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domingo, 25 de febrero de 2018

OBTUARIO DE UN CHARILLERO POR SU HIJO


EN LA SEMANA JAÉN.MONTAÑÉS, GENIO DE ALCALÁ





UN DOCUMENTO INÉDITO DE LA VIDA DE JUAN MARTÍNEZ MONTAÑÉS

Se celebra este año, por estas fechas el 450 Aniversario de Juan Martínez Montañés- Es verdad que son muchos los estudiosos sevillanos que han ilustrado de la vida del ilustre imaginero el Dios de la Madera, sobre todo el profesor Hernández Días. Parecía que su vida concluía con las aportaciones de su obra en la capital hispalense. Pero, su infancia en tierras de la ciudad de la Mota puede proporcionar algunos nuevos enfoques.  Entre los documentos recogidos en el Archivo Provincial de Jaén, se encuentra un traslado de un poder notarial solicitado por Juan Martínez Montañés al vecino alcalaíno Pedro de Frías y Valderas, levantado por el escribano alcalaíno Juan de Rotaesta. En concreto, el documento original procedía del escribano sevillano Mateo Díaz   que lo había firmado en 17 diciembre de 1620.   Aunque en la nota marginal aparece el título de poder entre ambos, el del escultor viene con el nombre de Juan Martín Montañés, frente en el texto de escritura y traslado de poder que aparece como nombre, apellidos y títulos Juan Martínez Montañés, maestro escultor y arquitecto, vecino de la ciudad de Sevilla   en la colación de la Magdalena. Le concedió todo este poder al presbítero don Pedro de Frías y Valderas, que por aquel tiempo era un sacerdote alcalaíno "estante en la ciudad de Sevilla”. Sus pretensiones no eran otras que lo representara en la ciudad de Alcalá la Real o en otro cualquier lugar ante las Justicias y otras personas para hacer las probanzas e informaciones de su limpieza de sangre e nobleza e como soy hijo legítimo de Juan Martínez Montañés y Marta González, mis padres difuntos, que Dios guarde, que fueron vecinos de la ciudad de Alcalá la Real, y de cómo la dicha Marta González fue  hija legitima de Francisco  González Moreno  y Elvira Jiménez, su mujer, mis abuelos asimismo difuntos, vecinos de la ciudad de Alcalá la Real, y asimismo de los demás ascendientes y descendientes, de los susodichos , y de como todos ellos fueron cristianos y de limpia generación sin mota, mora ni judía, ni de los nuevamente convertidos a la fe católica(…).. facultaba para que se hicieran todo tipo de testimonios e interrogatorios, recogida de testimonios, codicilos, escrituras de bautismo”. Curiosamente es incuestionable la información aportada por el imaginero alcalaíno sobre la rama maternal, en la que abunda, pero deja entrever un hálito de misterio por lo que respecta los datos del padre, que han dado lugar a elucubraciones hasta el punto de proyectar orígenes mistérico en recreaciones novelescas. . , 
En certificado aparte aparece , el traslado de Juan de Fonofaya ante el escribano Francisco de Castro. El dieciocho de enero de 1621, le traslado el poder Juan Frías al procurador Francisco Gutiérrez ante el escribano Juan de Rotaesta y siendo testigos el presbítero del Castillo Pedro Duran, el escribano y procurador de número Antón de Santillán y Juan de Moya. Cano vecino de Alcalá. Es curioso que dicho expediente debió encontrarse durante algunos años dentro una carpeta y registro del escribano alcalaíno, y lo transmitió a las generaciones siguientes. Pero,  actualmente,
en el Archivo Provincial  la caja aparece vacía sin  el legajo de la limpieza de sangre y todas las probanzas del linaje del Lisipo español. Afortunadamente, hace unos años  estos documentos aparecieron en Argentina conservadas o en forma de copia o traslado  por un médico  descendiente suyo, que se las envió fotocopiadas a Carmen Juan y junto con Mayte Murcia escribieron un artículo en la revista de estudios giennenses detallando todos los demás familiares tanto paternos como maternos.
El documento del archivo provincial muestra que con este
un nuevo dato se presenta un Juan Martínez Montañés se sentía alcalaíno, a pesar de que en sus retratos como el grabado de Pacheco,  el lienzo de Varela y de Velázquez no se aportara el lugar de nacimiento. Incluso el segundo que lo retrató a la edad de 47 años le adjudica un ficticio origen sevillano para mayor confusión.


