y dos
colaterales que diseñó Vico, pero intervinieron otros arquitectos como
Francisco Gutiérrez, Luís González, Ginés Martínez de Aranda y Fray Cristóbal
González. Sus pilares y muros sustentan el cerramiento, bóvedas y cubiertas
desde la propia roca como sitio de cimentación, lo que ha permitido afrontar
muchos movimientos sísmicos y adversidades a lo largo de la historia. Los
cuatro pilares de los pies son circulares, aunque el cuarto es mucho más
complejo porque sustenta la torre y sus habitaciones, el coro y trascoro; los cuatro
del presbiterio son de sección cuadrada, sino con adosamiento de semicolumnas,
Los arcos formeros, los perpiaños y los de las bóvedas de los muros formantes
parten de franjas en forma de capiteles unidas por molduras de ovas y dardos
entre ménsulas. Las bóvedas son de crucería estrellada, ofreciendo algunas
diferencias, más planas la de debajo del coro; las del cuerpo de la iglesia era
de medio cañón en 1599, que se protegió con un artesón y actualmente en 1991 se
colocó una cubierta de madera laminada de pino insignis escandinavo que cubrió
el espacio abierto por los franceses tras incendiar la iglesia en su retirada.
Se sabe que tres bóvedas cubrieron el presbiterio, la central de con cúpula
sobre pechonas, tambor, linterna y media naranja y las dos laterales rebajadas
y elipsoidales, en tiempos de Pedro de Moya, cuyos cuatros escudos y la fecha
de 1627 se encuadraban dentro de las pechinas. Los sillares isodómicos son de
piedra arenisca, de las canteras de los Llanos y de la propia ciudad
fortificada, algunos lugares se revistieron con pinturas de los Raxis y se
reutilizaron los sillares de la antigua iglesia.
LOS
PIES
En
sus pies, de rica decoración y estilo plateresco se abren seis espacios
cuadrilongos por medio de cuatro columnas centrales, cuyas dimensiones difieren
en altura y anchura destacando la central y la del evangelio y en sus enjutas
aparecen medallones y animales o quimeras, que se restauraron en los años
noventa por la II Escuela Taller de Patrimonio. Bajo sus bóvedas nervadas, se
divide el espacio en dos cuerpos, uno bajo y otro superior que conforma el coro
y avanzaba mucho más hasta los primeros pilares. En el primer tramo de la nave
del evangelio, se ubican dos capillas y encima de ellas el trascoro, en la parte baja la capilla del
baptisterio , a la que se accede por medio de dos arcos de medio punto, el de la parte central rebajado, y está cubierta
con una bóveda sobre pechina de tres elipses concéntricas ( una de guirnalda de laurel y rosas, la
segunda con dardos y oval y la central de lazos que envuelve una linterna ciega de doce estrellas de ocho
puntas que se relaciona con las tribus de Israel o los doce apóstoles) .
Destacan los elementos decorativos propios del plateresco con veneras, rosetas
y hojas de canto y sobre todo los medallones, que recogen varios rostros de
personas en actitud agitada, que algunos relacionaba con los miembros patronos
de la capilla de enterramiento, y no hacen sino repetir motivos muy propios de
otros monumentos: El Temor, la Sabiduría,
La Prudencia, En su interior dos hornacinas se abren en el muro, destacando una
en forma de venera, lugar de la pila bautismal
y rematada con una leyenda en su arco que recoge el
mensaje del cuadro del Descendimiento que ocupaba esta capilla. Si quis vult me sequi, deneget seme e ipsum
et tolet crucem suam et sequatur me (Si
alguien quiere seguirme que tome su cruz y me siga).
CAPILLAS
Siguiendo la nave del Evangelio a destaca la
capilla de San Pedro que agrupaba al clero secular de la ciudad y cuyo retablo
se colocaba bajo un arco de medio punto, cajeado con la ornamentación
tradicional plateresca de veneras, acanto en la clave, y en las enjutas los
escudos de las llagas de San Francisco y el de San Pedro con la leyenda Tibi dabo claves regno caelorum (te daré las llaves del reino de los cielos.
