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miércoles, 5 de septiembre de 2018

EN LA CALLE FUENTE NUEVA, EL HIDALGO DON ALFONSO DE ARANDA

HIDALGOS

Don Alfonso de Aranda (545), caballero hijodalgo, casado,con cinco hijos menores y su madre.

Poseía una casa  de campo en Las Caserías, a un cuarto de legua, compuesta de cuatro  cuerpos: uno de caballeriza, tinado y  cuartos; otro segundo de lagar y un tercero, de oratorio, que está dedicado a San José,  y un cuarto de pajar (150 reales. Rodeada de catorce fanegas de tierra ( cuatro de alameda, siete de sembradura de primera calidad ; y tres  de segunda calidad); linderas con tierras de don Alfonso (E y S), camino de Córdoba a Priego (O),  y Oratorio (N). Otras cuatro fanegas en el mismo sitio ( tres celemines de morales y el resto de sembradura, de primera calidad, linderas con tierras del interesado (e, O y N ) y tierras de don Pedro de VIEDMA (s). Otras 168 fanegas en el mismo sitio, de tercera y cuarta calidad, linderas con tierras de alameda del interesado (E y S), camino de Baena (O)  y tierras  don Gabriel de Miranda (N).
Otras tres piezas de nueve fanegas de tierra en el mismos sitio de Las Caserías. de segunda calidad, linderas con tierras de Juan de Moya, del convento dominico de la Encarnación, camino de Priego y tierras de Nicolás Gómez y Diego de Ortega. 
Otras treinta fanegas en el mismo sitio, de tercera y cuarta calidad, linderas con  don Francisco Valverde (E y N), viñas de Diego de Hinojosa (O), y de don  Diego de Ortega (S).  
Otras 18 fanegas en el mismo sitio de cuarta calidad  calidad, linderas con tierras de la granadina doña Baltasara de Sotomayo (E y N), del presbítero capell´çan don Juan de Flores (O), y de don Diego de Hinojosa.
Otra de seis  fanegas de tercera calidad y en el mismo sitio, linderas con camino de Córdoba, tierras del capellán don Juan de Flores (E y N), vereda de Priego, Juan de Moya (O), don Fernando de Carvajal y don Fernando de la Cámara (S).
diez fanegas de viña de segunda y tercera calidad en el mismo sitio, linderas con viñas de don Juan de Callava, del declarante, camino de Priego y don Pedro de Cisneros.
Otras catorce fanegas en Las Caserías, antes de viña y en 1750 de calma,  de tercera calidad, linderas con tierras de don Juan de Callava y don Andrés de Sotomayor (E), del declarante (O y S) y del vecino de Palma  don Alonso Ruiz.
Por el vínculo de don Alfonso de Aranda, diez fanegas en el Alamoso, con 18 encinas y de tercera calidad, linderas con tierras de don Pedro de Góngora, don Diego de Ortega, granadino Miguel Risueño,  y de propios. 
Todas estas tierras estaban gravadas con una memoria de 150 misas rezadas y 18 libras ( a 9 reales la libra)




de cera a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento, de la Iglesia Mayor de Jaén.(474 reales)





martes, 4 de septiembre de 2018

LA CALLE FUENTE NUEVA

La calle Fuente Nueva está muy relacionada con la Fuente Nueva de los Álamos.
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Hay datos que en el día dos de agosto del 1529 se encontraba el corregidor Hernán Pérez de Torres en Alcalá y llevó a cabo personalmente la visita de las veredas, caminos reales y cañadas junto con los miembros comisionados  el regidor Pedro de Pineda y Luis Méndez de Aranda, el jurado Juan Guilén, el síndico Pedro Ramos y el personero Juan López Solano con el escribano Antonio Blazquez. Esta no se había realizado desde el corregimiento de Anaya, hacía 30 años, cuando señaló las veredas en un libro que sirvió de base para el que redactó este corregidor. No debió estar la situación muy clara, pues muchos vecinos ni sabían por dónde pasaban las veredas, habían surgido mmuchos conflictos entre ellos y se habían adentrado en terrenos baldíos y en muchos caminos e impedían la labor de la ganadería y el pasto de los ganados hasta tal punto que ay tanto desorden que no ay por donde pastar ninguna manada de ganado. Centraron su visita por la zona norte del municipio de Alcalá la Real, concretamente hicieron una primera etapa en la parte de la Mata y Charilla, posteriormente en la  Ribera y  se nos describe la existencia de la Fuente Nueva de los Álamos de la siguiente manera: hágase otro mojón en el haza de Pedro de Pineda y otro en la haza de Hernando de Aranda;  y, en el cabo desta haza,  se hizo otro mojón que alinda junto al ejido de la Fuente Nueva;  y queda por exido,  desde este mojón del camino, do quedó una piedra grande hasta el arroyo,  y ay desde este mojón  mirando hasta la Fuente Nueva de exido y eras concejiles cinco cuerdas  y un estadal hasta el camino del Pilar y en cada cuerda diez estadales. 
En el año 1533, en la ciudad intervenía un Florentín, yerno de Juan Muñoz, el herrero,  en la Fuente de los Álamos y recibió un pago por valor de dos mil maravedís. En el pilar de los Álamos continuaron las obras de cnatería por parte de Diego Martínez Izquierdo, que también realizó la obra de cantería. En tiempos del licenciado Mora , se acabaron las obras del frontis y pilar. v, en 1555 visitaron la obra como veedores de la obra de Miguel de Bolívar Juan de Alcántara y Andrés de Vanndelvira1.  En 1569, Alcalá  continuamente se renovaba en sus entradas de la ciudad. Por eso, su alameda junto a la entrada del camino de Granada era prioritaria en los programas de obras, pues era camino principal desde la ventilla del Agua, por un arroyo donde un gran lavadero , casa de las Erillas y junto a la casa que existía  junto a la pilar de la Fuente Nueva, donde iban mucha gente a beber agua r así cmo las bestias a beber.También, en 1582 se edificó un humilladero nuevo junto a la ermita de la Magdalena,  diseñado por  nada menos Juan de Riaño, que se encontraba por aquel tiempo en nuestra ciudad construyendo el Lavadero Nuevo junto a la Fuente Nueva de la Veracruz. Por encima de esta Fuente, se fue trazando una nueva calle que el padrón denomina la que va por encima de la Fuente Nueva, y, con este nombre, se quedó para  la posteridad. La calle de la Fuente Nueva, una calle que desembocaba al final del Llanillo, en el arrabal de la Veraccruz. Esta calle,  fue mayoritariamente del sector primario, agricultores por excelencia, algún miembro del sector secundario y terciario. Pero, conforme avanza el tiempo, en la primera sección junto a la Fuente, se alojaron algunos hidalgos y hombres de oficios y profesiones liberales. 

