I EL AYER. LA TARDE DEL MIÉRCOLES SANTO CON LA COFRADÍA DE LA
No se han encontrado las bulas ni los libros fundacionales de la Hermandad de la
Oración en el Huerto y el Cristo de la Humildad. Fundada en el convento de
Consolación, se tienen noticias de su existencia a principios del siglo XVII. No son
tampoco muy explícitos los primeros hermanos de la cofradía a la hora de otorgar
testamentos 1 . Por un inventario de 1620, se sabe que procesionaban las imágenes de
la Subida de Jesús al Huerto y la Oración de Jesús en el Huerto, otro del Lavatorio de
los pies, el de Nuestra Señora y Cristo de la Humildad, la Cruz y el paso de los
Ángeles portando los signos de Pasión y diez blandones con sus escudos de madera del
Cristo de la Humildad y de las Llagas de San Francisco, la manifestación religiosa se
1 AHPJ. Legajo 4971. Testamento de Cristóbal Ruiz de Moya.
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iniciaba con un estandarte grande de tafetán blanco con sus cordones, péndola y brocal
de seda negra, y portado por el hermano mayor y le seguían las andas de las imágenes
anteriores y San Francisco 2 . La Cofradía debió pasar distintas vicisitudes a lo largo de
su historia cofrade; en los primeros años, la capilla de esta hermandad se ubicaba
arrimada al arco del coro junto a la puerta del claustro, donde actualmente se encuentra
la imagen de Jesús Nazareno 3 . Muy explícito es el testimonio de su hermano mayor de
1930 Juan Gil de Ayllón, pues así lo refiere: “por cuanto en este convento está
fundada e instituida la Cofradía de la Oración del Guerto Humildad de Nuestro Señor
Jesucristo y tiene por suyo propio un arco con su retablo del Santo Domingo de
Guzmán, que está junto a la capilla Mayor, al lado del Evangelio, linda con la capilla
del Cristo de la Columna y la puerta que sale al Claustro, y la dicha Cofradía acude
con todo lo que puede y servicio de dicho Convento; así con la limosna y la cera y
acompañamiento de hermanos, que el dicho hermano recibe; y de presente, la dicha
cofradía necesita hacer capilla y gueco correspondiente a las demás capillas que en el
dicho convento ay como la del Señor san Pedro y Santo Cristo de la Columna 4 ”. Diego
Martínez Pareja fue uno de los miembros que contribuyeron con esta capilla y aportó
una manda testamentaria para realizar la verja, la lámpara y el altar de esta cofradía y
para la Virgen de la Soledad de esta cofradía una manto verde; el hermano mayor
Alonso de Tapia engrandeció mucho el patrimonio de la hermandad, porque en 1629
encargó una nueva lámpara al platero granadino Francisco González por el importe de
1.412 reales para la capilla de la cofradía de la Oración del Huerto 5 ; también,
solicitaba al convento franciscano el mesón de Pedro Fernández de Alcaraz para

guardar las insignias 6 .
En el año 1693, se volvieron a renovar sus constituciones, y se observa un renacimiento
cofrade, compartido con la Cofradía de la Veracruz. Por estos años eran los hermanos
un número limitado de setenta y dos y sacaban todas las insignias, la Santa Cruz, el
Cristo de la Humildad, el Cristo Crucificado y Nuestra Señora de las Angustias y ya no
se cita el paso de la Oración del Huerto, aunque el Miércoles Santo se reserva a la
procesión intitulada con este nombre y organizada por la cofradía de la Humildad. Se
denota que todos los pasos de hermandades y gallardetes de esta cofradía y procesión
corrían a cargo de un oficial, llamado también alcalde o padre de ánimas, tal como
aparece en 1727.

En 1750, prácticamente estaba desaparecida desde hacía treinta años, renació con gran
fuerza por medio de la constitución de muchas hermandades y gallardetes, como la del
Crucificado y de la Soledad, e, incluso, el de Consolación. Entre ellos, se firmó un
documento entre la cofradía y la hermandad del gallardete del Cristo de la Humildad
para organizar la procesión de la Oración de Jesús en el Huerto que salía el Miércoles
Santo; y se sabe que esta hermandad se componía de 43 hermanos (vestidos de
penitentes con túnica negra, que acompañaba al gallardete y tres portándolo y a sus
lados). En 1751, participaba con la cofradía el paso de los judíos, una hermandad de 43
hermanos porque renovó un compromiso de salir el Miércoles Santo a cambio del
enterramiento en el Convento de San Francisco de la Orden Tercera y exequias con
misa y acompañamiento. En este mismo año existía un paso del gallardete de la
Soledad, formado por 43 hermanos, vestidos con túnica negra y portando cera blanca.
En 1756, hay constancia de la hermandad del Crucificado, que se componía de un

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2 AHPJ. Legajo 5030. Suelto.
3 AHPJ. Legajo 5001. Folio 95.
4 AHPJ. Legajo 5058. Escribano Francisco Ramírez.
5 AHPJ. Legajo 5001.
6
número ilimitado de hermanos, pero 40 debían salir el Miércoles Santo, con zapatos y
medias que no fueran blancos, sin coleto ni cinto. Y la razón no podía ser de mayor
fundamento pastoral:
“en servicio de Dios Nuestro señor y de la Virgen Santísima Su Santa Madre y
Señora, y para honra y culto y por alentar la devoción cristiana y desterrar las
invasiones de los comunes enemigos, han determinado el que desde este convento ha de
salir de la oración del Miércoles Santo cada año, vaya en ella la imagen del Santo
Cristo Crucificado”.

Es un documento que data de 1778 ante el escribano Pedro Antonio Calvo esta misma
hermandad de los judíos intervenía en otros pasos además de la del Dulce Nombre de
Jesús, Veracruz y Soledad. En este caso en la de la Oración del Huerto que organizaba
la cofradía de la Humildad 7 de modo que la Hermandad se obligaba a salir en la tarde
del Miércoles Santo en la Procesión de la Oración en el Huerto. Y se había de componer
de 53 que habían de salir en dicha procesión del Miércoles Santo en la procesión que
llaman del Huerto con la Hermandad del Cristo.
