Archivo del blog

jueves, 5 de febrero de 2015

DIARIO DE UNA MAÑANA FRÍA DE RUTERO EN LA MOTA

Esta mañana, hemos recorrido la fortaleza de la Mota con el grupo de jóvenes del Centro Terapeútico Nuestra Señora de la Asunción de Alcaudete. Saludos de rigor en Avenida de Europa, y subida a las plataformas de la Mota.
Una breve introducción y por los peldaños resbaladizos del Centro de Interpretación, ascendimos al adarve de la Puerta del Arrabal, luego Hierro y Lanzas. Nos detuvimos en el Albaicín, un artefacto de madera anuncia la apertura de la contramina y el pasadizo de la Mora Cava y del Pozo hasta la subida a la Torre del Homenaje. Breve parada en los paneles informativos, tiendas, puerta de la  Imagen, Comentario de los Banu Said, Postigo, leyenda de la Virgen Tornera. Alcalá en la frontera , receptora de las comunicaciones con el reino de Granada a través de las atalayas. 
Entusiasmo con la película de frontera y panel de la Historia de la fortaleza en el Coro. Visita al Cabildo Municipal, recinto militar y casa del alférez ( la vida cotidiana, el vino, espacio cultural y militar de la frontera). 
Fotos de recuerdo en el Trabuquete y contemplando Sierra Nevada.  
Llegamos al Nevero, el Sacromonte alcaláino,  la ciudad troglodita, el doble amurallamiento, la Casa del Miedo y la del Conde de Cabra.
Final en la Cárcel y Plaza Alta. 
Muchos saludos y caras agradecidas de un día feliz con estos miembros de este centro. En medio, piedras resbaladizas, chupones en los aleros, agua cristalizada, piedras con frío de mármol, temperatura con frío glacial, viento del norte, y el rico sol de la recacha. En medio, la pasión del mensaje y la atmósfera








de ensueño del pasado legendario. un día de invierno den la Mota.

Recojo el folleto que me regalan: senderismo, piscinas, meditación y relajación, gimnasio, orientación familiar, reeducaciín... convivencia, terapia personal, familiar  y de grupo, inserción el el trabajo, relación con la familia, y ...la presencia de una ermita con el Cristo de Chircales que lo celebran el próximo sábado. Nos invitan a un lugar para empezar de nuevo en el Caserío de Chircales, en la  Sierra Ahíllo a siete Km. de Alcaudete, con clima templado, manantial. rodeado de la naturaleza y que ofrece tranquilidad para el beneficio de usuarios y rehabilitación. Curiosamente, el lugar pertenecíal expresidente Alcalá Zamora.,.



  
RAFAEL ABRIL LEÓN, DIPUTADO EN 1896

En medio de momentos convulsos, Rafael Abril y León cogió la antorcha de diputado de su hermano Luís y fue elegido diputado del distrito jiennense en  las elecciones de  cinco de abril  de 1896 para el  bienio que acabó en 1898, con el respaldo de  19.119  votos entre 35.535 electores. Así lo recibía la prensa decimonónica:


                        ¡Oh Jaén caciquil y poderoso,
en ti la falsedad tuvo su pleno,
y ahora sales, moral y victorioso,
más puro que el armiño y más hermoso
que el Prado por Abril, de votos lleno!.

            En 1897, ya estaba casado en segundas nupcias con Marí Dolores León Ruiz de la Fuente, y nuevos sirvientes eran Olalla López y la alcalaína Rosa Ortega. Hasta 1910. Vivía en calle los Caños. Sin embargo, en  1898 de nuevo le correspondió ele turno liberal y no permitió que entrase en la candidatura conservadora diputado alcalaíno, siéndolo  Juan Montilla Adán y Francisco Serrano, hijo del duque de la Torre, por los liberales  y, por  el conservador Bernardo Orozco Moreno  y, por lo tanto, no hay representación alcalaína en las Cortes. Tampoco, a pesar de que los conservadores mantenían dos escaños en su distrito, en 1899 no fue elegido ningún miembro de la familia Abriles sino una nueva personalidad provincial que lo va desbancar en algunas ocasiones, José del Prado y Palacio. Curiosamente, la política local coincidía en sus programas y actuaciones  con la política provincial conservadora, presentándose  pocas diferencias entre  de los dos estratos de los dos partidos- el conservador y el liberal-, ya que ambos líderes procedían del sector rural, principalmente del conservador. Sin apenas diferencia alguna, los miembros  de estos dos  partidos fueron  a veces incluidos dentro de los hacendados  y contribuyentes  más poderosos de la provincia. Los labradores y rentistas menos poderosos pertenecían al sector liberal. La fuerza  de los primeros en la Sierra Sur se debe a la figura de Rafael Abril que logró  entusiasmar a la comarca con sus éxitos en la gestión de distintas obras públicas como las carreteras de enlace con la ciudad y, también, porque era un líder nato; junto a él intervino en el liderazgo provincial José María de Prado y Palacio. 
Lo mismo que lo anteriormente comentado, sucedía con  su imbricación administrativa de la política provincial en la que se integraba en el partido judicial  de Alcalá la Real, como un partido eminentemente rural en el que la ciudad de Alcalá tenía a finales de siglo 14.000 habitantes.
Son muchos los alcalaínos que se enrolaron en los distintos regimientos que acudían a las guerras  carlistas, de Filipinas y de Cuba, produciendo una gran sangría de las mejores manos. Los quintos que superaban los cien aceptaban con dificultad el reemplazo y con frecuencia se distribuyeron fondos para paliar las victimas y los enfermos de aquella guerra contra Estados Unidos. .

