"la historia local contribuye a fundamentar la base del conocimiento global de los pueblos desde el estudio de los acontecimientos de las ciudades"
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miércoles, 26 de abril de 2023
martes, 25 de abril de 2023
PEDRO CANO, ALCAIDE DE BIBATAUBIN
EL CAPITÁN PEDRO CANO
Tras la conquista definitiva del
reino de Granada en 1492 y la entrada de los ejércitos cristianos en la ciudad
de Granada, la Alhambra, sede palaciega y fortaleza de los antiguos reyes
nazaríes,se conviirtió en propiedad de la Corona. Fue administrada y gobernada en
régimen de tenencia de alcaldía por don
Íñigo López de Mendoza, segundo conde de Tendilla, capitán general de la ciudad
y capitán general del reino de Granada desde 1502, que anteriormente estuvo con los Reyes Católicos en Alcalá
la Real, donde le nació su hijo Antonio
de Mendoza.
Ser alcaide conllevaba , entre otras disposiciones de orden público y disciplinario, las competencias de gobernador civil y militar de esta fortaleza y ciudadela. Un real sitio de administración de la Corona, donde , a nivel gubernativo, desde 1492, hasta la salida de los Mendoza del cargo de capitanes generales, la vinculación entre la Alhambra y la Capitanía General fue muy estrecha, dado que también fue
Tanto don Íñigo como sus sucesores cobraban por su condición de alcaides de la Alhambra, más las tenencias de Mauror, Bibataubín y La Peza. Unos 700000 maravedís era su fuente de ingresos y mercedes percibidas por esta familia. Asimismo, los alcaides de la Alhambra tenían una serie de privilegios, como el derecho a una escolta de alabarderos, la provisión de numerosas plazas subalternas y militares a su antojo, regalías sobre el pescado y la carne de la ciudad. Por la naturaleza de sus cargos, los Mendoza residieron en la Alhambra, permanentemente –con alguna interrupción, como veremos- hasta principios del siglo XVIII, otorgándoseles numerosas dependencias y, para su residencia un antiguo palacio nazarí ubicado en la zona del Partal, del que ya no quedan restos. El hecho de que el gobierno de la ciudadela y el cargo de capitán general estuviesen unidos en la misma cabeza determinó que no hubiese una separación legal ni administrativa entre el despacho de los negocios tocantes a ambas instituciones. Algo parecido ocurría con buena parte de la red clientelar y de patronazgo que la familia tejió en la ciudad, muchos de ellos residentes en la Alhambra, sujetos a una doble jurisdicción privativa, que causó constantes tensiones con otras instancias. Esta estrecha vinculación durante el siglo XVI llevó a muchos de sus contemporáneos a asimilar erróneamente ambos oficios, y fue un factor determinante para el buen mantenimiento del gobierno y conservación del alcázar regio durante el tiempo en que los Mendoza residieron de continuo en la Alhambra.
Bibataubín o a
Puerta de los ladrilleros (el vocablo Bib nos indica, a, la existencia de una
puerta de acceso en la muralla musulmana) se abrió hacia el siglo XIII en el
interior de una torre torpemente
demolida en los años sesenta del siglo XX. A esta torre y puerta en recodo se
le añadió en época nazarí una segunda muralla de mayor protección. El Gran Capitán, en una escaramuza de la
guerra de Granada, incendió el pequeño castillete que se había construido en torno a esta puerta y torre. Los
Reyes Católicos mandaron fortificar este sitio con baluartes para artillería,
encargándose de este trabajo Ramiro López (el mismo que había realizado la
fortificación de Santa Fe y que estaba haciendo, por esas fechas, los cubos
artilleros de la Alhambra, como el de la Puerta de la Justicia) fortificando tanto
el exterior como el interior del conjunto que se dotó de un profundo foso y
puente levadizo que lo aislara, pues la rebelión de la propia población
musulmana era cosa esperada.
De este modo, se formó un auténtico
castillo en el llano de la ciudad, un acuartelamiento dependiente de la
Alhambra que tenía alcayde propio y que protegía ese punto débil.
