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viernes, 25 de mayo de 2018

EN IDEAL. ALCALÁ LA REAL. LA HORTICHUELA(i)


LA HORTICHUELA (I)




El mes de mayo recibe el nombre de Las Flores, por cierto, más bien tardías en este año afortunadamente lluvioso y de buen agüero para los campos alcalaínos. Muchas aldeas vivieron su punto álgido a partir de los años treinta del siglo pasado hasta que comenzó la diáspora de los años sesenta, y, a pesar de que mantenían una gran dispersión de sus viviendas, consiguieron engrandecer los núcleos constituyentes a partir de un edificio público o religioso, o simplemente expandido en torno a un cortijo de labradores. Durante estos años, se asentaron muchos vecinos y, además, se establecieron algunos servicios públicos como el correo, el estanco, la escuela y la iglesia (a veces, compartidas en un mismo edificio), En muchas de ellas, se propagó la devoción de la Virgen de Fátima, que daba lugar a celebrar la fiesta por este mes y estrenar una puesta en sociedad de los niños aldeanos recibiendo las primeras comuniones. Este es el caso de la Hortichuela, uno de los doce partidos de campo que recogía el diccionario histórico-geográfico de Madoz, simplemente un refrendo de aquellas divisiones administrativas de índole local para el pago de impuestos, guarda de montes y tierras privadas y comunales, reclutamiento y levas, y disfrute de servicios religiosos. Hace más de ciento sesenta años se componía de 103 casas en un hábitat de los más dispersos que comprendían el municipio alcalaíno. Citaba este autor los siguientes cortijos de teja: Parreño, Portillo de las Carretas, Domínguez, Jabalquinto, Flores, Churro, Álamos, Laguna, Rincón, Retamales, Gayumbares, las Monjas, la Chinche, el Pedregal, Donadío, la Cuesta, Cadimo, Nuevo, Loma del Carril, la Memoria, la Reja, Carvajal alto, y bajo, Aguilerica, la Zarza, Citora, las Monjas, Cerro de la Cruz, Huertas, Fuente del Soto y el Hospital. Todavía no le habían alcanzado a este partido la roturación de los campos ni las consecuencias de los terrenos desamortizados con el repartimiento de las tierras comunales, dando lugar al nacimiento de muchas más viviendas rurales. Los nombres de los cortijos recuerdan parajes donde los labradores vivían como  Aguilera, Flores o Domínguez, o se resaltaba que labraban tierras de hidalgos, descendientes de los conquistadores de Alcalá o de hacendados de otros lugares que lo habían recibido de compraventa o por herencia como los granadinos Carvajales o Cadimo. Otros eran, tierras municipales que hacían referencia a tierras hoy de olivares y, en aquellos tiempos,  un monte bajo, lleno de la verde  retama o de la amarillenta gayumba,  y entre terrenos pedregosos. Y, no escaseaban los provenientes de las instituciones llamadas de las manos muertas, que luego se desamortizaron, cono los de La Memoria, las Monjas o el Hospital, -de seguro del Dulce Nombre de Jesús-. Y, en el resto de los otros cortijos, el accidente geográfico o motivo histórico artístico les dieron el nombre como las Huertas, La loma, la Cuesta o la Cruz.
Muy lejos están los años en los que este ministro decimonónico definía sus tierras como un terreno muy agreste, salvo el de las Pilas de la Fuente del Soto y sus cercanos, que se regaban con un venero de agua potable en una cantidad de unas de 28 fanegas. Incluso calificaba lasas tierras de este partido en general por endebles, y sólo una pequeña parte de bastante buena calidad. Eran tiempos en los que todavía se resaltaba la importancia de su monte alto y bajo, donde se encontraba algún que otro viñedo. Para mejor comprender aquella tierra, hay que partir que el hombre de estos parajes tan sólo disfrutaba de un molino harinero, llamado de Suarez, pero tan escaso de a g u a, que solo en el invierno podía moler. Y para llegar a esta tierra, desde Alcalá, bajando por la Ladera de Montefrío, a través del camino del Cañuelo, se dirigían los labradores a aquellas tierras por la Cañada del Membrillo y a través del portillo de las Carretas se adentraba en la zona de la Hortichuela. o se podía subir al cerro de la Torre, un mirador sin parangón para contemplar las sierras subbéticas, desde la Tiñosa hasta el santuario de la egabrense Virgen de la Sierra. Un paraje marcado desde tiempo inmemorial por dos torres y una fuente citada hasta por el Libro de la Montería de Alfonso XI. Las torres debieron ocupar un sitio privilegiado:  una, la de Gibralquite, prácticamente seccionada en la base. Se erguía en el lugar estratégico, para controlar a los playeros que venían de Montefrío; la otra, la de la Solana, sin más rastros que el círculo de la cimentación de sillería para otear los movimientos de los vecinos de las tierras de Priego, convertida en baluarte y trinchera de la Guerra Civil. La fuente, en otro tiempo llamada del Obispo y hoy de Chinares, que, a modo de Guadiana, mana agua en la parte superior y reaparece conforme se acerca a la parte baja de la Cañada del Membrillo.