Pero, a partir del desastre colonial de 1899 con las perdidas de Cuba y Filipinas, el control del municipio siguió en manos del partido conservador, ligado a la vida nacional a través del diputado Rafael Abril l y León. Sus gestiones permitieron que Alcalá perfeccionara la conexión con cuatro carreteras como la de Alcaudete a Granada, la de Monturque, la de Frailes y la de Montefrío y se convirtiera en un eje radial importante de la Andalucía Oriental. Algunos servicios se modernizaron con el establecimiento en el  Hospital del centro sanitario y de la Junta de Beneficencia. Pero son tiempos, en los que se produjo el abandono de muchos partidarios de Rafael Abril, tal como nos lo comenta poéticamente Guardia Castellano: Muchas cosas han pasado/ y he visto mucha mudanza/ que la política es móvil/ y tornadiza y liviana/ Al principio había en la iglesia/, muchos curas, muchas almas,/ y muchos fieles con calva;/ mas cambiaron los vientos /del cuadrante que soplaran, /y en desgracia, poco a poco,/ fue quedando abandonada,./Hubo un tiempo( muchos años) /en que apenas si albergaba/ una docena de fieles, /con un servidor y el Papa. /Los altares,  sin manteles. / Los monagos, sin sotana; /sin limosnas los cepillos; / y sin aceite las lámparas. /Tiempos tristes, tiempos tristes/ de perdidas esperanzas; / de penitencia y ayuno, /de abstinencia y caras largas. / Las misas, sin estipendio, / eran dichas en volandas; /y por no haber campanero, no tocaban las campanas. / ¡Tiempos tristes, tiempos tristes!/ Solamente el alma brava/ de Rafaelitu





s Primero/ sostuviera la cruzada!


miércoles, 4 de febrero de 2015

SAN BLAS II. Y OTRAS FOTOS DE LA CANDELARIA.

LA FIESTA DE SAN BLAS,  PATRÓN DE ALCALÁ LA REAL.



















            Los que tuvimos la suerte de redactar los estatutos en sus primeros artículos recogimos varias devociones- la del Cristo de la Salud, la de san Juan Bautista, la de la Inmaculada Concepción, y  la de san Blas-, a las que debíamos profesar cierto culto con motivo de sus fiestas y teniendo en cuenta en  la medida que pudiéramos llevarla a cabo. Dejamos para otros años las de san Juan Bautista y la Inmaculada, y nos centramos hoy en la de san Blas. Es verdad que en otros números pasados  hemos comentado el voto de la  ciudad de Alcalá  con este sabio obispo, pues  se reconoció como patrón a principios del siglo XVII. No faltan los historiadores que han recogido los momentos trascendentales, en los que este santo  fue declarado patrón de la ciudad,  y las fiestas que se instituyeron.
            Tres asuntos nos ocupan en este artículo: el mantenimiento del culto de san Blas, la hagiografía de san Blas y su impacto en la onomástica alcalaína. En cuanto al primer apartado, hemos tenido la suerte de encontrar en el archivo municipal un legajo de cuentas, años antes de que desapareciera la fiesta. Curiosamente, en el 1925, todavía corrían a cargo del ayuntamiento alcalaíno todos sus gastos, importando  cincuenta pesetas, con un descuento de sesenta céntimo, tal como refleja el libramiento firmado por el depositario interventor Buenaventura Sánchez Cañete, el depositario Pedro Bermúdez, como receptor, y el alcalde Benavides. Consistía en una función solemne, que realizaba el cura de la parroquia de santo Domingo de Silos, y cobraba el colector de misas don Bartolomé Torres, cuya cantidad  se elevaba a treinta y dos pesetas. A dicha función asistía una orquesta, que dirigía el maestro Diego Galdón, que obraba 18 pesetas. Se celebraba a las diez de la mañana y tenía lugar el TRES de febrero. Pero quien cobraba y pagaba las cantidades en forma de subvención era la Cofradía del Santo Cristo de la Salud, con lo que tenemos nuevos datos para la historia de la  hermandad, que mantuvo la fiesta de san Blas hasta unos años más tarde con la venta de la ermita.
En cuanto a  su hagiografía, san Blas nació en  Sebaste ( Armenia). Es conocido en todo el mundo por el don que poseía de hacer milagros. Se dedicó en su juventud a la filosofía,  y , años más tarde,  a la medicina, donde  contactó con muchas personas  a la hora de  aliviarle  las enfermedades  a la hora de morir. Fue obispo de su ciudad natal y gozó de gran prestigio por su santidad probada. Se retiró en sus últimos años a una gruta del monte Argeo para perfeccionarse en su vida religiosa. Pero ello no evitó que acudieran muchas personas a visitarle y curarse de sus dolencias, incluso cuentan que las fieras hacían lo mismo y esperaban mansamente que terminara su oración y, posteriormente los bendijese. En la persecución del emperador Lucinio del año 315,  Agrícola, gobernador d Capadocia y Armenia, fue condenado a morir  ante las fieras no sin antes mostrar su capacidad de prodigios. Pues los verdugos lo encontraron rodeado de fieras mientras hacía oración, fue recibido  por la gente en loor de santidad conforme avanzaba al martirio por los caminos armenios  Incluso, a instancia de una madre, realizó un milagro  a un niño que tenía una espina en la garganta y se ahogaba  De ahí proviene la tradición de ser el patrón que cura las enfermedades de la garganta. Tuvo una gran entereza enfrentándose a la Agrícola cuando se negó a adorar a los dioses paganos. Estuvo en la  cárcel, donde hizo muchos milagros y sufrió martirios enormes como ser desgarrado en sus carnes. En el momento de su martirio, atravesó una laguna en donde habían echado su sangre y las de las mujeres que la recogieron  Pero, vuelto a tierra, fue decapitado por el gobernador el año 316. Su fama se extendió por muchos lugares como santo protector de las enfermedades de la garganta, y  de los  niños y animales. La ciudad dálmata de Ragusa lo consagró como su patrón. Posteriormente, muchas ciudades levantaron ermitas en su honor, incluso algunos médicos como el griego Aecio recomendaba la devoción a san Blas para protegerse del mal de  la gargantilla.

