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miércoles, 22 de marzo de 2023

EL ESTANDARTE DE LOS NAZARENOS DEL VIERNES SANTO

Uno de los datos más interesantes es el nacimiento de los nazarenos y su relación con su  gallardete en la mañana del Viernes Santo. 

Por este documento del escribano Juan de la Chica (Legajo 4797, folio 149-152), se sacan estas conclusiones.

-Es una acta que se levanta el 20 de marzo de 1644, en la que interviene el hermano mayor de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Pedro Muñoz de los Díez regidor, abogado vicario, canónigo de Sevilla, , sus alcaldes Juan Sánchez Cañete y Juan Martín de Rosales, Se celbra en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, y los patronos Andrés de Abril Padillo, Toeibio González Príncipe, Diego Torres, Luís García Santiago, Gaspar Cano del Salto, Jacinto Pérez de Corpas, Francisco Delgago y el jurado Alonso de Arjona, Habían formado cabildo con el resto de hermanos y cofrades.

-Tomaron como acuerdo de la procesión de nazarenos del Viernes Santo que había de llevar el estandarte Luís de Pineda Valenzuela, con cirios y acompañamiento y ornato requerido  por ser patrón del convento de uina forma perpetua y delegada en sucesores.. Como estandarte se consideraba laInsignia consistente en una pieza de tela de forma generalmente cuadrada o rectangular, con una divisa o algún distintivo, que está sujeta a un astil; lo empleaban los caballeros andantes y actualmente es utilizado por organismos civiles o religiosos.

.No lo podían llwvar el estandarte los hermanos mayores., 
-Se da testimonio al prior frAy Gspar de la Sardinia. 
-el estandarte polrtaba la insignia del Dulce Nombre de Jesús y no el  lienzo. Iba acompañado de los hermanos del DNJ y nazarenos. 






 

lunes, 20 de marzo de 2023

ENCARNACIÓN JIMÉNEZ ROSALES


ENCARNACIÓN JIMÉNEZ ROSALES

 

Hay unas  mujeres alcalaínas que alcanzan y superan los ochenta que forman una generación inolvidable para el recuerdo. Nos parecían eternas, por su constancia y fortaleza en los años de su vida, cuando han superado mil batallas y mil  adversidades, pero las han afrontado siempre con la entereza de no dar nunca marcha atrás, sin poner el retrovisor del victimismo. Por eso, no es de  extrañar que sus familiares más directos, se hagan eco de aquellos versos de Rosalía de Castro: que vienen adrede a Encarnación Jiménez Rosales

Ay!, cuando los hijos mueren,
rosas tempranas de abril,
de la madre el tierno llanto
vela su eterno dormir.
Ni van solos a la tumba,
¡ay!, que el eterno sufrir
de la madre, sigue al hijo
a las regiones sin fin.

Mas cuando muere una madre,
único amor que hay aquí;
¡ay!, cuando una madre muere,
debiera un hijo morir.

  Y este era el sentimiento que respiraban su sobrina  Elena, su marido Antonio Sánchez  España y sus hijos Antonio Ramon, Esther y Pedrito. Son heroínas que afrontan el matronazgo de  su casa, y saben que deben decidir sin considerarlo nunca como resistir. Por eso son tutoras y excelsas madres de menores de los más desvalidos,  a la usanza de las antiguas ordenanzas, como de su hijo  Pedro, al que mimaba y educaba en cada momento de su vida. Hizo todo lo posible contra el síndrome de Down, y estaba dedicada toda su vida a Pedro.

Hasta que ya no pudo más, y sus fuerzas  pudieron afrontar la situación. Se le rasgó el corazón cuando fue enviado a un Centro de Bailén en que se encuentra cuidado y atendido.

Y ese desgarro del último momento, amándola como amó su madre Dominga, lo hacía su sobrina Elena con versos de Rosalía de Castro:

Mas la dulce madre mía,

sintió el corazón enfermo,

que de ternura y dolores,

¡ay!, derritióse en su pecho.


Pronto las tristes campanas

dieron al viento sus ecos;

murióse la madre mía;

sentí rasgarse mi seno.

 

Y  su huella quedó plasmada en sus hermano que  lo recogen casi todos los fines de semana y se lo traen a su casa con su padre y hermanos…

Y podemos disfrutar, en la ausencia, de ella, cuando, al bajar al parque de la Magdalena , estos fines de semana, de mimo amoroso plasmado en los saludos de Pedro dirigiéndose a todos y constatar que es muy difícil que no haya vecinos  alcalaínos que no reconozcan a Encarna y Pedrito en una sola persona. Ahora en su hijo Pedro.

Y, esa huella de ausencia de Encarna, se convierte de un beso de amor, como se manifestaba en la entrega a todos los miembros de su familia, siempre solícita para aportar su grano de arena a sus hermanos,  con una dedicación especial en su hermana Dominga, que no abandonó hasta sus últimos días. De ahí que se convierta en algo más que el  miembro menor de la familia, pues, en palabras de su sobrina  “ Y para mí ha sido algo más que una tía( hermana de mi madre) la más pequeña. Siempre cariñosa… siempre atenta a toda… en los últimos momentos de mi madre estuvo ahí. Si  la familia es importante para mi ella ha sido mucho más…. Mi tía… mi familia del alma. El dolor de su pérdida ha sido profundo. Se me ha ido alguien más que mi tía… se ha ido   con ella parte de mi”.

Esta generación no era de  barro, sino de un metal duro, de hierro cincelado con el fuego del amor. Y, Encarna lo sobrepasaba mucho más. Por eso le canta su familia , como el poeta chileno:

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, ¡amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía amarte más.


Y todavía amarte más y más.!


domingo, 19 de marzo de 2023

CANDIDATOS EN ALCALÁ INFORMACIÓN

 


CANDIDATOS

            Hace unos años, escribí  un artículo que casi me invita a repetirlo. Trataba de la trascendencia de las lecciones municipales. Ahora se acercan estos comicios locales en todo el territorio español. Es una realidad que estas elecciones despiertan  mayor atracción y expectación, movidos por estar los vecinos más cerca de la polis, la ciudad imperfecta que construyen y sienten como su casa y su familia a lo largo de cada día de su vida. Los vecinos, además, se sienten ciudadanos, porque van a elegir a los que los representarán durante cuatro años. Son los únicos mandatos,  que, salvo circunstancias de emergencia, nunca  se han adelantado o atrasado. Todo elector palpa de forma más directa al concejal o alcalde, con el que le va transmitir una propuesta de mejora, una sugerencia,  queja o un agradecimiento- desgraciadamente lo que pocas veces acontece-. Los aciertos y las obras  se olvidan pronto, en menos que canta el gallo.

