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sábado, 4 de abril de 2026

PARA COMPRENDER EL VIERNES SANTO. LAS IMÁGENES DEL CRISTO DE LA SALUD Y ANGUSTIAS.

 

I
LA LLEGADA DE LA IMAGEN A LA IGLESIA DE SAN JUAN

En agosto de 1939 la obra estaba terminada  y el día veintiuno se convocó una junta, a la que acudieron cerca de treinta hermanos. Se planificaron los preparativos para traer desde la plaza de Cuchilleros la imagen en la  camioneta Chevrolet , que pertenecía a la antigua fábrica de Domingo Sánchez Velasco y el  chofer sería  Antonio Aguayo Urbano[1].
El dos de septiembre, primer sábado de mes, por la mañana temprano acudieron a Granada el chofer acompañado de Domingo Sánchez Velasco y Francisco Huelte Granada y, tras la comida y el saldo de las cuentas, ( por cierto quedó incompleto con un débito de 300 pesetas),  se embaló con una serie de bastidores, y   se trajo la imagen recorriendo la antigua carretera de Granada, hasta llegar al paraje de la Magdalena, y continuar por  Llanillo, calle Real, Rosario y placeta de San Juan.  Se había anunciado en la ciudad y al atardecer todo el mundo salió de sus casas o se asomaba  a las ventanas y balcones, mientras pasaba entre una alfombra de romero y orlado por  colgantes que pendían de las casas; los vítores al Cristo de la Salud se multiplicaban por doquier  conforme se acercaba a su iglesia y pasaba el último tramo de la calle Rosario al compás del volteo al vuelo de de la campana de Diego de Castro. Al entrar a la iglesia , las lágrimas de los antiguos cofrades y de las religiosas de la Madre Carmen Luque humedecieron sus rostros .
Al día siguiente, la imagen fue bendecida por el párroco don Manuel Santiago Álvarez y se instaló en la capilla de Nuestra Señora de la Soledad, donde permaneció durante varios años;  a continuación  se celebró una solemne  función religiosa , en la que destacó el elocuentísimo sermón del párroco. Por la tarde,  se empleó un trono del Señor de la Humildad  para portar al Cristo, lo que costó mucho trabajo y obligó a que se reforzara con dos  horquillas. Por la noche del mismo día  salió en procesión portado por unos pocos horquilleros siendo acompañado por una gran concurrencia de fieles, según recogió en un pequeño recuadro el periódico Ideal de 20 de Septiembre del 1940.
A partir de este momento, ante la imagen del Cristo de la Salud se celebraron cultos ininterrumpidamente hasta la actualidad en su fiesta de gloria entorno a la fiesta de la Exaltación de la Cruz, fijando como fecha el Primer Domingo de Septiembre. Con motivo de la reorganización de la Semana Santa de Alcalá la Real, en 1949 la imagen acompañó  en la manifestación religiosa de la tarde del Viernes Santo a la de Nuestra Señora de las Angustias. Y lo hizo porque, como manifestamos en una anterior ocasión" De un Cristo  nació un símbolo, que captó una imagen que no podía faltar en nuestra Semana Santa. Un milagro que supo captar Martín Simón en aquellos hombres que le pidieron un Cristo  por el año 1939, un Cristo de Salvación. Un Cristo de Semana Santa(...)  Y, en palabras del arcipreste de aquel año  Antonio Camacho Ojeda " Muriendo y perdonando, sale el Santísimo Cristo de la Salud-magnífica escultura de Martín Simón- de su iglesia de San Juan, a las seis de la tarde como salmos de penitencia ardiente los vecinos del populoso barrio de San Juan  ofrendan a su Cristo oraciones y saetas don Francisco Arenas Padilla, su hermano mayor, preside el cortejo que, en conjunción de de hermandades, va a unirse con sus 112 hermanos ala de Nuestra señora de las Angustias, para que la vía dolorosa sea recorrida por el Hijo agonizante y lka Madre abatida, en esa hora en que el sol se visitó de luto (...) sale de la iglesia san Juan y desciende por la estrecha calle Veracruz, dejando en el aire la señal amorosa de sus brazos sangrantes, cuyas divinas manos nos devolverán la salud y cerrarán las llagas de nuestros pecados" [2]. A partir de 1979, siendo hermano mayor Domingo Murcia Rosales, la imagen del Cristo de la Salud inauguró el Vía Crucis de la Semana Santa recorriendo las partes altas, los arrabales y calles de la Mota . Y se pretendió darle la siguiente simbología de alto contenido religioso.: "Los caminos de la Cruz, el Vía Crucis, son estaciones de amor, es un itinerario compasivo, repleto de escalas y peldaños hacia la Resurrección; los caminos del Arrabal , forja, cal, piedra desgastada en medio de leyendas de gente humilde. El viacrucis y la vida pasada se entrelazan, mientras la yedra recoge el sublimado  y una cadena human se desgrana en oraciones de misereres, penitencias nazarenas, y, también teas de amor(...Calvario de amor y de pasión, prendado en la oblación y ofrenda colectiva".
La imagen ha sido restaurada en dos ocasiones: en el año cofrade del hermano mayor Enrique Garnica Martín  ( 1981-1982,) se le hicieron labores en la policromía de su talla en los talleres de Antonio Carrillo, tallista y dorador , discípulo del famoso Tejero en la ciudad de Priego; en el año cofrade de Manuel Ramírez Callejas ( 1996-1997) se llevaron algunos pequeños reparos en el ensamblaje de las piezas de las que se compone la imagen  y en su  policromado, que fueron llevados a cabo en el taller de Cambil y Trujillo de Guadix. 
                                   SU RAZÓN DE SER
Esta claro que el Cristo de la Salud responde al carácter de la práctica pietista y  devocional de la  familia Garrido Espinosa, que tuvo tanto acierto en recoger su momento iconográfico dentro de la Pasión de Jesús y  símbolo del mensaje de Salvación de modo   que se difundió y trascendió al pueblo cristiano en momentos desgraciados de modo que este sentimiento perdura en la actualidad. Por eso , el lema de la hermandad reflejado en el primer versículo del salomo 88 concuerda perfectamente con el momento pasional que atrae al orante y al devoto. Esta oración de salmodia corresponde a la oración angustiosa , semejante a las lamentaciones de Job, para imprecar el auxilio divino  en el momento de desesperación y en los aledaños de la muerte, tras haber sufrido alguna enfermedad Como súplica individual y  oración colectiva ante el sufrimiento  no son puras lamentaciones sino suplicas confiadas a Dios en la tribulación. Y curiosamente, entre los rezos matutinos del breviario cristiano los versos de este salmo forman parte de la mañana del Viernes Santo que rezaban muchos sacerdotes ante la imagen de los crucificados, en Alcalá la Real en Cristos como el de la Salud. 

II


El año 1948, de nuevo, FRANCISCO ARENAS PADILLA FUE elegido hermano mayor y lo ejercerá en el importante año de la incorporación semanasantera de nuestra hermandad, cual fue el 1949. La junta directiva se aumentó con la depositaria de Domingo Sánchez Velasco, y tres vocales que eran Francisco Gámez Serrano, Rafael Ferreira Rodríguez y Saturnino López Pérez,actuando como secretario José Serrano,hijo. Digno de esfuerzo fue la labor de estos hombres que no regatearon esfuerzos para poder afrontar los gastos que conllevaba la salida del Viernes Santo, e, incluso, el Domingo de Ramos en un viacrucis,que,organizado por don José del Río Alados, partía de la iglesia de las Angustias y recorría en penitencia las calles alcalaínas. En este año, se inauguró la costumbre del popular"refresco"que se ofrecía a los hermanos y fue costeado po el propio hermano mayor. Hasta este tiempo, la toma de posesióm se mantenía en la casa del hermano mayoir saliente.

 

En su vejez, llegó a ser hermano mayor para el año 1955 y poseedor de la cruz-guía el mismo año. Reorganizada ya la hermandad en este tiempo ,el viacrucis de Semana Santa, la procesión del Viernes Santo, -por cierto, anunciada por aquel año en el periódico Jaen -, la fiesta de Septiembre con la velada de la tarde anterior, la música de Capilla de la función de Iglesia, las  rifas, la procesión de la tarde con la Banda de Música, que anunciaba, junto con la Banda de tambores, la Diana, y el Quinario son ya actividades tradicionales y ya perfectamente arraigadas entre los hermanos, así como la costumbre de los demandantes de campo, mesas petitorias y otras formas de recoger fondos , -en este año una rifa de jamones-, para afrontar todas los actos y  cultos en honor del titular. Tambien se acudió a visitar al señor Obispo. El primer domingo de septiembre, ofició la cátedra religiosa durante este año, el coadjutor Don Antonio Aranda.

III

VÍA CRUCIS DEL ARRABAL-2



Día veintiséis de marzo de 1997.

Arrabal de Santo Domingo en las
Murallas de la Fortaleza de la Mota.



  


































 
































































Los caminos de la Cruz, el vía crucis, son estaciones de amor, es un itinerario compasivo, repleto de escalas y peldaños que nos conducen hacia la Resurrección. Los caminos del arrabal son forja, cal, piedra desgastada en medio de ls leyendas y las vivencias de gente humilde que hizo el camino. El viacrucis y la vida pasada se entrelazan, mientras la yedra recoge el incienso sublimado y una cadena humana se desgarra en oraciones de misereres, penitencias nazarenas y , también, teas de amor.

Como hoy, todas las noches del miércoles santo de oración, los catorce cuadros forjados trazan una silueta de entrega en cada uno de los  rincones, en cada uno de los remansos de las supinas cuestas. Catarsis. Se va despedir al peregrino auténtico. Desde la torre y la enorme atalaya, desnuda, otra vez la cruz nos descubre la tragedia y el milagro de la Salvación.




































