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jueves, 28 de mayo de 2015

EL AYUNTAMIENTO . SU COMPOSICIÓN DE TIEMPOS PASADOS EN LA MOTA.


                                       EL CABILDO

          Estaba formado por los regidores y jurados, bajo la presidencia del corregidor, o, en su ausencia, el alcalde mayor. Generalmente, asistía un escribano de los dos que nombraba la ciudad para llevar a cabo las actas  de cabildos y cuentas de la ciudad. Los porteros, vestidos con traje de damasco carmesí y gorra,  eran los encargados de avisar a cabildo y de preparar la Sala y demás dependencias. Tan sólo, se permitía la entrada del fiel ejecutor y del personero-síndico o procurado de campo-
          Antes de iniciarse la sesión, se solía decir misa por un capellán en la capilla de la Sala Alta.  
          EL CORREGIDOR Y LOS REGIDORES.

El cargo más importante era el corregidor. No tenía derecho al voto, pero coordinaba la sesión del Cabildo municipal, administraba la justicia en la Sala Baja y representaba al rey en el ayuntamiento.

LLEGA UN NUEVO CORREGIDOR.

Solía enviarse una cédula  real, por la que se nombraba  un corregidor para gobernar la ciudad. En el siglo XV, se hacía anualmente, hasta ampliarse a un trienio en torno al 1730
El Ayuntamiento nombraba dos regidores comisarios, por cierto, “poderosos, antiguos e instituidos en las políticas y costumbres de la ciudad, puedan en comisión tan especial, hacer ostentación de lucimiento, a fin de asistir al nuevo corregidor en su entrada, recibimiento y visitas, prevenir casa y alojamiento correspondiente”. Se encargaban de las invitaciones del acto, generalmente recaía en caballeros de la ciudad, el  abad o vicario, y militares y funcionarios de alta graduación.
          En el día del  recibimiento, los dos caballeros lo recogían a la entrada de la ciudad y lo trasladaban hasta  la Casa del corregidor, o la casa  alquilada o la posada donde se alojare.
Al día siguiente, o en el mismo día, el corregidor se trasladaba a las Casas de Cabildo,  allí lo esperaba en la ante sala/ sala baja  para ser  recibido por el ayuntamiento en pleno. Antes de su llegada a la sala capitular, se leía la provisión real  que comunicaba  su nombramiento a todos los regidores presentes y sentados en sus asientos. Se nombraban  dos regidores para que salieran  de las Casas de Cabildo, se trasladaran a las Casas de Justicia de la Plaza o la Posada donde se alojara.
Con los dos comisarios, los cuatros regidores recogían  al nuevo corregidor. Lo trasladaban a la sala capitular. En este momento, se levantaban todos los regidores. El nuevo corregidor se sentaba a la izquierda del corregidor saliente. El corregidor juraba el cargo ante la cruz  de la espada y los Santos Evangelios.
El regidor más antiguo  pasaba la vara de justicia al corregidor anterior, que se la entregaba  como signo de ceder poderes al  nuevo.
A continuación, se sentaba e intervenía el regidor decano  con  un discurso cuyas palabras: “ serán muy graves y medidas...quanto apreciaba la Ciudad la venida, y confiaba de su justificación” . Inmediatamente, se levantaba el cabildo.
Finalmente, se firmaba el cabildo y cerraba la sesión municipal, trasladándose a visitar la cárcel  y su casa.       
         

RECIBIMIENTO DE REGIDORES Y JURADOS

          En cuanto al nombramiento y toma de posesión del cargo de   regidores y jurados,  los recién nombrados visitaban a los antiguos  y les informaban al resto de  los regidores de sus nombramientos reales, carta de  informe y de la Real Cámara y títulos. Estos se reunían en el cabildo ordinario, entre cuyos puntos se fijaban el recibimiento y la aceptación de los nuevos cargos. Nombraban a dos regidores que salían a recibirlos a la antesala y los acompañaban hasta llegar a la Sala de Cabildos. La ciudad  los recibía de pie y los nuevos se sentaban en el último lugar del asiento del último regidor o jurado, en su caso. A los jurados ni se les recibía de pie ni se nombraban dos regidores sino un jurado o escribano en su ausencia.