Debió ser el momento de mayor esplendor estos años de siglo XVIII, cuando
abundan estos pasos, y se funda la Congregación de los Siervos de María Santísima de
los Dolores. Pues en 1784, se unieron la Cofradía del Cristo de la Humildad y la nueva
congregación, dando lugar a la actual Esclavitud del Señor de la Humildad y María
Santísima de los Dolores y se olvidó el nombre de la procesión de la Oración en el
Huerto por la de la Humildad 8 . A finales del siglo XVII. la hermandad del Cristo de la
Humildad había decaído mucho y trató de renovarse. Cambió su antigua capilla
dejándola a la Congregación de la Virgen de los Dolores. Como vida cofrade,
celebraban las fiestas de la procesión que salía el Miércoles Santo, la de Gloria en el
mes de septiembre, cuatro misas de Jubileo y fiesta de los cuatro domingos de
noviembre. Para reorganizar la cofradía, se le concedieron dan nuevas prerrogativas,
sobre todo condiciones para el enterramiento de los hermanos por parte de la comunidad
de religiosos del convento de San Francisco de la iglesia de Consolación. Ya no se
alude a la procesión de la Oración del Huerto en el Miércoles Santo

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7 . Las partes concertantes fueron los frailes del convento de san Francisco de Consolación, La hermandad del Cristo de la Humildad (hermano mayor Manuel Moyano y Manuel Merino alcalde) y la Hermandad de Los judíos, (hermano mayor, Diego de Guardia, capitán y padres de ánimas y secretario Francisco Espinosa, Juan Hidalgo, Manuel de Moya, Manuel Cazado y Francisco Esteban Calzado) representada por sus directivos.
8 Por un documento muy importante del AHPJ , fechado en 14 de septiembre de 1793, comparecieron ante el escribano Antonio Gutiérrez Jiménez en la celda del ministro del convento de la Or5den del Seráfico San Francisco de la iglesia de Consolación, dos partes que participaron en un convenio o acuerdo y se reunieron a golpe de campana-Por un lado , los frailes Juan Antonio moreno, predicador, el custodio Antonio Martínez, el definidor Francisco de Luque, el `predicador Francisco de Paula Ordóñez, comisario de terceros José Martínez Robledo, Francisco Villen y Manuel González, Lorenzo Díaz y Fernando de Luque., comisario habitual de terceros.- Por otro lado Diego de Monterrubio y Manuel Rodríguez. domingo cuarto de Noviembre; 12 reales por los ornamentos que pagarán al padre sacristán. h) La hermandad no tenía que pagar la memoria de la capilla de la
Imagen del Cristo de la Humildad que por este tiempo se le transfería a la Congregación de los Siervos de Nuestra Señora de los Dolores. Y si fallare esta, se volverá a los derechos y al pago de la memoria por parte de Señor de la Humildad. i) Pagará por los hermanos fallecidos cuatro reales por la muerte de cada uno de los hermanos que componían la hermandad. J) se exigía la buena armonía entre la comunidad y la hermandad a la hora de establecer la sepultura en el altar y disfrutar de los mismos privilegios que disfrutaban los miembros del convento., siempre que vistan el hábito de los frailes.
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Hasta nuestro presente siglo, ha mantenido algunos cultos como la Oración de
las Siete Palabras del Viernes Santo y resurgió tras la reorganización del año 1948
trasladando sus pasos al Jueves Santo al desparecer la cofradía de la Veracruz. En la
procesión actual del Jueves Santo por la noche se representan los Pasos de la Sentencia, Juego de la Túnica yPredimiento .

II. UN DOCUMENTO PRIMERO SOBRE LA ORACIÓN DEL HUERTO Y LA HUMILDAD

En 1630, aparece el primer documento en el que comparten espacio tanto la cofradía de la Oración del Huerto como la de Humildad, unificadas en 1630, tras un decenio, en el que aparecía solamente la primera advocación, Ante el escribano Francisco Ramírez de Molina (Legajo 5050, folios 327-329), con fecha de 16 de junio de 1630 se dio cuenta de una importante reunión en el Convento franciscano de Nuestra Señora de Consolación para resolver un asunto sobre la capilla de esta cofradía e imágenes. Asistieron el padre predicador fray Juan de San Bartolomé, ministro del dicho convento, el predicador fray Miguel de Ibáñez, , los frailes Juan de Pareja, José de san Francisco, fray Jorge Serrano, fray juan de la Fuente vicarios, fray Nicolás fuentes, , fray Agustín Maldonado, el padre predicador fray Antonio Conde, el padre fray Francisco de Quero, el padre fray Marcos López, y el padre fray Domingo de Aguirre, el padre fray Gerónimo de Carvajal, el padre fray Damián de Santisteban , el padre fray Baltasar de Aranda, , el padre fray Francisco de Porras, el padre fray Antonio de Conde , fray Francisco de Espinosa y fray Bartolomé de Gala.
Hacen la siguiente e importante declaración “por quanto en este dicho convento está fundada e instituida la Cofradía de la Oración en el Guerto y Humildad de Nuestro Señor Jesucristo y tiene pos suyo propio un arco con su retablo de el Señor Santo Domingo de Guzmán que es la tercera ala capilla Mayor a el lado del Evangelio, linde con capilla del Santo Cristo de la Columna y la puerta que sale al claustro”. De ahí que se deduzca que ya se encuentran la imagen del Señor de la Humildad, obra de Alonso de Mena, y el resto de imágenes de la Oración del Huerto y Cena del Señor. La iglesia, todavía, se encuentra en forma de estanque sin el crucero ni el actual altar mayor, por lo tanto, la capilla de la cofradía corresponde a la actual de Nuestra Señora de los Dolores, donde se conserva la puerta que comunicaba con el claustro.
-La vida de la cofradía es signficativa con estas palabras “ la dicha cofradía acude con todo lo que puede a el servicio del dicho convento, ansi con limosna de misas como con la cera de acompañamiento y personas de los hermanos de que el dicho convento recibe beneficio y espera recibir “.
