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viernes, 3 de marzo de 2017

CUADRO RESUMEN DE LA RÁBITA EN EL CATASTRO DE LA ENSENADA

ANEXO DEL CATASTRO DE LA ENSENADA DE LA RÁBITA



EN ESTE TIEMPO EL PARTIDO DEL CAMPO AGRUPA A LA RÁBITA, GRAJERAS Y FUENTE ÁLAMO.
-Se denota en los cortijos de estas aldeas actuales. 
-Los labradores solían vivir en Alcalá y se trasladaban para las tareas de campo a los cortijos, propiedad de hacendados y clases privilegiadas. Aparece el de Biedma, Valesuela, 
-Los no privilegiados vivían en casas y chosas de retama en torno a los caminos de la dehesa de la Rábita.  





Thomás Zaballos
1987
Casado, de 50 años,  con Jualiana del Moral, Pujarero,  con tres hijas y un hijo de 18 años
Choza-casa de retama en la Rábita

Sebastián Belasco
1986
Casado  con  Brígida de Marquez
Choza de retama, de un cuerpo fundada en terresos de propios, ujna jumenta
Una fanega de tierra de 13 fanegas en la Dehesa de la Rábita
Sebastián de Siles
(1985)
Hortelanao 27 años, casado con Sebastiana López, con una niña y un mozo de soldada  y un sobrino
Dos jumentas y cuatro lechones

 Cristóbal Pérez
(1984)
Labrador,30 años,
Morador y . casado con Isabel , Pedro Perez peon de soldada   le pagaba , Pedro López 16 reales  y Juan de Castillo. resdiente
Choza de retama, con portal , cocina y un corral , 14 motales, doce varas de frente y vara y media de
3 vacas, dos bueyes, una becerra, dos cerdos, 6 lechones, 5 lechones, 7 lechones , dos jumentos, un jumento y una yegua
18 fanegas de tierra en las Magallartas en propiedadf
Pedro de Quenca
1983
Labrador, de 2os años, , con dos hijosdel cortijo de Donadío, casado con Feliciana López
Dos vacas

Pedro Bailón
Labrador del  Cortijo de Pedro de Viedma, , 40 años,  casado con Inés de la Rosa,, una hembra y tres varones, domiciliado en la calle la Peste,, diez varas de largo y ocho de fondos, con cuarto primero y segundo , dos cozinas, cámara, bodega, caballeriza y su corral, y una higuera , lindante con Francisco de Ojeda, bajo con Bartolomé Cano con un censo de 50 ducados de la Iglesia Mayor.


Arrendamiento de 9 fanegas de tierra del Convento del Rosario, lindante con e tierras de Pedro Biedma., de cereal a ocho dos, dos bueyes, dos vacas, dos novillas eriales., dos cerdas, 6 cerdos, 4 lechones, 6 lechonas, una yegua,  1 potros, y dos jumentas.
Y otras 20 fanegas de secano  sin arbolado en ela Moraleda y el Allozo

Pedro Torralbo
Jornalero meramente de 42 años y con dos hijas, viudo
Choza de retama, de un cuerpo, de 7 varas de frente y 3 de fondo, confronta con tierras de propios

Pedro Hinojosa
Jornalero mere, de 43 años, casado co n Ana de Toro,  con dos hijos
Una choza de retama, en la Rávita, con un cuerpo , 7 varas de frente y dos fondo, lindera con propios

Pedro León de Aguilera
Labrador, , del cortijo de Durán, en Cañahonda, 45 años, casado con María Luisa Gutiérrez, una hija y un hijo y dos mozos de soldada
Ganan 28 reales
Gando . 3 vacas. Dos bueyes, un becerro, 2 jumenta, 1 jumento, 6 cerdos granades, 3 cerdas, 10  ovejas, 3 carneros, 3 corderos, 1 cabaras, 2 machos, 1 lechones, 2 lewchones.

Pedro de Flores,
Labrador, jornalero, 50 años, viudo
Un hijo de 18 años, una vaca, una jumenta y una lechona.

Pedro Vico
/1976/
Jornalero mere, 43 años, casado con Ana Días
Una choza de retama, con un solo cuerpo de seis varas de frente y dos de fondo,, lindera con tierras de propios.
ºººº
Matías de Mesa
Labrador jornalero propio de l cortijo de don Álvaro de Valenzuela, del partido de Fuente Álamo.
60 años de edad, casado con Marianma de la Rosa, dos hijos ( uno de 24, otroa accieentado y tres hijas)
En arrendamiento duna pieza de 6 fanegas, en el sitio de María Cámaras, propia de la Iglesia Mayor y produce 18 reales.

Dos jumentas, 4 lechones, 4 lechonas y dos zumaques.ºº
Martín de Viana
Labrador de Fuente Álamo, de 62 años, casado con Ana María Tienda, dos hijos mayores de 18 años.
Arrendado y propio  un cortijo del Hospital de Dulce Nombre de Jesús, de 18 fanegas. Renta de seis dos.
-Otra del  HDNJ, de 40 fanegas.
Otra de 18 fanegas del mismo
Otra del doce fanegas
-Otra de 28 fanegas de mediana a mala calidad con 750 reales de utilidad
-Otras de 20 fanegas
1 becerra , dos jumentas, 2 lechonas, 2 lechones, 11 borregas y 9 borregos.
Otra de Antonio de Santa cruz, en Monte Negro
Mateo de Flores labrador del cortijo de Antonia Molsalve, de Granada,
56 años de edad,  casado con Antionia Zamora., de 5 hijos,  dos hijos mayores trabajan
1 bueym 3 vacas,m 2 becerros, 36 ovejas, 15 boreegas,m 4 carneros, 6 cerdas, 1 lehcón, 2 yeguas, 3 jumentas, y 1 jumento,
Otra de 12 fanegas de don Fernando Álvarez, de ocho a  dos.