            Ya han pasado las elecciones andaluzas, y tras el breve paréntesis de la Semana Santa y la llegada de la Resurrección, los atabales y chirimías anuncian este momento crucial para la historia local. De nuevo, los candidatos se cubren con  la túnica blanca de candidato y  presentan sus proyectos y programas de futuro. Y viene a cuento por el hecho de que los candidatos se salen de sus cuarteles de invierno ( sus sedes, organizaciones y sus grupos)   y se echan a la calle  para reclamar el apoyo público asumiendo papeles desconocidos por  la mayoría del pueblo. Curiosamente, asumen una nueva faceta  con su proyección sociopolítica, apasionante y comprometedora, a partir de la cual  se  vinculan con sus electores, al menos leal, responsable y fiablemente. Se convierten en personajes de un nuevo rol, con el quieren ganar los apoyos de sus convecinos para ocupar los resortes del poder. Es decir, se convierten en  "personas",  máscaras,  a la manera de los actores griegos,  o, los rostrillos como la tropa de los autos semanasanteros y ejecutan una nueva puesta en escena. Es decir ejercen, como dice Ortega y Gasset, el nuevo personaje de actores del teatro de la vida social. Y es curioso  que, cuanto más se acerca el votante al perfil de  los candidatos, con mayor clarividencia le va a apoyar para  nombrarlo como su  regidor local.

            Sin embargo, partiendo de la sinceridad de los planteamientos de todos  los candidatos de cada partido o coalición,  y del papel que cada uno , desarrolla en el escenario público, las nuevas tecnologías han globalizado el proceso electoral de modo que se ha llegado a las más sofisticadas artes de persuasión para captar el voto de los ciudadanos. Los hay que se llevan en sus alforjas el trabajo hecho, por eso de que obras son amores y no buenas razones  ( en los equipos de gobierno o de la oposición, a lo largo de este periodo democrático que se remonta a 1979); otros se incorporan con  las prisas de acudir a una convocatoria al socaire de beneficiarse de la cresta de la ola de una crisis nefasta para todo el mundo; incluso, los hay quienes emplean las malas artes escénicas. Pasan de la comedia- el teatro de la mejora vida de la ciudad- a representar la tragedía de lo excepcional, fomentando las más viles pasiones sin tener en cuenta que  la catarsis era colectiva y salvaba a todos. Pero, con esto de que, en las redes sociales, se ha puesto de moda el esperpento y la astracanada, han olvidado la sabiduría de la  inteligente ironía y el sano espíritu burlón;  a estos foros anónimos ya no acuden auténticos actores que aspiran al servir al pueblo, sino que proliferan fingidos y auténticos profesionales de personajes de las series más fantasiosas que persona sensata haya podido ver. Entre ellos, los hay que se han provisto del trabuquete de la insidia y malicia y lanzan pedradas, más bien bombardas,  repletas de infamia, odio y venganza para confundir a la  gente en medio de un  caótico espectáculo de una batalla maleintencionada. No extraña que aparezcan los apuestos adalides que se introducen en los pasadizos y refugios para tramar emboscadas y golpes de manos, de puro efecto  sin más intencionalidad que herir al adversario. No les importa la verdad, la honra  ni la buena fama, sus armas son el dolo, la manipulación y la tergiversación de los datos y de los hechos. Su campo de batalla es un escenario donde se pierde el espíritu crítico y democrático para convertirlo en una frase soez  o un mensaje hiriente de un twet o de un muro de un Facebook . Algunos se revisten con la `pìel de cordero, y son lobos de carne y hueso.  Se mueven como pez en el agua en estos mares de lodos, ya que dominan todas las malas artes ( desdoblamiento de personajes, cuentas anónimas o fingidas, propaganda subliminal, encantamiento de personas con imágenes provocativas, suplantación de personas, o, en su jerga, los trols...) . No les importa fomentar el tuidio de cualquier inocente ni " el boca a boca " on line que contagia más, se benefician de la rapidez del mensaje y la impronta de la comunicación y machacan como una gota continua sobre la roca.     

Por eso, más valdría cambiar el "Manual del linchamiento on-line" por el manual  del candidato ciceroniano, incluso por las buenas artes de una buen tratado  de estilo, ético y estético. o, lo que llaman Javier Leiva por "La gestión de la reputación on line"

 

 

 

 

 

 De seguro que el buen candidato se asemejaría a aquel alumno de oratoria latina que culminaba  su etapa escolar con la participación política, donde las cualidades, la experiencia, los conocimientos y el buen hacer se valoraban por encima de la humillación pública, el escarnio mordaz y las cruzadas de falta de vergüenza. En el fondo, la participación de la vida pública  para unos es contribuir a mejorar o transformar la sociedad; para otros, ejercer un servicio público; y, para todos, conseguir   la felicidad colectiva.    

        Curiosamente, todavía ni se ha proclamado la convocatoria, y, se repite el mismo escenario que comentábamos hace ocho años. Tan sólo, ha cambiado la máscara de algunos personajes que se desdoblan o se la intercambian adaptándose a estos momentos traspandémicos.

 

viernes, 17 de marzo de 2023

JUAN ACACIO EL MOZO

 Por los años cuarenta, se mantenía la actividad teatral en la ciudad de la Mota. En primer lugar, el Corral de Comedias, que pertenecía a la cofradía de la Santa Veracruz, ocupaba un lugar preeminente para la celebración de estas actividades, en las que las compañías y sus autores de comedias representaban en su platea las comedias de los mejores dramaturgos. 

Juan Acacio Bernal

jueves, 16 de marzo de 2023

EL CONVENTO DE CONSOLACIÓN Y SU ENTORNO. NUEVOS DATOS.

