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viernes, 16 de octubre de 2020

EN ALCALÁ LA REAL. INFORMACION. OBITUARIO.


JOSÉ LÓPEZ LÓPEZ,

Compartir con una persona singular vivencias es muy enriquecedor por las buenas acciones que se intercambian a lo largo de un periodo y se complementan con el desarrollo y fomento de una serie de virtudes y valores personales y sociales. En la vida de Pepe López se conjugan varias etapas y escenarios que le definen con este epíteto, que podría ampliarse con otros como entusiasta emprendedor, buen padre y esposo de su casa y servidor responsable de la vida pública de Alcalá la Real.
 Me comentaba con pasión sus primeros pasos en su caminar de emprendedor en Brasil, constaté su apertura al campo del mundo del transporte en el mundo del taxi, y, lo vi gozando con sus buenas inquietudes plasmadas en el mundo de la empresa, trascendiendo el comercio local hasta alcanzar mercados alejados de nuestra comarca. No sólo funcionaba como los antiguos cosarios del mundo automovilístico, sino que abrió nuevos lugares colaborando con muchas familias que mantenían los vínculos entre la ciudad de la Mota y la capital de España. Y, subió un peldaño más, se hizo empresario de la industria agraria. Gozaba de que el cliente se sintiera disfrutando de sus tubérculos bañados con la mejor freiduría del aceite oliva de nuestra tierra. No olvidaba nunca que la mejor herramienta para llegar a los consumidores consistía en ser generoso en la publicidad, aportando su grano de arena con su donativo de esas ricas patatas en muchos eventos culturales y festivos (“su eslogan era patatas Santa Ana se comen hasta sin gana”). Era otra forma de ser mecenas, en este campo gastronómico de nuestra tierra. Como un ejemplar y autodidacta empresario, supo dejar la cadena enlazada con su hijo y su nieto abriéndole horizontes en los nuevos campos de la empresa.
Y cuando le llamaron a cooperar por su tierra se ofreció de inmediato. Lo hizo desde las dos orillas de la transición, siempre pensando en la vida de sus colegas aldeanos, sobre todo de Charilla. Luego, se encuadró en las filas de los partidos centristas, jugando como ellos en las primeras legislaturas un papel fundamental, ya que impartía la docencia de una experiencia ganada con el buen hacer de la universidad del mundo y con las extraordinarias cualidades de ser un político dialogante e integrador. Nunca me olvidaré de sus buenos consejos en aquellos momentos de la Comisión de Cultura de los años ochenta del siglo pasado, donde compartimos todos los grupos políticos la gobernanza de la ciudad y él se manifestaba como persona integradora para que salieran brillantemente todas las actividades en forma consensuada. Cuando dejó las Casas de Cabildo, su nueva etapa no quedó enclaustrada en su empresa y tienda de la calle Real. Pepe se hizo adalid para atraer a Alcalá la Real la delegación de   la Cámara de Comercio de Jaén. Luchó y lo consiguió, ejerció como directivo y le dio vida y participación. También se hizo portavoz del barrio de la Tejuela creando una asociación de vecinos por la que luchó para que este rincón no perdiera el protagonismo social, económico y cultural que siempre había disfrutado. No se me olvidará la alegría con que manifestó el enlace alquitranado por las Azacayas, reflejado en una imagen de la crónica periodística y `prefigurando nuevos servicios y planes urbanísticos para esta zona (barrio de Europa, Residencia Sánchez Cuenda, Servicios Sociales, Guardería Infantil…).
Nunca olvidaremos que su labor tuvo un gran complemento en su esposa Ana Puerma, que falleció hace años y lo dejó como un niño huérfano, pero con la que siempre demostraba que compartieron y formaron un matrimonio maravilloso con el que conjugaba empresas, ilusiones y el amor de su hijo, al que transmitió y también enrolló en el mundo empresarial junto con su nieto
 Su experiencia fue madre de la ciencia, de sobra Pepe López nos lo devolvió con desmesura, sembró y no dejó su alforja vacía, sino que nos sirvió siempre de ejemplo para posteriores generaciones. Y sobre todo nos viene a cuento esta cita de Babe Ruth, miembro del Salón de la Fama de Béisbol. "Es difícil derrotar a una persona que nunca se rinde”. Y Pepe nunca se rindió, siempre fue perseverante. 
 