María Los santos Garrido
Viuda, 31 años, con dos hijos, un hijo de 12 años
Una jumenta, una cerda de cría, 4 lechones y dos lechones

Matías Jiménez Rasis
Labrador del convento de las Monjas de la Encarnación, de 28 años, casado con Mariana Molina,  y un hijo de 3 años, 3 cuñadas y un cuñado Juan Malagón, un sirviente, gañán con 18 reales
Una casa en al calle Llana, con Mateo López , labrador en el Salado, y Francisco Ruiz Rey, labrador en Palancares, de ocho varas de fente y seis de fondo, dos aposentos, las cocinas, una cocina, dos despensas, linderas con casas de Claudio Contrerasy Francisco delgado.
En propiedad medio cortijo-casa en la Fuente del Soto, compartido con Juan Mohedano, vecino de Priego.,y nueve fanegas( 50 encinas, y3 quejigos. La casa er de 9 varas de frente,  y4 de fondo, aposento, cocina, , una cámara, corral y un chozón de retama., lindera con tierras de sor Jacinta San Diego, dominica. Y casas de José Nieto y propios
--En 
Francisco Ruiz de Campos
Labrador del cortijo de la Fuente del Mármol o Varas de Palio
 Renta diez fanegas al ñáos ,l indera  E con el convento de la Encarnacióm , O Diego de Ortegas, capellán,  N Pedro Biedma, y S doña Maria Manuela de Guelte
2 vacas, 2 bueyes, 4 becerros, 2 becerras, 2 jumentas , 2 jumntos, 10 cerdos2 cerdas, 2 oveja,s 3 carneros, 12 lechonas, 2 borrefas
Francisco Carrillo el mayor
Labrador , 64 años ,casado con Manuela a de Moya, sin hijos, y nueve personas ( ( una sobrina, y nueve mozos de de soldada) Ganaban 86 reales al mes de vellón
-Cortijo de don Manuel Esteban del Villar, vecino de Madrisd.
Casa del cortijo
-Otras 10 fanegas , de medidana calidad 3ª y siembra, lindera E camino Real que baja de la Sierra , o TIERRAS DE DON Antonio González, regidor, , Norte arroyo de la Laguna y la capellanía de don Juan Eusebio Sevilla, presbitero deAklcalá
_5 fanegas en arrendamiento del dicho cortijo , linderas con el cortijo a Levante, con tierras de dion Tomás Cejalbo a Poniente,  al Sur con la dicha Laguna y al norte con camino real de >C´rodoba
Rentas de ocho a dos, y casa 60 reales  No hay árbol
-Pieza de tierra en la Mata , de sembradura  lindera con tierras de Catarina de Jerez a L.,  aa ponientes con el clérigo de Granada don Juan de Alfaro, al norte con  con Catarina del Barco, vecina de Íllora, y al sur don Juan de Ortiz, vecino de ñla ciudad de Cuenca, capellaníaas.. Un cesnos de 100 ducados, y renta de 32 reales , que se pagana al convento de San Francisco., 3 vacas., 7 bueyes,m 1 becerro, 3 jumentos, 4 jumentos, 1 caballo, 2 yeguas, 13 cerdos, 77 obejas, 10 cerdas de crçía,m 28 carneros, 18 cabras,m 13 machos cabríos, 3 colmenas, 10 chotas,
-Arrendamiento de una piellas del capellán Juan Francisco de Torres de 6 fanegas en La Rábita.
-Capellanía de don Tomás Cejalvo, presbítero  en ar4endamiento . una pieza de 11 fanegas en la Rábita  de segunda calidad de sembradiuura , linderas con tierras a levante del mismo , al Oeste camino Real de Málaga, a l N tierras de dicho mi cortijo y sur con don Diego  Ortega.
-Otras 15 fanegas de la misma capellaníua , linderas al E con camino Real a Málaga, O doña catarina Jérez, al N Con Cejalvo, y S don tierras de Diego Ortega
-Otra de 14 fanegas 8 completan 40)  linderas con tierras de don Luis de Mesa de cvecino de Priego  S. Monjas de trinidad., . Renta de ocho, dos., O, E Monjas de las Santísima Trinidad, N
_capellanía del señor San Juan :: 80 fabnnegas cerca del  Asierra San Pedro
-Casa en calle de los Vicentes, con cuarto, cocina, y parral y 2 bodegas, y corral, lindera con con casas dd manuel Gallardo y baja don Feliz Carrillo Presbíoterp , ocho por seis varas de, retna cuatro ducados. Usaba la cámara para venir a posar  a la ciudad.,
-Otra casa del Barrero, con un cuarto,m corral de 13 varas por ocho y media, lindera con solar de don Pedro Cobaleda, py por bajo Pedro de Rueda

1928 Felipe Sánchez
Pastor, vecino de la Rá bita, , soltero , de 23 años,  y 4 hermanos.,. Casa con una habilitación




, cubierta de retama, de ocho varas por tres , en terrenos de propios.


