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jueves, 5 de febrero de 2026

CONOCIENDO LA MOTA (VI). Las plaza alta hasta la actualidad. Otros edificios desaparecidos.

 La plaza alta prácticamente desapareció , a partir de  la llegada de los franceces (1809), y se conviritió en un lugar ruinoso, que incluso sirvió de trinchera en tiempos de guerras y no se recuperó hasta los años setenta del siglo XX, cuando se quitaron todos los escombros, se  limpiaron los  edificios y  se reutilizaron para los festivales de España. En los ochenta se limpió totalmente, se levantó el muro de los franceses y, posteriormente, se construyó el escenario (años noventa)  y casas de servicios   en su lugar  del anterior escenario, ajardinamiento (años dos mil), pavimentación de la plaza, excavación y puesta en valor de los bajos del palacio del alcaide y casa del corregidor. Pero quedan algunos vestigios de los siguientes edificios:  

 

  




LA CAPILLLA DE LOS CORREDORES.

 

En 1594 los escribanos y abogados fundaron una Cofradía de Nuestra Señora del Socorro para pobres de la Cárcel y otros penados, concedida por el prelado Maximiliano de Austria. Se llegó a ellos para capilla una tienda de los corredores que confinaban con cárcel, donde se diga misa todos los días de fiesta, para que la imagen que está fecha, desde la plaza se vea y desde la Casa de la Justicia. Se señaló la puerta desde donde corre de cimiento. La casa era el corredor de la plaza en las dos últimas ventanas arrimada a la Cárcel, de modo que se ordenó que se hiciera con decencia y se pusiera reja donde se oyera misa. colocó una capilla, dedicada a Nuestra Señora del Socorro, con una imagen comprada en Granada cuya hermandad fundaron los abogados y escribanos. Esta capilla comunicaba por medio de una reja con la cárcel para que pudieran oir misa todos los presos en los días de fiesta y se abría a la plaza para que pudiera ser vista por los vecinos de la ciudad fortificada.  Nos parece de poca prestancia esta mansión para el cargo más significativo de la ciudad y representativo de la Corona.


  

.           TIENDAS DEL CAÑUTO

Se hicieron varias tiendas tajando los lugares en 1571, una de ellas solía emplearse de especería de Martín Alonso (1571) y otras de pescadería. Hay restos s de esta bóveda de cañón y de ladrillo con un remojadero.

 

HORNO DE LA PLAZA

Junto a la casa de los Méndez de Sotomayor, existía un horno de pan que se mantuvo hasta la reforma de la Mota y solía ser arrendado como bien propio municipal. 

 

TORRE DEL PENDÓN 

 

En 1544, se conocía esta torre como la torre de la plaza alta y albergaba unas tiendas que se arrendaban. Debió coincidir con la torre del Rey y del Postigo 

 


 

CASA DEL TORIL

 

Junto a la Cárcel se ubicaba la Casa del Toril, donde se encerraban los toros para las fiestas ordinarias y extraordinarias.de toros y cañas de la plaza.

  

 

POZO

Entre los pozos y aljibes de la Mota, se encuentra uno situado a la entrada de la Torre de la Cárcel Real, de forma ovalada y revocado en sus paredes baja hasta los pies de la torre por su parte interna dentro del Cerro. Quedó pronto inutilizado. Hay noticias de que, en 1671, con motivo de una peste de langosta, esta fue recogida en la casa de Francisco Brun y, en conformidad de los acuerdos del cabildo se ordenó que con toda brevedad “se saque y lleve y entierre en el Poço, que está inútil junto al pie de la Torre de la Cárcel”

 

CASA DE ISABEL DE LEYBA

Junto a la Casa de la Justicia, la casa de Isabel de Leiva, que se añadió a la de Leonor de Sotomayor y, sirvió de convento de las monjas dominicas desde el año 1588 hasta el año 1601, precisamente el año cuando se bajaron al hospital de la Veracruz. Un pedazo de esta casa se vendió a la de la Justicia para hacer su cocina; no es extraño que en el otro trozo de casa se ubicaran las monjas dominicas dentro de este recinto, pues la iniciativa partió de importantes caballeros de la ciudad, alguno como Juan de Aranda llegó a donar seis mil ducados para su fundación. Junto a unas peñas, una calle se abría junto a la casa de Sancho de Aranda, toda ella de fachada de piedra, y además estaba el hospital de los Monteses junto con la casa de Leonor Méndez de Sotomayor y la casa del licenciado Gamboa, que provenía de los Padilla y pasó a Francisco Cabrera, que estaba adosada a la Iglesia Mayor.