sábado, 24 de febrero de 2018

ITINERARIO CON UNA FOTO DEL AYER




Itinerario II

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REVISTA NUMERO  DOS DEL CURSO TERCERO DEL ITINERARIO DE CULTURA  RELIGIOSA
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ITINERARIO

            Los itinerarios se han puesto de moda de un tiempo a esta parte, pero es una costumbre universal:

-          Apuleyo escribió una novela en la que relataba que a Lucio, transformado en  burro, le acontecieron miles de peripecias en muchos lugares de Europa y Asia.
-          La peregrinación de la monja Eretria a Jerusalén.
-          Los libros de viajes de los musulmanes.
-          La novela de Julio Verne.
-          Los  viajeros europeos:
o   .  Médicis y Baldi
o   .  Dumas
o   . Ponz
o   . Irving.
Los itinerarios relacionados con un turismo muy extendido en nuestro siglo, por ejemplo hay un libro manuscrito sobre el viaje de varios alcalaínos a Roma al frente de los cuales iba el cura Montañés Chiquero a principios del siglo XX.

            El itinerario  puede ser :  largo o de ruta turística
                                    corto de ciudad
                                    temático
                                                           ecológico
                                                           histórico
                                                           familiar
                                                           comercial
                                                           sanitario
                                                           religioso
                                                           etc.
-          solos o en grupo
o   manogeneracional
o   intergeneracional
o   etc
-Estacional  o perenne
-Recreativo o formativo o mixto con trabajo y ocio.
           
            -Medios: a pie, transporte y pie, transporte.
                            Con guías o preparados de antemano.
                            Con avitallamiento.
                            Con meidos fotográficos o audiovisalues
                            Comentada o visual.
                                       Planos

-Nuevos itinerarios de nuestra ciudad:
                                                           -Mota: la ruta de la frontera
                                                                         la ruta del arrabal viejo( descrpición)
o   Vía crucis
o                                 +  Mota restaurada
o   Leyendas de la Mota

.  Zumaque
. Las cruces
. La Alcalá del barrio de san Juan
-          La Alcalá Renacentista
-          La Alcalá del barroco.
-          La Alcalá industrial
-          La Alcalá de las aldeas. Ruta de las Riberas y Santa Ana
o   Mi.lagros
o   La Alcalá del Guadalcotón
o   La Alcalá de la ruta del camino de Jaén Viejo.

- Atalayas
-          Aciete
-          Queso.
 
La Alcalá Moderna           

viernes, 23 de febrero de 2018

LLANETE DEL CONDE. EN ALCALÁ INFORMACIÓN.



Entre la calle Real y la calle Ancha, hace más de doscientos cincuenta años, en tiempos del Catastro de la Ensenada, se encontraba la placeta del Conde y callejón de los Moros, aledaña a la calle y callejón de la Yedra, y confluyendo en la actual Llanete del Conde.
Hoy día, difiere de su ubicación pasada, porque más bien esta calle o Llanete responde a su origen en las típicas calles paralelas a la cardo alcalaína; y, otrora, era una plaza pequeña que se formaba en la confluencia entre la calle Real, callejón de la Yedra y el actual Llanete del Conde. Parece como si volviéramos a tiempos pasados, en los que las viviendas compartían vía con los solares deshabitados. Era lógico que este paisaje urbano ofreciera esta situación hasta el siglo XIX de modo que esta zona se convertía en expansión y posibilidad de ampliar el suelo urbano. Actualmente, es diferente la panorámica de este paisaje por despoblamiento de algunas calles del casco antiguo.