TRATAMIENTO Y HONORES       
         

Dentro del ayuntamiento y en los actos y funciones en que se constituía como “ciudad” recibían el tratamiento de señoría la ciudad y los regidores, tanto por escrito como de palabra.
          Recogemos  el cap.3º Artículo 1º de las ordenanzas sobre los asientos de los capitulares, que nos ilustra perfectamente del mobiliario y  orden protocolario.
          “ Siguiendo la antigua seriedad que a esta ciudad corresponde y esplendor de los individuos que siempre la han formado, declaramos que, llegada la hora de tomar asientos, supuesto que el principal y más preeminente, es propio del juez que preside en medio del escaño que está en el testero y debajo del dosel ( porque esta ciudad nunca ha habido ni de hay costumbre de poner silla distinguida para el Juez, dentro ni fuera de la sala) tomar la derecha de la justicia el  Alcaide de este Castillo, o su teniente, y el  Alférez Mayor a la  izquierda, y es cosa muy bien vista que nunca salgan de dichos lugares, aunque sean para ministerios de la ciudad o como tomar andas, o varas de palio en funciones de iglesia, porque esto se encargará a otros capitulares, que irán tomando su asiento, según su preeminencia y antigüedad, la qual formalidad se observará, siempre dentro y fuera de la Sala, y cerrando los Jurados el cuerpo  de la comunidad, con el mismo orden de preeminencia por antigüedad”. 

En todos los demás actos, en el asiento de preeminencia o en el puesto de honor de una comitiva municipal presidía el corregidor, a su derecha el regidor más antiguo, después a la izquierda el alcaide,, a continuación el alférez mayor, luego el alcaide honorífico, y otros oficios de preeminencia. El resto de los regidores se colocaban por antigüedad en el cargo y recibimiento, precedidos de los jurados, escribanos y ministros de la justicia ( alguaciles o porteros) abriendo la comitiva el clarinero. 
Los jurados no tenían tratamiento de señoría, ni se escribían en la misma columna de las actas de cabildo.
          Sin embargo los regidores y jurados podían llevar las andas  y varas de palio sin distinción alguna.
Para evitar duda de la presidencia, la ordenanza /número 10/ afirmaba.
“se debiera entender primero el alcaide, después el alférez mayor, después el alcalde mayor honorífico, y otros oficios de preeminencia`, y finalmente el rexidor más antiguo, que la sazón se hallare presidiendo a la derecha del Juez”
         

DERECHOS , DEBERES Y FUNCIONES 

El  regidor decano le correspondía hablar y hacer las primeras propuestas, llevar la voz  de la ciudad y ordenar al escribano que las extienda en el acta. En muy pocos casos de ausencia de corregidor o su teniente, presidía la sesión.  Para esto, se valía de los buenos oficios de los letrados o de algún regidor preparado. Se podía además reservar el voto, firmaba los cabildo con el juez y los libramientos de gastos y tenía las llaves del archivo de papeles

Los regidores, al principio, fueron menos de diez, y los jurados unos cuatro. Pero alcanzaron hasta la cifra de 15 regidores y cinco jurados en  el siglo XVII.
   Dicho cargo era concedido por los reyes, pero en a mediados del siglo XVI y en el siglo XVII, estos oficios se compraron. . En 1623, con motivo de una  reducción de oficios, encargada al comisario regio Gilemón de la Mota, el precio del cargo de regidor se graduaba en 1.109 ducados y se perpetuaba ante la Corona por la cantidad de 150 ducados. El cargo de jurados se vendía  en torno a quinientos ducados
Manifestaban sus puntos de vista con sus votos. Consistían en intervenciones dando el parecer, generalmente alineándose a uno de los bandos de la ciudad, propuestas en las delegaciones encomendadas, informes de sus cometidos  o reclamaciones mediante sus intervenciones, por turno, en el Cabildo.
Los Jurados no tenían derecho al voto de las proposiciones sino solo la acción de contradecir lo  que no les `pareciere justo. Ni daban razones y podían solicitar el testimonio de sus alegaciones. Debían tener conocimiento de todos los vecinos barrio, cuartel o parroquia ( familia, hacienda, trato, comercio) para informar de todo al Ayuntamiento en los casos de contribuciones y repartimientos. 
          Todos los cargos tenían que pedir permiso por una ausencia de más de cuatro días.