¿Hubo personas que en Alcalá tomaron el nombre de Blas? Muy pocos. Pues no hubo ningún caballero, lancero ni escudero del siglo XIV. Dos siglos más tarde, hemos encontrado en verdad pocos entre los padrones del pueblo. Tan sólo, Blas de Cáceres, escribano de número de la ciudad, ejerció su oficio en el siglo XVII. Y, hoy día, por la Ribera SE  recibe el nombre de Blas. Sin embargo, la importancia de su nombre radica que su fiesta quedó fijada en la tabla del cabildo como una fiesta ordinaria desde el año 1600. Sus reliquias estaban en años anteriores en la iglesia Mayor Abacial. Le dio el nombre a un barrio, que anteriormente se denominaba de la Cuesta del Cambrón, a la ermita  y a la plaza, donde estaban su imagen.  Hubo muchas personas que  se referían a sus vecinos como la gente de san Blas. Incluso, perduró la costumbre de las rosquillas de san Blas, como antídoto de las enfermedades de la gargantA.

martes, 3 de febrero de 2015

hoy , tres de de febrero, fiesta de san Blas










LA ERMITA DE SAN BLAS

Muy ligada a la hermandad del Cristo de la Salud, se encontraba la ermita de San Blas. Hasta los años veinte del presente siglo XX, dicha ermita se ubicaba en la placeta del nombre del Santo de la Gargantilla, formando el centro de uno de los cuarteles, barrios, o arrabales de la ciudad desde el siglo XVI hasta el siglo XX. Allí, en una de sus capillas, recibía culto la imagen del Cristo. Pero más antigua que la anterior ermita era la devoción de San Blas, cuya imagen se veneraba desde el año 1583 en la Iglesia Mayor Abacial, según testimonios y datos de archivo,  que  se refieren a la entrega de la reliquia del Santo, la contratación de la imagen al alcalaíno Pedro de Ragis y el voto de la ciudad para declararlo como patrono por ser el protector de las enfermedades de la garganta.
Una vez establecido el culto y el patronazgo de la ciudad, se fijó la fiesta en las tablas de la Iglesia Mayor y en las Casas Capitulares, obligándose a los regidores, jurados y demás oficiales del Ayuntamiento a acudir a la misa solemne que se celebraba el dos de febrero en la iglesia Mayor hasta que se erigió la ermita en las postrimerías del siglos XVI. Parece ser que, por diversos pleitos de fincas, la ermita se encontraba ya erigida por dichos años, pero la fábrica definitiva se emprendió por el año 1616. Según el pleito entablado entre el licenciado Diego de Castro Villalobos y el escribano Francisco Ramírez, la obra se inició a instancias del mayordomo don Diego de Castro y  quedó concluida en el año 1620. Posteriormente varios devotos cooperaron en el mantenimiento y ornato de la iglesia, destacando la familia de Juan Rodríguez Ballesteros e Isabel González, que estableció un contrato censual, que transcribimos por su importancia [1]:




"como es notorio para gloria y honra de Dios nuestro Señor Jesucristo y de su bendita Madre ha tenido y tiene devoción, de dicha a esta parte, reedificar la Iglesia de la ermita del Señor San Blas de esta ciudad por estar como estaba cayéndose, y no con la decencia que convenía, siendo como es una ermita de tanta devoción, y que se fundó a instancia de esta ciudad y juró de hacer y se debía ir en fiesta por haber habido en esta ciudad la enfermedad del garrotillo y peste, y por respeto de la devoción de los vecinos de ella y la diligencia y cuidado  del dicho licenciado Diego de Castro, el susodicho, habiéndose labrado la dicha Iglesia de piso, cimientos y puesto en los altares la hechura del Señor San Roque y del Señor San Lázaro y ornamentos y otras cosas pertenecientes al culto de la dicha iglesia, ha juntado doscientos ducados que valen setenta y cuatro mil ochocientos maravedís. Los quales tiene dedicados para darlos a censo para que con la renta de ella se continúe y se conserve la dicha devoción y se repare y adornarla la dicha iglesia para que no venga en disminución".