- Habían surgido nuevas necesidades de enterramiento de los hermanos y se hace eco el convento “la dicha cofradía necesita de hacer capilla con su bóveda y gueco correspondiente a las demás capillas que están en el dicho convenio, como es la del señor San Pedro y el Santo Cristo de la Columna, para en ella tener con la decencia que mejor se puede la insignia del Santo Cristo de la Humildad, que es de la dicha cofradía, y, en ella se ha de hacer su bóveda de los hermanos y personas que se quisieren enterrar, y esto no lo puede hacer en el dicho sitio y arco que tiene de presente.
-Y marcó el sitio ante la petición de la cofradía “Sino que el dicho convento atendiendo a los dichos beneficios le den sitio competente en el claustro del dicho convento, que se entiende el gueco del dicho arco y las dos columnas que están a la planta de adentro , que llaman fenestras y entibos, toda la latitud y longitud de los dichos entibos y fenece desde que está señalado para capilla y respondiendo q las reservas del dicho lado del Evangelio sin causar deformidad a el dicho claustro ni iglesia , antes adornaría y y correspondencia con la de potras capillas, y atento lo referido ”
-Y lograron este sitio de ubicación de la capilla” desde luego dijeron que permitían y permitieron de dar y dieron a la dicha cofradía el dicho sitio referido así el suelo como las dichas fenestras, y edificado y hacer la gracia y donación buena y más perfecta y irrevocable entre vivos (…) y la dicha cofradía sin llevarle por ello pensión alguna en respuesta de las dichas buenas obras recibidas y que esperan recibir, queremos dar lugar de dar a la dicha cofradía el sitio y edificio referido para que en el puedan hacer la y haga la dicha capilla y bóveda como quisieren dentro de seis meses y desde el día de otorgamiento de esta escritura”
-Y se destaca esta condición” que la dicha cofradía en todo tiempo a de ser obligada a cumplir en este dicho convento con las condiciones y obligaciones que tiene para la dicha su fundación y, de más de ello, a residir y permanecer en el dicho convento y. cuando cualquier persona quisiere enterrar personas a esta parte a de quedar que a lo dicho , esto para ella con todo que hasta ahorra es labrado, y en ella el convento para que de todos ellos dispongan esta como suya la dicha , ansi que no tenga obligación a dar ni pagar a la dicha cofradía por todo ello y que el dicho convento a de dar a la cofradía",
-el convento da y permite que tenga en una celda que no sirve que es encima de la portería. Ansi desde luego se le señala para que en ella tengan su archivo e insignias de la dicha cofradía y en el inter que el dicho convento no verse no necesitar la dicha celda, puede e la dicha cofradía de tener en ellas las dichas insignias y arcas y, si acaso el dicho convento las necesitare, de dar lugar conveniente dónde estén , y si los trenados de los dicha celda, tiene necesidad de reparase para que no se mojen las insignias, la dicha cofradía a de ser obligada a hacer el dicho reparo
-Aceptó la escritura el hermano mayor el licenciado Juan Sánchez de Ayllón por si y los demás hermanos mayorees, oficiales que fueron de esta dicha cofradía, y firmaron con las clausulas típicas de los contratos de testigos los albañiles Juan Calvo y Andrés Garcia y don Pedro Mazuela
_Firmaro la condición de que la capilla debía estar a los seis meses de la firma sino, podía ser apremiada la cofradía por el convento.
Firman frailes y el hermano mayor
III LA ORACIÓN DEL HUERTO Y LA HUMILDAD
Ante el escribano Francisco de Porcuna ( legajo 4658 Libreto sobre un pleito), en 1643 se entabló un pleito entre varios hermanos mayores con motivo de la transmisión de poderes y rendición de cuentas en la Herrmandad dela Humildad y la Oración del Guerto. Es muy interesante para encontar los primeros pasos de la vida de esta hermandad y por reconooer sus cuentas y organzación estatutaria a través de documentos indirectos.
Curiosamente encabeza el documento Cristóbal Orgaz y Francisco Hernández Tejero, como alcade el primero y el segundo como hermano mayor de la Cofradía de la Oración del Guerto e Humildad de Nuestro Señor Jesucristo " que está en convento de Nuestra Señora de Consolación de esta ciudad" ( que así se llamaba por estos años). Su alegato radican en " el jurado Francisco Barrionuevo, hermano mayor, que fue de la dicha cofradía el año pasado de seisciientos quarenta y dos tiene en su poder toda la mimosna que en su tiempo se juntó insignias de la dicha cofradía , libros y los demás bienes en ella y debe volverlos entregadoy no lo a fecho , aunque muchas ve3ces se los avían pedido, y , respecto de ser próximo próximo el tiempo de la procesión que se ha de facer , y para ello son necesarios los dichos bienes, libros y dicha limosna y para que se sepayentienda lo que monta y si a distribuido alñguna nueva alcaración que tiewne con claridad y distinción" Ante esta situación irregular le suplican " mande el susodicho luego sin dilación alguna que poniéndole las penas y censuras nos dé y entregue los dichos bienes, libros y limosna para lo qual dé cuentas a nuestra asitencia y se apremie, paga y alcance y en todo se administa jecutoria que pedimos el último año".
