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domingo, 21 de diciembre de 2025

TOMÁS FERNÁNDEZ, AUTOR DE COMEDIAS. una asesinato en su compañía en Alcalá la Real.

 En el siglo XVII español, Tomás Fernández (o Fernández de Cabredo) fue un importante autor y director de comedias, figura clave del teatro barroco, dirigiendo su propia compañía y representando en los principales escenarios de la península, siendo reconocido y autorizado por la Corte, destacando como figura popular en un periodo de gran auge teatral. 

Tomás Fernández de Cabredo

Fernández de Cabredo, Tomás. ?, s. m. s. XVI – 1639. Actor y “autor” (empresario teatral) de comedias.

Actor, trizAspectos clave sobre Tomás Fernández:
  • Profesión: Autor y director de comedias, y actor (popular "gracioso").
  • Época: Muy activo en la primera mitad del siglo XVII, con registros desde 1604 hasta la década de 1620.
  • Relevancia: Dirigió su propia compañía teatral, autorizada para representar en importantes ciudades como Madrid, Sevilla, Valencia y en la propia Corte, ante Felipe III y Felipe IV.
  • Reconocimiento: Contó con licencia de Su Majestad, siendo un profesional reconocido y documentado en la época, y uno de los autores habilitados por el reglamento teatral de 1615 para tener compañía.
  • Actividad: Incesante actividad profesional en patios de comedias y escenarios principales, documentado en fechas clave como Pascua de Resurrección de 1611, Carnaval de 1615 y Navidad de 1619. 
En resumen, Tomás Fernández fue una figura destacada y activa en el floreciente mundo del teatro del Siglo de Oro español, reconocido y con licencia para ejercer su oficio. 

Biografía

Con una trayectoria en el mundo del espectáculo de casi cuatro décadas, Tomás Fernández de Cabredo fue uno de los directores de compañía más importantes de la primera mitad del siglo XVII y un popular “gracioso” escénico. Comenzó su carrera de actor en torno al año 1604, cuando hay noticia de su pertenencia a la compañía de Antonio de Villegas, y sólo tres años más tarde ya representó en Córdoba y Valladolid al frente de la suya propia. Por aquel entonces contrajo matrimonio con la que fue su primera esposa, Ana María de la Peña.

La abundante documentación conservada sobre Fernández de Cabredo da constancia de una incesante actividad profesional en los más importantes escenarios de la Península Ibérica: Madrid, Sevilla, Valencia, Toledo, Valladolid, Córdoba, Granada, Lisboa, etc.

Como no podía ser de otra manera, su compañía participó en numerosas funciones cortesanas, al menos desde el año 1624, cuando representó ante el Rey en una visita que éste realizó a Sevilla, convirtiéndose su concurso en este tipo de fiestas en relativamente habitual durante la década posterior.

Se sabe que el insigne entremesista Luis Quiñones de Benavente compuso expresamente para él una decena de piezas breves. En 1635, Fernández de Cabredo contrajo nuevamente matrimonio, en esta ocasión con la actriz Juana de Espinosa.

La documentación relativa al año 1637 vuelve a mostrar una incansable actividad sobre los escenarios: diversas representaciones ante el Rey en diferentes momentos, funciones durante el carnaval en el Buen Retiro, en el Corpus, viaje a Sevilla, etc. Sin embargo, su negativa a llevar a cabo una función extraordinaria el 3 de febrero le convirtió en víctima de una agresión física en plena calle. Furioso, debido a que el autor no había aceptado llevar a cabo una representación particular para festejar la mejoría de salud de su pretendida, cierto caballero contrató a un rufián para dar un escarmiento a Fernández de Cabredo en forma de cuchillada en el rostro.

