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jueves, 11 de abril de 2019

EN EL PROGRAMA DE SEMANA SANTA. DE LA REPRESENTACIÓN A LOS PASOS. ENFOQUE HISTÓRICO DE LA RELIGIOSIDAD POPULAR


 DE LA REPRESENTACIÓN A LOS PASOS. ENFOQUE HISTÓRICO DE LA RELIGIOSIDAD POPULAR



         Decíamos, hace años en el libro Pasos, debieron representarse en Alcalá la Real, pequeños autos con motivo de la Navidad, Semana Santa y el Corpus Christi. Claro testimonio de ello son las Constituciones Sinodales de Juan de Ávila en el año 1542, que, en muchos apartados, como luego haría el abad Moya en el siglo XVII, recogía anteriores capítulos de las constituciones de los abades Gómez de Padilla y Ordóñez de Villaquirán. Incluso recogimos la alusión a estas representaciones: 
"Somos informados que en algunas Iglesias y hermitas de esta nuestra abadía se hagan algunas representaciones, juegos o remembranzas: otras cosas semejantes no muy honestas y porque de los tales actos se ha seguido y sigue muchos inconvenientes y traen escándalos en  los corazones de algunas personas ignorantes o no bien instructas en nuestra sancta fe cathólica, viendo los desórdenes  y excesos que en ella passan  por ende o p.sc.et.a. statuimos y mandamos a todos los beneficiados y curas y a otros clérigos  in sacris que no hagan las tales representaciones ni den lugar que en las dichas iglesias se haga ni consientan que se hagan velas en las iglesias "[1].
Dentro de la vigilia de la noche del Jueves Santo al Viernes Santo, se prestaba a celebrar con canciones y sermones de Pasión, que a veces se continuaban con otras actividades representadas. En torno al predicador se realizaban, sobre tablados, las escenas más significativas de la Pasión [2], las de Pilatos, la Sinagoga, la Túnica, el Señor en la Columna, Ecce-Homo, y, sobre todo, en la Santa Cena, Oración del Huerto y la Negación de Pedro. No se conserva más que un texto de 1860 en el Castillo de Locubín, en la que se describe la Pasión en forma de sermón acompañado de escenas pasionales (se insiste a lo largo de las digresiones en muchos detalles de representación y sugiriendo las escenas mientras el sacerdote lo declama). [3] En concreto está clara la presencia de los Apóstoles en este título del pequeño legajo “La Santa Cena y la Oración del Huerto, pasos que se representan en la tarde del Jueves Santo”. En un capítulo aparte, se desarrollaba la Sentencia y la Sinagoga ante los Pontífices Anás y Caifás y la Negación de Pedro con la acción en la que realizaban los apóstoles o animales como el gallo (canta).  No nos debe extrañar que este tipo de representaciones frecuentaran en Alcalá, porque abundan las cofradías con la tradición de pagar a los predicadores por el sermón de dichos días en la iglesia de la Veracruz, en el convento del Rosario y de Consolación. 
Por otro lado, las procesiones se celebraban el Jueves Santo con la cofradía de la Veracruz y el Domingo de Resurrección, oficial para la iglesia y el cabildo; su velada y visita a los monumentos de las iglesias era una costumbre obligada de cualquier tipo de cofradías, eran los elementos más importantes de la Semana Santa del siglo XVI. Aquella noche del Jueves Santo entre disciplinantes, rostrillos y penitentes era propicia a que se formaran altercados."[4]. 
En el siglo XVII, se celebraba en la Víspera de todas las fiestas “Máscara", ceremonia en la que los caballeros anunciaban la fiesta, mientras lucían sus hermosas vestiduras y cubrían sus rostros con armaduras hasta que fue degenerando en forma de máscaras. De estas máscaras y de los rostrillos de los personajes del teatro y de los autos se pasará al de las representaciones de Semana Santa bajo la dirección de las cofradías de La Oración del Huerto, Dulce Nombre de Jesús y la referida de la Veracruz. Pues, en Semana Santa se pregonaban (kerigma) las fiestas del Señor en medio de rostrillos y la tropa de ciudad. Pero, ya entrado este siglo, las cofradías y hermandades pasionales cambiaron de ser disciplinantes a penitenciales, lo que dio lugar a algunos momentos de enfrentamiento con las autoridades eclesiásticas. Así el Abad Moya dispuso en sus Constituciones la prohibición del teatro dramático, misterios o los autos dentro de las iglesias, porque se degradaron los elementos dramáticos hasta tal punto que se convirtieron en objeto de burla y escarnio, sin el sentido original cuando nacieron. Se pasó de la representación de las insignias e imágenes a la representación humana, cuando los pasos se procesionan y se introducen en la celebración de la manifestación religiosa. Y frente al carácter mayestático y devocional de los primeros momentos no extraña que algunos abades publiquen edictos para limitar los abusos y los actos deshonestos que se producían en la Semana Santa, ya que la marcha procesional no se mantenía con el fervor ni respeto que tales momentos requerían. Por un lado, entre los penitentes "había risas, escándalos, e indecencias en los participantes y sus vestimentas": por otro lado, “los cubiertos con rostrillo, se portaban cosas profanas e indecentes y realizaban acciones y gestos indecentes. [5]           
En el siglo XVIII, ya nos son las autoridades eclesiásticas las que se preocupan de esta salida de tono sino la propia ciudad se siente desbordada por los acontecimientos de modo que se ocupada del mal uso de vestimentas y rostrillos semanasanteros y acuerda esta ordenanza prohibiendo su uso en la fiesta del Corpus. "[6]. 