Se abrió un auto abacial por el vicario general don Marcos López de Mejorada y Mazuela, amenazándole con la pena de excomuninión para entregar libros, insignias y cuentas en el plazo de tres días con fecha de seis días de marzo de 1643. El nueve de marzo se le comunica el a auto a Barrionuevo. A través de nombramiento de procurador, citaciones y apelaciones, es significativo que Francisco Hernández , una veces aparece como mayorodomo u otras como hermano mayor, y la cofradía de l Santo cristo y Oración del Guerto. Pasaron cinco días y el antiguo hermano mayor no había devuelto lo solicitado. Quedó excomulgado hasta que no se resolaviera el auto. Y , a continuación , comezó a defenderse con su procurador y se deno,mina hermano mayor de la cofradía de la Humildad y del Guerto-. Y se defiende con esta declaración
" que la dicha demanda se tiene que declarar por nula y a mi parte por libre, por lo qual y porque lo que passa es que luego que se acabó la procesión del Miércoles Santo del año pasado de mil quinientos y quarenta y dos , que es la que sale del Cobento de Consolación los dichos Francisco Hernández Tejero como hermano mayor que lo es de este año y el dicho Cristóbal de de Orgaz, su alcalde, swe llebaron todas las insignias de la dicha procesiónj a su casa y las tienes , y asimismo el arca a donde estan los demás bienes de la dicha cofradía, y tan bien la llave del arca que está en el dicho convento , a donde están los libros y paño de mesa donde se pide la mimosna de tal manera que en poder de mi parte no an parado ni poaran bienes ningunos de la dicha cofradía, sino todos en poder de las partes contrarias. Esto se comprueba conque los susosdichos hordimnariamente an pedido la limosna y reconocimientos en la puerta, arca y mesa de las dicha iglesia. Lo otro en quanto a la quenta que se pide a mi parte de las limosnas que se an llegado en su tiempo toda la liosna de trigo se puso en casa y en poder de l dicho Francisco Hernández como alcalde que del año de parte, y así antes el susodicho deve dar quenta de toda la dicha limosna de pan que se llegó el dicho año. Lo otro en quanto a la limosna que se llegó del dinero, parte de ello paró en cas del dicho Cristóbal de Orgaz y lo demás en podder de mi parte y lo unpo y otro lo ecribió de su letra por quanto mi parte no save escriboir, y lo otro de mi parte desde luego está presto a dar la quenta de que pa en rado en supoider y los gasto0s que a fecho en la dicha cofradía".
Con el pleito entablado, surgen varios escritos muy importantes para la historia de esta cofradía por las dos partes aclarando la acusación y defensa. Se habían entregado al final de la procesión pero no se hizo por inventario, para reconocer los bienes, insignias y otros casas por los libros. También Barrionuevo entregó el trigo, y, por no tener lugar en casa para almacenarlo, lo vendió del dicho jurado y alcaide y había de hacer rendición de cuentas en el libro de la cofradía. Y declaraba que se le debían 26 reales por la demanda junto con un cabrero , en eras, ruedos y cortijos. Donó a la cofradía el hermano saliente una basquiña de seda que , al no tener necesidad la cofradía, se vendió en cinco ducados para ella. Alegó que " niega que en poder de ste que declara en todo el año de 1642 entrase maravedíes algunos de la cofradía de la oración del guerto" Y declaraba que había recogido sesenta y dos reales de limosna, se gastaron 50 reales en misa, Le acusaron de dar 150 reales al ministro de Consolación para misas. Ante la confusión de datos y acusaciones, se revisaron ls cuentas el 14 de abril Y Cristóbal de Orgaz, aparece como alcalde la cofradía del Cristo de la Humildad. El documento termina con la notificacion para que finiquiten en el mes de junio las cuentas de la cofradía.
Se muestran las páginas de cuentas de la cofradía que reproducimos y resumimos en los siguientes datos:
CARGO
-El periodo se hacía desde marzo a abril de cada año, probablemente coincidía con las fechas de Semana Santa de treinta a 40 reaeles
-Había demanda en el campo durante todos los meses del año, y se recaudaba una media de 90 reales
-Se hacían demandas en tacillla de Semana Santa, una de la Fiesta en Mayo del Cristo de la Humildad ( 95 ) y en mesa de reconocimiento en Cuaresma.
-Se gastaban en túnicas y en su alquiler, aderezo de toallas del altar, cetros, mesa, buferte, aderezo de capilla, pasos y andas ( por cierto lo llevaba fray Juan), cera para clérigos y frailes, el porte de la cruz parroquial por el sacristán, vela y a los anderos del Huerto ( real y medio), ministriles (1.000 maravedíes), real y medio para el velo de la Madre de Dios, cera por doña Beatriz de Ortega, misas de difuntos, cabildo en 13 de abril de 1642 ( el jueves antes de Viernes de Dolores), la Fiesta del 8 de mayo en la que cantaba un maestro de música y capilla y en la víspera, y misa y sermón en el convento de Consolación y en la función del día siguiente ( con cohete y cera), misas de requiem, entierro y de difuntos que se pagaban a los frailes, arreglo de pies de andas, dos cetros, y túnicas; también se compró la imagen de Nuestra Señora de las Angustias ( la hechura de Nuestra Señora 368 reales) y se trajo desde Granada, el pago de los ministriles para avisar y colocar bancos, la capilla de Música que acompañó el Miércoles Santo en la procesión, clavos y alfileres para las insignias y andas, manto de la Virgen (12 reales), y toque de una trompeta.
En las de 1642, las cuentas son muy interesantes, aunque figura de hermano mayor Francisco Hernández tejero en la Cofradía de la Oración del Guerto, otras del Cristo de la Humildad y Güerto, resalta que se compraron las imagen de las Angustias ( recibiendo limosna de devotos como Pedro de Córdoba y en la bacineta de esta imagen) y un cuadro de la Presentación en la capilla de la hermandad por encima del Santo Cristo de la Humildad (2oo reales) se incrementaron las túnicas y cera de la cofradía. Se colocó bayeta negra y se areglaron los pies de las andas. Se alude que la cera, manto, seda y otros aderezos se traían de Granada.
CONCLUSIONES
La cofradía recibía a mediados del siglo XVII varios nombre desde la Oración del Guerto al la de la Oración del Güerto y Humildad del Señor Jesucrito , pasando por la Humildad del Cristo y Güerto. Se encontraba en la iglesia de Consolación , convento de frailes de la Orden Tercera.
-El hermano mayor y el alcalde eran los cargos más importantes anuales en sistema de rueda, a la vez que existía cabildo de hermanos para ratificar el nombramiento. Los hermanos suelen ser de origen artesanal y agrícola.
-Se llevaba a cabo la demanda por los hermanos de la cofradía en cada mes del año, de dinero o de trigo o cebada en los meses de verano que solían reservarse al hermano mayor y alcalde.