Las últimas noticias conservadas indican que dio treinta y nueve representaciones, comenzando el 21 de octubre de 1638, en la ciudad de Córdoba. Parece que su fallecimiento se produjo al año siguiente. Tras éste, su esposa, que de ahí en adelante fue conocida como la Viuda, continuó a cargo de la compañía al menos hasta el año 1643.

jueves, 18 de diciembre de 2025

LOS DESCENDIENTES DELOS SARDOS, PABLO DE ROJAS, LA CALLE REAL Y SU FINAL ARTÍSTICO

 La Mota y su vida comercial, social, religioñsa y plaza  estaban  relativamente cerca de la casa del padre de Pablo de Rojas Pedro Sardo y  la de su hermano el pintor y escultor Melchor Sardo, ubicadas  en la calle  Real. Cercanos estaban los edificios religiosos de los monasterios de San Francisco y de la Trinidad y de la Madre de Dios de  Consolación. Cercano estaba el barrero y un horno  encima  del Barrero junto a la haza del Cristóbal Gallego.




Pero, en la calle Real  Pablo de Rojas, donde frecuentemente vivía,  compartía vecindad en su derredor  con personas dedicadas a todo tipo de oficios del sector primario,  secundario y terciario. Partiendo del padrón de los años ochenta y el cruce con  escrituras notariales de los años sesenta, conformamos un arco que nos puede hacer una buena descripción con la que contaba  el joven Pablo de Rojas, teniendo en cuenta que en 1569 su madre se encontraba sola atendida por su hermano Pedro Sardo en la calle de los Relimpios dentro del barrio de San Juan con motivo de una visita de su padre a su tierra natal de Cagliari. El precio de una casa variaba y, por contratos de compraventa,   Benito de Arjona y su mujer Beatriz de Martos compraban una casa  que vendían  en esta calle, lindera de Juan Padillo  y herederos de Juan García de Hinojosa  por el precio de  34.000 maravedíes. Su hermano Nicolás se avecinaba en torno al pósito de la ciudad, entre la calle Mesones Altos y Cava.
Pero, poco a poco, tan quedaron los nietos del patriarca Pedro. En concreto lo hijos de Nicolás ( Lorenzo, Juan, Pedro y Nicolás) y algunos de Melchor ( Baltasar, María , Cristina, y volvió Mayor de Sevilla; se marcó Melchor); el resto emigraron a tierras cercanas como Gaspar a Priego y algunas de sus hermanas, otros a Granada y Sevilla, e, incluso, alguno de ellos a América como Juan. María de Raxis, hija de Baltasar y nieta de Pedro Sardo, fue una de las pocas que mantuvo la rama sarda en Alcalá la Real por dos razones: una, porque se casó con Juan Díaz de Alcaidía, hijastro del tundidor Pedro Raxis ( que le enseñó el oficio) ; otra, por mantener el vínculo de la rama de Melchor Sardo. Su marido murió en 1638 y debió entablar un pleito por motivo de la tutoría de los hijos. Entre los datos que aparecen en el expediente es su domicilio en este entorno de la calle Real, en concreto, unas casas que eran linderas con dos calles ( la mencionada anteriormente y la calle del Horno de Parra que daba a la calle Real, que no puede ser otra sino la actual del Llanete del Conde, lo que refleja que la familia sarda se concentraba por aquellos lares).Entre sus enseres, se encontraba las herramientas de tundidor del oficio de su marido y los propiamente domésticos para cocina, dormir y sala de aposento sin destacar mucho. 
                                  

lunes, 15 de diciembre de 2025

UN ATAUREQUE

 