 


Siempre me llamaron la atención unos arcos que sobresalían en el pasillo a la entrada de una casa lindera con el convento franciscano de Nuestra Señora de Consolación. Si estaba el claustro por la zona del Toril y la mayoría de las dependencias, me cuestionaba aquellos elementos constructivos. Este documento de Juan de la Chica  (AHPJ. Legajo 4927, folios 805-807) recoge el entorno por la cabecera de la iglesia. Se trata de una donación de un solar y una casa que realizó Alonso de Paredes Hurtado   al convento franciscano en 1643. Se tgrada de dos casas y solar para la obra de la capilla mayor de dicho monasterio. Y es muy interesante su ubicación, porque se encontraban en la calle Peso de la Harina ( lo que hoy día es el Juego Pelota o calle de Santo Domingo),  y especifica " linde con el convento y casas de Juan de Mora Garrido, con su corral y lo  que  le pertenece según y en la manera que  está el dicho solar con sus entradas y salidas y servidumbres "). Estaba grabado con un censo de 500 ducados a favor de los vecinos astigitanos don José y doña Lucía Hurtado de Mendoza, siendo fiador Gerónimo Pérez de Castro. Se  relacionaba con 3750 reales, que había de pagar el convento al donante por navidad.  Firmaron las escrituras los frailes Pedro Durán, el predicador Matías  Caballero, Miguel de Ibañez, Alonso de Ávila, el presidente Marcos López, vicario de la Peña, fray Juan Nieto, Cecilio  de Rivas, Francisco de la Reina y Manuel Román, Juan Ramírez y Gaspar de Monte hermano, fray Esteban Gómez, y Pedro de ASrtiaga, Mechor de Arauza y Francisco de Caballero. 

CONCLUSIONES.

-Se realizaba en 14  de septiembre de 1643 la capilla mayor y bóvedas del cuerpo del convento, hubo que ampliar la zona constructiva con terreno de la calle Peso de la Harina o Viejo.

-Las casas colindantes y solares pertenecían a hidalgos y gente rentista como el sedero Juan de Mora. 

-Ahora se comprenden porque en esta zona la iglesia es lindera con casas y está relacionada con toda la extensión del convento ( templo, huerto y otras dependencias).

-Es interesante para conocer la zona en este lugar estratégico desde época romana. 

miércoles, 15 de marzo de 2023

MI ARTÍCULO EN EL JAÉN, OTRAS INSCRIPCIONES,


 OTRAS INSCRIPCIONES DE LA MOTA

Parece que el sentido subliminal se encuentra en las inscripciones y grafitos que se mantienen en la ciudad fortificada de la Mota. Debieron abundar en las capillas, dinteles de retablos, intradoses de arcos, tondos y otros lugares. Si seguimos  la nave del Evangelio de la iglesia de Santa María la Mayor  destaca la capilla de San Pedro. Agrupaba al clero secular de la ciudad y su retablo se colocaba bajo un arco de medio punto, cajeado con la ornamentación tradicional plateresca de veneras, acanto en la clave, y en las enjutas los escudos de las llagas de San Francisco y el de San Pedro con la leyenda Tibi dabo claves regno caelorum (te daré las llaves del reino de los cielos). EL frontón se corona con una cruz lorenzana y encima el escudo de Juan de Ávila.

       En la nave de la epístola, se abre al muro con un arco de medio punto donde se alberga un mausoleo neoclásico del abad Esteban Lorenzo de Mendoza y Gatica, y a sus pies una cripta, donde fue enterrado el abad Somoza; en el muro meridional se abre otro arco en cuya cartela estaba colocada la palabra EXPÓSITO, que era el lugar donde se dejaban los niños expósitos para que fueran atendidos por las fundiciones eclesiásticas.

        En los muros perimetrales se abren seis capillas, tres por las dos alas del templo  con arco de medio punto sobre pilastras toscanas y en su interior la capilla hornacina propiamente con otro medio punto. Entre las capillas, por el ala del Evangelio, la del Santo Ángel de la Guarda, en su extradós recoge la leyenda incompleta ANGELUS CUSTOD… que cuidó cómo patrono y estuvo enterrado  el abad Alonso de Mendoza, en cuyo tiempo le colocó los objetos sagrados( el cáliz que se conserva en el templo de las Angustias, las salmillas e historias, vinajeras, frontales, patena y alfombras , así como realizó la cripta funeraria, donde se encuentra su cuerpo decapitado por algún usurpador de lo ajeno). Debió recoger parte del himno de san Roberto Berlamino, que se cantaba por este tiempo y cuya primera estrofa recogía “Custodes hominum psallimis naturae fragilili, quos caelestis comités, ne sucumberete hostibus.

Por lo que respecta al lado de la Epístola siguiendo el mismo itinerario, se encuentra una capilla por donde se abre un puerta de acceso a la antesacristía  antigua y actual patio del cabildo  con una portada retablo, compuesta de piso bajo adintelado y frontón partido que encierra  dentro del círculo del ático la inscripción latina  INGEDIERIS TU QUISQUE HOMO  LIBARE TONANTI IAM VETERI EXUTO SUSCIPE RITE NOVU, . EX PAULO AD EPHESIOS . 4. Un texto adaptado al espíritu humanista de la época. Tu cualquier hombre que vengas a hacer libación al Dios Omnipotente, una vez despojado de la antigua vestimenta, toma, según el rito, el nuevo. Muy apropiado al lugar y cuyo hueco se cierra con una puerta de madera del tiempo de Galcerán Albanel, como muestra el escudo de este abad y del papa de aquel tiempo Paulo V.

