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viernes, 27 de diciembre de 2024

LA PUERTA DE MARTÍN RUIZ














 


Desde mediados del siglo XVI, se llamaba a  la puerta junto a la muralla que daba a la Cusesta de Cambrón, PUERTA DE MARTÍN RUIZ, por vivir cerca el vecino Martín Ruiz Nieto. Debió ser una puerta bajo una torre, como hemos encontrado en algunas viviendas adosadas en el siglo XVII, Propiedad de Francisco de Quesada  que arrendaba a Juan Rodríguez de la Rosa, adosadas lqas casas junto a la torre y linderas por otro lado con herederos de Alonos Ramírez y por otro con la torre de la Puerta de Martín Ruiz., en la calle de san Blas. AHPJ. LEGAJO 5010, Antón de Santoillán,  17 DE JULIO DE  1647). 



 En 1571, el cabildo municipal compró varias casas- de las hermanas María y Ana de Torres- cercanas a este lugar para ensanchar la calle Cava y limpiar la zona y adornarla, para ello hizo una pared a la parte “de la puerta de Martín Ruiz bajo del Rastro”, ya que el sitio se había convertido en un muladar y derrumbadero muy peligroso para las gentes y cabalgaduras que pasaban por allí pues era la puerta principal de la Mota. Además, se ordenó en un cabildo “se haga empedrar lo que está encima de la Puerta de Martín Ruiz, lo que sirvió para formar una nueva calle”. Por el pago de la obra en   el año siguiente, tenemos la fecha exacta de la obra de la calle:

 

“Des cárguensele más mil e doscientos y veinte y dos meses, que pagó e se gastaron en empedrar un pecado de empedrado en la calle de la Puerta Martín Ruiz, en que se ocupó un maestro dos días, que ganó ocho reales; e otro maestro dos días que son seis reales; y quatro peones en dos días que ganaron ocho reales y res reales de dos días del obrero; y lo demás que fueron doscientos e sesenta e ocho mrs. se pagaron a los que truxeron piedra y arena: que todo montó la dicha contra de los dichos mil e ciento e veinte y dos mrs.: mostró la copia del gasto firmada del señor Luis de Villalobos jurad, a quien e se acometió e librança de ciudad. Su fecha a onze de julio de este dicho año”.

 .. En 1622, se produjo el primer paso de su derrumbe con la caída de parte de la Puerta de Martín Ruiz junto con dos flancos que van a producir el deterioro del barrio: las calles colindantes con la muralla del Gabán y las Carnicerías, y, por otra parte, el flanco de muralla que daba al Rastro y lindaba con la calle Cava. 

            Son frecuentes los arreglos de la muralla a principios del siglo XVII. En concreto, por la zona de la Puerta de Martín Ruiz, se produjo un gran deterioro, que condujo a tomar una serie de medidas a los regidores del momento, que estaban muy acuciados con le crítica economía de aquellos años y hubo que echar mano a las rentas de los labradores de los cortijos de propios. Así se recogían, en un legajo de la subasta del reparo de las murallas, las obras programada EL RASTRO (consistentes en traer cincuenta perpiaños   y poner cal y arena y puntales y las cajas para la dicha muralla) y su correspondiente subasta:

Estando en el Llanillo de esta ciudad a altas boçes pregonó que quien quisiere hacer postura en una caxa que había de hacer en la muralla de la Puerta de Martín Ruiz, de seis baras de largo, y seis de alto, que parese de parte a parte de la dicha muralla, dejando dos caños para que el agua no se detenga” El último cinturón de murallas, junto a la Puerta de Martín Ruiz, se encontraba prácticamente arruinado en 1664 y amenazaba las casas colindantes. Sin embargo, todavía lograron mantenerse los edificios públicos como las carnicerías, las tiendas de escribanos, las casas capitulares y abaciales y de la justicia a pesar de los intentos de traslado en 1653 y 1658. A todo ello habían contribuido diversas provisiones reales que habían permitido el traslado del comercio y algunos oficios desde la fortaleza de la Mota hacia el Llanillo, más abajo del arrabal de santo Domingo, sobre todo hasta la esquina del Rosario. 

Ya en el último tercio del siglo xix , sufren un gran deterioro las propias murallas de cierre del cerco del barrio del Barrio de Santo Domingo, hasta el punto que el propio ayuntamiento permitió a los particulares derrumbar todo el lienzo que lindaba por la ermita de San Blas y la puerta de Martín Ruiz, que se hallaba en ruinas con tal de dejar expedito todo el camino de San Bartolomé. Estas son las declaraciones de 4 de marzo de 1872 por parte del concejal don Tomás Cortés "hallarse ruinosa y amenazando peligro una parte de muralla como de seis varas cuadradas y diez de altura al sitio de San Blas, cuyo derribo se hace por ello necesario y, con el que se perjudica a propiedad alguna particular por encontrarse fuera de ellas, expresando se haría cargo de costear su demolición se le permitía utilizarse de la piedra que resultara. La Corporación en su vista y considerando la dificultad y costo que ofrece el derribo por la clase de estas construcciones antiguas  y el poco valor de la piedra en esta localidad acordó acceder a lo solicitado y en evitación de los males que pudiere ocasionar su desplomo, haciéndose esta concesión sin perjuicio  de que ha de que quedar expedito el camino que va al pie de la muralla , que se ha de obstruir este en manera alguna, para lo que se removerán y trasladarán a otro punto los escombros que se produzcan".

Como  consecuencia  de ambos movimientos de poblamiento,  estos barrios, de predominio campesino, fueron los primeros en sufrir las consecuencias y se vieron obligados a trasladarse a los nuevos núcleos rurales para asentarse en los nuevos poblamientos  que se ubicaban en terrenos de propios y eran concedidos  por el propio ayuntamiento, y, por ende, el recinto fortificado mostró un declive significativo, no apreciándose en este tiempo la continuidad ni la habitabilidad en el barrio de Santo Domingo, que sólo, mantenía en pie su iglesia y el lienzo meridional de la muralla, mientras gran parte del poblamiento de  la zona  oriental había desparecido en torno a la ermita de San Blas y la Puerta de Martín Ruiz. Como decíamos anteriormente: “Dentro de la fortaleza, se observa en el grabado de Piero María Balde en 1669, el Arrabal Viejo de Santo Domingo de Silos, con su iglesia y un barrio de trama musulmana comunicando por el alta con los majestuosos edificios del barrio de la Mota, que sirven de tapial y segunda muralla debido a su elevada altura que alcanzaba los tres pisos en contraste de las casas del arrabal”.

