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martes, 23 de marzo de 2021

PEDRO DE ALCALÁ FUE EL MAESTRO DE OBRAS DEL CONVENTO TRINITARIO DE ALCALÁ LA REAL.

 

Pedro de Alcalá es un maestro de obras desconocido  en las obras del territorio abacial de Alcalá la Real. Y fue nada menos maestro de obras de las iglesias de Priego de Córdoba, vecino de esta ciudad, y trabajó en varias obras del territorio abacial por los años setenta y ochenta del siglo XVI. También, intervino en las obras de las Casas del Cabildo Municipal enlanzando el edificio municipal con  la capilla del Deán.  Después de este tiempo, con el nombre de Pedro de Aranda o de Alcalá, trabajó en la diócesis de Murcia, en la Casa del Corregidor de Lorca y en el Palacio del Contraste de 

Murcia. Hoy, lo traemos a colación en dos aspectos, en su biografía y una nueva obra en Alcalá la Real, el convento de la Trinidad.

I.   PEDRO MONTE DE LA ISLA

Casa del Corregidor Lorca. Esquinazo en el que simpoblizan a Helios y Cratos.

Si, a las primeras de cambio, nombran a Pedro Monte de la isla, cualquier alcalaíno se queda  completamente  sorprendido e. incluso, pasa de largo por la biografía  de este personaje. Además, en otros momentos debió llamarse Pedro de Aranda y de Alcalá, cosa que hasta cierto punto era lógica cuando no estaba regularizada la denominación de los apellidos de las personas. Pero, muchos historiadores alcalaínos y algunos críticos de Arte reconocieron hace tiempo la valía a este artista comentando y resaltando  su  contribución al Renacimiento en el reino de Murcia.
Sin embargo, no debe pasar por  baladí que su formación tuviera lugar en tierras de la Abadía, donde dejó su huella en Priego de Córdoba y en la fortaleza de la Mota ( hay datos documentales  de su actuación de la conexión del  edificio de la Casas de Cabildo del recinto fortificado con la capilla del Deán),  pero, donde su impronta artística no quedó desapercibida, fue por tierras de Murcia. Pues fue nombrado maestro mayor  de la Diócesis  y de la Catedral de Murcia, incluso de la  misma ciudad, donde quedan todavía algunos  testigos de su mano artística. El claustro del convento de las Mercedarias y el Palacio del Contraste  son dos muestras de su visión arquitectónica en la capital murciana, sin olvidar su aportación al mundo del retablo, junto con el granadino Juan Sánchez,  que por el mismo tiempo acudieron a la región de la Huerta para realizar muchas obras de ornamentación en  templos y palacios. Y no sólo destaca su presencia, sino la alta cualidad de su obra como puede todavía palparse en la Casa del Corregidor de la ciudad de Lorca, donde a las grandes arcadas que conformaban el espacio de corredores o ampliaban la distribución de las plantas, se añadía la labor de ser un sobresaliente escultor a la hora de tallar escudos o elementos decorativos impregnados de la técnica renacentista.
Se sabe que su obra se extendió a otros puntos lejanos de España, y no era de extrañar que se reclamara como veedor de obras  de otros artistas para dar su parecer o su proyecto  como en la catedral de Guadix a finales del siglo XVI. Incluso su prestigio le condujo a proyectar  edficios  y  plazas o diseñar retablos, Y, aún más,  en las Islas Canarias aparece  como el contratista de unos canales de la ciudad de la Laguna en 1626.

Pedro Monte de la Isla no figura entre  los famosos alcalaínos ni se le nombra salvo en círculos  muy  determinados, no fue agraciado con la suerte de Martínez Montañés o, recientemente,  con la de Pablo de Rojas. Pero, fue un artista que abrió su chovinismo a las fronteras de otras tierras que le reconocieron sus valores artísticos y le r
Palacio Almutid o Contraste