-Sus ingresos procedían de las limosnas y demandas en las calle y el campo ( dinero y productos sobre todo trigo), por las tazas y bacinetas en las funciones de iglesia, como se mantiene actualmente. Se guardaban en el arca de la hermandad con su llave a cargo de hermano mayor el dinero en las estancias del convento. Solían hacerse por el alcalde o persona encargada al que se le pagagan diez reales por día y , por la deuda de 170 reales, lo llevaron a cabo 17 días. Barrionuevo se aferraba en la defensa de que no se pagaba a los que cobraban demandas y le había afectado la baja de la moneda.Y se declara que había sido fundador de la cofradía y nunca habían cobrado nada de esta acción el hermano mayor y alcalde que recorrían los ruedos, eras y cortijos pidiendo trigo.
Existia un libro de gastos bajo el poder del hermano mayor y se recogen las de dos partidas en 1641 al 1642 y las de1642 y 1643.
La procesión salía el Miércoles Santo por la Noche y la Función de Iglesia por las primeras semana de Mayo.
La cofradía se veía regida por la autoridad abacial, aunque los frailes franciscanos disfrutaban de los servicios religiosos, ya que recibían sus estipendios. Los ministriles se ocupaban a lo largo del año del funcionamiento de la cofradía, citas, bancos, adorno de capilla, a los que ayudaban las mujeres religiosas y beatas.
Sus enseres religiosos eran las andas, los cetros, los objetos religiosos de la capilla, cuadros, insiginias, imágenes ( Cristo de la Humildad, Oración del Huerto, Madre de Dios , Virgen de las Angustias...) y cuadros ( Presentación de la Virgen) telas, manteles, terciopelos, bayetas, ....para colgantes....
IVPASOS VIVIENTE
LA ORACIÓN EN EL HUERTO

La hermandad de la Oración de Jesús en el Huerto se remonta a los siglos pasados en torno a principios del siglo XVII, donde muchos testamentos denotan mandas y encargos a personas por cofrades de esta hermandad y por algunos documentos que hemos expuesto en anteriores revistas de esta cofradía. Pero, ¿quedó ese pasaje del Evangelio de Jesús tan sólo convertido en una manifestación religiosa que salía la tarde del Miércoles Santo desde la iglesia de Consolación, acompañado del Lavatorio de los Pies. el Señor de la Humildad y un Cristo Crucificado? O ¿ha habido algo más? De seguro que las representaciones y pasos de Semana Santa desarrollaron varias escenas de este pasaje evangélico. De hecho, se hizo por los años ochenta del siglo pasado un intento de reconstruir dicho paso por la hermandad del Señor del Ecce-Homo dentro de la representación de las escenas de la Oración de Jesús, la dormición de los apóstoles, la detención de Jesús y la llegada de la Tropa en el templo de Consolación (acto efímero, pues no duró un año).
Decíamos, hace años en el libro Pasos, que “debieron representarse en Alcalá la Real, pequeños autos con motivo de la Navidad, Semana Santa y el Corpus Cristi. Claro testimonio de ello son las Constituciones Sinodales de Juan de Ávila en el año 1542, que, en muchos apartados, como luego haría el abad Moya en el siglo XVII, recogía anteriores capítulos de las constituciones de los abades Gómez de Padilla y Ordóñez de Villaquirán”. Incluso recogimos la alusión a estas representaciones : "Somos informados que en algunas Iglesias y ermitas de esta nuestra abadía se hagan algunas representaciones, juegos o remembranzas: otras cosas semejantes no muy honestas y porque de los tales actos se ha seguido y sigue muchos inconvenientes y traen escándalos en los corazones de algunas personas ignorantes o no bien instructas en nuestra sancta fe cathólica, viendo los desórdenes y excesos que en ella pasan por ende o p.sc.et.a. statuimos y mandamos a todos los beneficiados y curas y a otros clérigos in sacris que no hagan las tales representaciones ni den lugar que en las dichas iglesias se haga ni consientan que se hagan velas en las iglesias perroquiales sopena de dos ducados por cada vez que las hiziere o consintiere hazer alguna cosa de las susodichas aplicadas la mitad para la fábrica de tal iglesia y la otra mitad para el juez y el acusador".
Dentro de la vigilia de la noche del Jueves Santo al Viernes Santo, se prestaba a celebrar con canciones y sermones de Pasión, que a veces se continuaban con otras actividades representadas. En torno al predicador se realizaban, sobre tablados, las escenas más significativas de la Pasión, en las que debieron participar los apóstoles dentro de las escenas de Pilatos, la Sinagoga, la Túnica, el Señor en la Columna, Ecce-Homo, y, sobre todo, en la Santa Cena, Oración del Huerto y la Negación de Pedro. No se conserva más que un texto de 1860 en el Castillo de Locubín, en la que se describe la Pasión en forma de sermón acompañado de escenas pasionales (se insiste a lo largo de las digresiones en muchos detalles de representación y sugiriendo las escenas mientras el sacerdote lo declama). En concreto está clara su presencia en este título del pequeño legajo “La Santa Cena y la Oración del Huerto, pasos que se representan en la tarde del Jueves Santo”. El sacerdote comienza haciendo la introducción hasta la llegada de los apóstoles a la casa donde se celebraba la Pascua. Y, en este momento aparecía Jesucristo, rodeado de los Discípulos; a continuación, seguía describiendo la comida del cordero, que se complementaba con la escena de Jesús repartiendo a los apóstoles los trozos del cordero mientras que el sacerdote comparaba los trozos de carne con la pasión que iba a sufrir Jesucristo. Luego, anotado con epígrafe el Lavatorio de los Pies de Jesús a los apóstoles, lo recogía exhaustivamente, mencionando la traición, la reacción de los apóstoles y el acto del lavatorio. Y tras ella, con el epígrafe de la Cena Usual y diaria y la institución del Santísimo Sacramento, se relataba el pasaje evangélico, mientras predicaba el sacerdote, en este caso un capuchino, con gran solemnidad, sobre todo la Institución de la Eucaristía con textos latinos. En la delatación del traidor Judas, se insiste en la postura de san Juan como discípulo predilecto y la comparación con recibir la comunión con mancha. Se alude a la Venta de Jesús con otro epígrafe, la declaración del traidor, el intento de los apóstoles de defender a Jesús (mencionando “dos espadas” para defender a Jesús), y el Huerto eran escenas con el mismo formato entre discurso explicativo y montaje de escena mímico. Este último pasaje se describe apartando Jesús a Pedro, Juan y Santiago, la agonía y oración final, y la llegada del Ángel que le fortaleció ante la llegada de Judas con toda la caterva de soldados romanos, judíos y sacerdotes para entregarlo, la reacción de Jesús y pedro (quem queritis y la violencia). Una reminiscencia de este pasaje recogía Domingo Murcia en su Pregón de Semana Santa de 1982, cuando refiere que en el párroco preguntaba a las tropas de los judíos y apóstoles que hacían la velada en la iglesia del Rosario y les preguntaba la misma frase latina, a la que contestaban a Jesús Nazareno. En un capítulo aparte, se desarrollaba la Sentencia y la Sinagoga ante los Pontífices Anás y Caifás y la Negación de Pedro con las acciones que realizaban los apóstoles o animales como el gallo (canta). Señala que cambian de tablado. Terminaba el acto con la Sentencia de Pilatos.