Se produjo una gran cambio tras la guerra morisca de 1568-1571, pues don Íñigo López de Mendoza perdió el cargo de capitán general del reino y fue trasladado a Valencia. Por este tiempo , ejerció de alacayde del castillo de Bibataubín Juan Hurtado de Mendoza, así como capitán de infantería y guarda de Alhambra. En Granada quedó solo su hijo, don Luis Hurtado de Mendoza, como alcaide de la Alhambra. La Capitanía General fue desvinculada de la familia y la Alhambra dejó de ser sede y residencia de los capitanes generales, que a partir de 1574 ya no serían de todo el reino, sino solo de la costa, con obligación de residir en Vélez Málaga y sin jurisdicción sobre el real sitio. El gobierno de don Luis Hurtado estuvo envuelto en la polémica por sus constantes enfrentamientos de competencias con otras instituciones de la ciudad, sobre todo la Chancillería. Ello se debió, en gran medida, a su falta de habilidad política y, muy especialmente, a sus deseos de recuperar las antiguas preeminencias y facultades militares del linaje. Muy al contrario, don Luis vio mermadas sus facultades discrecionales sobre el personal militar de la fortaleza y la guarnición de 200 soldados se redujo a 80. Debido a un turbio asunto en el que se entremezclaron testimonios y acusaciones falsas por parte de algunos de sus enemigos, don Luis fue procesado y condenado en 1588 por un crimen. Su detención y destierro supuso el inicio de un período de tenientes de alcaide que sumieron la Alhambra en un marcado proceso de abandono y desgobierno, denunciado en 1590 por el visitador de fortalezas. En este periodo se hizo cargo de la tenencia de la alcaidía del castillo de Bibataubín el capitán alcalaíno Pedro Cano de Rejas, relacionado con la familia Mendoza por estar casado con Catalina, hermana de Luís Hurtado de Mendoza. Son varios los documentos que recogen su presencia como alcaide de este castillo con su guarnición y sus competencias. Los documentos aluden a su relación alcalaína de la que nunca hizo dejación de su vecindad. En concreto sus casas eran en la calle Trinidad, y debían formar una gran manzana. Pues en concreto en 1592 , manteniendo el mando de la tenencia del castillo granadino y estante en Alcalá la Real
, hace dejación de un
censo de unas casas linderas a favor del
mayordomo Andrés de Leon, en una cantidad bastante estimable de 34.000
maravedíes y réditos anuales de dos mil cuatrocientos maravedíes, las casas
eran linderas con las suyas ( en 1600 se las alquilaba a Gaspar López de Rojas y eran linderas con las de Francisco del Haro Portocarrero y su alhorí por renta de 38 ducados anuales) y las de Aparicio López de Antequera, un
comerciante de paños. ( Escribano Felipe Pérez, 4814, 28 de agosto de 1592). En 22 de septiembre 1601, ya se encontraba en Alcalá la Real (ante Alonso Pérez de Contreras)Legajo 4751 folio 201) y, como capitán de las torpas de caballos del rey, dio el poder al alférez Collantes, para que cobrara la paga de su servicio en Marbella en el año anterior ante el capitán Juan de Alarcón en la canttidad 48.460 maravedíes. En junio de 1606, ya había muerto y su mujer viuda estuvo en Alcalá la Real por un asunto de mayorazgo y patronato que fundó Francisco Martínez Cano (sobre cortijos de Puertollano y Villar), y había heredado su hijo Gaspar Cano de Mendoza, por el que hacía donación de dos cahices de trigo para cuidado de otros hijos (Mencía). Debió morir Pedro Cano en 21 de julio de este año, pues testó el 21 y la mujer era viuda el 22 de julio. Familiar de los curas Diego de Pareja, párroco de Santo Domingo, y el licenciado Martin Cano, párroco de San Miguel de Granada, maestro de capilla de Alcalá, al que alquiló su casa. Pudo ser enterrado en el Sagrario de Granada o la capilla del convento trinitario de Alcalá, donde la familia tenía capilla. Este castillo como la fortaleza
quedó relegada a su condición de ciudadela civil. Tras la muerte del quinto
conde de Tendilla sin descendientes, en 1604 Felipe III decidía despojar de la
alcaidía a los Mendoza, para cederla al duque de Cea, un
miembro ajeno a la familia del conde de Tendilla, hijo del entonces todopoderoso Lerma, de los Gómez Sandoval, y además capitán general de la costa que no llegó a desempeñar el oficio ni a residir en el
palacio granadino. Durante su titularidad se desarrolló una larga etapa de
absentismo que afectó gravemente al gobierno y conservación de la ciudadela.
Frente al período de los Mendoza, en el que los alcaides y capitanes generales
estaban especialmente implicados en el mantenimiento y conservación del real
sitio, el duque de Cea dejó la fortaleza en manos de unos tenientes de alcaide
que además de cometer abusos, entraron en conflicto con oficiales y veedores
del sistema defensivo. En numerosos informes remitidos al Consejo de Guerra se
denunció la indisciplina y la negligencia generalizada del personal militar de
guarnición y la existencia de un alto porcentaje de soldados de avanzada edad e
incapacitados para servir, mucho más preocupados por servir en oficios y otros
negocios en la ciudadela que en el cumplimento de sus tareas como centinelas.
También se señalaba la necesidad de intensificar el control y las inspecciones
sobre los alardes para evitar el fraude de las plazas muertas en las muestras,
y los excesos cometidos por el teniente de alcaide, quien se apropiaba para su
beneficio de sueldos y numerosos recursos de la fortaleza. Por otro lado, el
alcázar se había convertido en un reducto de soldados ociosos, considerados por
los oficiales de la administración militar una carga económica para la hacienda
regia, poco disciplinados, cuyos servicios eran mucho más necesarios en la
costa que en la ciudad, provista ya de su propia milicia urbana.
Esta situación pareció
cambiar en 1624, cuando, tras
la muerte del duque de Uceda, don Íñigo López de Mendoza, quinto marqués de
Mondéjar, consiguió que se le restituyese la alcaidía de la Alhambra después de
un largo pleito. Se abrió entonces un nuevo período marcado por la fuerte
personalidad del quinto marqués y, en definitiva, el restablecimiento de una
autoridad firme sobre el real sitio. Don Íñigo acabó con los largos períodos de
absentismo, estableciendo su residencia fija en la Alhambra y mejorando el
gobierno y gestión de la fortaleza, tanto en lo referente a sus recursos
económicos y conservación material, como a la criticada guarnición militar.