No obstante, abundaron en estos tiempos los pasos de tablados o en el decurso de la procesión de modo que en la primera mitad del siglo dieciocho e, incluso, algunas decenas posteriores se alcanzaron el  máximo auge de representaciones pasionales, el  renacimiento de cofradías, sobre todo, en la del Cristo de la Humildad que había desaparecido, y la multiplicación de pequeñas hermandades, pasos y gallardetes que instruyeron una nueva forma de organización cofrade desde mediados de siglo en la cofradía del Dulce Nombre de Jesús.. En la Cofradía de la Veracruz, desde finales del siglo XVIII procesionaban cada vez menos pasos y, tan solo quedan las imágenes y gallardetes,    En medio de un siglo convulso, donde se sucedían  fundaciones, renacimiento, desapariciones y remodelaciones de gallardetes y pasos, a mitad de siglo , con la llegada del vicario y provisor de don Álvaro de Mendoza, don Pedro Pablo de Vera y Barnuevo, el espíritu de la Ilustración la emitió ordenó “que no se hicieran velas nocturnas en las Iglesias ni ermitas, procesiones de noche, prescribiendo la forma y modo que se deberá observar en las procesiones de Semana Santa, desterrando el abuso de las caras tapadas y otras indecencias".[8] Y no es de extrañar que  muchas hermandades y cofradías  desaparecieran, al interpretar un atentado con la liturgia todo este tipo de representaciones, “sucedió en el año 1782 con el Decreto del  Obispo- Abad Mendoza y Gatica. O más tarde, de una como manera más estricta, con la aplicación realizada por el espiritualista Abad Palomino en 1791, que provocó la desgraciada desaparición de una de las cofradías más importantes del acervo alcalaíno, la de la Santa Veracruz.  Sin embargo, la raigambre popular no se resistió y volvió a renacer aquellos pasos, cada vez más esfumados, quince años después, en 1797, con el mismo abad Palomino Lerena, pero continuaron difuminándose hasta el siglo XIX tras la unificación de aquel conjunto de cuadrillas y hermandades bajo la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús y Santa Caridad, absorbiendo la parte semanasantera de la Veracruz.


Las actuales muestras de estas manifestaciones religiosas, cultos, altares familiares y reminiscencias organizativas pervivieron y se adaptaron a lo largo del siglo XX conviviendo con otras formas organizativas más generalizantes de las cofradías y hermandades.


[1] CONSTITUCIONES SINODALES DEL ABAD JUAN DE AVILA. Año 1542. Título IV. Cap IX.
[2] Constituciones Synodales del Abad Moya. Año 1623. En la Constitución 13 Que la noche de la Navidad ni otro tiempo del año, no se haga cosas indecentes en los Oficios divinos. Prohibimos y mandamos , que la noche de Navidad no otro tiempo, ni Fiestas de entre año, no se digan, ni hagan cosas deshonestas, ni representadas, ni se hagan representaciones algunas, ni se canten villancicos, ni coplas sin nuestra especial licencia, y sin que primero sean por nos examinadas, o por la persona que nombraremos, para que se vea si en ellas se dize cosa deshonesta, falsa o escandalosa, o contra nuestra sancta Fe Cathólica, ni  se canten con viguelas o guitarras, ni otros instrumentos profanos, ni se prediquen sermones de noche en Jueves ,o Viernes Santo, ni otro tiempo del año, sino antes que anochezca o después de amanecido: ni tampoco se hagan velas de noche en las Iglesias , ni Hermitas, salvo las noches de la mañana de Resurrección, por ser Fiestas tan principales, y estos días , y los demás que hubiere tinieblas, o Maytines en las Iglesias, a que acude el pueblo, mandamos que aya luzes en ellas, de manera que todo esté claro ".
[3] El texto original facilitado por  Francisco Juan. Largo sermón, con citas evangélicas,  interrumpido por las escenificaciones.
[4] AMAR. Libro de Cabildo de 1569.
[5] Murcia Rosales, Domingo. Curiosidades de la Semana Santa de Alcalá la Real. Ideal 31 de marzo de 1996.
[6] AMAR. Libro de Ordenanzas de 1751. 3º.Nota final.
[7] AHPJ. Lefajo 4269. Folio 534. 13 de septiembre de 1640.                                                                                             
[8] Espinosa Garrido de los Monteros, Diego. Historia de la Abadía de Alcalá la Real. Diputación Provincial de Jaén 1996.




