jueves, 15 de octubre de 2020

SEGUNDA PARTE DE LAS CASAS DE LA TERCIA Y PALACIO ABACIAL, Y EL MAESTRO DE CANTERÍA DOMINGO DE AMASA






 Escribíamos , meses atrás, que nuestro patrimonio alcalaíno disfrutaría de una  monumentalidad muy significativa, sino se hubiera producido el desplazamiento del eje urbanístico  desde la ciudad de la Mota hasta la ciudad llana  hasta tal punto que derivó en su completo abandono. Este es el caso de la pérdida de muchos  edificios que fueron sustituidos en la ciudad llana. Algunos  han  conservado algunos vestigios, o se han reconstruido, pero de otros lugares  las excavaciones arqueológicas nos han permitido distinguir su ubicación, a lo sumo , su planta baja reutilizada posteriormente con estos fines.

Ese es el caso de la CASA DE lA TERCIA Y EL ALHORÍ, de la Iglesia Mayor Abacial, las llamadas tercias  Tercias. En concreto, se vio afectado en la operación urbanística que por los años sesenta del siglo XVI  se produjo en el entorno del Bahondillo y confluencia con la Calancha.  Ante el escribano Alonso de Castro, en seis de abril de 
1565 acudieron, por parte de la representación abacial,  el señor provisor de la Iglesia Mayor Licenciado don Gil Hernández, y, por otra parte,  los canteros Domingo de Amasa ( en ocasiones Amansa), y Alonso de Tudela, hijo de Martín Sánchez Vizcaíno.
Se comprometieron al destajo y obra de la Tercia y Alhorí; e indica el provisor que " se a començado a haçer y se haçe para el pan de los diezmos de essta ciudad a los que los dichos Domingo Damasa y Alonso Martínez de Tudela  con las deliberaciones y condiciones siguientes".
Continua el contrato de obra con una serie de puntos muy interesantes sobre este edificio.
Su entrada se detalla con dos puertas a la que se obligan a los dichos maestros " de hazer una pared a la mano izquierda como entran por la puerta principal del dicho alhorí con una puerta en la parte de la que les fuere señalada, sigún y de la manera que está fecha a la otra pared que está fecha a la mano izquierda, como entramos al dicho alhorí".
.La unión de las paredes se describe así " se a de hazer el arco que ba de atravesar  de la una pared a la otra , y los dos arcos que sean de hazer desde la dicha pared que ansy hycieren hasta el remate de la dicha Terca, que va a en rematar  en la pared del dicho alhorí que está entre él y las casas de Martín de Alcalá Salazar, escribano público, en que de presente bive Marina Pérez, haciendo en medio  de los dichos  dos arcos un pilar sygún  y de la manera qye están fechos los otros pilares que están acabado en la otra parte del dicho alhorí".
Los demás muros y tejado  se detallan " sean obligados de continuar y hazer y acabar de hazer todas las paredes del dicho alhorí , desde donde al presente  están fechas, une es desde encima del  releje y encamarado , porque las que están fechas  desde allí se an de subir  en el alto que les fuere pedido, para que se pueda echar  y cargar  sobre ellas el texado del dicho alhorí, salvo el tablamento , porque tenido de hazer tablameniento , no an de ser obligados  los dichos Domingo Damasa y Alonso Martínez de Tudela a lo hacer si no fuere pagándoseles y aviendo sobre ello lo nuevo concertado.
-La portada se especifica "  Sean obligados a hazer  una puerta principal que salga a la Calancha como la portada de del beneficiado Pedro de  Aranda, e de la portada  baxa del dicho alhorí e de otra manera  que lleve tanta costa  qual de ella le fuere pedido por el dicho señor provisor, e, por el obrero de la dicha obra y otra portada llana a  que de presente está començada  a  façer  frontera de las casas  de mí el dicho escribano”.  Los vanos se definen .”  asimismo se an de fazer  todas las ventanas  y luces que les fueren pedidas  en las dichas paredes  haciendo las ventanas  del tamaño que les fuere señalado y que las dichas ventanas sean muy bien labradas  y con sus escarçanos  y capialçados  y dexar en las dichas paredes para que lo ayan enbedriadas en ellas hasta dos chimeneas en las parte que fueren señaladas”.