Recientemente, llegó a ubicarse el colegio de la Sagrada Familia en los primeros años de su establecimiento; y fue entrada poterna del COPEM, y colegio Martínez Montañés. Desde su patio, antiguo del Palacio, se encontraba y contemplaba en contrapicado la prisión del Partido. En esta calle,  estuvo la pensión de Isabelilla, y el Registro. Se instalaron en las primeras viviendas,  oficinas, el Casino Liberal y Republicano, Correos, y algunas agencias.  Estuvo el Hospitalico de los Pobres, en la última sección de esta calle. Desde las viviendas de estas casas por sus patios, se contemplaban las películas que se proyectaban en  el Cine de Verano por los años sesenta del siglo XX. Así, puedo dar fe en las viviendas de mi familia Martín Peña.  Muchas anécdotas podrían comentarse en esta calle: desde la primera túnica que se elaboraba en la casa de la costurera del final de la calle hasta los primeros gorilas y monos que comprábamos con el regalí en la tienda de Ramón  Delgado; las primeras escapadas de las clases haciendo las nonas, los cines de verano, la primera escritura que se firmaba, la subida al Teatro Martínez Montañés...Esta calle, pina y de gran desnivel,  decumana, de muchas viviendas de tipología andaluza (blanca fachada, y pequeños huecos), se ha deformado con algunos bloques de pisos y solo mantiene alguna casa modernista de principios del siglo XX:  nos acerca al Teatro Martínez Montañés. Y estos eran su vecinos del Catastro de la Ensenada.

HIDALGOS Don Alfonso de Aranda (545), caballero hijodalgo, casado,con cinco hijos menores y su madre.Don Diego de Hinojosa y Barona (558),  regidor perpetuo, casado, con dos hermanas, una sobrina,  y una criada y un sirviente. Don Eduardo Saboyano (569), pegujarero, casado, con dos hijos menores y una hija.Don José Ruiz Castellanos ( 572), casado, con dos criadas, diez mozos sirvientes. 

JORNALEROSAntonio Bolívar ( 547), casado, sin hijos. Alfonso López Lechuga (548), de 60 años, con un hijo de 20 años, jornalero y dos hijas. Antonio de la Checa (550). casado, con dos hijos menores y dos hijas. Andrés de Baeza (551), de 60 años, viudo, con un hijo jornalero mayor de 18 años j. dos menores y una hija.Alfonso López (555), casado, con una hija. Bartolomé Serrano (556). casado de 61 años, sin hijos. Vicente Serrano (557), casado, con dos hijos, y una hija. Francisco Morales (561), de 60 años, casado.Francisco Alba ( 562) el menor, casado, con tres hijos. Francisco Morales ( 563), el menor, . casado, con dos hijos menores. Gerónimo Gómez (565). casado. Juan José Ramírez ( 567) hortelano, casado, con un hijo menor y una hija. Juan Manuel Pérez (570), , casado, con dos hijos de más de 18 años jornaleros y cuatro hijas. Juan Chiquero (575). casado, con un hijo menor y cínico hijas. Juan Grande (576), casado, con tres hijos menores , dos hijas y su madre.Manuela de Ureña (583), casado. Manuel Cano del Sol (584), de 72 años, con dos hijos jornaleros mayores de 18 años. Miguel de Alba (585), casado, con dos hijos menores. Pedro José López (588), casado, con tres hijos menores. Pedro del Barco (589), casado, con una hija. Pablo Pedro de la Guardia (590), casado, con tres hijos menores, y una hija. Pedro Valverde ( 592), casado con una hija. GANADEROJuan de Ibáñez (569). casado. HORTELANOJosé de la Cruz Vaca (577), con un hijo menor y una hija. Tomás Grande ( 594), jornalero y hortelano, casado, con cuatro hijos menores y cuatro hijas. S Alfonso de Rejas ( 546) , casado. PASTORMiguel Cano (579),  casado, con una hija y su madre.PUJARERO Alfonso Valverde (552)  jornalero  y Pujarero, viudo.Antonio de Mesa ,(553) y hortelano, con un hijo menor y una hija. Francisco Rubio (564), hortelano , casado, con un hijo menor, y dos hijas. Juan de Frías, de 65 años, pegujarero y cantero ( 571). casado. José Rivera, casado, con dos hijos menores (573).Joquín de Molina, casado. (574). Miguel de Medina (586), de 60 años, viudo, con un hijo jornalero mayor de 18 años, Pedro de Moya ( 587), casado, con un sobrino menor y una hija. Pedro Aceituno (591), soltero


OFICIOSCristóbal Pérez (/558), aladrero, casado, con cinco hijos menores y cuatro hijas. Pedro Montilla (593), oficial de sastre, casado. VIUDAS Y SOLTERAS.Ana de Medina (549), casada, con su marido ausente y un hijo menor.Ana Gallardo (554), soltera. Isabel Elvira ( 566) con un hijo menor de 21 años jornalero. Juana Palacios (568), con una hija y viuda. Manuela del Campo (578). viuda y tres hijas. Manuela Tomasa de la Blanca, viuda ( 580).María Felipe Molina ( 581), viuda, con un hijo menor y un hija. María de Medina (582), viuda, con un hijo jornalero mayor de 18 años. 

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lunes, 3 de septiembre de 2018

GENTE EN LA CALLE PASTORES

PASTORES
Juan Antonio Estedo (520), de 60 años, soltero. En su ganado disponía de 37 ovejas y un carnero, y ganaba por su tráfico y venta 550 reales. 
Francisco Antonio Ibáñez (529),  con tres hijos menores y cuatro hijas. Vivía en su casa de la calle Pastores, compuesta de porta, cocina, tres cámaras, cuarto, dos caballeriza, bodega sin vasos, dos cocinas, corral, de 10 varas de frente por ocho de fondo, linderas con casas de Francisco Alcayde y de doña Isabel de Palomares (80). Disponía de 80 ovejas. Tenía arrrendada una fanega y media a la cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza. 
Pedro Marquez (542), con un hijo jornalero mayor de 18 años. Disponía de 80 carneros y un jumento,. Vendía ganado  y conseguía un fruto de 400 reales, y arrendaba g¡tres fanegas y media en Rompeserones a la cofradía de NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA. 
VIUDOS
Aantonio Solano (521), con una hija.
Ana Ruiz de Estúñiga (522), con un hijo jornalero mayor de 18 años y tres hijas.