Hoy, en torno a las Pilas, se encuentran los edificios público más importantes- el Centro Social, la Escuela-ermita, los bares, el molino de aceite, el polideportivo, la mayoría construidos a partir de la democracia-; antes también, jugaba un gran papel la zona de la Hortichuela donde abundaban algunos importantes cortijos, incluso en estos parajes hubo escuela, ermita, cruz de fiesta, Lejos han quedado aquellos tiempos, actualmente corren otros en los que sus aceites de excelencia pasaron página a la fábrica harinera de los años setenta y a los asentamientos de turismo rural del actual milenios



. Este es el segundo capítulo, cuando comienzan a florear los cerezos y a teñirse de penachos aleonados los gayumbares,
 


jueves, 24 de mayo de 2018

JORNALEROS, HORTELANOS Y VIUDAS EN LA CALLE PEDRO DE ALBA

VIUDA. Ana Matías de Atencia y Berlango,  de 62 años, viuda que vivía sola  (1501). Vivía en una casa de once varas de frente y fondo. compuesta de cuarto primero, segundo y tercero, cámaras,  dos espensas,  bodega con tres vasos,  con su correpondienmte corral con un moral; si se arrendara ganaría 110 reales, lindera con casa de Juan de Rosales, por lo alto, y por lo bajo con la casa del presbítero don Juan  de Sevilla. Poseía una casa en la calle Rosa, de  de siete varas de frente por ocho de fondo, compuesta de con cuarto primero, segundo, cocina, , cámaras, y su correspondiente corral con una higuera, lindera por lo alto con caa de Juan Vellido, y por lo bajo  de Miguel de Checa, si se arrendara  y ganaría 44 reales de vellón y una paga que se ele da a los heredero de Juan de Robles.
Poseía una aranzada de viña en el Cañuelo, lindera con viás de Rodrígo de Góngora (E),  camino real que va a la Hortichuela (O),  viñas de Juan de Hoces, vecino de Velez Rubio (N), viás de Antonio de Frías (S), cargada con una memoria de misa cantada en el convento dominico del Rosario. 
SOLTERA
 Juan  de Medina (1511), de estado soltero y de 60 años Poseía una finca de cuatro fenegas en Monte el Rey, con 17 encinas,  lidnera con tierras del grandino don Francisca de Molina (E), de don Gregorio de Capillaa (O y S) uy tierras de propios (NI) De cuarta calidad., Y otra finca de ocho fanegas en Cañada del Dornillo, linderas con tierras de propios (E),  del presbítero don Antonio de Contreras (O), de José Cano(N),  y de Juande Hervas (S),  con 15 encinas, de cuarta calidad. 
JORNALEROS
Antonio de Ortega (1502), de 30 años,  casado con María de Lara  y tenían una hija.
Francisco Palomino, de 40 años,  casado  con Inés Cano e Hidalgoy tenía una hija (1507). Poseía una casa en la calle ëcija, de 17 varas de frente por siete de fondo, lindera por la parte alta conas de doña Francisca de Tapia, y por la parte baja, con las de Francisco Nieto, cargada con un censo de real y medio  anual de la capellanía de Catalina Fernández de Frías, compuesta de una cámara, cocina
José de Ortega , jornalero y panadero, casado con Inés de Morales, de 21añoso, tenía un hijo menor (1516).
Juan de Ortega (1519). de 24 años Jornalero, casado con María Sacramento.
Juan de Peña (1520), mayor de 80 años, casado con Rosa María Montijano, tenía dos hijos de 40  y 36 años, jornaleros.
Manuel del Mármol, de 27 años, casado con Gabriela Durán, tenía dos hijos menores y una hija(1522).