miércoles, 10 de abril de 2019

ARTICULO ABIERTO DE LOS REPOBLADORES DE ALCALÁ LA REAL TRAS LA CONQUISTA HASTA EL SIGLO XVI

Desgraciadamente no se encuentra ningún libro de repartimiento de tierras, solares u otras bienes de la ciudad de Alcalá la Real. A través de este articulo abierto recogiendo documentos posteriores de los sucesores de los conquistadores y sus descendientes, deducimos su proecedenciá:
-Una gran parte procedía de tierras que servían de frontera cercana antes de la conquista. Son los vecinos que añaden los topónimos de Alcaudete, Víboras, Martos, Jamilena, Cambil, Jaén,
-Otros proceden de otros pueblos de anteriores limes fronterizos y asentados antes de laconquista de Alcalá la Real, como  Aguilar, Cabra, Jerez, Sevilla, los Pedroches, Córdoba, Castro, Santisteban, Andujar, Linares,
-Dee pueblos castellanos como Toledo, Cuenca, Salamanca, Ávila, Sotosalvos, Frejenal de Badajoiz (Alonso Fernández)
-Muy escasos de Aragón, un catalán, En el testameno de Alonso Pareja /angte Lope de Guadia 1546) aparede su heredera Francisca Martinez. esposa de Asensio López Aragonés
-De pueblos de montaña y leoneses: León,
Seguiremos mostrando estos orígenes.

LA FUENTE DEL REY A MEDIADOS DEL SIGLO XVI

Por varios documentos de compraventa  ante el escribano Lope  de la Guardia, se pueden sacar las siguientes conclusiones. Por los testigos y compradores, se puede deducir  la procedencia de muchos repobladores de Alcalá la Real, que recibieron, entre sus mercedes, un sola o casa en la Mota, una tierra del ruedo, una viña y  una huerta en este entorno de la Fuente del Rey ( que luego pasó a sus sucesores y a las fundaciones eclesiásticas a través de memorias de misas) :
I

El primero en 28 de enero de  1546 , aporta datos por sus apellidos de los intervinientes en el contrato, como los testigos Antón Cano o Pedro Sánchez Blasco . Sobre todo, en su segundo apellido se encuentran perfectamente su lugar de origen por su topónimo, es el caso de Miguel Martínez de Cuenca o Pedro Martínez de Ávila, o  el comprador originario de Salamanca.
-El comprador fue  Benito Hernández de Salamanca, casado con Isabel Rodríguez,  y el vendedor  Pedro Martínez de Ávila se declara vecino , y por lo tanto vivía, en la Fuente del Rey, lo que no aparece en otras aldeas. Y afirma estar en Alcalá la Real para ejecutar el contrato. 
-El objeto de la venta es una casa de retama con  su corral, que se diferenciaba de las de teja y de los cortijos, pues estas se suelen encontrar cercanas a tierras de propios, ya que eran concesión de la ciudad;junto la casa aparecía una ampliación ganadera con el corral, como lo demuestra el documento.  Lo hacía por  el precio de 1.875 maravedíes. Y, por sus linderos, se comprueba que no era el único vecino , ya que lindaba con el corral  de Antón Jiménez, vecino de la Fuente del Rey, los corrales del escribano público de este documento Pero L



ope de la Guardia y el monte que daba a tierras concejiles. 
II
Se amplia el conocimiento de la Fuente del Rey en 28 de noviembre de 1546  con otro segundo contrato con el mismo vendedor, Pedro Martínez de Ávila, que se lo adjudicaba a un nuevo comprador Pedro Hernández de Nuño, casado con Catalin a Martínez, ambos vecinos también de la Fuente del Rey y estantes en Alcalá la Real (un gentilicio de origen latino que derivó al apellido Nuñez). El objeto de la compraventa eran unas casas de teja con su corral y un horno adjunto a la casa.Y estaban linderas con casas de Catalina de Carmona y corral de los herederos de la casa de Alonso Fernández, hijo de Pedro Fernández de Andújar, y tierras del términco concejil. Lo hacía por 10.000 maravedíes. 
III En  1o de abril de1545 ante Guardia, nos encontramos un censo entre Bartolomé Sánchez de Alcaudete, con el vecino de la Fuente del Rey, Antón Jiménez, que era vecino de este lugar,  y viíva en una casa con su corral, lindera con casas de Miguel Sánchez de Cuenca, una calle por dos partes, y poseía dos huertas con árboles, lindera con casa de Pedro Fernández Andujar de Valdespino y el camino que va a las huertas. 