OFICIOS
Vivían mis ascendientes, los Bernabé.
Bernabé de Rosales (523), el mayor, viudo, oficial de zapatero. Disponía de una jumenta. 
 Bernabé de Rosales (524), el menor,  casado, con cuatro hijos menores y una hija, oficial de zapatero, 
Poseía 7 fanegas en la Rábita de tercera calidad, linderas con tierras de Hospital del Dulce Nombre de Jesús, de la granadina doña Catalina de Sotomayor, y de las monjas dominicas de Nuestra  Señora de la Encarnación (N y S).
Otras ocho fanegas en Casasola, de la misma calidad, Linderas con tierras del cortijo de Pedro de Viana. 
Otra ocho fanegas en el Barranco de Moriana, de la misma calidad , linderas con tierras de del jiennense don Fausto de Moya, del cortijo, del lucentino don Alonso Rico de Rueda y del arroyo de Moriana. De cuarta calidad.
Una fanega en la Fuente de la Salud y Puetne del Castillo, lindra con don Pedro de Alba, doña Baltasara de Sotomayor, y camino que llamana de Rompeserone. De tercera calidad y gravada con una memoria de tres misas en el Convento de San Francisc. 
JORNALEROS
Francisco Pascual de Perea (525), casado. 
Juan Miguel de Aguilar (531), soltero, con una hermana. casado, con un hijo menor y dos hijas.
Juan Jiménez (533).
Juan Felix Montañés (536), de 60 años,  con un hijo menor y dos hijas. 
José Felix (537), casado con un hijo menor.
José de Arjona (538), casado y dos hijas. 
Mateo Páez (539) el menor,  de 60 años casado con un hijo menor y una hija. Tenía comercio de vender pieles y tráfico de albardas (150 reales).
Simón Ramos (544). soltero.
HORTELANOS
Francisco de la Cruz (526), casado, con un hijo menor y dos hijas. Vivía en su casa de la  calle Pastores, compuesta de aposento en bajo, cuarto segundo principal, cámaras, corral, bodega sin vasos, cocina y caballeriza. De 17 varas de frente por siete de fondo, lindera con casas de Franicsco López de Castilla, por la parte alta, y por la baja Diego de Arroyo (154 reales). Gravada con  dos censos: uno de 1.100 reales a favor de doña Magddalena y   Margarita del Valle y Olaya (33 anuales. ) Otro de 400 reales a favor de la cofradía de Nuestro Señor de la Columna de la Santa Iglesia Mayor. Poseía otra casa de la  calle Pastores, compuesta de dos cuartos, despensal, cámaras, corral, bodega sin vasos, cocina y caballeriza. De 1o varas de frente por seis de fondo, lindera con casas de Diego de Arroyo , por la parte alta, y por la baja Manuel Gámez, un ascendiente de mi familia (154 reales). Gravada con  dos censos: uno de 1.100 reales a favor del convento de Nuesta Señora de  Consolación  (33 anuales. ) Otro de 1.10 reales a favor del convento trinitario.  
Poseía un censo a favor de 550 reales sobre una casa de Pedro Aguilera en  la calle Utrilla ( 17 reales anuales). Otro de 330 reales sobre una pieza de la Fuente del Conejo, propia del presbúitero don Andrés Monte. Y gravada con una memoria de una misa cantada en la Iglesia de Consolación (4 reales). Disponía de ocho cerdos. dos puercas, dos lechonas, dos lechones, 8 cabras, un jumento  y un mulo. 
Juan de Mesa (532), casado. sin hijos. Poseía una fanega y medio en los Torcales, de viña, linderas con tierras de la ermita de San Marcos, camino de los Torcales y tierras de Tomás Ramírez. Gravada con un censo de 450 reales a favor de don Fernando de Carvajal . Tenía arrendada una huerta de regadío de la Iglesia Mayor . 
Juan Jiménez (533), casado  con un hijo menor y cinco hijas.
Juan de Peñalver ( 534), casado con cuatro hijos y cuatro hijas.Poseía una fanega en Charilla, lindera con Gregorio Tapia, don Fernabdo de la Rosa, camino a Charilla, Marquez , con medio celemía de morales y  de primera calidad. Gravada con una misa en la Iglesia myor. Poseía una fanega en la Fuente del Conejo, lindera con don Eusebio de Sevilla Contreras, doña María Clementina moya, Bartolomé Merino, gravada con una memoria de misa en Iglesia Mayor. Disponía de dos jumentas.. 
Pedro de Rejas (341), casado con un hijo jornalero mayor de 18 años. Disponia deuna jumenta. 
Pedro Serrano (543) casado.

PEGUJARERO
Francisco de la Cámara (527), con un hijo menor y dos hijas.Vivía en su casa de la  calle Pastores, compuesta de portal, cuarto, cámaras, corral,  De 1o varas de frente por 10 de fondo, lindera con casas de Juan Manuel Gámez, por la parte alta, y por la baja, casasdel convento dominico de Nuestra Señora de la Encarnación (154 reales). Gravada con  dos censos: uno de 1.100 reales a favor del presbítero don Juan Eusebio de Sevilla (133 reales anuales). Otro de 550 reales a favor del contneto dominico.  Otro de 140 reales a favor del valdepeñero  don Luías de Melgar  y Jurada ( 104).  Poseía otra casas en la  calle de San Sebastián , compuesta , cuarto, cámaras, corral, portal. De 8 varas de frente por seis de fondo, lindera con casas de doña Alfonsa de Alba, por la parte alta, y por la baja de la misma (154 reales).
Otras seis fanegas en Puente Cardera, . linderas con las tierras de don Juan de Callava, del camino que se dirigía a las Caserías, gravada con memoria de 26 misas rezadas en el convento de S
Otras tres fanegas en la Mata. De segunda calidad,linderas con tierras de rancisco López de Castilla, doña Alfonsa de Alba,  el camino que se dirigía a Alcaudete, y de la Iglesia Mayor. De segunda calidad-
Otra pieza de tierra en la Alameda que llaman de Pelagatos, lindera con las tierras de don Fernando de la Rosa y presbítero don Fernando de  Góngora. De segunda calidad.
Otra faenega de via en la vereda de Cabrera, lindera con Raimundo Delgado, doña Bernarda de Alba, Francisco Martín Vallejo y camino que va a Charilla.
Disponía de una jumenta y un jumento y tenía arrenda una fanega en la Peña de los Ángeles, de primera calidad, propia del presbítero de Chinchón, don Ventura de Ortega y Palacios. 
Francisco Alcayde (528), casado con un hijo menor y cuatro hijas. Disponía de un molino en la Fuente del Rey, que molía por las aguas de esta cuatro meses de invierno, con una muela, que le `producía 30 fanegas de trigo (540 reales). Gravado con una censo de 1.100 reales a favor de la capellanía de Pedro Martinez de Abril que tenía el presbítero Andrés Monte (33 reales anuales).Vivía en su casa de la calle Patores, compuesta de aposento en bajo, cuarto, portala, caballeriza, corral y cocina. De 9 varas de frente por ocho de fondo,  lindera con casas deAntonio Rosales , por lo alto, y por lo baj0, Francisca Dionisia Ibáñez. Gravada con una memria de 9 misas en la iglesia dominica de Nuestra  Señora del Rosario. Poseúa cinco fanegas en La Dehesa Vieja de los Caballos, de  tercera calidad, lindera con propio,s tierras de Francisco Román (0 y S) el camino que baja al Cañuelo. Tenía 35 fanegas de tierra arrendadas al convento dominico de Nuestra Señora de la Encarnación. Disponía de una jumenta y una mula. 
Francisco Baeza (530), con un hijo menor. Tenía arrendadas 60 fanegas  en la Hortichuela, linderas con el convento trinitario, don Fausto Ortega y don Francisco Dominguez  con 36 quejigos y de segunda calidad. Gravadacon una memoria de 9 misas en l convento de San Francisco. 
Otras 10 fanegas en  el mismo sitio, linderas con el Portillo de las Carretas y Francisco Domínguez, gravada con una memoria de misa cantada en el convento de San Francisco.
HIDALGOS
Doña Juana Gallardo, viuda sola (535)