Pedro Cano (1524), . de 30 años,  casado cn Isabel  Gutiérrez  y dos hijas.
HORTELANO
 Julián Nicolás Ortiz  (1510), de 362 casado  con María Florencia Ruiz, y  tenía un hijo menor y tres hijas. Culivaba una huerta de don Pedro de Viwedma, que le dejaba de utilidad 150 reales, con la que mantenía a su familia. Disponía de un jumento. 
Juan López de Morales (1514) casado con Florencia María Bwerlango, de 52 años. Vivía en la calle Pedro Alba, en una casa de 11 varas de frente ypor nueve de fondo, compuesta de cuarto primero y segundo, cámaras, bodega, caballeriza, corral con tres morales, , lindera con casas de Antonio de Hidalgo por lo alto; y por lo bajo con  del presbítero Cristóbal de Bolívar, que rentaría 10 ducados. Poseía dos fanegas en la Cañada de Frangollos, lindera con tierras del castillero Luís Callejasm,(E),  del Hospital de la Madre de Dios (O), viñas de Pedro Maleza(N),  y de Bartolomé Sánchez (S) de segunda calidad y otra de tercera. T dos fanegas en las Lagunillas, lidneras con el olivar de  don älvaro de Valenzuela(E),  de doña Alfonsa de Alba (O)  capellanía de don Juan Galán de las Higueras (N),  y el olivar de Juan Izquierdo.  De tercera calidad. Comohortelano de una huerta en el Cauchil, de don Antonio Rivilla, de fanega y medio de regadío.  Disponía de una jumenta y otra pequeña. 
GANADERO
Juan Pablo Aguilera (1515), tenía tres hijos ( Viccnte de 20 años, Francisco de 7, Francisco Dionisio de 4),  de 40 años,  casado con Josefa Vargas y dos hijas. Poseía siete fanegas en los barrancos del Postigo de tercera y cuarta calidad, linderas con tierras de  don Catalina Briones (E), del convento trinitario (O),  de Cristóbal de Arjona (N)  y convento trinitario (S) gravadas con cuatro mias rezadas en el convento de San Francisco por una memoria de Simón Pérz de Ayllón, de tercera calidad. 

