Archivo del blog

viernes, 15 de noviembre de 2019

EL PRIMER CASO DE LA INQUISICIÒN DE ALCALÁ LA REAL

CUARTERÓN DE LA SANTA INQUISICIÓNEN
 LAS DOMINICAS, PROCEDENTES DE LA VERACRUZ 
Ante el escribano Francisco de Ordóñez, en  17 de enero de 1533, se encuentra un caso  de la Santa Inquisición.  Se refiere a la petición de un poder por parte de  un  alcalaíno  a una vecino de Córdoba de  la devolución de objetos incautados por la Santa Inquisicón  de Córdoba.

El vecino de Alcalá la Real se llamaba Martín de Alcalá, cuyo apellido con relación al topónimo de la Mota solía encubrir a personas relacionadas con hijos expósitos o judeoconversos o nuevos cristianos, que suelen aparecer por estos años en la ciudad de la Mota.
Martín Hernández es un tintorero cordobés, relacionado con el anterior,  pues estaba ausente en el acto de la firma del poder para que  recibiera los objetos incautados. 
La petición se dirigía a  a los Reverendos Inquisidores de la Santa Inquisición de la ciudad de Córdoba con el fin de que le alzaran el secreto del retiro de sus bienes,   y quedasen libres de sus bienes los fiadores de ellos. Al mismo tiempo le daba poder para poder cartas de finiquito y cuentas, y alegar y replicar todo los que fuera necesario. 
Los bienes y objetos incautados eran cuatro sortijas de oro, una cadena de plata, ciertas escrituras que le fueron incautadas y otros bienes. Con la libertad del secreto y entregados a su poderista podían hacer frente a todos los gastos.
Aquí queda el primer documento sobre la inquisición en contra de los vecinos de Alcalá, posteriormente vinieron más datos sobre  alcalaínos alcanzados por la Santa Inquisición. Formaba  parte del sexto distrito que dependía del tribunal de Córdoba,   uno de los diez partidos que constituían este tribunal,  y lo integraban  Alcaudete, Carcabuey, Priego, Castillo de Locubín y Alcalá la Real. Recogemos del bloggs el Arcipreste Sinrita.
 En los últimos años del siglo XVI solo existieron en Alcaudete un comisario, un notario y siete familiares del Santo Oficio, nutrida representación comparada con Carcabuey donde solo había tres familiares, o con Castillo de Locubín que tenía un comisario y un notario pero ningún familiar. Este personal de Alcaudete era de similares características que en Priego donde disponían de dos familiares menos, igual que en Alcalá que por otro lado disponía de dos comisarios.  Este distrito sexto disponía de cinco comisarios, cuatro notarios y 20 familiares que daban una plantilla total de 29 componentes del Santo Oficio.
El control radicaba en este núcleo de personas y se intensificaba con la visita de los inquisidores. 
Entre 1570 y 1605, puedo dar fe que se realizaron cuatro visitas en la comarca, todas iniciadas desde Córdoba.
PUERTA DE LAS DOMINICAS
En 1570 fue el licenciado Alonso Tamarón el que nos visitó siguiendo la ruta de Carcabuey, Alcalá, Alcaudete y Baena. En 1575 fue el doctor don Alonso López el que hizo ruta por la Rambla, Montilla, Aguilar y Priego, sin que se llegase a Alcaudete por indisponerse con unas fiebres. En 1585 el doctor don Antonio Martínez visitó Lucena, Carcabuey, Priego, Alcalá, Castillo de Locubín y Alcaudete. La cuarta “visita” la hizo en 1605 el licenciado Jerónimo González que recorrió Aguilar, Priego, Alcalá la Real y Alcaudete. Ya lo comentamos en el inqquisidor Tamarón en el el Libro Cancionero, Relatos y Leyendas. También lo recogió el doctor Coronas con los juedoconversos alcaláinos y  se prodigaron muchos judíos que administraron  los bienes de los señores de Córdoba y conde de Cabra.
A Martín deAlcalá se encontró más tarde comprando una casa en lCalancha a Juan Bazuelo, por 1250 maravedíes ya que  estaban derribadas y eran linderas de las de Pedro Hernández de Yedra y  el clérigo Gonzalo Sánchez de Trasierra (26 de agosto de 1536 ante el escribano Frabcisco Ordoñez). 