Hemos encontrado a la palabra ataureque en un testamento del escribano Juan de Viana  ante el escribano Miguel Gerónimo Pérez de Alcalá la Real. Alude a una deuda que 
Alonso de Arjona   mantenía con el testor Juan de Viana a fnales de 1631. No nos sonaba este término, y hemos participado en la descripciones de los lienzos de las  paredes de los palacios árabes con la palabra ataurique. Y es que  Ataurique (del árabe hispano attawriq, "echar ramas" y este del árabe clásico. tawrīq ) es un término arquitectónico y artístico para la decoración de tipo vegetal característica del arte islámico, especialmente en al-Ándalus (arte califal, taifa y nazarí), que consiste en motivos de plantas y hojas estilizadas (como palmeras, acantos, parras) entrelazadas, a menudo en yeso o madera, creando patrones complejos y repetitivos que evocan el paraíso, y es un tipo específico de arabesco.  Se entiende que el arabesco es un término más amplio, se refiere a todo tipo de decoración musulmana que enmascara la estructura mientras que ataurique es sólo la decoración vegetal estilizada.Por extensión, también se llama ataurique (del árabe "at-tawsiya") a la ornamentación de yesería tallada de estilo musulmán o morisco, especialmente el que se encuentra en frisos* y sobrepuertas. Los motivos del ataurique se remontan al arte preislámico-persa de los sasánidas, y se ajustaron en los siglos posteriores a los estilos cambiantes de cada época. Las decoraciones que adoptan el nombre de ataurique se corresponden en gran medida con el repertorio de motivos de los arabescos.


Creo que este tipo de composición se encontraba en algunas capillas de la iglesia de 
Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real, en concreto en la de 
Nuestra Señora
 de la Antigua con material de yeso. Aunque es frecuente en mezquitas e iglesias y palacios
lo mismo se puede encontrar en casas y viviendas de personas normales. Este es el caso de esta manda 
"m ando me deve siete reales Alonso de Arjona de un ataureque que le hice, mando que se le cobre". Curiosamente
aparece la i abierta en e como una variante de esta palabra, probablemente un vulgarismo del escribano. Lo añadimos para recogerlo en el DRAE HISTÓRICO.





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domingo, 14 de diciembre de 2025

EN LA SEMANA DEL JAÉN, ULA, UNA LEYENDA ROMANA.

 ULA

UNA LEYENDA ALCALAÍNA Y DESCONOCIDA SOBRE LA PRESENCIA ROMANA


 

 FRANCISCO MARTÍN ROSALES

DIBUJOS: JUAN MANUEL MORENO SÁNCHEZ











En la Mota, restos de grandes sillares de argamasón sugieren tiempos anteriores a la época de frontera. Algunos investigadores proponen  para esta fortaleza cierta cimentación romana por sus dimensiones y los remontan a un pequeño castro de la República Romana. Se afirma que el origen ibero-romano de la fortaleza se entronca con leyendas renacentistas, muy propias de los humanistas, para justificar el linaje de sus antepasados y su conexión con la tradición grecol atina. Por eso, un erudito renacentista e, incluso, algún que otro historiador actual proyectaron el origen de Alcalá la Real a esa época romana justificándola   con la presencia de algunos elementos y objetos recientemente descubiertos y, lo que los arqueólogos actuales  consideran aljibes de estructura romana por sus revestimientos rojizos y por la media caña del suelo interior. Los antepasados daban por hecho este origen y, para justificar sus privilegios y mercedes concedidos por los servicios hechos a la Corona, remontaban su lealtad, incluso, hasta este periodo romano de la historia de España. Esta lealtad se entroncaba en un testimonio legendario. En el cabildo del catorce de noviembre de 1597, los regidores  de Alcalá relataron su relación leal en tiempos de la guerra civil entre Julio César y Pompeyo.

Hablaba en el ayuntamiento el conocido y erudito alcaide, don Antonio de Gamboa y Eraso, alcaide y granadino afincado en Alcalá. Porfiaba contra algunos regidores para que no se abandonara la Mota y volvieran los oficios y las tiendas a su recinto. Lo argumentaba en que no hubiera otra plaza mejor en la ciudad, porque allí se encontraban la Iglesia Mayor, el Palacio del Abad, las Casas de Justicia y de Cabildo Municipal y la Cárcel Pública. Para que no se ofreciera ningún género de dudas, refería que la lucha de ciento cincuenta años en la frontera del reino de Granada, le había hecho valer una gran cantidad de mercedes y privilegios reales. En la misma línea de argumentaciones, le siguieron miembros de las familias de los Clavijo, Pineda, Aranda, hasta que llegó el turno del capitán Juan de Aranda Góngora, que zanjó de un modo rotundo el debate:

-No lo dudéis, ni tengamos compasión alguna con los que quieren destruir nuestra fortaleza. Nuestros antepasados se forjaron en este recinto al servicio de los Reyes. Es más, nuestra lealtad no sólo se remonta a los primeros años de la cristiandad. Le viene desde muy antiguo, como de mano en mano, se inició en tiempos de los iberos, y, porque nuestro comportamiento era muy valeroso, la amó y favoreció particularmente el mismísimo Julio César.