Estas calles secundarias a los ejes principales de Real y Llanillo solían denominarse llanas o llanetes y se especificaban con los nombres de los vecinos más importantes que habitaban en su entorno. Nadie se imaginaba que hubiera vivido un conde en aquel vial desplazado del eje principal de la calle Real, a no ser que el Conde de Tendilla hubiera plantado su primera vivienda en aquel lugar en tiempos de los Reyes Católicos. Cosa improbable e imposible. Hay dos hipótesis sobre el origen de su nombre, porque ni siquiera se recoge esta calle hasta tiempo mucho más adentrado de la Época Moderna.
La primera aduce a la denominación de un vecino con apellido Conde que le dio nombre a la calle. En concreto, en tiempos de Ensenada, vivía por estos lares el vecino Manuel Conde, que era lindero con Juan Rodríguez, vecino de la calle Vicentes. La segunda hipótesis radica en el personaje del Conde de Humanes, emparentado con los Aranda, ya que poseía una casa que solía arrendar a los vecinos como vivienda que se ubicaba en esta calle, de ahí el nombre la calle de la casa del Conde.  Guardia Castellano confunde esta calle con la de los Vicentes, que es la Ancha. Pero alude al hecho milagroso de un día de Santa Ana, cuando cayó un rayo en esta casa, donde se ubicaba el granero de propios saliendo andenes los regidores delegados de propios, el mayordomo y el almotacén. Y por eso se colocó la imagen de la patrona en su hornacina. Con su traslado a otros lugares, pues fue anteriormente carnicería pública, aquel pósito se reconvirtió en vivienda de pobres cuya casa se vendió la casa por los años ochenta del siglo XX.

            En frente de esta casa, la Casa del Pecado resistió la picota hasta muy recientemente, y ya le han salidos novios para su reutilización. Pues cambió en varias ocasiones de funcionalidad, de ser una casa hidalga pasó a casa de vecinos, vivienda colectiva muy frecuente en los años de la tecnocracia, cuando el desarrollismo comenzaba a engendrar estos monstruosos edificios sin mirarla la cara ni a la protección de los recintos históricos y como mala pedagogía para futuras construcciones. Ahora ni eso, como si no se hubiera pensado que lo primero era descatalogarla como uso residencial y transformarla en espacio verde o de uso terciario.

            La casa y la calle se dirimen una disputa por una apuesta por el futuro del casco antiguo. En este momento trascendental para conservar el recinto histórico, es el momento fundamental de la participación vecinal, y hay que conjugar la imaginación de un nuevo recinto con el proyecto de las reformas de viales, solares y funcionales. Conjugar la historia con el futuro, porque los últimos tiempos del franquismo no fueron muy ejemplarizantes, claro, vistos ahora a un lustro de aquella construcción que deslumbró a las clases populares que les palió el problema de la vivienda. Se juega el recinto histórico de una ciudad andaluza con el de una nueva ciudad que deshoje las margaritas de los barrios altos, con la amenaza de quedarse solo con la corola.  Los partidos políticos apoyaban una serie de iniciativas  para  la reforma de calles, proponiendo soluciones para servicios que nadie imaginaba  en siglos anteriores, entre ellos la cocheras de los automóviles de la mayor parte de la población,  o la  propagación de servicios con el mismo  bienestar  que los nuevos barrios del Llano. El Pepri es el lugar de catalogar, proponer alternativas, conservar, rehabilitar, restaurar y proyectar un futuro de la ciudad de la Mota. Sobran cantos de sirena, o fuegos artificiales. Hay que coger el toro por los cuernos. Se juega el futuro de la ciudad, con sus barrios, sus calles, sus casas, su turismo y su identidad. Por cierto, es el Llanete del Conde, aunque en otros años ostentó la condesa el título. En nuevos tiempos y con motivo del Día de la Mujer, se debía rotular Llanete del/a Conde /esa.