miércoles, 23 de mayo de 2018

PANADEROS, ALBÉITAR, ALBARDONERO Y CORREDOR DE VINOS ENTRE LOS OFICIOS DE LA CALLE PEDRO DE ALBA

OTROS OFICIOS







Ana de Esperanza  y Osuna, (1.499), de 60 años, panadera, viuda con dos hijos, dos mayores de 18 años (uno no trabaja por estar enfermo y otro ra oficial de sastre), y una hija. En su despensa de panadería, ganaba 366 reales. 
Antonio de Ortega (1.500), panadero de 60 años que ganaba 550 reales, casado,  figuraba también como pegujarero,  tenía dos hijos, uno llamado Domingo y otro Fernando. Vivía en una caa de la calle Pedro de Pedro Alba, lindera por alta de don Nicolás González, y , por la baja, casa de de Juan López de Morales, gravada con un censo de 50 ducados a favor del convento trinitario con 16 reales y medio anuales de renta.  Tenía arrendada una fanega y media en el Guadlacotón, de segunda calidad,  lindera con tierras de propios (E y O), con el Guadalcotón (N)  y de propios (S), propiedad del dominico de la Encarnación. Labraba 18 fanegas de tierraa de propios, por los que ganaba 90 reales. Disponía de dos bueyes, dos jumentos, y dos cerdos grandes. 
 Francisco Serrano, corredor  de vino, casado, sin hijos ( 1505). De 35 años, casado don Ana de Soto, sin hijos ni otra familia.  Poseía y vivía en una parte de casa en la calle Pedro Alba, que está poseida pro in divisa con Juan de Rosales, compuesta de cuarto   bajo, cocina, cámaras, portal, corral , de seis varas de frente por  seis de fondo, , lindera por la parte alta con la casa del presbítero don Cristóbal Bolívar, y por la baja, Ana Matías de Atencia, viuda de Alonso Martín de Iglesias. Como corredor de vino, ganaba 15 pesos de quince reales, jugaba un papel fundamental a la hora de servir de intermediario y recatón entre  los propietarios y los compradores. Este oficio estaba reglamentado por las ordenanzas. Poseía un jumento, y no sabía firmar que lo hizo Francisco Martín. El oficio de corredor de vinos tuvo, a veces y a lo largo de la historia alcalaína, que regularse por el cabildo debido a los abusos que cometían quedándose con los mejores vino e imponiendo los precios. De todos es sabido que       El vino tenía un mercado exterior en Granada,  por el privilegio otorgado en siglos anteriores, en Jaén y en otros pueblos de la provincia granadina[ Un registro de venta de vino de principios de siglo XVI, correspondiente a los años 1609 hasta el 1616, nos puede explicitar más profundamente sobre el comercio del vino. Curiosamente, el mayor trasiego se lleva a cabo a lo largo de los meses otoñales, octubre, noviembre y diciembre, decae en el invierno; en la primavera y verano vuelva a resurgir. En los primeros meses, se centra la venta de vino a los pueblos giennenses y granadinos y, en el verano, a partir de mayo,  se trasiega principalmente a la capital granadina. Hay una tendencia a abandonar los mercados jiennenses en compensación de los mercados granadinos, probablemente, por la produccción de otros pueblos cercanos a la capital jiennense.  Los  núcleos más importantes de compra de vino son Granada, Jaén , Alcaudete y Motril en esta progresión de mayor a menor, aunque el pueblo comarcano de Alcaudete practicamente se abastecía de Alcalá la Real, lo mismo que un gran número de tabernas de la capital del Santo Reino a través de intermediarios que enviaban a los arrieros alcalaínos. No nos extraña que el vino que se enviara al puerto motrileño se enviara a la exportación por el amplio y la red comercial que tenían montada los productores alcalaínos.  En Granada, además de la Alhambra, se vendía a comerciantes, particulares, y en la propia Alhambra a través de arrieros de Albolote. En ellos, se abastece a través de representantes comerciales,, los corredores de vino,  que venden el vino de los mayores surtidores, regatones, y productores de vino alcalaíno para las tabernas, otros comerciantes y abastecimiento de población o en la alhóndiga. Generalmente, los productores y comerciantes envían criados y arrieros que suelen superar partidas de vino de más de treinta arrobas y de dos a cinco cargas. Otros compradores envían a comerciantes o familiares para comprar el vino. Existe una red de arrieros, ligados con determinados  productores o comerciantes, algunos de Alcalá , aunque los hay afincados a nuestra zona, procedentes de otros lugares como de Trujillo, Martos o pueblos de Jaén. Se observa una tendencia de venta a  grandes cantidades que sobrepasan las cincuenta arrobas y superan las ciento cincuenta a la capital granadina, que suele ser  transportada por arrieros que forman casi una compañía de arrieros al frente de los cuales hay uno que es el que se hace cargo del traslado, la mayoría de ellos son los alcalaíno y suelen transportar las cargas de los mayoristas o vendedores.  También existen los que compran, venden y transportan el vino a sus pueblos en pequeñas cantidades. Las ventas( Puerto Lope, Vélez...) y algunos cortijos como el de Domingo Pérez en término de Granada o el Cortijo  de Ambar son puntos de gran abastecimiento para zonas rurales. Pero, también son numerosos otros pueblos que compran  el vino para el estanco de la villa, como Iznalloz, Campillo de Arenas, Noalejo, Cabrilla, Moclín , Cambil, Guadahortuna, abastecimiento de sus propios negocios o de sus tabernas o para venderlo a particulares en casi todos pueblos de la provincia de Jaén. Los estancos de las comarcas  limiítrofes de Alcalá suelen ser mercados que perduran, sobre todom Izanlloz. Moclín, Campillo y Noalejo.

. Hay vino tinto, añejo, torrontes, trasñejo, vinagre y mosto, que suele almacenerse en las bodegas de los particulares. No sólo es importante el volumen de venta, sino su calidad de ahí que sea adquirido por miembros de la chancillería de Granada como el oidor Sancho de Flores en 1617 o Pedro Veneroso, alguacil mayor. El propio obispo de Málaga envía a Antón Díaz que le compre catorce arrobas en dos cargas el 29 de enero de 1609 y respita el año siguiente la misma cantidad,y el mismo rey Felipe III para el servicio de la Corte, compra el 26 de diciembre de 1608,  acudiendo Antonio Romero, acemilero del rey, que compra a un clérigo catorce arrobas para el real servicio de Su Majestad y lo transporta en dos cargas. Muchos  miembros de conventos de religiosos y religioso/as de Granada, Baeza y übeda o el convento de Nuestra Señora de la Victoria de Noalejo, así como miembros del clero alto como vicario Carrillo de Íllora o el canónigo doctor Lucas del Castillo de san Santiago en  Granada] suelen ser consumidores del vino alcalaíno así como miembros de la chancillería. A veces, incluso, se vende de particular a particular por la fama como muestra de su alta cualidad. Otros estamentos como el corregidor Enriquez de Valdeolomar, envía desde Alcalá a Granada una carga de ocho arrobas en 1614, el capitán Cristobal Merino de Alcaudete también lo consumen, el licenciado Garrido de la villa de Baños, el regidor o veinticuatro de Baeza Antonio López Porcel o el alcalde mayor de Priego don Juan de Montalvo en 1609. Un año como  el 1608 superó las quince mil arrobas, el 1609, superó la cifra de las treinta mil arrobas de  vino(30.673 ) vendidas a los mercados exteriores, lo que supone una cantidad de     1.013.635 litros, sin embargo el año 1615, se exportaron 17,734 arrobas, denotándose una decadencia en el mercado de Granada, Motril y Jaen. 






