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sábado, 8 de noviembre de 2014

LA ALCALÁ DE LA EDAD MODERNA ( EDIFICIOS PÚBLICOS. SIGLOS XVII-XVIII)


Aunque el eje de la ciudad se va definiendo por el Llanillo como núcleo comercial, hay otros elementos que la van engrandeciendo y desarrollando como son los edificios religiosos  y públicos que concentran la nueva población. La mayoría  de ellos surgen en estos dos siglos o se renuevan adquiriendo un aspecto que los mantendrá en el siglo XX. Ver cuadro adjunto:

 

 



 

Edificio

 

Fecha de fundación

 

Fecha de renovación

 

 

Iglesia de santo Domingo

Iglesia Mayor Abacial

Convento de la Encarnación

 

Convento de las Trinitarias

 

Convento de san Francisco

 Convento de Consolación

 

Iglesia de san Juan

 

Iglesia de san Marcos

 

 

Convento del Rosario

 

Convento de san Antón (capuchinos)

 

Iglesia de la Veracruz

 

Iglesia de san Bartolomé

 

Iglesia de san Blas

 

Ermita de la Magadalena

 

Iglesia de la Caridad

Calvario

 

Ermita de santo Sepulcro

Oratorio del Ecce-Homo

Iglesia de san Antón 

Iglesia de N Sª de las Angustias

Ermita de san Sebastián

Cárcel Real

Casas de Cabildo de la Mota

 

Casas

 

de Carnicería

 

Casas de la Justicia

 

Hospital de los Monteses

 

Corredores y escritorios

 

Palacio Abacial

 

Pósito

 

Matadero del arrabal de la Mota

 

Fuente de la Mora Vieja

Fuente de la Mora Nueva

 

Fuente de los Álamos

 

Lavadero y Fuente del Rey

Fuente y Lavadero de las Tórtolas

Fuente de la Tejuela

Lavadero de la Fuente Tej uela T

 

XIV

XIV

 1588 en el barrio dela Mota

 

1528

 

1542

 

1539

 

XV

 

1506

 

 

1590

 

 

1629

 

1550

 

1549

 

1583-1620

 

XVI

 

16OO

 
 
1698

1640

1744

1764

 

1472

1756

1549

 

 

XIV

 

1602

 

1420

 

XV

 

XVI

 

1545

 

XVI

 

Principios del siglo XVI

 
 
Principios del siglo XVI

1532

 

 1549

 

1682

 
 
1549

1630

 

1602

XVI-XVII

 

1602 en Llanillo

 

 

1640

 

1630

 

1630

 

1588-1669

 

1600

 

 

1628 recibe donativo 1000 ducados

 

Todo el siglo XVII

 

Finales del siglo XVI

 

Finales del siglo XVI-XVII.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XVII

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 Siglo XVII
Siglo XVII

 

 

 

 

1785

 

Casas del Ayuntamiento

Plaza del Ayuntamiento

Casas de Enfrente

 

Nuevas Casas de Carnicería y Pescadería

 

Nuevo Pósito

 

Peso de la Harina

 

Casas de la Justicia

 

Casas de Comedia

 

Cárcel Real

 

Palacio Abacial

 

Escuela de Cristo

 

Paseo de los Álamos

 

1733

1733

 

Finales del siglo XVII en Calle Real

 

 

1759

 

XVII

 

1602

 

1614

 

1702

 

1710-1780

 

1780

 

XIV como egido

 

 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Renovaciones como espacio público XVIII

 

Hospital del Dulce nombre de Jesús de los arrabales de la Mota y Alhóndiga

 

Finales del siglo XVI

 

1602

 

Hospital de los Pobres

 

1597 Mesones

 

 

 

 

 

Cementerio de la Veracruz

 

1550

 

 

 

Nuevo Matadero de la ciudad llana

 

1745

 

 

 

Entre los años veinte y cuarenta del siglo XVII, se renovaron una gran cantidad de edificios religiosos, que  dieron lugar a nuevos enclaves y espacios abiertos en el cuartel o brrio de enmedio, comprendido entre el Llanillo y la calle Rosario. En primer lugar destaca el convento del Rosario o de Santo Domingo, que se convierte en el nuevo eje de toda la ciudad hasta finales del siglo XVII. Otros conventos como el de Consolación y el de san Francisco se reconstruyeron por estos años, y se funda el de los capuchinos en la Alameda de la ciudad, que da lugar a un espacio abierto y de recreo en detrimento de la zona de egido. En los barrios limítrofes, se reconstruyeron nuevas ermitas como la de san Blas en 1621, la del Santo  Sepulcro y el Oratorio del Ecce-Homo a lo largo del siglo XVII. A lo largo de estos años, la preocupación del cabildo no es otra sino  situar la ubicación de los nuevos edificios religiosos en lugares de la nueva expansión urbana y en terrenos baldíos que ofrecían gratuitamente a las nuevas órdenes religiosas. De ahí que se le ofreciera a los capuchinos en el camino de san Marcos bajo las peñas donde está el Calvario (cfr.11.3.1631)