Doña María Juana Pareja ( 540), viuda con un hijo mayor  maestro de cerero . 


TIERRA DE ATALAYAS EN LA SIERRA SUR (I)


TIERRA DE ATALAYAS EN LA SIERRA SUR (I)

En la Sierra Sur, la ciudad fortificada de la Mota define el paisaje de todo su territorio. Para cualquier persona que se acerca a estas tierras, de momento percibe la noción de haber sido tierra de frontera, paso de reinos, encrucijada de culturas, encuentro de civilizaciones, y enclave de trincheras y empalizadas. Quedan restos de sus baluartes defensivos por doquier, y abundan las atalayas centinelas en el cerro o el montículo menos esperado. Si se conservaran en su totalidad, de seguro que ocuparía el primer lugar de la ruta más poblada de recintos defensivos, y, por cierto, se tiene más que ganada su pertenencia a la ruta de batallas y castillos.  Es fácil establecer varios recorridos para contemplar una tierra que fue sometida a dos fronteras finales del final de la conquista de España, la frontera calatrava en tiempos de Fernando III y la de Alfonso XI que se prolongó hasta tempos de los Reyes Católicos con la rendición definitiva del reino musulmán de Granada en 1492.


Esta última etapa de frontera significó un paso de la poliorcética muy significativo al pasar de las construcciones musulmanas de torres cilíndricas a las atalayas góticas troncónicas y de cuerpo cilíndrico y orladas con la guirnaldas y almenas de su parte superior. Resulta interesante y agradable compartir esta experiencia con el recorrido y la visita de estas atalayas adentrándose en este territorio de la Sierra Sur. Pueden contemplarse desde los restos de las antiguas atalayas y castillos abandonados hasta las almenaras que todavía se yerguen a lo largo de todo el territorio de la Sierra Sur. Desde el castillo calatravo de Alcaudete hasta la Villeta del Castillo de Locubín, se muestran un sistema de protección y centinela con relación a las tierras calatravas y las tierras, más musulmanas a través del antiguo camino real y sus senderos más insospechados como servideras, veredas, y calles de campos que acercan a parajes singulares; actualmente transformados en carreteras naciones, autonómicas, locales y caminos rurales. Este círculo de atalayas protegía y emitía señales de alarmas con motivo de la llegada de tropas invasoras, tráfico de mercancías o aviso de salud pública. Por seguir esta ruta y desde la carretera de Jaén, se puede elegir un recorrido agradable entre muestras de atalayas,
Se inicia por la carretera autonómica que parte de Jaén desde el cruce de los Noguerones, y puede contemplarse la atalaya del Cortijo y el castillo del Víboras en la lejanía invitando a adentrarse a un entorno encantador de su pantano, para seguir y hacer una parada en el muy buen reconstruido castillo calatravo de Alcaudete, y seguir el camino entre atalayas hasta la Venta del Carrizal, la torre de los Ajos ( probablemente del Atranque por encontrarse en este cerro), Molino del Moro, Caniles, Torre Blanca y  del Harina. En las inmediaciones del río San Juan, la parada es obligada en la torre de la las Ventas del Carrizal, un singular paraje regado por el río San Juan, esta torre fue denominada por un estudioso de las atalayas Valeriano del Castillo Torre del Atranque (y confundió con las de Cañizar Alto y Bajo), también se conoce por el nombre de Atalaya de Encina Hermosa. Ilustra ejemplarmente este tipo de construcción musulmán. Formada por una torre cilíndrica de más de seis metros de diámetro y macizo en su base hasta la altura de cinco metros, donde en esta segunda sección se abre un vano, que se utiliza para puerta y ventana, que obliga a la escalada llena de obstáculos. En estas secciones se abriga una sala de planta cuadrada se cubre con una bóveda vaída y construida por la técnica del mampuesto, No ofrece terraza alguna. Y con su visita se puede uno hacer idea de todas las atalayas oteadas o del recinto del entorno. Tan sólo, algunas de ellas permiten la entrada de la luz a través de las saeteras, pequeños vanos que rajaban el lienzo para poder disparar con las ballestas.  Cercano se encontraba el castillo de Cabeza Baja, en un entorno que probablemente se alzaba uno de los oppidum iberos romanos más importantes de la Sierra Sur. No es de extrañar que, en su entorno, la antigua Ipolca, municipio polconense o Ipocobulco debiera levarse. Actualmente, en fase de recuperar este yacimiento que puede dar muchos descubrimientos para el estudio del paso de las tierras del Alta Guadalquivir a tierras costeras.