-Se resalta sobre las chimeneas “ que deben ser francesas  y sufriéndose que vayan embebidas en la misma pared, se hagan de piedra y no sufriéndose más de la una parte por no ser tan gruesa  la pared que an de hazer  el resto lo otro con un tabique de yeso  haciendo el brocal de las chimeneas de piedra. 
 Los escudos abaciales presidirían el edificio “ Item sobre las portadas y ventanas en la parte  de las dichas paredes que les fueren pedidos poner los esqudos que les fueren dados  con que se los den labrados, y para el hornato de ellos an de poner algún tablamento e guarnición  de buena piedra que convenga. 
La parte del armazón se exige que “ sean obligados como fueren haciendo  la dicha obra  de de armazón y `poner las vigas  que se ovieren de poner  para ir encaramadas de ellas si tan  bien an de hacer  en la pared ,  que de ir sobre los arcos de la dicha obra , y en las otras que atraviesan de la las portadas  que fueren menester  y les fueren pedidas  para los atajos que oviere  de hacer  en ellas” .
El revestimiento de las paredes  se ilustra “ que las paredes que ovieren de hacer por de dentro del dicho alhorí an de ser de buena mampostería salvó las  portadas y brocales de chimeneas qe an de ser de piedra labrada”.
Muy interesante para su ubicación al referirse a los materiales “ la pared de la dicha parte baxa que mira al campo y hermita de San Bartolomé a de yr de sillería labrada de la manera que está labrada desta blanco abajo  no como la que va más labrada sino como la que está de baxo del dicho tablamento y letrero . Y la pared que sale a la Calancha   a de ser también de sillería  mejor labrada, sygún y como está coneçada a hazer  y puestas dos hiladas del  frente de las casas del señor Provisor”.
Los maestros se comprometían a terminar la obra bien fecha , y a vista de oficiales in pode abandonarla ni los materiales ni el trabajo de su manos hasta averla acabado. 
Se obligaba la iglesia abacial a darle todos los materiales ( piedra, agua,  yeso, cal madera y arena) y los andamios y cimbrias a costa de los maestros de obras salvo la cimbra grande para el arco del zaguán de alhorí que le ayudaría un día o lo que fuera necesario. un carpintero puesto por la abadía. 
Se les pagaban cada sábado siete ducados por el trabajo de la semana y el de sus trabadores y labrantes.
  Más detalladamente  se dice sobre las paredes “ por cada tapia  común que son dos , una de larga.   Y una de alto de lass tapias que están formando se en la dicha obra  undiendo todas las paredes  y con tambores y `pagándoles los guecos a las  de las portadas y ventanas  por macizos se les an de dar  y pagar seis reales  y medio y acabada de seis reales y medio acaba dentro de la semana. Acabada la dicha obra se le dan de premio dos cargas de trigo. 
 Muy interesante la descripción de los arcos “ en lo que toca a los arcos que se an de hazer para ser pagados,  se an de medir desde los capiteles arriba y contando lo juego  por macizo  y en quanto al pilar que se a de hazer  para rescibir dos arcos que se han de hazer  en el dicho alhorí demás del que se a ha de hazer en el zaguán  lo harán los susodichos a jornal e se les pagará por ello con ello se contratare que el dicho pilar no   queda a su cargo  no se a de medir como la demás obra. 
El mayordomo Gonzalo de los Ríos firmó las presentes condiciones de trabajo y pobra con los maestros con las cantidades estipuladas y finalización de buena obra siendo testigos el capitán Pedro de Gamboa, Juan de Padilla y Luís de Leyva .