lunes, 8 de abril de 2019

SOBRE LOS VÍBORAS DEL CASTILLO DE LOCUBÍN b

Hay varias familias que en los siglo XV y XVI  vivían como vecinos del Castillo de Locubín, que posteriormente se trasladaron en alguna rama a Alcalá la Real y Frailes. 

Entre ellos recogemos estos documentos firmados ante Lope de la Guardia, un contrato de venta  de Juan Sánchez de  Víboras y otro de donación desu padre. En 14 de octubre de 0ctubre de 1546 Juan Sánchez el Viejo, en la cama, pero con buen juicio y razón hizo donación a su esposa Leonor Alonso de unas casas con 700 arrobas de vino ensus tinajas y bodega en el Carcajar con tres aranzadas y media de viña torrontés y baladí, lindero con viña de Juan López y Alonso de Baena. L hacía con la obligación de cumplir con la memoria de ocho misasen la iglesia de San pedro., que había firmado en 1535 ante Cristñobal Gallego, pero ante las necesidades  y sufrimientos de su mujer le permitía vender la mitad¡ a sus hijos y sucesores a Alonso Martínez de Marmolejo y declaraba nula memoria.  Alonso Martínez de Marmolejo le compró por 8.000 maravedíes  en14 de octubrede 1546 a  Juan Sánchez de Víboras cinco cuartas de viña torrontés con parte de monte en  el Quejigar, término del Castillo de Locubín, lindero con tierra de los compradoresy, de otra parte con viña de Pedro de Lara, con la servidera  y viña de Andrés Martinez de Quesada y viña de Bartolomé González de Postigo.estos documentos nos derivana a estas CONCLUSIONES.-EL APELLIDO DE VÍBORAS RESPONDE AL TOPÓNIMO QUE SE UBICABA CERCA DEL ACTUAL  PANTANO DEL MISMO NOMBRE Y NO UNA ANIMALEs de resaltar que tras la conquista del Reino de Granada se produce un fuerte crecimiento demográfico de todas las comarcas antes fronterizas que incide negativamente en los ecosistemas por la gran desforestación y roturación de baldíos, en los siglos XV-XVI y que en el XVII producen un grave colapso económico que recogen los documentos de la época, lo que provoca el progresivo abandono de la encomienda de Víboras y su despoblamiento, siendo nuevamente repoblada a partir del siglo XIX mediante la colonización por casas de campo- Cortijos- construyéndose una iglesia (Vadofresno) y dos molinos, uno el del Castillo y otro el del Víboro.
RESUMEN DE De seguro que Juan de Víboras es un descendiente que acudió a repoblar Castillo y Alcalá tras la toma de Alcalá. Y su nombre de Víboiras se remonta a un  oppidum ubiucado en el Cerro de San Cristóbal donde se hallaba  Bora. Cuentan que era una ciudad en favor de los cartagineses que acuñaba moneda enn el s. II-I a. C.. En concreto medida turdetana (shekel 9,4 g y trishekel 25,4 g) donde aparece Ceres- Astarté con cetro en el anverso y en el reverso un toro bajo media luna con la leyenda "BORA". La ciudad ha sido expoliada desde antiguo, habiendo sufrido recientemente la indolencia de las autoridades que han permitido que la construcción del pantano destruyera un gran trozo de calzada de acceso a la misma, que se conservaba, así como lo que parecía una tumba de corredor junto al río, al pié de la ciudad. Entre los cerrillos y el cerro del gato (Lomas de Peinado) quedan restos de la necrópolis ibera estudiada por el profesor Maluquer de Motes Nicolau en conjunto con la de la Bobadilla, que al parecer formaba parte de Bora, por lo que en la denominación latina seria conocida como BI-BORA, castellanizándose luego como Víboras, dando nombre al río y la sierra.