1929 Francisco Leonardo Sánchez
54 años,  un hijo 
 menor y 3 hijas mozo de soldada
Vecino de la Rábita, labrador del cortijo de don Antonio Utrilla, seglar,
-Pieza de tierra en arrendamiento en la Rábita de 15 fanegas sin arbolado, propios de la capellanía de don Fernando de Utrilla, clérigo que se siempre a tres tercios  y retna de ocho a dios ( 14 f., 3; se regula 120 ducados.
1 buewy, 2 vacas, 1 becerro, una jumenta, un pollino, puercas de críua  4. xzerdos 9 lechones, 7 lechonas, 10 0vejas,m 4 borregas, 10 borregos, 1 carnero
-Una pieza en arrendamiento , de i nferior calidad en el Barranco de Moriana, propia del cléro Fernando del Rincón. Doce ducados de bvellón
Francisco gabriel Muñoz
1929-
Labrador en , de 43 años, casado con Ana Barea,Fuente älamo
2vacas, wcerdas decría, 2 cerdios, 2 lechones, 1 jumenta, 1 jumenta pequeña, 1 oveja
-Arrendmaiento de una  pieza de siete fanegas del convento de la Trinidad

ANÍBAL







Este cuadro, un óleo sobre lienzo,  de Francisco de Goya y Lucientes recoge el momento de la llegada de Aníbal a Italia y contempla desde la cima de los Alpes su territorio acompañado de un genio alado . Pertenece a una colección particular y fue realizado en 17o1 con el fin de  participar en un concurso de la Academia de Parma.  Se la considdera la obara más temprana  del pintor aragonés y se encuentra en  la Quinta de Selgas , Pito, Cudelleiro, Asturias.
Hay dos modelos previos  también de lienzo , uno en una colección particular y otro adquirido por el Museo de Zaragoza . Corresponde a la etapa italiana del pintor aragonés, primero en Roma y de allí concursó en Parma siendo derrotado por el pinto italiano Borroni. No agradó al jurado el tratamiento del tema ni su color influenciado por la escuela napolitana( los rojos y los blancos). La influencia del mito es evidente sustituyendo el realismo de los bocetos de escudos y estandarte y enemigos decapitados por la Victoria montada en el carro dentro de un paisaje veneciano.- Y la sustitución de una a figura del dios de la guerra frente al realismo del enemigo decapitado, las tropas cartaginesas  aumentan en recursos frente a ll


s bocetos. La luz sobre el dorso de la figura mítica se proyecta sobre los personajes centrales de la escena que cierran la escena con la trasversalidad del blanco estandarte en medio de un centro circular formado por las cuatro figuras de personajes y caballos. 

A




Aníbal, hijo de Hamílcar, era cartaginés. Si es verdad, lo que nadie duda, que el pueblo romano ha derrotado  a todos los pueblos, no se puede negar que Aníbal ha aventajado a los demás generales en sabiduría, tanto cuanto el pueblo romano aventajaba a todas las demás naciones en poderío. Pues, cuantas veces Aníbal peleó contra los romanos en Italia, siempre salió vencedor. Y, si no le hubiesen cortado los vuelos  por la envidia de sus paisanos, parece que hubiera  podido vencer a los romanos. Pero la mala voluntad de muchos derrotó  el valor de  uno solo. Pues este mantuvo el odio eterno contra los romanos como si lo hubiera recibido por herencia,  de tal manera que antes  perdería  la vida que  jamás dejaría de luchar  contra el pueblo romano, aún  habiendo sido expulsado de su patria y estando falto  de recursos  extranjeros.
                              II
Pues, para omitir a Filipo, al que, en su ausencia,  convirtió en enemigo de los romanos, Antíoco fue el rey más poderoso de todos en aquellos tiempos. Tuvo tanta influencia en que éste ansiara tanto combatir contra Italia que intentó hacer las la guerra hasta desde el mar Rojo. Como unos legados romanos se hubiesen presentado ante Antíoco, para conocer sus intenciones y procurasen, con planes  clandestinos, poner a  Aníbal en  sospecha con el rey, esforzándose a  que, como ellos le habían sobornado,  era   ya era de otro parecer,  y como hubiesen  logrado su intento los embajadores romanos;  y hubiese notado Aníbal que el rey  no comunicaba con él secretas determinaciones, entró a hablar con el rey aprovechándose de la ocasión  que se le ofrecía, y , habiéndole recordado muchas cosas acerca de su fidelidad y odio contra los romanos,  añadió a todo lo que había dicho al rey , también y dijo :
“Mi padre Hamílcar, siendo yo niño  como  nacido no mas de 9 años, marchando como jefe a España desde Cartago hizo un sacrificio a Júpiter Optimo Máximo. Mientras se hacía este acto  de culto divino, me preguntó si quería marchar  con él a campaña. Habiéndolo oído con agrado y habiendo empezado a pedirle si dudaba llevarme, entonces el dijo: Lo haré, si me juras lo que te pido. Al mismo tiempo que me condujo al altar, junto al cual había dispuesto hacer el sacrificio y me mandó reteniéndome una vez apartados los demás,  hacer el juramento de que nunca yo había de tener amistad con los romanos. Yo he mantenido  este juramento dado a mi padre hasta esta edad  de modo que nadie debe dudar  que yo, en adelante  no siga  con el mismo odio.  Por esto, si has pensado tener alguna amistad con respecto a los romanaos,  habrás obrado prudentemente en no comunicarme tus planes; mas si determinas hacerle la guerra, te engañarás a ti mismo si no me dieras el mando de ella. 
                                       III
Por eso, con esta edad, con la que dijimos antes,  Aníbal marchó con su padre a España. Tras la muerte de  su padre, una vez entrado a mandar el ejército Asdrúbal, se puso al frente de toda la caballería. Tras la muerte de Asdrúbal, el ejército puso el mando supremo en sus manos. Esta noticia, una vez   comunicada a Cartago,   se confirmó por la autoridad del pueblo. De esta manera, Aníbal hecho general sin tener  25 años, en los tres años siguientes a la elección sometió a todos los pueblos de España con la guerra,  conquistó por la fuerza Sagunto, ciudad federada, y equipó tres grandes ejércitos.
Uno de estos  lo envió  a África, otro con su hermano Asdrúbal dejó en España, el tercero le llevó consigo a Italia. Pasó por los montes Pirineos. Por donde quiera que marchó, combatió contra  todos sus habitantes: no dejó a nadie atrás salvo que quedara derrotado. Después que llegó a los Alpes, que  separan Italia de la Galia, que nadie nunca los había pasado excepto Hércules el Griego (por este hecho este se llama hoy día monte Griego),  pasó a cuchillo a los alpinos que intentaban cortarle el paso; abrió los terrenos, construyó caminos, hizo que un elefante cargado pudiera ir, por donde antes apenas una persona sin armas podía trepar. Condujo las tropas por estos parajes  y llegó a Italia. 