Cercana se encuentra la torre de la Cogolla.  Valeriano del Castillo la citó como la del Carrizar Bajo y se encontraba en el cerro de dicho nombre. Muy similar en su tipología a la anterior, se puede contemplar por la carretera que alinda con el río san Juan, de menor es dimensiones y altura, su nombre sugiere una mistérica interpretación al estar relacionada la cogolla, con la cuculla, un hábito o vestimenta en forma de túnica y capucha de los monjes monacales, al mismo tiempo no es de extrañar que se le llamara del Carrizal, por abundar en tiempos de reconquista el carrizo por estos lugares. Siguiendo esta carretera y refrescados por el río, se llega al Castillo de Locubín, donde se presenta la Villeta, un castillo que solo conserva la muralla noroeste, y, que fue un recinto esencial para el desarrollo urbanístico de esta villa a partir del siglo XVI. Hay que tener en cuenta que desde su plaza de armas y desde sus dos puertas, una de ellas la de Alcalá, se va a formar su entramado urbano, en el que destacaban sus carnicerías, algunas tiendas, y las dependencias de los alcaldes ordinarios, Pero, la caída de la torre del Homenaje en 1595, supuso la pérdida de la mayor parte del recinto.
De seguro que saldrán a la luz nuevos elementos defensivos, en este recorrido. Pues abundan si nos adentramos en la parte meridional, No hay más que avanzar por la carretera para ascender el puerto del Castillo y topar con la torre del Puerto, una torre con dos plantas, pero de dimensiones menores y con la puerta orientada al este, a las dos plantas se le añade la azotea. La torre del Puerto se le conoce también como La Nava, y jugó un papel fundamental para el intercambio entre Alcalá la Real y Castillo, por comunicarse directamente con la ciudad fortificada de la Mota. Pero, abre una nueva ruta que nos adentra a tierras alcalaínas, y a otro tipo de atalayas. Se pasa de las musulmanas, a las que se remontan los caminos púnicos y romanos, y nos reservan para una nueva caminata de vivir tierras en tiempos nazaríes.


sábado, 1 de septiembre de 2018

eEN IDEAL ALCALÁ LA REAL. SANTA ANA (i)

SANTA ANA(i)
                                   Santa Ana celebra el V Centenario de su Cofradía, al amparo de la Abuela de Jesús. Se hace patente que es una de las primeras cofradías de la ciudad de la Mota, tras las de la Nuestra Señora de la Antigua y la Santa Caridad. Esta última muy ligada a su territorio, donde se alberga su imagen con el nombre de la Coronada. Y, a pesar de contar con una rica historia, resulta difícil dar con la primera noticia para justificar la presencia de su nombre y de su ubicación por estos pagos. No es de extrañar que varios cortijos de los conquistadores de Alcalá rondaran las cercanías de una ermita con el nombre de Santa Ana, y fueron ellos los que ellos los que albergaran un pequeño oratorio para traer una imagen de la Abadía, que algunos remontan su procedencia de la mano dadivosa del Cardenal Mendoza, pastor y benefactor que estuvo residiendo en algunas ocasiones en la ciudad fortificada ante de la conquista o toma de Granada. Aquella ermita en el entorno de una alameda fue el núcleo dinamizador para que, con el paso de los siglos, nada menos que cinco- se haya convertido en la aldea más populosa de Alcalá la Real sobrepasando con creces los mil habitantes.                                  Pero no queda su antigüedad en una fecha histórica, sino que Santa Ana se enreda en la nebulosa de los millones de siglos que conformaron un paraje singular. Entre el llano casi desértico y las frondosas huertas (muchas transformadas en casas de segunda residencia o de campo), entre olivares y tierra de calma, entre urbana y hábitat disperso, entre industrial y asentamiento agrícola, entre lugar de servicios y polígonos de progreso, entre manantiales de agua y hortalizas de verano, entre senderos, servideras y carreteras de asfalto, entre lomas y vaguadas.
                                  Responde su fisonomía natural a las huellas dejadas de mar de Tethys, aquel mar que anegaba todo el territorio comprendido entre el Norte de África y el Sur de Europa con sus aguas someras, y que, durante el Cretácico, hace más de 65 millones de años, cubría todas las estas tierras. Y dejó, entre los montes de la Sierra Sur, un paraje singular que define y genera toda su naturaleza: la agreste y la frondosa. Nos referimos a los extensos Llanos, que por estas tierras se denominan de Santa Ana. No es de extrañar que las canteras recuerden en su materia prima los arenales de aquellos fondos marinos, ni que en sus superficies se propalen los fósiles, reminiscencias de un piélago viviente entre peces, estrellas de mar y cetáceos.  Por eso, resulta curioso que el ministro Madoz, en 1850, ya definiera este lugar aplanado, como la génesis esencial para este partido de campo: El cerro de las Cruces tiene en su cúspide una explanada de cerca de 1/2 legua de diámetro, terminando en casi toda su circunferencia por cortaduras y tajos; pero en dirección de Oeste a Este, forma un suave declive, en cuya parte inferior está colocada la aldea. de que nos ocupamos, en situado agradable y muy llana, pues por ella se prolonga dicha explanada, conocida con el nombre do los Llanos. Edificado el pueblo sobre canteras de piedra, en terreno arenoso, sus calles están sin empedrar, y son muy desiguales, con barrancos formados por las corrientes de las aguas llovedizas; y como las casas tienen corrales en lo general de mucha extensión, aparenta esta aldea, vista de lejos, ser una ciudad crecida.
Y las cortaduras de Los llanos dieron vida, a través de los manantiales de las fuentes de la Hostia, Gallarda, Somera, y, sobre todo, de la Fuente del Rey, a las ricas huertas que se cultivaron desde tiempos romanos hasta la actualidad. Primero, el hombre trashumante de Algar comenzó a pastar en aquel páramo de medio monte, cubierto de capa de tomillo, romero y de hierbas resistentes a las máximas temperaturas. Y este mismo hombre comenzó a habitar en los refugios de las cuevas que se horadaban en los tajos de los Llanos, dando lugar a que en la zona de las viñas del Humilladero se encontraran las primeras cistas de estos hombres del bronce, y, también los primeros sarcófagos romanos. Y, la piedra se hiciera testigo en las aras y lápidas romanas, como las de la joven Inicia, en el Museo local de Alcalá la Real. Y junto al Llano, la tierra de labor se multiplicó en villas romanas, esos cortijos que crecieron entre aguas de arroyuelos, manantiales y derramaderos de esa masa tectónica amesetada, como son testigos los restos de tégulas en La Lancha, Mazuelos, Chaparral, Pasailla Alta y Baja.  Y esto fue el comienzo hasta convertirse actualmente en una población con varios núcleos o barrios muy significativos. No nos extraña que aquel ministro se la imaginara como una ciudad.  