 

Como  consecuencia  de ambos movimientos de poblamiento,  estos barrios, de predominio campesino, fueron los primeros en sufrir las consecuencias y se vieron obligados a trasladarse a los nuevos núcleos rurales para asentarse en los nuevos poblamientos  que se ubicaban en terrenos de propios y eran concedidos  por el propio ayuntamiento, y, por ende, el recinto fortificado mostró un declive significativo, no apreciándose en este tiempo la continuidad ni la habitabilidad en el barrio de Santo Domingo, que sólo, mantenía en pie su iglesia y el lienzo meridional de la muralla, mientras gran parte del poblamiento de  la zona  oriental había desparecido en torno a la ermita de San Blas y la Puerta de Martín Ruiz. Como decíamos anteriormente: “Dentro de la fortaleza, se observa en el grabado de Piero María Balde en 1669, el Arrabal Viejo de Santo Domingo de Silos, con su iglesia y un barrio de trama musulmana comunicando por el alta con los majestuosos edificios del barrio de la Mota, que sirven de tapial y segunda muralla debido a su elevada altura que alcanzaba los tres pisos en contraste de las casas del arrabal”.

 

miércoles, 25 de diciembre de 2024

TABLLERO

 Junto a la Mora Vieja existía  varias huertas, y una de ellas con tres tableros propiedad de Ineéz de Salazar y Mendoza, esposa de Rodrigo de Sotomayor . 1644. Lindera con la Carrera. 

 

tablero. m. Terreno llano que puede ser cultivado. Tb. la superficie más o menos llana, con huertas dispuestas en bancales, en la ladera de una montaña.

                1799-1812 (1982) Viera y Clavijo Diccionario (p.68): [...] y en otros, finalmente, habiéndose abierto los torrentes madres más profundas, han dejado algunos vallecitos y laderas, donde la labranza ha podido formar tableros fructíferos, conteniendo la tierra con cadenas de paredones.

                c1887 (1991) Castañeyra Memoria (p.25): La primera cordillera la forman los lomos del Esque (escribimos esta palabra según la dicen los hijos del país) en dirección de este a oeste, y en disminución gradual da paso al tablero y cuesta de Zorita cuyo centro atraviesa el camino que une a Puerto Cabras y Casillas del Ángel. a1887 (1993) Maffiotte Glosario (p.125): Tablero.

¨Es un término frecuente en la toponimia de Fuerteventura y Gran Canaria (vid. Trapero Dicc., ss.vv. tabla, tablada, tablado, tablero). Como se aprecia en el decan ii tiene varias acepciones, según las islas, relacionadas con la que aquí se recoge.

martes, 24 de diciembre de 2024

EN DICIEMBRE, LA NAVIDAD

 


Se celebraba y celebran desde hace muchos años en el  mes de diciembre el ocho la fiesta de la Inmaculada Concepción, el catorce San Icasio en Priego por patrón, el veinte Santo Domingo de Silos en Alcalá la Real por patrón, el veintiuno el apóstol Santo Tomé, el veinticinco la Natividad de nuestro Señor y el veintiséis San Esteban, mártir. El veintisiete san Juan apóstol y evangelista y el veintiocho los Santos Inocentes.

 También eran fiestas movibles a lo largo del año los tres días de Pascua de Resurrección y la del Espíritu Santo y el día de la Ascensión y el del Corpus Christi.

 En estos días se obligaba a la asistencia de misa y a la observancia del precepto de no trabajar, se cerraban todo tipo de comercio y trabajo artesanal y  las tabernas y mesones no se podían abrir hasta la salida de la misa de la Iglesia Mayor. Tan sólo se permitía que en algunos lugares se pudiera traficar el comercio, relacionado con los molinos por estar apartados de los núcleos de población.[1] En el año 1754, se recibió una prohibición real en la que se impedía trabajar los días de fiesta.

 Este calendario se completaba con las fiestas particulares de hermandades y cofradías, de aldeas y otros núcleos rurales. Por ejemplo, San Miguel en Charilla, santa Lucía en Frailes, san José en la Rábita, san Juan en las Riberas y en Cantera Blanca.

Algunas vigilias de fiestas  son importantes como las de Navidad y Pascua de Resurrección, donde las velas nocturnas ocasionaban a veces algunos altercados que fueron prohibidos. 

A mediados del siglo XIX, tuvo lugar la reducción de fiestas establecidas por un concierto entre el ayuntamiento y el cabildo eclesiástico. Tan sólo, la festividad del Corpus, el de Santo Domingo de Silos, San Blas y la de Virgen de las Mercedes se salvaron del amplio repertorio.

 

 La más importante cofradía de Ánimas de Alcalá tenía su residencia en el Convento de san Francisco, y, en los años anteriores, al siglo XVII en la iglesia de la Mota. Sin emabrgo, a finales del siglo XVIII, quedó reducida a la de la iglesia de la Veracruz, al reconvertirse el antiguo legado de su hermandad pasional en este tipo de cofradía en el siglo XIX. Solían acudir por la noche, al toque de oración,  a recoger limosna con unas tazas y campanillas por las calles y los cortijos de la comarca.  Dividían la ciudad en varios partidos de la Veracruz,Ssan Antón, Santo Domingo, del Ecce-Homo, Consolación, San Juan y San Blas  y de la Ecarnación y la gente daba  dimero para apliarlos a misas, cantando canciones de ánimas y toque de campanillas. Estas se celebraban por las mañanas en el amanecer y en los días festivos. La demanda del campo dió lugara que en las aldeas se formaran algunas hermandades como en Ermita Nueva. Tambien por Navidad, llevaban a cabo la limosna de aguilando, que imitó la hermandad de la Aurora, y que acababa con una rifa con los ganados en especie( borregos, cerdos, asnos,)  que que donaban los devotos. Durante el Corpus y Cnadelaria y fiestas de la iglesia su capellán ofracía misas[1]


Por las fiestas religiosas significativas ( Pascua, Corpus y Navidad) se llevan a cabo cenas caritativas y de beneficiencia para los pobres, repartiéndoles el pan den dichos días. La Beneficiencia jugará esta función y , sobre todo, la Fundación del Abad Moya lo mantuvo hasta muy avanzado el siglo XX con la cena de Nochebuena a veinticuatro pobres transeuntes


 







 

 