Si salimos  de la ciudad fortificada por la Puerta de las Lanzas, en el  Albaicín, un barrio de este tramo de adarve, la  torre de Las Lanzas  y su puerta fueron  construidas en el siglo XV. La portada se le añadió al cuerpo anterior medieval y de ella queda la inscripción bajo el rastrillo recogida por el padre Flores. Cercana a esta torre, se encontraban las tiendas de pan y agua, donde se cobraban los diezmos eclesiales y se relacionaba con las lanzas que debía aportar el abad para afrontar una parte de la milicia de la localidad en concepto de soldados lanceros; de ahí le vino el nombre a esta torre, aunque Carmen Juan cree que se debe al lugar de reunión de las tropas de la ciudad. En la cornisa, aparece esta inscripción en castellano antiguo: EN EL AÑO DEL SEÑOR DE MCCCCXLVII AÑO MANDÓ FACER ESTA FORTALEZA EL MUY ILUSTRE  REY D. ENRIQUE IV EL 9 D DE 1457. La torre se reedificó a mediados del siglo XVI en honor de Carlos I, según las trazas renacentistas de Martín de Bolívar. En su primer cuerpo se abre una portada con sencillo arco de medio punto renacentista sobre la que se apoya un segundo cuerpo simulando una hornacina y coronado con un dintel y en su interior el escudo con las  Armas Reales (y sus castillos y leones). Otros dos escudos se insertan en las enjutas del arco, todos ellos de piedra blanda de Cantera Blanca muy deteriorados que no dejan traslucir información alguna.  El de en medio estaba dividido en cuatro cuarteles (el primero y el cuarto con un león; segundo y tercero con bandas cabeza de dragones). Se refiere a la simbología del Condestable Miguel Lucas de Iranzo. El de la derecha encerraba  una llave, símbolo de la ciudad y en el lado izquierdo un castillo. Se cubría con una terraza que tenía un pretil almenado. Daba al camino real y se arregló de nuevo en 1580 bajo la tasación de Gabriel de Aranda y obra de Miguel de Bolívar, que realizó el almenado y revocó sus paredes interiores, cuyo trazo de sus dibujos se conservan en parte hasta la actualidad. Ya en el siglo XVII, se encontraba sin techo y las correspondientes rejas y hubo que repararla en 1623 manteniéndose hasta el siglo XX. Recientemente en los años ochenta del mismo siglo fue desmontada y se reconstruyó desde los cimientos por la Dirección General de Bellas Artes de la Junta de Andalucía bajo la dirección del arquitecto Jaime de Utrilla.

 

 Por el Rincón de los poetas se accede al Pozo del Altozano. Y, para adentrarse a los Jardines de la Mota por el nuevo camino que conduce a la Puerta del Arrabal. en el primer tramo, se ofrece como un rincón en la fortaleza de la Mota, un lugar tranquilo, sencillo y de una gran belleza, todo un símbolo de la nueva cultura del siglo XXI, que hace de la tolerancia un modelo de convivencia y que, al mismo tiempo, rinde homenaje permanente a los personajes ilustres de Alcalá la Real a través de su historia. Se le ha denominado Muro de la Memoria. 

 

Se sube por una escalinata, donde se puede contemplar a mano izquierda el Pósito y a la derecha la bajada del muro de las Entrepuertas, un frontal con pequeñas losetas con nombres de los personajes insignes de la historia alcalaína, que pretenden ser una lección histórica en medio de este recinto patrimonial. Dicho muro está incrustado en el Rincón de los Poetas y forma parte de él, contando con diversas inscripciones de nombres importantes alcalaínos, de los que en una primera fase figuraban el cronista Guardia Castellano, la familia Raxis, Pablo de Rojas, Alonso Alcalá, Abad Moya, Pedro de Alcalá y Abu Yafar, figuran también el conde de Torrepalma entre otros junto con colectivos como las monjas dominicas, franciscanos, dominicos o hidalgos ilustres y curiosos como Pep Ventura sin olvidar Martínez Montañés. En una segunda fase hay intención de completarlo con la inscripción de otros nombres insignes alcalaínos.

Las piedras perviven en el recinto fortificado de la Mota, pero los grafitos e inscripciones escriben su presente y su pasado y proyectan el lugar al futuro con la reflexión de sus textos.

 

 

 

 




sábado, 11 de marzo de 2023

EPOPEYA PEREGRINA A TIERRA SANTA (2023)

 












EPOPEYA PEREGRINA A TIERRA SANTA (2023)








 Epopeya peregrina,

con fotos de Paco Prados,

y las de mi cosecha,

de un simple aficionado.

    

                      23 DE FEBRERO , EMBARQUE Y TIBERÍAS







¡Quien hubiera tal ventura,

sobre las aguas del mar,

volando sobre la tierra!,

¡Desde Madrid capital!

Una mixta comitiva,

se embarcó en Alcalá,

sumando en Jaén cincuenta,

de gente del olivar,

del mundo del Santo Reino,

que completó el autocar.





La noche se avecinaba,

hasta abandonar España,

corrió entre dulces sueños,

tejidos de mucha esperanza.

Como una media centuria,

de  pacifica cruzada,

nuestro capitán, el cura,


Francisco Rosales,  alma

de aquella fiel aventura,

propuesta a gente amada.

Tras pasar el laberinto,

 de la terminal cuarta,

con controles de viaje,

embalajes y las viandas,

el artefacto de Ícaro,

allá por la madrugada,

se levanta por los cielos,

atravesando toda España,

recorrimos con la vista,

páramos , valles y montañas,

y, al llegar al Mediterráneo,

entre numerosas aguas,

Cerdeña, por la parte norte,

todas las tierras del Sur,

de la gran bota de Italia.

Tras una noche de vigilia,

nos dieron judía vianda,

que completamos nosotros

con dulces de nuestra patria.

Epiro, Delfos, Corinto,

Antes de Atenas, Esparta,

por doquier, los archipiélagos

de islas de la Menor Asia,

Santorín, Delos, Miconos,

 también las Cícladas clásicas.

Soslayando  gran Turquía,

el sol  de oriente estalla

y nos ofrece a la vista,

en mediterráneas aguas,

Tel Aviv a la embajada.

 

  Un judío nos recibe

de nombre Isaac declara,

sorteando los controles,

do nuestro rostro se estampa.

Al pisar la tierra firme,

se presenta  a la hornada

 Sergio de adalid y guía,

para ser nuestra compaña.

Y, recibimos pañuelos,

distintivos  que nos marcan,

consejos y admoniciones,

de la futura campaña.

Libres de  todos factores,

 subimos en algarada

en dirección a Galilea

por autopista muy amplia.

Nuestro destino es Tiberias, 

una ciudad, junto al mar,

del lago que la nombraba.

Tiberio puso reales,

en aquella hondonada,

que supera los doscientos

metros bajo el mar situada.


Entre las luces de noche,

Maimónides recordaba,

con luciente y claro túmulo,

las  enseñanzas del alma.