TIPOS DE CABILDOS

Non podían celebrarse fuera de las Casas Capitulares ni sin llamamiento o autorización del corregidor, salvo para pedir nuevo corregidor, prórroga del existente o para alguna representación ante el rey o su Consejo
En verano, se celebraban en la Sala Baja del Cabildo, donde el pregonero y portero bajaba los escaños de la Sala Alta. Este personaje era el encargado de la limpieza  de todas las salas y el traslado de los asientos a la Iglesia( 12.9.1572)

Sin embargo, a partir de mediados del siglo XVIl, se celebraron , con concesión real, en las Casas alquiladas del  Corregidor, abajo en la nueva ciudad.
Los hay abierto, en los que se convocaban a todos los caballeros y vecinos en la Iglesia Mayor. Tan sólo, en muy escasos momentos  tuvo lugar este acontecimiento. Generalmente eran cerrados, para los miembros del cabildo.
Antes de iniciarse el cabildo, generalmente se decía misa por el capellán del ayuntamiento en una altar , que se colocaba delante del retablo y orlado de platería. Unas vinajeras, sobre una mesa de un pie, una cruz, un misal y unas velas de libra colorada  eran los sobrios ornamentos y  objetos sagrados. 



          Solían ser ordinarios y extraordinario. En el siglo XVI , se fijaban dos ordinarios a la semana:  martes y, principalmente  los viernes; y,  en el siglo XVIII, sólo los lunes. Se hacía de esta manera “ para que no se retarde el curso de los negocios y comisiones, y dar providencia a los abastos y cosas de breve expediente, como son los hacimientos de rentas, obras y reparos menores y otras cosas que no admiten retardación. Los extraordinarios eran convocados por el  corregidor ante una cédula real o un una carta del Capitán General . También  “ se  ofreciere negocio nuevo y grave, libranza de hasta diez mil maravedíes, aprobación de rentas, pleito, y demanda contra la ciudad, despacho real y cosa digna de especial nota”. Para ello, se debía despachar llamamiento ante diem,  con expresión de negocio. El regidor que no acudiere, no se veía obligado en cumplir lo acordado si se excusaba.
         
Los caballeros  comisarios de pleitos abrían las cartas y podía solicitar que se convocara ayuntamiento extraordinario, estaba prohibido abrirlas al corregidor, salvo que estuvieran presentes dos caballeros regidores  y después entregaban al escribano  y se daba cuenta al cabildo. 

