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sábado, 26 de julio de 2014

EN EL DÍA DE SANTA ANA, SUS PRIMEROS PASOS DE COFRADÍA


EL HERMANO MAYOR ALONSO DE SOLÍS

 

En 1559 contrató la cofradía de Nuestra Señora de  Santa Ana con Pedro Sardo, el Viejo, que era el padre de Pablo de Rojas una imagen de Nuestra Señora de Gracia. Consistía en una hechura  de bulto y su tabernáculo ( con siete de cuartas de alto, unos 4.45 mts- con un serafín encarnado  a los pies y una media luna plateada, y con policromía de plateado y carmesí para la saya, de blanco y esgrafiado del velo , corona, cinto y manto dorados. En palabras de Lázaro Gila “sería una versión más del tema de la Inmaculada por el serafín y luna a sus pies[1]. En 1560, era hermano mayor Alonso de Solía, casado con Catalina de Porras.  Durante su etapa la iglesia  de Santa Ana se vio enriquecida por una imagen de Nuestra Señora de Gracia. Durante la realización de la imagen acontecieron varios percances, por los que la cofradía llegó a tener ciertas deudas con el pintor de la obra de tal modo que la cofradía  fue alcanzada  en 15.000 mil maravedíes.

Venía esta deuda motivada por unas  cuentas de hermanos mayores anteriores. Entre 1559 y 1560 fue hermano mayor Alonso de Solís, que estaba casado con  Catalina de Porras. Este prioste fue el que hizo el primer contrato en el primero año  y  asumió el alcance derivado por no pagar a plazo en 1560-.Pro debió tener algunos problemas económicos y hubo que rectificar el contrato  hasta tal punto que firmó un nuevo contrato en 28 de julio de 1560 por que se comprometía a pagar quince mil maravedíes a la  cofradía de Santa Ana. El motivo no era otro sino que este prioste  se había visto alcanzado en las cuentas y era deudor con la cofradía. Con unas  nuevas cláusulas, se fijaba en un año la terminación de la obra y   se saldaba  la cuenta que la cofradía había contraído con  el pintor Pedro Sardo, al que le denomina con este oficio. Y el contrato, además, fijaba varios plazos: uno,  consistente en la paga de  la mitad del presupuesto, exactamente cuando Pedro Sardo acabara la  hechura de dicha obra, y otro, una año después de acabada la obra. Fueron testigo de este compromiso Antón de Martos, y Melchor López de Atencia, hijo de Hernán López de Atencia ante el escribano Alonso Sánchez.

A partir de 1560, son muchos los vecinos de Alcalá que son cofrades de Nuestra Abuela Santa Ana, junto con las cofradías de la Limpia Concepción , Cabeza. Antiguo de la Santa Veracruz. Reciben los oficios de la cofradía con el acompañamiento del estandarte y antorchas durante  su entierro, al mismo tiempo que la cofradía les dedica una misa.



[1] GILA MEDINA. Lázaro. Arte y artistas en el Renacimiento  en torno a la Real Abadía de Alcalá la Real. Recoge el contrato del legajo del AHPJ. 45.91. Folio 217-217 vª.

 

viernes, 25 de julio de 2014

DESDE EL MIRADOR DE LA TORRE DE LA DEHESILLA


DESDE EL MIRADOR DE LA TORRE DE LA DEHESILLA

 

Resulta arduo subir desde la carretera de Villalobos hasta los repetidores de telefonía y encaminarse por el camino de la loma de la  Torre de la Dehesilla. Una vez traspasado el camino de las Solanas, parece más cómodo el caminar y la vista se extiende a derecha e izquierda entre olivares y algún que otro encinar. Te atrae, poco a poco,  esta  torre gótica, atalaya esbelta y coqueta como si fuera una dama de un caballero homiciano. Al llegar a sus pies, resuenan los mensajes transmitidos de recuas de playeros, las avanzadillas de moriscos de Íllora y el paso de afectados de las pestes y epidemias. Como si fuera la parte superior de una cabeza humana, por el sitio  que mira a la ciudad de la Mota, se divide en suertes de cuatro a seis fanegas, que parecen conquistadas a un monte bajo, antaño de encinas y matorral, y hoy de olivo picual; en su parte baja, abunda el cereal y algún que otro huerto  sustituyendo los suelos linderos de un extenso descansadero de animales y una era colectiva y comunal. Actualmente,  una población dispersa de segunda residencia en torno a la variante viaria de índole nacional ha sustituido aquel corral de los animales preparados  para las carnicerías públicas  y  para  la doma de caballos y yeguas.

            En la Ddehesilla se escenifica el paso de la ganadería a la agricultura entre los vecinos de Alcalá la Real. Y se asiste a la puesta en escena de los primeros pasos de la industrialización comarcalPues, se topa uno, sin darse cuenta, con el rótulo de la calle Industria, que responde a los  primeros asentamientos del sector secundario que, por los años cincuenta del siglo pasado,  modernizaron  la ciudad de la Sierra Sur tras el adelanto  de la industrias agroalimentarias de principios de siglo XX. Cercanos  al Llano de las Aves Frías, se yerguen dos hitos de la historia económica de Alcalá la Real, dos formas de entender la economía, la del modelo empresarial  y  la del cooperativista. A saber, Condepols y la Cooperativa Metalúrgica de San José Artesano. Ambas han resistido reestructuraciones, reflotaciones,  recortes,  crisis, crack,   y una historia difícil  de batallas ganadas a los banqueros, a los accionistas, a las tentaciones de los socios y, sobre todo, al mundo financiero y del capital, que no valora el humanismo de sus productores frente a  la ganancia anónima del dinero.  Son un ejemplo de resistencia obrera y de testimonio de  quijotes productores  que han sobrevivido  a planes provinciales y han superado los embates y envites del mercado. Han extendido sus productos a los rincones más lejanos de nuestra tierra, en el mundo y en muchas ciudades españolas. Han sabido adaptarse además a los tiempos más penosos: la primera cambió de las redes y de  las  maromas de la pesca marítima a  las  enormes sacas de contenedores pasando por los fardos y otros productos derivados del polipropileno; la segunda creó un equipo excepcional de trabajadores expertos en el tratamiento del metal, rejería,  aluminio y calderería reclamados en muchas obras y servicios.