- ¿Que dice, vuestra señoría? Nunca había llegado a nuestros oídos tan remoto origen de nuestro valor.

-Pues os lo voy a detallar pormenorizadamente. Me baso en los datos de famosos eruditos y escritores del siglo XVI, que me refirieron que se conocía esta ciudad  por el nombre de  Ula

-No puede serlo, esto hoy día está muy cuestionado, le respondía el erudito local Gamboa. Tan sólo, en uno de los recientes “Comentarios de Julio César”, aparece en su tabla de lugares, provincias y ríos, justamente en su último folio. “Ula, Alcalá la Real, en el Andalucía”.

-¡Qué interesante!-interrumpieron varios regidores.

-Dejadme seguir, insisto, a esta ciudad la mimó el mismísimo César, porque Ula siempre había demostrado el valor y lealtad de sus vecinos y se había alineado con los partidarios del dictador  romano en contra de Pompeyo. Lo dicen las fuentes escritas, César daba fe de esta experiencia, porque los alcalaínos, más bien, los de Ula, acudían siempre en ayuda del pueblo romano, representado en la guerra entre estos dos personajes por Cesar.

Gamboa venía preparado para aquel día. En un gran talego, había traído un manuscrito de los primeros pobladores alcalaínos, que le hacían llamar por vecinos de Ipocobulco. Pero, no olvidó dos ejemplares de las dos célebres hazañas de César.: la Guerra de las Galias y la Guerra Civil. De momento, hojeó la primera y no encontró referencia alguna de lo que decía el regidor Góngora acerca de estos pagos. Recibió del poder una parte del Pueblo Romano durante el primer triunvirato, cuando a Pompeyo le dieron Oriente, a Craso Italia y  al propio César la Galia. Allí se gestó su fama.

      Como triunviro, expulsó a los Germanos, se adentró en territorio de los britanos, llegó de nuevo a la Galia y se enfrentó con Vercingetórix en Gergovia y alcanzó la victoria final de Alesia por parte de César. Se acabó la guerra. Se le cumplió su mandato senatorial(...) No quería dejar el poder.

Entonces el sabio regidor hace el comentario siguiente: "En Roma, en el 49 antes de Cristo, el Senado está muy alterado y no ve con buenos ojos que el poder se concentre en César, ha colmado de regalos y tierras a todos sus legionarios. El Senado defiende la República y no quiere caer en manos de un dictador perpetuo. Incluso, ha provocado a Roma construyendo el foro de su nombre. Entonces le dan un ultimátum, que deje las legiones romanas en poder del Senado y no pase el río Rubicón al mando de ellas. Por su parte, a Pompeyo se le renueva en el poder, porque sintonizaba mejor con el Senado.  César, ambicioso y testarudo, desobedece y estalla la guerra civil entre los dos personajes".

-Nos hemos apartado de nuestras leyendas, de Ula. No decíamos que había sido leal a César. –Comenta el regidor Clavijo.

-Sí, pero conviene que nos hagamos una idea de este personaje, que llegó a ser casi el primer emperador de Roma.-Responde Gamboa.

 -Es verdad, fue una guerra sin cuartel, hubo dos bandos, los partidarios de César y los de Pompeyo. Los había en cualquier rincón del Imperio, en Roma, en la Galia o en Grecia. Comentaba que en Roma los esclavos lavaban sus ropas en el Tíber con el agua ensangrentada de la lucha fratricida. Y la hubo también en Hispania. Más concretamente, en la Hispania Citerior, y la Ulterior, la Bética y en muchas ciudades se repartieron los partidarios de uno y otro bando. Hubo batallas en Lérida, en Munda, en Castulo, ILiturgi, y en favor del propio César, Ula fue un escenario esencial de la lucha fratricida entre pompeyanos y cesarianos. En este caso, los defensores de esta hipótesis.  Ula se consideraba como ciudad aliada del bando romano que luego fue vencedor, el de Cesar.