No se permitía entrar con armas a la Sala, salvo los capitulares que para ello tienen privilegio y el fiel ejecutor de cada mes; tampoco  salir de la sala  a ningún miembro. Había quedar testimonio a quien lo pidiere de e sus posiciones.
          El corregidor, antes de iniciarse la sesión extraordinaria , llamaba a los porteros, que les preguntaban si habían convocado a todos los miembros del cabildo. Y ellos daban fe de ello.
En los ordinarios, no se cumplía este requisito sino el corregidor o el regidor más decano preguntaba la escribano si quedaban asuntos pendientes “ `para resolverlos y pasar después a practicarlo con lo que ocurriesen”.
          Para dirigir las sesiones, se valían de esta fórmula” siendo en todas las comunidades reservado al superior el derecho de proponer lo que se ha de disputar, pertenece esto, con mayor razón, al corregidor, como cabeza del Ayuntamiento, a quien se dirigen todos los despachos y órdenes superiores y a todas horas le consta inmediatamente de los movimientos y estado de los Pueblos, y así regularmente deben empezar los cabildos por proposición del Juez que se dirige con la seriedad y atención debida y se anotan en el libro, y si el Juez no propusiere, se empezará por el asunto que contenga el llamamiento.
Sin asunto del juez ni punto del día,  los días ordinarios y los jueves por costumbre, revisaban las delegaciones cometidas a los regidores, empezando por el delegado de abastos y mantenimiento de la ciudad.
Había horario de invierno y verano. Pues, desde primero de mayo hasta fines de septiembre, se iniciaba a las ocho de la mañana y acababa a las once del día, en invierno, desde las nueve a las doce.
Si había acuerdo, se redactaba  con la conformidad de todos,  pero “ si se forman altercaciones, deberá mandar inmediatamente que se vote”, lo que consistía en que cada uno daba su parecer según antigüedad. Se acordaba por mayoría, que aceptaba el corregidor, siempre que no fuera contra las ordenanzas reales.
El quórum  requerido era la presencia de tres regidores, para que hubiera mayoría, ya que el corregidor no votaba. En los extraordinarios, los presentes y, en caso de empate, hacía valor el corregidor su autoridad.
Un vicio detectado por el regidor Luis de Frías en el cabildo de 23 de marzo de 1648 consistía en la manipulación de los asuntos y días ordinarios. Consistía en que algunos regidores y sus tenientes no acudían al cabildo ordinario, y convocaban a los regidores que querían en cabildos extraordinarios tratando de conseguir los acuerdos de los convocados con gran perjuicio para la ciudad.





miércoles, 27 de mayo de 2015

LA TORRE DEL AYUNTAMIENTO



            Si las torres son, actualmente, un patrimonio religioso, en tiempos pasados este espacio  de una construcción noble no fue una reserva de las diferentes religiones, sino que en los palacios de las familias privilegiadas y, en muchos  edificios públicos, se levantaba con altivez la torre. Por ejemplo, en los castillos abundan y sobresale la del Homenaje, como símbolo de poder político de un rey o un conde. El colectivo civil, también, distinguía su lugar de trabajo y reunión con una torre en muchos lugares de España, son las torres del Concejo. Pero, en Alcalá la Real, la torre fue un elemento intrínseco del cabildo municipal, ya que en los primeros momentos de su historia tras la conquista los regidores y jurado-lo que son los actuales concejales- se reunían en la Torre del Postigo, del Pendón o del Rey, como la llamaban antes de que los Reyes Católicos  conquistaran Granada.  Y, si las primeras torres de las iglesias alcalaínas  jugaron un papel fundamental en la formación de los vecinos, convocándolos para los cultos y servicios religiosos e, incluso, para las reuniones del pueblo, el  toque de la torre de la Plaza del Ayuntamiento  de la Mota no se le quedó a la zaga a la hora de formar parte de la vida comunitaria.
            Esta torre actual, construida por el maestro de obras  Leñeira a finales del siglo XVIII, convocó a concejo abierto y cerrado, las asambleas populares o los plenos municipales de hoy,  a  los vccinos ante acontecimientos importantes de la vida nacional Con su repique de vísperas se iniciaban celebraciones extraordinarias que iban de la proclamación de una Constitución ( desde la Pepa o  la de 1808 hasta 1977 pasando por todas las demás proclamadas del convulso siglo XIX y la de 1931) a la prevención ciudadana ante una invasión del enemigo. Alarmó de terremotos, incendios y desastres públicos. Reunió a los quintos para encuadrarlos en sus destinos militares y a los obreros sin trabajo para reivindicar empleo o el mínimo sustento para las familias. Reguló los ciclos de la vida humana y animal con sus dos relojes, el solar y el lunar, desde el alba al ano