Visitar las aldeas de la Sierra Sur es recordar su pasado, sus costumbres, sus vivencias y sus fiestas. Muy interesante es un recorrido por cada una de ellas en tiempos navideños. Remontarse a tiempos que levantaron las primeras capillas y se reunían en comparsas y pandillas familiares con zambombas panderos y los más ingeniosos instrumentos de percusión, interpretando canciones y villancicos de Navidad en la ermita de la aldea. Podrían revivirse la misa del Gallo en muchos lugres y ermitas. Pero comencemos por las  visita de años pasados encuadrando la escena navideña. Ante el altar mayor de la patrona  o patrón de la aldeas ( en la mayoría la Virgen de Fátima, Carmen, Dolores Rosario,  y en la de mayor población, Nuestra Abuela Santa Ana) se levantaba un precioso belén, donde abundaba aquel paisaje verde cubierto con el musgo de los peñascos y rocas de los Tajos y el cerro de la Mota. Se apoderaba del panel de madera el amarillento serrín un desierto repleto de dunas. El ingenio de la belenista artesano hacía moverse los mulos en las eras de pan y trigo; los cangilones de las norias sacaban aguas de las corrientes turbulentas del ficticio río Jordán; los herreros golpeaban la barra de hierro, rojiza por la luz de fuego de fragua sobre el yunque; y los había que movían las ruedas de moler de los molinos harineros.  Simulaban los molinos de Huéscar entre cantos burlescos entre el arrendatario y su mujer con los usuarios del pan y harina.: Que vengo de moler, moler, /de los molinos de enfrente, /y hablo con la molinera, /y su marido lo consiente. O los de la Ribera Baja junto al cortijo Cerrato.  Que vengo de moler, moler/ de los molinos de abajo, /y hablo con la molinera, /no me cobra los trabajos. O los de la zona de Frailes y los del Cubo, Cabrera y cortijo de la Encarnación de la Ribera Alta. Que vengo de moler, moler, /de los molinos de arriba, /y hablo con la molinera, /y no me cobra las maquilas.
En el partido de campo de Fuente Álamo, hace unos años, algunas comparsas se escuchaban cantando canciones de auroros de la misa de aguilando, con un tono algo desafinado  y diferente al que interpretan los coros de San Juan y los de Priego:  Zapatero que estás remendando/ todica la noche a la luz del candil,/luego viene la Aurora y te llama,/Dices que no puedes, que vas a dormir./No has de permitir,/por estarte otro rato en la cama/ el Santo Rosario no pueda salir./Incluso, estos cantos se extendieron a las Ventas del Carrizal, donde   Juan Barranco, con  62 años en 1995  entonaba :  Es María la blanca paloma/que un día en España/la vieron volar/ en el centro de una hermosa nube/ vino a Zaragoza/ en carne mortal/Y Santiago como lo sabía/cayó de rodillas/al pie del pilar.
Estas comparsas se conectaban con 
la tradición de los aguilanderos, grupos espontáneos de hermanos de cofradías ( en  Alcalá y en las aldeas, hay noticias de las de las Ánimas , del Pecado original o la de Nuestra Señora de la Aurora) que iban de una casa a otra de los hermanos con rústico acompañamiento musical de zambombas, panderos, panderetas,  instrumentos de percusión, algún violín , guitarra o  laúd  cantando villancicos, que culminaba con el canto del  aguilando real : El aguilando real/ son tres Kilos de tocino, /cuatro de bacalao/ y arroba y media de vino,/Con el kiriki,/Con el kirikando,/de aquí no me voy/sin el aguilando,/ dámelo con ligereza,/         que la vecina de enfrente/ me llama con la cabeza/Con el kiriki, con el kirikando,/ de aquí no me voy/ Sin el aguilando.  Y la guinda final:  Vamos cantando/ a la vez que pedimos/ el aguilando. que le den/ con el rabo/ en la sarten. Y  con gran fuerza, tocan en las estrías del vidrio de la botella de aguardiente eb forma de instrumento de perccusión:  Que le den/Con el rabo la sartén.//.
       
Más centrados en la Navidad, seguimos la ruta aldeana con un villancico romanceado de larga extensión, desgraciadamente desaparecido que contaba el relato de un milagro o escena de la infancia de Jesús, Lo referían las constituciones abaciales de Juan de Ávila, que, por estas fechas, se hacían en algunas iglesias y ermitas “algunas representaciones, juegos o remembranzas u otras cosas semejantes”, por cierto, a veces “no muy honestas”, porque, como hemos referido, en la celebración de aquellos autos o teatros menores se introducían algunos versos graciosos “las célebres morcillas” teatrales. Escuchaba los cantos de los largos romances. Preciosos y llenos de lirismo le resultaba el villancico “Cuando el Eterno se quiso hacer Niño”, o del “Niño Jesús Carpintero”, o los más universales “Los desposorios de San José, “La huida a Egipto”, o “la Posada”. Eran parte y herencia de los misterios medievales, pero los abades tuvieron que prohibirlos en su tiempo, para que no se celebraran en las iglesias por causarse algún que otro escándalo. Pero pervivieron en las ermitas y en las fiestas de las aldeas.  Pues, un siglo después, estos villancicos y estas representaciones se refugiaron en las fiestas profanas, con el nombre “farsa, aunque sea en lo divino”, lo que demuestra la pervivencia de estos romances y misterios de Navidad, como recogen la constitución 5 del título XIII del abad Pedro de Moya. En nuestros tiempos, estas escenificaciones quedaron como un testigo deformado en los colegios, en algunos templos y reuniones familiares de aldea a la luz del candil. Incluso, en aldeas de La Rábita, Hortichuela y San José, donde a veces sustituyen Caminito de Belén, por de Egipto para Belén y con un final de estribillo lírico muy reiterativo pero muy preciado en este Verde Naranjuez :  
Camina la Virgen pura, viva el amor,/camina la Virgen pura, viva el laurel,/caminito de Belén,/viva el amor,/ viva el laurel,/caminito de Belén.
 
Pero tampoco faltaba en las aldeas los villancicos cortos de redondillas, y cuartetas. Desde villancico jaenero con estos versos: Entre olivares y cantos,/Lo mismo que en Israel/entre olivares y cantos,/lo mismo que Israel,/El Niño de Dios debiera/ haber nacido en Jaén.
 Y como una canción andaluza de sabor navideño e invernal: A la una canta el gallo,/A las dos el perdigón/A las tres la tortolilla/Y a las cuatro canto yo./ O con estos versos de música y letra de nana: Ya se acerca la nana sombría./Ya se esconden los rayos del sol,/Ya de estrellas se cubren los cielos,/Ya la luna su disco asomó, que se interrumpía con esta letra 
a más profana en medio de los cortijos de la Rivera del Palancares o del río san Juan:  ¿De quién será esta casita/ con estas torres tan altas?/ De Antonia o de Victoria,/ Dios les dé muy buenas Pascuas.Villancico  que acababa con la canción de cuna para acostar a los niños:  Ea, ea, / Ea, nanita, nana, Nanita sea/Mi Jesús tiene sueño, /Bendito sea, /Ea, ea. /Cuáles son tus ensueños/Y tus alhelíes, /Qué es lo que tu estás soñando/Que te sonríes, /Ea, ea, Ea, /nanita, nana, anita, ea.