Casa del Corregidor


recompensaron con la contratación de sus obras y con el prestigio del reconocimiento de su labor de  altura.  Tal vez , en aquellos tiempos, los artistas eran unos artesanos más, encuadrados en sus diferentes   gremios y su estructura básica de maestros, oficiales y peones. Las personas importantes eran los mecenas  y las instituciones que patrocinaban las grandes catedrales, colegiatas y  templos, su huella quedaba impregnada para la posteridad  en el escudo  episcopal o nobiliario como firma de haber pagado el contrato histórico. No importaba  del artista  más que concluyera a la perfección y según las clausulas comprometidas  de las partes. Hoy, el mundo sigue igual, los artistas emigran y extienden la universalidad de su arte, entre ellos  algunos alcalaínos triunfan en otros lares. En muchos campos del ate, en empresas de renombre, y en la globalidad omnipresente. Pero al capital solo le importa mojarse con la huella de las ganancias financieras sin importarle el espíritu artístico. Son los escudos-que no de piedra-para  proyectar  fama efímera del mundo de las nuevas tecnologías.
EL CONVENTO DE LA TRINIDAD DE ALCALÁ LA REAL
En 1580, trabajó en el convento trinitario de Nuestra Señora de los Remedios (Alonso Ramírez de Jamilena, 4573 folio 49 y 50, tres de enero de este año). Ante este escribano firmaron un documento de de concierto Pedro de Aranda (Pedro de Aranda Monte, Pedro Monte de la Isala, Pedro Monte), Miguel de Bolívar y Miguel de Acorda (Miguel de Azcoitia). Aparecía Pedro de Aranda como vecino de Priego de Córdoba y estante en Alcalá la Real lo mismo que los otros dos maestro de obras  de cantería lo eran de la ciudad de la Mota.
     Se habían comprometido los dos últimos a realizar cierta obra de tapiería del convento de acuerdo con las condiciones y trazas firmadas con la priora y monjas. Pero, estas expusieron ante el abd don Andrés de Bobadilla que  no habían cumplido el convenido de 18 reales y medio por tapia construida y llamaron para inspeccionarlo a Pedro de Aranda y tasarse. Y este se comprometió a realizarla mejor y a toda perfección según las conbdiciones y , además añadía que realizaba la traza y el dibujo de la portada, campanario, ventana y otras portadas y gradas de la portada principal. El nuevo acuerdo se fijaba en dar la mitad de la obra por perdida y y a cargo de Pedro de Alcalá y la otra mitad a cargo de los otros maestros. También bajaban dos reales a la obra y se comporometían en llevarla a cabo los tres maestros y dejarla en 16, y dar dos reales a los oficiales y asentadores de las piedras de los Llanos. El propio Pedro de Aranda se comprometía a realizarla o  en su nombre el Maestro Martín González. Firmaron como testigos Francisco de Bonmar y Juan de Padilla. 
Dos años después prosiguió la obra del convento y continuaban Bolivar y Alcorda de maestros de obra y contrataban la piedra a Diego Hernández, hijo de Pedro Diaz. Este se comprometía a sacar de la cantera de los Llanos  toda la piedra de canteríá de tres galgas comunes, parando la entrega en sillares  a once maravedíes / la vara ,y continuando la saca de piedra en basto a  para las nuevas dependencias  y templo del convento. La debía sacar de la cantera y puesta para cargarla, lo que también aydudaba  y se tasaba conforme se fuera sacando y se le pagaba de la misma manera, de modo que recibía comno anticipo cuatro ducadas para emporender la tarea( legajo PEDRO CONTADOR Legajo 4781, 11 de septiembre de 1682).
6. f. Tecnol. Unidad de medida de grosor para plásticos que se corresponde con 0,25 micras.

EN LOS AÑOS OCHENTA Y NOVENTA, ANTES DE REUPERAR LOS MONUMETOS. FOTOS.






 

viernes, 19 de marzo de 2021

DE LA VENTA DE PANTALONES A CHARILLA, EN EL JAÉN DE HOY.