 
 
 
 
 
 

viernes, 7 de noviembre de 2014

EL DÍA DESPUÉS


 

 

EL DÍA  DESPUÉS

 

 

            Hay un sentimiento popular de fijar  o establecer una fecha, que sirva de frontera o límite para acabar una etapa y emprender una nueva,  con más fuerza e ilusión para superar el abatimiento y el desbordamiento actual. No hay que buscar  orígenes profundos, porque como  simple razón vital  la muerte separa dos momentos  fundamentales de una persona; o un dígito  al final de un año abre un nuevo decenio, lustro, un siglo o  milenio, y parece como si inaugurásemos una nuevo modo de ser  o un modelo diferente de sociedad. Y, abundando en este  sentimiento, las propias  horas del día se separan con el mediodía, y, haciéndose uso de los latinismos refinados, colocamos A.m. o P.m. para reflejar los momentos matutinos o vespertinos.

            Pero, ojalá quedara todo reducido a este límite espacial o temporal; pues se asiste en todos los rincones  de España a un deseo que se acabe un tiempo o momento nefasto ( en  el auténtico sentido latino, de mal augurio, en contra de la ley), en el que  se ha coronado, más bien, se ha estigmatizado como si fuera una auténtica plaga , por medio de una crisis atroz, duradera e insensible.

            Parece como si hubieran quedado muy lejos  los años de las vacas gordas, cuando andaban por sus reales el desarrollismo a ultranza y el ansia de convertirse en ricos (teniendo como exponentes de aquellos tiempos la ostentación de  poseer varios vehículos, dos o tres viviendas y el derroche de un sobredimensionado bienestar que se  manifestaba en el lujo y el aventurismo sin cordura). Hemos quedado sumidos en el agujero negro, más profundo que los de los sistemas estelares, porque no se le ve punta al lápiz por más que nos afinen las cuentas,  redoblen los recortes y retrocedamos, cada día más, en los derechos básicos de las personas más vulnerables. Como el maná de los israelitas, se asiste  a un deseo de cambio profundo y llegar a la tierra prometida, donde se rompa con todo lo que significa una etapa que convendría  arrancarla de las crónicas de España.

            En medio de esto, la crisis con el sentido etimológico de este étimo griego, nos ha servido como el vocablo más apropiado no sólo para  definir este momento, sino también como actitud personal y colectiva  para  “ separar, elegir o distinguir” la paja del trigo, lo banal de lo esencial y los fundamental de lo accesorio; y añadimos, siguiendo sus diversos matices de su campo léxico, la idea de explicar y  resolver para siembre la duda entre  la ficción, en la que estábamos inmersos, y  la pura y dura  realidad, en la que nos habían sumido el neoliberalismo y el egoísmo imperante.

            Y no queremos pasar por alto  el  valor semántico  de la palabra crisis en torno a “acusar”, “preferir”, “interpretar”, “decidir” , y finalmente “resolver” para no caer  en los mismos valles prometidos ( claro, de lágrimas al final),  y menos aún  como aceptación de lo que no podemos evitar , sino que, recogiendo estas palabras  de un  filosofo internauta, como el l tiempo de la crisis es el de la decisión, la inteligencia y la valentía. Ante una crisis social o política, la decisión sobre el camino a tomar depende de quien tenga el poder y la capacidad de convencer a los demás. Modelos haylos. Praxis también. Ejemplos positivos y negativos a espuertas.

 



 

 

 

jueves, 6 de noviembre de 2014

BARRIOS O CUARTELES DE ALCALÁ EN LA EDAD MODERNA.


Más importancia  va a tener la distribución geográfica de la propia ciudad de Alcalá, que solía dividirse en varios cuarteles para  fines sanitarios, militares, y sobre todo de abastecimiento de la población. Su estructura difería de la demarcación parroquial, que constaba tan sólo de la antigua de Santa María la Mayor y santo Domingo de Silos, que tenía anexas a las distintas cortijadas y aldeas. La primera obliga a un desplazamiento de su  templo a la iglesia de san Juan, dando lugar a que se produzca un asentamiento de un sector privilegiado en las calles  del Rosario, Llanillo, Veracruz y  Real. A finales del siglo XVII, el culto y la vida parroquial va a quedar en la iglesia de san Juan, donde a finales del siglo XVIII se le considera como el lugar propiicio de auxilio de reos e, incluso, el barrio se presente alternativa del centro de la extensión urbana para ubicación de nuevos servicios como las carnicerías. La ermita de san Blas, el convento de la Trinidad y Santo Domingo  o Rosario completan sus iglesias.  La segunda, a finales de siglo se desplazará su centro al Llanillo a la iglesia de la Veracruz, lugar de refugio de reos,  donde un buen número de oficios, personas más privilegiadas y el movimiento social y comercial se ejercían desde bastante tiempo y sólo mantenían la iglesia de santo Domingo por motivos de tradición. La vida comercial ubicada en la calle Llana, las calles adyacentes a la plaza de las Casas Consistoriales y, sobre todo, el Llanillo, la Tejuela y Álamos  donde se asientan los mesones,hasta en número de ocho, las fondas, las tiendas de tenerías, mercancías, los servicios de Correos, Tabaco y timbre, los servicios recaudatorios y de abastecimiento y el Palacio Abacial
 