Desde la Dehesilla, se asoma la nueva ciudad que se ensanchó hacia el Sur, prolongándose  a extramuros, en las afueras del casco histórico. A expensas del sector de servicios, el cerrico de Vilches recogió el cementerio de la ciudad fortificada de la Mota;  entre la Cruz de los Muladares y  la cruz de los Blanquitos,  nacieron los barrios de la Tinta, la Quinta, Belén, San José Obrero, Iberoamérica, Salvador, Cuesta del Cambrón  y  el Camino del Cementerio Nuevo. En este solar urbano, se experimentaron los diferentes planes de promoción de la vivienda (desde las protegidas a la libre competencia), y, recogieron  los sudores de su trabajo de muchos emigrantes  en tierras europeas.

Desde la Dehesilla, se divisa una ciudad en progreso,  que vació muchas casas del  recinto histórico artístico, encerrando las cruces de los antiguos caminos como un canto de cisne de una sociedad tradicional  que se escapa de las manos en el siglo veintiuno. Frente a la piedra y mole de las torres históricas del fondo,  se levantan la cal y la negra pizarra de la torre de la nueva parroquia del Salvador, sobresale el tejado del silo ya abandonado y que cambió su uso agrario por el de consumo del ocio; duerme la Mota  todas las tarde en los tejados y terrazas del Campero. Si es de noche y verano, el bulevar ha fijado sus servicios junto al Centro de Salud y Deporte, la Piscina Cubierta Municipal, un destello de arquitectura moderna en su fachada, interiores y empleo de materiales modernos.
En pocos minutos, se ha bajado de la tranquila cumbre de la torre al bullicioso llano, y se ha pasado del sector primario al de servicios, y, en estos tiempos, sin dejar huella el secundario, ya que la silueta urbana  no se interrumpe con las numerosas grúas de años pasados.       

 

 

 

 

 

 


 


 

EL DÍA DE SANTIAGO EN ALCLAÁ LA REAL DEDICADO A TODOS LOS SANTIAGOS.


LA FIESTA DE SANTIAGO

 

 

-Se llevó a cabo a finales del siglo XVI y competía con la de San Juan, exponiendo los actos organizados a la oportunidad climatológica  del momento y participando de las mismas actividades caballerescas para el fomento de la milicia local y la ganadería de caballos, yeguas  y potros.

-Como actividad religiosa, vísperas, misa y procesión que salía por la puerta de la Iglesia se dirigía a la Plaza y volvía por la otra con acompañamiento de toda la clerecía, beneficiados y capellanes de Santa María y Santo Domingo, recorría todas las calles limpias en derredor de la calle de los Méndez de Sotomayor, Palacio Abacial y Calancha.

  -Como actividad  fundamental era el juego de cañas y toros. En 1572, el gasto de 25.030 maravedíes nos da muestra de la importante cantidad con la que se afrontaron los regocijos de la fiesta.

Solía alzarse el pendón de la ciudad  en este día.

-Los toros eran la otra actividad  en la que competían las cuadrillas de cuatro en cuatro de caballeros-alcalaínos y forasteros- en la Plaza Alta de la Mota, algo así como la corrida de los Rejones de nuestros tiempos. Tan sólo se solía contratar a un joven del pueblo que toreaba los novillos a capeo, lo que daba lugar a accidentes de corneo. El protocolo de las ventanas de la Plaza Alta y de las ventanas de los Corredores  jugaba un gran papel a la hora de repartirse el sitio para asistir a la fiesta  entre autoridades y oficiales. Chirimías y atabales alegraban el acontecimiento y a veces debían contratarse a ciudades importantes como Granada. Pagaban los menuderos y carniceros de la ciudad la mitad de los toros, unos cuatro, y el resto lo hacía el ayuntamiento. Los toros procedían de ganaderías de la zona y tenían nombres curiosos como Gamboa en referencia a un regidor del cabildo municipal.

-En la iglesia Mayor abacial se encargó una imagen de Santiago a finales de siglo imitando a la de Granada, con Santiago montando a caballo para celebrar la fiesta de una manera religiosa, incluso dio nombre a una capilla del testero.

El pago del voto de Santiago  se mantuvo  hasta muy avanzado el tiempo ( XIX) y algunos vecinos que eran  caballeros de Santiago nos muestran en la ciudad la importancia de este santo en Alcalá la Real.

La fiesta decayó a mediados de siglo XVIII hasta el punto que hubo que recordar su celebración pòr la Corona, como aconteció en 1643.

 

 

 

 


 

 

 

jueves, 24 de julio de 2014


DATOS PARA LA HISTORIA DE  LA COFRADÍA  DE SANTA ANA

 

 

                        HERMANOS MAYORES DE ANTAÑO

 

Se conocen los hermanos mayores del siglo XXC, también los del siglo XVIII, pero los  primeros que organizaron y mantuvieron la cofradía  escasean. Es verdad que no existe ningún libro del siglo XV, ni del XVI, ni del  XVII. Por eso, a lo largo de los años siguientes, en este programa de fiestas expondré lo que vaya recogiendo de los archivos locales y provinciales (eclesiásticos y oficiales).