DE LA VENTA DE PANTALONES A CHARILLA





 Actualmente, comienzan a renacer antiguas rutas que tuvieron su auge en siglos pasados. La ruta de la frontera jiennense entre los calatravos y el reino nazarí, siglos pasados, fue la vía de entrada de las tropas castellanas al reino musulmán, y, a la inversa, camino de razias, gacíes y de paso de las tropas granadinas. Actualmente, se conservan testigos en esta zona entre el olivar y el monte mediterráneo, atravesada por el río Víboras, San Juan y Guadalcotón. Algunos testigos de núcleos dispersos quedan en esta ruta y paraje de disfrute medioambiental. Entre ellos Venta de Pantalones, Hoyo de Piedra y Charilla, en una zona de la Sierra Sur, que parte del término municipal de Martos, linda con Alcaudete, y se adentra en el Castillo de Locubín hasta finalizar en el partido de Alcalá la Real. Comentar sobre Venta de Pantalones es adentrarse en un lugar de paso, de cambio o estafeta de caravanas, de siglos muy recientes, que, durante el siglo XX, frecuentaban los vecinos de la Sierra Sur a la hora de acercarse a la capital, ahora lugar de veraneo y de turismo interior. Por ella pasaba, la antigua carretera que unía la ciudad de la Mota con la capital, y enlazaba con la Nacional 432, antiguo camino de la Corte Sus calles manifiestan el despoblamiento de una aldea blanca, rememorando su pasado del antiguo horno y de tienda de todos los productos y taberna. Llegar a la Venta de Pantalones es adentrarse en las tierras del Víboras, esa fortaleza que conquistó el rey Alfonso XI y fue sede de los calatravos, y disfrutar de un entorno natural único, donde se desvanecen los malos ensueños de encontrar algún ófido, por ser Víboras, el nombre de una antigua ciudad árabe la doble Bora (BisBora). Por estas tierras la caravana del Jaén reivindicó con la voz de Santi Rodríguez el bucolismo del mundo del campo, un reclamo del mundo de las tierras abandonadas De tierras calatravas, a través de rondar la Caracolera, el Ahillos, y Orbes, se acerca uno a la antigua dehesa de Encina Hermosa, entre olivar y encinar, los restos del antiguo oppidum iberorromano y las atalayas de la Cogolla y la Gallina. Y a un paso, por pina cuesta hizo su presencia la comitiva del rotativo en Hoyo de la Piedra, en forma de hundidero o hontanar. Entre olivos, se encuentra la fuente, lavaderos, casas andaluzas y (antiguos cortijos), y una ermita que, combina la cal blanca y las lascas de la zona, alberga una imagen de la Morenita, a la que los lugareños celebran la romería de la Tosquilla en los primeros días de agosto. De allí, se puede enlazar con la antigua ruta mozárabe y califal para llegar a Charilla a través del Castillo dejando atrás parejas singulares como EL Nacimiento del río de San Juan, la Nava con su atalaya árabe, la Hoya Redrada, la actual de Charilla, y la ribera del Gudalcotón. Cada lugar suele tener un emblema distintivo, para los charilleros, es su torre-atalaya, que se yergue en la cima del cerro de Flora. Esta torre parece como si quisiera manifestar que fue vigía de tantos esfuerzos vuestros y callados en convertir el monte bajo mediterráneo en una tierra rica en olivo, vid y cerezos. Porque, en Charilla, se ha cultivado con sabiduría la apicultura , y la miel de la colmenas ha abastecido muchos hogares de la comarca; aquí el queso de cabra ha porfiado con el famoso manchego en mercados andaluces; aquí la vid ha producido los vinos más ricos e impregnados de nutrientes minerales y de los soles de los Arrañales de la Fuente del Gato, de la Vega o de las faldas del Camino de Charilla; aquí, la cereza ha dado los mejores calibres y los mejores sabores, siempre conseguidos por el sabio equilibrio que se produce en vuestra agricultura al unir la destreza humana y la generosidad del humus de vuestras tierras. La caravana del periódico Jaén se detiene en la plaza, duerme la sombra de la recoleta escuela y se escucha el surtido del agua de la fuente y el lavadero. La ermita atrae a la visita de la Patrona de la Virgen del Rosario. Sus pistas deportivas y centro Social crean sociabilidad. La chiquillería ha acudido a la cita del Periódico y escucha el sonido preparatorio de del conjunto agropop de la zona. Su historia es la colectiva por crear una comunidad de vecinos afables y laboriosos. Sus hitos o momentos históricos son sencillos, no son de caballeros ni hidalgos de batallas; su lucha fue por hacer fértil la tierra o por intentos en sacarle de sus entrañas sus frutos como “los muchos pozos y minas que se abrieron a las faldas de Rompezapatos en busca de metales”; su historia es la de los colonos y la de los pegujareros; la de los propietarios y campesinos, la de los ganaderos y la de los hortelanos. La del fandango de Charilla y la de las murgas de carnaval, que recogía Manolo Urbano, un charillero orgulloso de la tierra o las coplas del baile del candil, de Doroteo Hidalgo con su orquesta de caña y violín Pero Charilla siempre mira hacia el horizonte. Ya jugó un papel fundamental en las rutas comerciales y de comunicación viaria, porque fue lugar de paso en tierra de fronteras, (primero en la época romana, luego en el mundo visigodo, más tarde del mundo califal), Por su tierra, pasaron los antiguos caminos viejos del Castillo y de Jaén, los caminos frecuentados por los monfíes y los caballeros de la sierra, los caminos de los arrieros que acudían a los ventisqueros de la sierra de Valdepeñas. La caravana del rotativo del Jaén era un canto para un nuevo reto de Charilla con la voz de Santi Rodríguez, el conjunto de la zona y el baile del fandango. Ahora corresponde a no ser conformistas, sino dar un paso hacia delante en emprender nuevas iniciativas. Las iniciativas de reivindicar un espacio que atraiga con su paraíso interior: Quiéreme, charillerita, mira que soy charillero, y tengo para comprar Charilla y sus Charilleros