(Otros hablan de BIB-BORA, puerta de Bora, lo que no es probable dado que en árabe sería Bab al Bora de lo que no hay constancia alguna) Fue romanizada, pasÓ a manos de los visigodos en el obispado de Tucci. y fue frontera nazarí, dond se levantó  un castillo entre los s. IX-X, puesto avanzado de la cora de Elvira del iqlim de Alcalá Alcalá la Real o defensa de las incursiones del reino nazarí. En el 1225 Al Bayasi, emir de Baeza lo entrega a Fernando III, del que era vasallo, junto al castillo de Martos y Porcuna, En el 1226 se expulsa la guarnición musulmana del territorio, siendo en el 1228 entregado al maestre  calatravo Gonzaliañez “hecha donación y mid por el rey a ellos y a su orden de Calatrava de las villas de Martos, Porcuna y Víboras (villa y fuerza de grande importancia) con sus términos, pertenencias y dereceras”, ante la incapacidad de la orden templaria de hacerse cargo del control de la frontera. A la muerte del último maestre de la Orden de Calatrava don Garci López de Padilla en el 1489, el maestrazgo pasa a la corona. Los Calatravos amplían las defensas del Castillo y lo dotan de la actual estructura (común a las de la orden), ante los ataques musulmanes que sufría el territorio desde Alcaudete y Alcalá.En el 1576 Villalta indica que era comendador de la villa de Víboras Don Gonzalo Fernández de Villalta (pariente suyo).En 1609 es comendador Gaspar de Guzmán, Conde de Olivares y la villa aporta seis lanzas al rey, las mismas que Martos y una renta de 1.892.217 maravedíes, en tanto que Martos aporta menos: 1.192.328 maravedís; después figura en el cargo Rodrigo de Guzmán, hijo del Duque de Medina
RESUMEN DE De seguro que Juan de Víboras es un descendiente que acudió a repoblar Castillo y Alcalá tras la toma de Alcalá. Y su nombre de Víboiras se remonta a un  oppidum ubiucado en el Cerro de San Cristóbal donde se hallaba  Bora. Cuentan que era una ciudad en favor de los cartagineses que acuñaba moneda enn el s. II-I a. C.. En concreto medida turdetana (shekel 9,4 g y trishekel 25,4 g) donde aparece Ceres- Astarté con cetro en el anverso y en el reverso un toro bajo media luna con la leyenda "BORA". La ciudad ha sido expoliada desde antiguo, habiendo sufrido recientemente la indolencia de las autoridades que han permitido que la construcción del pantano destruyera un gran trozo de calzada de acceso a la misma, que se conservaba, así como lo que parecía una tumba de corredor junto al río, al pié de la ciudad. Entre los cerrillos y el cerro del gato (Lomas de Peinado) quedan restos de la necrópolis ibera estudiada por el profesor Maluquer de Motes Nicolau en conjunto con la de la Bobadilla, que al parecer formaba parte de Bora, por lo que en la denominación latina seria conocida como BI-BORA, castellanizándose luego como Víboras, dando nombre al río y la sierra.(Otros hablan de BIB-BORA, puerta de Bora, lo que no es probable dado que en árabe sería Bab al Bora de lo que no hay constancia alguna) Fue romanizada, pasÓ a manos de los visigodos en el obispado de Tucci. y fue frontera nazarí, dond se levantó  un castillo entre los s. IX-X, puesto avanzado de la cora de Elvira del iqlim de Alcalá Alcalá la Real o defensa de las incursiones del reino nazarí. En el 1225 Al Bayasi, emir de Baeza lo entrega a Fernando III, del que era vasallo, junto al castillo de Martos y Porcuna, En el 1226 se expulsa la guarnición musulmana del territorio, siendo en el 1228 entregado al maestre  calatravo Gonzaliañez “hecha donación y mid por el rey a ellos y a su orden de Calatrava de las villas de Martos, Porcuna y Víboras (villa y fuerza de grande importancia) con sus términos, pertenencias y dereceras”, ante la incapacidad de la orden templaria de hacerse cargo del control de la frontera. A la muerte del último maestre de la Orden de Calatrava don Garci López de Padilla en el 1489, el maestrazgo pasa a la corona. Los Calatravos amplían las defensas del Castillo y lo dotan de la actual estructura (común a las de la orden), ante los ataques musulmanes que sufría el territorio desde Alcaudete y Alcalá.En el 1576 Villalta indica que era comendador de la villa de Víboras don Gonzalo Fernández de Villalta (pariente suyo).En 1609 es comendador Gaspar de Guzmán, conde de Olivares y la villa aporta seis lanzas al rey, las mismas que Martos y una renta de 1.892.217 maravedíes, en tanto que Martos aporta menos: 1.192.328 maravedís; después figura en el cargo Rodrigo de Guzmán, hijo del Duque de Medina Sidonia.