Es curioso que la ubicación de las casas de la Tercia y Diezmo con su correspondiente alhorí se ubicaban en la Calancha , lindando con el Bahondillo alto mirando al barrio de san Bartolomé y dando sus portadas a la Calancha, junto a él se encontraba la casa del corregidor, la del escribano alonso de castro y el mayordomo, es  586 n en 6 de julio de 1569, Pedro Cano y sus hermanos Ana y Martím hijos y erederos de Francisco Cano  se comprometían en venderle al provisor Gil Hernández, unas cámaras casas situadas en la Calancha, linderas con las Casas Abaciales, por un lado y, por, otro lado, casas de  herederos del cura Gonzalo Martínez de  Trasierra por dos mil maravedíes y por encima con casas de herederos de Martín de Alcalá. 

 DOMINGO DE AMASA

 Curiosamente, posteriormente se sabe por documentación, según afirma Lázaro Gila Medina, que intervinieron en las casas abaciales en 1569. Hemos  encontrado el testamento ante Hernán Sánchez en 22 sde agosto de 1569 ( legajo 4667, folio 165), por el que Domingo de Amasa  declaraba todas sus mandas. Se declaraba como maestro de cantería vecino de la ciudad de Alcalá la Real. Esta vecindad le obligó a participar como soldado  de la tropas alcaláinas que se enviaron a a la Guerra de las Alpujarras. Lo hizo con una espada que le confeccionó y debía, en el momento de testar, a Sancho de Herregil. ´Como detalle curioso, citó varios compañeros Aranda, Vizcaino y Pedro Bascarán   que habían paricipado en varias sacas de las que recogieron la cantidad de 18 ducados, que mantenía en su poder y las tenía reservadas poara repartirlas entre ellos. Y en concreto, estuvo en la zona de Órgiva, en donde el capìtan le ofreció una parte con al que pagoo a Matías de Bedmar.  Por su albaceas se ve la buena relación que mantuvo con loa familia de los Bolivar, en concreto con  Juan de Bolivar y su hijo que lo mantenía como cuñado, ya que estaba casado con María dee Bolívar y albacea.  Participaba del nuevo movimiento urbanístico de la extensión hacia el llano, por eso pidió ser enterrado en la ermita de la Santa Veracruz y dejó la sepultura y acompañamiento de la cofradía a cargo de sus albaceas. Aunque el modelo de mandas es muy similar a la mayoría de la población en misas de exequias, de intenciones y por difuntos y en la cera para el Santísimo Sacramento,- ya la primera manda destaca por el compromiso que mantenía con Alonso de Tudela, un  alarife importante que participó y colaboró en varias obras con Amasa-. Dice así la primera, "Declaro que yo e Alonso de Tudela de compañía por igualdad tomamos al servicio  del señor Provisor, de esta abadía la obra de las Casas Abaciales y para Tercua qye que se hace en la calle Ancha de la Mota de esta ciudad  e se concertó,traças, condiciones e prescios , ay escrituras ante Alonso de Castro( las ya comentadas) lo que aasý fecho parescerá para la obra y lo que  el dicho Alonso de Tudela e yo abemos recibido del dicho señor probisor e de los mayordomos de las yglesias e obreros que an sido de las dichas obras parescer ppor el libro  y razón que la dicha obra y de lo que  a pagado el dicho Alonso de Tudela,  e  a mi y a los dichos oficiales  que en nuestra ausencia an trabajado en la dicha obra  me refiero en todo el libro y razón a que el dicho señor probisor tuvbiere  no emebragante que porque no aya  firmas ni cédulasni muestas del rescibo , qunue hemos dado cartas de pago de algunas  cantidades de munchas cantidades que emops rescebido e  contratos los dichos oficiales  por tanto como es dichorremito a la que el libro del dicho señor Provisor y en quanto a la parte que yo tengo  rescibida de lo que sea pagado de la dicha obra e lo  a rescebido del dicho Alonso de Tudela no tento entera  memoria que el tenga rescibido más que encargo de la conciencia  del dicho Alonso de Tudela, mi compañero para que declare en esto que tiene rescebido  porque yo  o mi erederos no seamos obserbados en la que la dicha obra está referido y me pertenece".

LA CASA DE CORCHÓN y otras obras
No fue está la única obra que compartieronn trabajaron en casas particulares y edificios oficiales. En la casa de Corchón, se encuenta esta manda " Iten declaro que el dicho Alonso de Tudela e yo trabajamos en compañía e hicimos otra obra e la biuda de Corchón y otra doña Inés de Rueda y de Francisco de Góngora  su hijo  y para en quenta de los  de esas casas emos fecho  tenemos asimismo rescebido algunas cantidades que tiene rescebida más que el dicho Alonso de Tudela yo le ruegoi y encargo en conmicencia que haga de aquesto declaración de manera que cada uno de nos ayamos lo que nos pertenesce en lo mesmo ppareciere ; en lo que no paresciere  estar declarado por  una que en tal memoria que a nuestro ruego escribio Bartrolomé Jimenez de la Rivera". No fue la casa de Corchon, fueron las de Inés Rueda y Francisco de Góngora, todas ellas en la fortaleza de la Mota. 