jueves, 22 de febrero de 2018

JUEGO DE CAÑAS EN LA PLAZA ALTA DE LA MOTA

A.-Ya han llegado al corral de la vieja Tinajería, y ¿ qué hacíais?
G.-  Dábamos, como hacían los mayores  dos vueltas a la plaza con el acompañamiento de nuestros  jóvenes  músicos (estos no se aburrían ,  seguían tocando durante todo el juego de cañas) .Cada pareja entraba realizando destrezas ecuestres,  y finalizábamos con una carrera conjunta de todos los caballeros blandiendo nuestras  lanzas.
A.- Y ya en lo serio..
G.- Déjeme el diccionario para que no me pierda y no  rompa el orden como hacíamos de chiquillos: ” Se procedía a la recogida de las cañas y adargas, situándose cada cuadrilla en el lugar designado. Muy bien acompasada,  se movía al unísono, dirigiéndose hacia la cuadrilla que tenían en frente. Lanzaba sus cañas cuando estaban lo más cerca posible. No debían encontrarse con otras cuadrillas mientras ejecutaban estos movimientos. Ninguno podía tirar a otro, cara a cara, era considerado mal jugador y mal caballero. Al final del juego, cada cuadrilla recorría la plaza de dos en dos o todos juntos en hilera, tirando cañas por alto. Los atacados replicaban en igual forma y unos y otros procuraban adargarse, evitando el choque de aquellos proyectiles, empuñando con la diestra su adarga, como escudo protector, mientras que con la izquierda sostenían las riendas de su corcel. La fiesta resultaba vistosa por las diferentes posiciones de los caballeros y el ruido de las  cañas al chocar entre sí en el aire, y al romperse contra las adargas de los caballeros. Después de correr sus cañas todas las cuadrillas, los padrinos bajaban del estrado donde habían contemplado la lid, se metían en medio y los caballeros debían dejar caer las cañas y poner fin a la escaramuza. Para finalizar se solían cerrar las puertas y soltar un toro o más, los caballeros que querían podían tomar rejones, con lo cual la fiesta se daba por terminada. Para que los encuentros fueran limpios, según la ley del juego, se habían de hacer de frente, tirándose las cañas rostro a rostro o de lado”.
A.- Y eso que decimos  “las cañas se vuelven lanzas“.
G.- Se refiere a las veces en que el juego crece en violencia provocando verdaderas peleas, en cuyo caso las cañas se sustituían por venablos o espadas.
-A .- ¿ Cuál es el final?
G.-  Cuando todas las cuadrillas han corrido sus cañas, los padrinos se meten en medio y ponen fin a la escaramuza.
A.-Entonces suelen cerrar las puertas y soltar un toro o más, hasta cuatro daban los menuderos de las carnicerías de Alcalá...
G.-y ya sabe los caballeros que quieren pueden tomar rejones con lo cual acaba la fiesta. Nosotros con las cabezas de  los diablillos del Corpus  simulábamos las corridas…
A.-Bueno, vamos por partes, don Gome. Comencemos con las cañas
G. –Eran de  dos tipos: unas cortas llamadas bohordos, provistas de contrapesos de yeso o arena;  y otras largas que  llevaban en su parte central un palo atravesado para arrojarlas con fuerza.
A.- Las sujeciones eran fundamentales
G.- Claro, para facilitar el lanzamiento en la caña se colocaba un amianto por donde se cogía la caña. Debía quedar apretado y tirante.
A.- Aquí no abundaban las cañas,  ¿ de dónde las traían?
G.-De Pinos Puentes o Puente de Pinos, no se aclaran los viajeros al  denominar esta villa. Los niños, como supondrá,  no teníamos ni tantas exquisiteces ni refuerzos,  tan sólo íbamos a los cañizales de las Azacayas y cortábamos  las cañas palmeadas  mientras les quitábamos las amplias hojas ásperas y las alijábamos para que hiriera su superficie no nos nuestras manos.
A.- Y, ¿qué me dice de los escudos?
G..- Las adargas, Antón, es su nombre. Las nuestras eran  de cortezones de animales, que cogíamos en el Matadero, ensamblados con ramales y secados al sol. Nos escondíamos en los corralones cercanos a las carnicerías, y de noche nos llevábamos aquellas pieles de vacas o bueyes para hacernos de ella nuestras adargas.
A.- “Se usaban en el juego –lee su definición en grueso tumbo- y debían tener ocho tercios de largo y ser lisas y derechas, era necesario que fueran rígidas en su mitad superior y flexibles en la inferior, para que pudieran doblarse sobre el anca del caballo. En su parte central llevaban una embrazadota. Las adargas eran adornadas, tanto en su parte exterior como en el interior por colores plateados dorados”.