EL SALINERO DEL CASTILLO DE LOCUBÍN









A través del testamento de Catalina de López, mujer de Luís de Torres, ante el escribano Lope de la Guardia en primero de noviembre 1546, siendo testigos y testamentarios su marido y Cristóbal Ruiz Cortecero en la villa del Castillo, se puede deducir lo siguiente:

-Que el castillero Luís de Torres era salinero, lo que pone de manifiesto que ya estaban en producción las Salinas de Filique en Castillo de Locubín. Este oficio era muy duro y se remonta al túnel de los tiempos; aunque a veces tuvieron muchas ganancias, otras vino den decadencia; hoy día este oficio está casi desparecido. Tan sólo hay restos y presencia arqueológica de las salinas de las Grageras y contemplamos algunas huellas de las de Filique. Es verdad que hasta mediados del siglo XX en las salinas delas Grageras, se producción artesanalmente, pero, como aconteció con los pueblos antiguos este oficio de salinero se hacía poco atractivo por las extremas condiciones humedad y calor, a lo que hay que añadir el desnivel del terreno en estos lugares alejados de los centros urbanos. A partir del medievo con frecuencia las élites controlaron la producción de la sal y los propios cabildos, e , incluso se vieron obligados a ser una concesión real dentro del arbitrismo. Los tolderos se encargaban de su produccción como arrendatarios y sometían a trabajos inhumanos a los sufridos salineros, también dieron lugar a revueltas por el precio de la sal como aconteció en la Alcalá de mediados del siglo XVII. Este modelo se mantuvo hasta el siglo XIX, cuyas salinas y toldos se abastecieron de otras salinas distintas de las de Filique y Rábita. Como decía Damiel Martínez Castizo en Diario 16 “Este modelo de control y gestión se hará extensible por todo el mundo hasta mediados de siglo XX, momento en el que el sistema de explotación sufrirá una mecanización que reducirá considerablemente la mano de obra empleada y dejará en negocio en un reducido número de multinacionales. Dicho lo cual, y hasta que tuvo lugar el citado proceso, las principales fuerzas que hicieron funcionar las salinas fueron las del ser humano y algún que otro animal de tiro.Por lo que se percibe por los grabados y en los restos de las actuales salinas, su estructura se remonta a tiempos de los musulmanes desde el siglo VIII,
Se observa pequeños recuadros o estanques y canales en forma decircuito desde la fuenta que emanael agua salada, que vadeiscurriendode forma tranquila hasta alca¡nzar el gradiente adecuado para la criustalización. La anchura, profundidad y progresiva reduccion de amabas dimension dan lugar a decantación y concentración de los canales y estanques se van reduciendo paulatinamente para dar lugar, de forma natural, a un proceso de decantación y concentración. El salinero se encargaba de reparar los muros a causas de lluvias y temporales con carretillas y espuertas cargadas de barro, piedras y ramajes para aplicar en los puntos débiles y poder consolidarlos; de asegurar el suelo de las eras con argamasa natural o artificial; de afianzar las compuertas, pozos y norias; y de tener dispuesta la caseta de las salinas con las habitaciones y suministros del cortijo para acoger a los trabajadores durante la campaña.Solían ser cuatro o cinco cosechas entre los meses de mayo y octubre.

Como dice Martinez Castizo “La capacidad y experiencia del maestro salinero se antojaba fundamental para conocer la concentración aproximada del agua y proceder, en cada fase, a su desplazamiento para su precipitación porque, el llevar la salmuera con el mayor gradiente posible a las eras o cristalizadores, era determinante a la hora de obtener mucha sal en poco tiempo. Por ello, un buen maestro marcaba las diferencias entre una salina eficiente –donde las cosechas eran rápidas y puntuales–, y aquellas otras donde las expectativas productivas siempre quedaban por debajo.En ese sentido, el mayor trasiego tenía lugar en los cristalizadores. En este espacio el salinero debía mover el agua para eliminar la fina capa que durante días se forman en la superficie, las conocidas escamas de sal, que limitan la acción de la radiación solar y el viento. A ello se unía el necesario movimiento de las aguas para aumentar su gradiente hasta precipitar. Esta actividad tenía lugar bajo un sol radiante y su monótono movimiento con palas y rastrillos provocaba dolores de espalda, cintura y brazos.Una vez había cuajado la salmuera, cuestión esta que suele ocurrir de media cada 20 días, los salineros debían proceder a su retirada para comenzar con otra cosecha. Este procedimiento necesitaba de una mayor mano de obra, pues primero se debían romper la torta de sal, agrupar y, posteriormente, retirar. De nuevo era necesario emplear rastrillos y palas para apartarla de la era y dejarla secar en el pasillo durante unos días (según clima), para recoger cientos de kilos en espuertas, carretillas o mulas y llevarlos hacia el alfolí o almacén.




