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lunes, 24 de agosto de 2020

DOCUMENTO DE LOS PRIMEROS HERMANOS Y PENDÓN DE LA VIRGEN DE LA CABEZA

Por el documento de contrato entre Andrés de Medina y  el bordador, broslador, Juan Martinez Montañéz sabemos que  el primer hermano mayor fue Aparicio Martínez de Colomo [3] y  que fueron los primeros hermanos de la cofradía : este mismo Aparicio,   el sastre Diego Sánchez, Martínez de Molina,  Bernabé  de Alba,   el tendero Francisco Hernández de Navas,  Bartolomé de Ortega,  Juan Serrano,  y Gómez Gallardo,  que todos eran vecinos de Alcalá la Real. Por su amor a la Virgen de la Cabeza, comenzaron a organizar  la cofradía  y encargaron el estandarte al bordador  Juan Martínez Montañés (por cierto en este mes vecino de Granada) y, a través de este testimonio,  sabemos los siguientes datos:
-Tuvo lugar el encargo del pendón el cinco de junio de 1560, lo que manifiesta que  ya existían devotos y cofrades en 1560. Probablemente, no todos  fueron ganaderos que acudieron a la fiesta y feria del Cerro de la Cabeza, los había de diversos ramos.
--Desde principio, como establecían los estatutos de la Cofradía de Andujar, debían equiparse de unos estandartes que tenían que  llevar impresos  el escudo y armas de la ciudad de Alcalá la Real para ser identificada  esta nueva  cofradía filial entre todas las del Cerro; y en el diseño del pendón, bordado por Juan Martínez Montañés se recogía que iban dos imágenes de la Virgen de la Cabeza en un lado y otro, con las llaves y leones de Alcalá la Real y el letrero de la ciudad alcalaína[4].
-Existía una relación muy grande entre estos artistas y artesanos alcalaínos, porque  años después con  el propio Juan Martínez Montañés, se volvieron a establecer relaciones comerciales y contractuales. Así 1566, vemos al bordador con los hermanos Diego y Hernán Sánchez firmando un trato de 20 arrobas de vino torrontés con un precio de  5.100 maravedíes.

[1] MARTÍN Rosales, F, La romería de la Virgen de la Cabeza y la Cofradía de Alcalá la Real.  Toro de Caña , nº 4
[2] PÉREZ CASTILLO, Matilde. La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Alcalá la Real , más de 450 años de historia. PVC. 2011.
[3] Y no Colomar, como señalaba el documento del Libro de Actas de Andujar.
[4] AJPJ. Escribano Andrés de Medina. Folio 92 vuelto- 93 vuelto. Año 1560.


LA IGLESIA DE SAN JUAN A MEDIADOS DEL SIGLO XVI

Por un documento del escribano Andrés de Medina en 22 de mayo de 1560, Martín Ruiz Nieto junto con su esposa Catalina Martínez culmina el pago de un censo  sobre unas casas de  Pedro Hernández Nocete, que se les habían vendido. Curiosamente, por la ubicación de la casa se presenta una Iglesia de San Juan, rodeada de corrales de estos propietarios linderos de casas, y provenían de una haza que se repartió en solares y corrales, dando lugar a calles y casas. 
Tuvo que pagar 35. 000 maravedíes repartidos en los propietarios del haza (15.000 a Rodriígo de Aranda,m otros 10.000 a a Alonso Cano y y 10.000 a Alonso Sánchez d e la Torre, vecino de Granada), con lo que se zanjaba la propiedad transmitida indirectamente.  En concreto, la casa de Martín Ruiz Nieto, lindaba con corrales de la igleseia de San Juan y de la Trinidad con esta  fecha. 