LA CALLE PASTORES EN EL CATASTRO


Esta calle no cambió de nombre. Siempre se le conoció por el de "Pastores", salvo el periodo que le denominaron de "Emilio Mesejo", un actor nacido en Alcalá, y que recogía un lugar emblemático de la ciudad, El Teatro Martínez Montañés, que desde el segundo decenio del siglo XX se estableció en esta calle. Pastores hace referencia al, grupo humano y ganadero que habitó por demasía en esta calle desde su  demarcación como calle paralela al Llanill0, quebrando la ladera de los Llanos. Es una calle, en la que el teatro se hizo vida de la sociedad alcalaína. Allí, acudieron todos los grupos que se iniciaron al teatro o la música, desde su fundación sustituyendo al teatro Leiva,  hasta hoy día.Sería imposible cita todas las actuaciones que han tenido lugar, desde la primera Estudiantina local allá por los primero años del siglo XX  hasta las excelentes actuaciones de la Coral Alfonso XI o la Agrupación Musical Pep Ventura, pasando por los artistas de la copla de los años del franquismo con Juanito Valderrama o Dolores Abril. Y no digamos de las compañías nacionales de teatro que recorrían un itinerario del Sur, y hacían parada en las ferias y , a veces, a lo largo del año, o las locales como las de las cofradías ( desde tiempo remoto la Virgen de las Mercedes, Angustias, Esperanza y Cristo de la Salud..) centros escolares ( el Instituto Alonso XI, asociaciones, y no podemos olvidar directores como Javi García Teva....O, ningún vecino puede pasar por alto el paso de las comparsas en el Carnaval o los actos protocolarios o políticos importante , pregones, bailes, encuentros empresariales, conciertos....La calle tuvo vecinos que no se puede olvidar el poeta popular Dionisio Gámez, la familia de Pedro García, los Calvo, los García...Estos son los vecinos del tiempo de Ensenada. 
PASTORES
Juan Antonio Estedo (520), de 60 años, soltero.
Frncisco Antonio ibáñez (529),  con tres hijos menores y cuatro hijas. 
Pedro Marquez (542), con un hijo jornalero mayor de 18 años. 
VIUDOS
Aantonio Solano (521), con una hija.
Ana Ruiz de Stúñiga (522), con un hijo jornalero mayor de 18 años y tres hijas.

OFICIOS

Bernabé de Rosales (523), viudo, oficial de zapatero.
 Bernabé de Rosales (524),  casado, con cuatro hijos menores y una hija, oficial de zapatero,
JORNALEROS
Francisco Pascual de Perea (525), casado. 
Juan Miguel de Aguilar (531), soltero, con una hermana. casado, con un hijo menor y dos hijas.
Juan Jiménez (533).
Juan Felix Montañés (536), de 60 años,  con un hijo menor y dos hijas. 
José Felix (537), casado con un hijo menor.
José de Arjona (538), casado y dos hijas. 
Matero Páez (539) el menor,  de 60 años casado con un hijo menor y una hija. 
Simón Ramos (544). soltero.
HORTELANOS
Francisco de la Cruz (526), casado, con un hijo menor y dos hijas. 
Juan de Mesa (532), casado. sin hijos. 
Juan Jiménez (533), casado  con un hijo menor y cinco hijas.
Juan de Peñalver ( 534), casado con cuatro hijos y cuatro hijas-
Pedro de Rejas (341), casado con un hijo jornalero mayor de 18 años. 
Pedro Serrano (543) casado.

PEGUJARERO
Francisco de la Cámara (527), con un hijo menor y dos hijas-
Francisco Alcayde (528), casado con un hijo menor y cuatro hijas. 
Francisco Baeza (530), con un hijo menor.
HIDALGOS
Doña Juana Gallardo, viuda sola (535)
Doña María Juana Pareja ( 540), viuda con un hijo mayor  maestro de cerero . 

De una ascendiente de una familia de estacalle  traemos a colacion este cuento con visos de realidad.

UN CUENTO CON VISOS DE REALIDAD, PARA NAVIDAD(i)


                        MATEO PAEZ
                       
                        Se había refugiado en una oscura cueva a las faldas de un enorme cerro escarpado de las estribaciones subbéticas. Con la barba hirsuta, al atardecer  se paseaba, tan sólo entre matorrales y algún que otro zumacal oteando si el camino se encontraba expedito para buscar  un poco de sustento. Tan solo abandonaba su guarida tras el  lánguido sonido de campanas del toque de la queda que  apenas se percibía en aquel paraje. Lo hacía principalmente a altas horas de noche,  y se acercaba sigilosamente a su casa cuando todos dormían, aún con el temor de que se topara en  la Puerta Nueva con el alguacil, 