Dicha ermita debió anteriormente recibir en su altar mayor la figura de San Blas, obra de Pedro de Raxis que contrató el cabildo alcalaíno en el siglo dieciséis, cuando proclamó el voto de patronazgo la ciudad. Patronazgo que se mantuvo a lo largo de los años de una manera oficial y en cuya fiesta acudía todo el cabildo municipal  junto la justicia de la ciudad. Sin embargo, el carácter inhóspito de la Fortaleza de la Mota y la extensión de la ciudad en la parte baja dió lugar a que la fiesta fuera decayendo, como lo manifiesta el cabildo del año 1737, solicitando al abad que se celebrara en la Iglesia de San Juan:

"apeteciendo la ciudad el mayor culto a las festividades públicas, que tienen en la Iglesia Mayor de la Mota  como el que estos actos sean con mayor esplendor a correspondencia de los grandes privilegios con que se halla, lo que se hace imposible e impracticable por la situación  y eminencia de la dicha iglesia exafecta a los muchos religiosos y nocivos temporales , especialmente, de nieve y de aires de su misma frialdad y, siendo  día de fiestas, particularmente la de San Blas y del San Marcos y otras que tienen que salir fuera de la iglesia, da motivos a que el Cabildo Regente, recelando del riesgo de sus vidas, faltan a su celebración, excediendo por este medio el referido culto de mucha decencia haciéndose muy verosimilmente el expresado inminente riesgo y quiebra de salud, atendiendo a que están  tan distantes de la iglesia de la ciudad y del camino pendiente, áspero y en sitio despoblado"[2]
 
En el año 1730, se realizó el retablo del Cristo de la Salud, según se constata en la manda de Francisco Garrido Espinosa de los Monteros:

"Mando trescientos ducados en dinero para que se distribuyan por mis albaceas en un retablo para el altar del Stmo. Cristo dela Salud, que está en la hermita de San Blas, sobre cuia ejecución y distribución encargo la conciencia a dichos mis albaceas, y para que lo hagan con la maior decencia y culto de su Magestad y para que no se retarde el cumplimiento de lo referido pido y suplico al Sr. Don Alonso de Gúzmán y Bolaños, de la Orden de Santiago, colegial huésped el militar del Rey de la Univeridad de Salamanca y de su gremio y claustro, Gobernador, Provisor y Vicario General, Visitador y Juez de Rentas de esta Abadía, intevenga con dichos mis albaceas y en caso de que tengan omisión les precise a que se cumpla esta mi voluntad.[3]



Además entregó a la ermita de San Blas una casulla, una estola, un manípulo y otros ornamentos de su hermano.
En 1795, se hizo el camarín del Cristo de la Salud con piedra vieja del pilar de los Álamos y humilladero de la Tejuela.
Madoz la definía a mediados del siglo XIX:

"al SO. intramuros, muy graciosa con tres altares, algunas molduras de gusto y pintura regulares, a cuya función sube el ayuntamiento por voto de la ciuad, el día de dicho santo".

Ya en 1895 se mantuvo la fiesta, pero se desvinculó del voto de la ciudad, siendo una celebración religiosa a la que sólo asistía una comisión del Ayuntamiento hasta que se perdió totalmente con la venta de la ermita en el año 1927 a la persona de Salvador Fernández.
En 1901, se encontraba en estado muy ruinoso y se abrió expediente por parte del Ayuntamiento de la ciudad para evitar los peligros a los que concurrían a la er







mita y a la familia que habitaba en la casa que colindaba con ella. Por el mes de julio de dicho año, el vicario de la diócesis se hizo eco del asunto y pidió una prórroga para poder llevar a cabo las obras.
En el 1912, todavía existía culto en la ermita y se editaban litografías del santo abad ilustradas con el fondo del altar de dicha ermita.
En 1922, se llevó a cabo una revisión catastral y la iglesia tuvo ciento ochenta y dos metros. Lindaba por la derecha con el camino de Santo Domingo, por la izquierda con el cuarto del Capellán y al fondo con una finca de don Rodrigo Frías. Todos los ormamentos, imágenes, enseres y mobiliario religioso se trasladaron a la Iglesia de San Juan. Años después se vendió a la familia mencionada anteriormente y se convirtió en una vivienda particular.
























[1].APJ.Legajo 4638,folio 894.Año 1626.

[2].AMAR. Libro de Cabildos del año 1737. Folio 17.
[3] Murcia Rosales, Domingo Un retablo para el Santísimo Cristo de la Salud. Programa de 1987.

lunes, 2 de febrero de 2015

LA CALENDARIA EN FOTOS E HISTORIA EN TEXTOS

LA CANDELARIA
















Esta fiesta se celebraba y se celebra dentro del calendario católico, y, así, lo recogen las constituciones abaciales de Ávila y Moya . Y decíamos: 
Sin embargo el calendario festivo se coletaba con el religioso, recogido en las Constituciones del Abad Moya son las siguientes:
Enero:
Día uno se celebraba la Fiesta de la Circuncisión del Señor, el día seis, la Epifanía o Pascua de Reyes; el veinte coincidía con la de San Sebastián y el veintitrés con San Idelfonso, arzobispo de Toledo.
Febrero:
 La fiesta de la Purificación, el día tres la de San Blas y el veinticuatro san Matías.
Marzo:
Sólo en la ciudad de Alcalá, el día uno la fiesta del Ángel Custodio, el día diecinueve la fiesta del glorioso san José, instituida por la Bula de Gregorio XV, el día veinte, la de San Joaquín, también por bula; y el día veinticinco la de la Anunciación de Nuestra Señora.