-Que era Hija de Mari López, a la que le deja como herencia varias ropas como faldetas, faldellín y sayuelo.-Hizo varias mandas de misas (tres por el alma de su suegro, trece por alma, otras dos por las ánimas del Purgatorio, cuatro misas por su padre). Y el acompañamiento desde su casa con los beneficiado, clérigos y curas, que se hallaren en la villa del Castillo para ser enterrado en la iglesia de San Pedro,donde se decía una misa de requiem.-Se constata la presencia de la cofradía de la Santa Caridad en el Castillo de Locubín, así como existía en Alcalá la Real, lo que se deduce que también ya existía un hospital de la Caridad. Y con una misma obligación o deber de acompañar con su cruz y cera a la fallecida por ser cofrade de ella.
a

viernes, 5 de abril de 2019

LOS VILLARES, EL VILLAR Y EL VILLAREJO DE ALCALÁ LA REAL

Es muy interesante la presencia de este término latino "villa" en sus acepciones de villar, villarejo, villares" a lo largo de la historia alcalaína, porque demuestra la presencia de este tipo de asentamiento en diversos lugares del territorio de este municipios del Sur. A lo largo de varias ampliaciones, acrecentaremos la presencia de este vocablo que alude, por estos lares, a un asentamiento de villa rustica romana del Bajo Imperio, donde hubo un grupo de personas que cultivaron la tierra en extensiones cercanas a fuentes, arroyos o humedales, con el levantamiento de este tipo de edificación romana rural, donde un patrono solía verse rodeado de su familia y un amplio servicio de esclavos para ejercer el trabajo agrícola y ganadero. Hay léxico de estos villares en estas ubicaciones:
-EL VILLAR BAJO Y ALTO  Y LOS VILLARES, por la zona de la Pasada Baena en el entorno de Las Caserías de San Isicro y Moraleda.
-Varios villares se encontraban  en la frontera con el reino de Granada, según recogen las visitas de términos entre los Morajelos, Alto y Bajo. 
-Hay villares sin citar este nombre, que dieron lugar a cortijos, y de los cortijos a las aldeas. Este e el caso de la villa rustica de Fuente Álamo o el de Cequia, o el de Fuente la Piedra. 
-Y hemos tenido la fortuna de encontrar otro nuevo, cerca de la ciudad de Alcalá la Real, lo que demuestra la dispersión rural en tiempos de los romanos. Nos referimos a un villar, situado por encima de la Fuente Granada, según recoge el escribano Francisco de Febrero, un viernes,  doce de febrero de 1507 en la ciudad de Alcalá la Real. Levanta por escrito un documento de compraventa , siendo testigo Gonzalo y Francisco Mayorga entre Diego Martínez del Olmo con su mujer Beatriz Alonso y Cristóbal de Linares. Y es el objeto de la venta quien da la clave del villar romano, se relaciona con un majuelo de dos aranzada y media, en el majuelo de la Fuente Granada,  ENCIMA DE LOS VILLARES, TÉRMINO DE ALCALÁ LA REAL, donde  hay varios cortijos que subsisten todavía por aquellos parajes semiderruidos, que continúan el primer asentamiento y se renovaron tras los tiempos de frontera y époc moderna. Eran linderos con tierras del comprador Cristóbal de Linares, y de  la cabezada, tierra de Alonso Sánchez, de Sancho Martínez, eran de tierra calma de sembradura e importaron seis mil quinientos maravedíes. ( legajo 4538, folio 72). 
SEGUIREMOS AMPLIANDO EL ARTÍCULO Y LA ZONA DE LOS VILLARES ROMANOS POR ALCALÁ LA REAL. 