jueves, 14 de noviembre de 2019

LOS CASTELLAREJOS DE ALCALÁ

Son varios los topónimos que hacen referencia al mundo de frontera de modo que es difícil determinar la procedencia de termino.  Viene a colación de haber sido encontrados dos términos, de carácter militar y de vivienda rural, cuales son alcaiceruela( vulgarismo alcalaíno de carigüela  al relacionarlo con las plantas de este tipo) y castellarejo. El primero ha sido comentado anteriormente con motivo de algunos articulos anteriores referidos a la aldea de Ermita Nueva, donde se encontraba uno de los lugares con este nombre en el antiguo territorial de la Abadía de Alcalá la Real. El segundo se ha documentado en dos testimonios dcumentales, en varias referencias del siglo XVI en el territorio del Castillo de Locubín. Y otro, ante el escribano Francisco de Ordóñez en dos de octubre de  1533, una referencia de trueque y cambio entre los hermanos  Rodrigo, Gonzalo y Juan de Cabrera , por una parte, y, por otro lado, Leonor Gutierre de Padilla, sobre trece fanegas de tierra de roza de tierra y monte de cada uno de ellos. Correspondia a dos peonías del repartimmiento del rey Carlos I, la de los Padilla en los Razuelos de la Matanza, linde de tierras de Gonzalo Monte y camino que se dirigía a Baena por la parte alta , y, por la hondonada a LA FUENTE DE LA ENCINAriego de Córdoba; por otro los Cabrera ofrecías sus dos peonías de Puertollano, linderas con tierras de las rozas del regidor Cristóbal de Frías, y las de Francisco de Mazuelos, y por la cabezada la senda del camino que se dirigía al CASTELLAREJO.
Este término deriva del término latino castrus, castillo, generalamente fortín de madera, que  se plasmó en los castros de piedra de la península ibérica, y hacía referenncia a los de los pueblos celta. Si a este término se le añade el sufijo "ar", lugar fortificado, y el diminutivo de origen mozárabe ejo, pequeño fortín de un punto diseminado rural, incluso de menor dimensión de una aldea. Y curiosamente, a las faldas de la Jurada, existieron algunos restos de un recinto fortificado en un terreno que administraron los CABRERA,un asentamiento en el entorno de Puertollano. No caemos en la afrmación de E. Casanova, al considerar todo topónimo documentado en el siglo XIII como prerománico como Castellarejo, Cano, Somo, Tollos, Sombrials, Madronyar, dentro de la toponimia de origen latino adoptada, adaptada y conservada por el árabe e introducida en el mundo románico a través de su lengua: Nos referimos a todos los topónimos de origen latino que encontraron los árabes, los llamados mozarabismos y los otros latinos, incluidos los pre-latinos.




TOPONIMIA EN ALCALÁ LA REAL. ARTÍCULO ABIERTO.