domingo, 23 de agosto de 2020

EL CORTIJO DEL MENCHON

De todos es sabido que el cortijo del Menchón fue propiedad de los frailes carttujos hasta la desamortización de Mendizaba que pasó a manos privadas y actualmente gran parte a la familia Abril. 
El cortijo del Menchón jugó un gran papel en el repartimiento primero que se se hizo tras la conquista de Alfonso XI, y en tiempos de los Reyes Católicos, de tal modo que fue una prebenda y merced  que recibieron los conqusitadores, y  a mittad del siglo XVI fue adquirido por los frailes granadinos de la Cartuja de Granada. Su ubicación en la frontera entre el reino de Granda y Jaén dio lugar a una fuerte roturación de terreno bajo la Sierra del Camello, donde el monte ocupaba una gran parte para convertirlo en tierra de mieses. Completaron la roturación los frailes que solían arrendar  el Menchón alto y bajo a labradores alcaláinos, que se asentaban en la casa cortijo, donde hubo un oratorio dedicado a san Isidro, entre otros habitáculos como tinados, caballerizas, pajar, chozones y varias casas....Este es el caso de un documento del escribano Andrés de Aranda en 25 de julio de 1558 ,por el que se levanta una nueva casa en este recinto mediante un concierto. Lo firma el albañil alcalaíno Luís López   y el convento y monasterio de frailes de Jesús de la Cartuja de Granada. Y se construyó en el Menchón Bajo. La debía hacer para el día de los Santos del año del compromiso, la casa y la alberca ( las cuatro paredes mediante tapias): el convento le entregaria los materiales que conviniere para la obra; y a dos reales y medio cada tapia para el día de Todos los Santos; añadía una carga de trigo; e hizo de testigo Martín Cano. No fue esta la única operación de los frailes cartujos en este año. Pues, adquirió otro cortijo de menos fanegas de tierras en el mismo sitio, propiedad de Martín Nieto. El motivo fue el poder hacer fretne a una hipoteca al comprar un solar en San Juan y estar hipotecada con el cortijo, no tuvo mñas remedio  que venderlo a los  frailes y con los dineros saldar la deuda, ya que era lindero con las tierras de los Frailes, el Camello y propias tierras de Martíon Nieto.


viernes, 21 de agosto de 2020

EL CERRAJERO ANDRÉS DEL MORAL


El oficio de cerrajero correspondía, en cierta manera, con el herrero. Pues realizaba las tareas propias de herreria referidas al manejo del hierro, pero se especializaba en aquel tiempo a la cerrajería como llaves, aldabas, aldabones, candados, bisagras, clavos, rejas de balcones, ventanas y capillas...Por eso Andrés del Moral fue un gran especialista que llegó a dominar hasta el hierro de tal modo que llegó a realizar hasta la reja de la capilla  mayor de la Mota, muy simple sin los adornos que suele aparecer en otras capillas como las del Maestro Bartolomé en varias caedrales, a lo romano y renacentistas. Este cerrajero también participó en las obras de las Casas de Cabildo de la ciudad fortificada de la Mota, donde lo vemos aportando todo los objetos relacionados con estas nuevas casas, y especialmente en 1556  los clavos, bisagras, candado e cabezas para el retablo de la capilla del ayuntamiento por importe de 931 maravedies.

Lo sacamos a colación, por un documento de Bernardo Pérez de Herrera de 1558 (Lgajo 4590, folio 540), por el que conocemos su taller. 
Se encontraba en la ciudad fortificada de la Mota, y se señala por un arrendamiento que le hace la viuda de Luís López Monreal. En concreto, "una tienda que en la plaza alta  de  la partte de los corredores  y es  la tienda de la herreria  en la parte de los corredores que le pertenecía". Se lo arrendaba por dos mil quinientos maravedíes. Le fiaron el tendero Cristóbal Ruiz,  Añlonso y Antón (...) albañiles.  
Otros oficios relacionados con la herrería, era los arcabuceros, caldereros, herradores, herreros, rejeros y aladreros, que se especializaban en una rama del tratado del hierro, pero podían participar, como vemos con Andrés del Moral, en otros oficios. Y relacionado con las artes menores, como lo fue este artísta.

jueves, 20 de agosto de 2020

LA PRESA DE LOS MOLINOS DE HUÉSCAR

Ante García de Espinosa /Legajo 4632, folio  57, 21 de marzo de 1579), se nos ilustra de una obra de ingeniería  relacionada con el riego.  Hernán Martín ez Izquierdo y Alonso Martínez de Tudela, en calidad de albañiles vecinos de Alcalá la Real, se comprometieron con Gaspoar y Baltasar de Aranda, y el licenciado Cerrato,    a construir una presa en La Ribera del Río de la ciudad para los molinos de los señores Gaspar de Aranda y Baltasar de Aranda, regidor,  vecinos otrosí de Alcalá la Real,  y los del licenciado Cerrato como vecino de la ciudad de la Mota. Y se obligarar aen un espacio de diez años a reedificarla en caso de la que se la llevaran las tiadas. 
El coste de la obra alcanzó la suma de 29 ducados que le pagaron a Alonso Martínez Izquierdo Gaspar de Aranda y , en onombre de Cerrato, el conoscedor Juan García. Y se lo pagaron por ser pobre y el compromiso de hacer la obra. Pero debieron surgir problemas y se las traspasaron a los anteriores, ya que el anterior se encontrba en prisión por incumplimiento con el quie rompieron la escritura de compromiso. 
CONCLUSIONES,