HERMANDAD DEL CRISTO DE LA SALUD
ALCALÁ LA REAL(JAEN)








INTRODUCCIÓN


Pretende el presente Vía Crucis servir de guía al cristiano, que, devotamente, acude al recinto fortificado de la Mota a orar en la noche del Miércoles Santo. Puede realizarlo durante este día organizado por la hermandad o en otras ocasiones del año para revivir durante unos momentos la Pasión de Cristo.
El lugar escogido es ideal, porque se aparta del "mundanal ruido", como diría el poeta, y nos concentra con el paisaje en la meditación y en la oración. Cercano a la ciudad, no impide que rememoremos el "camino" que Cristo emprendió en los últimos pasos de su vida terrena. Todo su entorno se nos refleja como restos de una ciudad que pudo asemejarse a lo que sería la Jerusalén del siglo primero de nuestra era: las cuevas, las murallas, la iglesia de Santo Domingo, los árboles, los huertos abandonados, las cuestas, las calles empedradas y las ruinas de los antiguos edificios y mansiones. Sugiere el paisaje. El caminante completa con su vivencia. 
Como en otros textos anteriores, recoge el nuevo modelo de Vía Crucis, instaurado por Juan Pablo II en el año 1991 durante la celebración que hizo por este año en el Coliseo de Roma. Se adapta mejor a la versión evangélica y obvia estaciones que eran fruto de la devoción y piedad popular.
Cada una de las estaciones se enmarca en su correspondiente rincón. Para ello se nos focaliza como si se tratara de hacernos presente la presencia de la práctica evangélica y la huella cristiana dejada en el lugar, donde se ha situado cada una de las cruces. Cristo siguió perenne en muchas personas y en muchos momentos de las que pasaron y convivieron por estos lugares. Tal vez, la presencia de Cristo era más asídua en su vida que la que nosotros tenemos actualmente. Cada rincón es un retazo de la Jerusalén universal.
A continuación, reflejamos textualmente el pasaje evangélico para centrar mejor la meditación de la Pasión, sin aditamentos y bebiendo de las fuentes evangélicas.
Unos versos líricos pretenden acercar el evangelio al pueblo por medio de textos que rezaron nuestros antepasados.
Para finalizar, llevamos a cabo una meditación con una oración final, adaptada al hombre de hoy, de nuestro entorno, de carne y hueso, que comparte las mismas alegrías y las mismas penas que estamos reflexionando. Nos importa más una práctica de piedad integrada en la vida, que un ejercicio puro de presencia estética.

La presencia del Cristo de la Salud, obra de Martín Simón e imagen de influencia del granadino Mora, nos sirve de objeto de contemplación para acercarnos a meditar a los momentos trascendentales que estamos reviviendo. Las antorchas son  los haces de luz que nos iluminan en la oscuridad de la vida sin sentido. Nos sirven y nos acompañan en el caminar de seguir la Cruz de Cristo. Y nos vemos acompañados en forma de un pueblo que camina, en marcha para llegar hasta el final, la Resurrección. Es un camino del Calvario, en los mismos lugares que los primeros cristianos alcalaínos realizaban las procesiones de Semana Santa, acompañando a Cristo y meditando las oraciones de los sacerdotes sobre la Pasión, como era costumbre frecuente en el Domingo de Ramos, la noche del Jueves Santo y el Domingo de Resurrección.

 


Por las calles de las Entrepuertas, por la puerta del Arrabal, el Postigo, la Plaza de la Mota, y, mas tarde, por las  que bajaban a la Iglesia de San Juan, ermita de San  Blas y los conventos de la Trinidad y de San Francisco se frecuentaban por estos días para realizar las estaciones y orar en cada una de ellas, con el acompañamiento de los cabildos- el civil y el religioso- y con las hachas de cera de hermandades y cofradías que acudían a la cita.
Siglos más tarde, la ciudad bajó al llano. Los franciscanos regularizaron aquellas estaciones y propagaron la práctica del Vía Crucis en el Cerro de las Cruces. Su intención era revivir ascéticamente los pasos y la pasión de Cristo en un monte que creían que se asemejaba al Calvario judío. Lo plagaron de cruces y de ermitas como la del Santo Sepulcro y de la Verónica. En las iglesias tampoco faltaron las estaciones del Vía Crucis.    Recordamos las prácticas de los franciscanos de San Antón, donde predominan las oraciones y los cantos llamados "saetas" entre el alma y Cristo, y, en otras ocasiones, la Virgen María. Hasta el siglo XX, se mantuvo esta práctica piadosa que decayó por los años treinta.
No obstante, por los esfuerzos de evangelización de las misiones de los jesuitas en los años cincuenta, eran frecuenten  las celebraciones en las iglesias y en las calles, siguiendo las cruces negras de madera. Incluso, nuestra hermandad mantuvo esta celebración callejera que partía desde Santo Domingo y recorría todas las iglesias y puntos más importantes de la ciudad. Por los años setenta, el consumismo arrasó con su viento todo lo que significaban las manifestaciones populares, refugiándose la religiosidad en las conciencias y en un reformismo que se alejaba de las prácticas piadosas provenientes del barroco.
Con un deseo de que nuestra hermandad no quería perder el sentido catequético y profundo del VÍa Crucis, camino de la Pasión de Cristo, y la visualización del seguimiento del cristiano, lo restauró varios años en el barrio de San Juan  para instaurarlos definitivamente en el arrabal como el mejor lugar de meditación y de oración en el seguimiento de Cristo.
En esta misma línea escribimos el presente texto y nos acercamos con la mejor intención de colaborar con nuestros hermanos en la fe que compartimos los mismos sentimientos y vivencias cristianas.
Nos mueve también la sana intención de poder contribuir a la importante obra de la restauración del Cristo, que en los próximos meses se llevará a cabo.


Alcalá la Real, veintiséis de febrero de 1997.






PRIMERA ESTACIÓN   

JESÚS EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ
Frente al callejón del Puerto, junto al manifestador del Viernes Santo, aquí nos congregas y nos dices: "Sentaos aquí, voy a orar". Y por aquí han pasado tantos como tú que nadie  les ha acompañado para decirle su ultimo adiós. Sin embargo tú nos enseñas hasta el momento final. Vela y oración. Un buen consejo para emprender el último viaje.

Saliendo , se fue, según costumbre, al monte de los Olivos y le siguieron también  sus discípulos. Llegado allí, díjoles :Orad para que no entréis en tentación. Se apartó de ellos como un tiro de piedra, y, puesto de rodillas, oraba, diciendo: Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Se le apareció un ángel del cielo, que le confortaba. Lleno de angustia, oraba con más instancia; y sudó como gruesas gotas de sangre, que corrían hasta la tierra. Levantándose de la oración, vino a los discípulos,  y encontrándolos adormilados por la tristeza, les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentación.

Lc. 22. 24-30-
Desde el huerto hasta la Cruz,
en su sagrada Pasión
lágrimas de devoción
nos dé a todos el Señor.
Afligido y angustiado,
lo verás en oración,
y sintiendo su pasión,
sangre en el huerto ha sudado;
Hasta la tierra ha llegado
lo copioso del sudor.

MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Yo estaré en agonía hasta el final de los siglos, dice Dios. Soy crucificado y los cristianos  no se enteran ni lo sospechan. Lo están viendo todos los días, en cualquier vagabundo, en los pueblos que sufren las guerras, en el sufrimiento de los pobres. Oran y lo hacen como si no te vieran. Lo están palpando el sufrimiento. A cualquiera que le hicieran algo en mi nombre, allí estoy yo. Nos dices que eres de carne y hueso y nosotros seguimos figurándote en imágenes y pinturas. Nos dices que seamos samaritanos y nos alejamos del camino. Esta noche, oramos contigo y nos dormimos. Despiértanos, Dios mío. Danos un aldabonazo en el corazón. Caigan sobre nosotros el gélido sudor de tu oración hacia el Padre. Comprendamos que significa beber aquel cáliz amargo.
-Te adoramos Cristo y te bendecimos.
-Que por tu santa Cruz redimiste al mundo y a mí pecador.




SEGUNDO ESTACIÓN

JESÚS, TRAICIONADO POR JUDAS, ES ARRESTADO.

Hemos marchado silenciosos con la llamada de oración, con el grito desgarrado de Cristo. Ahora, frente a los restos de la antigua ermita de San Blas, segunda estación. Un oropel trenzado en la yedra no muestra la traición de Judas. Nos vienen a la memoria nuestros rutinarios y ficticios saludos que te hacíamos. Nuestro "Abba, Padre". Y tu nos escudriñabas, nos preguntabas: ¿ Quieres, hijo, ocultarme y prenderme como Judas, ahogar mi voz que invita a seguir mi camino de entrega y de amor hacia los demás?. Estamos en una encrucijada de caminos, como la de tu pregunta, y junto al Santo de la gargantilla que cambió el mensaje del falso apóstol.

Aún estaba El hablando, y he aquí que llegó una turba, y el llamado Judas, uno de los doce, los precedía, el cual, acercándose a Jesús, le besó. Jesús le dijo: -Judas ¿ con un beso entregas al Hijo del Hombre?
Lc.22. 47-49.
En la prisión lo arrastraron
y a los brazos con cordeles,
echando lazos crueles,
la sangre lo reventaron:
y así preso lo llevaron
como a un hombre malhechor.


ORACIÓN Y MEDITACIÓN

Los hombres me compraron, me  poseyeron, fueron conmigo unos judas. Soy uno más de ellos. Maniatado, destrozado, zaherido, vapuleado, injuriado, tirado por los suelos. No se han fijado en que lo que hacen con su prójimo, lo hacen también conmigo.
Grito, y son tan sordos que no sienten el grito.
Me defiendo, y creen que estoy en otra galaxia.
Digo que mi reino no está en este mundo y ellos se ríen de mi. Ambicionan más, dejan todo por la materia, se olvidan de los demás, son menos solidarios. Me ven morir en Ruanda y no se dan cuenta.
Y yo no me vendo. Me venden. Y me maniatan y yo les muestro la auténtica libertad. Y me buscan con las armas y no saben que yo podría dirigir una legión para someterlos. Este no es mi lenguaje. El mío es la entrega por los demás hasta la muerte, hasta perder hasta el último aliento de mi sangre.
Y para prenderme no viene sólo, y sabe que mi respuesta no es la violencia, Yo pongo la otra mejilla, a pesar de que me abofeteen. Mi respuesta es la paz y no la guerra.

