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sábado, 15 de septiembre de 2012

MI HOMENAJE A LOS PROFESORES


 

 

                        Por septiembre, comienza el año agrícola, los agricultores  abordan muchas tareas que posteriormente darán su fruto en  la estación estival  y van anotando en su peculiar calendario, confrontado con el zaragozano, los aciertos y desaciertos de las previsiones de la cabañuelas de agosto;  otros muchos colectivos también principian  su periplo laboral, así lo hace el mundo político con el nuevo periodo de sesiones; no olvidemos tampoco  que el año religioso emprende su correspondiente  ciclo  litúrgico  y pastoral por estas fechas. Pero, por encima de todos  estos  grupos humanos, es la escuela la que ocupa, en estas fechas,  el primer plano de  todos los rincones de España. Además, este macrogrupo abarca  todas las edades: los  niños que se integran en los estudios primarios; los adolescentes que cambian de  ciclo con la ESO  o continúan el Bachillerato y los Ciclos Medios Formativos; los jóvenes, y los no tan jóvenes ( porque debemos referirnos a los que ingresan ya edad madura en la UNED, Escuelas de Idiomas,…) que se integran en el mundo universitario; e, incluso ,se cierra el ciclo vital con los adultos , ya que, afortunadamente, con esta enseñanza se  ha conseguido exterminar el analfabetismo que  campeó por mucho tiempo en nuestra comarca.

Muchos factores y personas integran el  sistema educativo, y es imposible detenerse en cada uno de ellos para que funcione a la perfección. Pero es una realidad que ya no se frecuentan las tristes noticias de los primeros días de curso, en las que se multiplicaban los incidentes y adversidades. La ratio suele cubrirse con un  número adecuado en muchos rincones  de nuestra comarca; incluso, no encontramos con  muchas aulas  del núcleo rural en las que  la relación de alumno/profesor es casi idílica e ideal  para alcanzar los mejores resultados.  Por otro lado, si nos fijamos en los centros escolares, ya no se producen aquellos desplazamientos forzosos a un macrocentro escolar de ámbito comarcal sino que la enseñanza  suele estar muy cercana  a la vivienda de los escolares (fijémonos en muchos colegios de las aldeas, donde pueden impartirse todo el ciclo de estudios primarios y no digamos en la localidad con su amplio abanico de opciones desde los  estudios  de bachillerato  hasta la Escuela Secundaria de Adultos o de Idiomas sin hacer referencia a la enseñanza no reglada). Dejemos atrás los aspectos ambientales de los centros, los recursos humanos y materiales…que siempre serán pocos con relación al avance de la tecnología y a las apetencias racionales de la sociedad.

Dicho esto, en este principio de curso,  el profesor (maestro, docente, monitor…) juega un papel fundamental  y, en estos tiempos de carencias y recortes  es digno de revalorizarlo  con todas nuestras fuerzas. Hay y podrían darse muchas razones. Pues, en su persona, se centran, a veces, los ataques más furibundos, cuando es  el  que suele estar más tiempo con los alumnos a lo largo del día si restamos el  tiempo del sueño y ocio ( por cierto, a veces excesivo).  Con su auctoritas reconocida por sus discípulos,  es la figura que logra transformar al alumnado para que en el futuro alcance, gracias a su periodo formativo, los objetivos que se proponga en la vida. Por eso es el momento, que esta auctoritas no se deteriore en modo alguno y, cada vez  más, se  le  reconozca. Simplemente,  debe servir de pauta que se haga   a la altura del respeto que debe existir entre los miembros de la familia y eso se consigue  mediante el apoyo total de los padres de sus alumnos al maestro de sus hijos. De este modo, en tiempos de crisis, al menos lograremos que  suplamos con los valores morales lo que no le aportan y restan las carencias socioeconómicas del funesto momento.