                                               I

Cuando  la ermita se encontraba exenta en medio de un páramo de los Llanos que se prolongaban hasta la actual aldea de Santa Ana, hay una feliz iniciativa recogida en el Archivo Municipal de Alcalá la Real , que nos ilustra perfectamente del paisaje entre rural y  de santuario romero  que presentaba la ermita de  Nuestra Abuela Santa Ana. En concreto,  el acta  municipal o de cabildo es de 10  de julio de 1570,  y figuraba de hermano a hermano mayor de la cofradía de Santa Ana, Luís de Peñalver,  que pidió al cabildo que se hiciera una cerca junto al pilar de la ermita de Santa Ana, dinero por el pilar hecho y  se haga por el mismo albañil”.

                       

                                                           II

 

De otra acta municipal de 26 de mayo de 1586,  el hermano mayor aparece con el  otro nombre de prioste Francisco Menéndez y en ella se acuerda que; “Se presten las puertas  que se quitaron de la cerca de los Álamos  para la ermita de Señora Santa Ana, atento que es muy pobre,  e,  de presente, tiene necesidad de ellas para la dicha ermita que se le entreguen Francisco Menéndez vecino prioste de e la dicha ermita”

            Era muy frecuente que se cerraran las puertas de la ciudad, la de Villena, la de los Álamos, la del Campo  y la de Martín Ruiz  con motivo  de guerras, bandoleros y, en este tiempo, por las epidemias y peste. Para ello, se contrataban albañiles y carpinteros, que fijaban unas puertas en el intradós  de los arcos  con el fin de restringir la salida y entrada de vecinos, forasteros, comerciantes  y mercancías. Junto a la puerta, se colocaba una caseta de vigilancia en la que se colocaban los alguaciles y los caballeros regidores de turno para controlar las guías. A veces, con motivo de  imposiciones hacendísticas también se colocaron puertas.  Estas puertas, en periodos de salud, paz o seguridad cívica, revertían a fines municipales: uno de ellos fue utilizar para la ermita de Santana.

            Curiosamente, este años pasaron por estas puertas “los guesos del Duque de Sesa y se limpiaron las puertas”, muy ligado con el pueblo alcalaíno.

 

                       

                                   CAMINOS DE ROMERÍA

 

Siempre existían caminos que comunicaban a Alcalá  y la ermita y cortijos del entrono de Santa Ana, a  través de las vías pecuarias  municipales (los de los Llanos, que acababan en Frailes, por la dehesa de Entretorres…).

Pero, ya en 1578, existía el actual camino de la Fuente Rey y Señora Santa Ana, porque se arrecifó por un punto  que le llamaban  Portichuelo, lugar elevado de cruce de caminos entre los que provenían de Guadix, Frailes y Alcalá...

 

 

 

 

                        SANTA  ANA, PATRONA ALCALAÍNA  EN LAS ROGATIVAS

 

            Con motivo de periodos de sequía o de lluvias torrenciales era frecuente encomendarse a Santa Ana, todavía en º1605 no era patrona, pero sí protectora de la ciudad. Se le traía a la iglesia de Santa María la Mayor, era recibida en los Álamos por un grupo de regidores, y, en procesión, marchaba hasta la Mota, donde solían hacérsele triduos y novenas, con acapilla de música, sermones y cultos solemnes.

                                                           I

En  1602,  vino  Santa Ana con motivo de la peste  y se obraron muchos milagros; tres años después, en 1605, se hicieron nueve fiestas a Santa Ana por la falta de agua en la Iglesia Mayor

 

                                               II

En 1616 se le pagaron por acuerdo de esta ciudad a don Juan de ARNDA Figueroa y don Luís Alfonso de Aranda  regidores comisarios 209 reales  y  a los licenciados Juan Jiménez y Alonso Méndez, presbíteros, beneficiados de la Iglesia Mayor de esa ciudad, en concepto de  una fiesta que se mandó hacer a Santa Ana.

 

                                                           III

En 19 de  agosto de 1637,  había amainado la peste. Y, así se anunciaba desde Málaga,  por medio de una carta de carta de don Martín Nieto desde  Estrecho. Pero se comunicaba a  la comarca y lugares cercanos  que se habían de guardar de ella, se pusieran  los nombres de las ciudades  apestadas  en la tablilla de las puertas de la ciudad  para  guardarse de los forasteros y comerciantes   procedentes de ellas. En acción de gracias,  el ayuntamiento  ordenó una fiesta solemne con misa en honor de  Santa Ana  costeada por la ciudad,  y  los miembros del cabildo se lo comunicaron  al gobernador Bellón.

 

                                                           IV

 

En 2 de junio de1647, Santa Ana  ya es patrona de Alcalá la Real .Con motivo de que en los Llanos de Santa Ana, hay langosta, y, sobre  todo  en el terreno montuoso de  la sierra, ha y muchos gusanos, se acuerda que se  trayga la imagen de Santa Ana  y se haga un conjuro”.