Por su parte, el castillo de Bibataubín este castillo del llano de la ciudad, y acuartelamiento dependiente de la Alhambra con su alcayde propio se mantuvo hasta el siglo XVIII, en el que se realizaron importantes reformas que llegaron al palacio actual. Se ciega el foso en 1718, y, sobre el bastión artillero de la esquina, se construye la torre poligonal que hoy es seña de identidad del edificio. es el momento de la transformación radical del conjunto, añadiéndole el torreón y la actual portada con columnas salomónicas, procedentes del Sagrario de la Catedral. Se decoró con esculturas de Carlos III, conservada en el interior, y granaderos que fueron eliminados hacia 1932, durante la adaptación del antiguo cuartel por el arquitecto Fernando Wilhelmi, para el uso administrativo de la Diputación de Granada.
domingo, 23 de abril de 2023
BARTOLOMÉ LÓPEZ DE QUIROZ
f
EL ORIGEN DEL TEATRO
EN ALCALÁ LA REAL
Como decíamos ayer refiriéndonos a la
extinta cofradía de la Santa Veracruz, cuyos restos se conservan en la
hermandad de Jesús en la Columna de Alcalá la Real por ser cuadrilla que se
mantiene hasta hoy : “En
el siglo XVII, fue importante la unión que mantuvo con la Cofradía
de la Santa Caridad, formando el Hospital de la Veracruz y Santa
Caridad, manteniendo su cementerio y , lo más interesante, creando el Corral
de Comedias que sirvió de fuente de ingresos para la cofradía, aunque
parece que ya se regentaba en muy malas condiciones sobre el 1587, siendo abad
Andrés de Bobadilla.
Podríamos dar datos de la existencia de
obras dramáticas desde mediados del siglo XVI, entre las fiestas del Corpus
representando autos sacramentales y
recitaciones y en las propias iglesias con autos de Pasión y de Navidad.
Hemos encontrado la presencia de un
famoso autor de comedias, que estuvo en la ciudad de la Mota, durante 1595, nos
referimos a Bartolomé Lope de Quirós, lo que nos demuestra sobre la presencia
del teatro en el Corral junto a la iglesia de la Veracruz. De este autor hay
referencia nada menos que en un testimonio de Lope de Vega, que lo cita por sus
desavenencias con otro autor de nombre Velázquez, que no tiene nada que ver con
el pintor sevillano en beneficio de Gabriel de Porras en torno a este año y sale a colación en las
declaraciones Quiroz, en un momento que
Lope de Vega se encontraba exiliado en Valencia y había escrito obras para
estos autores de comedias:
No obstante, cuando el
procurador le preguntó
Preguntado, si lo son
tanto [sc. amigos], por qué están encontrados ahora
- dijo que porque las
comedias que le solía dar las dio a Porras.
Preguntado por qué se
las dejó a Velázquez y se las da a Porras
- dijo que porque estando él en Sevilla no se
las pidió y llegó primero el dicho Porras.
Preguntado si le dan algún género de interés porque las dé más a uno que a
otro
- dijo que no, sino que él las hace por su gusto a ratos ociosos, y es su
gusto darlas más a uno que a otro. Vio
este testigo que [Lope de Vega] le dio a [Bartolomé] Quirós, autor de comedias,
que estaba en la dicha ciudad en aquel tiempo, una comedia que allí hizo, y que
en todo el tiempo de los dichos dos años sabe este testigo que el dicho Lope de
Vega estuvo en Valencia cumpliendo el dicho destierro del reino, porque desde
cualquiera parte donde estaban los autores de comedias le escribían al dicho
Lope de Vega a la dicha ciudad, y les respondía y enviaba algunas comedias,
hasta tanto que hubo cumplido los dichos dos años de destierro del reino.
Por lo tanto, la presencia de Quirós nos
hace ver que Lope de Vega fue conocido por los alcalaínos de aquel tiempo,
probablemente en las obras de Los celos de Rodamante y Las
ferias de Madrid. Y se benefició de tener un teatro
de la cofradía, porque la mayoría de los teatros que funcionaban durante el siglo XVII pertenecían a un municipio o a una cofradía. Y las ganancias se aplicaban a la subvención
de necesidades comunes, hospitalarias o más ampliamente municipales, con lo que
aseguraba la continuidad “ como resultado de la naturaleza permanente de las
entidades que regentan los teatros”; también, proporcionaba a la actividad
teatral un fuerte argumento defensivo frente a los ataques antiteatrales que
acontecieron con su caída en la Ilustración, . por último, enraizaba la
legitimidad y defensa de la actividad teatral en su función económica en mucha
mayor medida que en sus valores culturales. Paradójicamente, esta última
consecuencia va a incidir a finales del siglo XVIII en la prohibición de las
representaciones en algunos centros teatrales cuando, debilitado el atractivo
económico que el teatro suponía para los ingresos municipales, se allane el
camino para el triunfo de determinadas campañas antiteatrales.