Juan Garzón (1516), de 22 años, maestro albardonero, que ganaba 200 reales, casado   con Tomasa Gómez, y tenía un hijo. Ganaba dos reales y medio por jornalero y la comida. 
José de Peñalver, de 28 años, maestro de herrador o albeitar que le dejaba cien ducados, casado con Raimunda Romero, tenía un hijo menor y una hija. El albeitar llegaba a desempeñar el oficio de veterniario antiguo, además de herrador. Se mantuvo este ofico en esta calle hasta el siglo XX  con la familia Canovaca, e incluso, se transformó en herrería con Cecilio A;rmenteros. Curiosamento en los documentos o libros del Catastro aparecen los nombres de  este oficio, como maestro de herrador, destacando la excelencia con la categoría dentro del oficio en el máximo grado, o con la palabra de origen árabe, albeítar, un oficio que fue requerido siempre  por el cabildo alcalaíno y mantuvo hasta el siglo XX, y luego transformado con el nombre de veterinario. Y es lógico la presencia de este oficio por el desarrollo de la ganadería y el fomento de la cría de caballos tanto para la crianza como  para la guerra. De ahí que se protegieran las zonas acotadas como dehesas, desde la cercana de la Dehesa de los Caballos o Dehesilla,  y de la Hopndonera hasta más apartadas cerrando el círculo de los terrenoscultivables y adentrándose a la zona montuosas, cuales eran las del Camello, Mures, Navasequilla, Charilla, Fuente Álamolamo y San Pedro sin olvidar las de Encina Hermosa y Fuente Tetar en el Castillo de Locubín . El nombre de albeitería procede del árabe, y, a su vez, este del griego hipiatra, el médico de los caballos, qel que los herraba adecuadamente, conocía toda su autonomía, sus enfermedades, prácticas quirúgicas, medicamentos, procreación,  y los trataban adecuadamente. Así lo expresa la DRAE albéitar procede del árabe hispano  albáyṭar, y este del árabe clásico . bayṭar o bayṭār, y este del griego r. ἱππίατρος hippíatros. Estos se cultiurizaron en el humanismos con el nombre de t. veterinario (‖ persona que ejerce la veterinaria). No todos los herradores lograban este grado de conocimientos y prácticas, de ahí que se se sometían a unas pruebas para poder ejercer el oficio y eran contratados  por grandes suelos para fomentar el yeguado y el ganado caballar, por ser asunto de guerra. 