lA CATIVIDAD MOLINERA ERA MUY IMPORTANTE EN LA ZONA DE LOS RÍOS DE LA COMARCA ABACIAL DE ALCALÁ LA REAL ( SOBRE TODO EN CASTILLO DE LOCUBÍN Y EL RÍO DEFfRAILES). NO SOLO SE LEVANTABAN MOLINOS Y CASAS EN SU ENTORNO, SINO TAMBIEN PRESAS Y EL CAZA DEL RÍO, LO QUE CONLLEVA LA PARTICIPACIÓN DE MAESTROS DE LA CONSTRUCCIÓN, EN ESTE CASO ALBAÑILES. . 

domingo, 16 de agosto de 2020

OBRAS DEL ENTALLADOR MARTÍN PÉREZ EN EL CONVENTO Y MONASTERIO DE CONSOLACIÓN

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Martín Pérez aparece, en algunos tratadistas, como un simple entallador, pero ya hemos comentado, en anteriores artículos, que nos solo entallaba obras de arte o mobiliario de los edificios civiles sino que realizaba esculturas como la Imagen de Nuestra Señora de la Puerta de la Imagen de la Mota. Viene a colación un nuevo documento del escribano Bernardo Pérez de Herrera en 5 de enero 1555, cuando aparecen  dos tipos de obras que se corresponde con esta doble faceta de artista y artesano (AHPJ Legajo 4590, Folio 56).
Por el contrato se compromete a "que hará dará fecho e acabados con toda perfección al convento y monasterio de Consolación tres  
caxones y todo lo demás que para ello conviene y entiende para el vestuario y sacristía con sus cajas y cerraduras y aldabilñlas y todas las guarniciones  de hierro y a de ser de la misma altura y largura e obra  que tienen los caxones  de la sacristía del monasterio de San Francisco de esta ciudad salvo el respaldo que tienen encima que no lo an de tenr estos caxones, y que los avía detener fechos pàra el día primero de Pascua Florida de este presente año, y an de ser de buena madera de pino". Dicha obra debía de ser aprobada a vista de oficiales de este oficio y se le debían pagar ocho mil maravedíes en dos plazos , que podían ser req

ueridos por un clérigo Lorenzo Jiménez. Se encuentra el doumento roto y no está muy clara la parte del texto para sobreentenderla.
Al final, en el folio  vuelto, hay la referencia artísta rrelacionada con el notario Diego López donde se comprometió a hacer el retablo y la capilla de su madre Elvira González · Se manifiesta que  " y está fecho" . No sabía firmar y lo hacían Martín de Alcalá, Lucas Montijano, el escribano y Martín Jiménez. 

Por lo tanto, no se queda su labor en ser un simple  entallador, con muchas entradas ajenas a su oficio, sino que interviene en retablos, capillas, mobiliario eclesíastico. Con esto, podemos reconocer que la cajonería de Consolación, era obra de de Martín Pérez, entallador. 