-Te adoramos, Señor, y te bendecimos.
-Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mí, pecador.
 TERCERA ESTACIÓN

JESÚS ES CONDENADO A MUERTE POR EL SANEDRÍN

Escalerillas de Santo Domingo, escalones bruñidos de leyendas, callejón del ahorcado, del capitán traicionero, hálitos del alma rediviva. En el primer meandro de la cuesta, junto al muro de la casa del amigo perdido, te figuramos ante el Sanedrín. Hemos concurrido como otros harían ante el juicio de la Justicia Mayor. Como aquella caterva que te acompañaba, sin conocerte . pasando desapercibidos, nosotros nos vemos inmersos en el anonimato de las masas; y , en este lugar, absortos en el escorzo estético, no profundizamos en la tragedia que está desarrollándose. Es la tercera estación, Jesús ante Caifás.
Cuando fue de día se reunió el consejo de los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le condujeron ante su tribunal, diciendo: Si eres el Mesías, dínoslo. El les contestó: Si os lo dijere, no me creeréis; y si os preguntare, no responderéis; pero el Hijo del hombre estará sentado desde ahora a la diestra del poder de Dios. Todos dijeron: ¿ Luego eres Hijo de Dios? Díjoles: Vosotros lo decís, yo soy. Dijeron ellos: ¡ Que necesidad tenemos ya de testigos! Porque nosotros lo hemos oído de su boca.
Lc.22. 66-71.
Caifás preguntó a Jesús
que cual era su doctrina,
qué apóstoles ha escogido.
"Yo he predicado en el Templo,
pregúntales a los que han ido".
Arrastrando lo sacaron
aquellos falsos sayones
a la ciudad lo llevaron
en medio de dos ladrones
y  Anás se lo presentaron.
Del pretorio lo sacaron
para Casa de Caifás,
de bulbas lo coronaron;
por no querer declarar
a muerte lo sentenciaron.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Y escucho en mi interior todas tus acusaciones. Curas a los leprosos, te juntas con los más desfavorecidos, no te gustan los sepulcros blanqueados, con los pecadores tiene un amor especial, cumples la ley, pero no eres un leguleyo, tu mandamiento más importante es amar. Con estas palabras y estos argumentos te acusan ante el Falso Concilio. No hay nadie que te defienda. Pocos son los que  alegan el rasero del amor sin fronteras, sin egoísmos, sin interés a cambio ni recompensa alguna. La perfección, el perfeccionismo, los domina. No creen en los que sufren, ni en los perseguidos por la justicia ni en los que se arrastran con el dolor. No sirven para ellos. No se imaginan un Dios-todo amor. Como tienen el poder terreno,  hoy se vengan. Te acusan a lo humano. No pueden comprender un Dios hecho hombre, conviviendo y sufriendo las miserias humanas. Para ellos, Dios es un mago, no  es el Cristo del seguimiento, del esprendimiento, de la liberación, del amor.
-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa Cruz redimiste al mundo, y, a mí, pecador.

 CUARTA ESTACIÓN

JESÚS ES NEGADO POR PEDRO.

Y , en el camino, nos evadimos  de que nos miren como uno de los tuyos y nos acusen y ya nos encontramos oteando la Casa del Arrabal, otra encrucijada, otra traición, ahora la colectiva, la cobarde. Y la cruz nos pregunta:"También tú estabas con Jesús el Galileo". Y yo le respondo: "No, yo no, tan sólo iba de procesiones, acudía a los banquetes, asistía a las pompas y a las fanfarrias; pero ir con él ni mucho menos, que no, que yo era uno de tantos, eso sólo y nada más.
Y desde la iglesia de Santo Domingo un fulgor ilumina esta cuarta cruz, transformada en un eccehomo o en un Señor de la Columna, que me mira compasivo ante las palabras que estoy profiriendo. Cuarto aldabonazo en mi conciencia. Destrozado, me hago añicos.
Apoderándose de El, le llevaron y lo introdujeron en casa del sumo sacerdote. Pedro le seguía de lejos. Habiendo encendido fuego en medio del atrio y sentándose, Pedro se sentó también entre ellos. Viéndole una sierva sentada a la lumbre y fijándose en él, dijo: Este estaba también con El. El lo negó diciendo: No le conozco, mujer. Después de poco, le vio otro, y dijo: Tu eres también de ellos. Pedro dijo: Hombre, no soy. Transcurrido, cosa de una hora, otro insistió diciendo: En verdad que éste estaba con El, porque es galileo. Dijo Pedro: Hombre, no sé lo que dices. Al instante hablando aún él, cantó el gallo. Vuelto el Señor, miró a Pedro, y Pedro se acordó de la palabra del Señor, cuando le dijo: Antes que el gallo cante hoy me negarás tres veces; y saliendo fuera, lloró amargamente.
Lc.22 ,54-62.
Tres veces negó Pedro
a su divino Maestro
y en el patio de Caifás
llora su arrepentimiento.
Antes que el patio cantara,
Pedro tres veces negó.
Alzó los ojos al cielo:
¡Misericordia, Señor.!
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
También yo te seguí. Fui uno de los tuyos. Escuche tu doctrina en la escuela. Me bauticé, me confirmé, me casé por la Iglesia. Y un día, sin darme cuenta, caí. Te negué. Con aquellos momentos y con los sacramentos recibidos creí que me había convertido de verdad. Mas, cuando se ofreció la ocasión, me aparté de tu camino. Caí ante la vida muelle, no sabía el significado de seguirte con la cruz. Estaba en apuros y preferí los otros a tu buen nueva.
Tozudamente, me probaron de nuevo. Me ofrecieron los mejores regalos de la vida. El consumo, la riqueza, la avaricia, la ostentación. Y yo abandoné la cruz que escogí aquella mañana que me convertiste.
Pasaron las cruces de otros muchos , sus sufrimientos y desgracias. Servías de escarnio. Y yo por tercera vez me evadí.
Y, destrozado, he caído casi en el vacío.






Así, como objeto de deshecho, gastado, consumido,
me encuentro al borde del precipicio ¡ Estoy sólo, Señor!
Tengo la sensación de que te has olvidado de mí;
siento como si hubieran arrancado de tu mano.
Me recuerda el salmo ochenta y siete dedicado a nuestro Cristo de La Salud. Ya no me queda que mirar tu peana y clamar fuertemente:
Señor de la Salud, día y noche acudo
ante tu presencia, lléguete mi súplica,
a mi clamor presta, Señor, oído agudo.
-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa Cruz, redimiste al mundo y a mi pecador. 












QUINTA ESTACIÓN

JESÚS ES JUZGADO POR PILATO

Desde la cruz de la torre hasta la forja encadenada en la yedra del huerto del cura beneficiado de Santo Domingo de Silos, la quinta cruz, machacona ( ¡ que muera crucificado!) me taladra mi pensamiento. Y yo me lavo las manos. A mí, ¿qué me importa que el hambre haga morir a los niños de Ruanda, o que se crucifiquen los pueblos en las guerras?. Yo me lavo las manos, no tengo culpa. Y lo digo creyéndomelo. Soy feliz, allá los otros. No me importan los enfermos, ni los marginados, son una lacra. Sin darme cuenta, desde el madero el Cristo me mira y me siento avergonzado.
 Levantándose todos, le llevaron a Pilato, y comenzaron a acusarle, diciendo: Hemos encontrado a éste pervirtiendo a nuestro pueblo; prohibe pagar tributo al César y dice ser el Mesías rey. Pilato le preguntó, diciendo:¿ Eres tú el rey de los judíos? El le respondió y dijo : Tu lo dices. Pilato dijo a los príncipes de los sacerdotes y a la muchedumbre: Ningún delito hallo en este hombre. Pero ellos insistían, diciendo: Subleva al pueblo enseñando por toda Judea, desde Galilea hasta aquí.   
Lc 23. 1-5
Con furia y rabia es llevado
de uno a otro tribunal,
y lo miraron tan mal
que de loco lo han tratado;
y con Barrabás mirado,
dicen que Jesús es peor.
.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
No sé que hacer esta noche. Ni tampoco me puedo identificar.¿Soy actor o espectador?¿ Soy un Pilatos, evasivo, sin querer asumir mi responsabilidad de dar el testimonio de la fe ante los demás? ¿O soy su esposa, por cierto los apócrifos la llaman Procla, el remordimiento de mi conciencia de que estoy adaptándome a la marea de los demás, y a sus gustos?¿ No me doy cuenta de que Cristo es distinto de los gozos mundanos? Me aterra  pensar que soy un judío más, masa enfebrecida, gritando la muerte de Jesús. Prefiriendo el qué dirán, el confort, el egoísmo hedonista. Soy un mar de confusiones. Acompaño en este momento transcendental a Cristo y estoy desorientado. No encuentro razón alguna para comprender porqué juzgan a este hombre. Y yo lo juzgo muchas veces. Me dice que debo desprenderme de todo y yo prefiero mi egoísmo antes que acudir a paliar la desgracia de los pobres. Me dice que no me apegue a lo pasajero, y yo me hago egoísta, como si la verdad radicara en las riquezas de la tierra.
Déjame que esta noche te juzgue. Mas bien, júzgame. Descubre mi corazón. Hazme responsable de saber asumir lo que significa seguirte en el camino. 


-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa Cruz redimiste al mundo y a mí, pecador.