 

domingo, 26 de agosto de 2012

EL RESCATE


 

 

            Tal vez me encuentro deformado profesionalmente e influido en demasía por  la investigación histórica y el término rescate me sugiere una situación bastante penosa. Por un lado, siempre he encontrado que las víctimas de un rescate eran unas personas normales, que caían bajo las garras del enemigo  y se veían sometidos bajo el dominio del nuevo patrón  a la categoría más ínfima que puede caer el ser humano: la esclavitud.  Por  otro lado,  el motivo desencadenante  de esta usurpación de la dignidad humana consistía en  un acto de violencia, ya sea una guerra programada, ya un  acto  de guerrilla o terrorismo,  en el que los más poderosos se imponían a otros  por medio de la  victoria  en una batalla o  por actividades de pillaje. La mayoría de los hombres, por lo tanto, caían, y se convertían en esclavos, por las ansias de poder en una disputa programada, pero también,  hasta los seres  más pacíficos del mundo quedaron enjaulados como presa de botín, mientras laboraban sus campos en tierras de paz o  de nadie( e, incluso, los hubo muy alejados del frente de batalla). En muchas ocasiones, durante la esclavitud indeseada e impuesta por la violencia,  vivieron en mazmorras insalubres, apenas les dieron comida,  los sometieron al trabajo sin recompensa y con los grilletes en sus manos y pies, los torturaron al antojo y capricho de los nuevos amos, no encontraron luz alguna par salir de aquel túnel totalmente oscurecido por el  destino de una adversidad, no buscada por ellos, sino impuesta por  sus gobernantes. Aquellos hombres no encontraron otra salida que renunciar  de su patria, sus creencias  y sus ideas,  y hacerse vasallos del nuevo destino si querían conseguir alguna esperanza de vida; los menos se encontraban favorecidos por la tómbola de la suerte, que se llamaba el rescate ( por eso se lo suplicaban a la divinidad y a la corte celestial) y, fueron  también machismos menos los que  consiguieron una fuerte suma de dinero para pagar la vuelta a su anterior situación de vecinos libres, porque en aquel tiempo no había ciudadanos, sino vasallos.

            La historia nos puede ilustrar, en nuestra comarca de la Sierra Sur, de muchos esclavos cristianos en el reino musulmán de Granada y a la inversa musulmanes en los reinos castellanos; podemos sacar a la luz algunos actos de rescate y de personas que asumían el riesgo de rescatar o de aportar los fondos para el rescate ( por cierto, estos eran los menos; a lo más, algunos  conciertos, constituciones y tratados de paz entre los pueblos lograban mayores éxitos de liberación  que los particulares por su cuenta).

            Y, sin darnos cuenta con el relato histórico, hemos comprendido lo que significa el rescate. Pues, vivimos una guerra económica y financiera que se ha desorbitado y se ha lanzado inmisericordemente contra toda la humanidad, una guerrilla de continuos asaltadores de los bolsillos ajenos  por medio de las bombas de mano de las primas de riego y unos terroristas de la usura sin límite alguno y sin compasión ni solidaridad alguna. Además, han creado un nuevo tipo de esclavitud, sin grillete ni mazmorras, que ha convertido al hombre en partículas insignificantes de los agujeros negros, sin capacidad de decisión ni libertad y a un paso de vivir de las migajas del festín de las manos poderosas. En esta situación tan  trágica,  y habiendo perdido todo lo que nos ha aportado el estado de bienestar, no es imposible imaginarnos cómo poder conseguir el rescate en forma del maná del cielo que se nos presenta en los medios de comunicación. En  la antigüedad, se encomendaban a la divinidad, por nuestras tierras a Santa María y a Santo Domingo; pero ahora, imbuidos en una gran carga de agnosticismo y de increencia, será difícil abrir una puerta de rescate sin  monjes redentoristas, a no ser que los Estados firmen auténticos tratados de paz y de solidaridad para no dejar caer a sus ciudadanos en la esclavitud y en el duro trago del rescate.       