-Pues no podía ser de otro modo, - interrumpió Juan de Aranda-, este triunviro romano la amaba y favorecía, porque le ayudaba con las tropas auxiliares de su fortaleza en las escaramuzas que provocaban los soldados de Pompeyo.

-No sería esta ciudad fortificada, compréndelo, sino, más bien, que sería un castro que se levantaba sobre un majestuoso cerro que controlaba el camino de paso de la Costa malagueña hasta las ciudades del Bajo Guadalquivir.

-De seguro que las actuales atalayas ya existían.

-Claro que sí, Ula estaba bien comunicada por las torres púnicas que jalonaban el recorrido de los viajeros a través de las ciudades de Íllora, Loja, Vélez y frenaba todos los movimientos de invasores de la península desde las costas granadinas y malagueñas. Estaba protegida en su interior con unos pequeños muros levantados   sobre el perfil de la roca, más elevado y escarpado, Debió ser inexpugnable, refugio de los indígenas iberos en momentos de guerras, que compartían para su alojamiento las cuevas, horadadas en la roca sustentante, con las casas de mampostería edificadas en su recinto fortificado.  Debieron tener relaciones con los romanos antes de la llegada de César, pues les permitieron mantener sus costumbres y leyes, a cambio de que ofrecieran su reconocida lealtad con Roma. Incluso cuentan que por ella pasó Viriato.

-Cuando la Bética, bueno en aquel tiempo, la Hispania Ulterior, comenzaba pacíficamente a organizarse, Ula, la Alcalá Romana tomó partido en la guerra civil entre César y Pompeyo, se hizo cesariana. Esto dio lugar a una reacción de su adversario. Previendo la gran estratagema de César los futuros acontecimientos, envió a Quinto Casio Longino

 -de familia muy relacionada con el ejército y la política romana. Era un soldado ejemplar, cesariano convencido y con Marco Antonio, formaba el círculo o la camarilla de los defensores de la política de César. César lo trajo a Hispania Ulterior, en contra de Varrón, lugarteniente de Pompeyo. Hasta tierras béticas, llegó en su persecución. Le hizo una gran labor entre las poblaciones, como Ula, atrayéndoselas al bando cesariano mediante concesiones de derechos a indígenas.

En este momento el alcaide mayor sacó el sexto libro atribuido a César, titulado “Bellum Hispanum”, la Guerra de España. Y leyó a los presentes los primeros capítulos, que acercaban a los presentes el desarrollo de los acontecimientos más importantes de la guerra civil.  Conquista de Roma y toda la península itálica. Pompeyo huye a Oriente , hacia Grecia, y César entra en España para derrotar a los partidarios de César. Después se traslada a Epiro, sufre un revés en Durazo y logra la victoria definitiva sobre Pompeyo en Farsalia, donde se le rindieron dos mil pompeyanos. Pompeyo huye a Egipto, donde fue asesinado.

César en su persecución, llegó a Egipto, se puso a favor de Cleopatra para quitarle el trono a su padre. Logró sobrevivir a varios asedios y consiguió la victoria sobre Farnaces en Zela, en África vence a los pompeyanos en Tapso y pasó, de nuevo a Hispania, donde se habían refugiado los hijos de Pompeyo. Estos se habían apoderado de la España Ulterior y cuenta el comentario de Hispania “que Cneo Pompeyo, el mozo, empezó a encomendarse a la fidelidad algunas ciudades para adquirir más fácilmente tropas con que hacer resistencia las tropas de César. Habiendo pues juntado un mediano ejército, parte por ruegos y parte por fuerza, se dio a destruir a la provincia. En este estado, unas ciudades le enviaban socorros voluntariamente, otras, por el contrario, le cerraban las puertas”. Este es el caso de Ula, y de Longino. No hacían sino enviar continuos correos a Italia para que César acudiese en su socorro.     