Por el documento alcalaíno (AHPJ. Legajo
4804, folio 344 v-347 ) podemos datar el
nacimiento de este autor en Valladolid, y su presencia circunstancial en
Alcalá la Real para una escritura de poder que conllevaba el pago de cierta
deuda contraída con un mercader de Lisboa. No es de extrañar, porque estos
autores de comedias se relacionaban con los gobernantes de la vida de la ciudad
a la hora de las celebraciones del Corpus y
del Carnaval, donde preparaban los gremios para sus acciones dramáticas,
en Alcalá la Real, los ingenios. Así lo encontramos a Quirós en 1585 en Madrid.
Al acercarse estas fechas importantes
los autores de comedias se inquietaban y trajinaban preparando la compañía, junto
con os detalles importantes para una representación como lo era la
indumentaria. Si tenemos en cuenta que el único capital que posee una
compañía, un representante, es la ropa, y también que el vestuario constituye uno
de los elementos más vistosos y simbólicos del teatro de la época, no nos
extrañará que sea esta cuestión la base fundamental de los preparativos que
aparecen con frecuencia entre la documentación de las fiestas extraordinarias. Por este documento de Madrid, se observa la relación mercantil entre representantes,
autores, maestros de danzas y comerciantes en víspera de fiesta, referido sobre
telas y ropas para la fiesta carnavalesca:
Sepan
quantos esta carta de obligación vieren, como yo, Bartolomé López Quirós, autor
de comedias, estante en esta corte, otorgo y conozco por esta carta, que me
obligo con mi persona y bienes, muebles e raíces habidos e por haber, de dar e
pagar, e que pagaré realmente con efeto a vos Diego Páez, mercader, vecino de
esta villa de Madrid, o a quien vuestro poder oviere, conviene a saber once
ducados de a once reales cada uno, los cuales vos debo y son por razón de unos
greguescos de terciopelo color rosa seca, guarnecidos con un pasamano de oro
fino y una almilla de Granada, todo ello poco traído, que de vos compré,
igualado en el dicho precio de que me otorgo por contento y entregado a mi
voluntad, por cuanto lo recibo e pase de vuestro poder al mío realmente y con
efeto y en razón de la entrega . Y por la dicha razón me obligo y pongo plazo
de vos dar y pagar los dichos once ducados para el día de carnestolendas
primero que verná deste presente año de 1586 años. Y se declara que todas las
vezes que yo el dicho Quirós representare en esta corte [desde hoy el día de la
fecha desta en adelante, —entre líneas— ] os tengo de ir dando y pagando y os
daré y pagaré de cada representación un ducado y hasta que realmente os acabe
de pagar estos dichos ducados, once ducados [fórmula legal]. Otorgo ansí ante el
presente escribano público y testigos yuso escritos, que fue fecha y otorgada
en la villa de Madrid, estando en ella la Corte y Consexos de Su Magestad, a 25
días del mes de enero del nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de 1586
años.
Bartolomé López Quirós, autor de comedias,
firmó otro contrato de obligación con mercaderes por telas y ropillas que
terminará de pagar el día de carnestolendas, y un tercero en el que la deuda
finalizó el domingo de Cuasimodo. Bartolomé López Quirós no fue un
representante de renombre en el mundo de los cómicos del XVI, Cisneros, Cuevas,
Velázquez o Porras encabezaban, como diríamos en términos taurinos, el cartel
de primeros espadas en la feria teatral; grandes acontecimientos como el
Corpus, su octava o Santa Ana eran motivo de pugna entre ellos, claro que
entonces el Ayuntamiento dirigía las representaciones, pero quizá fiestas
populares, organizadas por los gremios, las ocupaban autores de segunda fila,
posiblemente porque cobraban menos, no podemos olvidar que la parafernalia del
Corpus Christi suponía para el Ayuntamiento una fuerte inversión económica.
Estamos, pues, ante un autor de comedias que el mismo día 25 de enero de 1586
se compromete en dos escrituras de obligación con dos mercaderes distintos,
Agustín de Arcos y Diego Páez, por razón de «una ropilla tranzada de piñuela
negra nueva» por 18 ducados, con el primero, y «unos greguescos de terciopelo
color rosa seca guarnecidos con un pasamano de oro fino, y una almilla de
Granada de polvo, todo ello poco traído», por 11 ducados, con el segundo
mercader. Nótese que la ropilla, llamativa, «greguescos con pasamano de oro
fino» poco usada, se termina de pagar en carnaval: once ducados, uno por
representación. La fórmula más usual de pago a los mercaderes por parte de los
autores es la de saldar su deuda una vez que éstos llevan a cabo la última
representación, ese mismo día, fundamentalmente en el caso de fiestas oficiales
cuando el Ayuntamiento ha asegurado la representación y al parecer también en
los casos en los que no organiza el Municipio.