  SEXTA ESTACIÓN

JESÚS ES AZOTADO Y CORONADO DE ESPINAS
Un viejo camino nos conduce entre viejos recovecos, rocas agrietadas y arbustos asilvestrados. Caminos de Jerusalén, ante la Cruz de la Puerta del Arrabal. La sexto cruz, muestra pletórica de amor, nos presenta un eccehomo de ofrenda y sacrificio, lacerado, con el rostro ensangrentado y su cuerpo cubierto de púrpura. Me contengo; parece como si quedara solo, sin palabras. En mi interior, escucho la mofa que te profieren los insensatos; y no soy capaz de asumir ni comprender cómo Dios es humillado, viéndote con la caña en la mano, desgarradas tus vestiduras y coronado de espinas.
Los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la cohorte, y le vistieron una púrpura y le ciñeron una corona tejida de espinas, y comenzaron a saludarle. Salve, rey de los judíos. Y le herían en la cabeza con una caña y le escupían, e hincando la rodilla, le hacían reverencias. Después de haberse burlado de El, le quitaron la púrpura y le vistieron sus propios vestidos.
Mc 15, 16-20.
Desnudo está y azotado
con la terrible fiereza,
que desde el pie a la cabeza
lo verás todo llagado:
¡oh, qué caro le ha costado
al querer el pecador!
Con penetrantes espinas
coronaron su cabeza,
y apretándolas con fuerza,
rompen las sienes divinas;
abriéndose así las minas;
del oro de más valor.  
En el balcón asomado
Ecce-Homo dice Pilato.
Y responde el pueblo ingrato,
que muera crucificado;
que aún con verlo tan llagado
no está saciado el rencor.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Ecce-Homo. He aquí el hombre. Humillado. Ante ti se cubre el rostro. Golpeado.
Zaherido.
Vapuleado.
Ofendido.
Hecho un andrajo.
Arrastrado al matadero.
Tu rostro es un resumen de toda la pasión. Un epítome de todos los sufrimientos que has afrontado por los demás. En tu mirada y en tu iris está presente la misericordia que transmites por nuestras afrentas y pecados. No manifiestas rabia alguna, más bien una llamada desgarradora en nuestro interior. Me persuades: Fíjate en el Hombre, en Cristo, en lo que me han hecho por ti. Y me quedo con esta imagen del camino del arrabal. No la olvidaré. Tu pasión es mi pasión. Tu camino es mi camino. Quiero seguirte.
-Te alabamos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa Cruz redimiste al mundo y a mí, pecador.



SÉPTIMA ESTACIÓN
JESÚS ES CARGADO CON LA CRUZ

Aquí hubo viviendas, cuevas como las del pueblo hebreo, y, en la fría noche alcalaína, se me muestran seres huidizos, evasivos, escondidos y mirándote entre las rendijas de los ventanales que nuestros antepasados horadaron en la piedra arenisca. Por encima, la Puerta de la Imagen se nos manifiesta imponente, un ciprés nos detiene ante esta séptima estación de Pasión. Te han vestido con nuevas ropas; sobre tu hombro, una cruz. Todo el poder, en tierra, humillado hasta no poder más. Todo un escenario majestuoso para un esfuerzo y una descarga de intenso amor. En este paraje, este templo externo, nos aporta la entrega de tantos cristianos por salvar a muchos hombres. Pasamos desapercibidos, pero, a lo mejor, el escenario se ha comido la escena.
Tomaron, pues, a Jesús que , llevando su cruz, salió al sitio llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota.
Jn.19, 17-18. 
Con un pesado madero,
descalzo y todo llagado,
va de espinas coronado
el mansísimo Cordero;
también tira un sayón fiero
de la soga con furor.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Ahora con mayor intensidad recuerdo aquella interpelación, que la que nos decías: "Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome cada día su cruz y sígame". Y estoy viendo tu cruz. Y me lo creo ¿tu cruz? o ¿ la nuestra? Tu no viniste al mundo por tu cruz sino por las nuestras. Y nosotros tan impasibles. Ni siquiera como Cirineos. Sólo reaccionando enérgicamente ante todo: ante la enfermedad, ante el dolor, ante la desgracia, ante cualquier incidencia que nos trastoque nuestro bienestar. No comprendemos nuestra cruz. Y tú cada vez nos acerca más tu imagen sufriente y paciente del cordero que mansamente acude al matadero. No afrontamos con espíritu de amor los vaivenes de la vida ni los desencuentros . Tampoco como cruces purificadoras, recorremos el camino, ni tampoco acompañamos a otros a llevar su cruz. Somos impasibles, pasamos de largo de tantos hombres que se mueren de hambre, de tantos seres que no pueden sobrevivir por falta de medicinas, de tantas y tantas calamidades. Son sus cruces, a mí que me importa. Bastante tengo yo con lo mío para complicarme la vida.
Y estoy en este vía crucis contigo, te observo y se me viene a mi mente la importancia de tu obra redentora. No puede ser un egoísta más. Un caminante sin cruz. Vivo de tu redención y a ti me debo. Sé que es pesado el madero y ya casi no puede resistir, ni ser impasible ante tu mirada. Ayúdame, Señor, a seguirte, déjame que te acompañe como el cirineo. No me olvides y juntos caminemos hacia el Padre.

-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa cruz redmiste al mundo y a mí pecador.









OCTAVA ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ

Por la entrepuerta, los zocos y los tenderetes camina sólo, nadie le ayuda a llevar la cruz octava. Allí, junto al antiguo Pósito, le arriman, pues, un varón, Simón Cirineo llamado. Y,¡ cómo lo capta la sabiduría popular! A la fuerza, a trancas y barrancas; a nosotros el viernes santo este personaje nos causa mofa y risa. Incluso, muestro amor, en muchas ocasiones no debería llamarse de esta manera; fue más bien una cruz forzada,  la octava, como le aconteció al Cirineo.

Le sacaron para crucificarle. Y requisaron a un transeúnte, un cierto Simón de Cirene, que venía del campo para que llevase la cruz.
Mc. 15, 20-21


Un cirineo han hallado,
que ayude a llevar la cruz,
porque temen que Jesús
muera, y no crucificado;
por esto si lo han buscado,
no por piedad ni favor. 
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Era uno de tantos, un cualquiera, que pasaba por allí, un auténtico desconocido. Y tu Señor que lo puedes todo, te dejas ayudar por un hombre sencillo; necesitas en estos momentos de eccehomo lacerado, azotado y humillado un gesto de amor. Lo agradeces. Lo reconoces. Como si fueras un indigente, necesitas al hombre en tus momentos finales.
Sin embargo, nosotros tenemos continuamente la necesidad de ayuda. Casi imposible, caminar en el mundo en solitario; menos aún, recorrer el camino de Dios. Nuestro camino del pueblo de Dios, el de muchos cirineos, que nos acompañan en nuestras alegrías y en nuestras penas. Y no nos dejamos ayudar. Somos soberbios.  Nos lo sabemos todo. Siempre queremos obrar, luchar, vencer y conquistar todos los objetivos en solitario, sin cirineos.
Y tu nos pones a nuestro lado un hambriento que quiere colaborar en el camino de la salvación, y un hombre sufriente que rebaja el peso de la cruz de cada día. O, simplemente, un compañero de trabajo, o tu familia o tu parroquiano, tantos y tantos cirineos y no nos damos cuenta.
Unidos, conseguiremos el final del camino, y este final ya no los mostraste: era un camino de cruz, pero con ella se manifiesta la salvación. Juntos, sí Señor, contigo y con los demás cirineos queremos acompañarte en el largo camino de la salvación.


-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa cruz, redimiste al mundo y a mí pecador.




 NONA ESTACIÓN: JESÚS ENCUENTRA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

Al final de la antigua calle Cava, a la entrada del silo de la ciudad, la cruz nona nos manifiesta la cruz colectiva de las mujeres de Jerusalén. Se compadecen, lloran, gritan al nazareno, siguen sus últimos pasos. Pero él no se inquieta: "Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos". Cruz colectiva de sentimientos compartidos, de tantas pandemias, desastres de multitudes, de epidemias, de guerras, mientras Cristo camina cargado con la cruz del amor.

Le seguían una gran muchedumbre del pueblo y de mujeres, que se herían y lamentaban por EL. Vuelto a ellas Jesús dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos.







Lc. 23, 26-29.

JHS       -Aunque lloréis por piedad,
si queréis llorar más bien,
Hijas de Jerusalén,
sobre vosotras llorad.
Alma      -Ya vuestro consejo oí;
mas, Jesús, una de dos,
o he de llorar yo por Vos,
o no lloréis Vos por mí.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Un lamento, un colectivo rasgarse en su corazón y un quejido compasivo de madre. No puede ser de otra manera. Son las que mejor nos comprenden: nuestras madres. Y con el  dolor del Hijo, se hacen añicos; impasibles no pueden soportar más flagelaciones, más vejaciones, más humillaciones. Quieren ponerse en lugar suyo. Y la respuesta del hijo amado les aclara la razón de su sufrimiento. Lo hace por ellas y por sus hijos: por el sufrimiento de tantos que no saben desasirse de los vicios humanos, de los que viven encadenados en el consumismo, en la droga, en el dolor, en el juego, en el hambre, y en el abandono. Y yo tan sólo me lamento, grito, hago una muestra estética de fealdad de todo los negativo, pero no me doy cuenta. Sí más bien, le echo la culpa al estado, a la sociedad, a las costumbres, al mal .Y no reflexiono que soy el primer pecador. Y tu has venido a salvarme.     
Señor, líbrame de la queja lastimera, de la impasividad ante el dolor, y de recrearme en la culpabilidad ajena. Dame el compromiso por los demás. Ayúdame con tu esfuerzo, camina conmigo en el llanto colectivo, en la defensa del pueblo que camina hacia la salvación
-Te adoramos. Cristo, y te bendecimos.
- Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mí, pecador.



DÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES CRUCIFICADO.


Entre los dos anillos de las murallas, te crucifican. La décima estación, recóndita e íntima, tan sólo deja oír los pajarillos que se enredan entre los zarzos y el romero silvestre. Jesús no quiere el vinagre. Mientras, los otros se juegan sus vestiduras. Te quieren manipular hasta el final y te alzan en medio de dos reos. Intenso amor desparramado retractan desde la cruz tus brazos, donde queremos vernos encadenados. No podemos resistir esta imantada atracción de amor. La mirada se nos clava en el Cristo de la Salud.

Cuando llegaron al lugar, llamado Calvario, le crucificaron allí, y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Dividiendo sus vestidos, echaron suerte sobre ellos. El pueblo estaba allí mirando y los príncipes mismos se burlaban, diciendo: A otro salvó, sálvese a sí mismo si es el Mesías de Dios, el Elegido. Y le encarnecían también los soldados, que se acercaban a El ofreciéndole vinagre y diciendo: Si eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo. Había también una inscripción sobre El:"Este es el Rey de los judíos".
Lc.23, 33-39.
JHS       Ya en el madero me tienden
y enclavan de pies y manos,
y por remachar los clavos,
boca abajo ya me vuelven.
ALMA      Del yerro de mi pecado
esos clavos yo fragüé:
confieso Dios que pequé,
pues por mí está enclavado.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Te observamos tendido en la cruz. De seguro que sería distinta a la que te representamos. Más rústica y con menos florituras. Con astillas que te herirían hasta el final. Buscarían el último tormento de tu sufrido y flagelado cuerpo. Para los demás, terrible contraste; se juegan tus vestiduras. No te respetan  en los últimos alientos de tu vida.
Tu sufres y nosotros nos jugamos cada momento de nuestra vida, dirigiendo nuestras acciones a lo que consideramos fundamental y es tan sólo la auténtica superficialidad. Nos pasamos todos los días, sumidos en el barco de la pura artificialidad, en el coqueteo con lo intrascendente, en interpretar este sagrado misterio de la redención en un puro juego de cara a la galería.
Claro contraste, repito. Te sacrificas, ofreces y libas tu vida por los demás y nosotros la perdemos como en un juego. Nos hace falta contemplarte profundamente. Mirarte y remirarte.
  