 




y la actual  en la ruta de los Belenes 






FRANCISCO MARTÍN ROSALES









[1] AMAR. Caja 207. Pieza 6.



[1] AMAR. Libro de Ordenanzas de 1760 y Capitulaciones Sinodales del abad Pedro de Moya.

domingo, 22 de diciembre de 2024

NAVIDAD ALDEANA DE LA SIERRA SUR

 

 







 

 

Visitar las aldeas de la Sierra Sur es recordar su pasado, sus costumbres, sus vivencias y sus fiestas. Muy interesante es un recorrido por cada una de ellas en tiempos navideños. Remontarse a tiempos que levantaron las primeras capillas y se reunían en comparsas y pandillas familiares con zambombas panderos y los más ingeniosos instrumentos de percusión, interpretando canciones y villancicos de Navidad en la ermita de la aldea. Podrían revivirse la misa del Gallo en muchos lugres y ermitas. Pero comencemos por las  visita de años pasados encuadrando la escena navideña. Ante el altar mayor de la patrona  o patrón de la aldeas ( en la mayoría la Virgen de Fátima, Carmen, Dolores Rosario,  y en la de mayor población, Nuestra Abuela Santa Ana) se levantaba un precioso belén, donde abundaba aquel paisaje verde cubierto con el musgo de los peñascos y rocas de los Tajos y el cerro de la Mota. Se apoderaba del panel de madera el amarillento serrín un desierto repleto de dunas. El ingenio de la belenista artesano hacía moverse los mulos en las eras de pan y trigo; los cangilones de las norias sacaban aguas de las corrientes turbulentas del ficticio río Jordán; los herreros golpeaban la barra de hierro, rojiza por la luz de fuego de fragua sobre el yunque; y los había que movían las ruedas de moler de los molinos harineros.  Simulaban los molinos de Huéscar entre cantos burlescos entre el arrendatario y su mujer con los usuarios del pan y harina.: Que vengo de moler, moler, /de los molinos de enfrente, /y hablo con la molinera, /y su marido lo consiente. O los de la Ribera Baja junto al cortijo Cerrato.  Que vengo de moler, moler/ de los molinos de abajo, /y hablo con la molinera, /no me cobra los trabajos. O los de la zona de Frailes y los del Cubo, Cabrera y cortijo de la Encarnación de la Ribera Alta. Que vengo de moler, moler, /de los molinos de arriba, /y hablo con la molinera, /y no me cobra las maquilas.
En el partido de campo de Fuente Álamo, hace unos años, algunas comparsas se escuchaban cantando canciones de auroros de la misa de aguilando, con un tono algo desafinado  y diferente al que interpretan los coros de San Juan y los de Priego:  Zapatero que estás remendando/ todica la noche a la luz del candil,/luego viene la Aurora y te llama,/Dices que no puedes, que vas a dormir./No has de permitir,/por estarte otro rato en la cama/ el Santo Rosario no pueda salir./Incluso, estos cantos se extendieron a las Ventas del Carrizal, donde   Juan Barranco, con  62 años en 1995  entonaba :  Es María la blanca paloma/que un día en España/la vieron volar/ en el centro de una hermosa nube/ vino a Zaragoza/ en carne mortal/Y Santiago como lo sabía/cayó de rodillas/al pie del pilar.
Estas comparsas se conectaban con 
la tradición de los aguilanderos, grupos espontáneos de hermanos de cofradías ( en  Alcalá y en las aldeas, hay noticias de las de las Ánimas , del Pecado original o la de Nuestra Señora de la Aurora) que iban de una casa a otra de los hermanos con rústico acompañamiento musical de zambombas, panderos, panderetas,  instrumentos de percusión, algún violín , guitarra o  laúd  cantando villancicos, que culminaba con el canto del  aguilando real : El aguilando real/ son tres Kilos de tocino, /cuatro de bacalao/ y arroba y media de vino,/Con el kiriki,/Con el kirikando,/de aquí no me voy/sin el aguilando,/ dámelo con ligereza,/         que la vecina de enfrente/ me llama con la cabeza/Con el kiriki, con el kirikando,/ de aquí no me voy/ Sin el aguilando.  Y la guinda final:  Vamos cantando/ a la vez que pedimos/ el aguilando. que le den/ con el rabo/ en la sarten. Y  con gran fuerza, tocan en las estrías del vidrio de la botella de aguardiente eb forma de instrumento de perccusión:  Que le den/Con el rabo la sartén.//.
      
Más centrados en la Navidad, seguimos la ruta aldeana con un villancico romanceado de larga extensión, desgraciadamente desaparecido que contaba el relato de un milagro o escena de la infancia de Jesús, Lo referían las constituciones abaciales de Juan de Ávila, que, por estas fechas, se hacían en algunas iglesias y ermitas “algunas representaciones, juegos o remembranzas u otras cosas semejantes”, por cierto, a veces “no muy honestas”, porque, como hemos referido, en la celebración de aquellos autos o teatros menores se introducían algunos versos graciosos “las célebres morcillas” teatrales. Escuchaba los cantos de los largos romances. Preciosos y llenos de lirismo le resultaba el villancico “Cuando el Eterno se quiso hacer Niño”, o del “Niño Jesús Carpintero”, o los más universales “Los desposorios de San José, “La huida a Egipto”, o “la Posada”. Eran parte y herencia de los misterios medievales, pero los abades tuvieron que prohibirlos en su tiempo, para que no se celebraran en las iglesias por causarse algún que otro escándalo. Pero pervivieron en las ermitas y en las fiestas de las aldeas.  Pues, un siglo después, estos villancicos y estas representaciones se refugiaron en las fiestas profanas, con el nombre “farsa, aunque sea en lo divino”, lo que demuestra la pervivencia de estos romances y misterios de Navidad, como recogen la constitución 5 del título XIII del abad Pedro de Moya. En nuestros tiempos, estas escenificaciones quedaron como un testigo deformado en los colegios, en algunos templos y reuniones familiares de aldea a la luz del candil. Incluso, en aldeas de La Rábita, Hortichuela y San José, donde a veces sustituyen Caminito de Belén, por de Egipto para Belén y con un final de estribillo lírico muy reiterativo pero muy preciado en este Verde Naranjuez :  
Camina la Virgen pura, viva el amor,/camina la Virgen pura, viva el laurel,/caminito de Belén,/viva el amor,/ viva el laurel,/caminito de Belén.
 