o que éste se presentara, de improviso,  para detenerlo por un chivatazo de algún cliente del corregidor. Era uno de entre muchos soldados de don Juan de Austria, alistados en la Navidad de 1568 y, que, ahora un año después,  se había evadido de la sierra de Bentomiz aquejado por los fríos y las artritis que le paralizaban las articulaciones de sus manos y pies. Su nombre era Mateo Paez, fingía que enviaba cartas a su esposa alegando numerosos motivos para que le pudieran acoger  como un vecino más, y que no fuera molestado por las autoridades del lugar para encuadrarse de nuevo en la nueva compañía que pretendía el asalto  final contra los moriscos levantados.
            Su esposa acudía, todas las mañanas, a la casa de su vecino el  regidor  Bernardo de Aranda, para que le leyera las cartas y  rogarle que llevara la petición al cabildo de la ciudad. Este no entendía ni pajote de la situación; pues, lo creía enrolado en las filas de su primo, el capitán de las tropas de la ciudad, y, por otro lado, daba por buenas las justificaciones de aquella mujer para poder resolver el entuerto de una comunicación tan fluida con su esposo: manifestaba que uno de los  arrieros de la villas de la abadía transportaba  los bagajes y bastimentos  desde  esta tierra hasta  Guadix y le había traído las misivas. Por más que le insistía aquella angustiada mujer.
            -Mi marido, se muere de frío, no aguanta más, te lo ruego mi señor, traémelo a mi casa, es mi vida, y la de mis hijos. No hemos podido sembrar ni  podemos pagarte la renta de tus tierras arrendadas. Es nuestra ruina, y la de su señoría.
            -Es muy difícil lo que me pide. Me pondría en contra de los regidores de la ciudad: mee darían  por un cobarde y  un desleal con relación a los servicios que prestamos a la Corona.
            -Por lo que más quiera del mundo, mi señor, mi marido se nos muere. Se nos fue con un hato ligero, una ballesta y unos cuantos tiros. Me cuenta, incluso, que  algunos rasguños ha recibido en uno de los asaltos de la Alpujarra. No sé si saldrá de esta Navidad-.le decía la mujer, mientras salía de la casa del ilustre hidalgo con las lágrimas en sus ojos.
            -No puedo hacer nada por él, va en contra de mi conciencia y honor, me es casi imposible .-le contestaba el regidor.
            Aquella noche, al regidor se le mezclaban en su interior  las escenas más variadas de tristeza y desolación: por un lado, los continuos lloros de su vecina y  sus  desérticos campos  casi yermos y en profundo erial. Por eso, lo intentó.  Y eso que no las tenía todas consigo el regidor. Pero, aprovechó aquella mañana nevada de los últimos días de diciembre, y, creyendo que podía echarle  un capote a aquella familia,   acudió a las casas del ayuntamiento. Primero, visitó a los presos en la cárcel real y les dio el aguilando que, por estas fechas, solían regalar los regidores de la ciudad. Luego, se acercó a la iglesia mayor y escuchó a los niños cantores cantar unos bellos villancicos. Vestidos con la zamarra y unas negras albarcas, ensayaban  una escena de la presentación de los pastores ante le Niño Jesús, al mismo tiempo que entonaban una dulce melodía que le ablandó el corazón “Cuando el Eterno se quiso hacer el Niño, le dijo el ángel con mucho cariño”.
            Saludó al sacerdote, que los dirigía y, unos momentos después, subió las escaleras  para adentrarse en la sala de cabildo. El corregidor leía una provisión real, en la que  el capitán general se lamentaba de que algunos soldados alcalaínos habían abandonado sus presidios y el capitán solicitaba un nuevo refuerzo.
-¡En qué mal momento he acudido! Y mi Mateo se me muere en aquellos ventisqueros. Quiero hablar, hacer esta petición, señor corregidor. Mateo Paez está enfermo y reclama volver.
            -¿No será una  argucia más de las que nos tiene acostumbrados  nuestros soldados? –Le contestó el corregidor.
            -Señor, señor, mire estas cartas, se lo suplico.
            No pudo ser, era una navidad en guerra. Unos pocos, subieron a la misa del gallo y  la mujer de Mateo Páez acudió con sus hijos. Su vecino el regidor la vio y bajó la mirada. Pronto, el silencio fue la mejor respuesta en  aquella noche  de frustrado amor. .

PINTORES E HIDALGOS DE OFICO EN LA CALLE ROSARIO.


PINTORES E HIDALGOS DE OFICO EN LA CALLE ROSARIO.

La calle Rosario todavía rezuma hidalguía en las fachadas de sus casas, desgraciadamente deterioradas por el paso del tiempo y por las modas de época. No es de extrañar que el Catastro de la Ensenada (1751) recoja un gran número de hidalgos. Entre ellos, destacamos en este presente año los que vamos a comentar.
Existían preclaros músicos de la familia de los Castillejos.

Don Fernando Alejandro Castillejo, organista de la parroquia de Santo Domingo de Silos, casado con doña Ana de Hoces y Manso, tenía un hijo menor, llamado Fernando, y dos hijas (1273). Cobraba 300 reales de sueldo y diez fanegas de trigo, y, por obvenciones en las ceremonias religiosas (entierros





, bodas, fiestas...) diez ducados.

También muchos miembros de la familia del Arte. Entre ellos tres Pintores. Los tres de la familia de los Jiménez. No había dos como se creía, sino tres.
Por oficio el pintor don Domingo Jiménez de Molina, de 29 años, casado con doña Ana Mercedes. de 24 años, y tenía dos hijas (1272). Ganaba unos ochenta ducados

Don Gabriel Jiménez Hinojosa(1279), de 66 años, su padre, pintor y casado con doña Ana Molina, tenía como acompañante del oficio de pintor a su otro  hijo don Antonio Jiménez, de 22 años que trabajaba en este ejercicio, una hija y una criada sirviente. Ganaba en su oficio anualmente 1.200 reales.   Convivía con la familia el sacerdote don José Jiménez. Se conserva algo transformada su casa de esta calle Rosario, en aquel tiempo compuesta de dos corrales, caballeriza, pajar, bodega, cinco cuartos con tres cámaras; de 14 varas de frente y 9 de fondo; lindera por la parte de arriba con casa del cura don José Ramírez y, por la baja, con la de don Agustín Garrido, clérigo presbítero, que si se alquilara rentaría 18 reales. Ambos muy relacionados con la hermandad del Cristo de la Salud. Estaba gravada con cuatro censos principales: uno de 100 ducados y renta anual de 33 reales, propio del convento trinitario; otro de 70 ducados del presbítero don Andrés Monte, que se pagan 23 reales anuales; otro del patronato de don José de Estrada a quien se le pagaba 23 reales y de seis ducados; y un cuarto de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario de 400 ducados y se le pagaba a José Ramírez 12 reales. 
De origen militar y granadino era don Hipólito Mariano de Valdés, Fernández de la Canal, alcalde del Real Fuerte y Torre de las Infantes de la Alhambra de la ciudad de Granada, capitán del Regimiento Provincial de Milicias de Granada (1280), De 38 años, casado con doña Florencia Jiménez del Pozo y Serrano, tenía dos criadas sirvientes.  Sus padres fueron don Hipólito Francisco Valdés y doña Magdalena Fernández de la Cana, que había quedado viuda en 1720 y ejerció de tutora por menor de edad de su hijo, que comentamos, Esta familia estuvo relacionada con don Juan de Aranda Sotomayor, de origen islamizante, al que arrendaron 210 marjales para plantar caña de azúcar en Motril, que formaban parte del mayorazgo fundado por don Mariano Francisco. Vivía en la casa propiedad de don Jerónimo de Sevilla. 
Doña Justa de Burgos y Ramírez, de 58 años, era soltera, con una criada (1282). Poseía seis fanegas de tierra en la Vereda del Carmen, lindera con la huerta del baenero don Gonzalo María de Valenzuela(E), de la capellanía de don Juan Cambio de Sevilla (E), tierras propias del Rey (0)) tierras de don Diego de Hinojosa (N) 7 de dicho don diego (S). Gana 30 reales y con las asas de 23 reales se pagan memoria de tres misas cantadas.
Vivía en su casa de la calle Rosario, lindera por la parte norte con casa de don Antonio de Utrilla, levante con casa de don Pedro de Cobaleda, por el sur con calle Rosario y poniente con calle Luque, compuesta de tres cuerpos, con dos salas en alto y bajo, cocina, dos cuartos, tres cámaras, correspondientes caballerizas, con su pajar, de 11 varas de frente  y 23 de fondo, cargada con dos censo, uno que se carga a don Pedro de Cobaleda  de tres ducados, y otro de 41 real a favor de doña María de Alba ( ganaría arrendada 10 ducado). Tenía arrendadas siete cuartillas en las Azacayas de secano, propias de don Fernando de Utrilla con renta de 40 reales. 
COBALEDA, UN HIDALGO DE JAEN QUE VINO A TIERRAS ALCALAÍNAS EN LA CALLE ROSARIO