miércoles, 12 de agosto de 2020

EL MATRIMONIO DE JUAN DE ARANDA SALAZAR


El matrimonio entre Juan de Aranda Salazar y  la primer mujer se realizó en 6   de enero de 1624. Ya lo comentamos hace años. Pero nos ceñimos a los datos susacintos de sus aportaciones dotales. Ahora estamos en disposición de aportar toda la información sobre este documento de la carta de dotal que se levantó ante el escribano Francisco Jordán en 1624. Lo hacía Juan de Aranda Salazar, hijo de Francisco de Aranda, ya difunto, y de Juana Villén. Y le aportaba sus bienes Ana de Jerez Cortecero, hija de Francisco Ruiz Cortecero y MAna de Jérez. Ya se habían  desposado por la Iglesia Católica y debía de tener más de veinte años, por lo que nacer en torno a 1603, y ya habia superado las fases de aprendiz, peón-cantero y oficial de cantería al amparo de su tío Ginés. En el libro diario de las cuentas de la sacristía  de la Iglesia Mayor Abacial,  se disitnguen perfectamente los diversos grados en el oficio ded Juan Aranda según el pago de los días de obra de modo que no estuvo con su tío en tierras gallegas ni en Madrid.  
Entre los bienes que la esposa aportó para ayuda al matrimonio procedente de sus padres se disitnguen los siguientes, muy ilustrativos para conocer el ajuar,  mobiliario y otras haciendas y fincas de aquel tiempo:
-Para el camaje, una cana de nogal con su barandillas y media cama con sus pañuelos (3.356 maravedíes), dos colchones de estopa con lana (1568), 4 sábanas de estopa (90), delantera de cama (tres ducados) otra ( 2), una cercadura de cana de tiradizo (  con tres sargas y un  cielo (9 ducados ), dos almohadas de tiradidillo de seda azul ( 6) , otras dos de grama ( 3), otras dos con pie (3). 
-Para la cocina y aseo,  manteles de lino (8 reales) , de estopa (12),  dos pañuelos de lino (3), dos de estopa (2), unas maseras de estopa (6), una toballa mantelada (6), otra toballa de medianillo y seda (20) cuatro toallas de tiradizo con puntas ( 6)
-Vestidos: camisa de hombre (34 reales ), otra de medianillo (25), cinco camisas de mujer a viente reales cada una, un  cercandero ( 5)  y un tendido (12), y un manto medrado ( medio ducado), dos cojines de tafetan uno negro y otro verde ( 6 ducados),  una basquiña de picardía verde ( tres ducados),  una ropa de bayeta (4 ducados).
-Muebles; garapeta (6) , arca (30),  guadamecíes (9 ducados y m edio), 3 almohada de ropilla colortada ( 13ducados), dos cojines (14 reales).
-Una tabla de horno con su  (13), un velador (5), dos sillas francesas (siete ducados), una artesa (18 reales)
-Unas devanaderas y su pie y medio (4 reales)
-Una fuente y cuatro platos (2 ducados) y  y una caldera mediana ( dos ducados).
-Dos candiles (10 reales) un morillo  con pie hueco (real y medio)..
-Unas llaves (8), unas tenazas y parrillas (6), un rayo ( 2) , una artesa grande y otra pequeñla (8), tres asadores y unn garabato (11).  tres pares de trebedesmy un morillo y una paleta pequeña ( 16) , (un almirez (11), un lebrillo (5), una canasta de vidriado (11).
-5  cuadros en quince reales.
-25 fanegas de tierra con la mitad de un cortijo en lso Coscojares, que linda con tierras de  doña Ana de Jerez, y de otro vecino  y del camino de Monterreal ( 100.044 maravedíes) , cinco carretas de paja en el cortijo (5 ducados), 
-Otro guadameci medrado en quince reales. dos esterasd de junco (once reales).
-Una aranzada de olivar en pozuelo lindero con Juan Palomoino  y Matías Ruiz Cortecero y camino (11.229)  y unos cordeles  en seis realesy un baul de cinco reales. .
La suma toral de la dote de Ana alcanzaba    174, 096 naravedíes 
Firmaron el capintero Juan Pérez, Francisco Hernandez Cabrero. y Diego Hernandez  Marques y el propio Juan de Aranda. 