EL frontón se corona con una cruz lorenzana y encima el escudo de Juan de
Ávila.
En
la nave de la epístola, se abre al muro con un arco de medio punto donde se
alberga un mausoleo neoclásico del abad Esteban Lorenzo de Mendoza y Gatica., y
a sus pies una cripta, donde fue enterrado el abad Somoza; en el muro
meridional se abre otro arco en cuya cartela estaba colocada la palabra
EXPÓSITO, que era el lugar donde se dejaban los niños expósitos para que fueran
atendidos por las fundiciones eclesiásticas. Tras esta capilla, le sigue la
portada comentada de acceso al torreón circular y en el segundo tramo la
capilla de Santa Rosa, de la familia Dávila e Irutia cuyos escudos y el de los Padillas y Mesa se muestran en las
enjutas. Debió ocupar un escudo sobre la
cornisa dentro del medallón orlado por aletones.
EL CUERPO DE LA IGLESIA
El cuerpo de la iglesia refleja el
renacimiento clasicista de Vico reformando las trazas de Martín de Bolívar en
un espacio de 20 x 16 metros y las obras, en su mayor parte, se llevaron a cabo
en tiempos del abad Maximiliano de Austria por los años setenta y ochenta del
siglo XVI. En los muros perimetrales se abren seis capillas, tres por las dos
alas del templo con arco de medio punto
sobre pilastras toscanas y en su interior la capilla hornacina propiamente con
otro medio punto y sobre unos óculos , sobre este cuerpo se otros arcos ojivales que arrancan en forma de una cornisa atrevida
y se abren con una ventas de medio punto-- Se ubicaron las capillas de la
antigua iglesia gótica,: en el ala del Evangelio a partir de los pies, la de San Blas que se
remonta a la fundación de los Díaz de Villalobos a principios del siglo XVI, la
de Santiago y ocupó la puerta del Cristo
del Perdón, cuya imagen fue realizada por Nicolás de RACIS SIGUIENDO la
iconografía del patrón de España montado
a caballo, la del Santo Ángel de la Guarda, cuyo extradós recoge la leyenda
ANGELUS CUSTOR… que cuidó cómo patrono y estuvo enterrado el <abad Alonso de Mendoza, en cuyo tiempo
se colocó la techumbre de la iglesia actual con una bóveda de medio cañón
diseñadas por Francisco Gutiérrez y le
colocó los objetos sagrados( el cáliz que se conserva en el templo de las
Angustias, las salmillas e historias, vinajeras, frontales, patena y alfombras
, así como realizó la cripta funeraria, donde se encuentra su cuerpo decapitado
por algún usurpador de lo ajeno.
Por
lo que respecta al lado de la Epístola siguiendo el mismo itinerario, se
encuentra en primer lugar un arco dintelado, interior de la portada meridional.
A continuación la capilla de Nuestra Señora de la Antigua, cuya cripta se
excavó por los años noventa en el inicio de la reforma actual del templo,
perteneció su patronazgo a los Narváez de Padilla y, seguidamente una capilla
en cuyo interior se abre un puerta de acceso a la antesacristía antigua y actual patio del cabildo con una portada retablo, compuesta de piso
bajo adintelado y frontón partido que encierra
dentro del círculo del ático la inscripción latina INGEDIERIS TU QUISQUE HOMO LIBARE TONANTE IAM VETERI EXUTO SUSCIPE RITE
NOVU, . EX PAULO AD EPHESIOS . 4. Un texto adaptado al espíritu humanista de la
época. Tu cualquier hombre que vengas a
hacer libación al Dios Omnipotente, una vez despojado de la antigua vestimenta,
toma, según el rito, el nuevo. Muy apropiado al lugar y cuyo hueco se
cierra con una puerta de madera del tiempo de Galcerán Albanel, como muestra el
escudo de este abad y del papa de aquel tiempo Paulo V.