Esto fue un veinticuatro,

saliendo de madrugada

en este día de febrero,

llegamos, ya noche entrada,

a descansar y cenar,

mucha especie y ensaladas.







 DÍA 25, POR EL MAR DE TIBERÍADES

Al  menos que madrugamos,

a las seis de la mañana,

pues nos faltaron horas,

con  una temperatura alta,

para recorrer los sitios,

de Jesús desde su infancia.

Las notas del bello canto

de  “Alegre la mañana”

“ Que nos habla de ti”, amor.

bis , “Alegre la mañana”

nos conduce entre el lago,

cerros, valles y montañas.

Notas de puntos cardinales,

entre tierras muy cercanas

de Líbano, Siria y Tiro,

Damasco y rutas lejanas.

Subiendo hacia el Golán,

se oyen Bienaventuranzas,

tras dejar aldeas y kibbuts,

pescadores de  Magdala.

corren por aquellas sierras

manantial  de muchas aguas,

hasta llegar a Cesarea

de Filipos fue fundada.

Un retiro de la sierra,

con el Golán de bufanda,

Jesús como a los apóstoles

primero nos preguntaba

su esencia e identidad,

y a su proyecto invitaba.

El  griego Pan  se cobija

en aquella cueva sagrada,

donde los romanos un templo

y una ciudad levantaban.

Remanso de paz y misterio,

fuente del Jordán manaba.

Al pie del Golán vigía,

nuevas aguas, puras y mansas.

desde el templo del dios Pan,

las piedras cantan  a Panías,

una polis helenística

que los pastores pastaban,

y los árabes convirtieron

en la bucólica Banias.


Volvemos por aquellos montes,

entre nuevas atalayas,

vigilantes de unas tierras

de  judíos  repobladas,

llegamos a Nazareth,

ciudad de fachadas blancas,

topamos con una cueva,

bajo una iglesia cristiana,

do alberga el fiat eterno,





de María en la mañana.

el Verbo se hizo carne,

y habitó en aquella casa,

sencilla y nazarena,

aposento y ventana,

de eterna luz que traía

un ángel (Gabriel se llama).

En aquella aureola,

de basílica consagrada,

nos congregamos todos

a celebrar la palabra,

y de allí nos despedimos

con la Salve bien cantada

por el hermano Rafael,

en latín,  solemne,  y  alta.

San José, en la placeta

nos bendice y nos proclama,

mientras nos muestra su oficio,

de carpintero de raza,

en  iglesia bizantina,

do quedan algunas trazas.

 














Era hora del yantar,

y de recuperar las ganas,

de  entre tantos sobresaltos,

 que inundaban nuestras almas. 

En las horas vespertinas,

nos dirigimos a Haifa,

un puerto muy comercial,

una ciudad avanzada,

do contemplamos absortos

de Bahaí su escalinata,

templo, y jardines persas

y su cúpula Dorada.

Al ir al   Monte Carmelo,

 de Elías  su cueva santa,

 revivimos el momento

 de carmelita las entrañas,

 y al contemplar a la Virgen

con su escapulario de ancla,

  sonríen Tomas y Teresa ,

en pechinas de la sala.

 






Tras salir del santuario

y extender nuestra mirada,

aquella ciudad a los pies

populosa se mostraba,

entre templos y un silo,

bahía, puerto, y ensenada,

derrota de los franceses,

emporio de judía raza.

No soy Flavio Josefo,

ni la Egeria peregrina,

Pero el día veinticinco

aquí acaba y termina,

alojados en  Listán,

( Me recuerda una torre

de frontera alcalaína)

do cenamos entre especies

ensaladas y golosinas.

 



 

 

 


 

 

 

DÍA 26 POR TIBERÍAS


Pasábamos por Tiberiades,

y el lago resplandecía,

entre las aguas su estela,

por doquier aparecía.

Aquel mar tan generoso,

nos abrió su travesía

en un barco navegador

de imitar  de Jesús vida.




















Y, en el día veintiséis,















de mañana febrerina,

con calor en esta fosa,

cantamos en concertina

“El pescador de los hombres”,

hechos coro y nota fina,

mientras  muchas  gaviotas

nos daban los buenos días.

Dejamos las redes en popa

y con alforjas vacías.

Recordamos los discípulos

que pescaban a porfía,

entre ellos a san Pedro,

y a toda su compañía:

Andrés, Juan y Santiago,

con  parábolas atraía,

entre hechos y milagros,

 y testimonios de vida.

En aquel medio de encanto,

siete fuentes ya surtían

unas aguas hechas canto.

De ellas Egería bebía.

Desde alta mar,  Magdala,

pueblo pesquero a la vista

donde nació  la mujer,

que a Jesús lo prefería,

mientras se reza  en silencio

y el alma piensa y medita.

 Desde el barco oteamos

a Magdalena y María.

El  corto muelle induce,

entre elevado arbolado,

 emprender nueva ruta,

a un cerro fértil y  elevado,

  (llaman  Bienaventuranzas),

lugar tranquilo y   sagrado.

Como pueblo escogido,















En círculo nos aunamos

Y recibimos el programa

de un Cristo en cruz derrotado.

Berluzzi ,  en bizantino,

recrea con sus alzados,

un nuevo templo divino,

do cuelgan  sacros mandatos.

Llegamos a Cafarnaún,

un pueblo muy destacado,

donde vivía san Pedro,

y nació el apostolado.

Trazas de su sinagoga,

su casa y un  poblado,

donde Jesús transmitió

entre sus primeros pasos,

las enseñanzas y doctrina

y algún que otro milagro.

Como el de la mañana hubo,

en torno al altar sagrado,

donde se nos manifestó a todos

 el Cristo Sacramentado .

Y, al bajar del monte, vimos

pan y pez multiplicados

en   recatado recinto;

y, en el templo del Primado,

Pedro ante Jesús, contrito,

le responde como amado

del eros, ágape y filitos


 promete con tres vocablos,

 asumiendo el compromiso.

Quisimos ser como Pedro,

 amar hasta el infinito,

bañarnos pies en la orilla,

y, traernos como testigo

un canasto de pan y peces

de aquel milagroso sitio,

aunque fuera una tesela

del mosaico bizantino.