jueves, 18 de marzo de 2021

ENTRE EL AGUA Y LA FERIA CAPRINA DE LOS OCHENTA





 


LA RÁBITA EN FOTOS DE LOS AÑOS OCHENTA Y NOVENTA


LA IGLESIA CON LA VIRGEN DEL CARMEN, ANTIFGUA DE LA CRUZ.


DE la mano de la familia Conde, padre e hijo, hemos visitado la línea de frontera entre términos de dos provincias (Córdoba y Jaén) y tres partidos municipales ( Alcalá la Real, Priego de Córdoba y Alcaudete). Todavía se conservan señales de un sitio apto para pastar ganados, recoger leña de monte, sitio de caza y de paso entre pueblos y personas. Lugar de litigios, entrada de impostores de antaño, dirimir pleitos y conflicto de intereses entre pueblos..... Muchas disputas, entre vecinos de Alcaudete y Alcalá, entre los vasallos de los señores Fernández de Córdoba y los vecinos del corregimiento alcalaíno....tiempos superados, hechos con la paz y buena convivencia, pero todavía soportando la frontera entre las calles pertenecientes a dos municipios y un cortijo, el Nuevo, que hacen tres para asuntos administrativos pero compartiendo la salud, la vecindad, la escuela, la iglesia, el agua, la luz, el teléfono ....
En esa raya fronteriza nos trasladaron los anfitriones rabiteños, a la ermita antigua de la Cruz, hoy del Carmen, a la fuente Blanquilla, el punto de los tres municipios, al Cortijo Nuevo, al Lavadero de la Baronesa....Y por la carretera a través de la calle compartida al camino de La Malagüilla. En el trayecto, recuerdos de la higuera trimunicipal, el punto de todos, los lavaderos, la lápida del primer cristiano alcaláino ( PONTENTIVS FAMVLVS CHRISTI, VICSIT ANO LVI ,  Potencio , siervo de Cristo, vivió 56 años) las aguas y lafuente de la Malagüilla con la gallina de pico de oro, y subida por su camino entre olivos y pinos, y en terreno de los antiguos mojones DE LINDEROS DE TÉRMINO. 

