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En anteriores programas, ya hemos tratado sobre la parroquia de Santo
Domingo de Silos y su sede de la iglesia del mismo nombre, la coadjuriz o ayuda
de parroquia de la Santa Veracruz desde el siglo XVII y la presencia de la
devoción a Nuestra Señora de las Angustias, los orígenes de la iglesia y
hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, y el cambio de sede parroquial en
1870 a la mencionada iglesia de las Angustias. Es interesante conocer este
momento histórico para la historia eclesiástica de la parroquia de Santo
Domingo de Silos, así como de la cofradía mariana en torno a Nuestra Señora de
las Angustias. A lo largo de este artículo, comprenderemos muchos actos, cultos
y lugares relacionados con ambas entidades religiosas y provenientes de este
cambio histórico.
la primera sede de la
parroquia e iglesia de Santo Domingo de
Silos en los años treinta
DELIMITACIONES
PARROQUIALES
En primer
lugar, la parroquia de Santo Domingo de Silos se componía de un distrito
parroquial que, al principio, no abarcaba la actual delimitación de las
actuales parroquias alcalaínas. Pues, en el caso urbano comprendía, por su
parte occidental meridional Llanillo
arriba el espacio entre la calle Caridad
hasta la calle Capuchinos y Paseo de los Álamos; y, por la parte oriental y
norte, como divisoria todo el Llanillo, y por calles desde la calle Antigua
hasta la calle Fuente Nueva lindando con la cornisa
de los Llanos ( hubo una rectificación por los años ochenta del siglo XIX),
estableciendo como línea divisoria de ambas parroquias la calle Caridad, Luque,
, Trinidad por la parte occidental , y por la parte oriental la de la calle de
las Monjas y las de la Torres Bermejas,
la que hoy actual rige, salvo la modificación de la parroquia del
Salvador.
SUS ERMITAS E
IGLESIAS. ALDEAS Y CASCO URBANO
Pero, hasta
que la iglesia de Frailes se convirtió en ayuda de parroquia, dependían de la
parroquia de Santo Domingo de Silos, la ermita de San Juan Bautista de las
Ribera Alta ( pidió separaras de la ayuda de parroquia de Frailes) , Santa Ana
( siempre manifestaba el privilegio patronal para sus fiestas) , san José de
Mures ( era muy pequeña, tenía casa anexa y pidió ser ayuda de parroquia por
sus circunstancias especiales) , a lo que había que añadir las ermitas de San José de la Rábita, San Vicente Ferrer de
las Grajeras, La cruz en Cantera
Blanca, dedicada a la Purísima, y privada, Cristo del Perdón de la Pedriza y la
Rábita. En el casco urbano, pertenecían
a la parroquia, la ermita de la Veracruz,
de la Caridad o de la Aurora, de San
Antonio Abad, del Cristo de la Misericordia,
ermita del Santo Sepulcro ( Las cruces) y la Verónicas en el Calvario ( hasta nueva
delimitación parroquial), del Ecce Homo ( en los primeros momentos hasta nueva
demarcación actual), la de la Escuela de Cristo y
oratorio público de la familia del
doctor en Derecho Luis López Moreno en calle Utrilla, 29 ( con las devociones
del Cristo de la Expiración e Inmaculada Concepción) y templo de las madres dominicas
de Nuestra Señora de la Encarnación. Incluso en los primeros tiempos la iglesia
de Consolación que se había quedado como sede de los beneficiados sin aplicar
los sacramentos, que lo eran en la Veracruz, junto con de San Marcos
pertenecían a esta parroquia. Por eso se
comprende que hubiera intercambio entre algunas iglesias y ermitas de objetos
de culto, cuadros, y vestiduras religiosas y la nueva sede parroquial de
Nuestra Señora de las Angustias que nos hace comprender la situación de su
mobiliario, imaginaría y capillas. Por ejemplo, en 1887, le fueron donados el
relicario del Lignum Crucis, manto de la Virgen, huesos de santos, traídos de
Roma en 1790 y procedente de un particular que lo había conservado de la
Veracruz
En estos años
ochenta, surgieron diversos pleitos con la parroquia de Santa María la Mayor, a
la que se le había dejado la administración de su iglesia matriz, y figuraba la
de las Angustias como coadjutriz, e, incluso, algunas imágenes como las de
Santo Domingo de Silos habían pasado a sus dependencias, y, además, surgieron
discordancias a la hora de aplicar los actos sacramentales, pues no se sabía a
la jurisdicción que correspondían hasta que se aclaró a finales del siglo XIX. En sus administraciones se componía de un párroco,
cuatro coadjutores para el casco y tres para los anejos aldeanos.