- Longino, temeroso de que el ejército que gobernaba Córdoba a cuyo frente estaba un tal Marcelo, se vino a recoger a esta ciudad, confiado en el valor de que había de hallar en ella. Cual fue la sorpresa que encontró a  Ula  cercada y asediada  por el propio Pompeyo. César entró a España y quería concluir la guerra de España. Fue  avisado del asunto por unos legados de Córdoba que habían desertado de Pompeyo en Córdoba y se  había anticipado a los espías de Pompeyo, que trataban de anunciar a Pompeyo la venida de César. Este se enteró pronto de la difícil situación en la que se encontraba Ula. Y dicen los Comentarios “sabiendo César que aquella ciudad había servido con mucha lealtad en todos los tiempos al Pueblo Romano, mandó cosa de las nueve de la noche partiesen seis cohortes con igual número de gente a caballo, a los cuales dio por cabo un oficial conocido y muy inteligente".

-Ah, si- dijo Juan Aranda-,   le, envió al capitán Almucio Junio Pacheco,  que responde a J. Junio Pacieco, que  vino para hacer frente a las  tropas de Pompeyo que asediaban al destacamento alcalaíno, defendido valerosamente por el  capitán alcalaíno Longino, según las leyendas. Y llegó éste con las tropas al campo de Pompeyo, en el momento en que se levantó una gran tempestad. Con tan furioso viento que impedía el verse unos a otros, aún el conocer uno al que iba a su lado.

-Pues, tienes razón. Cuando tomaron contacto con el ejército enemigo, Pacieco ordenó que los caballeros llegaran de dos en dos, enderezándose a Alcalá, bueno Ula, por medio del campo enemigo. Y, como algunos del cuerpo de guardia de las puertas del campamento les preguntaran quiénes eran, uno de los partidarios de César les respondió que callasen, que importaba acercarse a la muralla para sorprender la ciudad. Así, los centinelas –unos impedidos por la tempestad-, no podían observar estos movimientos con atención, otros, sin embargo, se inquietaban con la respuesta. En llegando a la puerta última del castro, fueron introducidos por los de Ula en el recinto del campamento pompeyano. Entonces levantando el grito de infantería y caballería, y dejando parte de los suyos en los puestos adecuados, hicieron una salida a los reales de los pompeyanos, que los cogieron de sobresalto y se creyeron todos perdidos. Pero Cneo Pompeyo, el menor, mantenía el cerco de Ula, y estaba con su guarnición. Entonces César hizo una nueva operación de engaño táctico. Se dirigió a Córdoba. Destacó sobre la marcha con la caballería una partida de gente esforzada de las legiones, las cuales, cuando estuvieron a la vista de la ciudad, se pusieron a las ancas de los caballos. Estos no lo advirtieron los cordobeses que fueron derrotados en el enfrentamiento y volvieron muy pocos a Córdoba. Conmovido el hijo de Pompeyo, Sexto, de esta desgracia escribió a su hermano que viniese pronto, temiendo que César tomara Córdoba. Este, a punto de tomar Ula, levantó el cerco e hizo regresar las tropas a Córdoba.  Dejando libre la ciudad de Ula, tan valerosamente defendida por sus moradores.

Tras esta batalla, Longino fue elevado por César a la categoría de gobernador de la España Ulterior. Sin embargo, fue demasiado codicioso, acaparó riqueza y odiado por los hispanorromanos hasta tal punto que intentaron asesinarle en Itálica. Sustituido por Trebonio, se marchó de Hispania, y murió en un naufragio en la desembocadura del Ebro. P Pompeyo fue derrotado en Munda. Y los alcalaínos, con su lealtad, lograron que aquella ciudad ibera se convirtiera en municipio.Municipium, Polconense, dijo Gamboa.