No nos debe extrañar que este tipo de representaciones frecuentaran en Alcalá, porque abundan las cofradías con la tradición de pagar a los predicadores por el sermón de dichos días en la iglesia de la Veracruz, en el convento del Rosario y de Consolación. Aparece un predicador que va ilustrando la primera parte, titulada “EL HUERTO”, dividida en varias escenas: La Oración de Jesús, reprehensión a los apóstoles por estar dormidos, y la del Ángel. Esta se destaca cada una de las palabras con las que él Ángel conforta a Jesús, mientras los apóstoles duermen; “en letra especial a mano, se señala “se avisa a Judas” y se produce una nueva parte. La segunda tiene lugar con LA LLEGADA DE JUDAS. En ese momento, dice Jesús, que aparece subrayado:
-Levantaos, `pues llegó la hora.
-Quem queritis (A quién buscais?).
-A Jesús Nazareno.
Y el resto del diálogo, con la reprimenda de Jesús a los apóstoles por usar la violencia y cortar la oreja de Malco.
Se menciona y desarrolla la escena de la restitución de la oreja de Malco por Jesús (se acota en el texto Jesús se la pone). También se lleva a cabo el prendimiento, la huida de los apóstoles a sus casas y la marcha hacia la casa de Caifás. Momento en el que el predicador se dirige al público y hace unas reflexiones de contraste entre la mansedumbre de Jesús y la agresividad de sus agresores; además, acompaña con una meditación y oración en voz alta con estas palabras: Resta, pues, católicos, que la contemplación de estos pasos de la pasión del Salvador, nos mueva a penitencia de nuestros pecados, causa de tan lamentable tragedia, y que nos encienda en amor hacia el Señor que tanto hizo por redimirnos, para que de este modo podamos participar de los frutos de esta redención en la Gloria. Amén
El manuscrito manifiesta que esta representación se celebraba en la noche del Jueves Santo, y se escenificaba en un tablado, en donde se desarrollaba la presentación de Jesús ante las palabras del sacerdote Anás. Se señala la Presencia de Caifás, también, es digno de destacar dialogo entre Anás y Jesús; a la respuesta de Jesús, dando testimonio de su predicación, un ministro de Caifás, le propinaba una bofetada (como acotación en negrita “se la da”); siguen el Consejo con gran movimiento de entrada y salidas; también se escenifican los falsos testigos (escriben con letra negrita se presentan). Y con un fuerte subrayado, que se mantiene en todos los diálogos con el Sumos Sacerdote, copiados del Evangelio y terminado con “Reo, es de muerte- “; aquí finaliza el proceso del prendimiento y se retira Jesús con cuerpo de guardia y zaherido por el pueblo.
V. A MODO DE ORACIÓN ANTE JESÚS EN EL HUERTO Y ESPERANZA EN MARÍA
I
ANTE EL SEÑOR DE LA ORACIÓN DEL HUERTIO
En medio de la crisis, mal momento,
sin harapos desnudo,
ni aditamentos,
Señor, ante ti salgo,
a tu encuentro,
Como siempre, con mi alforja,
repleta de credos y salmodias,
aleluyas y padrenuestros
Recuerdo mis primeros pasos de hermano,
Cofrade de amor infantil,
ilusionado, vestido con papel amarillo,
un sambenito ya de niño hecho.
Mi padre me forjó el alma cofrade
En torno a ti, haciéndome discípulo de Señor del Huerto.
Y aquel grupo de hermanos,
De escribanos un artesanal gremio,
En torno a ti, apiñados se juntaban
En torno a ti, levantaban actas
de un bautismo de amor de iniciados,
Espíritu de una oración entre inciensos.
….y nos quedamos muchos años
Con el agua derramada, acompañando
Tu séquito entre penas y pasiones, seguimento
Sin esperar las mieles de añoradas eternidades.
De un Cristo derrotado, en sufrimiento.
… Y llegó el día, día glorioso,
que rompió la oscuridad del firmamento,
nos llevaste a tu regazo, a tu huerto,
aprendimos en la noche fría,
entre faroles soñolientos,
a derramar oraciones, concatenar coros
de plegarias, laúdes y alabanzas.
Y, en torno a ti, Señor del Huerto,
un caminar acompasado entre fervorosas marchas
de macarenas, rocíos y hermanos costaleros,
Y en torno a ti una fila derritiendo ceras, en silencio,
congregó la nueva savia, el resurgir
cofrade, rocío de gloria
segundo renacimiento.
ESPERANZA EN MARÍA
Y, con la savia mariana
Se vistió de manto verde
Haciendo honor y gala
de su Madre Esperanza,
aquel joven por quererte.
“Señora, Virgen María,
Madre de la Esperanza,
Acoge mis oraciones,
Y mi sendero me trazas”
Y, le sonreías, Señora,
Aliviando, en la Tejuela,
su costal, en tanto implora
una salve en la predela
para ti, auxiliadora.
“Señora, Virgen María,
Madre de la Esperanza,
alláname el camino,
quítame las duras zarzas”
Atabales y chirimías,
Alegran a la Esperanza,
Silencio roto en la plaza
Entre dulces sinfonías,
Mientras te aclaman y alzan.