 

jueves, 23 de agosto de 2012

ESTAMOS HARTOS


                        ESTAMOS HARTOS

           

            Estamos hartos de levantarnos todas las mañanas  y desayunar con las cansinas noticias de las primas de riesgo y de las bajadas y subidas de la bolsa. Estamos sobresaturados de merendar con un criticismo feroz y absurdo en email, faceboock y twiter que no conduce a ninguna parte ni dan solución alguna, estamos muy cabreados de que, al atardecer, no se vea otra salida que el negro túnel del puro recorte, el paro desorbitante y la falta de ilusión para las nuevas generaciones  tan preparadas y desesperanzadas al límite; no queremos acostarnos con la visión pesimista de una sociedad sin salida, sin objetivos y sin cambio alguno de un sistema improductivo y falto de  innovación  hasta que les plazca a los señores de las encuestas del FMI o de las agencias evaluadoras.( Por cierto, ninguna española ni europea).

            Ha llegado el momento de aunarnos todos, dejad atrás las inquinas  absurdas de confrontación de florete, las lanzas envenenadas de resentimientos y rencores, los puñales traicioneros de reminiscencias absurdas del pasado  y los juegos de caña de pura exhibición inane y  caballeresca; pues no crean sino malestar, desasosiego y falta de ilusión al personal- por cierto con los nervios a flor de piel-.  Debemos concienciarnos en el nacimiento de una nueva sociedad, en la  que hombre prime sobre el capital y para ello debemos dejar al lado todo  tipo de dominación absurda de un hombre sobre otro, sea económica, social o política. Debemos reconsiderar nuestros valores,  no consiste todo en basarlo en el tener, porque puede acontecer  que nos suceda lo que ha llegado en estos últimos años; hay que ser antes que estar; hay que trabajar por la colectividad y por la solidaridad más que por el egoísmo personal. Pues aquí no hay minas de oro ni un Midas que pueda repartirnos riquezas a todos; aquí el trabajo debe ser emprendido por todos.

            Es también el momento de la cultura, la formación y el ejercicio de los valores que parecían olvidados; no podemos tirar por la borda el humanismo frente a  la pura ciencia y al frío materialismo. Si cada uno se considera hombre, y le adjunta su visión particular de ser y estar como hombre, de seguro que sobran los ataques del capitalismo  imperante, y el bombardeo de la publicidad de lo efímero y artificial. Debemos  prepararnos por una nueva era;  si el capitalismo no permite la sociedad del bienestar ni las conquistas de la dependencia, debemos mantenerla con las  muestras vivas  de solidaridad, la presencia activa del voluntariado y el sacrificio en favor de los más débiles. Si lo hacemos, saldremos ganando todos y no caeremos en fórmulas obsoletas y absurdas que nos convierten en los sísifos de turno. Por eso, la  cultura  y la  educación deben ocupar el lugar de la insolidaridad y una economía de la corresponsabilidad deben dejar paso a  ser juguetes del puro juego financiero. Pero, siempre con el ojo avizor, para que no se aprovechen  los mismos de siempre., los que apuestan muy poco  y siempre se llevan los máximos beneficios.

            Ha pasado Etnosur, los festivales y las fiestas patronales, todo ha sido ocio  creativo que nos ha hecho reflexionar que, con pocos medios y recursos, se pueden alcanzar muchas cosas y se engrandecen con la participación colectiva. Menos mal que ya (a estas alturas mangas verdes) la critica no se centra en  los debates xenófobos de Etnosur, ni  en la falta de contratación de los artistas famosos del momento actual ni  en la prodigalidad y derroche de  los fuegos  artificiales  preparados por del hermano mayor del año. Nos hemos quedado en medio del turno de la ruleta de un destiño que solo podemos cambiar todos  en común con una nueva visión d un hombre solidario en una economía corresponsable y con el compromiso de la participación  colectiva  (absurdo es  jugar a artificios  de juegos de caña, porque  ha pasado ya el tiempo de las fiestas medievales   y eso que en este verano han corrido varias serpientes de verano).