G.- En ellas solían aparecer motes, cifras o el relato de alguna empresa realizada. Nuestro mote era “Santiago Matamoros”.
A.-¡Qué equilibro, qué dominio en el  manejo del caballo, que perfección para armonizar velocidad, lanzamiento y parada en seco!
G.- Ahí radicaba  nuestro saber y nuestro experimentar, desde niños  nos hacíamos  caballeros e imitábamos las revueltas, los lanzamientos,  el recorte del estribo…. Esto es lo que se llama  el uso de la jineta, o el arte de montar a caballo.  Ya nos venía de los  árabes, la jineta  que se distinguía  por una  silla de montar con arneses altos, de manera que permitía al jinete las manos libres para manejar las armas, estribos generalmente cortos y ceñidos a la silla,… además teníamos una ventaja:  el caballo  andaluz, de estatura mediana, es más ligero, grueso, fuerte y por último la doma del caballo es más natural y espontánea.
A.-Por eso, estos juegos se han metido en el pueblo, vienen de muy antiguo,  no nos extraña  que  la gente cante  el romance “Mañanitas de San Juan/al tiempo que alboreaba, /gran fiesta hacen los moros/ por la Vega de Granada./ Revolviendo sus caballos/ y jugando de las lanzas. /Ricos pendones en ellas/ broslados por sus amadas:/ricas marlotas vestidas, /tejidas de oro y grana./
G.-Si pero el final es muy desgraciado para nuestro pueblo,  pues esto trata de la toma de Antequera y la venganza granadina que llega a Alcalá  y se transforma en muerte de los cristianos. Pasaron del juego a la guerra:
Manda juntar a los suyos/hace muy gran cabalgada,, y a las puertas de Alcalá/ que la Real se llamaba,/ una escaramuza trababan. Los cristianos eran muchos/ mas llevaban orden mala; los moros que son de guerra,/dádoles ha mucha carga; de ellos matan, de ellos prenden/de ellos toman en celada./Con la victoria los moros/van la vuelta de Granada; a grandes voces decían:/”la victoria es ganada.
A.- Mi señor se ha vuelto muy poeta. Y estábamos en el momento de las justas.
G.- No es una fiesta del pueblo,  como  habrás presenciado, más bien  entre caballeros y nobles, donde incluso solía participar el propio Rey.,
A.- Cómo dice! 
G.- Sí , aquí su representante era el corregidor que solía  ser el jefe de una cuadrilla.
A.- ¿ Quién ganaba?
G.- Una vez estas  cuadrillas de jinetes que se asaeteaban unos a otros con las lanzas. El caballero más hábil del juego era que conseguía librarse de los golpes y a su vez golpeaba a sus contendientes con sus lanzamientos, teniendo cuidado de que no cayera la lanza sobre las ventanas donde las damas miraban el juego. Bueno, en nuestro caso, procurábamos que no traspasara la baja tapia del huerto de las monjas o no le diera a una  de ellas asomada en la ventana de su dormitorio.
A.- ¿Cómo van vestidos  los caballeros? 
G.- Al ser el juego de origen moro, en muchas fiestas, sobre todo de las antiguas, las cuadrillas se disfrazaban la mitad de moros y la otra mitad de cristianos
Duque de Olivares. Para correr las cañas se había construido una espaciosa A. A.- ¿ y qué me dice de las sortijas? ,
G. Es el que más nos gustaba a los  niños, pero  con tamaño más pequeño y A. – “Fiesta de a caballo,-interrumpe Antón leyendo el folio donde se explicaba el juego-  que se ejecuta poniendo una sortija de hierro de tamaño de un ochavo segoviano, la cual esta encajada en otro hierro, de donde se puede sacar con facilidad, y este pende de una cuerda o palo a tres o cuatro varas alto del suelo: y los Caballeros o personas que la corren, tomando la debida distancia, a carrera, se encaminan a ella, y el que con la lanza se la lleva, encajándola en la sortija, se lleva la gloria del mas diestro y afortunado”
G.- y…nosotros colocábamos  una pulsera de nuestra madre   por donde pudiera  pasar  la lanza.
A, ¿Tenían premios?
G.- Claro que sí , unas veces eran monedas de oro, A Dei, ; otras veces juegos de pañuelos de seda que nos colgábamos a nuestros cuellos. Me refiero a los mayores; nosotros, un paño catorceno, viejo y haraposo.