 

                                               V

 

En abril de 1648,  de nuevo se había extendido la peste desde Murcia, el presidente de la Audiencia,  cargo judicial  con autoridad civil sobre los reinos de Castilla y León, informó de que se hicieran cercas y se previniesen de la peste  tanto Alcalá  como Castillo de Locubín. Por eso, se nombraron guarda y cuadrillas de regidores, para prevenir su propagación y afrontar los gastos, no con arbitrios, sino con recursos propios: se vendieron del Pósito 1.400 fanegas de trigo  que había quedado  de panadearlo en los tres meses de Otoño y se pidió  que cooperaran el abad, caballeros y regidores  y vecinos  mediante una cantidad  repartida por el corregidor. Con el dinero se hicieron cercas  ajustándose los  jornales de las obras de  la cera por  un regidor y dos jurados  que se registraban en  un libro,

Pero el dato interesante de la  cofradía e imagen de Santa Ana es el siguiente:

 

“Porque la principal custodia es ocurrir a suplicar a Nuestro Señor libre a esta ciudad del dicho contagio,  se prosiga en las diligencias que esta ciudad tiene acordado, se haga rogativas en la Iglesia y Conventos y demás de ello, por ser imaxen de tanta devoción y patrona de esta ciudad señora Santa Ana, los caballeros comisarios hablen al señor gobernador eclesiástico, para que dé licencia que se traiga desde su iglesia a la mayor desta ciudad,  y se asista a la procesión por  ciudad el día que se señalare, y se conviden los regidores”.

Y pidió pedir provisión para todos estos cultos, obras y movimiento de  la ciudad, nombrándose comisarios para ello.

           

                                                           VI

                                  

                                   SANTA ANA MILAGROSA

 

En  8 de marzo de 1650, ya año de peste, se ordenó que se trajera de nuevo  a la patrona Señora Santa Ana a la Iglesia Mayor, como era costumbre, En 8 de febrero de 1650, se dice “ La ciudad habiendo conferido y tratado sobre la grande deboción que tiene a Seora Santana, su patrona, y los grandes milagros que por su intención a obrado nuestro señor y, en particular, el  año seiscientos y dos que uvo peste en esta ciudad que, acordando esta ciudad se traxesen de su casa el día que entró aviendo muchos enfermos en los hospitales levantaron unos  y no ubo más enfermo , y este año viendo el grande aprieto que ay del achaque de la peste acordó esta ciudad que se traxese , y a mucho tiempo que está en la Iglesia Mayor y en todo este tiempo Dios se a servido de preservar le por su intercesión y, queriendo la cofradía de llevarla a su casa, pareció que se le detenga en la Iglesia Mayor donde está para que oy nuevamente en gracias se debe de la merced que a hecho y hace de preservar la  del contaxio de peste , se le hagan fiestas y suplicarle favorezca como a hecho esta ciudad y para los demás devotos continúen y no cesen la devoción acuerda que le haga fiesta por esta ciudad y para ello nombra por comisarios a los  señores don Pedro de Sotomayor  y don Luís de Quesada rexidores  y con su decreto se libra lo que gastare en los mrs de los dos mil ducados de que esta ciudad tiene facultad de gastar en el rompimiento de tierras  para  el acudirá pediros a dios remedio”

Santa Ana se mantuvo mucho tiempo más de lo frecuente y ordenado (tres o nueve días)  en la iglesia mayor, porque se ha salvado la ciudad y había miedo de contagio y frutos.

 

                                   VI       

 

En  22, 25, y 30 de abril de 1651 se trajo a Santa Ana por falta de agua y se pagó con  una  libranza del 24 de septiembre con la cantidad de  250 reales

En1652, de nuevo se trae a consecuencia de los temporales y,  su llegada viene  ligada a la  fiesta del Corpus, cuya imagen y cofradía salía en dicha procesión general. La razón de su llegada se explicitaba en el siguiente acuerdo “ La ciudad dixo que siempre a tenido a la Señora Santa Ana por patrona y a quien acude con la devoción a  la que quiere  pedir e  interceda  con nuestro Señor en todos los cuidados y calamidades se pueden ofrecer  y se ofrecen a esta ciudad … Y de presente los temporales  se detienen  los temporales y continuadamente trayendo la imagen de su ermita a esta ciudad se an experimentado grandes milagros;  y además de ser la adversidad grande  que se a de traer para la Fiesta del Corpus, que se traiga la gloriosa imagen de Señora Santa Ana  a la Iglesia Mayor en procesión general y se convide a su señoría don Fernando de Heras y al  cabildo eclesiástico, con  advocación, misa y sermón  y procesión”

                                               VII

 

En  nueve de  julio de 1653, de nuevo hay  contagio de  peste, por la zona de   Torrox y Málaga y acordó el ayuntamiento este acuerdo:    la principal es acudir a implorar a su misericordia y,  que por la intersección de Santana, patrona d la ciudad, se libró los años pasados del dicho contagios”, por eso de nuevo se trajo  y se  hicieron fuegos artificiales con  cohetes, función de iglesia con  música y beneficiados  que  costaron 204 reales .

                                                           VIII

                       

LOS BIENES DE LA COFRADÍA EN 1771

 

Entre los bienes de Nuestra Señora Santa Ana, en 1771, el hermano mayor Manuel de Cuenca, declaraba a  las preguntas individuales del  Catastro de la Ensenada  las siguientes:

-

BIEN MUEBLE O INMUEBLE
LUGAR
ARRENDAMIENTO O PROPIEDAD
PRODUCTO O RENTA
Una alameda propia de la dicha Santa Ana(6 fanegas)
En Santa Ana
No se hallaba arrendada
Se sacaba de 3 en 3 años  18álamos e importaban 32 ducados
Una fanega de riego
Fuente Somera
Arrendada a Francisco Marañón
70 reales
Dos fanegas
Fuente Granada
Arrendada a Francisco de Mérida y la dio Francisca de Caracuel en Loja 1653
 