TOPONIMIA EN ALCALÁ LA REAL


Son muy abundantes y bien documentados en la Edad Media. Para su estudio los dividiremos en
dos grupos:
A 1) Documentados en fuentes arábigas o cristianas anteriores al siglo XIII, como el nombre
de ciudades como Valencia u Ontinyent. Su etimología latina en el primer caso es
clara resolver la abertura de su vocal tónica: hoy se pronuncia Valéncia, pero en cambio los
apelativos con el mismo sufijo latino ENTIA;ència (ciencia), lo que hace dudar a muchos
estudiosos si Valéncia con e cerrada será un castellanismo. Yo creo que no: que los árabes la
pronunciaban e cerrada y así la tomaron los catalanes y aragoneses en un momento, al siglo
XIII, donde la E breve en ese contexto en catalán aún no se había abierto, y al fosilizarse
como topónimo ya nunca se ha abierto. En el segundo, Ontinyent, encontramos en el siglo XI
la grafía hisn Untinyán que sonaba igual que hoy sin la –t final añadida en el siglo XIV en
catalán. Los cristianos lo tomarían así. Su étimo es más complicado porque los dos étimos
postulados por ahora por Coromines y otros: ANTONIUS o UNTINIUS, no son posibles,
pero sí UNCTINIANUS. Así fundus, ager, rus UNCTINIANU>Ontinyent por la actuación de
la imala o metafonía arábiga que cierra la a>e (véase Casanova 2008).
Dentro de este grupo habríamos de situar los nombres de muchas ciudades importantes
como Alcalá, Alcaudte, Locubín , Cequia, Charilla, Majalcoron, Ambar, i, Alacant, Morvedre-Sagunt, Elche, Cocentaina, Denia, que se documentan ya en
fuentes latinas, y que aunque podrían ser de origen latino seguramente proceden de épocas
anteriores.
.
A 2) No documentados hasta el siglo XIII o en fecha posterior: Aquí la dificultad etimológica
se complica pues podemos dividirlos en tres grupos:
a) Topónimos que por su evolución pueden tanto haber nacido en época latina y ser
transmitidos por el árabe, como haber nacido a partir del XIII de lexemas románicos
propios de la lengua de los repobladores. Por ejemplo Porçons/Purçons
escrito como porsonex en el Llibre del Repartiment; Uixó/Uxó
cronología puede ayudar el uso de los sufijos como -et
plena actividad en el siglo XIII que nos indica que quienes lo lleven deben ser topónimos
originados en apelativos(véase Bastardas 1994). Lo mismo ocurre con los topónimos con
-ona
XV.
b) Topónimos que pueden tener ambos orígenes como Riola
Penyagolosa, Domenge9
, Sentiu
al posible traslado de muchos topónimos traídos con los repobladores (Polinyà), o
creados aquí a partir de una visión o paisaje que les recuerda su zona de origen
(Mariola)10. 
Emili Casanova, Spain 185
1.3 Topónimos que son de origen latino pero no cumplen las normas de evolución románicas,
señal que han evolucionado en época arábiga. Aquí encontramos dos clases:
a) Topónimos llamados de origen mozárabe, es decir, su evolución latina quedó interrumpida
por la dominación árabe y ahora se nos han transmitido por ésta (véase Barceló 1999).
Presentan una parte del supuesto estado de la lengua románica de la zona en el siglo VII. Son
muchos como Aielo
Llutxent, Montitxelvo, Cairent. Todos los que se documentan en el XIII y no coinciden con
nombres apelativos catalanes y aragoneses pueden ser considerados topónimos anteriores.
b) Topónimos considerados mozárabes por los estudiosos, pero que tienen la misma forma
que un nombre apelativo románico catalán o aragonés o que un apellido. En este caso se ha
de ir con pies de plomo. Yo particularmente creo que se ha de optar por considerarlo mejor
un topónimo originado en un apelativo románico, especialmente porque su documentación