 

CASAS DE GONZALO DE GAMBOA

 

Actualmente se conservan parte de algunas bodegas y cimientos de estas casas que pertenecían a don Gonzalo de Gamboa, emparentado con el alcalde y escritor Antonio López de Gamboa y Eraso. En 1599, el ayuntamiento alcalaíno le compró su vivienda para ampliar y ensanchar la plaza que se encontraba desproporcionada y muy angosta de tal modo que pudiera servir como plaza de armas y de fiestas extraordinarias. Costó la operación 600 ducados.

            CASAS Y HOSPITAL DE LOS MONTESES O DE SAN BARTOLOMÉ

En la plaza, además estaba el hospital de los Monteses junto con la casa de Leonor Méndez de Sotomayor y la casa del licenciado Gamboa, que provenía de los Padilla y pasó a Francisco Cabrera, esta casa adosada a la Iglesia Mayor.

Se encontraba en una esquina de la Plaza Alta, junto con la Iglesia Mayor. La formaban varias casas y tiendas. pertenecía a la familia de los Montes de la Isla, uno de los bandos de la ciudad, y se encontraba en la plaza alta. Tras fallecer parte de esta rama, la que provenía de Gonzalo de Monte- que fundó una capellanía y hospital-, por la línea de su nieta Isabel Serrano de Sotomayor, mujer del doctor Villafañé, oidor de la Real Chancillería, fue regentado por Juan de Aranda Figueroa En 1568, se convirtió en lugar de hospitalidad de mujeres pobres, que eran recogidas por los patrones de la capellanía, que fueron el canónigo Pedro de Aranda y posteriormente el doctor Villafañé.

 Posteriormente fueron casas de Pedro Fernández de Alcaraz, casado con doña Felipa que estaba entroncada con el licenciado Bonmar, que había recibido la donación.  y tenían casas principales y accesorias, que lindaban con dos calles de la Mota. 

Se componía de casa y hospital. Su fin primero consistía en que recogiesen solamente a clérigos sacerdotes. Estas casas se repararon en varias ocasiones y se valían de unas tiendas adosadas a ellas como renta de entrada. Su fin primero consistía en que recogiesen solamente a clérigos sacerdotes. Estas casas se repararon en varias ocasiones y se valían de unas tiendas adosadas a ellas como renta de entrada. Poco a poco se convirtió en lugar de hospitalidad de mujeres pobres, que eran recogidas por los patrones de la capellanía, que fueron el canónigo Pedro de Aranda y posteriormente el doctor Villafñé. Por el libro de censos de 1593, se pueden sacar las siguientes conclusiones de la ciudad en 1593. Cerraban la plaza la pequeña casa de hospital, mesón   y tiendas que formaban el hospital de San Bartolomé.  Formaron parte de la operación de ensanchar, embellecer y cuadrar la plaza, por lo que se derrumbaron todas las edificaciones en 1600. Se pagaron con los arbitrios de las tierras del impuesto de millones y con sus materiales se arregló la calzada y calles de la plaza.

 

Don francisco de Sotomayor, regidor que, como bien consta a la ciudad, se hiço merced por el Rey Nuestro señor dar facultad para poder arbitrar en las tierras, que se avían a arrendar  para los millones  para poder ensanchar y adornar la plaça de esta fuerça, que tan gran necesidad tiene de ello y desempeñan los propios  y, usando de ella, se an arrendado algunas tierras para poder començar  y, ay caiydos,  cantidad de dineros con que se podría luego començar, suplica a esta ciudad respeto de la muncha necesidad  que de ensanchar la plaça tiene y tan a la mano las fiestas que se ven hacer por los casamientos de Rey Nuestro Señor, se dé la orden para que se ponga en efecto cumpliendo con la voluntad  y md, que a esta ciudad se le hiço”. En 1600, tras el ensanche de la casas y derribo de la de Gonzalo de Valenzuela y tiendas de los Hospitales quedó descubierto un lienzo de pared que caía sobre dichos Hospitales y tiendas que son de Pedro Álvaro de Cabrera, en el que se han abierto dos ventanas a la calle y se acordó hacer tiendas.  