También Bartolomé López Quirós se encargó de las
representaciones en corral desde el 12 de enero y trece días más tarde, el 25
de enero de 1586. Este documento parece que no se refería a las once representaciones incluidas en la
temporada de la representación en corrales, puesto que no nos consta en esta
fecha, como a veces ocurre, una petición de licencia para representar más días
«como los italianos», por lo tanto, serán, creemos, piezas relacionadas con el
festejo carnavalesco las que ocuparían el espacio callejero para la diversión
de un público acostumbrado a las manifestaciones colectivas y al espectáculo
teatral. Si insertamos el mundo de representaciones paganas carnavalescas en el
ciclo de celebraciones públicas, tenemos que destacar las de carácter religioso
donde los autores derrochan ingenio: Corpus, Santa Ana, Santiago o Cuasimodo.
Este autor, por el año 1595, se encontraba
por Sevilla, y el cuatro de septiembre en Alcalá la Real. Ante el escribano
Gregorio Marín declaraba su vecindad de Valladolid, su oficio de autor de
comedias ( director de una compañía) y
su estancia en la ciudad de la Mota. Manifestaba tener una deuda de 2.900 reales con el lisboeta Agustín de
Santa Ana sobre un resto de 3.500
reales. Los había adquirido por una obligación en la ciudad de Calatayud, lo
que demuestra su estancia como dramaturgo en esta ciudad con corral de
comedias,. Y su paso posterior por
Lisboa donde había pagado seiscientos reales. Ahora solicitaba un aplazamiento
de deuda hasta la Navidad de 1596, lo que le fue concedido. Aparecían como
testigo Martín Pérez de Escurra , vecino de
Madrid y Juan de Arguello, vecino de Valladolid, por parte del deudor,
y, el propio Agustín Santana; los alcalaínos Francisco Méndez de origen portugués
y el jurado Miguel de Utrilla . Arguello y su mujer María Gutiérrez eran
comediantes suyos, que en 1603 pasaron a la compañía de Granados; y lo mismo Escurra.
Esto evidencia la presencia
del teatro y el corral de comedias en Alcalá la Real. Pero, las obras de
restauración del Corral de Comedias se llevaron a cabo entre 1626 y 1628,
interviniendo los mejores canteros y arquitectos alcalaínos. Así, el
veintinueve de Junio de 1628, siendo hermano mayor Martín Hernández Cantarero,
tasó las obras del Corral el maestro de la Iglesia del Rosario Pedro de Arévalo
Portillo, que fue a apreciar" lo que se hizo a tasación
con el quarto de frente del teatro, que es donde está el aposento de
la ciudad, que son cuatro pilares y sentar las columnas y enlucido y todo lo
demás tocante al dicho quarto desde el suelo alto en quanto a la manifactura
son los materiales, yeso y maderas y así como las demás columnas, corredores
y gastos en yeso y aposentos y ventanas y la escalera". La tasación de
las obras alcanzó dos mil cincuenta reales. Lo que demuestra que respondía
a un espacio estamental, donde los pisos altos y cuartos se reservaban a las
autoridades civiles y a la hidalguía con sus propios escudos, y el patio a la gente plebeya. Solían
arrendárselo a una persona ,que le proporcionaba una parte estipulada y la reserva
de asientos y determinados días de fiestas. Como datos de lo que venimos
exponiendo, en el año 1623, siendo hermano mayor Francisco Ramírez Valenzuela,
se le arrendó a Juan Alonso de Bustamante por ciento cuarenta ducados
anuales, en la misma cantidad el año 1626 a Juan Martín
Hernández de Alcántara o Rafael Ventura Martínez en 1629. La hermandad se
dedicaba durante este siglo a la fiesta de la invención de la Cruz, la
Candelaria, al monumento del Jueves Santo, a la procesión del mismo día, sin
muchos gastos en ella , salvo la trompeta contratada y los músicos y
ministriles que acompañaban a la procesión. Pero, con el tiempo cambió la vida
organizativa y se enriqueció con las actuaciones del Corral. Pues, como manifestamos en otra
ocasión:.jpg)
“A
pesar de que el principio de siglo significó un paso en la reorganización financiera de la
cofradía, el final de siglo supone una gran participación en la vida cofrade de
la Semana Santa. Su cabildo era presidido por un miembro de la
curia abacial, un notario o provisor, y se celebraba el cabildo
ordinario y anual de elección del
hermano mayor-
Hemos encontrado que en 1593 el autor de comedias sevillano Pedro Toro y su mujer Isabel Bautista se encontraban en Alcalá la Real y pagaban a Pedro Illescas de Jaén cien reales de deuda ante Juan de Burgos.
lunes, 17 de abril de 2023
LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA GANA JUBILEOS
El papa de este tiempo de la petición era Sixto V, pero estos privilegios de Basílica Mayor de San Juan de Letrán de Roma por su concesión se extendían perpetuamente a la iglesia y cofradía romera y no cesaron en tanto que la citada iglesia nunca ha sido desacralizada. Uno de estos privilegios, es el relacionado con la posibilidad de celebrar en la iglesia los Jubileos y Años Santos convocados por los Santos Padres, Pues los jubileos que se vienen celebrando desde el año 1.300, pueden ser ordinarios (inicialmente cada 50 años y más tarde cada 25), o bien extraordinarios, cuando el Santo Padre quiere destacar algún hecho o aspecto trascendente de la fe.