suele ser tardía. Por ejemplo, topónimos como campello/campillo/campiello
Posolo/posuelo
xella
de Valencia, hasta ahora no tenidos en cuenta suficientemente12. O topónimos como Montroy,
Beselga, Cairola, vienen de topónimos transportados. I Càrcer
Carritxal/Carrissar
Rotes
apelativos catalanes.
1.4 Aparte, encontramos también, topónimos que se consideran de origen latino pero que por su
frecuencia toponímica (más de dos resultados) y su documentación deben proceder también de
nombres apelativos ya en época románica. Por ejemplo: Buscarró, Espioca, Hortal (Montortal),
(séquia) jussana, Bega (véase Casanova 1999).
1.5 Toponimia de origen románico, especialmente del catalán, lengua mayoritaria de la Edad
Media y lengua del rey y de la Cancillería, y normalmente creada a partir de nombres propios:
Poco a poco van creándose topónimos sea a partir del léxico común, sea a partir de antropónimos.
Estos pueden ser de diferentes tipos:
a) A partir de apelativos transparentes, como Herbés, La Salzadella, Espioca, Domenge,
Obaga, Querola, Fontarda, el Forcall, les Tosques, el Portell(véase Casanova 2007).
b) A partir de lexemas que también podían existir en época mozárabe, como Cabanes,
Peníscola, Redonda, Cano, Ares. Hasta ahora se les ha considerado mozárabes, pero
realmente tienen un origen antroponímico, como Gavarda, Alberic, Saranyana, Pla d’en
Gamell, Penadesa, Maymó, Albasset.
c) A partir de nuevas creaciones como Vilavella, Vistabella, la Pobla de Rugat.
d) Por toponimia transportada, como Mariola, Sorita, Benlloc, Bellús.
e) A partir del aragonés, lengua que directamente o a través de apellidos también ha dejado
muchos topónimos como Castellarejo, Cano, Somo, Tollos, Sombrials, Madronyar, Verdeijo,
Exea (véase Ferrer-Casanova, en prensa).
f) En muchos casos el topónimo es una evolución o deformación d’una forma anterior, lo que
puede complicar el descubrimiento de su origen si no se encuentra buena documentación,
como Micalàs
Rúbia
Prago/Fondo
Emili Casanova, Spain 186
2. Conclusiones:
Seis ideas sacamos de manera clara del análisis monográfico de cada topónimo:
a. Que hay unas tendencias toponímicas generales pero que hemos de estudiar cada topónimo
de manera individual fijándonos en su documentación, forma, contenido descriptivo, lugar y
lengua.
b. Que hemos de intentar distinguir la fecha de creación de los topónimos árabes y latinos
pues su desarrollo pudo producirse durante siglos incluso después de su substitución
lingüística.
c. Que una parte de los llamados mozarabismos pueden ser romanismos de creación
medieval, sea de base aragonesa o de base apelativa catalana.
d. Que desde los mismos orígenes de la conquista de Jaime I, al siglo XIII, encontramos
topónimos creados a partir de apellidos catalanes y aragoneses de los propietarios, incluso los
documentados en el Llibre del Repartiment, hecho que no se puede desconocer.
e. En el estudio de la pervivencia y pérdida de topónimos encontramos que el 85% de los
topónimos documentados a la Edad Media perduran hoy.
f. Hemos descubierto nuevas etimologías diferentes de las postuladas por Coromines,
buscando siempre la solución más probable y lógica, interpretando los documentos y el
terreno donde se asienta, y no queriendo ver a través de una forma actual, otra supuestamente
anterior, como Coromines postula para muchos topónimos como el Torrater i el Gafaut 24.
Espero que estas pautas sirvan para que nuestros investigadores dejen sus prejuicios en el
momento de su enfrentamiento con la historia del topónimo. 