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Hasta principios del siglo XX, este hito se refería entre los regidores que corría de boca en boca, curiosamente, empleaba el término de mano en mano, denotando la lealtad de la que los alcalaínos siempre mantuvieron con los reyes y de la que hace orgullo su escudo “La muy Noble y Leal Ciudad de Alcalá la Real”. Por lo tanto, la de Ula, es una leyenda más de Alcalá. La arqueología la identifica como Montemayor.  

 

 


lunes, 1 de diciembre de 2025

EL AUTOR DE COMEDIAS ALONSO DE OLMEDO EN ALCALÁ LA REAL

 En 1631 se encontraba en Alcalá la Real el autor de comedias Alonso de Olmedo . Se encuentran dos registros ( AHPJ 4643. Hojas sueltas, tres de agosto de 1631; otro de 5032, folio 549 v/552). El último es muy nteresante , por que se comprometía a pagar a Juan Fernábdez de Aguilar 660 reales en razón de prestamo;  y aparece otro aspcto interesante de otra deuda que se hallaba pleiteada en la Chancillería de Granada, respondiendo a su estancia en Granada. 

Por su hijo Alonso Pedro de Olmedo Tofiño, conocido en el mundo de las tablas por el apodo de «el Mozo», conocemos su biografía. De apellido («Olmedo») muy corriente en la farándula, él mismo pertenecía a una estirpe de cómicos. Su padre era  hijo del  autor Alonso de Olmedo Tofiño y Agüero

y de la actriz Jerónima de Omeño —de ahí que en alguna bibliografía aparezca como Alonso de Olmedo y Omeño—17, compartió dedicación

al teatro con sus hermanas Jerónima y María, esposas respectivamente

de los actores Juan Navarro Oliver y Juan Pérez de Tapia; Juana (casada con el bordador Francisco de Salas); su hermano Vicente (marido de Francisca de Rojas y Zorrilla, apodada «Bezón» o «la Bezona»).

El nacimiento de Alonso de Olmedo en Zaragoza está relacionado con las vicisitudes de la vida amorosa de su padre —Tofiño y Agüero—, natural de Talavera de la Reina, donde era paje del conde de Oropesa. El joven paje, según lo que hoy se calificaría como una «leyenda urbana», habría ingresado en la profesión cómica al haberse enamorado de una actriz —¿quizá Luisa de Robles? — al paso de su compañía —¿la de Diego Vallejo? — por Talavera. Los dimes y diretes del proceloso mundo de los comediantes hicieron correr la especie de que el enamorado Olmedo, no pudiendo en principio conseguir a laactriz por su condición de casada, recibió un golpe favorable de la fortuna

cuando la embarcación que conducía al marido de su amada aVélez-Málaga para ajustar unas representaciones, fue abordada por piratas berberiscos en cuyas manos desapareció. Olmedo pudo casarse entonces con la supuesta viuda, con la cual vivió dos o tres años. Pero, vuelta ahora la rueda de la fortuna en su contra, un día en que estaba comiendo con su mujer en Granada, se presentó el redivivo marido preguntando por él, y Olmedo, al reconocerlo, dándose de repente por divorciado, se despidió de ella con todo su sentimiento. De toda esta hojarasca más o menos fabulosa, lo más verosímilmente documentado es, en efecto, la relación del viejo Olmedo con la actriz Luisa de Robles, relación que duró varios años y que, por algunas coincidencias con las susodichas circunstancias, pudo dar lugar a tergiversaciones. Por otra parte, parece que el bueno de Olmedo debió de estar casado con la actriz Margarita Humana antes de trasladarse a  Zaragoza, y allí es donde contrajo matrimonio con Jerónima de Omeño, hija del mayordomo del conde de Sástago. Al parecer, en la capital aragonesa se encontraba cuando dejó la actividad cómica y donde en 1647 obtuvo de Felipe IV el reconocimiento para él y sus descendientes de la condición de hijosdalgo e infanzones de Aragón. Residiendo sus padres en Zaragoza nació su hijo Alonso. 


