sábado, 8 de septiembre de 2018
LA CALLE CAPUCHINOS EN EL CATASTRO DE LA ENSENADA
La calle de los Capuchinos formó muro de contención con los portillos y cercas de sus solarines, e hizo lindero de la ciudad y campo desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XX. Fue siempre una calle a medias habitada, entre una acera con patios y solarines de la calle Abad Palomino o de la Peste, y otra edificada a medio camino . Existieron casas de oficios y artesanales contaminantes que necesitaban grandes espacios. Desde algunas atarazanas que hemos comentado en anteriores artículos por los siglos XVII y XVIII, a las primeras industrias telares o de servicios como los de transportes, gasolina, y almacenes de vinos. Muy cercana a la Puerta de los Arcos, se prestaba a establecer fondas y conventos. Allí, en una casa , se estableció el convento fraciscano de San José de Capuchinos en 1629. Se instalaron en el lugar exacto de fin y remate de la calle de la Peste, aduciendo los capuchinos que el convento capuchino del Castillo no disponía de enfermería y necesitaban un oratorio para decir misa; se le dio la licencia por el abad Moya. Pero debió ser un solar falto de LUZ, umbrío y falto de higiene que pidieron UN NUEVO EMPLAZAMIENTO EN El camino de San Marcos, y se trasladaron a la Ermita de San Barrolomé, luego volvieron a la Alameda, actual parque. De ahí le viene el nombre, que se mantuvo hasta hoy día. Anteriormente, se denominó con el nombre de un vecino, probablemente la de Juan García Alcaide. y de Joan Gómez de Riberos, como se recoje en la venta que hizo el licenciado Alfonso Pérez de Alba a Benito Aguilar por un solar que lindaba con la calle de este nombre ante el escriban Gabriel Delgado en 1681. En esta calle de Capuchinos, se encontreaba La atarazana de Andrés Ramírez de Aguilera hipotecada al convertirse en padre de menores, y se cita como el calllejón de Juan Gómez de Riberos, lindera con el camino de Granada, casas de Gerónimo Rodríguez y haza de mayorazgo de Miguel Cabrera. Luego la calle Riberos es la parte baja de Capuchinos. Algunos han confundido esta calle antiguamente con la de la calle de los Relimpios, donde estaban las casas del licenciado Jerónimo Pedregosa, el capellán Joan Mateo de Friás (AHPJ 5091 FOLIO 415 AÑO 1664 Y GABRIEL DELGADO ESCRIBAN) en el siglo XVII y se correspondía con calle del Puerto.

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