martes, 22 de mayo de 2018

LA CALLE PEDRO DE ALBA EN EL CATASTRO DE LA ENSENADA,






LA CALLE PEDRO DE ALBA

Esta calle, retazo del camino que procedía de la zona norte del municipio alcalaíno, de las tierras del Castillo de Locubín y de Charilla, rompe el damero urbanístico de la ciudad. Es una pequeña diagonal que aligera la cuesta de las calles perpendiculares al Llanillo. Recibe el nombre de un personaje, que  vivió  durante muchos años, en una casona señorial. Pedro de Alba  los hubo en esta  calle, un cura, un miembro del cabildo municipal, en concreto un jurado , hermano de Juan de Álvaro en 1587, vecino con el número 866 y un labrador desde el siglo XVI con el mismo nombre y vecino 873 , cuando se urbanizó a expensas de ser una calle Postigo de la calle Real. Su familia perduró el reconocimiento onomástico de aquella calle. En esta  calle, existía alguna que otra taberna, y la herrería de Cecilio;  y servía de puerta poterna de la calle Real en muchas viviendas . Su final se enredaba con la cárcel de Partido Municipal  y con la carpintería de Juan Cruz, ese artesano de la madera que llegó a ser hermano mayor de la Virgen de las Mercedes. Algunos aprendieron sus primeras letras, se prepararon para puestos del estado, o teclearon los dígitos de las máquinas de escribir bajo el amparo del maestro Manolo. En esta calle se escucharon los ayes lastimeros de los presos comunes, y de los presos políticos en momentos de represión ontra los republicanos y, tras la toma de la ciudad por las tropas de Queipo de Llano.  Esta calle desembocaba por la parte de abajo en la comercial vía de la Tejuela, daba entrada al Hotel Comerico, a los primeros estancos, a las  tiendas de abacería, aladrería y herrería, a los primeros garajes y locales de empresas de comunicación….En  esta calle, durante la guerra civil, se alojaron parte de las tropas de ocupación desde el 30 de septiembre de 1936, mi familia me recordaba a los cuerpos de regulares , a los soldados norteafricanos, que miraban con cierto respecto las chiquillas d aquellos tiempos, y veían desfilar hacia el Rosario, como me comentaba mi madre.  Por la parte alta, vivió la familia Huertas Tello, luego se convirtieron muchas casas y casonas en bloques de pisos, algunas, como la que se donó a Cáritas y fue en algún que otro año, comedor de emigrantes, cayeron a la ruina, y reclamaron su alzado, hoy esta calle es el trastero de la calle Real en una de las aceras, y pocas viviendas de sabor tradicional se alzan en pie.
Esta calle cierra el catálogo de todos los libros del Catastro de la Ensenada, dentro del cuaderno 73. El resto comprende a las aldeas y Frailes. Esta calle estaba habitada por diecinueve vecinos, y siempre dejó algún solar entre casas de fachadas de piedra, otras de mampostería y algunas señoriales. Estos eran los vecinos hace más de 250 años:
HIDALGOS
Don Felipe José del Rincón, abogado y regidor perpetuo, casado y tenía un hijo que no trabajaba mayor de 18 años, un sirviente y una criada. (1506).
Don José de Alba, militar   Cadete (1513), reformado, mayor de 60 años, soltero, con una hermana.
Doña Leonor de Guelte, doncella, tenía una criada ( 1521).
Don Nicolás González de Lara, viudo, tenía tres hijos menores y tres hijas.
OTROS OFICIOS

Ana de Esperanza Osuna, (1.499), panadera, viuda con dos hijos, dos mayores de 18 años( uno no trabaja por estar enfermo y otro ra oficial de sastre), y una hija.
Antonio de Ortega ( 1.500), panadero de 60 años, casado,  con un hijo jornalero mayor de 18 años y otro menor.
 Francisco Serrano, corredor  de vino, casado, sin hijos ( 1505).
Juan Garzón (1516), maestro albardonero, casado  y tenía un hijo.
José de Peñalver, maestro de herrador, tenía un hijo menor y una hija.

VIUDA. Ana Matías de Atencia, viuda (1501).
SOLTERA
 Juan  de Medina (1511), de estado soltero.
JORNALEROS
Antonio de Ortega (1502), el menor casado y tenían una hija.
Francisco Palomino, casado y tenía una hija (1507).
José de Ortega , jornalero, casado, tenía un hijo menor (1516).
Juan de Ortega (1519). Jornalero, casado.
Juan de Peña (1520), mayor de 60 años, casado, tenía dos hijos de 18 años, jornaleros.
Manuel del Mármol, casado, tenía dos hijos menores y una hija(1522).
Pedro Cano (1524) . casado y dos hijas.
HORTELANO
 Julián Nicolás Ortiz  (1510), casado  tenía un hijo menor y tres hijas.
Juan López de Morales (1514) casado.
GANADERO
Juan Pablo Aguilera (1515), tenía tres hijos, casado y dos hijas.
PUJAREROS
Antonio Sánchez (1503), casado, y tenía una sirvienta.
Francisco Ruiz de Rey el mayor, casado y tenía una hija. (1504).
Francisco López Palomino ( 1508), casado,  tenía dos hijos menores y tres hijas.
Framcisco Antonio Nieto ( 1509) mayor de 60 años, casado.
José Jiménez ( 1512) tenía tres hijos menores y una hija.



lunes, 21 de mayo de 2018

PUJAREROS Y VIUDAS EN LA CALLE MESA

PUJAREROS
Juan Simón de Hinojosa (1490), de 46 años, casado con   María de Alcalá, tenía un hija María de 18  menor. Vivía en su casa de la calle Mesa ,de 17 varas de frente por ocho de fondo., compuesta de cuarto principal, cocina, cámara,  y corral, , lindera con la casas de María Perálvares por lo alto, y, por lo bajo, con casa de Manuel de la Vhica . Ganaría ocho ducados.  Tenía  dos fanegas en la Cruz del Cuarto, a medio cuarto de legua de primera calida,d lindera con tierras don Alonso de Pineda (E),  camino del Val del Castillo (O) , de don Juan Eusbio (N), y de Francisco de Zafra (S). Y doce fanegas en la Cabea del Molino, distante a media legua,  gravada con  15 misas  que tienen de limosna 37 reales para la Iglesia Mayor, con 36 encinas, , linderas con tierras de Obra Pía de los Expósitos,., camino real  que v a los Molinos (O)  tierras de María Baez (N) . 