DE LA IGLESIA
DE LA VERACRUZ A LA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS

De todos es sabido que la iglesia de
la Veracruz, levantada a mediados del siglo XVI, fue sede de la parroquia de
Santo Domingo de Silos durante muchos años del siglo XVII hasta el siglo XIX.
Figuraba con el nombre de “ayuda de parroquia”. En su sede se albergaron muchas
devociones y hermandades como la cofradía de la Santa Veracruz, en la que se
integraba varias hermandades Columna, judíos, Romanos, Apóstoles, Nuestra
Señora del Carmen, Gracia, Santa Cruz, Madre de Dios, San José, y Cristo de las
Penas. En 1870, cedió el lugar de sede parroquial con el traslado a la ermita
de Nuestra Señora de las Angustias, y se abandonaron paulatinamente los cultos
a sus hermandades e imágenes, y se convirtió en una ermita en la que solamente se
celebraban las misas de alba los días festivos por ser sede de la Cofradía de Ánimas
y, por otro lado, la Archicofradía del Santísimo Sacramento mantuvo la fiesta
anual del Corpus, dedicada al Santísimo Sacramento. Esta última fue aprobada por el vicario y gobernador general
y para mediar en la Corte se nombró procurado a don Bernardo Romero en el Real
Consejo de Castilla, donde tenía lugar la última aprobación ante el dónde de
Cañada de Medina, a petición de José Antonio Núñez y José Benavides Mendoza el
día dos de agosto de 1792, con el nombre de ESCLAVITUD DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO
DE LA VERACRUZ. El fundamento de su
erección fue el siguiente:
“al impulso del
celo de diferentes vecinos actualmente los hermanos de la Esclavitud que
miraban con dolor el poco culto con que salía el Santísimo Sacramento por
viático a los enfermos de la referida ayuda de Parroquia, deseando que el
Santísimo Sacramento, le contribuyesen los obsequios y decencia posible se
ocurrió con memorial del Illmo. Sr. Abad de esta ciudad y de esta Abadía,
pretendiendo se dignara erigir una confraternidad y Esclavitud titulada del
Santísimo Sacramento, situada en la dicha Iglesia Parroquial, lo que
consiguieron de la piadosa devoción de su IIllma, igualmente que se erigiese
aprobar las Constituciones., que de su orden se formaron para el perpetuo
establecimiento de la Esclavitud, continua asistencia de los devotos y
fervorosos actos de sus hermanos acompañando con luces al Santísimo Sacramento,
siempre que salga por viático y a los enfermos en renuevo y otros frecuentes
que se instituyen en las actuales constituciones”. Por cuanto a las cofradías de Ánimas, la más importante del caso tenía su residencia en el
Convento de san Francisco, y, en los años anteriores, en la iglesia de la Mota.
Sin embargo, a finales del siglo XVIII, va a quedar reducida a la de la iglesia
de la Veracruz, al reconvertirse el antiguo legado de su hermandad pasional en
este tipo de cofradía en el siglo XIX. Solían acudir por la noche, al toque de oración,
a recoger limosna con unas tazas y campanillas por las calles y los cortijos de
la comarca. Dividían la ciudad en varios
partidos de la Veracruz, san Antón, santo Domingo, del Ecce-Homo, Consolación,
san Juan y san Blas y de la Encarnación y la gente daba dinero para ampliarlos
en misas, cantándoles canciones de ánimas y toque de campanillas. Estas se
celebraban por las mañanas en el amanecer y en los días festivos al mediodía.
La demanda del campo dio lugar a que en las aldeas se formaran algunas
hermandades como en Ermita Nueva o Valdegranada. También por Navidad, llevaban
a cabo la limosna de aguilando, que imitó la hermandad de la Aurora, y que
acababa con una rifa con los ganados en especie (borregos, cerdos, asnos,) que
donaban los devotos. Durante el Corpus y Candelaria y fiestas de la iglesia su
capellán ofrecía misas. Al
final esta hermandad se albergó en la iglesia de las Angustias, donde celebraba
sus cultos.