CASA DEL SACRISTAN

 

Actualmente, la plaza alberga un edificio semisoterrado que sirve de zona de servicios y ocupa la parte de la antigua Casa del Sacristán. Se adentran por las inmediaciones de la portada principal de la Iglesia Mayor y un pequeño estanque de agua finge una perspectiva espacial para proyectar al horizonte la vista sobre las tierras de la frontera y Sierra Nevada. Actualmente no se corresponde la antigua casa del sacristán con la parte ocupada, ya que dicho recinto se ha adaptado para uso cultural: desde el escenario cultural de los antiguos festivales hasta el actual de refrigeración en los meses de verano por el pequeño estanque. Las paredes de recinto se adosan y comparten mural con lienzos de la fachada meridional de la iglesia, en la que sobresalen la torrecilla de acceso al coro, semicircular y coronada por merlones y almenas muy acorde con el recinto fortificado. Los huecos de la capilla Santa Rosa enmarcan una nueva inscripción latina alusiva a la llegada de la imagen de las Mercedes con motivo de su coronación en 2015. Dentro de ella, se alberga la capilla bautismal, la puerta de acceso es un arco de medio punto sencillo como la ventana adintelada.

 

EL ANTIGUO CLAUSTRO

                                                                                         

La antigua iglesia gótico-mudéjar tenía adosado un claustro, en torno al cual se desarrollaron varias estancias, entre las que se conservan solamente una.   A este recinto se accedía a través de la puerta meridional y desde el pórtico sur que arranca de la Plaza Alta, formado por dos arcos externos- uno de medio punto y otro ojival-, de planta cuadrada y dimensiones parecidas a la sacristía y servía de lugar de reunión para los acuerdos del cabildo eclesiástico. Actualmente, su nuevo pavimento encumbre una serie de enterramientos completamente alineados y de forma rectangular junto con una cripta funeraria de mayor amplitud, al mismo tiempo que la actual iglesia renacentista ocupó una gran parte, al colocar encima de la zona oriental una gran parte del claustro,  

CAPILLA DEL DEÁN E IGLESIA

Esta capilla, como es típico de otras catedrales y conventos, era una de otras tantas que pudieron ocupar los lados del claustro o patín. Ocupaba el lado meridional del claustro y se abría a su patio con una bella portada renacentista que se le atribuye a Jocobo Florentino. Dicha capilla fue levantada por la familia de los Padilla, cuyo escudo aparece en su interior. Inició su construcción el abad Juan Alonso de Chirino, deán de la catedral de Córdoba, de donde le viene el nombre, y heredo su patronazgo el abad alcalaíno Pedro Gómez de Padilla que prosiguió la construcción y fue finalizada por su familiar Diego Rodríguez de Padilla, canónigo de la catedral de Sevilla Y le encargó a su sobrino Rodrigo de Ayora que realizó en 1521 esta bella portada, verja de hierro u otros pormenores. Dos arcos de medio punto son los antiguos arcos de enterramiento de las capellanías de esta familia relacionada con los Padilla y Chirinos; sus armas pueden contemplarse en sus escudos con los leones, lises y padillas. De planta cuadrada, se ilumina con una ventana ojival de celosía pétrea. En su subsuelo se encuentran las criptas, la estancia se cubre con una bóveda de crucería y se accede con una portada que se encierra en un arco carpanel con baquetones circulares en las jambas, roscas y adornos vegetales. Desde los capiteles se desarrolla un arco conopial con rosetones.  

SACRISTÍA

La actual sacristía, remodelada recientemente por la Escuela de Taller de Patrimonio, es el recinto donde se celebran los actos oficiales de protocolo y bodas civiles. Fue obra diseñada por Ginés Martínez de Aranda y realizada en los decenios segundo y tercero del siglo XVII por su grupo de canteros, entre los que destacaban juan Roldán y Juan de Aranda Salazar, De plata cuadrada, a sus muros se abren arcos de medio punto, con un sobrino. Actualmente conserva el arca del ayuntamiento alcalaíno, y algunas muestras de capiteles de las mansiones del a casa de la Mota.

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