checer: en el amanecer, para que los vecinos y comerciantes  acudieran   a vender  sus productos en el mercado de la plaza que se encuadraba entre las Oficinas Municipales y las Casas de Enfrente, o Las Pescadería y Albóndiga; y, al atardecer, para cerrar las puertas de la ciudad tras el toque de la queda y convocar a los serenos de la noche. A veces, la torre  se tiñó de sangre con motivo de alguna cogida de un  sobresaliente o un aficionada  en las corridas de toros que  se celebraban su artificial coso de la plaza urbana programado con motivo de las fiestas. Danzó y bailó, en muchas ocasiones, celebrando veladas por  diversos motivos y acontecimientos, un día lo era por el parto de una reina, otro lo fue por un tratado de Paz. Hasta su chapitel, se escucharon las notas de bandas marciales y capillas musicales, las orquestas del siglo XX,  y casi le hicieron temblar los altavoces de muchos vatios y gran megafonía de coros  famosos de compañías de zarzuela o, simplemente, de grandes conjuntos o intérpretes. Entre sus piedras quedaron inscritos muchos de ellos, el más actual la cantante alcalaína Roco.
            La torre cubre de blanco su cúpula coronada por una graciosa veleta entre cantos navideños y despedida de Reyes mirando a un enlosada que se ha modernizado en varias ocasiones, pero no ha perdido el impacto pétreo de aquella reforma de los años setenta sustituyendo el tradicional empedrado andaluz; en verano, derrama un soporífero sudor de cera y sol con motivo de las fiestas patronales; en la estación de primavera, se nutre de grupos de turistas que acuden a contemplar la estatua montañesina; y en otoño,  bosteza  tras haber compartido tantos días festivos entre Alcalá y aldeas.
            De seguro que la torre no puede olvidar muchos momentos históricos de la vida municipal alcalaína, desde que se irguió, coqueta y solemne, en tiempos de Carlos IV. Agitada  y alegre como nunca, se manifiesta, en los tiempos democráticos, con los cambios de equipos de gobierno municipal, celebrando la llegada de los elegidos para tomar posesión de sus cargos, de la misma manera que siempre está dispuesta  a compartir el futuro de la ciudad con los nuevos munícipes que se alojan, afortunada y actualmente por cuatro años olvidando los periodos de los concejales vitalicios y de renombre gracias a las elecciones democráticas. 
            Si hubiera que darle un cargo de relevancia a la torre del ayuntamiento alcalaíno, no le cabe otro mejor que haber sido notario y testigo de importantes acontecimientos contemporáneos. Vibró, en los años ochenta,  con las acciones reivindicativas un agua que era para todos y todo,  y para siempre en los hogares de todos los barrios de Alcalá dejando en el arcón los tiempos de  cortes diarios; transmitió su empatía en muchos  momentos trágicos de la vida nacional o de violencia familiar defendiendo la libertad muchas veces en peligro durante la transición y buscando en los tiempos recientes  la igualdad  de género;  y, desde 1979 , sirvió de guía para señalar el camino de la participación ciudadana ganando peldaños desde la  libertad perdida y marcando con sus toques el signo de la solidaridad para no olvidar a los más excluidos  y dejarlos en manos del capitalismo imperante.  

            Las torres del Ayuntamiento  eran gemelas,  y pareaban la fachada del consistorio municipal, pero, curiosamente,  se impuso la del reloj de Fernando de Tapia en un señalado lugar de progreso. Qué casualidad.      

EL MOBILIARIO Y SALA DE CASAS DE CABILDO.

DECÍAMOS AYER

          24.11.1711. Se bajaron de la Mota.
“ el arca y escaparates del Archivo, y juntamente la Sillería que oy está en estas casas y así mismo sea esterado esta Sal de Ayuntamiento y sea aliñado dicha sillería y el oratorio y retablo de la ciudad y que todo a tenido de esta doscientos y veinte reales de vellón, como consta el memorial que exhibe”.