PEQUEÑAS FORTIFICACIONES, alcaiceruelas, alquerías y castellarejos

Son varios los topónimos que hacen referencia al mundo de frontera de modo que es difícil determinar la procedencia de termino.  Viene a colación de haber encontrados dos términos, de carácter militar y de vivienda rural, cuales son alcaiceruela( vulgarismo alcaláino de carigüela  al relarelaacionarlo con las plantas de este tipo) y castellarejo. El primer ha sido comentado anteriormente con motivo de algunos articulos anteriores referidos a la aldea de Ermita Nueva, donde se encontraba uno de los lugares con este nombre en el antiguo territorial de la Abadía de Alcalá la Real. El segundo se ha documentado en dos testimonios dcumentales, en varias referencias del siglo XVI en el territorio del Castillo de Locubín. Y uno segundo, ante el escribano Francisco de Ordóñez en dos de octubre de  1533, una referencia de trueque y cambio entre los hermanos  Rodrigo, Gonzalo y Juan de Cabrera , por una parte, y, por otro lado, Leonor Gutierre de Padilla, sobre trece fanegas de tierra de roza de tierra y monte de cada uno de ellos. Correspondia a dos peonías del repartimmiento del rey Carlos I, la de los Padilla en los Razuelos de la Matanza, linde de tierras de Gonzalo Monte y camino que se dirigía a Baena por la parte alta , y, por la hondonada a LA FUENTE DE LA ENCINAriego de Córdoba; por otro los Cabrera ofrecías sus dos peonías de Puertollano, linderas con tierras de las rozas del regidor Cristóbal de Frías, y las de Francisco de Mazuelos, y por la cabezada la senda del camino que se dirigía al CASTELLAREJO.
Este término estaba muy relacionado con el término latino castrus, castillo, generlmente fortín de madera, que  se plasmó en los castros de piedra de la península ibérica, y hacía referenncia a la de los pueblos celta. Si a este término se le añade el sufijo "ar", lugar fortificado, y el diminutivo de origen mozárabe ejo, pequeo fortín de un punto diseminado rural, incuso de menor dimensión de una aldea. Y curiosamente, a las faldas de la Jurada, existieron algunos restos de un recinto fortificado en un terreno que administraron los cABRERA,un asentamiento en el entorno de Puertollano. No caemos en la afrmación de E. Casanova, al considerar todo topónimo documentado en el siglo XIII como prerománico como Castellarejo, Cano, Somo, Tollos, Sombrials, Madronyar, dentro de la toponimia de origen latino adoptada, adaptada y conservada por el árabe e introducida en el mundo románico a través de su lengua: Nos referimos a todos los topónimos de origen latino que encontraron los árabes, los llamados mozarabismos y los otros latinos, incluidos los pre-latinos.


martes, 12 de noviembre de 2019

LOS TELARES EN ALCALÁ LA REAL

Este es un artículo abierto que incrementaremos a lo largo de nuevos descubrimientos. 

En Alcalá la Real, y su término, existían un gran desarrollo de la ganadería, sobre todo ovina y caprina, y, en menor grado, la bovina. Estaba relacionada con la oligarquía local y se críaba  para fines comerciales de la venta de la lana, la colambre y piel ,así como para consumo, sin olvidar el cerdo.  Pero no solo se dedicaba ala venta, comenzaron a desarrollarse algunos telares en la comarca que confeccionaban  telas y paños. Entre la materia prima predomina la lana, como era frecuente los TELARES DE FRISA. Ante Francisco de Ordóñez en 13 de julio de 1532, se comprometía Alonso Contador a venderle un telar de frisa al cardador Marcos Alonso. Y se sacan las conclusiones siguientes:
-La frisa no era sino  sino un tejido de lana burda que servía para forros y vestidos de las aldeanas. 
-El telar de razón de tejer frisa costaba seis mil maravedies que constaba de  todos los aderezos que son cuatro peines, y un hurdidero, e un torno, e todo lo demas. 
-Se hipotecaba el propio telar y una aranzada de viña baladí en Tar de arroba, lindero con viñas de Rodrigo de Cardera y Pedro Díaz de Toledo. 
-Estuvieron presentes otros trabajadores del ramo, a saber  cardadores como Pedro de Villaverde,  Juan López Alameda y Francisco Fernández Capellán. 