gnus
A.- Pero, había otros juegos…
G.- Lo que más no encantaba era simular el juego de la alcancía, envolviendo con barro secado al sol  ceniza, manzanas  y  huevos podridos y apedrear a la cuadrilla contraria. A veces, llegaba hasta los espectadores e, incluso, a las ilustres damas del convento.
A.- ¿Y siempre llevaban cosas inmundicias?
G.-No, yo me reservaba una alcancía, con una carta envuelta con hojas grandes de coles y atada con hilos de seda.
A.-¿Y a qué dama se la tiraba?
G.-Déjeme, Antón, que esa fue mi cruz. Desde que se encontró aquella alcancía mi amante, estoy desvariado. Volvamos  a lo que le contaba sobre los juegos. Y queda el del ganso, la barra, las danzas, las invenciones,  los  ingenios, las tablas….
A.- Pare, pare, mi señor, que anochece y ya no se ve ni la puerta.

G.-Dejémoslo para el descanso de mañana. Pero, no olvide    

miércoles, 21 de febrero de 2018

SOBRE UNA TRINITARIA ALCALAÍNA FUNDADORA DEL CONVENTO SALMANTINO DE VILLORUELA

Añadir leyenda
Desde 1529, estaba en el  convento de Nuestra Señora de las Virtudes de Salamanca, el padre fray  Juan de Quincoces, que destacó prior su santidad, como refiere López de Altuna, y atrajo muchos devotos y devotas a la orden trinitarias. Doña Catalana de Anaya era una señora salmantina, muy devota a la Orden trinitaria, que frecuentaba el templo del convento de Nuestra Señora de las Virtudes hasta tal punto que le costaba alejarse de él imbuida en la oración. No quiso separarse de aquel convento y compró una casa cercana y solicitó que se le diera el hábito del convento.  Acudió ante la presencia del padre Juan de Quincoces y, en un intercambio entre ellos, se trajo a colación de que la señora disponía de una propiedad en la villa de  Villoruela, provincia de Salamanca, donde podía fundarse un monasterio dedicado  a la santísima Trinidad. Tras la donación de los terrenos, el padre ministro trinitario solicitó la licencia primero del Provincial  y , posteriormente , del Obispo salamantino, lo que fue concedido junto con el resto de diligencias de fundación y erección de un  convento.  Acompañaron  a la fundación diversas mujeres nobles de ese pueblo entre las que destacaban doña María de Tamayo e Inés de Ordóñez. Se hizo una iglesia y monasterio  pequeño donde se recogieron todas estas once o trece  monjas. Y aquí se encuentra el dato relacionado con Alcalá la Real “ Y para aquel Convento fuese bien fundado , vino del muy y noble religioso Monasterio de Alcalá la Real una Religiosa de la Orden, que en nobleza y en virtud era muy grande, y en ella fue la que influyó a las demás  en la vida regular. A la qual (como a religión antigua y que sabía perfectamente las ceremonias y las demás cosas que se usan en la Orden) fue escogida para   que fuese su Priora y Prelada”