No hay cuerpo que más resista

otras tantas emociones,

nuestro yantar fue saciado

con el pez  grande de Pedro,

a nuestro barbo imitando,

sin raspa y hecho a la brasa,

y  con un café poco largo.

se me ha olvidado decir,

que, en todos los itinerarios,

no faltaban por doquier,


ofertas de relicarios,

con los que se porfiaba

haciéndose  siempre los  rácanos.












Si la mañana fue  gloriosa,

la tarde fue celestial,

comenzando `por  la orilla

de las aguas del Jordán.

Recordaba multitudes

que bautizaba san Juan,

en aquel río en  remanso,

sede de la Trinidad.

Ni tardo ni retrachero

me podía imaginar,

que las aguas renovaban

mi bautizo original.

Menos aún me creía

de este día su final,


renovar mis esponsales

en las tierras de Caná.

Y, ya vencida la tarde,

como acto opcional,

de noche en Tiberiades,

hora santa en medio el mar.

un no tengas miedo, hermano,

palabras de un ideal,

para el cristiano de hoy

en en su tormenta del mar.

La luz oscura estrellada

se refleja, al contemplar

las aguas serenas y negras

de un entorno celestial,

que nos invita en la noche,

a un sueño universal.

 






 

 

 

 

 

DÍA 27, DEL TABOR A JERUSALÉM










Íbamos de conquista todos

para asediar esta Tierra,

y, sin embargo, a nosotros

nos robó nuestra conciencia.



Como preludio del día

ventisiete ( era la tercia),

de un itinerario cruzado

entre enquistadas fronteras.

Comenzamos por un monte,



Famoso en esta tierra,

(cinco son los nombrados

por haber dejado huella)

el monte de la Salvador,

El Tabor, preludio y seña,

do Jesús mostró a sus íntimos,

(que en misa se nos recuerda),

la pasión, muerte y pascua,         

tras las pasajeras tiendas.

























En un bello mirador,

con huella de fortaleza,

pudimos ya compartir,

 en aquella elevada sierra

los campos, y las ciudades

de la Baja Galilea.

Al bajar del santuario,

entre curvas de una vuelta,

tomamos por el Jordán,

una nueva carretera,

recorre un árido paisaje

entre desierto y huertas,

divisando va Jordania,

sita en la parte izquierda.

Recuerdos de Abrahán e hijo,

y su peregrinar a Caldea,

paso de Moisés y Josué,

símbolo de la gente hebrea.

De nómadas a sedentarios,
promesa de nueva tierra,

 milagro de Elías y  Eliseo,

y, para los cristianos, seña,

tras pasar por aquellas aguas,

de purificación y limpieza.



Cerca de  tierra jordana,

el río se hace frontera

y, entre empalizadas,

va corriendo a la ribera

del Mar Muerto  sin barcas.

Llegamos a Jericó cansados,

a ver otro monte emblema.

Era el de las Tentaciones,

tras pasar por rúas y callejas,

(ahora,  tierra palestina,

se nota por casas y tiendas).

Nos paramos solamente,

contemplando la higuera,



 y, recordando a Zaqueo

en su milagrosa espera.

A los pìes de aquel cerro,

do divisa fortaleza,

y, un  cenobio ermitaño,

rehacemos nuestras fuerzas,

 mirandose a los camellos,

 bebiendo  granada fresca.

Retumbaban las palabras

y los tres vanos intentos

que Satán hizo a Jesús,

de  poder, gloria y dinero.

Tras seguir el  mar salobre,

(certero apodo del Muerto),

entre sus colores azules,

que encubren sal y  misterio,

las rocas de las montañas

hablan soledad y silencio,

retumbado en el litoral,

 un inhóspito desierto.








Se llega, tras visionar

calas y lagunas en orilla,

A un sitio  atávico y  esenio,















de tiempos de  Juan Bautista.

Se cuenta en  los evangelios

y  abundan algunas citas

que Jesús se retiró

a este lugar que invita

a plantearse sobre Dios,

el compromiso de vida,

un modo comunitario

y una apuesta de conquista:

el amor de Jesucristo,

una entrega sin medida,

que no recogen los rollos

ni en manuscrito está escrita.









Tras pasear por yacimiento

del monasterio esenita,

aconteció el yantar

y la compra, tras  comida,

de pomadas y potingues,

y cremas de medicina.

El  regreso emprendemos,

 Jerusalén,  nuestra cita,

por desértica Judea,

entre gente beduina.

Pastando están las pastoras,

los hombres, en su rutina,

las cabras rumian los prados,

entre rocas ocres de espinas.

Llegamos a  nuestro hotel,

de nombre, el  inglés Park Prima;

de  Jerusalén encuentro,

y lugar de   las salidas.

Tras cenar en sala amplia,

y en mesa alcaláina,

nos fuimos hacia el Castillo,

de la etapa  bizantina,

para contemplar la historia

de Jerusalén judía.








Estando cerca del foso,

Y. pisando puente encima,

El guía  nos anunció

la reserva de otro día.

Una oferta muy apetitosa

cubrió la cita perdida,

Emprender en autobús

 panorámica visita.

Y, ninguno faltó a ella,

en tribuna preferida.

Rodeamos la ciudad,

desde  la Puerta de Jaifa

a la puerta de  Sión,

 Basura,  puerta escondida,

Muy cercana a la anterior,







y a vieja carnicería.

Se comprende su nombre

por la carne mortecina.

Contemplamos con la vista,

La Nueva y La de Damasco,

y Herodes más escondida.

Entre murallas elevadas,

San Estebán, preferida,

-nombrada de Los Leones-.

Algunas nos revivían,

como la Puerta Dorada,

Jesús, entre el asno y vivas

 cerrada a cal y canto ,

fin de una rampa supina.

Desde el Monte de Olivos.

Se nos ilustra de  valles

Cedrón y Ginón, por simas,

junto con el Tiropeón,

entre elevadas colinas:

Sión y el monte Calvario,

momentos de la Agonía.

Torres, iglesias, y muros,

cúpulas de  dos mezquitas,

y el monte de los Olivos,

pasaron por nuestra vista,

sin olvidar los  misterios,

que encierra cada basílica,

y algún lugar tenebroso

de cementerio y Juíllas.