OTRAS 
Como hombre de negocios, tenía varias deudas  y accreedores ( 34 reales a Pedro de Aranda Villalos y se lo hizo en Granada , donde trabajaba; mercaderes, artesanos... ). Por otra deuda ( 46 reales)  con el maestro de obras Juan de Riaño, que vino a la ciudad para la obra de las tiendas y torres de Gabán, se sabe que participó en la obra del Humilladero de la Magdalena.
Tambien sabemos que colaboraba y formaba equipo con otros canteros. Con Miguel Sánchez Vizcaino 
  

martes, 13 de octubre de 2020

el roquete de los hermanos de la cofradía de la Virgen de la Cabeza

 En nuestro libro de la Historia de la Real Cofradía de Alcalá la Real, señalamos, partiendo de las publicaciones de Salcedo , que los cofrades solían llevar un roquete blanco, sombreros blancos e insignias. Y recogemos la siguiente cita" De este siglo se conserva una perfecta visión de la celebración de la Romería en la obra publicada en 1677 por Salcedo Olid "Panegírico Historial de Ntra. Sra. de la Cabeza de Sierra Morena", donde describe como la organización de la Romería y de las Cofradías dependía de los Diputados de la Cofradía Matriz a cuyo frente figuraba el Prioste que, para distinguirse en Romería, vestía roquete y sombrero blanco, banda y báculo rojo; el Mayordomo roquete, sobrero blanco, báculo y banda del mismo color; los Diputados vestían banda y báculo colorados, y los cofrades túnicas blancas a modo de "alba" y roquete blanco para recogerse el pelo.

Pues recien fundada la cofradía ya poseía la tradición de que los hermanos visitieran el roquete blanca. En concreto, por el testamento de Isabel  de Jérez, esposa del albañil Juan de Álvarez se encuentra el roquete que, como hermana de la cofradía de la Virgen de la Cabeza disponía y lo convertía en mortaja en el día de su enterramiento as la manera de otros con el hábito franciscano o , en otras ocasiones blanco. Esta es la manda (AHPJ, Hernán Sánchez, 4666, folio , 21 de enero  de 1567) 



"item declaro que tengo en prenda en poder de la biuda de Benito de Santisteván  mi roquete, que tengo para servicio de la Cofradía de la Señora de la Cabeza, en dos reales, que  prestó, mando que se le pague y cobre el roquete  con el qual me mandó enterrar  y lo lleve en lugar de mortaja, y, cumplido todo lo que aquí mandó  al remaniente de mis bienes, derechos y acciones  e título y recurso que he y aver pagado e de mando  lo aya y enreden por y siguientes partes Juan Álvarez, mi marido,  y mis hijos a los quales nombré por tales y universales herederos  

LA COFRADÍA DE SAN ANTÓN DE ALCALA LA REAL



 
La devoción de San Antón se remonta al año 1562, cuando se fundó la cofradía de San Antón en Alcalá la Real, con permiso del prelado de aquel tiempo el abad don Diego de Ávila y se dieron las primeras constituciones relacionadas con la cofradía baezana de la Orden de San Antón. Estaba formada por un numeroso grupo de hermanos que elegían cada año priostes, y alcaldes y  oficiales; estos declararon en 19 de marzo de 1568 ante el corregidor con motivo de la reunificación de hermandades ordenada por el rey Felipe II[1] en la persona de su prioste Diego Ramírez. Sin embargo, ha pasado sin percibirlo la importancia de esta cofradía , porque, a pesar de su auge en los años de su  fundación,   ya no alcanzó un grado de influencia en esta ciudad hasta el siglo XVIII, cuando erigió iglesia en los aledaños del Paseo de los Álamos. Sin embargo,  es notaria su presencia  a mediados del siglo XVI, pues son muchos  los alcalaínos que se declaraban cofrades de San Antón” se hizo copia de hermanos y an ydo entrado en ella y dan por ello sus limosnas y no tienen heredad ni renta sino solamente las limosnas del bacín y la entrada de hermanos” que alcanzaban la suma de 45.000 maravedíes anuales. Estos ingresos se gastaban en cuatro misas por el alma del hermano que falleciere,   doce misas de réquiem entre los meses del año y  las cinco fiestas de Nuestra Señora y en cada semana una por  las almas del purgatorio y en cera, incienso  y salario para los ministriles o muñidores y enterradores, en cera , cruz, paño y ornamentos para la cofradía. Esta  tenía una imagen de san Antón y su sede en la ermita de San Sebastián, donde se decían las dichas misas y , por cierto , se tenía mucha devoción. Además de estos gastos, el prioste debía pagar “diez ducados en cada año al hospital Casa de San Antón de Baeza en reconocimiento por la dicha cofradía 
Debía tener  un libro de cuentas que exhibió en este acto, y donde se encontraban las constituciones de la cofradía ante la presencia de Juan de de Villalobos Cristóbal Gallego y Blas de Plasencia ante el escribano Alonso de Castro.
Por un documento (AHPJ 4666. LEGAJO 65. Hernán Sánchez,
20 de enero de 1667), de un año antes que declararan ante el corregidor, todavía se mantenía  de priostre el cordonero Diego Ramírez. Este convino con el cardador pedro de la cruz " servir a la cofradía  del señor san Antón,  del que el dicho Diego Ramírez es priostre, de muñidor, y enterrador en todo lo  toante  el dicho oficio y tiempo  de un año q    ue corra desde oy en adelante , e, así mismo, en acudir cada miércoles  al dicho priostre con 40 maravedíes de la limosna que  tienen que pedir  el dicho Pedro de la Cruz por la dicha cofradía del Señor San Antón, esto por quanto le a de pagar el dicho priostre cuatro ducados pagados  por los  escritos del año de cuatro en cuatro meses, e asi se obligó de lo cumplir sopena que pueda tomar otro hombre  para el dicho oficio".            