 
 
 
va a dar lugar una nuevo desplazamiento de la ciudad y definitivo para los siglos posteriores.

 

Por lo que se refiere a la demarcación del casco alcalaíno  existían los siguientes barrios: el de san Bartolomé, de la Peña Horadada y San Sebastían, la Mota con la Alhóndiga y Lagares y Mesones, desaparecidos a finales del siglo XVII, y los nuevos   de la Tejuela( comprendido entre las calles del mismo nombre, Mesa, Pedro Alba, Real hasta Placeta del Rosario, Oteros, Barrero, Antigua, Antón Alcalá, Las parras y Peso Viejo) un segundo San Francisco, Santo Domingo y san Blas, y un tercero denominado central con el Llanillo de eje,

miércoles, 5 de noviembre de 2014


EL PERÍMETRO DE LA CIUDAD MODERNA HASTA EL SIGLO XVIII  Y SUS PUERTAS
 
 
Hasta el siglo XVIII, la delimitación del suelo de Alcalá la Real  viene descrita en diversas ocasiones con motivo de las epidemias. En la del 1676-1682, el impedimento de  entrada o salida de los vecinos por medio del cerco de la ciudad nos delimita de esta forma toda la parte urbana:

..desde la calle que sale de las casas de Pedro Carrillo hasta la Cruz de los Muladares, cuesta del Cambrón, Rastro, barrio de san Bartolomé, Peña Horadada, Barrio de san Sebastián hasta la cruz que está frente a las casas de José Vazquez Messía...

 desde la Cruz que es de Juan Vazquez que es las Azacayas, calle Mesa ,
 
Tejuela hasta el Pilarejo, calle de Mari Rosa y de las Parras hasta la cruz que esta encima de la arquilla del agua....

     ...desde la Cruz del arca de agua , cruz de los Moros, Capuchinos hasta los Muladares.....

 

 

Aunque la ciudad tenía varias bocacalles y portillos, los cercos y las tapias de la ciudad le daban una unidad morfológica, que tan sólo podía sobrepasarse por las puertas de la Tejuela y los Arcos en la alameda para el paso comercial y de pasajeros de los caminos de Granada, Córdoba y Jaén; para el abastecimiento del pan y salidad del campo, por la parte oriental se abría un portillo por la cruz de los Moros y por la parte sur, el portilllo de san Bartolomé, el del Cambrón o de san Blas.

 

 

martes, 4 de noviembre de 2014

NOTAS PARA EL CORRAL DE COMEDIAS DE ALCALÁ LA REAL, DANZAS Y FIESTAS


 

 

NOTAS PARA EL CORRAL DE COMEDIAS  DE ALCALÁ LA REAL, DANZAS Y FIESTAS

 

UNA

            Una actividad más estable se va desarrollar a partir de las primeras décadas del siglo XVII con el nacimiento de la Casa de Comedias, que estaba patrocinada por la Cofradía de la Santa Veracruz. Pronto esta dejaba su organización al frente de unos arrendatarios que le pagaban anualmente una cantidad fija que alcanzaba los ciento cuarenta ducados en el año 1628[1]. El contrato se fijaba para dos años. Más tarde esta actividad vino a menos en el siglo XVIII hasta prácticamente desaparecer.

 

DOS

            No es extraño que lugares como el Corral de Comedias, que apenas podía mantener  la cofradía de la Veracruz recibiera subvenciones de arreglo de los aposentos oficiales y de la estructura de su fábrica ( la cofradía y su mayordomo Martín García recibe 100 ducados en 18.4.1669). Se remozó con la ayuda de doscientos ducados el Corral de Comedias de la cofradía de la Veracruz, donde acudían los miembros de la ciudad y sus esposas a los aposentos reservados.  Las obras de teatro se realizaban a lo largo del año y ya no se reservaban a ciertos periodos, sino que se celebraban en el mes de mayo, junio y agosto como la compañía de Luis Pascual que tuvo que ser subvencionada en el mes de agosto porque no acudía gente.