Hasta no hace muchos años, los jubileos provocaban masivas peregrinaciones a Roma, desde todo el orbe católico con el fin de ganar las indulgencias plenarias que se concedían a quienes participasen en ellas. Hoy día el fenómeno se ha reducido en tanto que los Papas han concedido a todos los Obispos, el permiso de poder ganar el jubileo, sin necesidad de acudir a Roma, acudiendo a las Catedrales, y autorizándoles a conceder estas mismas indulgencias a quienes acudan a algunas de las más importantes iglesias de sus diócesis, señaladas al efecto.
domingo, 16 de abril de 2023
RUTAS CAPUCHINAS POR EL SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA.
Este domingo 16 de abril , nos dividimos en realizar varias rutas capuchinas:
-Por el litoral malagueño, desde Puerto Banús a Marbella, recordando la del sábado 1 de abril.
y
-Por Ermita Nueva, hacia la Virgen del Camello.
I
1
6 DE ABRIL DE 2023
A las 7.45
HORAS DE LA MAÑANA EN CALLE FIGUERAS, salimos y NOS DIRIGIMOS A PUERTO
BANÚS, PUENTO ROMANO , LITORAL Y MARBELLA.. COMIDA. VISITA DE LUGARES CÉNTRICOS DE MARBELLA, acompañados y bien guiados por guía Pascal.
El Paseo Marítimo de Marbella es el orgullo y la alegría de la capital de la Costa del Sol. Se considera uno de los paseos más bellos de todo el litoral, por lo que es la ruta de senderismo idónea ya que, además de ser peatonal, puedes recorrerlo en bicicleta (podrás alquilar una en el mismo hotel), tiene la ventaja de estar a sólo unos minutos a pie del centro de la ciudad. Comprende alrededor de 7 km y durante su recorrido desde Marbella a Puerto Banús podrás encontrar restaurantes, bares, exclusivas tiendas y artesanía.
Pasear por el precioso paseo marítimo de Marbella a Puerto Banús es una delicia ya que flanqueado por sus palmeras y con vistas al Mediterráneo y a la cordillera Rif de Marruecos, ofrece la oportunidad de hacer ejercicio con estilo. La ruta durará dependiendo del ritmo del paso o de la pedaleada, en el caso de que os animéis a hacerla en bici.
Puerto Banús (playas al oeste)
Empezamos nuestro recorrido un poco antes de llegar a las playas al oeste de Puerto Banús, la comenzamos aquí para mostrarte una pasarela construida sobre rocas blancas (ideal para bicicletas). La pasarela es de reciente construcción, la leyenda cuenta que en la parcela que hoy ocupan las casas estaba la casa del Agente 007, Sean Connery, que ocupaba el actor cuando estaba en la ciudad.
Estas playas son pequeñas calas de arena fina donde se hace perfectamente fondo, son estupendas para darse un chapuzón, pues el agua no está tan fría como en mar abierto y las olas son pequeñas. El único punto negativo es que suelen estar abarrotadas durante el verano, pero durante el otoño, invierno y primavera son muy tranquilas.
Puerto Banús
Puerto Banús es parte del corazón marbellero del ocio y de la vida nocturna, y sobre todo en verano. En esta zona tienes numerosas opciones de ocio que están enfocadas para diferentes gustos y edades. En el mismo muelle de este puerto, podrás tanto alquilar un barco, como contratar una excursión para pescar, un exclusivo capricho Puerto Banús pone a tu disposición.
De igual forma, solo aquí podrás pasear por sus calle y encontrarte excusivas tiendas como Dior, Gucci, Dolce&Gabanna, Michael Kors, Cartier o Swarovski y todo ello con el Mediterráneo como telón de fondo. Además, si quieres y puedes permitírtelo, en Puerto Banús podrás disponer de personal shoppers. Tras ir de shopping, podrás recuperar energía en algunos de los restaurantes de la zona, como Restaurante Los Bandidos, donde podrás probar platos internacionales con toques escandinavos mientras te deleitas viendo sus paredes cubiertas de fotografías de cine o podrás ir a La Habana Lounge un restaurante de estilo Mediterráneo con productos de altísima calidad y un servicio en mesa increiblemente bueno.
Gran parte de la oferta de ocio en Puerto Banús se encuentra por las noches, sobretodo en los meses de temporada alta en los que todos los bares y discotecas están abiertos. En Puerto Banús no te aburrirá siempre encontrarás algo que hacer durante tus vacaciones, hay algo para todos dependiendo un poco de cuál sea tu plan durante tus vacaciones, así que ¡a disfrutar!
Puerto Banús (playas al este)
Este paseo marítimo es precioso, de loza y adoquines, con palmeras, jardines y unas excelentes vistas, además hay aparcamientos para bicicletas y mapas informativos.
Este lugar podrás disfrutar de las firmas de moda más internacionales y prestigiosas. Con el Mar Mediterráneo como telón de fondo, podrás pasear por este bello y concurrido paseo marítimo mientras disfrutas de los escaparates de marcas como Dolce&Gabanna, Versace, Dior, Gucci, Cartier o Swarovski.