domingo, 11 de octubre de 2020

LA PRIMERA IGLESIA DE LA MADRE DE DIOS DE CONSOLACIÓN. LA CAPILLA DE SAN JUAN BUTISTA

 




Eso es un artículo abierto. Lo ampliaremos con el paso del tiempo.

Distinguen los tratadistas varias etapas de construcción y, sobre todo, varios arquitectos o maestros mayores de la obra. Y concluyen que la obra actual comenzó a finales del siglo XVI, insistiendo en la presencia de Ginés Martínez de Aranda, a la que se le añadiría la participación de otros como Juan de Aranda Salazar y Fray Juan Nieto en los siglos XVII y XVIII.

Pero, antes, reconocen la presencia de la primera iglesia, sobre la que se edificó la actual. Debió ser una obra de poca envergadura con un cerramiento y algunos cuerpos para vivienda de frailes y otros de templo, muy lejanos a los que se alzan actualmente. Varios documentos ilustran de esto, porque en 1537, todavía la obra ni se ha iniciado, ni está terminada; y, en pocos meses en 1538, era una realidad. En concreto, dos testamentos del matrimonio de Francisco García Bejarano y Elvira Ramírez dan testimonio de que las obras no han comenzado, en 1537, por medio de las mandas testamentarias.

Así dice la del esposo " mando que se de para  la obra del monasterio que se ha de fazer los frayles un ducado y se le den en quando comiencen a edificar  el dicho monasterio", además se declaraba cofrade de la Limpia Concepción y encargaba a su hermano Bartolomé, vecino de Colomera,  que las misas de requiem, vigilia y purgatorio, así como dos misas en el día de la Virgen de Marzo y de Agosto y otras dos a la Virgen de Guadalupe se celebraran en la iglesia de Santa María,  Para cumplir esto, dejaba dos fincas, una  de aranzada y  otra media de viña en Cañuelo y Pasada Baena y unas casas en Alcalá. Levantaba el testamento  en catorce de abril de 1537, la misma fecha  que  lo hacía  su esposa. Fue enterrada con su marido y acompañada como cofrada por la cofradía de la Concepción, en la iglesia de Santa María Mayor de la Mota en la sepultura de Catalina Monte, esposa de Gonzalo Roldán, donde estaba enterrado su hermano Mateo Serrano Vejarano : "  mando para el monasterio que se ha de fazer en esta  ciudad de la orden de frayles que está en San Marcos, quince reales, mando que se den de mis bienes  en principiándose el dicho monasterio e después de mis días ".  Se declaraba también  cofrade la Limpia Concepción y dejaba a su marido como usufructuario de sus bienes y, tras su muerte, se los dejaba al monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe para que  en ella se dijera diez misas por su alma, lo que  remonta la devoció a  la Virgen de Guadalupe en la población alcaláina en este año, y nos hace comprender que existiera, al pie de la iglesia, una capilla dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe, donde actualmente se encuentra la Virgen del Pilar. Ambos se declararon usufructuarios.Son las primeras noticias de la devoción a la Virgen de Guadalupe en Alcalá la Real, y se encuentran en un contexto del monasterio de frailes de Consolación. Hasta abril de 1537, no habían empezado las obras del convento de estos fraile que, hasta ahora, se habían alojado en la ermita de San Marcos. Esta comenzó en torno al año 1638 y ya expresamos algunos datos. Pero, se mantuvo hasta los años ochenta, porque abundan los enterramientos en los años cincuenta, sesenta y setenta de este siglo. Admás se nos describe un templo terminado, con su nave y su capilla mayor, sacristía, vestuario,  un claustro, donde se encontraba la capilla del Señor de la Columna, y la casa conventual. Y muchas descripciones de viviendas  particulares que lindaban  en trono al huerto, claustro y templo  en un entorno que daban el nombre de Arrabal de Consolación. En este término siguen estas líneas, donde abundan el gran número de personas que se entierran, vecinos que se habían ubicado en la parte llana de Alcalá la Real. Ante el escribano Bernardo Pérez de Herrera en 5 de enero 1555,o aparecen  dos tipos de obras que se corresponde con esta doble faceta de artista y artesano (AHPJ Legajo 4590, Folio 56). el entallador Martín Pérez se compromete a "que hará dará fecho e acabados con toda perfección al convento y monasterio de Consolación tres  caxones y todo lo demás que para ello conviene y entiende para el vestuario y sacristía con sus cajas y cerraduras y aldabilñlas y todas las guarniciones  de hierro y a de ser de la misma altura y largura e obra  que tienen los caxones  de la sacristía del monasterio de San Francisco de esta ciudad salvo el respaldo que tienen encima que no lo an de tenr estos caxones, y que los avía detener fechos pàra el día primero de Pascua Florida de este presente año, y an de ser de buena madera de pino".