Don Pedro de Cobaleda y NiCUesa, (1294) de 60 años, con un hijo clérigo capellán, casado con doña Mariana de Hidalgo, tenía una hija de 18 años doña María Mercedes de Cobaleda, un sirviente Manuel Guerra que ejercía de mulero y ganaba 284 reales, y una criada para la casa llamada Juana Manuela de Guerra, que ganaba 120 reales.  Era jurado del cabildo alcalaíno y recibía un sueldo de 22 reales para ayuda de su casa. Como administrador del conde de Humanes, cobraba 55 reales.
 Estaba ligado con los Cobaleda Nicuesa, cuatro hermanos, de principios del siglo XVI,  de Jaén que tenían un palacio junto a la Catedral , cuya portada es muy posterior  y fue mandada hacer por sus descendientes los Valdivia Serrano, y Aguilar de Andújar. 
Llegaron a Alcalá con don Francisco de  Cobaleda y Nicuesa, que fue hermano mayor de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús, y  en su año a mediados del siglo XVII se levantó la capilla mayor del Rosario, 

En su casa, vivía el capellán don Leonardo de Cobaleda, de 20 años. Y pertenecía al vínculo fundado por don  Marcos Isidro Aguilar para su mujer doña Mariana. SE componía de r un cuarto, una despensa, dos cuartos, principales,  otros dos cuartos pequeños,  sus cámaras correspondientes, su cocina, su caballeriza, su patio con  un granado y pie de parral, y dos bodegas,  sin vasos;  de  30 varas  de frente por 17 de fondo; lindera con una casa del convento trinitario por lo bajo, y, por lo alto,  con la de  Doña María Garrido. Estaba  gravada con un censo de 150 ducados a favor de la capellanía  que fundó Isabel Fernández de la Colchona, y Agustín Espinosa de los Monteros cobraba cuatro ducados anuales de renta. Si se arrendara la casa en 1751,  se cobraría 16 ducados. Ligado con el anterior vínculo se encontraba una
casa de la calle de las Parras, lindera con  casa de Juan de Vilches por lo bajo, y, por lo alto,   de doña Mariana de Robles.  Compuesta de un cuarto, cocina, aposento, y cámara y un corral pequeño; de 12 varas de frente por ocho de hueco. Ganaba de alquiler 7 ducados.
Otra en la misma calle, lindera por o alto con la suya, y por lo bajo con don Antonio González; de cuatro varas por nueve; si se arrendara, ganaría 7 ducados. Compuesta de un cuarto, cocina, aposento, y cámara y un corral.
Otra en la misma calle, lindera por alto con la suya, y por lo bajo con la suya antecedente, de cuatro varas por nueve, si se arrendara 4 ducados. Compuesta de un cuarto, cocina en bajo, y cámara.
Otra en la misma calle, lindera por alto con casa del convento trinitaria u por lo bajo con don el antecedente, de 10 varas por 6, se arrienda, ganaría 6 ducados. Compuesta de dos cuartos, cocina, sus cámaras, caballeriza y un corral.
 Todas estas casas están gravadas con varios censos: uno de cinco reales a la capellanía del presbítero  don Juan de Robles;  otro de cien ducados y 33 reales de rédito anual  a favor de doña Francisca de Moya; y un tercero de 964 reales  y 9 reales a favor de los herederos de Francisco Jiménez
Poseía otra  casa  en la calle de la Yedra, lindera por  alto con una casa del convento trinitario y  por lo bajo con Juan Palomino, de 9 varas por 9.5 se arrienda en 6 ducados. Compuesta de dos portales, cuarto, cocina, dos cámaras, caballeriza y un corral.  Está gravada con un censo 294 reales a favor del Pósito.
Poseía otra casa  en la calle Pastores, lindera por  alto con casa del labrador Pedro García y  por lo bajo con la antequerana doña Isabelana Palomares;  de 9 varas por 9 se arrienda en 6 ducados. Compuesta de portal, bodega sin vasos, cuarto, cocina, dos cámaras, dos aposentos, dos cuartos segundos y un corral con su olivo.  Está gravada con un censo 383.16 reales a favor del convento trinitario y ocho reales en el convento dominico del Rosario por cuatro misas.
Poseía otra casa en la callejuela lindera por alto con casa del don Diego de Moya y  por lo bajo con Francisco Narvaez, de 8 varas por 8 se arrienda en 6 ducados. Compuesta de portal,  cuarto, cocina,  cámara, caballeriza. Rentaría en 76 reales.
TIERRAS
-Una haza de cinco fanegas y 7 celemines de sembradura de secano en Jabalquinto de dos años de producción de trigo y cebada en cinco años, arrendada  de ocho partes dos , con dos quejigos y una encina, lindera con tierras de Nicolás Dueñas (S), tierras de don  Fernando de Cobaleda hijo (N),  de doña Baltasara de Sotomayor (E) y convento trinitario (O)- Gravada con un censo de 640 reales. Pertenecía a la capellanía de don Fernando de Cobaleda 19.6 reales.
 -Una haza de 17  fanegas de sembradura de secano de dos  pedazos  de producción de dos años de trigo y cebada en cinco años en Calatayud,  con una casa  de ocho por cinco compuesta de portal, cocina y cámaras ( rentaría dos ducados)compartida con Manuel Palomino y una alameda de 40 álamos, dos olivos y un servo, arrendada  de ocho partes dos , con dos quejigos y una encina, la primera lindera con tierras de Juan de Villalta (S), tierras de Manuel Palomino (N),  de la capellanía del presbítero Francisco Ramírez (E) y herederos de Juan Carrillo (O) y la segunda con los mismo Palomino (N), el lojeño don José La Cal (S) herederos de don Gonzalo de Mazuela (O) y de Juan Romero León (E) de tercera  y cuarta calidad, todo de sembradura.
-.  -Una haza de 3 fanegas de sembradura de secano en Torcales de dos años de producción de trigo y cebada en cinco años, arrendada  en 68 reales,  lindera con tierras de  José López Bolívar  (S), camino que va a las viñas de Monte el Rey (N),  de doña Josefa Cedillo (E) y (O).