Cerca de la puerta Jaifa, 

bajamos  modernas vías,

entre anuncios navideños,

 boutiques  y galerías.



Un ángulo muy moderno,

entre militares y vigías.

La fortaleza y sus muros,

de David torre vigía,

nos despide aquella noche,

y,  desde lejos, nos guiña.

en vísperas de un veintiocho,

Soñando el nuevo día.  

 





 

 

 

DÍA 28, DE MASADA A BELÉN

Salimos de Jerusalén,

por do habíamos llegado,

en dirección a Masala,

un lugar muy renombrado.

En el Dia de Andalucia,

entonamos  nuestros cantos,

El” Alegre la mañana”,

Y, “Andaluces , levantaos"·.

Madrugan los  beduinos,

se encuentran con los ganados,

nos recuerdan a Jesús,

El gran Pastor y  sus amados.

De nuevo, paso por  Quunram,

el Mar Muerto, más cercano,

se palpan por  ventanillas,

un terreno de sal blanco,

raros parajes de cura,

y unos pocos sanos baños.







El ocre de las montañas

bordea el azul del  piélago.

Como Tito , de conquista

de  judíos sublevados,

llegamos a  hostil  Masada

para escalar  sus palacios,

do Herodes hizo refugio,

sin llegar a utilizarlo.

Tierras de los zelotas,

dominio de los romanos,

monasterio bizantino,

todo quedó excavado.

Aquella silla eléctrica

me dejó en el castro bajo,

y visitamos el museo,

y la rampa de asalto,

contemplamos los turistas

por un camino escalando,

La senda de la Serpiente,

el antiguo itinerario.

 






Al bajar los compañeros

con iconos ilustrados

de cisternas y estancias

de baluarte y palacios.

¡Qué pena que me perdí,

desde aquel mirador alto

el paisaje profundo

del mar y el desierto árido!

 Volvimos de nuevo a la ruta,

por el camino ya andado,

y, antes de Jerusalém,

a Belén nos desviamos,

entre las mezquitas árabes,

quedan algunos cristianos.

nos preparan la comida,

y nos sirve de intermediario

un guía de esta ciudad,

Jesús por todos llamado.

Tras probar vino de tierra,

y el estomago saciado,

la Adoración de Pastores

en su cueva celebramos,

con un Adeste , fideles,

para el Niño que besamos.























Y en su iglesia bizantina,

como en Navidad cantamos,

 El camino que va a Belén 

Vamos, pastores, vamos.

Fue en la primera colina,

luego a la segunda llegamos,

 Basílica  Natividad

nos acoge como hermanos,

y, debajo el presbiterio,

a la Gruta aproximarnos,

por una escaleras estrecha,

do el pesebre observamos,

y el lugar del Nacimiento

de Jesús al otro lado.

Tras pasar entre ortodoxos

y adentrarnos en sus claustros,

Santa Catalina, basílica,

dominio de los cristianos,

celebra todos los años,

allí la Misa del Gallo.

No es el único testigo.

San Gerónimo, ermitaño,

en una gruta escribió

La Vulgata con sus manos.

Tras la cena, cada uno

a gusto de su dietario,

ya avanzada la noche,

acudimos de apóstoles

y a Jesús querer imitarlo,

al monte  Getsemani,

entre olivos centenarios,

y, recogidos en Basílica,

junto dos grupos cristianos,

revivimos en nuestros días,

hora santa meditando

los momentos de la Agonía,

con tres mensajes y legados,

uno al hombre de hoy,

otro como Jesús orando,

y otro, entre preguntas,

el seguimiento buscando.

 

Fue una jornada larga,

y se ansiaba el descanso,

para seguir peregrinos

en los primeros de Marzo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 







 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UNO DE MARZO DE 2023, EN JERUSALÉN


Este día de las Kalendas,

de este mes de dios romano,

aunque,  un poco más tardíos,

acudimos madrugando

para tomar Jerusalen

en sus rincones y barrios,

Fuimos por la  madrugada,

a Sion y coronarlo,

esta vez, pasado Cedrón,

subimos hasta lo alto

del monte de los Olivos,

restos de un santuario,

monasterio y recinto

de la Ascensión llamado,

un edículo octogonal,

con visos de transformado,

bizantino y con una cúpula

árabe, de afeado impacto.

Bajando Getsemaní,

lo primero que topamos,

La Gruta del Padre Nuestro,

con pórtico muy ilustrado

el padrenuestro de Cristo,

en plurilingües mosaicos.

Alli, la oración se sublima,

en este lugar consagrado,

remanso de paz y entrega

recuerdo de Jesús orando.

Nos acercamos a un mirador,

un sitio privilegiado,

desde donde se contempla

Jerusalén anhelado.





Enfrente el monte del Templo,

valle de Cedrón abajo,

y en las laderas se expanden

Cementerios  y santuarios.

Encerrados en las murallas,

barrios judío y cristiano,

mezquita de la Roca

y la de Al Aqsa, a su lado,

Iglesia del Redentor,

de dominio luterano;

Torre del Salvador,

parece que nos está mirando,

y excelso el Santo Sepulcro

 con dos cupulas coronado.

Si miramos a la izquierda,

vespertino itinerario,

la colina de Ofel

con la iglesia Galicanto,

basílica de Dormición

y el lugar del Cenáculo.

Ya al sur, esta la Gehenna,

lugar de cultos idolátricos,

a los pies del mirador,

 monte de los Escándalos.

Bajamos por descendida,

Getsameni oteando.













Se entra a Dominus Flevit,

sito de Jesús llorando,

Berluzi labró  capilla

con un ventanal retablo,

y un frontal con la gallina

a los pollos cobijando.

Nos reunimos en su altar,

 y en aquel lugar sagrado

se oficia la santa misa

a Jesús rememorando.








Por la pendiente avanzando,

se entra en Huerto de Olivos,

unos troncos milenarios,

y recogemos ramitas

de los olivos talando.

En basílica franciscana,

de nuevo, una acogida

de aquel bello santuario,

donde sufrió la Agonía,

prendimiento y traslado.











El mismo que emprendimos,

La Dormición obviando ,

gran rato nos detuvimos,

en la iglesia Calicanto,

Casa  Caifas, y mazmorras

todo muy pormenorizado.