PRESBITERIO
La
cabecera culminó la obra de este templo y se acabó en 1627, fue diseñada por
Vico, siguiendo el criterio de los pies con una capilla central y dos
colaterales y el origen gótico mudéjar de armaduras de piedra. En las capillas
del evangelio se encontraba la capilla de Santa Catalina, que cambió su nombre
por el de la Virgen de las Mercedes con un retablo de Ginés Martínez de Aranda
y cuadros de san José con el Niño, Santa Ana, santa Catalina y san
Antonio. Este altar, privilegiado
conseguidoen1615 por Francisco de Pineda, atrajo la devoción popular, que
engrandeció a la capilla y su esclavitud con muchas donaciones de fincas,
cuadros y estelas y leyendas de agradecimiento de tal modo que se sustituyó el
anterior por otro barroco diseñado por Antonio López Bolívar y dorado por José
Aranda. Frente a ella, en el muro sur se encontraba la capilla de Santiago, con
la imagen del apóstol, trasladada a la del Perdón, se colocó primero un Cristo
de la Columna, y luego un Jesús Nazareno con la cruz a cuestas que recibió el
nombre de la misericordia. Y también
ubicó a Jesús Sacramentado. En el testero de la iglesia se desarrollan tres
arcos que simulan la portada canesca de la catedral de Granada a modo de arco
de triunfo.
El arco central albergaba la capilla mayor con
un retablo barroco construido por Manuel del Álamo a finales del siglo XVII e
imágenes de Bernardo de Mora de principios del siglo XVIII. En la calle
central, el sagrario y sobre ella Nuestra Señora de la Asunción y en las calles
laterales por sus tres cuerpos las imágenes san Pedro y San Pablo, santo
Domingo de Silos, san Sebastián, san Dionisio Areopagita y Santiago Apóstol. En
los arcos colaterales, en el del Evangelio cuadros de Juan Clímaco, san
Idelfonso y san Bernardo, luego San Fernando, y en el de la epístola, san Juan
Bautista, santo Domingo de Guzmán, san Julián. Todo ello separado en sus calles
por columnas salomónicas y un ático con la cruz en su interior,
TORRE DE CAMPANAS
La
torre de campanas, de planta prácticamente rectangular y de 41 metros de altura,
se alza mediante cuatros cuerpos que corresponde con la planta del templo, el
trascoro, la sala del reloj y la sala de campanas,
La Sala de Campanas, recientemente
restaurada en 1981 tras caerle un rayo que le afectó en los años cincuenta del
siglo pasado, se cubre con una bóveda de crucería abre por sus cuatro lados con
ochos huecos, para dos campanas cada uno. Actualmente hay cuatro , la María de
las Mercedes,(1699) de Juan Bautista de Mier, se encuentra deteriorada y se le
relaciona con la donación legendaria por
el dicho
Campana María me llano, /cien quintales de peso, / quien no me crea/ que
me coja al peso/, desde la Mota a las Cruces/, y de las Cruces a la Mota,) la de San Cristóbal (1933),de Antonio
Hontañón, Fernando de Venero, la de Santo Domingo de Silos(1746) , y están
jalonadas con pilastras toscanas y en las enjutas central
medallones en medio de una ornamentación de gárgolas y figuras salvajes.
Se distingue con unas molduras semejantes a las comentadas a las fechadas salvo
en el cuerpo superior que es un friso de discos con veneras, y se culmina con
un chapitel, bola, cruz y veleta. La
escalera de husillo adosada por la parte NE tiene 127 peldaños y se ilumina en
su interior por medio de troneras, algunas con simulados arcos de herradura y
con huellas de fuego de concentración en la fachada. A medio camino, se
encuentra la fecha de 1631 y en la cupulita que cierra el husillo la fecha de
1551, que coincide con la de la puerta de entrada de los pies de la iglesia,
con un atrevimiento de forma sesgada y con la leyenda acabose esta porta y con huellas de cartela. Otro acceso se adentra a través de la
escalera de caracol que sube al coro y trascoro, y de este último se abría una
entrada a mitad de la escalera de husillo. Esta escalera de caracol se
encuentra dentro de un Torreón almenado que albera en su interior un eje
espiral desde sobresalen alas peldaños de una sola pieza. Destacan en esta
escalera el angelote que cierra el eje, la cúpula gallonada muy esbelta, la
portada con arco carpanel y una cartela bilingüe de IHS, Iesus hominum Salvator, Jesús Salvador de s hombre y el anagrama gregio
XPS(Jristos). Las puertas de entradas al coro y trascoro son sencillas,
pero muestran una diferencia de estilo muy evidente entre su exterior de ambas
con veneras en el dintel y jambas y el acceso a l trascoro, lo que es muestra
de la huella de Lázaro de Velasco.