En esta iglesia, se mantuvieron
durante algunos años la casa del Sacristán de la Parroquia y la Casa Rectoral,
donde ejercía el despacho el párroco y se guardaban los archivos, dicha mansión
se hallaba junto al corral o patio que daba a la Escuela de Cristo, antiguo
Corral de Comedias. Templo, casa rectoral, del sacristán y escuela se vendieron
en el segundo decenio del siglo XX y se transformaron en dos mansiones
modernistas, sede bancaria durante muchos años. Por su parte, la capilla de las
Ánimas bajo la advocación del Cristo de las Penas ocupó una de las seis
capillas de las Angustias y el Santísimo Sacramento fue reconvertida con el
nuevo uso del Sagrario y su reservado.
Surgió una
protesta vecinal y de la feligresía por este traslado, y radicaba en diversos
aspectos: mientras el perímetro de la iglesia de la Veracruz medía 198. 43 metros,
el de las solo alcanzaba 188.26
metros-era más pequeña-; el coro de la primera alcanzaba 31 metros cuadrados,
frente al de la segunda que no llegaba ni a los ocho metros; en suma, la
capacidad de cada una era por la iglesia de la Veracruz 229,43 metros frente a
196, 26 de las Angustias. A esto se añadía que, a la hora de las fiestas y
cultos, cuando se aglomeraban fieles, mientras en el presbiterio de la Veracruz
se ofrecía una extensión de 194.53 centímetros, el de las Angustias disponía de
una cuarta menos de esta, a saber, 153.36. Por ello se alegaba que, amén de esta
merma de 41, metros, daba lugar que en las solemnidades y días festivos no
podía acudir dentro del cancel todos los devotos en las Angustias a la misa del
mediodía, aunque se destacaba que la iglesia de las Angustias era más moderna y
bonita y el esfuerzo de la reconstrucción de la Veracruz, dos años antes del
traspaso. Solucionaron el tema de campanario, pues lo adaptaron entre bóvedas y
colocaron tres campanas, del antiguo campanario de la parroquia. Además,
disponía de casa del sacristán, que era colateral a la iglesia y se mantuvo
hasta los años setenta del siglo XX. También, la capilla, antigua sacristía,
que se hallaba frente al púlpito abrió un espacio nuevo en las Angustias y jugó
un papel fundamental, curiosamente para evitar los escándalos y los ruidos que
sufrían los fieles en la iglesia de la Veracruz, por asistir a las charlas
cuaresmales a los coros altos y junto al muro que daba a la Llanillo, muy
propenso a celebraciones bulliciosas como la feria y el tránsito de coches de
la carretera por ser camino real a Granada. Y, si se miraba al cielo de la iglesia, se
añadía que el de la Veracruz era un techo cuadrado de bovedillas y el de las
Angustias definía el párroco José María Castro “a cuyo ingreso se queda extasiado
el fervoroso cristiano y se detiene respetuoso el más indiferente escéptico”. No obstante, las Angustias tuvieron que
corregir el tabernáculo del Sagrario, las barandas de los púlpitos y
comulgatorio, el traslado de la pila de
bautizar de la sacristía a l principio de la iglesia, todas las ropas sagradas
muy desusadas, nuevos vasos y cálices
sagrados por ser muy pobres los antiguos, nueva canalización en el patio
interior de la iglesia, el traslado de la imagen y cuadro de Santo Domingo de
Silos que se encontraba en otras iglesias, y
traslado de la Casa Rectoral a
las Casas Abaciales.
NUEVAS CAPILLAS y COFRADÍAS DE LAS ANGUSTIAS
Alguna ha desaparecido como
Nuestra Señora del Rosario de Mures o se han reconvertido como la de San José,
procedente de la iglesia de la Veracruz o la de la Purísima Concepción.
LA VOT DE PENITENCIA DE NUESTRA
SEÑORA DEL CARMEN
El culto al a Virgen del Monte
Carmelo se remonta en el siglo XVII en la ermita de la Veracruz, pero ya estaba
establecida con sus miembros y director en 1880 en la iglesia de la Angustias
como VOT de penitencia (Venerable Orden Tercero), donde se trasladaron sus
cultos, entre ellos la celebración de la fiesta del día el dieciséis de julio,
como se viene realzando hasta hoy día. Ya, en 1882, celebraron solemnemente el
III Centenario de la Muerte de Santa Teresa con gran solemnidad y concurso de
mil personas.