Cantar como decía el poeta
No me mueve, Señor, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme al el verte
clavado en una cruz y encarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y, aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que me dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero, no esperara.
lo mismo que te quiero te quisiera.

-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mí, pecador.












  
  UNDÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS PROMETE SU REINO AL LADRÓN ARREPENTIDO

Como la samaritana, me detengo en la galería del antiguo pozo del arrabal. La forja ha trazado el undécimo escorzo. Junto a su cruz, dos reos. Requerimientos de desdén y de arrepentimientos. Se ha transformado el símbolo en dos cruces bifrontes que estallan en la cadencia final. Desesperados, te piden la salvación del hoy, el materialismo y el consumismo, el mantenerse; de otra parte, la confianza y la entrega a tu voluntad. Y nosotros en nuestro interior:"Acuérdate, Señor, cuando estés en el paraíso"

Uno  de los malhechores le insultaba: "¿ No eres tú el Cristo? Pues ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!" Pero el otro le reprendió diciendo:" ¿ Es que no temes a Dios tú, que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada ha hecho " Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino". Jesús le dijo: " Hoy estarás conmigo en el paraíso".
(Lc 23. 39-43)

En alto está levantado,
blasfemado de sayones,
y en medio de dos ladrones
sediento y desamparado
y denegrido el color.
El sol se ha oscurecido,
la tierra se ve temblando,
el velo se va rasgando,
ls piedras hacen ruido,
el mundo está conmovido,
cuando muere el Salvador.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Me rindo ante ti. Eres en toda la extensión de la palabra el símbolo del perdón. Nos ha atraído con tu compasión y misericordia. Aguantas las impertinencias de un criminal, cuando tu todo lo puedes. Pero crees en el hombre, que se arrepiente, que sabe convertirse, que recapacita y emprende un nuevo camino, el verdadero, el de tu salvación.
Muchos sienten este ejemplo de amor y perdón, en el trayecto de su viacrucis diario, pero siguen las pautas que les marca la sociedad de consumo. Para ellos, hay que perdonar, pero no olvidar. No han comprendido estas palabras, llenas de una descarga que cala hasta el tuétano: el perdón borra todo hasta el olvido. Cuesta mucho, es casi imposible en una sociedad de competencia, en la que no podemos librarnos de zancadillas, de chantajes, de traiciones. Pero este es tu mensaje: si queremos encontrar tu Paraíso, tu promesa a Dimas, debemos arrepentirnos reconocer que somos pecadores y perdonar.
 En esta noche de nuevo me llamas a la conversión. La intuí y me la presentabas. Quería pasar desapercibido. Pero me has inquirido: reconozco mi pecado y quiere continuar contigo la marcha hacia el Reino de Dios.
Hazlo, Señor. Te he comprendido.
-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa cruz, redimiste al mundo y a mí pecador.

DUODÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES COLGADO EN LA CRUZ, SU MADRE Y EL DISCÍPULO.
Estaban junto a la cruz de Jesús su Madre y la hermana de su Madre, María de Cleofás y María Magdalena. Jesús, viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a la Madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Y luego dijo al discípulo: Hijo, he ahí a tu Madre. Y desde aquella hora lo recibió en su casa.
Jn. 19, 25-27. 
Existió en este lugar una cruz. Una antigua trinitaria debió prefigurarla; es la duodécima, junto al huerto del antiguo monasterio, y las tres Marías acogen y son acogidas por Jesús. Tres mujeres y el discípulo amado en el trance final, en la agonía de la expiración. Y la imagen, envuelta en una oración tinitaria, alienta el seguimiento de este peregrino.

MARÍA.    -Ya se viene abajo el cielo,
y en sus brazos lo recibe.
María, que llora y gime.
sin hallar ningún consuelo.
ALMA      -No lloréis, Señora, tanto,
os ruego por vuestro amor.  
dame parte de dolor
y parte de vuestro llanto.
MARÍA     Ay, ¿Quien se mueva a piedad
viéndome tan afligida?
Almas, que quedo sin vida,
por quedar en Soledad.
ALMA      -Oh reina y Señora mía,
No lloréis, divina aurora,
que todos desde esta hora
os haremos compañía.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Es el trance final. Y una de sus últimas palabras se dirigen  a su Madre. Lo acompaña y lo recoge en sus brazos. Descansa en su regazo. Ya descansas en paz. Una sensación de intenso sosiego se refleja en su rostro. Tu madre sufre, pero comprende el sacrificio, tu entrega a todos, el mensaje de la redención. Ha vivido la Compasión con tu vida. Te ha comprendido. Le toca velarte esta noche. Meditar tu camino en la tierra y seguir el mensaje que has extendido en la tierra. Y lo mismo tu discípulo.
Noche de vela, noche de oración. Noche de comprensión de un Cristo que se ha entregado por nosotros. Y María, a nuestro lado,
y a ella me acojo:
"Santa María, ruega por nosotros,
pecadores, ahora y en la hora de la muerte.
Amén.
Acuérdate de cobijar a tantos que encuentran su último momento en la carretera, en el accidente del trabajo, en la inesperada  enfermedad, o en el letargo de los pacientes crónicos.
No olvides que siempre recuerdo aquella letanía que decía "Refugio de pecadores". A ella me acojo, cuando llegue el mismo momento que viviste con tu Hijo.
-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa cruz, redimiste al mundo y a mí pecador.





DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ
Cruz decimotercera, callejón del Romancero, calle del arrabal. Un mirador nos desvía la vista de esta concentración espiritual. La ciudad se nos extiende a nuestro alrededor. Desde lo alto, la humanidad de esta colmena se nos presenta a la vista. En el madero, sabes perfectamente lo que has hecho y porqué has llegado hasta el final. Siguen mofándose de ti como un crucificado más. No te comprenden. Tu lenguaje es distinto al de los demás. Los demás entienden sólo con las palabras. Para ti lo más importante es la cruz, desnuda, sencilla, sin que nadie se compadezca de ti. T muerto, abandonado por todos, me pregunto: ¿ No lo habremos nosotros también abandonado?.
Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito, dijo : "Padre, en tus manos pongo mi espíritu" y, dicho esto, expiró.
Un atrevido soldado
viendo que Jesús ha muerto,
con una lanza ha abierto
el santísimo costado;
agua y sangre ha derramado
para el bien del pecador,
Haced, Señor Soberano,
que en esa llaga de amor
se abrase en divino ardor
todo corazón cristiano
y todo el género humano
os confiese redentor.
Y haced, mi Jesús amado,
que mis ojos hechos fuentes,
lloren lágrimas ardientes
de lo mucho que he pecado;
y pues tanto os he costado
y sois liberal dador
Por tu Pasión, Jesús mío,
abrasadme en vuestro amor.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN         
Desde tu infancia has estado esperando este momento final. Todo se ha consumado. Se rasgaron las cortinas del templo. Son las tres horas más largas que podías esperar. El último cáliz. Me vienen a mi mente las palabras del salmo ochenta y siete. Casi no puedo recitarlas. Escúchame:
Tu eres, Señor, el Dios de mi Salvación
me siento mal, por eso clamo a ti día y noche,
Tu que eres bueno, acoge mi suplica, mi grito de dolor;
Tú que estás cercano a mi vida, échame una mano.
Me siento saturado de tensiones y conflictos;
mi vida está al borde del fracaso y no tengo salida.
Me siento como un hombre acabado, sólo incomunicado.
y no tengo fuerza para abrir mi dolo a nadie.
Señor, eres el Dios de mi salvación. ¡Ayúdame!
Señor, eres la luz en mi noche oscura:¡ Ilumíname!
Señor, eres la fuerza en mi debilidad: ¡ Fortaléceme!
Señor, eres mi única compañía en esta soledad: ¡Ámame!
-Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
-Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mí pecador.







DÉCIMO CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO

Cruz final, junto al sepulcro, el templo de San Juan. Y el Cristo se me muestra distinto. Insisto tozudamente, Cristo de la Salud. Como una palanca, este apelativo de su advocación hace rodar la piedra  que guardaba su sepultura....Días después, Cristo del camino de la Salvación, el de la Salud en el arrabal del amor..el de los silencios anteriormente bordados de reflexión. Ahora comprendo porqué murió este peregrino, por amor.
Un varón de nombre José, que era miembro del consejo, hombre bueno y justo, que no había dado su asentimiento a la resolución y a los actos de aquellos, originario de Arimatea, ciudad de Judea, que esperaba el reino de Dios, se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús; y bajándole, le envolvió en unas sábanas y lo depositó en un monumento cavado en la roca, donde ninguno había sido sepultado.

Santos varones vinieron,
dadas las tres de la tarde,
de la cruz lo descendieron
y en los brazos lo pusieron
de su Santísima Madre.
MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Ya no debemos hablar. Hemos encontrado el final del camino. Debemos regresar al mundanal ruido. Volver a la vida de antes. pero transformados. Nuestra vida tiene un nuevo sentido.
Ha sido enterrado, muerto y sepultado, nos dice el credo de la fe.
Pero, Señor, esto no se ha acabado. Y lo sé muy bien. Debemos esperar el final de los siglos. La resurrección no estará completa hasta que todos recorramos el camino del mundo. Y todos estamos en camino, somos el pueblo que camina, con esperanza. Sabemos que la ruta es dura y nos conduce al sepulcro. Pero en la otra orilla estás esperando con los brazos abiertos.
Ya no nos quedas más que ponernos en tus manos para recorrer el camino,  para  reconocerte en mis hermanos de peregrinación y para confiar plenamente en el Salvador que me está esperando en el trayecto final.
-Te adoramos, Señor, y te bendecimos.
.Que por tu santa cruz, redimiste al mundo y a mí pecador.