ESPECIFICAMOS HOY 

 El memorial  fue presentado por el regidor Gaspar Rodríguez de la Cruz de la siguiente manera:
“Memoria del gasto que por mi mano se a echo en bajar las arcas y escaparates, donde encierran diferentes papeles del archivo de esta ciudad, la sillería, oratorio y  demás ornato de las Casas de Cabildo antiguas y fijarlo en la que oy nuevamente avían esterar la Sala Capitular y enzerados para la reja o la ventana de dicha Sala”.
Día veinte de noviembre se bajaron en dos carretas dichas alhajas que hizieron de gassto veinte reales.
It. De seis peones en que concurrieron dicho día diez y seis reales.
It. A un carpintero y un oficial ocho reales por cada día.
It. De un refresco a dicho gente tres reales de vellón.
It. Cincuenta y cinco reales en que se ajustó el esterado de la Sala Capitular.
It. Por cinco baras de bretaña fina para el encerado de dicha sala a que reales y medio suman
It. De zinta encarnada para dicho encerado dos reales.
It. De tachuelas  5 onzas.
It. De un pie de yerro para ygualar otro que tenía la tabla en que se mantiene la tabla del altar y ducho oratorio dos reales.
Suma doscientos cincuenta reales de vellón.
Las partidas de esta memoria pareze que de la suma importan  doscientos quarenta y dos reales ( salvo error) a cargo se an librado por esta ciudad  doscientos veinte y restan a favor del comnisario treinta reales y mrs que se le deven librar por la ciudad”. Fdo. Gaspar Rodríguez de la Cruz.
5.2.1715. Se concedió una libranza por el acuerdo del Cabildo siguiente.


“Están hechos cuatro escaños de madera de nogal y los hierros y el terciopelo con los escudos de armas y los demás clavos, todo comprado y faltan pertenecerlos el galán de oro, tachuelas, lienzo crudo para forrarlos y lana para los aditamentos, y así mismo, un bufete con dos gavetas , en que se escriban y se pongan los papeles de escribanos de cabildo en él y una sobremesa para dicho bufete de tafetán doble de damasco y otra para el bufete de la ciudad, también de galoneados y forrados de holandilla”
26.6.1715. Juan Ramírez del Postigo presentó unas cuentas sobnre los escaños de comerciantes de Granada Nicolás Pacheco Jerónimo de Huélamo, en las que pagó ciento treinta reales para trece onzas de galón de oro que guarnecieran los  escaños a José de Villadadellas., otros ciento catorce para diecinueve onzas de galón de plata para la sobremesa, cuatrocientos sesenta y dos para el damasco carmesí, sesenta y siete reales para  cuatro arrobas y media de la borra de los asientos de escaños, treinta reales para 3.000 tachuelas de carda para los escaños. De otra cuenta de Veldrique y Juan Delgado : dieciséis varas  de lienzo crudo forrado (64 reales), cinco varas de ballesta encarnada para espalderas (40 reales), la mano de obra de Manuel de Álamo y su hijo en forrar envolver los escaños en lienzo y bayesta( 60 y 150 reales), hacer la felpa, galeamentos y formaletes a Juan de Oliva (36 reales),  hilo y seda ( 18 reales), otras 3.000 tachuelas( 45 reales), 170 enrejados doraos y labrados, bufete con herraje de nogal, cuya tabla fue ejecutada por Manuel de Álamo para el escribano  donde se sienta ( 230 reales) y el bufete donde sienta la ciudad 130 reales. Todos los gastos importaron 1.623 reales.      
1719. Se arreglaron las casas de Ayuntamiento que pertenecía n al patronato de Francisco de Tapia.
.
11.4.1724. Hubo un gran enfrentamiento entre los regidores y el alcalde mayor, porque los primeros se negaron a alojar los soldados en Alcalá la Real, y fueron retenidos dentro del Aytuntmaiento a bayoneta calada, hasta que el alcalde mayor zanjó la cuestión y con gran revuelo del pueblo.
Por Libro de cuentas de 1757.Se libran trescientos cuarenta y cinco reales que había suplido el cabildo en el costo dela Real Facultad para poder ceder las Casas a la Fábrica de la Iglesia; para ello se hicieron diversos retejos.




BIENES MUEBLES QUE TENÍA EL CABILDO

CAPILLA
          Por un inventario de bienes que hizo el portero del Cabildo Diego Ramírez de Gámez, encargado de la capilla del Cabildo,  ante el regidor Juan Zamorano estos eran los bienes en  21 de julio de  1583:
-Una oración.
-Una campanilla
-Un misal con su funda de damasco carmesí.
-Una caja con dos vinajeras de plata.
-Dos candeleros de plata.
-Una cruz de plata.
-Dos manteles de lino blanco.
-Un cáliz  de  plata con su patena e funda.
-Un ornamento, casulla y alba . La casulla de damasco carmesí bordada en oro.
-Una estola y manípulo damasco carmesí.

