La plaza alta prácticamente desapareció , a partir de la llegada de los franceces (1809), y se conviritió en un lugar ruinoso, que incluso sirvió de trinchera en tiempos de guerras y no se recuperó hasta los años setenta del siglo XX, cuando se quitaron todos los escombros, se limpiaron los edificios y se reutilizaron para los festivales de España. En los ochenta se limpió totalmente, se levantó el muro de los franceses y, posteriormente, se construyó el escenario (años noventa) y casas de servicios en su lugar del anterior escenario, ajardinamiento (años dos mil), pavimentación de la plaza, excavación y puesta en valor de los bajos del palacio del alcaide y casa del corregidor. Pero quedan algunos vestigios de los siguientes edificios:
LA
CAPILLLA DE LOS CORREDORES.
En 1594 los escribanos y abogados fundaron una Cofradía de Nuestra Señora del Socorro para pobres de la Cárcel y otros penados, concedida por el prelado Maximiliano de Austria. Se llegó a ellos para capilla una tienda de los corredores que confinaban con cárcel, donde se diga misa todos los días de fiesta, para que la imagen que está fecha, desde la plaza se vea y desde la Casa de la Justicia. Se señaló la puerta desde donde corre de cimiento. La casa era el corredor de la plaza en las dos últimas ventanas arrimada a la Cárcel, de modo que se ordenó que se hiciera con decencia y se pusiera reja donde se oyera misa. colocó una capilla, dedicada a Nuestra Señora del Socorro, con una imagen comprada en Granada cuya hermandad fundaron los abogados y escribanos. Esta capilla comunicaba por medio de una reja con la cárcel para que pudieran oir misa todos los presos en los días de fiesta y se abría a la plaza para que pudiera ser vista por los vecinos de la ciudad fortificada. Nos parece de poca prestancia esta mansión para el cargo más significativo de la ciudad y representativo de la Corona.
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TIENDAS DEL CAÑUTO
Se hicieron varias
tiendas tajando los lugares en 1571, una de ellas solía emplearse de especería
de Martín Alonso (1571) y otras de pescadería. Hay restos s de esta bóveda de
cañón y de ladrillo con un remojadero.
HORNO
DE LA PLAZA
Junto
a la casa de los Méndez de Sotomayor, existía un horno de pan que se mantuvo
hasta la reforma de la Mota y solía ser arrendado como bien propio municipal.
TORRE
DEL PENDÓN
En 1544, se conocía esta torre como la torre de la
plaza alta y albergaba unas tiendas que se arrendaban. Debió coincidir con la
torre del Rey y del Postigo
CASA DEL TORIL
Junto a la Cárcel se ubicaba la Casa del Toril, donde se encerraban los toros para las fiestas ordinarias y extraordinarias.de toros y cañas de la plaza.
POZO
Entre
los pozos y aljibes de la Mota, se encuentra uno situado a la entrada de la
Torre de la Cárcel Real, de forma ovalada y revocado en sus paredes baja hasta
los pies de la torre por su parte interna dentro del Cerro. Quedó pronto inutilizado.
Hay noticias de que, en 1671, con motivo de una peste de langosta, esta fue
recogida en la casa de Francisco Brun y, en conformidad de los acuerdos del
cabildo se ordenó que con toda brevedad “se
saque y lleve y entierre en el Poço, que está inútil junto al pie de la Torre
de la Cárcel”
CASA DE ISABEL DE LEYBA
Junto
a la Casa de la Justicia, la casa de Isabel de Leiva, que se añadió a la de Leonor
de Sotomayor y, sirvió de convento de las monjas dominicas desde el año 1588
hasta el año 1601, precisamente el año cuando se bajaron al hospital de la
Veracruz. Un pedazo de esta casa se vendió a la de la Justicia para hacer su
cocina; no es extraño que en el otro trozo de casa se ubicaran las monjas
dominicas dentro de este recinto, pues la iniciativa partió de importantes
caballeros de la ciudad, alguno como Juan de Aranda llegó a donar seis mil
ducados para su fundación. Junto a unas peñas, una calle se abría junto a la
casa de Sancho de Aranda, toda ella de fachada de piedra, y además estaba el
hospital de los Monteses junto con la casa de Leonor Méndez de Sotomayor y la
casa del licenciado Gamboa, que provenía de los Padilla y pasó a Francisco
Cabrera, que estaba adosada a la Iglesia Mayor.