También fuimos al Cenáculo,

do pudimos  contemplarlo.
















Por la Puerta de los Leones,

el muro de todos ansiado;

vestidos con kipat judíos,

los dos sexos separados,

 entre rezos y postraciones,

un papel allí guardamos.

Nos fuimos para la comida,

En un día muy agitado,

y, al regreso, nos paramos

en un inmenso patio,

para otear la maqueta

de Jerusalen romano,














Y visitar museo judío,

original y extraordinario.

Vemos pancartas y banderas,

a la gente convocando ,

ante el sumo parlamento

Y el primer mandatario.

 






Como promesa de vísperas,

 y luego que hemos cenado,

atravesando  barrio judío,

vestido de negro y blanco,

(La prisa no los detiene,

todo tienen controlado).

de nuevo vamos al Castillo,

y a los adarves alcanzamos,

Nos sirven de tribuna alta,

para contemplar e ilustrarnos

la historia de Jerusalén,

de nómadas a sedentarios,

Persas, sirios y las tribus,

también griegos y romanos.

Siempre tierra judía.

Aquí estuvo Bizancio,

dominio de pueblo árabe,

tierra de los cruzados,

sede de otomanos,

Y siempre, Lugares Santos.
















 DÍA DOS DE MARZO, DE JERUSALEN CELESTIAL A TEL AVIV













Era viernes  de la vuelta,

y pasamos a Viernes Santo,

mañana pasión y gloria,

y, por la tarde, descanso,

para tomar el avión,

a las tres y algo un tanto.

subimos a Jerusalén,

entramos, por la puerta,

de los Leones, llamada,

do fue mártir San Esteban,

para visitar Santa Ana,

un templo do recogimos

 tradición ya legendaria,

la casa de san Joaquín

y la de la Abuela Santa.










Cerca de esta iglesia,

Junto a ella se hallan,

las ruinas bizantinas

y la piscina Probática.











Alegres y entusiasmados,

a iniciar el Vía Crucis,

por la  Vía Dolorosa.














Sobre la primera estación,

citan a la Torre Antonia,

Unos arcos a lo romano,

formando  una aureola,

condenaron a Jesús.

el Litóstrotos entre sombras.

Dos iglesias han levantado,

do el Ecce Homo posa,

entre la Condenación,

y la Flagelación onerosa.

En la Casa de Pilatos,

de espinas la corona

colocada fue a Jesús,

 entrada de la mazmorra.

El Juego de los romanos,

del Rey aquellos lo nombran,

en el suelo del vestíbulo,

recuerda tanta zozobra.

Basílica de Ecce Homo,

un  Ecce Homo en derrota,

continuamos la vía,

entre un zoco que nos ronda,

de tiendas de mil artículos,

desde especias a gorras.
















En la tercera,  la primera caída,

capilla armenia católica.

La cuarta, fija el encuentro,

siguiendo por esta zona,

entre Jesús y su madre.

Por una calle angosta

de la Jerusalén antigua,

una cartela denota

al de Cirene, de ayuda.

A  la segunda llegamos,

la Cruz, le cae como losa,

por una calle hacia el zoco:

la sexta, la de la Verónica,

que desemboca en un cruce.

La séptima marca y denota

otra  caída de Jesús,

en capilla católica.

Se apartan ya del camino,

con vericuetos y rincones,

la novena y la octava,

 en medio de dos ladrones. 

La cruz al suelo posa,

do moran coptos y etíopes,

y las mujeres judías lloran.

Al entrar  Santo Sepulcro,

una multitud desborda,

de gente de mil paises,

resalta la planta en rotonda;

subiendo por la escalera,

al Calvario, do moran

cuatro estaciones décimas

desde el despojo de ropas

hasta el descendimiento.

Entre la capilla católica

y, el altar, con la estrella, 

donde  la reliquia se honra, 

es  un lugar de silencio,

desgarros en siete palabras,

 las últinas de Cristo muerto,   

Y en medio del recogimiento,

recordar aquella hora

de la Salvación del Pueblo.

En larga fila se rodea,

 la capilla, donde se guarda,

los restos de aquella roca,

Anástasis liberadora,

la última estación de gloria.

 









Volvemos a nuestro hotel,

Ya nos queda un Viernes Santo.

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
















 

 

Fue antes de la comida,

nos anuncia nuestra vuelta,

alargando  despedida

tres horas más de la cuenta.

 DÍAS TRES, CUATRO Y CINCO DE MARZO. TEL AVIV Y EL REGRESO

A las dos de la mañana,

marchamos, todos, con fuerzas,

pero el Viernes no  acabó,

la estancia en  esta tierra,

 sino que  se prolongó

por cosas de la intendencia,

y como botin de conquista

por ganar sacrca contienda,

Tres días en Tel Aviv,

disfrutando de su arena.

Y, con escapada en Jafa,

do visitamos su iglesia,

dedicada a San Pedro,





 y donde cristianas  puertas

a los gentiles  se abrieron,

en la casa de Simón,

hoy ciudad musulmana.
















En Tel Aviv, sin apuros,

disfrutamos de la playa,

hasta de sus chiringuitos,

contemplando aquella urbe,

de aspecto americana.










Ya, en turnos partidos,

y, con  rutas programadas,

Regresamos a España,

cruzando de nuevo,

Islas griegas y Esparta,

todo el Mediterráneo,

Brindisi y por la Catania,

de noche, ciudades de luz,

de Córcega, y, ya en España.

llegamos a Barcelona,

cenados y, recorriendo

casi toda la tierra patria,

 bajamos al Santo Reino

a la diez de la mañana.

No pasamos los momentos

de aquella  mujer Egeria,

(son otros pueblos y  tiempos),

compartimos vivencias,

peregrinos de recuerdos,

Y, por encima de todo,

conquistó el  sentimiento,

la sombra de Jesús vivo

después de varios milenios.

Pues en esta conquista hubo,

asaltos de  corazones,

vigilias  y encuentros santos,

en medio de oraciones,

y, otras veces, intimamos

entre rezos y canciones,

y, nunca, olvidaremos,

por encima de emociones, 

al capellán de esta tropa,

conquistando corazones.

 a  babor, firme en popa.