lunes, 11 de noviembre de 2019

HORTELANOS Y HORTALIZAS

En los primeros padrones y censos y otros documentos relacionados con la vida agraria y comercial del término de Alcalá la Real, suelen aparecer los hortelanos, un sector diferente a los jornaleros, campesinos o labregos.l La huerta jugaba un papel esencial en la vida económica de la economía castillera de Locobín, sus hortalanos se transmitían usos y costumbres en la administración del agua, el cuidado y laboreo de sus huertas en el entorno del río San Juan  y otros rincones como El valle de Jesús y María, las Parras, y en el comercio de sus productos, sobre todo en la Plaza Alta de la Mota desde los siglos primeros de conquista. 
No nos extraña que el hortelano aprovechar otros recursos hídricos en el resto del territorio municipal, adyacente con los ríos, fuentes y pozos como en Ribera, Soto de la Hortichuela y aledaños del Palancares, Guadalcotón , Charilla,  Juntas y Salograr. En la propia ciudad de Alcalá la Real, las Azacayas junto a la Fuente Beber y  el Cauchil junto a la fuente de la Mora, y el derredor de la Magadalena, disponían de algunos huertos. Este es el caso de un contrato de 25 de agosto de 1532  ante Francisco de Ordóñez, donde la hortaliza jugaba un papel fundamental. Lo realizaba  Andrés de Valdespino, que se obligaba con Pedro Ramos a pagarle 2.250  maravedíes por haberle comprado toda la hortaliza que tenía en las tierras de la Fuente de la Mora. Eran  " verzas, verenjena,  espinacas y cardos y el cuarto de las frutas", de modo que, como se comprueba, no existían tomates ni otros frutos, ya que no se habían incorporado los frutos de América". 

No sólo de pan vive el hombre,  ni con pan y vino solamente se hace el camino, sino que la carne y la hortaliza eran parte de la dieta de aquellos hombres del siglo XVI.

domingo, 10 de noviembre de 2019

UNA COLECTIVA PARA LOLA MONTIJANO


UNA COLECTIVA PARA LOLA MONTIJANO

En Alcalá la Real, la personalidad humana y artística de Lola Montijano   siempre ha coadyuvado al dinamismo  y promoción de la  cultura pictórica de muchos artistas. Durante estos días  de otoño, preside la exposición con  un Estandarte para una conquista, que con una técnica de óleo y acrílico,  ha elegido como un emblema de su elenco  de pintura  gracias al vigor  de su colorido y a una composición plenamente repleta del  reduccionismo simbólico. Junto a su obra, el retrato de Lola manos de Pepe Sánchez, `profundiza en una sinfonía de colores en consonancia con la homenajeada. 




En la el Aula Magna gracias a la labor de los comisarios y pintores Sebastián Rosales y Federico Barquero, se asiste a una antología de muestras artísticas de nuestro entorno, predominando los pintores locales desde las generaciones que principian su cursus artístico hasta los que dejaron su huella  en muchos rincones de las dos  provincias andaluzas. Este es el caso del autodidacta Krispinano que nos recoge  un paisaje andaluz de  un cortijo entre olivos, con un sello  de autenticidad y de y expresividad rotunda en el tratamiento del color y composición apropiada de las masas.Su hija María José ofrece seis cuadros y nos recuerda en su obra sus estudios en las formas kinestésicas en sus seis  teselas del mosaico del Desierto de Sahara. El comisario Rosales  destaca con “Los sueños y la vida”, una expresión onírica de  un mundo de imágenes y de acontecimientos envueltos en trazos delicados, haces de luz,   y en la gama  de gradación de colores dulces  que difuminan sentimientos amables y de pasión por la vida.



 Se acercan a la sala expositiva  nuevas generaciones y nuevos aires de la mano de  Noelia Cuenca  con un tratamiento atrevido del retrato de Rocío   en nuevas formas de expresión gestuales. Isabel Padilla  conforma el espacio arquitectónico del hotel “Victoria” con una  se abre el espacio entre las dos perspectivas, vertical y horizontal,  y la reducción de la esencia de la mancha y color. Rafaela Arjona nos sorprende con el tratamiento de sus grifos  y tenantes, que denotan un tratamiento clásico.  María Ángeles Jiménez, aunque procede  del mundo de la acuarela, no sorprende con un  conseguido óleo de Dulcinea.  La profesora  Carmen Montoya  se inclina con una interpretación feminista “Natura “dentro de su  una reinterpretación  moderna de la mujer boticelliana.  Antonieta Castro  es otra  pintora alcalaína que  acaricia el intimismo y resalta su feminidad en el tratamiento de las formas.