 y el reglamento del cabildo municipal fijado en las Tablas del Ayuntamiento, lo comentábamos:
"  Es interesante partir de la reglamentación de fiestas establecidas en las ordenanzas recopiladas del año 1751 y en las que el Cabildo tenía obligación de asistir a la función de Iglesia de la mañana y la procesión de la tarde. Allí, aparecen las siguientes fiestas de la Tabla, que fueron despachadas y decretadas por el Real y Supremo Consejo de Castilla:
 -Movibles:
 La Purísma Concepción y el Arcángel San Miguel y a cualquier función de iglesia de acción de gracias o rogativa.
 -Inamovibles:
 Enero:
 La Fiesta de San Sebastián, el veinte, en la que el alférez mayor lleva el estandarte, y, en su ausencia, el regidor más antiguo.
 Febrero:
 El día dos de la Candelaria.
 El día tres para la Letanía y la fiesta de San Blas que tiene voto hecho por la ciudad y se trasladaban en procesión.
 Como vemos esta fiesta y celebración lit´ñurgica es oficial y no está relacionada con una cofradía especialmente. La celebraba las cofradías de la  Virgen de la Cabeza, de la Caridad, del Dulce Nombre de Jesús, la Aurora....Pero con el paso del tiempo,  estuvo relacionada con la Virgen de las Mercedes.Y hay documentos de una justificación de gastos que recogemos: 
Curiosamente, si nos trasladáramos al siglo XIX, en el año 1841, el culto de la Virgen  de las Mercedes no habría canbiado salvo en pequeños detalles de poca importancia. En el mes de febrero, se encargaba de la fiesta de la Presentación del Niño en el Templo,  o La Candelaria, costeando la torta y los pichones. A lo largo del año, se cantaban misas, salves, en su honor, el día de la Víspera se mantenían los fuegos y, así, a pesar de que se encontraba en la Iglesia de la Veracruz, allí se festejó en la noche de la Víspera, ya que era una tradición el traslado de la imagen a esta iglesia para realizar rogativas. La capilla de Música de Florencio de Alba  amenizaba la velada de este día, donde la gente bailaba en los alrededores de la iglesia.  También lo hacía en el resto de la de las funciones de Iglesia, misa, aguinaldos y salves del sábado. Sin embargo el rezo diario del Rosario  se acompañaba del coro de Fernando Bolívar. A esto hay que añadir, también, otros pequeños gastos de las actividades de la cofradía, que curiosamente era administrada por el cura Enrique Díaz. Otro día señalado era la Octava de la fiesta junto con el novenario en el que repicaban Consolación y la Mota.
 Pero no nos extraña que este mismo año, se haga otra justificación  de la hermandad de la Aurora y aparezcan estos gastos y esta fiesta:.Nació la devoción y fiesta de la advocación de la Aurora a principios del siglo XVIII. Por aquel tiempo se adquirió la imagen, recibió culto en la Iglesia de la Caridad y otras veces en la Veracruz hasta que en este siglo se  trasladó su imagen, primero, a la Iglesia de san Juan, y tras la posguerra, a  la iglesia de san Antón. Hay constancia de los rosarios de la Aurora a finales de este siglo, cuando se confunden los hermanos del Rosario con unos escopeteros que asaltaban las casas en la madrugada.[1]
 En este siglo, se mantienen todos los elementos típicos de la festividad, tenemos noticias del funcionamiento de un año a través de la memoria que entregó a alcalde constitucional del año 1842. La hermandad mantenía la tradición de los demandantes por el campo, el canto de las salves, y la festividad del día  de la Aurora. al frente de la cual había un capellán que celebraba misa en todos los dís festivos y feriados. En este día, se llevaba a cabo el adorno y la iluminación de la iglesia y de la portada, la vocación de la fiesta con fuegos artificiales, una misa con sermón y la procesión; todos los actos  eran acompañados por una capilla de música, que en aquel año era la de Florencio Alba, y por el estruendo de  cohetes. Se distinguía  entre la interpretada durante la misa en forma solemne y la marcial en la iluminación y procesión del rosario de la Aurora en el segundo domingo de septiembre. Un elemento esencial eran los faroles y, a partir de agosto, se iniciaban los despertadores con sus cantos, cuya vestimenta era pagada por la hermandad. Como tradición nunca perdida, se celebraba la fiesta de la candelaria y las misas de sufragio por los hermanos fallecidos.


[1] AMAR. Acta de cabildo del veintinco de enero de 1783. En ella se comenta que una noche se mezclaron los contrabandistas y escopeteros con los hermanos de la Aurora "que iban al Rosario".

UN ALCALDE RESOLVIENDO ASUNTOS

            EL CASO DEL MASÓN RUIZ MATAS

            El segundo  asunto conflictivo que tuvo  que afrontar tuvo que ver con la masonería. Desde 1884, corrían malos tiempos para las  personas progresistas, pues el médico Ruiz Matas fue perseguido, por sus ideas republicanas, masónicas  y espiritistas hasta tal punto que el ayuntamiento le suspendió del cargo de médico del Hospital, A pesar del la oposición del grupo liberal , constituido por Mármol, Vinuesa, Sanz de Tejada, Ferreira, Fernando Muñoz, y Alejandro Serrano Coello, los conservadores ( Tapia, Belbel...) impusieron en sus criterios, apartándolo de su oficio por un fallo administrativo de no haber nombrado  un sustituto en su ausencia de la localidad, y, lo que es más curioso, porque no se comprendían ni se permitía que se desarrollaran sus ideas en un ciudad con 17.000 almas católicas.. 
No era sino el ambiente político creado por el sector conservador, en el que  campaban a sus anchas, en el ámbito local y provincial, sus miembros, a cuyo frente estaba su tío  Rafael Abril y Ávila. Por otra parte, los masones se reorganizaron, a pesar de que algunos de sus miembros, como Moutón pertenecía al partido conservador. Pero  comenzaron los ataques a los miembros de la recién nacida la Logia alcalaína. Acacia 170, perteneciente al Gran Oriente de España.  El primero que recibió los ataques,  fue el doctor y masón Ruiz Matas, según se pone de manifiesto el siguiente acuerdo de 23 de junio de 1884:
           