Tras disfrutar del paseo de «shopping» puedes hacer un «break» en alguno de los increíbles restaurantes circundantes, te recomendamos que visites Marisquería Pepe, todo un referente en Marbella, aquí podrás degustar el delicioso pescaíto frito típico malagueño mientras te deleitas con una increíble panorámica del puerto deportivo. Una experiencia que difícilmente olvidarás.
Puente de Río Verde
Una vez que has cruzado el paseo marítimo de Puerto Banús, llegarás al puente de peatones de Río Verde, la pasarela peatonal más larga de España ya que tiene tres metros de anchura, sin apoyo en el lecho del río y con una longitud de 70 metros. Este puente, construido recientemente, facilita el paso desde Puerto Banús a la Playa de las Cuchis.
Una vez pasada la pasarela nos adentramos en una de las zonas de más valor artístico e histórico de todos los alrededores, pues ubicada en la desembocadura de río, podemos encontrarnos la Villa Romana de Río Verde, una gran villa datada entre el siglo I y II de nuestra era. Esta villa se encuentra en un estado aceptable de conservación pues aún podrás disfrutar del peristilo (un bello patio circundado por columnas) y algunas habitaciones. Esta edificación es famosa, además de por su valor histórico, por sus mosaicos, especialmente el que representa la cabeza de Medusa que es muy singular. La villa además de servir de alojamiento a la clase dominante de la época era un centro de producción e intercambio comercial.
Playa Fántastica, Las Cuchis
Llegados a aquí nos encontramos con el chiringuito más antiguo y chic de toda Marbella, el chiringuito Las Cuchis, el nombre de este local viene dado del apodo de dos mujeres empresarias que en los años 70 abrieron el primer chiringuito de la ciudad. Se trata de uno de los lugares con más solera de la Costa del Sol. En Las Cuchis la playa claro que se hace fantástica si te traen la comida y la bebida que deseas a la propia hamaca. Pero incluso si tienes barco, te preparan tu pedido y te lo llevan a la embarcación si ningún problema.
Playas de Puente Romano
Una vez pasada Las Cuchis, la playa se va estrechando y el paseo marítimo cada vez está más en la orilla, esto es debido a que el paseo se construyó como un espigón de roca, para evitar así que la marea se lo lleve cuando los temporales llegan a la Costa del Sol.
Luego nos encontraremos con el Hotel Puente Romano que toma su nombre del mismo puente romano del siglo I que hay dentro de la propiedad, no es extraño que a aproximadamente a un kilómetro de la Villa Romana de Río Verde se halle un puente romano de la misma época. Si te pica la curiosidad tal vez puedas entrar al restaurante Del Mar a comer, este beach club está decorado con elementos escogidos de la naturaleza por lo que se encuentra totalmente abierto al mar. Si te decides por tomarte algo en este lugar ten en cuenta que podrás disfrutar de un ambiente muy exclusivo y tranquilo, idóneo para su delicada cocina. Este restaurante es famoso por sus elaboraciones con pescados frescos de temporada, te recomendamos que pruebes su ceviche y su tartar, una exquisitez.
Marbella
Si decides continuar caminando por el paseo marítimo, pronto llegarás al oeste de Marbella, aquí las playas son anchas y de arena fina. En esta zona del paseo encontrarás máquinas de ejercicio, palmeras y duchas, chiringuitos, hamacas, sombrillas, kioscos y el Café Cappuccino, una parada obligada donde, entre otros, se pueden degustar unos desayunos extraordinarios y sorprendentes, por su composición, variedad, calidad y presentación. Desde el desayuno Mediterráneo, pasando por el Ligth, Berlín o el de Frutas, hasta el más completo denominado London. Si sigues andando en dirección a Marbella observarás que poco a poco el suelo va cambiando, esto indica que ya estás en Marbella. Tras pasar Las Playas del Don Pepe estarás más cerca del puerto deportivo de Marbella.
Seguro que a estas alturas estarás un poco cansado y tal vez hambriento, así que porque no tomarse un respiro sentado en uno de los bancos del paseo o buscar un sitio para picar algo o comer y tomar luego una copa.
Durante el trayecto te hemos indicado muchos lugares donde poder parar, descansar y tomar algo pero hay muchos más como por ejemplo el Chiringuito Victors Beach, que está situado en la Playa del Ancón Marbella entre Puerto Banús y Marbella Club, frente a la Mezquita de Marbella, son especialistas en parrilladas de carne y pescado, indicar que sus espetadas son de lo mejorcito que hay, pero si te apetece tomar otra cosa no te preocupes porque tienen una amplísima carta.
EL PUERTO DEPORTIVO DE MARBELLA
Por su ubicación en pleno corazón de la ciudad, el Puerto de Marbella es muy transitado tanto por los propios marbelleros como por los turistas. Es uno de los cuatro puertos deportivos que se encuentran en la ciudad de Marbella y el año pasado fue galardonado con una de Bandera Azul.
El puerto deportivo ofrece multitud de sitios para «irse de tapeo» y comer bien, un ejemplo es Restaurante Canalla donde podrás disfrutar de una una amplia variedad de pescados, carnes, ensaladas y hamburguesas en su terraza, con los pies en la arena o de su comedor interior. Si lo que quieres es irte de copas aquí hay de todo un poco, aunque predomina el ambiente chillout/lounge de locales como Maya Marbella, Lemmon o Seven, entre otros. También te recomendamos Punto Faro un estupendo lugar para relajarse y tomar un par de cócteles y combinados.