Pero tampoco faltaba en las aldeas los villancicos cortos de redondillas, y cuartetas. Desde villancico jaenero con estos versos: Entre olivares y cantos,/Lo mismo que en Israel/entre olivares y cantos,/lo mismo que Israel,/El Niño de Dios debiera/ haber nacido en Jaén.
 Y como una canción andaluza de sabor navideño e invernal: A la una canta el gallo,/A las dos el perdigón/A las tres la tortolilla/Y a las cuatro canto yo./ O con estos versos de música y letra de nana: Ya se acerca la nana sombría./Ya se esconden los rayos del sol,/Ya de estrellas se cubren los cielos,/Ya la luna su disco asomó, que se interrumpía con esta letra 
a más profana en medio de los cortijos de la Rivera del Palancares o del río san Juan:  ¿De quién será esta casita/ con estas torres tan altas?/ De Antonia o de Victoria,/ Dios les dé muy buenas Pascuas.Villancico  que acababa con la canción de cuna para acostar a los niños:  Ea, ea, / Ea, nanita, nana, Nanita sea/Mi Jesús tiene sueño, /Bendito sea, /Ea, ea. /Cuáles son tus ensueños/Y tus alhelíes, /Qué es lo que tu estás soñando/Que te sonríes, /Ea, ea, Ea, /nanita, nana, anita, ea.

 

FRANCISCO MARTÍN ROSALES

 

viernes, 20 de diciembre de 2024

SOBRE SANTO DOMINGO EN SU DISANTO

 

Calendario

 

Es interesante partir de la reglamentación de fiestas establecidas en las ordenanzas recopiladas del año 1751 y en las que el Cabildo tenía obligación de asistir a la función de Iglesia de la mañana y la procesión de la tarde. Allí, aparecenentre  las siguientes fiestas de la Tabla, que fueron despachadas y decretadas por el Real y Supremo Consejo de Castilla:


 

El día veinte se acude a la Parroquia de Santo Domingo de Silos, patrón de la ciudad, porque este día se tomó de moros el arraval de Santo Domingo y se sale en procesión, donde el alférez mayor porta el pendón real y, en su ausencia, el regidor más antiguo.

El calendario festivo se completaba con las establecidas por la Iglesia Abacial, que obligaba a todos los domingos del mes.

 

Sin embargo el calendario festivo se colmpetaba con el religioso, recogido en las Constituciones del Abad Moya son las siguientes. pra el mes de diciembre:

El ocho la fiesta de la Inmaculada Concepción; el catorce san Icasio en Priego por patrón; el veinte Santo Domingo de Silos en Alcalá la Real por patrón; el veintiuno el apóstol santo Tomé,;el veinticinco la Natividad de nuestro Señor y el veintiséis san Esteban, mártir. El veintisiete san Juan apóstol y evangelista y el veintiocho los Santos Inoocentes.  

 

 

LA FESTIVIDAD DE SANTO DOMINGO DE SILOS

 

No hay muchas noticias  a lo largo de estos siglos. Tan sólo en el año 1716 encontramos una intervención del cabildo con motivo de la procesión que partía de la Iglesia Mayor hasta la de Santo Domingo de Silos, donde surgen conflictos entre los regidores por las preeminencias de portar el pendón en tan señalado día, tal como era costumbre en la festividad del patrón de la ciudad.[1]

Por el Libro de Bautismos de la Parroquia de Santo Domingo de Silos, sabemos que en el año 1744 se demolió el Corral de Comedias, que administriba la hermandad del Cristo de las Penas para colocar la pila bautismal de Santo Domingo de Silos en la Iglesia de la Veracruz, transformándose en un camposanto para los fieles y situado dicho bapstisterio entre las capillas de San Catalina y Santa Apolonia. [1] Tan sólo, a finales de siglo el uno de noviembre de 1781, se celebró una obra en la azoteas de las Casas del Ayuntamiento  .



[1] A P S D S. Libro XII de Cabildos del 1744.Acta  del doce de febrerodel 1744.

La fiesta siempre se ha mantenido por su patronazgo en la ciudad y se sufragaba con los presupuestos municipales hasta los presentes años, reducida a una función de iglesia en la Iglesia Mayor. Como anécdota, el importe de los estipendios alcanzaba la cifra de doscientas cincuenta en el último tercio del  siglo XIX [2]. Incluso, en el año 1885, se intenta declarar la festividad como de precepto para oir misa, alegando la bula otorgada en la capital jiennense en la fiestade Santa Catalina de Alejandría [3] El cabildo del cuatro de julio de 1887, recibe la comunicación del Papa León XIII, que aprueba dicho día de precepto en la festividad del patrón.

No obstante como patrón suele participar en las rogativas de los momentos difíciles ya que er


a el patrón de la ciudad (1779).   


Hay constancia de su mantenimiento hasta el siglo XX, aunque referencias explícitas tan sólo tenemos en el 1796. Solía convertirse en una ceremonia religiosa, en la que participaba la ciudad en corporación con el traslado del pendón y acompañamiento de clarinero o músicos.Su hermandad organiza la fiesta hasta los años sesenta del presente siglo, a cuyo frente estuvieron personas de raigambre como el General Utrilla. 



[1] AMAR. Cabildo del veinticuatro de diciembre de 1617. Surgieron diferencias entre los regidores don Antonio de Rivilla, caballero de la Orden de Calatrava y don Fausto de Moya sobre las peerminencias para llevar el pendón, el corregidor dirimió que fuera éste último por su antigüedad.

[2]AMAR. Acta del cabildo del dieciocho de diciembre de 1882.

[3] AMAR. Acta del cabildo del del año 1886.

A mediados del siglo XIX, tuvo lugar la reducción de fiestas establecidas por un concierto entre el ayuntamiento y el cabildo eclesiástico. Tan sólo, la festividad del Corpus, el de Santo Domingo de Silos, San Blas y la de Virgen de las Mercedes se salvarán del amplio repertorio.

 Muy ligado con el fenómeno anterior, es el nacimiento de nuevas ermitas, iglesias, parroquias y ayudas de parroquias, que tienen lugar en el propio casco (La Iglesia de San Juan, dependiente y parroquia de Santa María la Mayor; la de la Veracruz, de la de Santo Domingo de Silos).En la doble línea de patronazgo y rogativa, se mantuvo el culto de la Virgen de las Mercedes durante los siglos XVIII, XIX, y XX, permaneciendo casi como única patrona y única mediadora en las rogativas, aunque a veces lo compartiera con Santa Ana, Jesús Nazareno, Santo Domingo de Silos, el Cristo de la Salud, San Blas y San Roque.

Una variante  muy importante fue la del trece de abril de 1779, en la que participan varias imágenes por la falta de lluvia en una procesión general, se bajaron a la Iglesia de la Veracruz Santo Domingo de Silos, que por aquel tiempo se encontraba allí, y la Virgen de las Mercedes y anteriormente, pasaron por el Convento del Rosario, donde recogieron a Jesús Nazareno y a Santo Domingo de Guzmán. La procesión se repitió de vuelta el día ocho de mayo, cuando, pasando por el convento del Rosario, regresó a la Iglesia Mayor[1].