URBANIZACIÓN DE LA BARONESA

CAMPO DE FUTBOL

 

martes, 16 de marzo de 2021

EL CAÑUTO DE LA MURALLA DEL GABÁN

 El Cañuto se cencontraba  en  la muralla del Gabán. Y decíamos: "Hay muy pocos arabismos que se han quedado en la Mota: adarve, aljibe, almena, escopetar, mezquita, Zayde, ...y gabán-

Esta procede del árabe qaba, aban, capote,y de ahí recinto con una bóveda ahuecada, que en Alcalá arrancaba a desde la torre de Aguilera y bajaba en su descendía por un cañuto hasta la puerta Zayde, y se enlazaba con otra descendida hacia la iglesia de Santo Domingo.         Esta calle ahuecada recibía el nombre del Cañuto , desde el Arrabal Viejo a través  de sí, bajo el Gabán, un corredor pendiente y empedrado como si se tratara de una calle cubierta, que bajaba con varias rampas a la puerta de Zaíde y acortaba el camino a los vecinos que venían del barrio de san Bartolomé o de Santo Domingo. En su trayecto final junto a la entrada a la plaza, se encontraban algunas tiendas que fueron levantadas en tiempos del corregidor de licenciado Cabezas.  Se entraba por un pasadizo rodeado de tiendas, allí se colocaban los puestos de vender harina, cebada y otros productos de la huerta, incluso, el pescado en ciertas ocasiones     Y reafirmamos : shicieron varias tiendas tajando los lugares en 1571, una de ellas solía emplearse de especería de Martín Alonso (1571) y otras de pescadería. Hay restos  de esta bóveda de cañón y de ladrillo con un remojadero o lagar.
 Esta calle cubierta que descendía hacia el arrabal Viejo, concretamente desde la Plaza al barrio de la iglesia de Santo Domingo, y empedrada en su interior como cualquier otra calle, incluso en algunos sitios de su trazado hubo algunas tiendas, donde se quiso colocar las pescaderías en 1574. Los regidores de este año así lo describían, lo que recogemos para que comprendamos algunos detalles de este sitio: se haga la pescadería debajo del cañuto por inconvenientes de venderlo (…) en derecho como se baja de la plaza por el camino debajo del Gabán en el grueso debajo de la plaza, que es donde ningún perjuicio recibe el Gabán, la muralla ni particular ni la calle y está cubierto y costará poco. La dicha pescadería se haga allí encima del arco del repeso de la romana y bajo
No sólo hubo y tiendas en la entrada, sino tambien en la salida hacia la calle que descendía a la iglesia de Santo Domingo, por un documento firmado ante Luís de Cáceres lo constatamos. Tiene fecha de 22 de mayo de 1571. Cristóbal de la Peña firmaba un censo o prestamo con el regidor Pedro Fernández de Alcaraz e hipotecaba unas casas y dos tiendas que se encontraban en el Cañuto, linderas por la parte alta con la casa del clérigo Hernando de Tordesillas, y por la baja de Rodríguez el zoatero, manifestando que vivían por aquel tiempo Leonor del Haro y su hija Isabel, pues no se había derrumbado todavía el Gabán, y  por la puerta con la calle del Cañuto  que descendía a la iglesia de Santo Domingo de Silos.
Con esto se manifiesta que el recinto debió estar muy habitado y con un fuerte uso comercial por su entrada y saludad y el recorrido interior,
Añadimos un nuevo dato, que recogemos del escribano Alonso Ramírez de Molina (Legajo 4724m Año 1570). Con fecha de 14 de octubre de 1570, ubica una parte del Cañuto, La Puerta Baja del Cañuto. Se recoge en una carta de dotal entre Juana de Castro y Antóm García de Extremera, la esposa hija de Juan de Castro, le dona como dote en dineros 28.000 maravedíes, prendas básica de ajuar como sayo, sayuelo, camisas...y doce fanegass de trigo que importaban 4.700 maraavedíes. Pero lo más imortante unas casas, que se describen así:
"unas casas en el final de la Puerta abajo del Cañuto, linde con caasas de Juan de Castro y el adarve de la Puerta Zayde" valoradas en 23.000 maravedíes. Por lo que se describe que la salida del Cañuto por la parte baja se cerraba con una Puerta, cercana al adarve de la Puerta Zayde y unas casas a su derredor, las de Juan de Castro.