CASAS DE GONZALO DE
GAMBOA
Actualmente se conservan
parte de algunas bodegas y cimientos de estas casas que pertenecían a don
Gonzalo de Gamboa, emparentado con el alcalde y escritor Antonio López de
Gamboa y Eraso. En 1599, el ayuntamiento alcalaíno le compró su vivienda para
ampliar y ensanchar la plaza que se encontraba desproporcionada y muy angosta
de tal modo que pudiera servir como plaza de armas y de fiestas
extraordinarias. Costó la operación 600 ducados.
En la plaza, además estaba el
hospital de los Monteses junto con la casa de Leonor Méndez de Sotomayor y la
casa del licenciado Gamboa, que provenía de los Padilla y pasó a Francisco
Cabrera, esta casa adosada a la Iglesia Mayor.
Se encontraba en una esquina de la Plaza Alta, junto
con la Iglesia Mayor. La formaban varias casas y tiendas. pertenecía a la
familia de los Montes de la Isla, uno de los bandos de la ciudad, y se
encontraba en la plaza alta. Tras fallecer parte de esta rama, la que provenía
de Gonzalo de Monte- que fundó una capellanía y hospital-, por la línea de su
nieta Isabel Serrano de Sotomayor, mujer del doctor Villafañé, oidor de la Real
Chancillería, fue regentado por Juan de Aranda Figueroa En 1568, se convirtió
en lugar de hospitalidad de mujeres pobres, que eran recogidas por los patrones
de la capellanía, que fueron el canónigo Pedro de Aranda y posteriormente el
doctor Villafañé.
Posteriormente fueron casas de Pedro Fernández
de Alcaraz, casado con doña Felipa que estaba entroncada con el licenciado
Bonmar, que había recibido la donación.
y tenían casas principales y accesorias, que lindaban con dos calles de
la Mota.
Se componía de casa y hospital. Su fin primero
consistía en que recogiesen solamente a clérigos sacerdotes. Estas casas se
repararon en varias ocasiones y se valían de unas tiendas adosadas a ellas como
renta de entrada. Su fin primero consistía en que recogiesen solamente a
clérigos sacerdotes. Estas casas se repararon en varias ocasiones y se valían
de unas tiendas adosadas a ellas como renta de entrada. Poco a poco se
convirtió en lugar de hospitalidad de mujeres pobres, que eran recogidas por
los patrones de la capellanía, que fueron el canónigo Pedro de Aranda y posteriormente
el doctor Villafñé. Por el libro de censos de 1593, se pueden sacar las
siguientes conclusiones de la ciudad en 1593. Cerraban la plaza la pequeña casa
de hospital, mesón y tiendas que
formaban el hospital de San Bartolomé. Formaron
parte de la operación de ensanchar, embellecer y cuadrar la plaza, por lo que
se derrumbaron todas las edificaciones en 1600. Se pagaron con los arbitrios de
las tierras del impuesto de millones y con sus materiales se arregló la calzada
y calles de la plaza.
“Don francisco de Sotomayor, regidor
que, como bien consta a la ciudad, se hiço merced por el Rey Nuestro señor dar
facultad para poder arbitrar en las tierras, que se avían a arrendar para los millones para poder ensanchar y adornar la plaça de
esta fuerça, que tan gran necesidad tiene de ello y desempeñan los propios y, usando de ella, se an arrendado algunas
tierras para poder començar y, ay
caiydos, cantidad de dineros con que se
podría luego començar, suplica a esta ciudad respeto de la muncha necesidad que de ensanchar la plaça tiene y tan a la
mano las fiestas que se ven hacer por los casamientos de Rey Nuestro Señor, se dé
la orden para que se ponga en efecto cumpliendo con la voluntad y md, que a esta ciudad se le hiço”.
En 1600, tras el ensanche de la casas y derribo de la de Gonzalo de Valenzuela
y tiendas de los Hospitales quedó descubierto un lienzo de pared que caía sobre
dichos Hospitales y tiendas que son de Pedro Álvaro de Cabrera, en el que se
han abierto dos ventanas a la calle y se acordó hacer tiendas.