[1] AMAR. Acta del cabildo del trece de abril de 1779.



En otras ocasiones se volveron hacer rogativas con la imagen de la Virgen de las Mercedes, E, incluso, conmpartiendo el patronazgo con esta última y Santo Domingo de Silos, como sucedió en el año 1868 por falta de lluvia , recorriendo la calle Real, Rosario, San Juan, recogiendo a Santo Domingo en su parrouia y finalizando en Consolación.[1]



[1] AMAR. Acta del cabildo del cuatro de mayo de 1868.

 


jueves, 19 de diciembre de 2024

JUAN DE ARANDA SALAZAR , MAESTRO MAYOR DE LA IGLESIA DEL CONVENTO FRANCISCANO DE CONSOLACIÓN

Con este documento 3 de febrero de 1643, se ratifica que Juan de Aranda Salazar hizo la traza y fue el maestro de obras de la capilla mayor de la iglesia francicana de Nuestra Señora de Consolazión, cuyo patronato correspondía a Pedro de Sotomayor y Mendoza y Juana de Góngota y Valenzuela, que aportaron cuatro mil ducados para la obra y gozaron de patronazago de capilla con dos tribunas ,asientos, escudo, hoy colocados en diversos sitios , y misas dedeciadas tras su muerte. LEGAJO 5007, folio 39,40 y41. Escribano Antón de Santillán. 
















SOBRE LA IGLESIA DE SAN JUAN Y SU BARRIO. UNOS DATOS INTERESANTES SOBRE PARROQUIA, COFRADÍAS, PERSONAJES...

 

EL FIN DE SAN JUAN COMO PARROQUIA

 

Para trasladar a la parroquia de San Juan (sic) a la del Rosario, el Ayuntamiento   e le repartió al vecindario de cinco a seis mil reales como impuesto, de los que se gastó una mínima parte en 1844-45, y se investigó diez años después en qué se habían invertido.

 

     LAS VARAS DE PALIO

 

            Las Varas de Palio fueron una capellanía o fundación eclesiástica de la parroquia de Santa María la Mayor, ubicada durante los siglos XVII, XVIII y parte del XIX en la iglesia de San Juan. Se mantenía con una serie de bienes  muebles e inmuebles, y pretendía la finalidad de costear los gastos de las Varas de Palio, siempre que saliera el Santísimo Sacramento de la Iglesia de San Juan. Estos gastos radicaban en dar comida a los enfermos, el culto de aquellos días y el ornato de la Iglesia.

            Esto viene a colación , con motivo de un documento del año 1874, cuando  tuvo lugar la venta de las tierras de esta capellanía.

Las adquirió de entre los bienes  desamortizados y que quedaron del 1855 a merced del estado ( 1.5.1855 y 2.7.1855) el funcionario Manuel Serrano Coello,  y consistía en un cortijo con 15 varas de frente  y las siguientes  piezas.

-           -Unas 22 Hª  o sea 63 fanegas y 12 estadales con 33 encinas, algunos chaparros y quejigos. Lindaban con tierras don Francisco de Leyva, y, al poniente  el cortijo del Pósito, y al Norte el arroyo del Dornillo.  Se valoraron en 4.279 pesetas.

-El Cerro de los Potros de 3 Has. 68 a que era 33 fanegas, con chaparros. Lindaba con cortijo Pósito ( levante), cortijo del Cerro de la Loma ( Poniente y sur )y el Palio ( Norte). Se valoró en 1.440 pesetas.

-Pieza de la Mansera- 4 Has. igual a 14 fanegas, lindaba a Poniente y Norte al cortijo y arroyo de los Pedernales.

En total, costaron 475 pesetas

Anteriormente las había comprado por primera vez  el funcionario municipal Rafael Callava Fernández y las cedió al empleado público Manuel Serrano Coello, procedente de Toledo.

 


CURIOSIDADES

 

                   

            LA IGLESIA DE SAN JUAN COMO CÁRCEL PÚBLICA

 

Según el legajo 5328 del Archivo Histórico Provincial de Jaén, del  escribano Gutiérrez de Hinojosa, la iglesia de San Juan se usaba como cárcel en el siglo XVIII. En concreto, en 1798, Féliz de la Chica conocido por el Moño de Yescada, se amparó en el sagrado de la iglesia de san Juan ante el teniente corregidor y alcalde mayor  Antonio Mella Carvajal “ iglesia a quien se acogió y su reducción a la Real Cárcel lo tendrá en esta con seguridad para remover todo peligro de fuga sin prisión ni otra molestia aflictiva habeas, y en el caso que solicite estado de asistir inmunidad con arreglo al derecho debe gozar el local de la dicha iglesia “.

 


 LA COFRADÍA DE LA VERACRUZ

 

En 1803 se extinguió la Cofradía del Cristo de las Penas, lo que quedó de la antigua e importante Cofradía de la Veracruz, y, ante  el notario José Gutiérrez Hinojosa no quedaron más enseres sino el pendón, el estandarte y llaves de la arca.

OTRA MÁS RECIENTE

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En 1951, José Miguel López fue hermano mayor y donó a la hermandad  la cruz guía y la bandera de rojo carmesí, de la que se conserva el escudo. TambiéN, le tocó la  cruz, a  Pedro Jiménez, pero estuvo en la calle Fuente Nueva, donde la familia Martín Peña puso un altar durante todo el año.

 



LOS HERMANOS DEL SANTO SEPULCRO, COFRADES DEL BARRIO

 

En el convento de San Francisco, se instituyó LA HERMANDAD DE  LOS HERMANOS DE GUARDIA DEL SANTO SEPULCRO  el  24 de febrero de 1799  presidiendo la reunión  Fray Francisco de Campo, guardián del convento,  y asistiendo el predicador fray Francisco Casas, los frailes Fray Francisco García, Fray Agustín  y frays Manuel Ruiz, Fernando de la Torre y los hermanos Juan García, Gutierre de Burgos, Francisco García, Juan García Ibáñez, José González,  y Manuel García. Se comprometieron a asistir  todos los viernes por la tarde a la procesión que salía del dicho convento con la devoción que correspondía a dicho culto y “para que no careciera y perseverara  de la  dicha devoción”. Eran 24 hermanos,  y  habían de asistir de guardas y con la devoción que correspondiera. Recibían un trato de favor en las sepulturas con  6 reales por misa , y tenían que pagar 24 reales de entradas y cuota de seis reales anuales, que guardaba su capitán en un arca de dos llaves[1] .