 

martes, 21 de agosto de 2012

LA DESPEDIDA DE CARLOS HINOJOSA DEL INSTITUTO ANDALUZ DE LA JUVENTUD





Carlos en una intervención del Congreso Provincial

            Muchas personas han tenido la suerte de participar en la gestión de la vida de la polis a través de los cargos de concejales, alcaldes pedáneos o, simplemente, como ciudadanos activos. A otros les tocó la suerte, en nuestra comarca de la Sierra Sur, de alcanzar otros puestos con una perspectiva superior en los entes provinciales como diputados o parlamentarios; pero, en la labor ejecutiva, hasta ahora eran muy pocos los que habían alcanzado el cargo de delegados de la Junta de Andalucía. Sin embargo,  refiriéndonos a la provincia de Jaén parece que,  en la Sierra Sur y en los últimos años ha surgido  una escuela de hombres responsabilizados en la  buena gestión  de la colectividad. Uno de  los pasos de este  currículo público  en los que un alcalaíno jugó un papel fundamental fue el caso de Felipe López en la Diputación Provincial. Pero no quedó este  en un caso aislado sino que surgió una nueva generación que tuvo el privilegio de ejercitarse en el ámbito de la juventud de Jaén.  Se creó como una nueva generación de personas dedicadas al servicvio de la comunidad. 
 Carlos Hinojosa Hidalgo trabajó en sus primeros años,  en el  sector del voluntariado provincial y, hace unos días,  ha finalizado su etapa como representante del Instituto Andaluz de la Juventud de nuestra provincia. Es un ejemplo del  joven que se compromete, con ahínco y  desde su madurez, en luchar por la promoción de los jóvenes; y en la comarca de la Sierra Sur, un testimonio de esas personas que recorren, a la usanza del cursus honorum ,  cargos y puestos orgánicos y gubernamentales con plena dedicación y espíritu de sacrifico para avanzar en la integración de la juventud en este mundo difícil de la polis. Pues, actualmente es muy fácil coger la pluma, escribir un twiter anónimo  o verter en un mensaje de facebock improperios contra la honradez de muchas personas, sin dar ni siquiera la oportunidad de defensa. Algunos, sin dar un palo al agua, se dedican a intoxicar un ambiente en el  que todos deberíamos  luchar  por su regeneración. Al menos, espero que se me permita dar testimonio de esa entrega diaria que este alcalaíno ha desarrollado entre los jóvenes jiennenses, sin acritud ni rencor. Y desde la veteranía de ser cauce y no el agua que se va a la mar, en el sentido de  los que afirmaba  el pintor Pablo Picasso:  “El camino de la juventud lleva toda una vida”.



No me lleva a escribirte estas líneas ningún tipo de adulación ni lisonja hacia su persona; tan sólo profundo agradecimiento porque lo he comprobado y he constatado  que has sabido innovar y entregarte a estas nobles causas como son el voluntariado o  el asociacionismo, en este caso juvenil:  y no sólo es fiable mi testimonio sino que muchos adolescentes pueden dar fe de los numerosos encuentros que has mantenido  a los largo de las tierras de Santo Reino ( primero lo hiciste con las ONG y los Voluntarios); luego con los numerosos grupos que participaron en las  programaciones de este Instituto Andaluz; nunca caíste en desánimo y la carretera te llevó a los rincones más recónditos de la provincia de Jaén en cursos de formación , encuentros de cantautores, campos de trabajo, cursillos de promoción social, medioambiental…Tu reloj se quedó parado en muchas ocasiones para atender a las personas con las que compartías, como un compañero más, muchas de las actividades en el pueblo más escondido de esta provincia,  sin importarte  que fuera ayuntamiento de segunda, de tercera o de cuarta o juventud rural o urbana.  Estoy  seguro con Francisco de Quevedo que “lo que en la juventud se aprende, toda la vida dura”. De sobra, con tu buen hacer has puesto los cimientos firmes de  un buen hombre dedicado al servicio de los demás. Por eso, ante los que siembran la cizaña en el rico campo de tu trabajo de mies del futuro, pelillos a la mar.