Censo de 100 ducados
Una casas en Llanillo
María Cano y su marido Juan Lorenzo
33 reales
Una haza de 13 fanegas de tierra
Media Naranja y Salobral
Arrendada a Vicente Romero
70 reales
Un censo de 120 ducados
Paga María Guillén, vecina del Castillo
39 mrs
 
Un censo de100 ducados  Pedro de Barro
Sagrada Imagen
 
33 reales
Una casa
Santa Ana
Arrendada A Antonio de Mesa
66 reales
Una fanega
Llano Mazuelos
 
105 reales

 

En este año de 1771, declaró como  capellán  el presbítero Antonio Cano, 31 años que ejercía el cargo de capellán  de   la ermita  y sobresaliente de rentas  (La capellanía  había sido fundada por el cura don Juan Cano sobre  varias tierras y bienes que tenía arrendadas Manuel Garrido:  una haza de 9 fanegas en el paraje del Rosalejo., otra de 4 fanegas en Loma de la Jurada, otra de diez fanegas en la Rábita , una casa en la Tejuela,  y otra arrendada en calle de las Parras, arrendada a Miguel de  Medina).

Como no tendría muchos fondos  recibía también  las rentas de otra haza  situada en el  Rosalejo, que era de su tío el provisor Juan Cano y, por los gastos de culto, recibía  del hermano mayor de la cofradía de la Señora Santa Ana 12 fanegas, a lo  que se añadía, por  fiel sobresaliente de la dicha ermita, 18 fanegas trigo y nueve de cebada.

            Como la mayoría de los curas de aldea, debían trasladarse de cortijo en cortijo, para cobrar rentas, administrar sacramentos y catequizar a sus  feligreses, por ello disponía de  una mula gallega que declaró en el Catastro.

 

            FRANCISCO MARTÍN ROSALES

 




miércoles, 23 de julio de 2014

LIBRO DE ACTAS DEL SIGLO XVIII. HACIA LA FIESTA DE SANTA ANA (iv)


NOTAS  PARA LA HISTORIA DE LA HERMANDAD DE SANTA ANA (I)

 

 

Hace unos años,  se propuso llevar a cabo  un libro de la historia de la hermandad de Nuestra Abuela de Santa Ana. Los hermanos mayores lo han intentado y de seguro que alguien lo hará realidad. Como hermano, he venido aportando a lo largo  de años anteriores la historia social de los vecinos de la aldea de mis antepasados. Ahora voy a iniciar una serie de artículos que no tienen más interés que aportar datos para la historia de este futuro libro de la hermandad. Parto de todo el material que he  recogido en los distintos archivos provinciales y locales, sin dejar en el olvido la gran aportación que me hizo  mi amigo Juan Cano con la fotocopia de un libro de actas de la hermandad, y sigo la línea  metodológica comenzada con la  Historia de la Coronada. Una entrega por años. Posteriormente , si alguno quisiera, puede ordenar el material y  plasmarlo en un eje cronológico correcto y lineal.

 

            Mis primeras notas se basan en las actas anteriormente comentadas, que he cruzado con otros datos investigados en otros  archivos. Corresponden  a los  años comprendidos entre 1714  1779 y se titulan LIBRO DE LA COFRADÍA DE SEÑORA SANTA ANA, QUE LO HIZO Y DIO JUAN RUIZ GÓMEZ, SIENDO HERMANO MAYOR  DE LA DICHA COFRADÍA EN EL AÑO  DE MIL SETECIENTOS CATORCE . A lo largo de dicho texto, aparecen, sobre todo, los acuerdos de las reuniones de cabildo de la cofradía, los nombramientos de cargos, anotaciones de misas y los inventarios de la cofradía. Vamos a comentar, esencialmente,  las características de la hermandad a lo largo de este artículo.

Por su semejanza , la cofradía suele tener las características de otras que se conservan y denominamos de estructura “cerrada”, con poco número de hermanos, elecciones rotatorias y  control jerárquico. Generalmente, pertenecían a las clases privilegiadas y a los hacendados  frente a las hermandades, esclavitudes, o algunas cofradía, de carácter algo más abierto, como las cuadrillas  del Dulce Nombre de Jesús

 

            CONSTITUCIONES

 

            Habían desparecido en el siglo XVII las constituciones de la cofradía, el decreto de la fundación y su erección. Pero era un hecho constatable que habían existido y se regían de un modo consuetudinario- la tradición de  las constituciones antiguas y los acuerdos anuales del cabildo-. A instancia de los hermanos el año 1746 exponen la situación de desamparo documental , manifiestan la extracción social de los hermanos-labradores -  y solicitan de nuevo la fundación de la cofradía, algo parecido lo que ha sucedido durante estos últimos años.

            El reformismo religioso del siglo XVIII instaurado en el gobierno abacial incidió en la elaboración de nuevas constituciones, basadas en  que “era bien entendido de ser lo mejor lo que van a ejecutar y bajo de esta ciencia otorgaron que, en ratificación de la fundación antigua de dicha cofradía y de sus cabildos, juntas y acuerdos hacen criar, erigen y levantan esta de nuevo y en reformación de lo que han considerado por gravoso, quieren que observe y guarde en adelante lo que ha prevenido en las constituciones siguientes” . Tuvo lugar, la  presentación  de las nuevas constituciones  lugar el cinco de junio de 1743 ante el gobernador eclesiástico. El veinticinco de  dicho mes  fueron   aprobadas por el  gobernador eclesiástico don Manuel Machado y Luna.