LA CAPELLANÍA DE L ANGEL CUSTODIO
Esta capellanía estaba
relacionada con el abad Alonso Mendoza y pasó a la iglesia de la Veracruz,
consistentes en un cáliz, un a casulla y unas dalmáticas que pasaron a la
iglesia de las Angustias en 1888.
LA CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE
LA SALETA
Se debió a la iniciativa de José
Tomás Retamero o y Nieto, tras el establecimiento de la Asociación de mejora de
las costumbres Nuestra Señora Reconciliadora de la Saleta en 1876 y sus
correspondient4es constituciones, a lo que hay que añadir que trajeron la nueva
imagen.
LA ERMITA DE LA CARIDAD.
Se denominaba también de Nuestra
Señora de la Aurora y su fachada principal se abría al Llanillo, pasó a la
ermita de San Antón. Es muy interesante la relación con la parroquia de Santo
Domingo de Silos la historia de esta cofradía, más bien asociación, y su extinción
con el rezo de los auroros. En la nueva ermita se colocaron sus faroles hasta
su desaparición en los años sesenta del siglo XX, porque se mantuvieron todas
las tradiciones hasta los años cuarenta.
LA IGLESIA DE SANTO DOMINGO DE
SILOS

Ya no ejercía de sede
parroquial desde 1814. porque se había prácticamente abandonado, Pero desde
1870 se creó una nueva hermandad bajo su advocación y comenzaron a hacer reformas.
No obstante, la techumbre y sus tejados ya se encontraban en mal estado y el
corrimiento de tierras amenazaba la Capilla Mayor. Los retablos y pinturas se hallaban
en muy mal estado y se reclamaban por su valor artístico el traslado de dos de
ellos en 1884. Por ser patrón de la ciudad, seguía siendo muy visitada.
Testimonio de ella es la pervivencia de muchos cuadros de su altar mayor que
perviven y desgraciadamente aparecen todavía en las subastas. E, incluso, de
otros altares se encuentran en el actual sagrario de la Iglesia de las
Angustias.
LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS
ANGUSTIAS

Partimo de que, a finales del siglo
XVIII, ya estaba gobernada por un administrador de rentas y de la Sagrada
Imagen de Nuestra Señora de las Angustias. En concreto en 1789, recaía en el
señor don Pedro de Lastres Mora, alférez de la ciudad, lo que manifiesta la
relación de esta familia en la historia cofrade de Las Angustias. Para el
desarrollo de cultos y devociones, partida por este año de varios censos
gravados sobre estas casas: una en la calle Trinidad, donada para culto, que
pagaba Pedro Barrio Nuevo y en este año hay un dato muy interesante, porque ya se
alude en que en su capilla se hallaba la imagen; otras dos en la calle Antón de
Alcalá (una esquina de la calle Gala) y otra cuarta en la calle Real. Hay
constancia de una memoria cargada sobre una finca de cinco fanegas de Ana María
de Berlango en el sitio de la Mata, para celebrar dos misas en esta capilla de
Nuestra Señora las Angustias.
Hasta 1851, al frente de ella existía un
capellán de la imagen de la Virgen de las Angustias, en concreto don Rafael de
Robles. El día 31 de marzo organizó y solicitó del Ayuntamiento “una procesión
Rosario de Nuestra Señora de las Angustias en la noche del día 11 de abril”.
Se celebraba su procesión el viernes de
Dolores, que se mantenía desde tiempos inmemorial, purés cuando se encontraba
la Virgen en la iglesia de la Caridad este era el día de su festividad.
Pero
si nos ceñimos en los primeros momentos de convertirse en sede, nos encontramos
con una iglesia con muchas deficiencias. No disponía de seguridad, porque hubo
que proveerle de rejas para evitar los robos, un esterado para toda la iglesia
para evitar el frío invernal, tanto en la capilla mayor como en el cuerpo del
templo. Presidía el altar mayor, curiosamente en su camarín era el único que no
tenía cristal y se contrató por los años ochenta del siglo XIX a Granada.