Pujareros hortelanos
 Francisco de Aria ( 1489) , hortelano , casado con María Gabriela de Gabarea, tenía cuatro hijos mayores de 18 años, jornaleros del campo ( Francisco de 27 años, Juan de 26 años,  José de 21 años, y Miguel de  la Chica de 17 años,  y una hija. Tenía arrendadas dos fanegas en  la Fuente Nueva de riego, que producían sin intermisión trigo, habasm cardos, lechugas y rábanos, de primera , propios de doña Baltasara de  Sotomayor, con 300 reales de vellón de arrendamiento, Dispopnía de dos cerdas,  ciuatro cerdos, 5 lechones, dos jumentas y una jumenta. Tenía en arrendamiento cuatro fanegas de viña en la Camuña, propios del presbítero don Juan Eusebio de Sevilla, linderas c0on tierra de don Francisco Carvajal(E),  de don Juan Cedillo (E y S), con una retna de 92 reales, de segunda calidad. 

Antonio de Arenas (1483), de 60 años,   pujarero hortelano, de 60 años, casado Beatriz de Gómez, tenía un hijo mayor Francisco de 20 años jornalero y dos menores, Pedro de 16 años y Manuel de 13 años.Vivía en  su casa de la calle Mesa, de diez varas de fretne por siete de fondo, compuesta de cocinam, cámaras, caballeriza y corral, con una higuera y un olivo, lindera con  un solar de don Felix de Angulo, vecino de Akcaudete, por la parte alta, y por la baja, con el de Torrones, gravada con un censo de 50 ducados y  y 17 reales de vellón a favor del convento dominico de la Encarnación.  Labraba dos fanegas de tierra en La Fuente Nueva, de riego, propias de la granadina doña Baltasara de Sotomayro , , la mita de trigo, y la otra mitad de cardos, lechuga y rábanos,  pagaba en arrendamiento 200 reales. 
Tenía arrendada fanega y media en el Lanchar de secanbo de segunda calidad, propia del convento dominico del Rosario, linderas don tierras de don Mauricio Contreras (E), , de Antonio del Baj (O),  de don Martín Hidalgo (N), y del dicho Mauricio al sur.  Disponía de una jumenta y una cerda de cría,,YT otras dos fanegas en la Mata, de secano, propias del convento dominico de la Encaranación, , con retna de dos partes entre ochos de semillas y frutos, de tercera calidad, se regulan 2o reales . Y dos celemines en Terrones, propio de don Miguel de Angulo. capellán, y vecino de Alcaudete. , de primera calidad y retna de cuatro reales. 
Manuel José Callejón (1493), casado con María de la Be¡eaza , ornero  tenía un hijo menor y dos hijas.
Pedro Monterrubio, (1497) mayor de 60 años, viudo y nieta. De 76 años,  vivía en  su  casa  de la calle Mesa, compuesta de cocina, cuarto en bajo, , que le sigue, cámaras y corral, , de once por nueve varas,  linderas con las de Juan de Torres por lo alto, y, por lo bajo, con solar de don Diego de Moya, si se arrendara ganarían nueve ducados.  Poseía cinco fanegas en el Villar, de tercera calidad y de segunda, linderas con tierras de Antonio de Frías (E),  de las monjas trinitarias (O),  doña Ana de la Peña (N), y camino real que va a Córdoba (S).  Y ocho fanegas enb el Rosalejo, , linderas on tierras de don Juan de Callava (E),  , de los herederos de don Juan de Alcalá (O), vereda que a dicho sitio (N)  y tierras de don José Bolívar (S)., gravdas con dos miss que dice don Juan Eusbebio de Sevilla en la Iglesia










Mayor, 
VIUDAS
María de Extremera, tenía una hija (1494).
María Manuela Extremera, tenía dos hijos menores y una hija(1496). Vivía en una casa de la calle Mesa, compuesta de corral, caballeriza, cocina, cuartos y cámaras, de seis varas de frente por siete de fondo, linderas con casas de Manuel de la Chica, por la parte alta, y , por la baja, con la de María de Torres, si se arrendara, ganaría cuatro ducados. 

domingo, 20 de mayo de 2018

EN LA CALLE MESA, JORNALEROS.