 

 

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LOS CABILDOS

 

El hecho de ser una cofradía de gran prestigio y antigüedad tenía una organización muy ligada con el cabildo eclesiástico de la Abadía. De ahí que sus juntas fueran  presididas por una alta dignidad, generalmente el  Provisor , Vicario General y Juez de Rentas en representación del señor abad, por cierto,  solía estar ausente  por estos años. O,  EN OTROS CABILDO EL TENIENTE DE VICARIO. De entre los que asistieron ,por este siglo,  a estos cabildos se encontraba Matías Fernando Montero de Paz Ramírez, y Gabriel Muñoz Merino,  comisario del Santo Oficio de la Inquisición de Córdoba. abogado y colegial de Santa Catalina  de Granada, don Diego de Torres, canónigo de la catedral de León,, capellán de Felipe V y notario de la Nunciatura, Diego de Guzmán y Bolaños, colegial e la Universidad de Salamanca y miembro de la Orden de Santiago, don Miguel Cedillo  y don Diego Bolaños y Guzmán capellán de Felipe V.. La integraban el representante eclesiástico, el hermano mayor, los alcaldes y los oficiales, así como un notario escribano e la abadía..

Generalmente, los puntos del orden del día se resumían según el tipo de cabildos ordinarios y extraordinarios. Los anuales y ordinarios   solían  comprender el nombramiento de  hermano mayor, alcaldes y oficiales del año y, la consiguiente aprobación del inventario de la cofradía y cuentas. Daban fe de la celebración de los actos el representante eclesiástico y el hermano mayor, posteriormente fue sustituido por el capellán de la cofradía partir de  1744.

Solían celebrarse todos los cabildos fuera de la ermita Santa Ana, pues sus hermanos residían en Alcalá. Casi siempre  lo hacían  en la iglesia de la Veracruz, otras veces  en el palacio abacial, sede  de la vivienda del  vicario general  Pero, a partir de 1744, se comenzaron a celebrar el día de la fiesta de Santa Ana  en la propia ermita, pues, como eran labradores, les suponía un gasto importante trasladarse desde los cortijos a Alcalá, al mismo tiempo comenzó a responsabilizarse más intensamente el capellán de la  cofradía por delegación del gobernador eclesiástico.

            La fecha de celebración del cabildo variaba  desde el mes de abril hasta primeros de junio Pero, tras la reforma, se impuso el día veitiséis de julio..

           

LOS CARGOS

 

            Eran, como hemos dicho , un hermano mayor, dos alcaldes y varios oficiales. Solían elegirse por periodos de tres años. Antes del siglo XVII, solían hacerse por  el sistema de rueda  para la elección de cargos de acuerdo con el puesto que se encontraba en la  lista de  20 hermanos aproximadamente. Pero en el segundo decenio del siglo XVIII,  hicieron una reforma, por el que el sistema de elección consistía en que los cargos se sucedieran de acuerdo con esta proposición: al hermano mayor le sucedía el alcalde más antiguo de la cofradía -actualmente sería el primer vicepresidente- y a este el segundo alcalde.

El hermano mayor , desde el año 1726  era el encargado de presidir misas, funciones, hacer propuestas de cabildo, comprobar el inventario y fedatario de la cofradía. Por eso   escribía en un libro las faltas de los hermanos que no acudían a los actos religiosos, con el fin de imponerle el castigo. Era, también, el responsable de todas las operaciones madereras de la alameda  de la cofradía. No podía renunciar al cargo a no ser por razones de enfermedad..

            Para la elección de los alcaldes, los hermanos los votaban  secretamente; previa invitación – los convidaban a ser, decían-, y, el que era mayor de edad,  quedaba nombrado como primer alcalde y, el otro, segundo alcalde. Paso previo, era la aceptación de los cargos, pues no había propuestas anteriores sino que lo hacían libremente y en lista totalmente abierta.. Incluso, podía hacerse con personas que no estuvieran presentes y, que luego aceptaran el cargo. Cuando se procedía el óbito de algún alcalde, se convocaba cabildo par nombrar otro y reestructurar los patronos del mes. Sustituía y colaboraba con el hermano mayor y presidía las ceremonias religiosas.

También se nombraban doce  patronos demandantes que ejercían  mensualmente .el cargo con la bacinilla para fondos de culto de la iglesia. Este recolección lo hacían por las calles de Alcalá. Podían ser sustituidos por una persona que buscaran en lugar de ellos.

El resto de los hermanos formaban una piña para ayudar al hermano mayor en todo tipo de obras materiales de arreglo del templo.

Un capellán era  nombrado para ejercer de director espiritual de la cofradía por parte del hermano mayor.

Todos tomaban posesión de los cargos el primero de julio.

Con motivo de la reforma de 1743 y las nuevas constituciones todos los cargos se redujeron al periodo de mandato de un año. El  primer domingo de abril, se avisaba al juez eclesiástico para que diera permiso para los cabildos que se celebraran con antelación a la fiesta, evitando acercarse al mes de julio para que tuvieran  suficiente para organizarla. También, se creó la figura de padre de ánimas, que se encargó del control de los hermanos fallecidos, la recolecta de misas de sufragio, el pago al capellán y  todo lo relacionado con los gastos del funeral. Solían comunicarlo el día de la fiesta.. 