                                       IV
Antes había entrado en combate Publio Cornelio Escipión junto al Ródano y lo había derrotado. Con este mismo,  en Clastidio  combatió en las proximidades del río Po, y lo hizo salir  de allí herido y teniendo que huir. Por tercera vez, el mismo Escipión con su compañero Tiberio  Longo se enfrentó con Aníbal  junto a  Trebia. Aníbal entabló combate  contra estos dos;   y a uno y otro derrotó. Desde allí, pasó el Apenino a través de los ligures dirigiéndose a Etruria. En este camino  se vio afectado por una grave enfermedad ocular hasta tal punto que nunca después le sirvió el ojo derecho. Como quiera que le molestase  entonces este mal de ojos y fuese llevado en una litera,  metió en una emboscada al cónsul  Cayo Flaminio junto con su ejercito  cerca de Trasimeno y lo mató; y no mucho después al propretor  Cayo Centeno que ocupaba el paso con una elegida tropa. Después de esto, llegó  a Apulia. Allí vinieron dos excónsules a su encuentro, Cayo Terencio y Lucio Emilio. Puso en fuga a los ejércitos de uno y otro en un sólo combate, mató al cónsul Paulo y, además,  a algunos excónsules, entre estos Cneo Servilio Gemino, que había sido cónsul el año anterior.
                                                 V
 Terminada esta batalla,  marchó a Roma sin haber quien  le hiciera resistencia. Se detuvo en los montes cercanos a la ciudad. Como durante algunos días hubiera tenido allí el campamento  y regresara a Capua, el dictador romano Quinto Fabio  Máximo se enfrentó a  él en el campo de Falerno. Aníbal se vio encerrado por los desfiladeros,  y libro de este peligro, de noche sin recibir daño alguno;  y engañó  a  Fabio, y eso que era un astutísimo jefe.  Pues, avanzada la noche, incendió unos sarmientos atados en los cuernos de los novillos  e introdujo una gran multitud de este ganado  esparcida sin orden. Ante la presencia  de este espectáculo repentino,  se metió un terror tan grande al ejército romano que nadie se atrevió a salir. Tras este hecho, puso en fuga, durante muchos días,  a Marco Minucio Rufo, jefe  de caballería y dictador  con igual mando que Fabio,  que había sido llevado al combate por engaño. A Tiberio Sempronio Graco, dos veces cónsul, habiéndole hecho caer en  una emboscada lo mató en Lucania sin estar presente el propio Aníbal.  Mató  a Marco Claudio Marcelo, cinco veces cónsul,  de igual modo junto a Venusia. Largo es enumerar todos los combates. Por esto,  una sola cosa bastaría que sea dicha,  de la que  se pueda entender cuánto el fue: mientras que el  estuvo en Italia,  nadie le resistió en la línea de combate, nadie le puso campamento en campo abierto  después de la batalla de Cannas.
                              VI
Sin ser derrotado, desde aquí fue o vuelto a llamar para defender a la patria. Llevó a cabo la guerra contra el Publio Escipión hijo de aquel Escipión, al que el mismo  Aníbal había puesto en fuga, primero junto al Ródano, luego junto al río Po; y en tercer lugar junto a Trebia. Con éste,  exhaustos ya los recursos de su patria,  deseó  ajustar la paz en aquellas circunstancias, para combatir después con mayor vigor. Concurrió al tratar el ajuste de la paz  y no llegó a un acuerdo sobre las condiciones. Tras este hecho, pocos días después, junto a Zama, peleón  contra el mismo Escipión. Echado de allí- lo que es increíble de decir- durante dos días y dos noches llegó a Adrumeto, que está alejada a 300.000 pasos de Zama. Durante esta huida,  los númidas, que se habían escapado huyendo  del combate junto  con Aníbal,  le armaron una emboscada; de estos  no sólo escapó, sino también los derrotó. Recogió los fugitivos que habían quedado en Hadrimeto;  y con nuevas levas, junto a muchos, unos pocos días después.
                              VII
Como Aníbal se hubiese ocupado en prepararse con mayor conato y diligencia para la guerra, los cartagineses hicieron la paz  con los romanos. Aníbal, no obstante,  se  mantuvo en el mando  y  llevo a cabo la guerra en África-y lo mismo hizo su hermano  Magón - hasta el consulado de Publio Sulpicio y Cayo Aurelio. Pues., siendo estos los cónsules,  unos legados cartagineses vinieron a Roma para darlas gracias al Senado y al pueblo romano, porque habían hecho la paz con estos y , por este motivo, a  regalarle  una corona de oro y,  al mismo tiempo, pedirles que  los rehenes se quedasen en Fregela y se les devolviesen  los cautivos de guerra.