Unos diez años después, ante el escribano Hernán Sánchez (Legajo 4665, folio 135 v en 10 de enero  1566 )  aparece Magdalena de Alba y, entre las mandas testamentarias se encuentran unos datos muy interesantes para la obra que se está realizando nueva de la primera obra.  Era viuda de Juan de Álvaro, que se  había enterrado y mantenía sepultura en el convento,  Con el enterramiento de beneficiados, misa de  requiem, misas de entierro y dedicadas en el convemntoo,  y acompñamiento de cofradías ( Concepción, Caridad, Santa Ana, Verqcruz y San Antón), se declara confrade como su marido de Nuestra Señora de Cabeza, que le acompaña con cruz, cera y pendón.  Como mujer esposa de ganadero tenía relaciones con los comerciantes genoveses vecinos de Granada a los que vendía la lana ( 50 arrobas a Peligro de Mayolo). Y manda  que "  mi cuerpo sea sepultado en la Iglesia e monasterio de la Madre de Dios de Consolación, en la capilla primera cabe el alatar mayor de la obra nueva, que es la que tengo tratado con el Reverendo Padre fray Juan Barba, ministro de Consolación, y se le dé por compra de lqa dicha capilla ochenta ducados de mis bienes , y con la fuerça que convenga para su balidación , y , si este precio e limosna, el Convento y su Provincial no vieneren en ello... mando enterrarme en la sepultura  y enterramiento que yo alí tengo, donde está enterrado mi marido, y por el dicho Convento, me debe  que le he prestado para la obra cinco ducados, mando que si tubiere efecto  lo susodicho en el dicho prescio de los dichos ochenta ducados, que, demás de pagárselos cumplidamente , les remito los dichos cinco  y hago gracia de ellos para la fábrica  de la dicha iglesia y si no uvyere el dicho concierto se cobren".  Y un segundo dato muy interesante sobre la capilla de  San Juab Bautista " y te mando que viniendo en efecto  la compra de la dicha capilla que edifiqué para mis herederos e sucesores  se sque de mis bienes quince mil maravedíes  y de estos se haga una ymagen de bulto del Señor  San Juan Babtista que se ponga en la dicha capilla, y demás se haga altar y reja y lo demás que conviniere".  Como es lógico la capilla se mantenía con una memoria de misas que se refleja en esta manda " item es mi voluntad de establecer  y fundar una memoria de una fiesta e misa cantada con su vigilia del Señor San Juan Babtista, que en su día y en su Octava  ofrendada de pan y vino em cada uno para siempre jamás y tres misas del Nascimiento de Cristo  y otra de Resurrección en su día y/o  Octava, segun es dicho , las quales mando que se digan en la dicha Iglesia dde la Madre de Dios de Consolación por los religiosos del dicho monasterio y con cada  misa un responso sobre mi enterramiento y sepultura  y fundo y establezco esta memoria sobre la mitad de casas principales por la parte baja  e tasbicándola por la parte alta de los arcos dejando todos los arcos de la parte baja donde establezco esta memoria, y que vaya lo atajado por medio el poço y por medio de los dos corrales primeros por que el último corral no entra en ello y la mitad  del pozo  que de la dicha memoria la que parte de la casa alinda con otra parte de las dichas mis casas  y corral  , y por la baja con casas de Juan Saez el Mozo, y con solar por las espaldas  que compré  de ,Martín de Frías, regidor, y esta parte a servir  entre en ella los vasos  y tinajas, porque estos dejo por bienes prestables y fundo y establezco la dicha memoria de una fiesta y  cuatro misas rezadas sobre la dicha parte de casa y mando que con el dicho gravamen y cargo de memoria lo aya  Pedro de Álvaro mi hijo menor". Como otra   cualquier memoria  establece las reglas por las que se regía para su transmisión y compromisos acordados entre los demás  hijos, también herederos a los que había pagado dote o dejado bienes,  y nietos ( Bernabé, Quiteria casada con Alonso García Barrera Ana de Alba con Pedro López Terriente-500 ducados de dote-, Isabel con Sebastián Garcia de Hinojosa,  y Juan de Álvaro ...) la  fiesta anual en la capilla y la limosna  y cumplimientos de obra, pagos y otros efectos.  Encomendó en concreto a su hija Isabel  que el día de fiesta le pusiera dos cirios, diera pan y vino para que le dijeran una misa de requiem todos los años con sus responsos correspondientes. 