 

CAPELLANES

 

Eran los encargados del culto de la ermita de Santa Ana , misas, sufragios por difuntos y compartieron, a partir de mediados de siglo XVIII, ser cobradores del diezmos eclesial en el partido de Santa Ana. Cuando aumentó la residencia de muchos vecinos alcalaíno en la aldea de Santa Ana, el capellán desempeñó, además de las funciones religiosas, otros servicios muy cercanos a los vecinos en labores testamentarias, reparto y distribución d censos, empadronamientos, mediador con el estamento eclesiástico. Decía misa todos los días de fiesta y recibía doce fanegas de trigo por su  trabajo. El capellán guardaba la llave del Sagrario y de todas las arquetas y otras cajas, donde se guardaran reliquias y objetos de valor  .

 

Francisco Antonio de Contreras
1715-20
Francisco Ramírez de Aguilera
1720-51
Juan Antonio Contreras
1752
Antonio Cano Hinojosa
1767

 

 

HERMANOS

 

La mayoría de ellos eran  labradores de los cortijos de la zona- entre Charilla y Ermita Nueva-, que solían arrendarlos de los propietarios alcalaínos, los hidalgos, y, que posteriormente con motivo del reparto de suertes en el reinado de Carlos III se asentaron  al rededor de los caminos  y en torno a la ermita de Santa Ana con la construcción de viviendas de la que surgió la aldea de Santa Aana.. Por este tiempo, sus nombres eran Juan Martín Alcaide, Lucas Ramírez, Francisco Ramírez de Aguilera,  familia de los González de Lara, Miguel Rufián,  Pedro Pérez del Corral, Gaspar de la Fuente, Andrés Hidalgo , Antonio Romero Blas del Castillo, Andrés Palomino, Francisco Valenzuela, Tomás de Aguilar, Pedro Ruiz  Rejano, Cristóbal del Barrio, Miguel de Ureña, Juan Garrido, Pedro de Mesa, Fernando Márquez, Lucas Zamora,   . todos ellos padres de los que luego crearon el primer núcleo de vecinos de Santa Ana y que hemos referido en anteriores inventarios..

 

 

 

            MODO DE TOMAR ACUERDOS

 

            Mediante asentimiento de los hermanos , tras exponer cada uno  sus votos y reparos. Pro , la sucesión de hermanos se llevaba  a cabo de un modo mecánico.

            La mayoría de ellos tenían una cultura básica de saber leer y escribir pues sabían firmar y algunos llegaban a tener buenos trazos.

            Las propuestas de nuevas medidas las realizaba el hermano mayor, el capellán o el representarte eclesiástico, como la reforma de la reforma de las Constituciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HERMANOS MAYORES DEL SIGLO XVIII.

 

            No todos vivían en los cortijos de Santa Ana, sino que muchos eran labradores de Alcalá, con casa en el casco.

 

Juan de Tapia
XVII
 
Nombre y apellidos
Año
Algunas actuaciones
Francisco Revilla
XVII
 
Juan Ruiz Gómez
1711-1714
 
Juan García Barrera
1714-1717
 
Miguel Rufián
1717-1720
 
Miguel González de Lara
1720-1723
 
Lucas Ramírez
1723-1726
 
Gaspar de la Fuente
1726-1729
 
Andrés Palomino
1729-1732
 
Pedro de Rufián
1732-1735
Relicario de Plata
Cristóbal del Barrio
1735-1738
Limosna para entierros
Lucas Zamora
1738-1741
 
Antonio Romero
1741-43
Renunció Pedro de Mesa por razones de enfermedad y  reformó las constituciones
Antonio Ureña
1743
La cofradía celebraba los cabildos en la emita de Santa Ana
Fernando Márquez
1744
 
Juan García Márquez
1745
 
Lorenzo de Torres
1746
 
Juan León
1747
 
Pedro del Barrio
1748
 
Francisco López de Castilla
1749
 
José Calvo
1750
 
Juan de Lizana
1751
 
José Nieto
1752
 
Juan Esteban Palomino
1753
Frontal
Juan Esteban Romero
1754
Frontal
Blas Zamora
1755
frontal
Fernando Márquez
1756
 
Juan Valverde
1757
Frontal
Cristóbal Berlango Márquez
1758
 
Antonio Romero
1759
 
Antonio de Cuenca
1760
 
Manuel de la Fuente
1761
 
Matías de la Fuente
1762
 
Felipe Valverde
1763
 
Pedro González
1764
 
Agustín García
1765
 
Pedro Cano
1766
Nuevo capellán
Francisco Armenteros
1767
 
Francisco Prieto
1768
 
Manuel Márquez
1769
 
Fernando Márquez
1770
 
Manuel de Cuenca
1771
 
José de Zafra
1772
 
Manuel Carmona
1773
 
Juan Márquez
1774
 
Francisco Toro
1775
 
Pedro García
1776
 
Miguel de Cuenca
1777
 
Vicente Romero
1778
 
Juan de Zafra
1779
 
Francisco Ruiz
1780
 

 

 

LOS INVENTARIOS

 

            Solían hacerse unos días después de celebrarse el cabildo  ordinario y lo llevaban a cabo entre el representante eclesiástico, el hermano mayor y los alcaldes, asistiendo como testigo algunos hermanos y el capellán de la cofradía. Los lugares donde se llevaba a cabo eran: la iglesia-templo y sacristía, casa de  la  cofradía y en la Iglesia Mayor de Alcalá la Real. A veces, los hermanos mayores guardaban en sus casas algunos objetos. Cada año, se anotaba el incremento de objetos religiosos, ornamentos,  cuadros, bienes muebles e inmuebles, censos ....  

 

MOVIMIENTO ECONÓMICO

 

            Se surtía de los ingresos de cuotas y de los censos y entradas de los bienes muebles de la cofradía, que consistían en una haza de nueve fanegas de tierra de erial, que producía, en su mayor parte, álamos, un censo de seis ducados anuales,  y las limosnas de los fieles. La alameda no producía sino el fruto de madera, pues era un erial. Pero , a partir de 1764, comenzó a arrendarse a la familia Romero. 