sábado, 28 de julio de 2012

ENTRE OCIO Y NEGOCIO








Dos coordenadas básicas definen la vida de las personas y de las sociedades de tal modo que todo se resume en el ocio y el negocio. Pasemos por alto, la locución latina del “panem et circenses” tan manoseada por los críticos de turno  para restregarlo en la cara de tantas personas  que  no han tenido otra posibilidad que encontrar un puesto de trabajo y verse sumidos en  la cresta de la ola del dormición futbolera , y tomemos estos dos  términos de origen latino para comprender las biografías de muchas personas y su relación con la vida pública y privada. Creo que fue Cicerón el que mejor definió estos dos conceptos,

Por un lado el ocio( otium) implicaba la definición de un  término abstracto, que  tenía una variedad de significados, incluyendo el tiempo en el que una persona puede disfrutar de comer, jugar, descansar de los esfuerzos, dedicarse a  la contemplación y a la actividad académica. Pero, hay quien lo lleva al terrero intimista y privado para apartarse de la vida pública; otros, incluso, lo consideran simplemente como un momento específico del periplo vital, algo esporádico, en el que individuo queda  apartado del diario trajineo; nos quedamos con el autor clásico que lo ejemplifica en las  muchas maneras que hay de  ejercer el otium. Pues, si nos fijamos en su tratado  De Oratore, lo define desde el paso a la edad de jubilación a llevar a cabo  lo contrario de las actividades diarias del labor improbus, o sea  jugar a la pelota , ya descubierta en aquellos años de la república romana-, o  practicar  otros  juegos como  de dados ; pero lo eleva a un terreno mucho más sublime, cuando aplica el ocio al ejercicio de actividades sublimes del espíritu- escribir libros, reflexionar sobre la filosofía, la política, la literatura, y, lo  ampliaríamos, actualmente,  en la reflexión sobre  todos los campos del saber para beneficio de la comunidad.

Por otro lado, el negocio (negotium) supone una negación (nec otium, lo que no es ocio) el trabajo ímprobo, la labor diaria física o intelectual, el yunque y la pluma, el sudor y el insomnio, el desgaste y la  fuerza. Para Cicerón, esto involucraba  tanto al ejercicio de un soldado en la guerra o de un campesino en su tarea o jornal diario, como  también la actividad del edil de turno trabajando por la ciudad o el abogado que se subía la tribuna del foro.

Está claro que estas dos formas de entender la vida por  los pueblos antiguos supusieron un progreso de la humanidad. No solamente, con el mundo del trabajo o negocio  se levantó la Roma Imperial a través de sus legiones romanas, sino que con los escritos y estudios  de los grandes pensadores se hicieron las ciudades más racionales; se descubrieron grandes inventos del progreso de la humanidad y se perfeccionó la sociedad a través de los tratados filosófico-políticos.

En nuestra sociedad, acontece que, a veces,  no sabemos distinguir entre el ocio y el negocio… Y queremos llevarlo todo a las rueda del molino del negocio, puro y duro, del la usura y del interés consumista; hemos abandonado la sublime labor del espíritu que crea utopías para una sociedad mejor. Por eso, lo que era una fiesta de convivencia y de encuentro se transforma, de sopetón, en un campo  de  aprovechamiento económico de los oportunistas del momento. Menos mal que todavía hay organizadores que saben reflexionar sobre  estos dos conceptos. Lo  vemos claro en el encuentro alcalaíno  de  ETNOSUR, que se encuadra dentro de un buen aprovechamiento de todos los terrenos del ocio : desde  lo lúdico-juegos populares, con la canción, circo, danza, …hasta el disfrute de la intelectualidad acercándonos a personas que nos aportan nuevas formas de entender la sociedad ajena al neoliberalismo actual y comprometidas con el progreso, el voluntariado y el desarrollo sostenible. Es un ejemplo  y una manera de entender el cultivo del ocio gracias al negocio voluntarista de otras muchas personas y al compromiso de las instituciones para  organizar actividades que se apartan de lo que es común  y corriente , a saber  el negocio consumista  que se ha comido al ocio; el botellón que se ha comido al canto colectivo, la orgía dionisiaca al  desarrollo apolíneo de la creación artística. .En esa línea, muchos eventos actuales deben perfeccionarse, purificándose de los que solo ven con el ojo del negocio de la gula y la usura. 