viernes, 9 de octubre de 2020

LOS GITANOS DE ALCALÁ LA REAL

ARTÍCULO ABIERTO. Ya hemos tratado en anteriores artículos  sobre el origen  de los gitanos alcaláinos, los Flores organizaban ya a mediados de siglo la danza de los gitanos y uno de ellos llegó a ser maestro.

 Ante Hernán Sánchez en 25 de julio de 1564, aparece el gitano Francisco Mantero contratando con  Blas del Pozo, tejero, 100 ladrillos y 2.000 tejas por 3.250 maravedíes.  En otro contrato se le ve vendiendo un asno por 6 ducados a Francisco Ruiz Delgado. 

miércoles, 7 de octubre de 2020

¿DE DÓNDE PROCEDÍA LA CERA DE ALCALÁ LA REAL?

 Si alguien pregunta de dónde procede la cera que viene actual? La mayoría de los casas, tratos y tiendas se abastece con la cera procedente de Andujar.  Y no es casual. Esta tradición se remontaba al siglo XVI. Famosa era la tienda del cerero Alonso García, que vendía todo tipo de velas, cirios, hachas, hachones y velones; se encontraba entre las tiendas que rodeaban a la iglesia gótica y la plaza baja de la ciudad fortificada de la Mota.  

Refrendamos que la ciudad del cerro del Cabezo siempre fue el lugar desde donde abasteció la comarca abacial. Sirva de esjemplo estos documentos (AHPJ. HERNÁN SÁNCHEZ 4662,Legajo 320). El primero se realiza en 26 de febrero de 1563 entre el vecino de Alcalá Garci Gallego y Miguel Rodríguez, vecino de Andúlar.Alcanzó la cifra de 42.421 maravedíes y se pagaron los siguients artículos: 11 arrobas de cera blanca 80 maravedíes/arroba; 10 arrobas y media de cera amarilla alabrada a precio de reales y cuartillo; ocho libras de pabilo a real y medio. En el segundo se obliga el cerero a traerla  y a las condiciones  "buena e limpia sin mezcla alguna o dificultad" y en ocho días la tenía dispuesta para entregarla. 

En el siglo XVII, allá por el año 1606 cambió el rumbo del comercio de la cera, porque la iglesia la compró de Granada a Simón García de Valderas a través de su mayordomo Juan de Viilabos con el permiso del provisor Gutierre de Pineda( Alonso Ramírez 4740 folio sin numerar, 27 de junio de 1606).