 

ACTIVIDADES, Y CULTOS.

 

La Cofradía traía anualmente a la Iglesia Mayor de Alcalá la Real la imagen  de la  Señora Santa Ana. La  recibían varios regidores a la entrada de la ciudad juntamente con miembros de la cofradía, hacía su primera estación en la iglesia de la Veracruz, y luego la colocaban en  un nicho del altar de la Virgen de las Mercedes. En el día de a santa Ana, celebraban  la festividad con una misa solemne , con ministriles y capilla  de música.

Por la tarde, la imagen de Santa Ana se colocaba en sus andas y,  en procesión,  se trasladaba a la ermita acompañada de las banderas- guión de terciopelo rosado. pendón blanco de la cofradía-, insignias- cruz de plata, cuatro cetros con tarjetas para hermano mayor, alcaldes y capellán-, hermanos y devotos  a la ermita .

Con motivo de la reforma del 1743, ya no se trajo Santa Ana a la Iglesia Mayor para celebrar la fiesta anual, sino que tan sólo vino con motivo de rogativas y con permiso de la autoridad eclesiástica

            La función religiosa comenzó a celebrarse en la ermita.

 

ALGUNAS  ANÉCDOTAS IMPORTANTES DE LA VIDA DE LA COFRADÍA

 

            -El  día ocho de marzo de 1729, ante la  presencia del provisor y vicario el doctor Juan Antonio Domínguez, que era a su vez abogado, colegial de san Felipe y Santiago   de la Universidad de Alcalá de Henares,  don Antonio Aranda y Piqueras entregó a la cofradía una reliquia de la Señora Santa Ana que se hallaba en una caja del retablo viejo y el hermano mayor Francisco de Rivilla había guardado en su casa.. Consistía en un hueso de  Santa Ana, guardado dentro de un relicario pequeño de plata sobredorada  incluido en un relicario más grande  de talla sobredorado. Lo encerró en el sagrario del altar mayor. Provenía la reliquia de la familia María de Tapia,  cuyo padre fue hermano mayor en el siglo XVI y lo había dejado a sus herederas, una sobrina doña Gracia de Tapia. Al acto, también estuvieron presentes, por petición expresa de la donante el capellán, notario y de hermano mayor.

            El dieciséis de junio de 1729, la cofradía se hallaba muy decadente, porque tan sólo asistían el hermano mayor y los alcaldes a las fiestas, funciones de iglesia, y procesiones, tuvo que intervenir don Juan Dios Antonio Domínguez, abogado,  vicario para incitar a los hermanos a que acudieran con su presencia so pena de una libra de cera aplicada a la cofradía. 

            El 18 de  mayo de 1732, se manifiesta un incremento de sus bienes con tres censo : uno de 120 ducados que pagaba pedro de Abril; otro de 110 ducados que pagaba don Bonoso Tedodoro de Corpas- por cierto se pagaba  sobre un pilar del Juego Pelota junto al pilar de Mari Ramos- y el último  de 100 ducados, que lo pagaba don José de la Cruz.

En el año  1732, se vendieron todas las alhajas y la caja de plata  para  hacer un relicario , donde estaba la reliquia, anteriormente mencionada, de Santa Ana. Pesó diez onzas de plata y costaron cuatro reales de a ocho. Todo esto se hizo con la licencia del vicario y los hermanos aportaron mediante el sistema de limosnas una parte de lo que faltaba por pagar  El día de su fiesta, 26 de julio las reliquias se llevaron a la Iglesia Mayor, se colocaron las reliquias en el altar mayor  durante la fiesta  de la misa solemne, fueron besadas por el oficiante , el  clero, la corporación municipal y un sacerdote las expuso para que las tocaran el resto de los fieles. Por la tarde, se colocaron en las andas  y en la tradicional procesión se trasladaron a la ermita de Santa Ana., donde se colocaron en el sagrario.

En el cabildo del  1735, se instauró la costumbre de pagar dos reales al capellán por parte de los hermanos, para que adelantaran los emolumentos con motivo de los sufragios de su muerte y no se retrasaran los días de las misas.

El diez de febrero  de 1743, la cofradía llevó a cabo su refundación- se le llama fundación-ante el notario apostólico y la aprobó el vicario general  y gobernador eclesiástico, don Manuel Machado y Luna, abogado de los Reales Consejos. El otorgamiento de su fundación tuvo lugar en la iglesia de san Juan el 10 de febrero de 1743

A partir del año 1744, comenzaron a celebrarse los cabildos de elección de hermano mayor en la aldea de Santa Ana a instancias del labrador  y hermano mayor Antonio Ureña. El provisor don Manuel Machado y Luna, abogado y capellán mayor de Felipe V dio su consentimiento ante la dificultad de desplazamiento de los labradores a la ciudad de Alcalá y en l mismo día se entregue el inventario de bienes.

            En el año 1752, se aumentó el inventario de bienes con un frontal y una medallita de plata para Santa Ana.

En l año 1754, se llevó a cabo un exhaustivo inventario , en el que aparecieron un gran número de objetos nuevos de plata (agnus Dei,  corazones de la Soledad, exvotos por los milagros que daban los devotos,  y cera.

En el año 1768, se reforma los estatutos para que se integre la mujer del hermano dentro de la hermandad, pues, si era mozo podía recoger dicho privilegio su madre y hermanas.

 

/CONTINUARÁ/

            FRANCISCO MARTÍN ROSALES