Se les respondió  de orden del  senado que agradecían y aceptaban su regalo  que los rehenes estarían en el lugar que pedían que no darían libertad a los prisioneros, porque mantenían a Aníbal, por cuya causa se había emprendido  la  guerra como el mayor enemigo  para el nombre romano, todavía con mando y a su vez su hermano Magón. Oída esta respuesta, los cartagineses llamaron a Aníbal y Magón a Cartago. Cuando regresó a la ciudad, fue hecho rey,  después que había sido pretor en el año 22.; pues, como  en Roma eran  elegidos dos  cónsules  cada año, así en Cartago  dos reyes. En ese cargo se comportó  Aníbal con la misma diligencia que había estado en la guerra. Pues hizo que no solo hubiera dinero, que debería ser pagado a los romanos de acuerdo con el pacto, con los nuevos impuestos, sino también  que sobrara para reponerse en el erario. Una año después, siendo cónsules Marco Claudio  y Lucio Furio, vinieron unos embajadores desde  Roma a Cartago, Aníbal, pensando que estos habían sido enviados para reclamar que se lo entregaran a Roma,  antes de que se les diese audiencia del  senado de los cartagineses; embarcó en una nave a escondidas  y huyó a Siria  junto a Antíoco. Hecho público o esto, los cartagineses enviaron  dos naves, para alcanzarle, por si podían conseguirlo, le confiscaron sus bienes, derribaron su casa desde sus cimientes,  y lo declararon un desterrado.
                              VIII
Pero Aníbal, tres años después de  que había huido de su país, bajo el consulado de Lucio Cornelio y Quinto Municio, arribó con 5 naves a África en los confines  del  país de los cireneos, por si pudiese inducir a los cartagineses a la guerra  apoyado en  la lealtad y con  esperanza  puesta en  Antíoco, a quien había ya  persuadido a que marchara con sus  ejércitos contra  Italia. Hizo venir a su hermano Magón hasta Cierne. Cuando los cartagineses se enteraron de esto  castigaron a Magón en su ausencia con la misma pena de destierro que a su hermano Aníbal. Como Aníbal y Magón, , con la esperanza perdida en este plan,  se hubiesen echado a la mar y hubiesen entregado las velas a los vientos,  Aníbal llegó junto a Antíoco. Sobre la muerte de Magón, doble recuerdo quedó mientras pasaba lo anterior.   Dejaron escrito, unos, que  murió en un naufragio; otros, que los siervos suyos lo mataron. Pero, si Antíoco hubiese querido obedecer a  los planes de Aníbal en hacer la guerra tanto como había empezado a asumirla, hubiera luchado sobre lo más importante del imperio más cerca del Tíber  que del estrecho de las Termopilas.  Aunque consideraba que este intentaba hacer muchas cosas absurdamente, sin embargo no lo abandonó. Se puso al frente de unos pocos, con las naves, que se había ordenado traer  desde Siria a Asia, y  con estas pocas  combatió contra la armada de los rodios en el mar de Panfilia. Como los suyos fuesen derrotados  por una multitud de adversarios, él  mismo salió vencedor en  el ala por donde llevó a cabo la lucha.
                                       IX
Puesto en fuga Antíoco,  Aníbal temiendo que lo entregara,  lo que sin duda hubiese acontecido, si se le hubiese fiado  de Antíoco, vino a Creta cerca de los  Gortinos,  con el fin de considerar  allí  a dónde se iría.  Pero el  varón más astuto de todos se dio cuenta de  que  se encontraría en el peligro más grande, a no ser que ser que se hubiera previsto alguna argucia,  a causa de la avaricia  de los cretenses;  pues llevaba consigo gran dinero consigo, sobre el cual sabía que había corrido la voz.  Así pues tomó el siguiente plan. Llenó unas ánforas con plomo, y tapó  las más grades de oro y plata. Las coloca en el templo de Diana ante  la presencia de los principales, simulando que él confiaba sus fortunas a la lealtad de estos. Tras ser engañados  estos,  llenó las estatuas de bronce, que llevaba consigo, con todo su dinero y las arrojó en el patio  de su casa.  Los gortinos las custodian con gran preocupación el templo no tanto de los demás como de Aníbal, temiendo que este, sin darse cuenta ellos, se las quitara y llevara consigo.
                         X
 Así conservadas sus cosas, el cartaginés llegó al rey  Prusias junto al Ponto  teniendo engañados a los cretenses. En cuyo trato  mantuvo el mismo espíritu hostil con respecto a Italia y no hizo otra cosa que armar al rey y ejercitarlo contra los romanos. Viendo  que este era menos poderoso por las de riquezas de su país, trataba de atraerse a los demás  reyes y  hacía aliados  con las  naciones belicosas. Disentía del rey de Prusia Eumenes, rey de Pérgamo. Este, muy amigo de los romanos, y  llevaba la guerra entre Prusia y Pérgamo por mar y también por tierra. Pero Eumenes era mucho más importante por tierra y por mar gracias a la alianza con  los romanos. Por eso, Aníbal deseaba cada vez más derrotarlo. Si lo hubiese quitado de en medio, pensaba que los demás planes les serían más fáciles para atraerse a los otros reyezuelos. Para matarlo inició este plan. Había de darse dentro de pocos días una batalla