“Señora, Virgen María,
Madre de la Esperanza,
Guíanos en el camino,
Líbranos de las asechanzas”
Y, al pasar por Veracruz,
tu rostro a la torre mira,
y, entre la luna y el trasluz,
una sombra se divisa,
y entre olivos, una cruz.
“Señora, Virgen María,
Madre de la Esperanza,
Mi costal, mi manto verde,
Bendiciones y alabanzas”
Tocan todas las campanas,
Entre oraciones monjiles
Saludan a la Esperanza,
Cerca ya de los maitines,
Anunciándose ya el alba.
“Señora, Virgen María,
Madre de la Esperanza,
Recoge, tras mi camino,
Mi entrega y mi plegaria”
Y, se cruzan en el silencio
De la noche alcalaína,
Tras orar, Jesús en el Huerto
Con su madre y su familia,
Rompiéndose el firmamento.
“Señora, Virgen María,
Madre de la Esperanza,
Mi camino, va a tu cielo,
De aleluyas y alabanza".
F Martin
vi.JACINTO HIGUERAS
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Cuando en 1949 se revitalizó la Semana Santa Alcalaína, prácticamente se reconstruyó de nuevo, de modo que dos nuevos pasos acrecentaron la presencia de la secuencia pasional. Por un lado, se mantuvieron y renacieron con gran vitalidad, en el Jueves Santo, los pasos del Señor de la Humildad y la Virgen de los Dolores; y en el Viernes Santo, los pasos de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Santa Caridad, y por la noche del mismo día el Santo Entierro y la Soledad. Por otra parte, por primera vez las imágenes del Cristo de la Salud y la Virgen de las Angustias salieron en manifestación religiosa, ocupando el primero el paso de la Veracruz, que procesionaba el Jueves Santo con el Cristo de las Penas y la Virgen de las Angustias trasladando su salida del viernes de Dolores a esta tarde de Semana Santa. Faltaba un nuevo paso, el de la Oración de Jesús en el Huerto, pues el calendario litúrgico completaba con actos de culto completaban el relato pasional con el Domingo de Ramos, el Vía Crucis y la Misa de Resurrección.
A partir de aquel momento, comenzaron a realizarse gestiones para ponerlo en marcha. Mi padre me hacía referencia a que el gremio de los escribientes y de los empleados de banca ocuparon, en los primeros años, un papel fundamental a la hora de la erección y fundación de la Cofradía de modo que me recordaba, entre otros, los nombres de sus compañeros del Banco Hispano Americano como Luís Rus, los empleados del Registro Armenteros, Valverde…Pronto se organizaron en forma de hermandad y encargaron la imagen a un imaginero. En concreto, lo hicieron con Jacinto Higueras Fuentes, que como manifiesta el crítico del arte José Domínguez Cubero, era el máximo exponente de la escultura jiennense de la primera generación del siglo XX. Curiosamente, se eligió un artista que rompió la tradición contratista de los alcalaínos en la Escuela Granadina, diferente a la jiennense, donde con su influencia granadina, Navas Pareja, Prados, Sánchez Mesa y, sobre todo, Martín Simón habían copado la producción artística de la imaginería y retablística de la posguerra en los templos y cofradías de Alcalá la Real y sus aldeas.
Por aquel tiempo, no es de extrañar que se considerara a Jacinto Higueras Fuentes (1877-1854), “
la estrella de la escultura giennense del siglo XX y una de las más refulgentes de Andalucía y del país. Un artista ciertamente de crédito, que gozó del mimo de las fuerzas locales. Se le dice «Nuestro escultor... porque nuestros son sus entusiasmos, sus alientos nobles por la gloria, sus triunfos y sus anhelos generosos». Tras una vida consagrada y exitosa en la escultura
, ya como un
escultor consagrado en el tramo final de su vida se comprometió a realizar varias obras de Alcalá la Real, el Cristo Yacente para la cofradía del Dulce, la escultura monumental de Martínez Montañés y
el grupo escultórico de Jesús en la Oración del Huerto. Curiosamente,
dos vertientes de su arte, la escultura religiosa que inauguró con la imagen de San Juan de Dios
; y la monumental
y de bustos broncíneos
.
LA ORACIÓN DEL HUERTO
Entre 1941 y 1953, Jacinto Higueras había fijado su domicilio en la casa número seis de calle de Felipe V, donde recibió el encargo de tres obras para la ciudad de Alcalá la Real. Hemos de tener en cuenta que algunos alcalaínos ocupaban puestos en el equipo del ministro de Educación Ruiz Jiménez. Primero fue el Cristo Yacente, luego el de la Oración y, por último, Martínez Montañés. Como es natural, en la obra del Huerto Jacinto Higueras debió recibir la influencia de Benlliure, que no debió gustar a los primeros contratantes de la obra, y hubo que perfeccionarla, de modo que en su remodelación se plasmó de las características de su arte. Ello no es sino fruto de la una tendencia alcalaína, cuando se buscaba más el realismo y naturalismo e imitación a pasos anteriores como Jesús Nazareno o el de la Humildad de Alcalá la Real que a las nuevas tendencias modernistas y cubistas. Por eso, afloraron las características esenciales de su arte religioso que se aparta de los parámetros iniciales. Si se observa con detalle la obra del escultor de Santisteban del Puerto en tierras alcalaínas, se plasma todos los detalles de su ideario artístico. Sobre todo, en la figura de Jesús, arrodillado se muestra la precisión en el modelado, y en el ángel con el cáliz predomina la rotundidad volumétrica, que se nos define como visualización de formas, y se insinúa, por ser unas figuras religiosas, el acostumbrado regusto por el misticismo, ya que engloba una escena de la mayor profundidad pasional, la entrega total de Jesús al Padre en el momento de la Agonía. No se olvida tampoco en esta Oración alcalaína de imprimirle cierta teatralidad en los dos personajes, la recuperación de cierto sabor melancólico, que le proviene del final renacentista (ya aquí fue su mejor exponente Pablo de Rojas y su escuela), que algunos también relacionan con la influencia montañesina. Sin embargo, en este grupo, no se encuentra el apego modernista, que puede aparecer en algunos elementos del monumento de Juan Martínez Montañés, del que comentaba el paisano y chófer transportista Antonio Aguayo que algún miembro y sentido suyos lo había incorporado el maestro para su obra, refiriéndose a su nariz.