Señala las fechas de la vida de María de Tamayo en  este convento sobre 1520. 

martes, 20 de febrero de 2018

SOBRE EL CORTIJO DE DON ALFONSO DE ARANDA DE LAS CASERÍAS DE SAN ISIDRO


SOBRE EL CORTIJO DE  DON ALFONSO DE ARANDA DE LAS CASERÍAS DE SAN ISIDRO

            Otros años, hemos comentado sobre algunos cortijos de las  Caserías de San Isidro, la ermita en el terreno y cortijo de don Pedro Biedma y Cueva, descendiente de don Pedro de Moya, de donde le viene el escudo que hay en la ermita. Pero, hasta muy adentrado el siglo XX, no estaría muy bien definido el partido de campo de las Caserías de San Isidro, de tal modo que este , unas veces, se encuadraba dentro del partido de la Rábita, y otras veces le correspondían terrenos de Fuente Álamo, Hortichuela, e, incluso de Cantera Blanca y el Alamoso.
            Viene esto a cuento de que, investigando sobre el partido de la Rábita, me he encontrado a vecinos residentes en cortijos de este partido inclusos en el de la Rábita. Entre ellos destaca   Antonio Bolívar Hijodalgo, que se denomina Labrador del cortijo de las Caserías de san Isidro y estaba casado con doña Ana Gutiérrez , y tenía 3 hijos ( dos hembras y un varón macho). En concreto, hacía esta declaración  a la edad de 37 años con motivo de su  personación individual  ante el corregidor de Alfonso de  Montoya, corregidor de Alcalá la Real en 20 de marzo de  1752. El corregidor lo anotaba como declaración individual número1907, y, en ella especificaba que trabajaba como labrador del cortijo de don Alfonso de Aranda, vecino de Alcalá la Real. En nuestra zona, los labradores ocuparon un papel muy importante, porque gestionaron los cortijos de propios, concejiles y de particulares mediante una renta que cambiaba según la productividad de la tierra de ocho partes a dos hasta otras más provechosos como cinco a dos, aunque tuvieran que pagar otra renta por la utilización del cortijo, que curiosamente le servía en tiempos de laboreo- siembra, recolección y  otras tareas del campo; mientras tanto el resto del año solían vivir en una casa solariega y propia  de la ciudad de Alcalá la Real; además estos labradores se cumplimentaban con otras fuentes de ingresos ,derivadas de arrendamientos de tierras o de sus propios  bienes, casi siempre recibidos a través de herencias y repartimientos de tierras en los reinados anteriores; solían ser bastante devotos de Santa Ana, en los siglos XVI y XVII, y  a partir del siglo XVIII, de  la Virgen de las Mercedes, porque acudían al cabildo municipal para imprecar rogativas mediante la intermediación del cabildo municipal al abad de Alcalá la Real  en los momentos adversos del año- sequías,, años muy lluviosos, epidemias, pestes... Y,  con sus propias palabras de declaración, conocemos otros datos de la unidad familiar y del mundo laboral del campo:
- Por un lado, con un solo hijo mayor de veinte años y dos hijas  a su cargo y su mujer, no podía hacerse cargo de toda la labor, por lo que  se valía de mozos jóvenes, en un número muy elevado, porque lo normal de cualquier labrador  era que contratara dos o tres mozos,  y les llama de soldada, porque tenían suelo    " Mantengo todo el año seis mozos y pago a cada uno 15 reales en cada  mes". Además, nos indica lo que ganaban cada mes, una cantidad significativa El real español era una moneda de plata de 3,35 gramos, que empezó a circular en Castilla en el siglo XIV y fue la base del sistema monetario español hasta mediados del siglo XIX.  