naval. Aníbal quedaba superado por la cantidad de naves de los adversarios; por eso tenía que luchar con ardides de guerra al encontrarse en desigualdad con respecto a  las armas. Mandó que se recogiese un gran número de serpientes vivas y se metieran en unas vasijas de arcilla. Como hubiese conseguido una gran número,  en el mismo día, en el que tenía que lucharse en el combate naval,  convocó a los soldados de la armada y les ordenó que todos a la vez acometiesen  sólo a la del rey Eumenes, pues, por lo demás,  tan sólo bastaba de defenderse del resto de las naves; además,  les ordenó que ellos conseguirían esto con una gran cantidad de serpientes. Que el propio Aníbal  haría que supieran en qué nave el rey era transportado. Que, si lo capturasen  matasen, les prometió que premiaría darles muchos premios.
                                       XI
Hecha tal exhortación de los soldados, los dos sacaron cada uno su armada para dar la batalla. Dispuesta la línea de combate de cada una de estas, antes de que se diese la señal de lucha, para hacerles ver  claramente a los suyos, en qué lugar estaba Eumenes, envió un mensajero  en una barquilla con un caduceo o señal de paz. Cuando este llegó a las naves de los adversarios y mostrando la carta, manifestó que el buscaba al rey, porque nadie dudaba de que era algún escrito sobre la paz. El mensajero, una vez descubierta la nave  del rey, desde ella misma regresó, y se retiró junto a los suyos. Pero Eumenes, abierta la carta, no  encontró  nada en ella, a no ser aquellas cosas que se referían para reírse de él. Aunque se sentía extrañado del motivo de esta  carta  y no encontraba nada, sin embargo no dudó entablar el combate. En el encuentro de estos, todos los bitinios todos, por el mandato de Aníbal,  atacaron la nave de Eumenes. El rey no pudiendo sostener apenas el ataque, se salvó huyendo; no lo hubiera conseguido, si no se hubiese retirado dentro de sus guarniciones, que habían sido colocadas en el cercano litoral. Como las restantes naves de Pérgamo oprimiesen a los adversarios con más acritud, de repente empezaron a lanzar hacia ellas los vasos de arcilla de las que hicimos mención anteriormente.  Estas vasijas, que fueron lanzadas a sus naves,  al principio concitaron a la risa de quienes  luchaban, y no podían comprender  porqué  hacían esto los enemigos. Pero después que vieron todas sus naves quedaron repletas de serpientes, despavoridos por esta estratagema,  porque no veían cómo quitárselas de encima más pronto posible, volvieron las naves y se retiraron a sus campamentos náuticos. Así, Aníbal  con este  plan, venció las armas de los de Pérgamo y no en este momento solamente, sino otras muchas veces, hizo huir  a los enemigos con igual sabiduría por tierra.
                              XII
Mientras esto sucedía en Asia, aconteció  casualmente que los legados del rey Prusias cenaban en Roma junto al excónsul Tito Quintio Flaminio y, una  vez hecha mención sobre Aníbal, uno de estos decía que este se encontraba en el reino de Prusias.  Al día siguiente, Flaminio refirió esto al senado. Los senadores, porque consideraban que nunca vivirían tranquilos  estando vivo Aníbal,  enviaron legados a Bitinia, entre estos a Flaminio para pedir al rey para que no tuviese con él  al más grande enemigo  de los romanos y se lo entregara. El rey Prusias no se atrevió a decirles  que no y se opuso a que  le pidiesen que el hiciera esto, porque estaba en contra del derecho de hospitalidad; ellos mismos, si pudiesen cogerlo, que lo cogieran; que era fácilmente de encontrar, donde estaba. Pues Aníbal se había metido  en un lugar, es decir,  en un castillo, que el rey le había permitido fortificar,  y lo había edificado de tal manera que en todas partes del edificio tenía  puertas para salir, estando claro por su parte que tenía cierto miedo de que  vendría por experiencia lo que aconteció. Como legados de los romanos hubieran llegado a aquel lugar y hubieran rodeado su casa con una gran multitud, un paje, echando la mirada a Aníbal desde la puerta, le dijo que se veían  muchos más soldados armados que lo que era costumbre. Este ordenó que acechase por  todas las  puertas del edificio y le  comunicara   si del mismo modo estaban asediadas  por todas partes. Como el paje rápidamente le volviera a comunicar qué es lo que  había y le hubiese mostrado que todas las salidas habían sido tomadas, se dio cuenta de  que esto no se había hecho fortuitamente,   sino que  le buscaban a  él  y él mismo   no debía retener durante más largo tiempo la vida. Para no dejarla  al arbitrio ajeno, acordándose de las antiguas hazañas tomó el veneno, que siempre acostumbraba a tener  consigo.
                              XIII