“Por el señor Alcalde, se expuso que en vista de las repetidas quejas que se le han dado respecto al descuido con que el  médico titular don Miguel Ruiz Matas tenía a los enfermos pobres a quienes tiene el deber de asistir, y habiéndose enterado además de que dicho Profesor  al marcharse a Loja con su  permiso en el mes de mayo anterior no dejó ningún compañero suyo  en cuanto pudiera ocurrir de Cirugía, con esta fecha ha decretado  la  suspensión empleo y sueldo del referido Señor Matas en formación del oportuno expediente, cuya  providencia somete a la aprobación  del Ayuntamiento debiendo hacer presente al mismo tiempo que el mencionado facultativo se ha ausentado del término municipal sin licencia alguna en época reciente que por su cargo de forense es incompatible para el de Titular por depender  de la Autoridad Judicial quien como viene  ocurriendo se ordena la traslación a otros pueblos del partido o a la Capital de la Provincia quedando abandonada su clientela, y que habiendo adjuntado de sus creencias católicas para aceptar las de la doctrina espiritista, cuya idea sobre la futura vida  no es la que tiene la inmensa mayoría de los vecinos de esta ciudad yo que se compone de más de diecisiete mil  almas católicas,  y no es el adecuado para dar a  las familias respectivas  los avíos necesarios para que hagan sus disposiciones religiosas los enfermos  que se hallan próximos a abandonar esta vida temporal, por cuyas razones, propone al Ayuntamiento la separación absoluta del doctor Matas de sus cargos municipales en su caso y lugar, y para las formalidades oportunas”.

 Por lo tanto, por mayoría de miembros del ayuntamiento se tomó el acuerdo de suspensión del cargo de médico a Ruiz Matas  con la apertura del expediente. Pero, el grupo liberal, representado por Manuel del Mármol,


vecino de la plaza,  no estaba de acuerdo, y lo expresó de la siguiente manera:

“...en mi concepto el doctor don Miguel Ruiz Matas lleva con esmerado celo las obligaciones que impone su cargo de Médico Titular y debiéndose a su nada comunes conocimientos profesionales la curación de enfermedades muy peligrosas, y sintiendo por esta razón que los pobres de esta ciudad se vean privados de su asistencia, no puede de ninguna manera asentir el acuerdo tomado por lo que interesa se haga constar su voto en  contra de la proposición”.   
           
El diecinueve de julio de este año, a instancia de la minoría liberal, dirigida por Baldomero Sáenz de Tejada, antecesor del teniente Castillo y, compuesta por Mármol, Ferreira, Vinuesa, Fernando Muñoz y Alejandro Serrano, se convocó un  nuevo pleno municipal para que cada concejal expusiera su posición ante tan enérgica medida. Los liberales  manifestaron;

“Habiendo dado sus votos para el nombramiento del Señor Matas, su silencio pudiera entenderse como acto de inconsecuencia consigo mismos, conceptuando que el mencionado facultativo tiene  las mismas condiciones de aptitud que los días del nombramiento y que nada les consta en contrario del celo e interés que es debido tener  para con los enfermos, antes bien son eco fiel en este instante del disgusto con que algunos vecinos han visto su suspensión acordada del cargo que aquel desempeñaba, y opinando sin que por ello se entienda que su ánimo es lastimar en lo más mínimo  ni la rectitud ni la ilustración del señor alcalde y demás compañeros suyos, que dicho acuerdo no está perfectamente ajustado a las prescripciones legales vigentes, se ven en la necesidad de protestar como protestan de aquel  declinando toda la responsabilidad y la indemnización  Para en su caso, en los señores concejales que la tomaron y piden al Ayuntamiento se sirva declararlo  nulo y de ningún  valor ni efecto, reponiendo en su cargo a l expresado  señor Matas,, y cuando   lugar a esto no haya,  ruegan al señor Alcaldes sirva suspender el acuerdo por   que no es competencia de esta Corporación”. 

El alcalde se ratificó en el acuerdo anterior, sobre la suspensión del facultativo, los argumentos aducidos para tomarla, y la validez del acuerdo, tampoco  escuchó las quejas de los vecinos y además enfatizó con lo siguiente:

“ Y en evitación de su necesarias ausencia por razón de su cargo de forense, prive de su asistencia a los enfermos confiados a su dirección  facultativa; Y en cumplimiento por último de su deber  de representantes de una población de 17.000 almas y católica, por excelencia que ve no ya con desagrado  sino con horror la propaganda que está haciendo dicho facultativo contra la religión del Estado y teme con fundamento que no dé a sus enfermos los avisos necesarios para hacer  sus disposiciones espirituales en el último trance de la vida”.

Ante esta tensa situación, los concejales conservadores (Fernando Belbel, Pedro Rodríguez  Tapia, Manuel Muñoz, Pérez Aguilera, González Robles, Félix Martínez, Córdoba y López Salado) apoyaron la postura del alcalde, y, los liberales, dimitieron de sus cargos aduciendo motivos de salud y edad. 