JORNALEROS
Bartolomé Rodríguez (1484), de 26 años, casado con Inés García,   y tenían una hija. Tenía arrendada una fanega en la  Cañada del Carril, propia del convento trinitario. que pagaba de ocho partes dos, y de tercera calidad. 
Domingo Manuel Monterrubio, Jornalero, de 42 ños, casado con Rufina Canalejo sin hijos (1485)  
Diego Monterrubio (1486), de 38 años, casado con Ana Lozano, tenía cinco hijos menores. Tenía una fanega de tierra, en el Ruedo,  propia de la Iglesia Mayor, a la que pagaba cinco reales anuales, de tercera calidad. 
Miguel Collados (1492), de 40 años, casado con Felipe Calvo y una hija.
Manuel de la Chica (1495), casado , con un hijo mayor jornalero.  pero era también ganadero de yeguas, de 55 años, casado con Rita María del Castillo y Mmárquez, ,  con un hijo de 20 años jornalero del campoy de nombre Sebastián. Poseía una casa situada en la calle Mesa, de siete varas de frente y media y de siete de fondo, lindera por lo alto la casa de la viuda Manuela Extremera, y por lo bajo casa de Juan Simón de Hinojosa, compuesta de de dos cuartos, con bajo, cocina, y cámaras, corral, caballeriza, si se arrendara, se ganaría 55 reales.  
Pedro Serrano, casado



con María Manuela Martín, con un hijo menor y una hija (1498)
MANUEL JOSÉ CALLEJÓN  (1493), hornero ,  que regentaba el horno de doña María Teresa Montijano, aque le proporcionaba 100 reales.
  Casado con María de la Baeza, y con tres hijos, un varón menor y dos hembras. 

sábado, 19 de mayo de 2018

OTROS OFICIOS EN LA CALLE MESA

OTROS OFICIOS
EL ARADO, DE D. MURCIA


EL ARADO DE D. MURCIA
Antonio de Mora (1482), de 26 años, maestro de aladrero, casado con Josefa Pérez, tenía un hijo menor y una hija. Su oficio le dejaba cuatro reales de vellón y disponía de un jumento. Aladrero deriva de la palabra latina aratrum y el sufijos arius, la parmera evolucuona  por un lateralismo fonético de la vibrante sonora  la lateral sorda  (l>r) que da alatrum; y una sonorización de la dental sorda en sonora (t>d) aladro; el sufijo arius, de oficio o perteneciente a algo, evoluciona >
airo>airu,>aero,>ero,  o sea la persona que se dedica al oficio de arreglar el arada y recoge  EL DRAE  De aladro. 
1. m. Carpintero que construye y repara aradosaperos de labranzacarrosetc. 2. m. Carpintero que labra las maderas para la entibación de las minas.. En este caso, con la primera acepción. 
Y, en Alcalá, hubo este tipo de aladreros que conocíamos por los años pasados como la familia Villegas en este barrio de la Tejuela; o la de los Atienza en el b


arrio de entrada por Granada, entre otros.  Los carros se ven todavía  muy avanzado el siglo XX, y algunos se mecanizaron con ruedas de neumáticos y tracción animal. Se reglamentaba el uso de extracción de la madera de encinar para fabricarlos por medio del Cabildo, a quien se le pedía permiso para cortar los leñas de la carrocería y de las ruedas a lo largo de los siglos. 
Francisco Vázquez, aguador, casado, tenía un hijo menor y tres hijas (1487). Era de nación francés, como Casanova, de 37 años, 
Francisco de la Chica (1488), casado con Teresa Extremera , tenía tres hijas y un  hijo menor ( uno llamado Juan ). Disponía de un jumento para el servicio del agua. 


Juan López, dorador. de 40 años, Jornalero, casado con Francisca del Rey, tenía una hija y un hijo ( 1491). Se dedicaba a  aplicar una terminación dorada a sobre la madera u otros materiales, generalmente los marcos de los cudadros y jambas de lugares de ornato, y, sobr todo, los retabalos. Por este tiempo, varios retablos se doran el d la Virgen de las Mercedes de la Mota, el mayor y otros del cuerpo de la iglesia  de Consolación y  el de San Juan, algunos de las Dominicas.  Sobre la escayola, boj, y otros tamientos sobre la maderaq se realizaba el dorado con láminas de pan de oro