sábado, 22 de noviembre de 2025

JOSEFE DE SALAZAR, AUTO DE COMEDIAS

 Unas veinte actuaciones fueron las que se obligaban a hacer las compañías de Juan Martínez en 162815, de Juan Acacio en 162916, Pedro de la Rosa en 163617, Juan Rodríguez de Antriago en 164118, Jerónimo de Vallejo en 166719 y la compañía de Ángela de León diez años más tarde20. Por debajo de esta cifra se situaban las doce representaciones que se comprometía a hacer la compañía de Diego de Bustamante en 163021, las doce o catorce de la de Pedro Llórente en 162022 o las dieciséis de la de Jerónimo Sánchez en 162123 y de la de José de Salazar en 1627Al no figurar el nombre de pila, no podemos asegurar que se trate de la compañía de Juan de S alazar, de la que sabemos que representó en Córdoba en 1623 y 162480. También podría ser la de José de Salazar “Mahoma”, un cono cido autor de comedias que falleció en 16348i y cuya presencia en la casa de comedias de Córdoba está documentada en 1625a una presencia de la compañía de Rosales en Alcalá, concretamente en la Pascua del Espíritu Santo de 1609. Está documentado un autor llamado Femando Rosales en 163279. * SALAZAR El curso de 1619 fue abierto con representaciones de la compañía de Salazar, regresando en mayo de 1627 a Alcalá de Henares.

En 1629, estuvo en Alcalá la Real y representó comedias en el Corral de la Veracruz, que administraba el arrendador Ventura Rafael, del que le avaló con dos mil reales y estuvo en ella en septiembre de este año. 

  • José de Salazar: Estaba en 1626.  Se le menciona en un documento de 1629, donde se le atribuye el cobro de 2.800 reales, según un registro de la Universidad de Sevilla. Título: Peor está que estaba Lugar: Sevilla Espacio: corral Directores de la compañía: Salazar (y Mahoma), José (de), apodado Mahoma Fechas: desde o posterior May/1630 y anterior o hasta 31/Dic/1630 Noticia: Cotarelo dio cuenta de un ejemplar impreso de la comedia Peor está que estaba en cuyo encabezamiento, junto al título, se añadía "compuesta por Luis Álvarez. Representola Francisco López", y que incluía al final de la comedia la siguiente nota: "Acabose esta comedia por el mes de mayo de 1630 y la representó José Salazar el mismo año". Creemos que la obra pudo ser representada en Sevilla, ciudad en la que se encontraba José de Salazar durante la primavera de 1630 y al parecer hasta diciembre, como puede comprobarse por varias de las noticias incluidas en DICAT.

    Información extraída de: CATCOM: Base de datos de comedias mencionadas en la documentación teatral (1540-1700)
    Copyright © DICAT Grupo de investigación teatral bajo Licencia Creative Commons BY-NC-ND.
    Cómo citarnos: Ferrer, Teresa et al. Base de datos de comedias mencionadas en la documentación teatral (1540-1700). CATCOM. Publicación en web: https://catcom.uv.es/

EL ENTORNO DE LA CRUZ Y PUERTA DE VILLENA

 



Hasta que en los últimos decenios del siglo XVIII no se abrió la entrada de Alcalá la Real por el Camino Nuevo, actual calle. Es interesante conocer aquel entorno de la Puerta Villena, donde se hallaba la Puerta Villena, varias casas de cierre y la cruz de Villena, y más abajo una finca que pertenecía a la iglesia Mayor de Santa María, un vertedero de cenizas de la ciudad y la cantarería. Así nos lo manifiesta este documento del notario  Diego de Melgar ( 1629) referente a una escritura de arrendamiento entre el mayordomo de la fábrica de la iglesia Juan de Álvaro y  Martín de León con una renta anual de 30 reales:" una haza que tiene la dicha Iglesia  en la Puerta Villena, que alinda con la Cruz del dicho sitio, y el cenizero y la cantarería y que es de tres fanegas".  

AHPJ 5028. LEGAJO FOLIO 1O20 DIEGO DE MELGAR. 15 de junio de 1629.