El valor del real  se definía de esta manera:  " A partir del año 1497 tenía un valor de 34 maravedíes, en ese mismo año la "Pragmática de Medina del Campo" emitida por los reyes Isabel de Castilla y Fernando de Aragón establecía en detalle el peso y la cantidad de plata que debería de poseer el real acuñado, además de ordenar la presencia de la sigla del ensayador respectivo en cada moneda así como la sigla de la ceca donde fue acuñada. Su cambio en época de Felipe II era de 1 real de plata por 34 maravedíes y a su vez 1 escudo de oro por 16 reales de plata".   
-Por otro lado, se nos especificaba las cláusulas del contrato de arrendamiento del cortijo, con estas palabras " Tengo arrendada la dicha casería y sus tierras, a razón de ocho dos  y le pago por razón de casa cada año 150 reales. No tengo tráfico de comercio ni comercio alguno". Una  cantidad muy importante, porque debía arrostrar además el sueldo de los mozos, los  diezmos( de diez partes de la producción una parte) , a lo que se añadían  las imposiciones del voto de Santiago, el pie de altar, las limosnas y los impuestos extraordinarios de alcabalas, millones, repartimientos, encabezamientos etc. Lo que, a veces, le llevaba a la ruina denominada "alcance" y se hicieran rectificaciones y visitas en los años malos para paliar las pérdidas. Es interesante para conocer el valor de las monedas, lo que le correspondían en equivalencias, pues con el pago del alquiler del cortijo, podía  tener un mozo diez meses. 
-En tercer lugar, este labrador como era usual se acompañaba de otras fuentes de ingresos, y así manifestaba " Poseo una  pieza de tierra, linderas a levante con tierras de José Garrido, a poniente con Francisco Díaz,  al sur y Juana Cabrera vecina  de Granada (...)  Otra pieza  de 12 fanegas y 9 celemines en la cañada de Briones, a un cuarto de legua, de poca calidad, linderas con tierras concejiles y a O con tierras de Baltasara de Sotomayor y al sur con tierras de d. Rodrigo de Aranda, vecino del Castillo (...) una fanega de viña en la  Acamuña, lindera al este con viña de don Antonio González; al  O con Juan de Robles,  vecino de Moclín, y al Norte con don Antonio González". Por cierto en aquel tiempo, salvo algunos predios de olivos, en la Acamuña abundaban las aranzadas de viñedo. Y, la mayoría de los cortijos eran tierras de cereales ( trigo y cebada)

Por último, para poder trabajar, transportar sus productos y trasladarse de Alcalá al cortijo  disponía de los siguientes animales mayores " 3 vacas, 7 bueyes, 3 becerras, 5 jumentas, 2 jumentos, 1 jumentos pequeños, 2 yeguas". Las primeras , eran los animales esenciales para las yuntas, los jumentos  para carga y las yeguas para el transporte personal.
            Y como reserva de alimentación casera para familia y mozos, estos animales menores proporcionaban carne de  cordero y cabra y leche y todos los embutidos del cerdo, disponía de " 12 cerdas grandes y pequeñas, 6 cerdas de cría, 6 lechonas, 22 lechonas de la cría de este año, 38 ovejas, 1 cabra y dos cabritos".
           
            Es curioso este labrador, con nombres de apellidos de los antiguos Bolívar, dedicados otrora por los siglos XVII y  XVIII a la cantería y la albañilería y ahora convertidos en labradores, y por nota se le da la categoría de Hijosdalgo, miembro de la clase privilegiada( ¿Acaso no le vendría de su mujer doña Ana Gutiérrez?)