domingo, 15 de julio de 2012

ANTONIO SERRANO SÁNCHEZ





Hay géneros de la alimentación, que, por cierto, desconciertan a los propios vecinos cuando los solicitan en una ciudad distinta a la suya. Pues cambian de la denominación  usual de un lugar a otro.   Si se acude a Alcalá la Real, de seguro que no le darían nada, en el caso de que se pida en un desayuno con una ración de tejeringos (Y, eso, que aquí no se expanden al peso). Probablemente la norma del lenguaje ha cribado este término tan extraño y  poco apropiado a la hora de desayunar cuando uno se encuentra entre sueños. Sin embargo, si pide chocolate con tallos, no le ofrecerán nada floral. Una buena ración de churros aparecerá sobre el mostrador en un rincón de la calle Prudencia Ratia, en el establecimiento de Antonio Serrano, Desgraciadamente, una sola vez suelo acudir al mes, por eso del colesterol y los malditos  achaques hepáticos y biliosos,  y denoto que falta algo  o alguien en esta buñolería. Alguien con el que mantenía una cordial conversación, siempre que pasaba por este sitio que huele a aceite quemado  y chocolate caliente. Me refiero a su antiguo propietario Antonio Serrano. Una persona encantadora, que pasó por la vida con su porte  machadiano del mundo rural andaluz, muy lejos del petulante don Guido. Era un autodidacta, con los estudios básicos, pero siempre pensando en el progreso, sabiendo distinguir la paja del trigo en la revueltas del  momento histórico (desgraciadamente, abundantes en estos sus últimos años)  y manteniendo la mesura en medio de la  tormenta pasajera, porque era consciente de que daría paso a un  cielo azul  y sereno, como siempre ocurre en  la mayoría de los días de esta ciudad de Alcalá la Real.

Entre sus conversaciones conmigo, no me faltaba nunca la referencia a su  estancia en Suiza; y me aludía a la experiencia adquirida en la emigración al pasar por  varios oficios de la  electricidad hasta la jardinería luchando por sus hijos y su  familia, lejos de Alcalá en aquellas frías tierras. Durante el transcurso de varias décadas de emigrante, a Antonio  se le forjó  un espíritu europeo, que le daba un porte especial y experto en sabiduría popular, que  cualquiera lo confundiría con un centroeuropeo  si no se  conocieran sus apellidos tan españoles, Serrano y Sánchez. Además su pose, su ánimo  y su manera de ser  no se inmutaban cuando escuchaba  críticas vanas o comentarios sin fundamento sobre la pasajera realidad, pues  le gustaba fundamentarse y apoyarse en sólidos razonamientos. En voz baja, solía  comentarme la noticia diaria  de un ideario independiente nacional, del que era siempre su cotidiano lector. Nunca se amilanaba ni se espantaba ante los que no ven más allá de un metro de su vista. Siempre, se ponía a favor del  lado progresista  en las  actuaciones del bien común y democrático  al compararlo con otras épocas. Era un demócrata de los pies a la cabeza, incluso en los momentos más malos de la vida española.

Antonio labraba su huerto y sus tierras, estaba orgulloso de los productos que sacaba de ellas. No sé con seguridad, pero me refería  siempre  con ardor rural  por la calidad de sus aceitunas, su productos de secano y algunas que otra fruta. Eran fruto de sus manos callosas y del sudor a golpe de azada y  del sacrificio de la inversión de sus años en el extranjero. De seguro que su espíritu vaga por aquellas tierras de la Fuente el Soto en medio de tantas satisfacciones que le dio la tierra que conquistó y adquirió con tanto esfuerzo y dificultades.