 



IV
viacrucis  de la mota enclaustrado 
HERMANDAD DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA SALUD
Alcalá la Real -Jaén-

Se basa en el que se imprimió para el  Vía Crucis de la Mota, el Viernes de Dolores de 2016, con motivo del nuevo itinerario que llegó a la ermita  de San Blas y se celebró  través de la Fortaleza de la Mota.A.M.D.G.Edita: Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud de Alcalá la RealTextos de contexto: Francisco Martín RosaleS



INTRODUCCIÓN

El presente Vía Crucis se puede realizar en casa y se sugieren estos lugares, que podrá imaginar el lector  o los adoso en mi hogar, o cadauno puede ocurrísele en sus hogares. Se  realizó  partiendo del cambio de itinerario motivado por las nuevas obras  de San Blas y la Santísima Trinidad y , una vez completadas, se modificó en las primeras estaciones. Se ha hecho más patrimonial sin que desaparezca el  recogimiento y  donde se confunde el rezo con la piedra perenne que simula la tradición de una oración universal. El paraje ahora es más singular, y sigue siendo un homenaje a nuestros antepasados que dieron la vida por Cristo y le siguieron en los difíciles momentos del mundo de la frontera y de la pobreza. Se basa en textos elaborados y apropiados  para contextualizar cada una de las estaciones y  en el "Vía Crucis en Misericordia"  de Cuaresma  de 2016, editado por la Vicaría de Pastoral de la Diócesis de Jaén, que se recoge en su página web.
               Este  Vía Crucis en Misericordia está compuesto en cada estación por pensamientos del actual papa Francisco en torno al Año Jubilar de la Misericordia. Y las oraciones de cada una de ellas, son tomadas del cardenal Joseph Ratzinger (futuro Benedicto XVI) para el Vía Crucis del Coliseo de Roma en el año 2005.Las intenciones de cada estación van a ir siguiendo por las obras de misericordia tanto corporales como espirituales. Este Vía Crucis en Misericordia ha recogido el propósito de destino  para  los miembros de las cofradías penitenciales, pero lo hemos impreso  para todos,  que en tiempo de cuaresma se suele llevar a la práctica este modo de oración tan popular, y al mismo tiempo tan bíblico.
Por ser un  modelos más breve, y  pensado para ir  caminando por la calle, se ha cambiado el texto de años anteriores. .
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 EN EL COMPÁS DE SAN JUAN

Los caminos de la cruz, el Vía Crucis, son estaciones de amor, es un itinerario compasivo, repleto de escalas y peldaños que nos conducen a la Resurrección. Los caminos de la Mota, piedra desgastada en medio de leyendas y vida de frontera son vivencias de gente humilde que hicieron el camino.
El vía crucis y el pasado se entrelazan, mientras la piedra se perfuma con el incienso sublimado y una cadena humana se desgarra en oraciones de misereres, penitencias nazarenas y, también, de teas de amor. Sirvan estas palabras del papa Francisco,  referidas a la Cuaresma en este Miércoles Santo , y sacadas  De la Bula Misericordiae Vultus (nº 17) para el Año Jubilar de la Misericordia promulgada por el papa Francisco:
La Cuaresma  sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios. ¡Cuántas páginas de la Sagrada Escritura pueden ser meditadas en las semanas de Cuaresma para redescubrir el rostro misericordioso del Padre! Con las palabras del profeta Miqueas también nosotros podemos repetir: Tú, oh Señor, eres un Dios que cancelas la iniquidad y perdonas el pecado, que no mantienes para siempre tu cólera, pues amas la misericordia. (cfr 7,18-19)”.



 I ESTACIÓNI Estación: Jesús condenado a muerte.
Lugar: Placeta de San Blas



Frente a los restos de la antigua ermita de San Blas,  Estamos en una encrucijada de caminos,  y junto al Santo de la gargantilla que cambió el mensaje del falso apóstol Judas en obras de misericordia. Cerca, las antiguas Escalerillas de Santo Domingo, escalones bruñidos de leyendas, callejón del ahorcado, del capitán traicionero, hálitos del alma rediviva. Hemos concurrido como otros harían ante el juicio de la Justicia Mayor. Como aquella caterva que te acompañaba, sin conocerte . pasando desapercibidos, nosotros nos vemos inmersos en el anonimato de las masas; y , en este lugar, absortos en el escorzo estético, no profundizamos en la tragedia que está desarrollándose. Es la primera  estación, Jesús ante Pilato.






II Estación: Jesús con la cruz a cuestas.
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Lugar: Antigua Cruz del Cristo de la Piedra
TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS,
PUES POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO Y A MÍ, PECADOR.


Aquí se acababa la calle de la Cruz de Piedra, testigo de un duelo de amor entre dos caballeros alcalaínos, que se vieron arrastrados por la pasión, y cayeron en la primera de cambio, no supieron resistir, porfiaron y sus espadas entablaron la pugna fratricida. Pero, ahí estabas tú, con tus brazos abiertos, que hiciste recapacitar en la lid medieval; los transformaste. Pasaron de fieros homicianos de frontera a portavoces de tu palabra y de tu cruzada de amor. Aquella cruz marcó este lugar, con sus brazos abiertos desprendía amor y fijaba en tierra su dolor. Y se incardinó en el alma popular. Asidero ante las calamidades humanas mostraba a Jesús cargando con el pecado del hombre. El primer descanso de la imagen de Jesús Nazareno, cuando subía a hacer la estación de las Trinitarias.

TERCERA  ESTACIÓN III Estación: Jesús cae bajo el peso de la cruz
Lugar : En el Arrabal Nuevo.
 

Aquí hubo viviendas, cuevas como las del pueblo hebreo, y, en la fría noche alcalaína, se nos muestran seres huidizos, evasivos, escondidos y mirándote entre las rendijas de los ventanales que nuestros antepasados horadaron en la piedra arenisca. Por encima, la Puerta de la Imagen se nos manifiesta imponente, un ciprés nos detiene ante esta tercera estación de Pasión. Te han vestido con nuevas ropas; sobre tu hombro, una cruz. Todo el poder, en tierra, humillado hasta no poder más. Todo un escenario majestuoso para un esfuerzo y una descarga de intenso amor. En este paraje, este templo externo, nos aporta la entrega de tantos cristianos por salvar a muchos hombres. Pasamos desapercibidos, pero, a lo mejor, el escenario se ha comido la escena.




 IV Estación: Jesús encuentra a su Madre.
Lugar: Junto al Pósito

Desde las ruinas del Pósito y actual Rincón de los Poetas, se podía ver la ciudad que crecía a las afueras de la Mota;  tras este lugar se encontraba el antiguo Hospital del Dulce Nombre de Jesús, que acogía a los pobres, enfermos y peregrinos en la Sala de la Virgen presidida por la Madre Coronada, de la Caridad o de los Desamparados; ante nuestra vista se extendía el barrio y la ermita de San Sebastián, uno de los patrones de Alcalá y el santo mártir. Símbolo para los cristianos en su militancia contra los que niegan a Cristo además de protector contra las epidemias y pestes, bello símbolo de nuestro tiempo, en el que seguimiento a Jesús nos convierte en la reencarnación del seguimiento de este santo.




V Estación: Simón ayuda a Jesús a llevar la cruz.
Lugar: Ruinas de Antiguo Huerto Moriana o Albaicín

Bajo esta muralla del Castillo, la primera entrada por la desparecida  puerta barbacana para acceso de la fortaleza de la Mota, entraban y salían muchos vecinos de la ciudad a trabajar la tierra, como aquel campesino Simón de Cirene, o como Santiago, el apóstol predilecto, un caminante que te seguía y te acompañó en el camino de la Cruz.

 VI Estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús.
Lugar: Plaza Baja


Aquí, en las  tiendas de la Plaza Baja , se descansaba tras el camino, o se renovaban las fuerzas para emprender nuevos itinerarios hacia nuevos lugares de evangelización, probablemente el rostro se desfiguraba, tras el cansancio, como el tuyo convertido en la imagen de Varón de Dolores, y que quedó fijado para la posteridad. como una imagen que tan sólo se acercaba en parte a tu sufrimiento, como decía Isaías.
VII Estación: Jesús cae por segunda vez.
Lugar: Junto a las puertas de la Alcazaba de la Mota

Es el lugar más alto de la ciudad de Alcalá la Real, de fondo está la triple arcada de pasos de culturas: primero musulmana y luego reconstruida por los cristianos, vigía de muchos que dieron su vida por extender su fe. Nos recuerda la segunda caída de Jesús, por los sufrimientos que debieron pasar tantas personas que regresaban de tierras enemigas s tras la dura caída en las cárceles y en los tormentos más crueles.

ViiI. OCTAVA ESTACIÓN. Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén
Lugar: En el pórtico de la iglesia de Santa María Mayor de la fortaleza de la Mota


Dice la lectura de su friso, que se encierra en el interior del arco carpanel, “HIC NISI ALIUD QUOD DOMUS DEI ET PORTA COELI”. Un templo dedicado a una mujer, a María, su madre; y un texto de lectura, “aquí no hay otra cosa que la casa de dios y la puerta del Cielo”, es decir lo que debieron percibir aquellas mujeres, cuando en el camino de la Cruz, tu les respondías con palabras de amor hacia ellas.

 octava estación 

IX ESTACIÓN IX Estación: Jesús cae por tercera vez
Lugar: En el claustro de la Iglesia Mayor, junto a la capilla del Deán

En este rincón, se reunía el cabildo eclesiástico, se enterraba a los fieles bajo su suelo y se hacía el recorrido de las procesiones claustrales. Este claustro resonó con canciones, salmos y misereres del amor de Cristo por los demás; aquí, el reino de Dios se presentaba a los fieles, y Jesucristo en su tercera caída soportó todo por nosotros, fue el agnus dei qui tollit pecata mundi (el cordero de Dios que quita el pecado del mundo):





x estaciónX Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras.
Lugar: Puerta de la Imagen de Nuestra Señora

La imagen del Cristo de la Salud ha llegado a uno de los puntos más emblemáticos de Alcalá, esta monumental puerta, en cuya pared interior se adosaba una imagen de Nuestra Señora, con la que marcaba en otros tiempos la identidad cristiana de la fortaleza y el nombre de este rincón, puerta tan austera como el despojo que sufriste en los últimos momentos; la mayor injusticia en este lugar que también se denominó de la Justicia








XI ESTACIÓN
XI Estación: Jesús es clavado e izado en la cruz.
Lugar: Puerta de las Lanzas

Esta puerta de las Lanzas, reconstruida a mediados del siglo XVI, se levanta junto al barrio comercial de entrada a la fortaleza de la Mota, lugar de tránsito, testigo de tratos, e infidelidades; su nombre recuerda justas anteriores. Pero , también la lanza como la caña se levanta erguida y no la mueve ni el viento, el testimonio del camino de la Cruz se ha plasmado en realidad. Tú, Señor, te has convertido en símbolo para la historia de la humanidad.