Así, este guerrero muy valiente, que había padecido muchos y variados trabajos,  murió  a los 70 años. No se está de acuerdo en  qué consulado murió. Pues Ático dejó escrito en sus anales en el consulado de Marco Claudio Marcelo y Quinto Fabio Labeón; pero Polibio, la fechó en tiempos de Lucio Emilio Paulo y Cayo Bebio Tánfilo. Pero Sulpicio lo puso  con Publio Cornelio Cetego y Marco Bebio Tánfilo. Y este varón, tan grande y ocupado en tantas guerras, tuvo tiempo de dedicarse  algún tiempo a las letras. Pues, tuvo algunos libros, escritos en lengua griega; entre estos “Contra los Rodios”,  que trata sobre las Hazañas de Cneo Manlio Volsón en Asia. Muchos se acordaron de las gestas de la  guerra de Aníbal. Pero de entre estos hubo dos, que estuvieron con él en el campamento y vivieron al mismo tiempo, mientras que la fortuna lo permitió, Sileno y Sosilo el Lacedemonio.  Pero es el momento de terminar este libro y explicar la vida de los emperadores de los romanos, porque,  una vez cotejados los hechos de unos y otros, se pueda juzgar a qué individuos deben ser puestos en primer lugar.

jueves, 2 de marzo de 2017

HAMILCAR


                           
I
Hamílcar, padre de Aníbal, de sobrenombre Barca,  siendo adolescente, comenzó a  estar al frente del ejército en la Primera Guerra Púnica, pero ya a los últimos días de ella en Sicilia. Yendo de capa caída por tierra y mar las cosas de los cartagineses  antes de su llegada, el mismo Hamílcar, cuando ya estuvo presente, nunca se rindió ante el enemigo ni  le dejo momento  de causarle  daño y, a menudo, por el contrario, presentándose la ocasión, provocó la batalla  y salió  vencedor. Hecho esto, como  los cartagineses hubiesen perdido casi todas las cosas en Sicilia, Hamílcar  defendió a Erix de tal manera que   parecía  que no se había hecho la guerra en aquel lugar. Entretanto,  los cartagineses con la armada junto a las islas Égatas, tras ser vencidos  por  Cayo Lutacio, cónsul de los romanos, decidieron poner  fin a la guerra y dejaron este  asunto al arbitrio de Hamílcar.  Este, aunque ardía en deseo de combatir, sin embargo consideró que debía abrazarse la paz, porque creía  que la patria aniquilada por unos gastos tan fastuosos,  no podía soportar durante mucho tiempo las  desdichas y trabajos que llevaba consigo la guerra, pero,  lo hacía de tal manera que en el mismo instante  resolvió volver a la guerra,  si las cosas se ponían en mejor estado;  y perseguir a los romanos con las armas hasta que los hubiesen vencido con valor y, una vez  vencidos,  hubiesen entregado sus tropas.  Con este plan, Hamílcar  ajustó la paz, y se mantuvo con tanto tesón en esto , ( diciendo Catulo que de ningún modo concedería la paz, a no ser que él y los suyos, que ocuparon Erice, se retiraran de Sicilia una vez dejadas las armas),  que dijo , aunque cuando la patria se rindiese,   que  sería mejor morir que regresar a casa con un castigo tan grande.  Pues no era propio de su valor entregar las armas a los enemigos, las que le habían sido concedidas  en contra los enemigos. Catulo cedió a su tesón.

                                       II
Pero cuando llegó a Cartago, se dio cuenta de que  la  república  se encontraba en estado muy diferente del que había esperado. Pues, tanto porque había durado tanto tiempo la guerra contra los extranjeros,  se encendió una guerra civil  tan grande  que nunca estuvo Cartago en un peligro tan grande a no ser cuando fue destruida. En primer lugar, desertaron los soldados mercenarios, que habían estado contra los romanos,  cuyo número era de 20.000. Estos hicieron que se levantara  toda África, y atacaron a la misma Cartago. Por estas desgracias los cartagineses se amedrentaron de tal modo que pidieron ayuda a los romanos y la consiguieron.  Pero, finalmente, como hubiesen llegado casi ya a la desesperación, nombraron a Hamílcar como general. Este no sólo apartó  a los enemigos de  las murallas de Cartago, habiéndose hecho de más de 100.000 soldados, sino también los redujo a tal extremo  que muchos,  encerrados  en parajes estrechos,  murieron más por el hambre que por la espada.  Recobró a la patria todas las ciudades  que se habían rebelado, entre estas Utica e Hipona, las más poderosas de toda África. Y no sólo se contentó con esto  sino que amplió los límites del imperio, devolvió tanta tranquilidad por toda África que parecía que no había existido guerra alguna durante muchos años.
                                       II
Concluidas  todas  estas cosa a medida de su deseo,  con ánimo lleno de fe y hostil de encontrar un motivo de guerra contra los romanos, consiguió que fuera enviado a España como general  con el ejército, y llevó consigo a su hijo Aníbal  a la edad de 9 años a esta misión. Además le acompañaba él adolescente Asdrúbal, que era ilustre  y hermoso sobre el que algunos hablaban que era amado por éste con un amor menos honesto que debiera. Pues no podían faltar que se maldijera a un varón tan importante. Por eso aconteció que Asdrúbal fuese vetado a estar con él por el prefecto de costumbres. Mas, el le entregó a su hija en matrimonio,  Sobre esto mencionamos que,  muerto Hamílcar, se puso a frente del ejército y llevó a cabo grandes hazañas y fue el primero que cambió  las viejas costumbres de los cartagineses, porque, según sus costumbres, no se le podía privar al yerno el trato del suegro;  y después de su muerte,  Aníbal recibió el mando del ejército.
                                       III

Pero Hamílcar, después que pasó el mar y llegó a España, Llevó a cabo grandes hazañas con favorable fortuna; sometió a muchísimos y belicosísimos pueblos. Enriqueció a toda África con caballos, armas, guerreros, y dinero. Este pensando hacer la guerra contra Italia, al noveno años, después que  había llegado a España, luchando en batalla, fue muerto contra los vetones. Parece que su odio perpetuo principalmente contra los romanos orogonó segunda guerra púnica. Pues su hijo Aníbal

 fue obligado por los continuos encargos y amonestaciones del padre a  preferir morir antes que dejar de hacer la guerra a los romanos. 

miércoles, 1 de marzo de 2017

DE MÍERCOLES DE CENIZA A DOMINGO DE AMOS EN FIESTAS DE LOS SIGLOS DE LA EDAD MODERNA

LA SEMANA SANTA EN LA EDAD MODERNA

I DESDE EL MIÉRCOLES DE CENIZA. LA CUARESMA.
Durante los siglos XVII y XVIII, Se va  aumentar el número de fiestas y la participación de la Ciudad por las fiestas de Cuaresma, concretamente,  el Miércoles de Ceniza  para tomar la ceniza " para dar ejemplo a sus subditos"y se especifica la Comunión General del Jueves Santo. En el  Acta de Cabildo del treinta de diciembre de 1718 del  AMR, Se fijan unos comisarios en el cabildo de suertes para la asitencia al Miércoles de Ceniza para tomarla, el Domingo de Ramos para tomar la palma, el Jueves Santo para la LLAVE DEL SAGRARICO Y EXALTACIÓN LA CRUZ EN EL VIERNES SANTO.