A su regreso, su vigor inquieto le llevó a montar una churrería de barrio, donde no faltaba ni falta  la prensa de papel  diaria y donde los vecinos suelen convertirla  en el  centro de las primeras noticias matutinas y de muchos aldeanos de la comarca de la Sierra Sur. Allí te atienden  casi todos los miembros de su familia,  las dos  Encarna,  su esposa e  hija,  su hijo Antonio; a veces nos topamos con sus nietos Vanesa y Lucas e incluso le ayudan algunas sobrinas. Todos han compartido con un sentimiento de resignación senequiano la muerte de Antonio en un momento de que podía haberse prolongado hasta el cenit de la profunda  senectud.

Durante estos días, se celebran las fiestas de la Asociación de Vecinos de la Huerta de Capuchinos/ los Sauces Verdes,  de la que el era miembro y  siempre acudía a la cita mientras sus fuerzas se lo permitieron.  Por eso queremos rendirle este pequeño  homenaje de asociado, porque siempre cooperó en la manera de lo posible con ellas. Y nos vienen a la memoria  estos versos de agradecimiento cambiando algunas palabras de un célebre poeta andaluz: “¡Y cómo aquella ausencia en una cita, /bajo los sauces que en julio dora,/ del fondo de mi historia resucita! “

sábado, 7 de julio de 2012

EL ASOCIACIONISMO






Proliferan las asociaciones en nuestra comarca. Las hay en los más diversos ámbitos: desde el grupo de Coches Antiguos hasta las que ofrecen el grado más alto de voluntariedad como las de enfermedades raras. Todas ellas se caracterizan por un grupo de personas que se comprometen en poner sus horas de ocio en favor de los demás  en los distintos campos de la convivencia, participación y lucha por los demás. Si nos remontáramos a los primeros años de la democracia, se puso de moda en muchas ciudades las asociaciones de vecinos: nos es que proliferaran mucho  en nuestra ciudad, pero fueron una manera de integrarse los vecinos de los distintos colorees o sin colores  políticos en favor de su vecindad (me viene a la mente la fuerza con que nació la de san José Obrero en el barrio de Iberoamérica o el mantenimiento de la del barrio de la Tejuela). Estas asociaciones, junto con las comisiones de las aldeas,  han reivindicado mejoras y necesidades  del barrio y aldea  al mismo tiempo que han colaborado y colaboran con  la comunidad a la hora de resolver  problemas de su entorno ( como los servicios básico de luz, agua, electricidad, teléfono o  simplemente en la organización de las fiestas y cultura de su vecindad); también  pueden dar un paso hacia adelante  en otros campos  como el medioambiente, sanidad o la convivencia ciudadana. En este punto, apoyamos el mundo asociativo a  la Concejalía de Participación Ciudadana que nos ha integrado en la  coordinadora de asociaciones y aplaudimos con mucho agrado al Distrito Sanitario  al integrarnos en la Junta de Sanidad, a la que hemos asistido a  todas las reuniones las asociaciones actuales- Santa Ana, Ribera, Tej¡uela y Capuchinos. Es verdad que  es diferente la problemática de los barrios y aldeas, pero la participación de las asociaciones significa que  coadyuvan en  la intercomunicación  y en la resolución  favorable de los problemas- pueden ser de gran envergadura como  inundaciones o de otra índole como  asfaltado, ruidos y  señalización del tráfico-. Pero, sin duda es la ocasión para que se inicie el proceso por las  autoridades locales; incluso nuestra presencia puede ser muy fructífera  como en  el desarrollo del  Plan Estratégico de la Ciudad. Un peldaño  más consiste en una proyección de extender la  cultura entre sus asociados intercambiando visitas con ciudades y  entidades de su entorno municipal., como ha sido la experiencia de la asociación “Huerta de Capuchinos” visitando  las aldeas nororientales  o  la Sevilla de Montañés, Bética Romana, y Soria. A través de dichos contactos, se intercambian  proyectos, se comparten  propuestas y  se sugieren consejos para hacer más activa la asociación sin olvidar  el  disfrute de las variedades de nuestra tierra; de ahí  que sigamos creyendo en que “las asociaciones de vecinos son  la segunda célula social tras la entidad familiar, ya que, en nuestros tiempos, son  fundamentales y deben ocupar un espacio importante en el desarrollo y progreso de la vida de los municipios,