 


 

UNA NOTICIA CON  INTERÉS POR SER UN SERVICIO RADICADO EN EL BARRIO DE SAN JUAN EN EL SIGLO XIX

 

En 1807. La actual Casa de Misericordia se recogía a lactantes expósitos en un palacio fundado por Abad Moya

 



UN ILUSTRE PERSONAJE ENTERRADO EN EL CONVENTO DE LA CALLE TRINIDAD Y RELACIONADO CON LA IGLESIA DE SAN JUAN

 

Nos ha llegado a nuestro archivo  el testamento de Ildefonso Cejalvo y Pineda, ilustre personaje. Nació en el Castillo de Locubín, y se avecindó  pronto en Alcalá la Real. Fue cura, caballero de la Orden de Carlos III,  comendador de la Isabel la Católica. Miembro del Consejo de Su Majestad. Isabel II, Auditor honorario del Tribunal de Rota, Juez de Cruzada, Anualidades y Vacantes de la Abadía de Alcalá la Real.

Como no tenía familia, su familia estuvo relacionada con los P9neEra hijo de don Francisco Javier Cejalvo y de doña Francisca Pineda., naturales de Alcalá. Su hermana era Rafaela, ( en su testamento dedicó 18 misas)  y sus tíos Antonio Blas y Rafael Pineda (12 misas).

Tenía un oratorio privado, donde guardaba sus ropas sacerdotales. Fue enterrado  vestido de sacerdote en la iglesia de la Trinidad con enterramiento honrado sin música. A las monjas le dieron por los favores recibidos quince reales de vellón, y el pago del  sacristán y mandadero, cera y oblata, al final del entierro. Pues no quería señales de ostentación ni lujo. Iban seis pobres llevando el cadáver en caja propia , después lo llevaron a la Mota y fue enterrado en la capilla de Nuestra Señora de las Mercedes. A los pobres dieron cuatro varas de paño a cada uno y a otras 24 personas  que acompañaron su cuerpo  con luces a la Mota, cuatro reales a cada uno, y al sacerdote que fue el albacea y  hizo los rezos durante el traslado del féretro. Se aplicaron 20 misas y las señaló durante la hora  que le correspondía a su beneficio y aportó además una  limosna de seis reales. Otras 50 misas , por  sus intenciones y cargos de conciencia y penitencia entre las parroquias y una cuarta parte para sacerdotes pobres a seis reales.. ..

            Dio los estipulado a la Casa de Jerusalén y una libra de cera a la cofradía de Santísimo Sacramento de su parroquia.

            Donó al cura de la parroquia de San Juan Bautista (Santa María la Mayor) el ornamento  de tisú de oro y su  cáliz del Oratorio para que se expusiera en la sacristía y  tan sólo se utilizara los días de exposición del  Santísimo Cristo sin perjudicarlo  con el uso.

También donó el altar de su oratorio en el paraje que creyeran conveniente colocarlo, con la imagen de Nuestra Señora de la Concepción, y la cajonería de sus ornamentos en la sacristía de esta iglesia  para el mejor servicio y mayor culto.

También concedió en donación, para el mayor culto del Señor, las vinajeras  y la cajita, ambas de plata, para depositar las hostias,  y como acompañamiento del altar de su oratorio los floreros que la adornaban.

Con el permiso del cura párroco y por los albaceas pidió que” se  coloquen a los colaterales del altar de mi oratorio, las dos urnas con sus mesitas, la una con la efigie de señor San Rafael, y la otra con la del señor san Juan de Dios, y la alfombra que asimismo sirve en dicho mi oratorio, encargando al señor cura, que bajo su conciencia y celo pastoral, se sirva a hacer se custodien en su iglesia tan venerables objetos, para honra de Dios y devoción de sus fieles..Es mi voluntad que los ornamentos ordinarios que uso todos los días , se entreguen al sacerdote encargado de la iglesia de Santo Domingo de Silos., con las albas y demás utensilios que se encuentren en la cajonera, para que todo se conserve y destine al culto del Señor en aquella Iglesia”. 

A la monjas  trinitarias les dio el cáliz bueno de plata y un Cristo de marfil  para que se colocara en la Sacristía. y también, una cruz de plata ( una de sus alhajas)

La del oratorio con Crucificado dorado las donó al altar que dejo dispuesto en el altar de la iglesia de san Juan Bautista.

A la iglesia de la Veracruz,  al establecimiento piadoso de oración mental, dos arrobas de cera por una vez al culto del Señor Sacramentado.

Entregó al párroco de la Iglesia Mayor con título de nuestra Señora de Consolación, donde se venera Nuestra Señora de las Mercedes, las dos cruces grandes que tengo, la una de la Real Orden de Carlos III, y la otra de Comendador de Isabel la Católica, de oro, piedras preciosas y diamantes, para que sirvan de adorno a la referida efigie de Nuestra Señora de las Mercedes. Y a la s madres trinitarias, las cruces pequeñas de Carlos III e Isabel la Católica para adorno de Nuestra Señora de los Remedios..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIENES DEL CURA CEJALVO

Fundación                 Fundador                              Casas              Tierras

Vinculación fundada

En una memoria de la Iglesia Mayor

Leonor Juana de Frías

Casa , última de la calle san Francisco

Tierras de Valdegranada

Patronato de Legos (1812)

Alonso Ruiz de Écija

 

Tres huertas de la Fuente del Rey, 70 fanegas de la Hondonera y camino de la ciudad

y hazas de san Bartolomé

Vínculo de

Diego de Ortega y Feliciana de Pineda

Dos cortijos de la Alfábila, con seis casas,  monte y labor

Casa en calle Real. Casa de calle, última de la acera derecha y tres erillas del Barrero.

Tres aranzadas de viña en Cañuelo

Hazas de san Bartolomé, Calle el Campo y Cerro de los Caballeros

Patronato

Juan Sánchez de Aranda

Heredero  Pedro de Pineda, sobrino

C

uatro huertas del Castillo, una haza del Tal de arroba, tras el convento de Capuchinos, otra en la salida de los Arcos

Vinculaciones y Patronatos

 

 

Herederos: Pedro de Pineda, teniente coronel retirado, hijo de Manuel de Pineda,  y  Francisco de Paula Serrano y Castro, para Serrano Coello. (Ecija)

Capellanía de Pedro Fernández Alcáraz

Iglesia Mayor

 

 

Inés Valbuena

idem

 

 

Capellanía del alcaide Juan de Aranda

idem

 

 

Capellanía del Mateo Núñez

idem,

 

 

Capellanía del Miguel Muñoz el Viejo

idem

 

 

Capellanía del Bernabé Rodríguez

idem

 

 

Capellanía del Juan Guillén

Iglesia de Santo Domingo de Silos Joaquín Cejalvo, vecino de Cabra, heredero

 

 

Capellanías servideras de Higuera de Martos

Fundó Juan Cejalvo Pareja licenciado Franco

 

 

Capellanía del capitán Alonso Fernández de Aranda

En Montilla

 

Fernando de Aranda,.  Sucesor

 

Según el testamento , dejó como herederos del cortijo de los Llanos de Alcalá la Real a sus sobrinos Joaquín, Fernando, Juan de Dios., María de las Angustias y doña Manuela Cejalvo. Vecinos de Cabra. Al casero Gabriel Espinar, les dejó  casa, tierras, arbolado. Todo ello lo había heredado  de Alonso y Rafael de Pineda  junto con un pedazo de tierra de arroyo de las Parras. Todo provenía de la herencia paterna y  por fallecimiento de Gonzalo Espinosa.