 

TRES

 

En 1684, de nuevo el Corral de las Comedias se remozó en los aposentos de la ciudad  fijando las armas reales, de la ciudad y de la Cofradía de la Veracruz.

 

CUATRO

            La proximidad con Granada nos hace ver una ciudad , en la que se le imponía las modas culturales de la ciudad de la Alhambra. Los comisarios- diputados de fiestas contrataban las mejores danzas, los mejores autores de comedias y los artistas de los distintos monumentos que se encargaban de la procesión del Corpus y de la Octava. Al principio, un elemento básico fue las danzas de cascabel y castañuelas, interpretadas por gitanos, pero después se va cediendo paso a grupos de damas, hombres y diablillos.

            Los coloquios de los niños nos recuerdan otras danzas que se  interpretaban en la iglesia mediante representaciones de pequeños relatos o pasajes evangélicos y bíblicos como el Diálogo de los Niños en el Templo, generalmente eran dirigidos por el maestro de capilla (Cf.10.5.1624).

            También eran frecuentes, la representación de autos sacramentales y la interpretación de villancicos, sonetos o cantos poéticos durante la procesión en honor al Santísimo. Uno de las preocupaciones más importantes va a consistir en la escenificación de los tablados  en los que se colocaba el Corpus Cristi en la Mota, y, posteriormente, en las plazas del nuevo ayuntamiento de la zona baja que se construyó en el siglo XVIII. Tampoco, se puede olvidar los adornos de toda la estación así como la portada del propio cabildo.

           

CINCO

 

 

            Generalmente, se contrataba a los autores de comedias que llevaran a cabo las danzas y a casas especializadas del Corpus granadino, tendiéndose en el siglo XVIII a contratos de periodos fijos de ocho años, que solían ser prorrogados, con familias como los Perea, por la complicación, artificio y fastuosidad barroco   de  todos los elementos.

            Aunque suele ser muy parecidas, las del año 1634, destacan por el número de danzas que nos ilustran de la importancia de esta fiesta y que fueran contratadas con Pedro de Contreras y Quiteria de Toledo, viuda del autor de comedias Juan Rodríguez. Fueron cuatro danzas: la primera era de calza entera, cuatro hombres y cuatro en hábito de mujeres el vestido de hombres, con sus estelas y ropillas verdes, con sus mangas vestidas y sueltas y bandas de tafetán verde y puntas de oro con cuellos de solillas y las mujeres en aguas de la misma tela de siete paños con armadores, con mangas pedidas largas y la guarnición de oro y toda la tela nueva. Tanto hombres como mujeres llevaban penachos enteros y la guía de la danza  sacó laúd. La segunda danza fue de emperadores romanos de ocho personas. Los vestidos de cordelan de cuatro colores, bordados de hojuela de plata y lentejuelas, matos de tafetán con puntas de oro y rosas en los hombros, coronas de laurel y penachos y cabelleras con un violín por guía. La tercera de hábito de bandoleros de ocho hombres, vestidos de tela verde con guarnición de oro y ropilla que se entiende de  gabardina abierta y bandas donde vayan pendientes y pistolas que ha de dar el dicho comisario, sombreros de color con penacho caído, con un vitola por guía : La cuarta se visitó de traje de indios  de lana anacarada con cajetillas y calzones marineros con puntas de oro y florones de pasamano en lugar de guarnición, rostros de color de pasa con estrellas de oro en la frente, cabelleras, cascabeles y un arco de plumas en la cabeza y una guía pedida con tambor. los comisarios pagaban los hombres en sus ensayos y los seis hombres que se vestían de diablillos con vestido de lienzo y sus rostros. La fiesta religiosa era solemne, en la que participaban   todas las hermandades, cofradías y clero secular y regular, acompañados del cabildo civil y religioso .El primero llevaba las  varas de palio, motivo que provocó gran número de discusiones.  El Barroco complicará los pequeños escenarios, tablados de la Mota con arcos de fruncías, columnas de decoradas, colgaduras altares simbólicos, entoldando toda la plaza, colocando grandes  galerías a la entrada del cabildo y en todos los ventanales con cornucopias, arañas e iluminarías al mismo  tiempo [2] .

             El itinerario se mantuvo hasta que los abades pudieron en la Mota realizándose la procesión en un recinto fortificado lleno de escombros, casas derrumbadas, patios, corralones. Sin embargo, la nueva plaza municipal va a dar un impulso barroco a la fiesta entoldándose para el paso de la custodia, adornándose con templetes, acompañamiento de regimientos militares y nuevos itinerarios hacia la calle Veracruz y calle Llana, evadiendo la calle Rosario, que un tiempo perduró mientras salía la procesión de la Iglesia de san Juan.

 





[1]AMAR. Caja 244. Pieza 1.
[2]AMAR. Caja 282. Pieza 9.