LA  DOTE DE JUAN DE ARANDA

Hizo dedclaración  de los siguientes bienes, unos procedentes de su madre y otros de su trabajo e industria:
-Medio cortijo en las Vegas del Carrizal. Con cinco fanegas ( la mitad de riego y la otra de secano) , linderas con tierras de Diego López de Siles, el río y arroyo de las Parras, a setenta las de riego y a doce el secano, sumaban  120 ducados. 
-Un vestido de paño leonado con ferrezuelo (12 ducados).
-Vestido de raja y tafetán ( 24 relaes) vestido de paño negro ferrezuelo , ropilla  y calzón de terciopelo  y jubón (36 ducados).
-Un baul encorado (50 reales).
- Arca de pino en tres ducados. 
-Los papeles del oficio de las trazas de cantería en treinta y cinco ducados.
-Las herrmaientas del oficio en cien reales.
-Un coleto de ante en 30 reales. 
-Dos pares de medias de seda (90 reales).
.-Dos sombreros en 24 reales.
-Una espada, aderezos de dafatiros y pretina  en cuatro ducados. 
-Un cobertor. 
-En dineros y oros mil reales. 
Sumaban en total la parte de Juan d Aranda, teniendo en cuen ta que la mitad del cortijo era de su madre, 169.358 maravedíes del total. 
CONCLUSIONES
-Nos hemos atrevido a darle de nacimiento en torno a 1603 , porque los matrimonios se realizaba en torno a la edad de los veinte años aproximadamente. Por otra parte, por otras fuentes, por este año ya había acabado las obras de la sacristía y bóveda de la Igelsia Mayor, y el actuaba ya como oficial de cantería, de ahí que en el documento aparezca en este año como a cantero, y no maestro de cantería. En este año de la carta dotal, se le ve comprando a su madre el nueve de diciembre unas tierras como vecino del Castillo de Locubín. 
-Es  curioso que lo más valorado, salvo el cortijo fue el libro de trazas de cantería. Nos preguntamos si estos papeles no fueron sino la obra de su tío Ginés. Y debían estar muy valoradas. Hacemos nuestras las palabras de José Calvo Lopez.  en este artículo de  LA TRAZA DE CANTERÍA, PRINCIPAL PARTE DE LA ARQUITECTURA A los ojos de un arquitecto del siglo XXI, no es fácil comprender la enorme importancia que se concede a la traza de cantería en el Renacimiento y el Barroco español y francés. Ginés Martínez de Aranda, cantero, arquitecto, maestro mayor de las catedrales de Cádiz y Santiago de Compostela a principios del siglo XVII, comenzaba así el manuscrito titulado Cerramientos y trazas de montea: «Como considerase que muchos de los sabios arquitectos antiguos que escribieron en el arte de Arquitectura y la experimentaron en grandes edificios que al presente hay hechos no pusieron en plática los lineamentos de las trazas de montea [...] me pareció ponerlas por escritura [...] especialmente sabiendo la necesidad que el arte de arquitectura tiene de estas dichas trazas de montea por ser principal parte suya». Estos misteriosos lineamentos son trazados de piezas singulares de cantería, que se tienen por finalidad principal obtener las plantillas de intradós y lecho de las dovelas del elemento que el cantero quiere construir. En el caso de los muros, los arcos de medio punto o escarzanos y las bóvedas de cañón o rebajadas, este problema es elemental, y Martínez de Aranda no se molesta en explicarlo; la primera parte de su manuscrito trata sobre arcos dificultosos, que son todos los demás. Ahora bien, este saber olvidado es necesario para construir una fábrica de piedra medianamente compleja: cualquiera que incluya lunetos, bóvedas de arista, de naranja, vaídas u ovales, o escaleras de cualquier tipo, desde los humildes husillos ocultos en los contrafuertes de las catedrales hasta las escaleras imperiales de los palacios españoles. Y al contrario de lo que ocurre en Italia, la arquitectura pétrea es la arquitectura por excelencia del Renacimiento español y francés; de ahí la importancia que concede Aranda a este saber. (...). Por tanto, la extraordinaria importancia que se concede a este saber no se debe únicamente a su utilidad para resolver cuestiones prácticas; la traza de cantería goza de un enorme prestigio porque permite al arquitecto mostrar su destreza al afrontar difíciles problemas geométricos y diferenciarse del simple cantero. En el contrato firmado en 1597 con su aprendiz Pedro Pablo de Ordóñez, Martínez de Aranda se compromete a enseñarle al aprendiz el oficio de la cantería, pero «si quería adentrarse en el estudio de traza y arquitectura ansí mismo lo tengo de hacer». La distinción entre una cosa y otra no era meramente académica; unos años antes, el alguacil de Alcalá la Real había denunciado ante el corregidor a Miguel de Bolívar, Juan Meléndez Vizcaíno y Pedro de Fraguagua, porque ejercían el oficio de cantero sin estar examinados. Los denunciados respondieron que lo suyo es un arte y no un oficio, y que por tanto no estaban obligados a rendir el examen que exigían las ordenanzas, lo que dio lugar a un pleito interminable ante la Chancillería de Granada. Pero lo más significativo del caso es que se procede contra Bolívar, miembro de una familia de canteros de larga tradición en la zona, y no consta que se haga lo mismo contra Ginés Martínez de Aranda, un recién llegado a Alcalá en aquellos años. El episodio parece indicar que el estudio de traza y arquitectura es lo que permite a Martínez de Aranda escapar de la condición de artesano tardomedieval, de laborator, de artífice mecánico, por medio de la ciencia, y en particular de la geometría.  De esta manera, la consideración de la traza de montea como disciplina científica justifica su elevada posición dentro de los conocimientos que debe poseer el arquitecto. Llegados a este punto, es momento de examinar en qué consistía este estudio