            En 1885, el nuevo alcalde Rafael Abril León, sobrino del anterior  se encontró con este delicado asunto de separación del servicio de Miguel Ruiz-Matas, (que  continuaba con el cargo de Alysatra y  con el nombre de  Miguel Servet en la logia, y que acrecentaba diariamente  el número de asociados o hermanos hasta la cantidad de 35). Por eso, no es de extrañar que  por el mes de julio,   el propio alcalde  admitiera  al doctor Matas como facultativo y derogara  el anterior acuerdo ante el informe de  la Comisión de Beneficencia,  que manifestaba la validez del acuerdo, pero no probados los cargos, “ aconsejaba la reposición de dicho profesor Ruiz Matas en  su empleo y sueldo  con los pronunciamientos favorables a su buen nombre y fama e indemnización de los perjuicio que podido irrogársele de conformidad con  el dictamen de la referida comisión”. Y bien que le correspondió el médico Ruiz Mata  que recibió a finales de años una felicitación especial  por sus trabajos con motivo de la erradicación de la peste anteriormente comentada.

                        RAFAEL ABRIL LEÓN, LIDER COMARCAL CONSERVADOR

            Si importante para la formación práctica del nuevo alcalde fueron estas dos actuaciones en este año peculiar con el ejerció de este  cargo municipal (y más tarde lo haría de diputado provincial), en el organigrama del partido conservador fue un momento fundamental y trascendental  para sus alineaciones  y liderazgo políticos dentro de las diversas tendencias que  surgían entre los conservadores. Pues, su padre Gregorio Abril Ávila, líder  comarcal desde mediados de siglo XIX, convocó una asamblea de todos sus partidarios, en la que analizó la  difícil situación en la que atravesaba el conservadurismo dividido entre partidarios de Cánovas y Romero Robledo y  propuso a su hijo Rafael como jefe conservador  de la comarca de Alcalá la Real. Lo mismo que sus tíos Indalecio y Luís, se alineó a la rama romerista, lo que, en principio le perjudicó porque la representación conservadora de la comarca de Alcalá la Real que  no llegó a tener representante de esta tendencia  hasta 1891 por el distrito y provincia de Jaén, e, incluso, posteriormente fue suplantado por otros  personajes de la localidad del bando liberal.
            Pues, por aquel tiempo, Bonilla era el jefe del partido conservador de Jaén; ( además era doctor en Derecho y  funcionario de la Diputación Provincial de Jaén) , y controlaba  toda la maquinaria conservadora llegando a ostentar cargos de diputado,  y presidente de la entidad provincial  ; por otra parte,  el otro diputado fue  José Gutiérrez de la Vega que era  un poeta sevillano del arte venatorio, muy moderado y defensor a ultranza del partido conservador

. Fu un paréntesis en la vida  política municipal de Rafael Abril que, alineado junto con su hermano Luís en el apoyo a Romero, tuvo que dejar la alcaldía al veterinario Antonio del Espino a partir de  marzo de 1886,  dando paso a otras ramas de los conservadores alcalaínos, entre ellos Pedro Rodríguez, Retamero, Suárez.  Además, cuando volvió el turno de la representación parlamentaria  los conservadores alcalaínos  de la mano de Romero Robledo,  su hermano Luis Abril  volvió a  las Cortes en este  último decenio del siglo XIX y, por su mayor experiencia, ocupó el puesto de la familia de los Abril en  la participación política provincial ( cuando  su jefe nacional  retornó  a las filas del Partido Conservador iniciando una nueva etapa en la que ocupó las carteras ministeriales de Ultramar, entre  1891 y 1892 y  el de de Gracia y Justicia, en 1895  en ambos casos bajo la presidencia de Cánovas). Son años que el  Partido Conservador aparece más dividido que nunca, en vísperas del desastre colonial, y  el antequerano no parecía estar de acuerdo con una serie de medidas propuestas por Cánovas para las reformas antillanas, afirmándole que con ellas no conseguirá la paz. Tras el asesinato de Cánovas en 1897, inició una nueva etapa en los rumbos del Partido Conservador,  en la que Romero Robledo tuvo que hacer frente a diversas vicisitudes, que coincidieron con el triunfo de los liberales por este distrito jiennense y la ausencia de los conservadores en  la representación parlamentaria. .

domingo, 1 de febrero de 2015

SEGUNDA PARTE DE RAFAEL ABRIL COMO ALCALDE Y DIPUTADO PROVINCIAL. FOTOS DE ESTOS TIEMPOS.