II LAS MISIONES 

DESDE  EL SIGLO XVIII, Y sobre todo, en el siglo XIX, se pone de moda la evangelización del pueblo por medio de las Misiones, que programa la iglesia arciprestal, al haberse extinguido la abadía. La mayoría era procedente de conventos y monasterios granadinos y solían acudir por el tiempo de cuaresma. Ya en el año 1863 , se tienen noticias de la primera llegada de misioneros de Granada [5]Es verdad que no era una actividad del cabildo, pero este era consciente de la labor espiritual que realizaba en sus ciudadanos. De ahí que acuda a recibirlos y a saludarlos, e, incluso,colabore con ellos con limosnas [6]. En el dos de febrero de 1891, se llevaron a cabo por los Misioneros Padres de la Inmaculada Concepción de Granada.


 III. LA SEMANA SANTA Y COFRADÍAS Y HERMANDADES


Las Cofradías de los conventos franciscanos y dominicos junto con la iglesia secular de la Veracruz desarrollan un amplio programa de manifestaciones religiosas, que  se caracterizan por  la dramatización de la Pasión de Cristo. La más importante es la cofradía del Dulce Nombre de Jesús, que en la mañana del Viernes Santo, representa toda la Pasión desde la Sinagoga hasta el paso de la Lanzada, pasando por la Sentencia, Venta de Judas, Arrepentimiento, y los reos. El rey David, los jueces, los profetas y Sansón son retazos bíblicos. La cofradía de la Veracruz mantiene en la tarde del Jueves Santo los pasos anteriores a la Subida del Calvario y algunos del Antiguo Testamento como la Creación del Mundo, la Muerte y los Planetas. La cofradía de la Oración en Huerto y Señor de la Humildad, suele sacar los Ángeles y pasos dedicados al Lavatorio de Cristo sin escenificar en la tarde del Miércoles Santo. La Cofradía de la Soledad, durante la noche del Viernes Santo salen pasos de romanos y judíos escoltando la comitiva. La fuerte censura implantada por los abades que no comprendían este movimiento popular dio a lugar a su paulatina desaparición en el siglo XIX, conservándose una serie de cuadros desligados del primer contexto  de escenificación en tablados, con cantos de los pregoneros y movimientos de cuadrillas y hermandades que eran las que constituian aquel extraordinario elenco[1].
Por Semana Santa, se daban vacaciones a las actividades  del Cabildo municipal y los comisarios acudían a la visita de cárcel donde los regidores comisionados daban vestido y alimento a los presos. también, se concedían algunos corderos a los conventos más necesitados como eran los capuchinos de Alcalá y Castillo de Locubín.   


La ciudad solía ser invitada por el abad y acudía a las festividades del Domingo de Ramos para tomar la palma, a la celebración de la Comunión General del Jueves Santo, al Acto  de la Cruz en el Viernes Santo y al Domingo de Resurrección. En los dos domingos se llevaba a cabo una procesión claustral por el recinto de la Mota, predominando la participación de las hermandades y cofradías en la de Resurrección junto con los capellanes y beneficiados, aunque solía realizarse particularmente en todas las iglesias y conventos tras los maitines y laudes y acompañando al Santísimo Sacramaento en las manos del prior o preste del lugar. El lunes de Pascua se llevaba a cabo dentro del recinto de la iglesia. El Jueves Santo se caracterizaba por varios privilegios, entre los que destacaba portar el palio atendiendo un turno de antigüedad en la traslación del Santísimo Sacramento al Monumento con la Comunión General, en la que solían participar todos los miembros de la Corporación, y la posesión de las llaves del anterior monumento por el corregidor y los regidores. El Viernes Santo acudía  al acto de la veneración de la Cruz y se obligaban a una serie de protocolos y la ausencia de armas por el corregidor, como señalan las ordenanzas. Es interesante y a veces embarazoso el gran número de litigios que se ocasionan, sobre todo, el día del Amor Fraterno. A veces, incluso, llegándose a romper el protocolo o aprovechando la situación para   demostrar la protesta eclesial ante las medidas del Cabildo. Así, no es de extrañar que al año de 1716 el gran escándalo que Castel de Ros provocó a la salida de tan importante día, rompiendop el protocolo de la ciudad, diciendo "Es menester un gran respecto a la Iglesia", a lo que coadyuvó su airada actitud con dos regidores que portaban el palio, dirigiéndose en forma amenazadora. "Oy onró Cristo a Judas" acompañadas de un fuerte pisotón.. El asunto radicaba en un anterior prendimiento e incautación de ocho fanegas de trigo realizadas por uno de los regidores y alguacil mayor según las Premáticas Reales. No obstante, el asunto llegó hasta la Corona, abriéndose el correspondiente auto. [2]Algunos




elementos de este protocolo  son los conflictos entre los momentos de recibir la comunión o algún saludo con la vara del corregido o la espada.


La Cofradía de La Soledad va a implicar al Cabildo que interviene, alegando a favor de su posición en el auto levantado contra él, alegando que socorre a los pobres encarcelados.[3]
Posteriormente, la procesión del Santo Entierro, organizada por la cofradía del Dulce nombre de Jesús invitará al ayuntamiento en la tarde del Viernes Santo  hasta principios de siglo [4]








[1] MARTIN ROSALES, FRANCISCO. Pasos.  Ayto. de Alcalá la Real. 1997
[2] AMAR. Cabildo del trece de abril de 1716. Los regidores afectados fueron don Pedro de Viedma y don Leonardo de Lizaur, alguacil mayor y el cura Cristobal Cedillo.  El fondo de la cuestión radicaba en que los ecclsiásticos no obedecían las premáticas sobre el precio y restriucción de venta de trigo en momentos deescasez.
[3] AMAR. Acta del cabildo del catorce de octubre de 1751,testimoniodel alcalde mayor.
[4] AMAR. Acta del cabildo del veintisiete del 1918.
[5] AMAR. Acta del cabildo del veinticuatro de agosto de 1963.
[6] AMAR. Acta de cabildo del diez de marzo de 1891.