Además, y como curiosidad, hay que decir que los domingos, en la primera línea del puerto se monta un pequeño mercadillo de artesanías y rarezas.
Amare Beach y Belvue Rooftop Bar
En Amare encontrarás unas espaciosas camas balinesas y una estupenda música para que termines tu día de senderismo por el paseo marítimo de Marbella de la forma más relajada posible.
La propuesta gastronómica de este beach club está basada en una cuidada cocina con productos de temporada y con una marcada inspiración mediterránea, podrás pedir casi lo que quieras, podrás elegir entre creativas tapas, arroces, los mejores frutos del mar… o incluso estilosas pizzas y deliciosas hamburguesas… Amàre Beach es el lugar perfecto para saborear la esencia mediterránea en su propio origen, uno de los mejores lugares para comer en Marbella.
Para terminar el día y celebrar que hemos completado este recorrido marítimo o hacerse el selfie que hará que todos tus seguidores en redes sociales te envidie te recomendamos la terraza Belvue Rooftop Bar. Aquí podrás disfrutar de los mejores cócteles mientras te enamoras de las vistas que este lugar ofrece, una panorámica de 360º para disfrutar del Mediterráneo, el casco histórico de Marbella y la increíble y bella Sierra Blanca.
ÓN DE LA VICTORIA, LAS MEJORES VISTAS DE
COMIDA
VISITA CASCO ANTIGUO
El centro histórico de las ciudades suele ser el lugar más interesante y bonito de visitar, y en Marbella no podía ser una excepción. Aquí, en el casco histórico de Marbella, encontraremos un rincón típicamente andaluz, donde un laberinto de calles estrechas y empedradas nos invita a perdernos. Resulta embriagador pasear entre sus calles y vagabundear in rumbo por un recorrido hermoso repleto de bares y terrazas, disfrutando de sus colores y aromas.
Entre su entramado de callejuelas repletas de geranios de vivos colores, encontramos los edificios más emblemáticos del Casco antiguo, donde se puede leer buena parte de la historia de esta ciudad.
El Casco histórico de Marbella guarda muchos secretos por descubrir, un amplísimo patrimonio histórico y cultural donde disfrutaremos de iglesias, museos, ermitas, castillos, murallas y casas señoriales.
Calles del casco antiguo de Marbella
Terraza del casco antiguo de Marbella
Su epicentro es la Plaza de los Naranjos, donde encontramos tres edificios emblemáticos como son la Casa del Corregidor, la Ermita de Santiago y el Ayuntamiento. Otro lugar emblemático de la ciudad es la Calle Ancha, donde encontramos la inconfundible y adorada por los marbellíes Iglesia del Santo Cristo de la Vera Cruz, un templo del siglo XVI, o la Capilla de San Juan de Dios situada entre las Calles Caridad y Misericordia. También destaca la Iglesia de la Virgen de los Dolores como una de las más bellas para visitar en el casco antiguo Marbellí. Sin duda un recorrido con mucho encanto a través de la historia de la ciudad de Marbella.
Y como no, situada en la plaza de la Iglesia encontramos una de las edificaciones más importantes de Marbella como es la iglesia de De Nuestra Señora De La Encarnación. Una construcción de fachada principal destaca la portada de piedra roja, tallada en estilo barroco que data del 1618.
Marbella a lo largo de la história:
Sus orígenes se remontan al 1.600 a.C. aunque la ciudad en sí fue fundada por los romanos con el nombre de Salduba, cuando era una de las ciudades por la que transcurría la Vía Augusta. Pero no sería hasta la época musulmana cuando se comienza a hablar de ella en los escritos como ciudad consolidada, urbanizando y fortificando la localidad.
El Casco antiguo
de Marbella era la antigua Medina, con su típica infraestructura árabe de calles estrechas y su trazado sinuoso. Los musulmanes protegieron la ciudad construyendo un castillo y una poderosa muralla con más de 10 torres de vigía con 3 puertas de acceso. Con el tiempo, la ciudad fue creciendo sobrepasando los límites de las murallas y las torres que quedaron absorbidas por las nuevas construcciones.
Fue con la llegada de los Reyes Católicos en 1485 que la ciudad sufrió cambios importantes. Lo primero que hicieron fue demoler un gran conjunto de casas del centro de la medina para ubicar la Plaza de los Naranjos, que sería el centro administrativo, económico y social de la época. Después se procedió a reorganizar el trazado de algunas calles importantes y a construir diferentes edificios públicos y señoriales en un intento de dejar atrás el estilo arquitectónico árabe.
El Ventorrillo, donde estaba Isidro preparando en su Quesería productos. Luegho hacia el cortijo del Piojo.
Su cruz,
La Escaleruela. Pilillas, Carigüela. Parque del Centro Social. Los Capachos. Virgen del Camello, Ciudad, Cequia Alta, Cequia Baja. Campo del Tesorillo y Ventorrillo.
III
Y cerramos la tarde , despidiendo ala Gallardete.

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