            ALCALDE Y DIPUTADO PROVINCIAL, TRAS SU TÍO RAFAEL ABRIL ÁVILA   

          Retirado su padre Gregorio Abril de la vida  pública, en 1884, fue elegido alcalde  de la ciudad  su tío Rafael Abril Ávila y se produjeron elecciones a diputados a Cortes y compromisarios al Senado. En dichos comicios resultó elegido diputado su hermano Luís Abril León en un año de intensas lluvias sobre todo,  por el mes de abril y hubo que ayudar a la clase jornalera con los medios de asistencia municipal. Un acontecimiento importante fue el establecimiento, por el 12 de mayo, de las hermanas mercedarias en Hospital Civil ubicado en la calle Rosario Los bienes de la desamortización daban lugar a  la apertura de nuevas vías urbanas y rústicas junto con la roturación ilegal de lugares cercanos al ejido, vereda real y pardos de Puertollano:  alteración y aprovechamiento del callejón de San Francisco y camino de Fuente Álamo por Cornicabra; comienzo de las edificaciones en el Camino Nuevo,  empiedro  de las calles  de las  Angustias, Veracruz y Braceros; así como el  traslado de  la cruz de Villena, emplazada en el cruce de la nueva carretera de Jaén y la de  Monturque,   junto al molinillo aceitero de Buenaventura Sánchez-Cañete, arreglo de  los cementerios de Charilla y otras aldeas, y plantación de álamos junto los arcenes de la carretera. .           E l mes de julio fue muy agitado  ya que se clausuró la Casa de los Expósitos por parte de la  Diputación Provincial de Jaén, y se comenzaron a tomar medidas preventivas contra el cólera. A finales de año el ayuntamiento arrendóa al Obispado de Jaén el Palacio Abacial para convertirlo en Juzgado de Primera Instancia, Estación Telegráfica y ubicación de escuelas secundarias y sustitución de  la Cárcel Eclesiástica para Escuela de Instrucción Primaria, reservándose tan sólo el obispado de Jaén el resto de la mansión  para residencia de verano. Pero el año acabó con un importante terremoto, acrecentado por varios movimientos sísmicos a partir de el  25 de diciembre, por los que  se resintieron las iglesias de Rosario y Consolación,  y se provocó un gran desperfecto en la Puerta de los Arcos que daban entrada a la ciudad por la carretera de Granada, de modo que en muchos hogares se ocasionaron  un inminente  peligro de ruina y abandono de varias casas en medio de un  frío intensísimo, lumbres en las calles, angustia, y  terror  de los vecinos, lo que se tuvo que afrontar  con  las partidas de emergencia del  presupuesto municipal, libramientos para calamidades, , prohibición de paso por los Arcos y hacerle  una empalizada,  amén de las frecuentadas rogativas a Nuestro Padre Jesús Nazareno, ya los patronos Virgen de las Mercedes y Santo Domingo, que se  trasladaron en procesión a la iglesia de San Anton que ofrecía mayor seguridad.

                                   DECLARADO SALVADOR DE LA PESTE DE 1885

            Muy típico de los conservadores era la exaltación del patriotismo local, que conllevaba numerosos cambios de calles con nombre tradicional. De este tiempo, proviene el cambio de  nombre de las calle Llanillo por  Mercedes, Juego Pelota por Santo Domingo, Braceros por Alonso Alcalá, Bordador por General Lastres,  Tapia,  Pedro de Moya por Lecheros  y Gregorio de Abril por Tejuela. Atendiendo a  la alternancia turnista, fue elegido   alcalde por primera vez en julio de 1885  Rafael Abril y León. Coincidió con un año, clave para alcanzar su madurez y prestigio político entre la población alcalaína  y para  alcanzar el éxito de evitar las defunciones a consecuencia del cólera, ya que se acabó la peste en noviembre de 1885.  Y así lo recogen las palabras de Guardia Castellano “santa amistad y que de la niñez venía,  y tuvo plena confirmación, allá en los tiempos de nuestra iniciación en la vida pública como concejal del ayuntamiento , y por él regido a la sazón como Alcalde Presidente,  en cuya actuación pudimos apreciar  el hidalgo sentir de su alma generosa y excelsas condiciones de gobernante y patriota,  en la campaña austera, enérgica, y viril para librar al pueblo , puesto bajo su  égida, de los enérgicos estragos  del cólera morbo”.          

Pues la ciudad se vio atacada por el cólera y tuvo que llevar a cabo una  planificada campaña preventiva en  la que supo coordinar todo tipo de recursos humanos, materiales e, incluso, espirituales para conseguir que los efectos fueran los más benignos posibles para la población alcalaína. Todo ello en  medio de un panorama que no era muy desconsolador, como manifiesta el cronista alcalaíno en la comentada revista de Lope de Sosa:”Las defunciones que se registraban en Córdoba y Jaén, llegaban a cifras aterradoras. Granada era un vasto camposanto, donde los servicios cristianos ni la caridad cristiana eran bastantes a dar sepultura a los cadáveres que, formando pilas macabras,  rebosan por cima de las tapias de los cementerios y los pueblos, villas y caseríos cercanos a nuestra ciudad sufrían el cruento contagio de la peste”.Rafael Abril propuso con un acuerdo de pleno de 13 de julio el asilamiento de la ciudad como medida preventiva evitando el  contacto con el exterior. Y, en consonancia con  la anterior medida, colocó  puntos de fumigación y de análisis de aguas y estableció  un cordón sanitario de vigilancia de entradas y salidas de la ciudad formado por una cuadrilla de guardia integrada por los concejales  que recorrían todas las fuentes, fondas, posadas, establos, puestos de guardias, lazaretos  y el día ocho de noviembre  con una función de iglesia de Te Deum  con asistencia de la capilla real de Granada , Oración sagrada a ilustre predicador, veladas, cucañas, toros  y procesión “ a Nuestra Señora de las Mercedes asistiendo la mayoría de los habitantes del término municipal  en el testimonio más elocuente de la gratitud  que el pueblo de Alcalá la Real guardaba para su excelsa Patrona por su singular beneficio  que les había dispensado librándonos del cruel azote que ha diezmado las capitales de Jaén y Granada y los pueblos limítrofes no habiendo permitido un solo caso en esta población  siendo escaso de los que han fallecido en las aldeas, según señalaba el acuerdo municipal”. Y en medio  de una gran labor del equipo municipal que marcó huella, porque contribuyeron a todas la acciones el señor alcalde, tenientes alcalde y el síndico y  señores concejales abandonando sus casas para entregarse a esta labor











se centró en los puntos más relevantes  de posible  infección impidiendo la entrada de cualquier forastero, tal como se acostumbraba en situaciones parecidas de epidemias. Por eso, cuando acabó el peligro,  se celebró el éxito final