LA RUTA DEL VELILLOS EN ALCALÁ INFORMACIÓN


EL SENDERO DEL VELILLOS

Este sendero es una página, más bien un fascículo completo de la historia local, una lección del pueblo y de la gente alcalaína. Le hubiera llamado a esta ruta o sendero, con el nombre de los romances fronterizos. Por eso de que el río se revuelve, a lo largo de su trayecto, en una confusión de nombres. De Huéscar a Riberas, de Riberas a Frailes, y de Frailes a Velillos, ya en tierras granadinas; y además no es el único río, más bien arroyo o afluente del Genil, ya que se pasa por los arroyos de Salobrar y Palancares. Recorrerlo como lo hicieron  más de doscientos ruteros, convocados por el ayuntamiento alcalaíno(delegaciones de Turismo, y Deportes, Federación de Montaña), consiste en metamorfosearse en aquellos caballeros de Alcalá a la llamada del soldado herido tras la matanza de Malabrigo: Oídolo ha don Pedro,/por su desventura negra;/cabalgara en su caballo,/que le dicen Bocanegra.
Desde las últimas casas de la Ribera Alta en dirección a Frailes, se desciende por entre callejas hasta la  fábrica  harinera ( hoy segunda vivienda de recreo) , donde el antiguo molino del Cubo, imparte la primera lección histórica de convertirse una  función artesanal e industrial, en medio de la sociedad del ocio, en casa de recreo, o en un paraje delicioso de álamos.
No puede llegarse, por ahora, al río y por un camino de servidera se cambia la marcha en dirección hacia las faldas de la Mesa y el puente de la Ribera. Segunda lección, en este caso arqueológica de un yacimiento de nuestro pasado iberorromano y de un puente que se amplió recientemente por la Diputación Provincial de Jaén como consecuencia de abrirse a una mejora de un tráfico más intenso y susituir una carrocería que recuerda los primeros tiempos de carretas, carrozas de campo o, a lo sumo, camiones de los primeros tiempos del motor.
Tras cruzar la carretera provincial, continuando por el mismo camino junto al río, se detiene el senderista en la fuente de los desparecidos Baños, donde, de nuevo, esta nueva casa de segunda vivienda muestra solamente, por el nombre, la historia de aquellos baños que ejercieron una labor terapéutica, y, ahora, de nuevo se readaptaron a los tiempos de la sociedad del ocio. La tercera lección del cambio social de la mentalidad de los tiempos.
La ruta asciende al caído cortijo de Bochiqueros (Vado del Chiquero) hasta descender al camino que dirige a las Casas Nuevas, en el cruce con el molino de la Tahona, donde se brinda a la cuarta lección histórica con la explicación del entorno de un ayer marcado por los hitos de más de cinco los molinos antiguos y por la belleza singular de la aldea la Ribera Baja. Sus aguas de meandro están envueltas en canciones molineras y romances de fronteras, sin olvidar las heridas de la guerra en La Cabeza el Molino. Las cuevas dejan al descubierto la desnudez de una sociedad que pasó de la roturación de las tierras hasta su colectivización. Una lección que se escribe con una caligrafía de nuevos visitantes en El Asno Azul, los tulipanes de Elisabeth, el recuerdo de los lavaderos y fuentes hasta llegar al Molino Bajo, y de allí un paso a la Fuente de Huéscar.
Esta fuente es la cátedra de honor para impartir la lección del doctorado en historia medieval, el lugar ideal para la explicación de las escaramuzas del hijo del Señor de Alcaudete, las matanzas de los moclineros por las tropas de Alcalá y Alcaudete durante la visita al lavadero y recitar estos primeros versos de este famoso romance: Caballeros de Moclín, /peones de Colomera, /entrado había en acuerdo, /en su aconsejada negra, /a los campos de Alcalá/donde irían a hacer presa. / Allá la van a hacer, /a esos molinos de Huéscar. /Derrocaban los molinos, /derramaban la cibera, /prendían lo molineros,

La última lección, la sexta, acerca al siglo XXI. Pues, se emprende con el camino hacia las Vegas de Paz, entre leyendas de fantasmas, y hacia el cruce con el arroyo del Salobrar, donde se dejan, a la izquierda, las Casillas de Mures y las vegas del río Frailes, la fábrica derruida de Francisco Batmala, los campos de yeso, varios cortijos abandonados, y se topa con el antiguo cortijo de propios del Medianil, y el recuerdo de la primera cosechadora de los años cuarenta. De allí a la Media Luna, los Cortijuelos, la Mina, a la izquierda otros cortijos de tiempos de frontera, Santa María y Malabrigo, y por fin, se clausura la ruta en la Gineta (  no por la caballería, sino por espada de los ziríes), el puente de Antonio Martín Espinosa, el arsenal de la Guerra Civil y se cierra con otra oppidum iberorromana. 
Esta lección es un epítome de la historia de Alcalá, 






del hombre neardenthal al iberorromano, del musulmán al caballero de frontero, del labrador de cortijos de propios y de los cartujos, de las tierras roturadas a las minas, de los molinos a la primera fábrica harinera, del cortijo a la vivienda rural, de la vereda al camino real, de la carretera local al desdoble de la carretera nacional, delos pagos agrícolas a las zonas de servicios en las nuevas vías de comunicaciones desdobladas. Una lección que hace reflexionar al vecino en medio de la convocatoria de elecciones, una apuesta ciudadana para emprender otra nueva lección. La séptima las del nuevo futuro de España, Europa y Alcalá.