 
           Entre los maestros  alcalaínos, el relato lo abre la familia Moreno: Juanma  con su  “ Niño-Dios aprieta pero no ahoga”, una nueva interpretación de su sobrino Adriano elevándolo a una cosmovisión de la relación del hombre y la naturaleza con un buen complemento entre el color del personaje y el fondo; por su parte ,  su tío Vicente  Moreno continua con su” Naturaleza pensándose a sí misma”  en acrílico sobre tabla un discurso de interpretación social del mundo rural y el medio ambiente en consonancia con los matices del verdes,  azul, blanco y negro y  la integración del colectivo humano. Antonio Manuel Ramírez, nuestro “Epi” le ofrece a Lola  un óleo sobre Cartón, con el título de “San Juan”,  un juego de movimiento dancístico  de formas humanas, muy completadas entre el color y las líneas ondulantes, jugando con las convexidades y concavidades de  las figuras humanas. Federico Barquero, nuestras su carácter bifronte en el tratamiento de los temas con su obra tratamiento del color y las formas geométricas y la reutilización de materiales para fines artísticos.  Antonio Campaña se mantiene en la línea entre el tánatos y el eros, en medio de una excelente composición  tratamiento del color.  Paco Carmona sorprende con sus atrevidos y esquemas del tratamiento del color  de la bella simplicidad acercándose al cartel



Entre los jiennense, Gaspar Cortés  se manifiesta en su nueva línea de figuración y abstracción desgarradas dentro de expresionismo figurativo.  José Cortés presenta un paisaje jiennense  de expresionismo  matérico, a la que imprime su sello personal del color y juego de las masas. Manuel Kayser  ofrece otro paisaje de nuestra tierra, con una gradación de verdes y azules con la que  caracteriza  la armonía de las sierras y altiplanicies jienenses en su  óleo “Brumas”.De Granada, la lámpara maravillosa de Juan García sorprende por la fuerza de la expresión de la intuición estética entre el amor  la renuncia y  quietud.  Teresa Ortega, con Los infiernos del sexo,  recrea en  técnica  mixta sobre  lienzo un cuadro de compromiso. Carlos Villalobos  sus  dos  dibujos y acuarelas, titulados Ah ontar, son  muestran el movimiento de la naturaleza  con unos paisajes sobre papel y de bello efecto compositivo. En cuanto Manuel Vela,  alcalaíno y afincado en Granada,  su reducción geométrica del paisaje ha quedado  reflejada en sus formas eslabonadas  de la obra presentada dentro  la gama de rojas y azueles. El malagueño Jesús Conde, afincado en Granada, nos muestra bellos rincones andalusíes con unos entornos  de  excelente ilustración pictórica. Entre Jaén y Granada, la  doctora Carmen Bermúdez  presento  un bello desnudo de mujer  con un escorzo atrevido y compositivo y el rostro






   

La participación extranjera se complementa con la participación de Teiko Mor, compañera de Lola Montijano en el Grupo Q  con su “Quiromancia”, un aguafuerte en relieve, de clara influencia oriental. Zentage ofrece su método  con la colaboración  de Annie Taylor  y su taller de  Raquel Ortega, Beatriz Aguilera,  Marise Navarro,  Adela Castillo, Pastora  Garrido y Aurora  Molina. No solo destaca la individualidad de la creación artística de los participantes al homenaje de Lola Montijano, sino el acierto de formar un conjunto sobresaliente, en el que, según el alcalde Marino Aguilera,  se demuestra la capacidad y tradición creativa de Alcalá la Real a la que se suman los pintores de Granada y  Jaén. No solo destaca la individualidad de la creación artística de los participantes al homenaje de Lola Montijano, sino el acierto de formar un conjunto sobresaliente, en el que, según el alcalde Marino Aguilera,  se demuestra la capacidad y tradición creativa de Alcalá la Real a la que se suman los pintores de Granada y  Jaén
.