XII ESTACIÓN XII Estación: Jesús muere en la cruz.
Lugar: Espaldas del antiguo convento de las RR.MM. Trinitarias

“Existió en este lugar una cruz. Una antigua trinitaria debió prefigurarla; es la duodécima”.
Y, aquí decíamos “La ciudad se nos extiende a nuestro alrededor. Desde lo alto , la humanidad de esta colmena humana se nos presenta a la vista. En el madero, sabes perfectamente lo que has hecho y por qué has llegado al final. Siguen mofándote de ti como un crucificado más. No te comprenden. Tu lenguaje es distinto al de los demás. Los demás entienden sólo con palabras. Para ti lo más importante es la cruz, desnuda, sencilla, sin que nadie se compadezca de ti. Tu muerte abandonado por todos, me pregunto ¿no te habremos abandonado también nosotros?”



XIII ESTACIÓN XIII Estación: Jesús en brazos de su Madre.
Lugar: Escalerillas de la calle La Zubia o actual Romancero


UNDÉCIMA ESTACIÓN
Este  antiguo convento de las RRMM Trinitarias, construido a mediados del siglo XVI,  fue un lugar de oración, de personas dedicadas a la vida contemplativa y a rezar a Dios por todos nosotros y por las necesidades del mundo a Dios. Junto al huerto del antiguo monasterio, las tres Marías te acogen y son acogidas por Cristo. Tres mujeres y el discípulo amado en el trance final, en la agonía de la expiración. Y la imagen, envuelta en una oración trinitaria, alienta el seguimiento de este caminante.


Lugar: Convento restaurado de Nuestra Señora de los Remedios( Monjas Altas)
Jesús es bajado de la cruz



XIV Estación: Jesús es sepultado.
Lugar: Fachada de los pies de la Iglesia de San Juan

Cruz final , junto al sepulcro, el templo de San Juan. Y el Cristo se muestra distinto. Insisto tozudamente, Cristo de la Salud. Como una palanca, este apelativo de su advocación hace rodar la piedra que guardaba su sepultura…Días después, Cristo del camino de la Salvación, el de la Salud en el arrabal del amor…el de los silencios anteriormente bordados de reflexión. Ahora comprendo por qué murió por nosotros, por amor.




IV CAMINOS DE PASIÓN PARA NIÑOZ
HACE UNOS AÑOS NACIERON LOS CAMINOS DE LA CRUZ. SE CELEBRABAN EN EL EL ARRABAL DE LA MOTA. Y SE MEZCLÓ UNA NUEVA COSMOVISIÓN PARA  LOS NIÑÓS DEL VÍA CRUCIS, REDUCIDO EN CUATRO ESTACIONES, ELEMENTOS DE NUESTROS PASOS VIVIENTES Y LA  ESPIRITUALIDAD DE SEMANA SANTA CON LA CATEQUESIS ACTUIAL. ESA FUE LA PROPUESTA Y SE REALIZÓ EN VARIOS AÑOS. Hubo varios Juíllas, sayones numerosos, niás hechas mujeres de Jerusalén,  y la figura de Jesús se mantuvo en todos los años representada por dos chavales encantadores, que nos hacían vibrar con el  Aleluya final.  Todos los lunes Santos subíamos al Arrabal  Nuevo de los Mesones por la calle Zubia, espaldas del monasterio de la Trinidad, Lagares, Cava, Pósito  y el actual Rincón de los Poetas, entre empedrados de calles empinadas, palmeras, rosales y celindos de primavera en el nuevo parque del Arrabal. Con túnicas blancas, verdes y la de morada de Jesús, con carteles  descriptivos de cada estación o escenario. La cruz de Aurora Sánchez Fuentes, tan sencilla y tan simbólica. 
 Nos hacíamos el pueblo de Israel, meditamos con los niños y presenciamos con nuestros niños la Pasión de Cristo, en cuatro escenarios y varios recorridos. Hubo reformas, que añadieron algunos pasos, como el de la Verónica,  al proyecto inicial por el Grupo Joven que asumió este Viacrucis. Vinieron los niños de Cristo Rey. Se sembró. 
Por si pudiera servir en estos días, de nuevo lo publicamos. 















 
 

 


 


Foto 55

      V  LA  SALIDA DE LA  HERMANDAD DEL CRISTO DE LA SALUD

 

 


foto 54. En el patín, con un lienzo al fondo.
Foto 56
La hermandad del Cristo de la Salud adquirió una nueva imagen en el año  1940, obra de Martín Simón, fue fotografiada en el patín en el momento de bajarse del camión que la trajo por aquel año ( foto 54). No salió penitencialmente  hasta el año 1949 en el Viernes Santo de la Semana Santa. La imagen iba portada por cuatro costaleros en un trono pequeño, con los floreros de plata que regaló Antonio Urbano Aguayo. Todavía se conservan estos enseres, así como la peana y las horquillas (foto 55). En el año 1951-52, se constituyó una banda mixta con la cofradía de nuestra Señora de las Angustias, cuya vestimenta destacaba a su paso por la calle Veracruz (foto 56). Si la calle anterior es el encuadre perfecto para la imagen y la procesión el Viernes Santo, la bajada por la calle Rosario en el año 1951  lo era aún más solemne a su paso por la iglesia del monasterio dominico, que se aprecia al fondo de la fotografía ( foto  57).
 
 
foto 57. Calle Rosario



 
O, por la calle Real y Llanillo en la estación de la iglesia de Consolación, donde la oración se sublima a la sombra de la esbelta torre

(Foto 58).

 

 

 

 

 

Foto 59


Fueron los años cincuenta, años de esfuerzo, de pasión cofrade y de hermanos entregados al amor del Cristo de la Salud. Si era necesario, donaban solares para albergar el edifico del nuevo trono de Tejero, casa construida en la esquina de la placeta de san Blas por el dúo de albañiles Saturninos (López y Mesa) al mando de la obra ( foto 59). Si la hermandad lo requería, se echaban todos al campo. Si había que picar las paredes de la  iglesia, todos, a una, acudían a aprender el oficio para realizar la obra.
Foto 60

Pero el mayor honor que tuvo la hermandad fue la caridad, la tenían impregnada en sus relaciones humanas, en la vida de la hermandad y en una mujer, que se desvivió por el barrio  la madre Carmen, como popularmente se llamaba,  y fundó un hospicio en los años treinta y donó sus bienes en beneficio de los niños y niñas pobres.                                                                        

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  :

Macario, la burra es mía

Y él respondía,

-Que no, que soy Leocadio.

Las piedras de los corrales nos recuerdan una ciudad destruida,  hidalga, que se abandonaba poco a poco.

VI
LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS 
 

 

Hemos tratado en varios artículos y libros sobre la Cofradía de la Santa Vera Cruz de Alcalá la Real. Dentro de su inventario y su templo se encontraba una capilla y una imagen de Nuestra Señora de las Angustias. A través de un importante documento de poder, ante el escribano Gregorio Marín (Legajo 4808, folio 186), en 10 de  junio de 1596, se sacan una serie de conclusiones muy interesantes sobre la vida de esta hermandad e imagen.

         En primer lugar, en este año del que han desaparecido las actas de la cofradía se sabe que el hermano mayor y prioste era Juan Sánchez del Postigo, y regentaban ser miembros  cofrades  en el documento el regidor Pedro Alonso del Castillo, el jurado Juan de Álvaro, , Francisco Méndez, el licenciado Martín Ruiz Hermosilla, Juan Gallego de Villanueva, Hernando Carrión Guerrero Pedro Álvarez Cañuelo, Pedro del Corral el Viejo, Hernán Sánchez Méndez, Juan de Aranda Méndez y Rodrigo de Mora, todos miembros de las nuevas ´familias de  de la élite comercial e hidalga, que solían ser vecinos de la Alcalá del Arrabal Nuevo del Llano.
En segundo lugar entregaban todo el poder al doctor Gabriel Falconi, que se encontraba en Roma, o, en su nombre, a las personas que el considerar conveniente sustituyéndole. Este era un agente curial  que  desarrollaba diversas funciones  de los negocios curiales del Rey Felipe II, al principio la hicieron de una forma delegada, pero fueron constituyendo una serie de agencias en Roma, relacionadas con la embajada española.  Como se observa este italiano , en concreto, llegó a pertenecer a la agencia portuguesa en el siglo XVIII, pero anteriormente estuvo relacionado con las encomiendas que le pidieron desde el reino de Castilla y León. Como italiano, fue nombrado por virrey. Era un abogado que alcanzó mucha fama hasta el punto que fue el único que se mantuvo hasta 1610 en la agencia del Consejo de Estado de España, siendo sustituido por el agente Francisco Pereira.   Era un experto conocedor  en el mecanismo de los intereses del territorio de la corona española,  A través de este  agente  se conseguían los beneficios, los cargos del cursus honorum , las pensiones eclesiásticas obispados, canonjías o  las raciones de laos circuitos de los mercedes religiosas asuntos políticos como la vigilancia de los conversos portugueses, la expulsión de los moriscos, las relaciones diplomáticas , cuestiones del Patronato regio, o concesión de gracias y privilegios de ciudades, iglesistas, o cofradías y conventos.
En tercer lugar, en esta función de conseguir unos privilegios, se encuadra el presente documento de poder. En las palabras textuales “ para que pueda parecer y parezca  ante Su Santidad e impetrar , pedir y ganar  para la dicha cofradía  y en su nombre las indulgencias y gracias especiales”.
Como elementos de fundamentos, en cuarto lugar, para justificar la petición se enumeraba “ que la dicha cofradía  es muy antigua  y se comenzó a servir mostrar  con gran celos e ferbor y se a ydo continuando  hasta que  de algunos años a esta parte  por averse criado otras cofradías  se a resfriado y no  acude  a la  dicha cofradía la copia de hermanos  que solía acudir , y se ba disminuyendoi y convendrá  por tener como tiene la dicha cofradía una iglesia y hermita  calificada de muncho concurso, que está dentro de la dicha ciudad y en el mejor sitio de ella de la mayor población “.
-En quinto lugar se so licitaba , en concreto, las siguientes peticiones “se suplique  a Su Santidad  concederle a la dicha Santa Cofradía un altar previligiado  que sea el altar mayor  o capilla de Nuestra Señora de las Angustias  que es la colateral a mano izquierda está la dicha imagen  de Nuestra Señora  y un Cristo para que  diciendo en el misa en el dicho altar por qualquier hermano  defuncto  se saque su ánima del purgatorio ,Yeten en todos los años  e para que siempre se conceda jubileo  e indulgencias  plenaria con remisión de todos los pecados en los días de Jueves Santo  de cada uno año  a los hermanos  que son y fueren  y acompañaren  y salieren vestidos la dicha noche  en la procesión de la cofradía e se ocuparen en los ministerios  de ella  para que con mayor fervor  sea al servicio de Dios Nuestro Señor  e aumento a de la dicha cofradía “.
En sexto lugar , la última petición aclara el funcionamiento de la cofradía relacionada con el mundo secular y