Finalmente, su definitivo asiento se ubicó en la calle Mantuano y compartió oficio escultórico con su hijo Jacinto Higueras Cátedra, entre 1953 y 1954, año de su fallecimiento. En dicho espacio creativo se concibieron los
encargos del «Cristo del Perdón» para Santisteban del Puerto y el monumento erigido a su paisano y predecesor artista de la tierra en Alcalá la Real, dedicado a juan Martínez Montañés
, finalizado por su hijo y continuador de la obra paterna. Por lo tanto, el
paso grupal de Jesús en el Oración del Huerto y Ángel con el cáliz no fue exclusivo de su gubia, sino que es obra de ambas manos, porque no sólo intervino el padre, achacado por la edad, sino que su obra recibió la gubia de su hijo Jacinto Higueras Cátedra, que como manifiesta su hija Lola coopera con el padre desde
1950 y 1952 :
Algunas mañanas va al estudio de su padre, en la calle Felipe V, y le ayuda en los trabajos del Cristo Yacente y el Paso de la Flagelación, obras que realizaba en esa época. En enero y febrero de 1951 sigue trabajando en el estudio de su padre y en marzo le ayuda a terminar el Cristo Yacente de León, Ángel, Cristo Orante y el Paso de la Flagelación para Alcalá la Real. E, incluso, ejerciendo ya de auténtico escultor, interviene en otras obras de su padre para darle el acabado final. Estas es una ampliación de sus declaraciones:”
El 2 de mayo de 1953 fallece de madrugada su suegro Horacio Rodríguez Martínez, lo entierran en la Sacramental de San Isidro, Jacinto, hijo, hará el diseño del panteón familiar y el Ángel del relieve en piedra que lo preside. Su padre cierra el estudio en Felipe V y lo traslada a Mantuano, 32, allí trabajará en el Monumento a Almendros Aguilar, el Monumento a Martínez Montañés, un Crucificado, un Nazareno, para Los Villares, y el paso de La Oración en el Huerto, obras que terminará su hijo Jacinto. Y, por otras aclaraciones de esta hija y hermana de ambos artistas, sabemos que el padre Jacinto Higueras Fuentes:
El 20 de noviembre de 1954, a las 13 horas, muere su padre, Jacinto Higueras Fuentes, en su domicilio de la Plaza de Oriente, 6, Jacinto escribe en su diario, ´Hoy a la una menos cinco muere papá. Estamos con él mamá, Mary Loli, Augusto y yo. Modesto vino a la media hora, entre Augusto y yo lo amortajamos,
el 21 escribe, ´ Hoy a las 11 enterramos a papá y es el entierro una manifestación de duelo importante
´´. En noviembre empieza a modelar Virgen del Collado, para Santisteban del Puerto. Retoca la Cabeza de su padre Jacinto Higueras Fuentes en barro y el 3 de diciembre la lleva a una sesión que hacen en su memoria en la Casa de Jaén, en Madrid, Jacinto comenta en su diario, “resulta muy emocionante la sesión
”. (…)
El 8 de diciembre de 1954 se inaugura el Monumento a la Virgen del Collado en la Plaza de la Ermita del Ejido, en Santisteban de Puerto, Jaén. Trabaja a lo largo del año en las obras que su padre dejó sin acabar; Monumento a Almendros Aguilar, que termina en julio, Monumento a Martínez Montañés, que se inaugura en Alcalá la Real el 23 de noviembre, el Crucificado, el Nazareno, para Los Villares, y el paso de La Oración en el Huerto”. Este último paso responde a lo que se denomina a la secuencia pasional de Jesús en Getsemaní, descrita por los Evangelios, antes de su sufrimiento pasional hasta la culminación del Calvario, donde se materializó la crucifixión. Recoge, exactamente, el encuentro con el Padre, tras ser rodeado de los apóstoles y abandonado por ellos, sólo en la oración de agonía, con la mirada elevada al cielo llena de presencia y diálogos divinos, y la asistencia del Ángel para confortarlo (Lucas,22,43). La imprecación en medio de la tristeza, la oración, el abandono de sus discípulos, la soledad, el misticismo salvador entre la lucha del demonio y Dios, la fe en su Padre y en la Salvación Universal, la presencia del Padre, el sufrimiento frío del sudor de sangre (, (Mateo 26, 53,) el cáliz confortador del ángel y la obediencia y voluntad son los elementos que se recogen en esta representación iconográfica. Higueras se quedó en lo figurativo y dejó aparte lo efímero como el entorno de olivos, que se asemeja a lo natural, con alguna rama, que solía colocarse su altar por un hermano en los primeros años, y siempre aparece en la manifestación religiosas. Este paso es fruto de ambos escultores jiennenses, merecedores de numerosos premios y laureles en los sucesivos certámenes y exposiciones en los que se plasmó buena parte de su creatividad en el ámbito y el entorno de la plástica imaginera, manifiesta en el ámbito de la escultura y el arte religioso. Los dos fueron herederos del legado remitido por los maestros del Barroco, de una prolongada tradición en la Escuela. Por eso no nos extraña que el crítico de arte Prados López, lo considere el «místico del Sur» acorde con la declaración agustiniana: Nihil in spiritu quid primum in sensus fuit. (Nada hay en el espíritu que no estuviese antes en los sentidos) Y en la Oración del Huerto de Alcalá la Real el misticismo de la agonía, en el sentido etimológico de la lucha por algo sublime, plasma el momento esencial del acto humano, el de la elección final, lo decisorio, el de la Salvación, en medio de un policromado suave, aplanado, sencillo, realista, de modo que la escena se concentra en los rostros, y estos muestran la sublime esperanza.
Recientemente este chauvinismo ha dado paso al conocimiento desapasionado –per se– con que nos lo muestra Rosario Anguita en el libro que le dedica11. Jacinto Higueras nació en Santisteban del Puerto (Jaén), en 1877 y, tras una brillante carrera cargada de triunfos y reconocimientos, desarrollada desde Madrid, murió en la capital de España en 1954.