CASA DEL SACRISTAN
Actualmente,
la plaza alberga un edificio semisoterrado que sirve de zona de servicios y
ocupa la parte de la antigua Casa del Sacristán. Se adentran por las
inmediaciones de la portada principal de la Iglesia Mayor y un pequeño estanque
de agua finge una perspectiva espacial para proyectar al horizonte la vista
sobre las tierras de la frontera y Sierra Nevada. Actualmente no se corresponde
la antigua casa del sacristán con la parte ocupada, ya que dicho recinto se ha adaptado
para uso cultural: desde el escenario cultural de los antiguos festivales hasta
el actual de refrigeración en los meses de verano por el pequeño estanque. Las
paredes de recinto se adosan y comparten mural con lienzos de la fachada
meridional de la iglesia, en la que sobresalen la torrecilla de acceso al coro,
semicircular y coronada por merlones y almenas muy acorde con el recinto fortificado.
Los huecos de la capilla Santa Rosa enmarcan una nueva inscripción latina
alusiva a la llegada de la imagen de las Mercedes con motivo de su coronación
en 2015. Dentro de ella, se alberga la capilla bautismal, la puerta de acceso
es un arco de medio punto sencillo como la ventana adintelada.
EL ANTIGUO CLAUSTRO
La
antigua iglesia gótico-mudéjar tenía adosado un claustro, en torno al cual se
desarrollaron varias estancias, entre las que se conservan solamente una. A este recinto se accedía a través de la
puerta meridional y desde el pórtico sur que arranca de la Plaza Alta, formado
por dos arcos externos- uno de medio punto y otro ojival-, de planta cuadrada y
dimensiones parecidas a la sacristía y servía de lugar de reunión para los
acuerdos del cabildo eclesiástico. Actualmente, su nuevo pavimento encumbre una
serie de enterramientos completamente alineados y de forma rectangular junto
con una cripta funeraria de mayor amplitud, al mismo tiempo que la actual
iglesia renacentista ocupó una gran parte, al colocar encima de la zona oriental
una gran parte del claustro,
CAPILLA
DEL DEÁN E IGLESIA
Esta
capilla, como es típico de otras catedrales y conventos, era una de otras tantas
que pudieron ocupar los lados del claustro o patín. Ocupaba el lado meridional
del claustro y se abría a su patio con una bella portada renacentista que se le
atribuye a Jocobo Florentino. Dicha capilla fue levantada por la familia de los
Padilla, cuyo escudo aparece en su interior. Inició su construcción el abad Juan
Alonso de Chirino, deán de la catedral de Córdoba, de donde le viene el nombre,
y heredo su patronazgo el abad alcalaíno Pedro Gómez de Padilla que prosiguió
la construcción y fue finalizada por su familiar Diego Rodríguez de Padilla,
canónigo de la catedral de Sevilla Y le encargó a su sobrino Rodrigo de Ayora
que realizó en 1521 esta bella portada, verja de hierro u otros pormenores. Dos
arcos de medio punto son los antiguos arcos de enterramiento de las capellanías
de esta familia relacionada con los Padilla y Chirinos; sus armas pueden
contemplarse en sus escudos con los leones, lises y padillas. De planta
cuadrada, se ilumina con una ventana ojival de celosía pétrea. En su subsuelo
se encuentran las criptas, la estancia se cubre con una bóveda de crucería y se
accede con una portada que se encierra en un arco carpanel con baquetones circulares
en las jambas, roscas y adornos vegetales. Desde los capiteles se desarrolla un
arco conopial con rosetones.
SACRISTÍA
La
actual sacristía, remodelada recientemente por la Escuela de Taller de
Patrimonio, es el recinto donde se celebran los actos oficiales de protocolo y
bodas civiles. Fue obra diseñada por Ginés Martínez de Aranda y realizada en
los decenios segundo y tercero del siglo XVII por su grupo de canteros, entre
los que destacaban juan Roldán y Juan de Aranda Salazar, De plata cuadrada, a sus
muros se abren arcos de medio punto, con un sobrino. Actualmente conserva el
arca del ayuntamiento alcalaíno, y algunas muestras de capiteles de las mansiones
del a casa de la Mota.


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