encadenamiento con la jerarquía abacial “ Item se a de suplicar que conforme a la Constitución que la dicha cofradía tiene  para que el día de la Inbención de la Cruz de cada uno año se haga elección de oficiales en la dicha Hermita e iglesia que tiene, congregando se los hermanos  y se le conceda la licencia  e facultad para que puedan hacer e hagan la dicha congregación y  elección de cofrades y e tomar quentas a los mayordomos y  oficiales que obieren sido por sí sin intervención del perlado pies congregación secular e elixiendo e nombrando  entre si  escribano  a su voluntad que los dichos cabildos e pone las quentas  que a acordare de la dicha cofradía , con que fecho el dicho cabildo  o cabildos o elección  de oficiales e tomadas  las dichas quentas  se remita su vista  aprobación  e confirmación al Ordinario  por ebitar algunos inconvenientes e mayores costes por ser como   es la dicha cofradía  pobre  que se sustenta de las limosnas y abiendo fecho relación de las causas contenidas en este poder por ser tan justas y convenientes  y es  por y utilidad que de ellas se sigue y seguirá pueda el dicho doctor Gabriel Falconi hacer y  cualesquiera  las dichas indulgencias  e qualquier de ellas que su santidad se sirviere  pueda el dicho doctor ganar  y gane  cualquieras  bulas  apostólicas  que Su Santidad  concediere  y ganadas las  las enbie  a manos y poder del dicho  ante los testigo s Diego Hernández Anguita,  Andrés Martínez de Cazorla y Hernán Pérez de Jerez  y se pongan  en la dicha casa y hernita  y se  perpetúen  y   aya de ello memoria para siempre .
Terminado el documento dándole el poder al doctor Falconi.  Y firmando, que ellos le dieren  poder avalando su juramento y palabra con sus bienes.
 
Desgraciadamente, no se conserva este documento ni la respuesta ni su  fijación en las paredes de la iglesia de la Veracruz, porque despareció, sin embargo en el libro de actas  de finales del XVIII algunas de las mercedes se mantuvieron hasta el siglo XIX que desapareci
ó la cofradía y se trasladó el culto a la iglesia de las Angustias.

vii

            ANGUSTIAS  EN LA IGLESIA DE
LA CARIDAD

 

Para remontarse a la devoción de Nuestra Señora de las Angustias, hay que basarse en la cofradía de la Santa Veracruz de Alcalá la Real. En el año 1550 se aprobaron  las constituciones de  la cofradía de la Veracruz con la licencia del Señor Abad don Juan de Ávila. Por una bula papal de 1553, se le concedió que pudiera erigir y levantar iglesia y hospital, los que fueron bendecidos un año después por el obispo de Marruecos Sancho Trujillo, bajo las prerrogativas de la basílica de san Juan de Letrán. Esta iglesia pertenecía a la `parroquia de Santo Domingo de Silos y fue adquiriendo tanto prestigio que  pasó de ser una simple ermita a un importante templo, en el que se desarrollaban manifestaciones muy importantes de culto como la procesión del Jueves Santo y la fiesta de la Santa Cruz, al bajarse muchos vecinos de abolengo hidalgo a la ciudad llana de las inmediaciones del Llanillo.

En el año 1590, hubo, incluso,  un intento infructuoso de poner una pila bautismal en la Iglesia de la Veracruz, a la que se opusieron rotundamente los regidores, por considerar que  se despoblaría la Mota, y, con ello, se perderían todos los privilegios y prerrogativas  que le habían concedido los reyes. En algunos inventarios de  esta cofradía referidos a la iglesia de la caridad, aparece entre las imágenes una pequeña  con el nombre de las Angustias. A lo largo del siglo XVII, debieron trasladarse muchos servicios parroquiales de Santo Domingo de Silos a la iglesia de la Veracruz,  donde se impartieron algunos sacramentos como el bautizo,  y el matrimonio y actos como los sepelios  pero el abad CASTELL en el año 1713, mediante un auto judicial ordenó que volviese la pila a la iglesia de Santo Domingo y sólo quedó el viático en la Veracruz.

A principios del siglo XVII, se levantó junto a la iglesia de la  Veracruz, una ermita  denominada de la Caridad, donde se veneraba a  la imagen de la Coronada con este nombre  de la Caridad y el de los Desamparados. Junto a la ermita, se erigía el importante hospital del Dulce Nombre de Jesús y Santa Caridad. A  finales del siglo XVII, casi había desaparecido la hermandad de la Caridad y el régimen del hospital recogió  el culto de la ermita y la administración del centro hospitalario con el nombramiento de un rector que dirigía toda la obra social y de culto. En los segundos decenios del siglo XVIII se desarrolló mucho el culto a Nuestra Señora de la  Angustias: primero se hizo con la refundación de una hermandad  de Nuestra Señora de las Angustias a cargo de Juan Negrillo y sus muchachos en 1739; y más tarde  en esta ermita, se despertó una gran devoción  mediante un rosario y una procesión a la que asistía el cabildo municipal en el día del Viernes de Dolores. Por el mismo tiempo, sabemos que el ayuntamiento alcalaíno había declarado patrona de su corporación de regidores y jurados, y asumía el cargo de los gastos de esta fiesta dentro de sus  partidas presupuestarias. A mediados del siglo XVII, por el año 1767  comenzó a formarse una congregación y se iniciaron los trámites de la iglesia de las Angustias, cuya historia de edificación ha sido divulgada  en un cuaderno del patrimonio alcalaíno  elaborado por el grupo de  profesores de la localidad. Estos cultos- rosario, procesión y función de iglesia- se mantuvieron dentro de la iglesia de la Caridad hasta finales del siglo XVIII, en concreto el treinta de diciembre de 1786,  día que se trasladaron a la iglesia de las Angustias, en cuya capilla se hizo  una solemne función.  

 A mediados de este siglo XVIII, se continuaba destacando la importancia  eclesial de la iglesia de la Veracruz dentro de las demarcaciones parroquiales de Alcalá la Real, donde era la primera estación de la llegada de Santa Ana como patrona de la ciudad para celebrar las fiestas de rogativa por el mes de julio y en el día del Corpus, lo mismo  acontecía conforme la Virgen de las Mercedes era declarada patrona de la ciudad y bajaba al Llanillo en tiempos de rogativas para hacerles novenarios y triduo;  también allí,  se trasladó la Escuela de Cristo-una congregación muy ascética nacida bajo el cobijo de  San Felipe Neri, que tuvo un importante auge en la ciudad-. Desgraciadamente, el corral de las Comedias o Teatro de la cofradía  desapareció a mediados del siglo XVII, porque las últimas representaciones se llevaron a cabo en torno a 1717 y eso que era una fuente de financiación de la cofradía para finas de culto y de asistencia hospitalaria.  En 1783, la iglesia de la Veracruz se declaraba  ayuda de parroquia de la Iglesia de Santo Domingo de Silos.

. En 1790 se llegaron a hacer confirmaciones por el abad en la Veracruz, como ayuda de parroquia En 1791 se mudó la parroquia de Santo Domingo de Silos a la Veracruz, en ella se celebraban todos los oficios y sacramentos propios. En 1793,  el abad cerró la iglesia de santo Domingo y se trasladó  hasta el sacristán a la iglesia de la Veracruz. En 1797, se bajaron a la Veracruz las campanas de la iglesia de Santo Domingo. En los libros de actas de esta parroquia de Santo Domingo de Silos, se observa que la mayoría de los bautizos, casamientos, defunciones se realizaban bajo sus  techos, aunque algunos se hacían en la iglesia de la Caridad.

La iglesia se mantuvo como ayuda de parroquia hasta que se terminó por completo la iglesia de las Angustias, donde se trasladó su sede a mediados del siglo XIX  todos los servicios.

 

A principios del siglo XX, se vendió la iglesia de la Veracruz. En todos estos intervalos se trasladaron retablos, imágenes, objetos religiosos y bienes a iglesias y casas particulares.

lA NUEVA IMAEN, OBRA DE MARTÍN SIMÓN, COMENZÓ A DSFILAR EN SEMANA SANTA EN 1949.
 



[1] Nuevos miembros de las familias antiguas se incorporaron a la tarea cono los Martín Huelte, Sánchez Fuentes, Hinojosa Gómez, Pérez Canovaca. Romero, Rodríguez, Sánchez Velasco y Rosales López.


[2] MARTÍN ROSALES, F. Historia de la Hermandad del Cristo de la Salud. 1999.