Por
encima de la sala de campanas, se eleva el chapitel, al que se acede por una
gatera o trampilla y es una pirámide retranqueada con ocho caras, por las que
le entra la luz a través de unas ventanas con adorno troncoconal. Encima del
chapitel se encuentra la bola, la veleta achatada y la cruz. Una barandilla da balaustras y escudos
protege su planta. Si descendemos hacia
la planta baja, se encuentra la Sala del Reloj, donde se colocó un reloj
legendario y debía estar relacionado con las campanas, doble de la inferior del
trascoro, porque los Reyes Católicos donaron esta campaña de la iglesia
primitiva para que se escuchar en todo su ruedo. Este reloj se mantuvo hasta
los años treinta del siglo XX. Con una
cubierta de bóveda nervada estrellada, se ilumina por medio de una ventana que
se asemeja a las saeteras. Se accede dese este recinto a la terraza del tejado
de la iglesia Mayor Abacial, por medio de una puerta y una escalinata en cuyo
trasdós epigrafiado con el anagrama de la firma de Lázaro de Velasco, la fecha
de 1577 y el texto latino Delecta mea et
ign…incompleto, que alude
versículo 7 del salmo 24, que dice DELICTA IUVENTUTIS MEÆ, ET IGNORANTIAS
MEAS NE MEMINERIS. SECUNDUM. En nuestra lengua romance, No te acuerdes de los pecados ni de
mis faltas de juventud…Y un peldaño más arriba una calavera con MENTO MORI.
Poco clásico y amoroso. Arrepentimiento, ACUÉRDATE
DE QUE TIENES QUE MORIR. En el interior de la sala, desde se observa una
gatera para introducir la cuerda de la campana, se ofrece una muestra de restos
del yacimiento de la Mota, así como paneles ilustrativos sobre el templo, sus
arquitectos y su desarrollo constructivo. En el trascoro, se ilumina por sus
cuatro paredes con una claraboya, una puerta de acceso al coro, otra
comunicando con la torre y una pequeña ventana que se orienta hasta el ala del
Evangelio, desde donde los músicos podían ver la entrada de los sacerdotes a
las ceremonias religiosas. Esta sala cuadrada se cubre con una bóveda octogonal
gallonada sobre trompas, que convierten a los tetramorfos en elementos
sustentantes., muy del gusto de influencia italiana de Lázaro de Velasco. Bajo
el trascoro, la capilla del baptisterio del Descendimiento
LA SACRISTÍA
Cuando regresó Ginés de su estancia
en tierras compostelanas se le adjudicó la sacristía, que compartió con Pedro
de Velasco en las trazas, y en cuya obra dio sus primeros pasos su sobrino Juan
de Aranda de Salazar y canteros famosos como Juan Roldán que años después
´intervinieron en la catedral de Jaén. Actualmente por la puerta de Galcerán se
accede al patio y en el rincón, donde se levantaba un cancel con una bóveda de
yeso, De forma cuadrada 8.1x7, de estilo clasicista, simple y austero albergaba
los arcones, y armarios de los ornamentos y vestiduras religiosas y en su suelo
se abre una trampa que aloja un aljibe utilizado como cripta funeraria. El
antiguo crucifijo de los Raxis se colocó en este lugar. Los lados de los muros
alojan arcos de medio punto, salvo el meridional que era lindero con las casas
capitulares y no se conserva. Los muros
este y oeste encierran otro arco menor de medio punto en forma de hornacina.
Todos los muros sustentaban una bóveda de medio cañón e ladrillo. Actualmente,
se exponen restos arqueológicos y algunos paneles informativos sobre la Abadía,
así como el arca municipal. Se celebran las bodas civiles den este recito y
actos protocolarios.





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