Al heredero don Pedro de Pineda dio la casa de la calle Real, la famosa CASA PINEDA ( herencia de Alonso y Rafael de Pineda), linde con José de Villalba, vecino de Cabra y Antonio Molina, la casita del Mulero y otra a la casa de al Yedra, ambas unidas a la principal, y con tres bodegas llenas de sus tinajas, toneles y caldos.

Donó a  su sobrino Vivián de Pineda, vecino de Porcuna, el cortijo de las Pilillas de Castillo, debido a la pobreza que soportaba, y que provenía de la herencia de Alonso y Rafael Pineda. A su  sobrino  José de Pineda, la huerta de cuatro fanegas de Charillas, proveniente de de la misma herencia. A su sobrina María de las Mercedes Pineda, la casa de la calle Real, donde habita cirujano Joaquín Sánchez Molina, procedente de la  misma herencia,  y que lindaba con la de don Fernando Carbonell y José Laguna.

A Rafael de Pineda, difunto, vecino de la villa Porcuna,  las viñas pobladas de olivos en Acamuña. A Remigia Pineda,  vecina de Montoro, la  casa de san Bartolomé, tierra de Escalerillas de Santo Domingo, tierra de Vinuesa  y en dinero 300 reales.

A Domingo Chiquero, su mulero  o encargado de las bestias, y al aperador Rafael Ortiz, una yunta y 300 reales.

A Pedro Castillo y Guardia, clérigo de órdenes menores, sirviente, el corral de los Sastres, situado junto a la Mota, poblado de viñas, una huerta de la Fuente del Rey que  labraban José y Manuel Rosales, el reloj de péndola que tenía en la cocina francesa, cama y colchón, cuatro sábanas y almohadas, cubierto de plata, cuchillo, ropa interior (levitas, chaquetas, calzones, chalecos y medias negras), baúl y  dos arquitas.

A María de las Mercedes Ortiz, trinitaria, su retrato en lienzo, con marco dorado, urna de cristal, con crucifijo, pilita de agua bendita de plata, dos urnas de cristal,  del Pastorcito y del Niño, otro cuadro de N ª. S ª. de la Soledad, los breviarios y octavarios, y los  muebles.

A Alfonso Zamora,. un haza de san Bartolomé y 200 reales

 

Al presbítero José Serrano, cura de la parroquia de san Juan Bautista, dos relojes con su fanales, la cómoda donde estaban colocados en la sala principal,  y una urna de cristal con nuestra Señora del Pilar.

 

A José Rodríguez, secretario de Ayuntamiento, la casa de la calle Antigua,  y un  haza de tres fanegas en el camino que viene a Alcalá.

A Francisco González. de Lara, tres fanegas en el mismo sitio frente a la Fuente. Que había heredado de la capellanía de Écija Paula.

 

Designó que el legado de Serrano Coello fuera la mitad para los Serrano y Coello y la otra para los Montijano y Tejeiro

Para Antonio Tejada, le dejó el haza de San Barolomé que procedía de la herencia  de los Pinedas. al provisor don Eusebio Ibáñez,  una haza de tres fanegas en Tal de Arroba, al cura exclaustrado Joaquín Cobo, natural de Martos  una casa de la calle san Francisco, que provenía de la fundación Frías; a don Gregorio Abril en consideración e la amistad y buena correspondencia y gratitud a las deferencias dispensadas, el reloj de música de dos cilindros con su caja en sala de entrada; a Antonia Ávila, su criada, 3 fanegas de la Isla, y a  Antonia Ortiz un haza del camino del Castillo; a María Isabel de Guzmán hija del Ministro fiscal de la Audiencia de Albacete, Juan de Dios de Guzmán, una huerta de 3 fanegas; a Alfonso, Ricardo y María del Pilar, hijos del mismo, la  viña de pineda del Cañuelo. Mejorada; a don Pedro Pineda,Remigia Pineda, casada con José Jiménez de Lara , vecinos de  Montoro, Vivián Pineda, y Maria  mercedes Pineda, vecinos  de Porcuna, e hijos de Rafael Pineda , mitad de bienes de legado de Diego de Ortega  y Féliz de Pineda.

Al maestro de obras y alarife Agustín Contreras,  el reloj, cómoda  de los Espejos, la  mesa ,  y el reloj del cuarto de la librería, 300 reales. La mitad  de bienes de Mejorada, a su ss sobrinos de Cabra.

A don Rafael Feliz Carrillo, donó la colección de cuadros que representan varios animales y en los corredores de la casa de mi habitación

Al barbero , Manuel de Castillo, 600 reales.

300 reales a Blas Ortiz y su mujer.

El reloj de repetición, pidió  se vendiera  para sus herederos  los Cejalvos y Aranda

Los libros en cámaras y de su sobrino, que  estaban en su casa , los donó a  los  albaceas,  Cayetano Romero, cura de la Veracruz, l cura Narciso Robles y  a José María Rodríguez.

Completó su herencia con los siguiente. al capellán Francisco del Castillo, de las Trinitarias, casa de la calle Real, linda con José Coello y la estantería y breviarios nuevos, ropa interior  de clérigo de invierno y verano sombreros de canal, manteos, sotanas, sobrepellices con sus fundas de mango, bonetes y solideos.

La casa a su criada Antonia Ávila, de san Francisco habita gañán Francisco Romero colchón y cuatro almohadas, cubierto de plata.

A Antonia Ortiz, la finca de la piedra de Molino adquirió por su y casa del Barrero y a su aperador casa del Barrero , por subasta bienes dominicas

Lo hizo en Granada , donde  se había trasladado por esparcimiento, el 12 de junio de 1848, testigos Manuel Gómez Morales, Vicent Vilches y Manuel de Iturriaga Francisco de Paula Rufo..



[1] AHPJ 5328. Gutiérrez Hinojosa. Suelto. 1799.