SALA  BAJA DE AUDIENCIAS

-Silla de taracea para la audiencia del juez.
-Bancos y asientos.
-Dos bufetes.

SALA ALTA DE CABILDO
-Varios bancos de madera de nogal.
-Un bufete o mesa con cajones para regidores.
-Otro bufete más pequeño para escribanos. 
-En el cajón del bufete, los siguientes libros: Cuatro libros de las lyes del Reyno, Autos acordados del Real y Supremo Consejo. Nuevo Real Arancel, Reales Pragmáticas, con índice universal, dos tomos de la Política de Bobadilla, a cargo del escribano.
Un pañico de tafetán  verde con que echar suertes.
-Una caja de madera dorada y verde para echar suertes, que fue sustituida por una urna de plata a mediados del siglo XVII.
-25 cédulas de plata con el nombre de los regidores y cinco con los de los jurados
-Una  estaca de palo
-Una sobremesa de paño turquesa do con flecos amarillos.
-Dosel, Escudo y Armas reales.....


SALA DE ARMAS
Un armero
Aracabuces
Banderas
Pendones de las compañías de milicias.
Frascos.

SALA DE ARCHIVO
-Un Armario con estantes.
-Caja de tres llaves.
-Legajos, libros y pergaminos de varias épocas.

EL GOBIERNO DE LA CIUDAD



          PROTOCOLOS.

Para la sala capitular

                                                 Dosel



          Regidor decano     Alcaide        Corregidor                      Alférez
                                      
Regidor                           Mesa                                                                                 Regidor
Regidor
Regidor                                                                                      Regidor
Regidor
Regidor
Regidor
Regidor
gidor
Regidor
Regidor
Regidor
Jurado                                                                                        Jurado
Jurado                                       Mesa                                         Jurado
Escribano             



Para los balcones

                    Balcón central 
                    Corregidor
Ventana                                    Ventana
Alcaide                                     Alcalde mayor

Ventanas de los corredores


martes, 26 de mayo de 2015

EL AYUNTAMIENTO SE CELEBRA EN LAS CASAS DEL CORREGIDOR FUERA DE LA MOTA. FINALES DEL SIGLO XVII.



AL FONDO A LA IZQUIERDA, LUGAR DONDE SE CELEBRARON LOS CABILDO DESDE EL SIGLO XVI, CASAS ALQIILADAS. 
HAY QUE PARTIR DE ESTOS DATOS

27.8.1686. Se hace una análisis del abandono de la Mota , donde apenas hay vecinos
23.1.1687. Se solicita provisión de obras para construir las Casas de Cabildo, la Cárcel Pública y las Carnicerías en el Llano. Pues se ha bajado la población de la Mota al  Llanillo y  sólo quedaba la Iglesia Mayor, las Casas Abaciales, las del Cabildo y tres casas de Caballeros, había necesidad de trasladar los mencionados edificios , por imposibilidad de asistir los vecinos y capitulares, además la Cárcel tenía mucha inseguridad, la incomodidad acceso, y la salubridad y comodidad de nuevas Carnicerías. Se insistía en aprovechar para la fábrica de las nuevas casas, los materiales de los edificios antiguos y buscar un nuevo sitio. Tras el informe de peritos, debate de regidores, valoración de medios propios y aprovechamiento de los materiales. Rodrigo de Góngora propuso . para Casas de Ayuntamiento, las de Gonzalo Ramírez de Aguilera; la Cárcel en la esquina de la puerta Villena, en las casas de Alonso de Quesada; y las Carnicerías en las casas de Cristóbal Ramírez en la calle Real; 
Alonso de Cabrera, propuso el Llanillo para las Carnicerías, “donde hoy se están fabricando” y la Cárcel en calle Real , casa de Pedro Núñez y Casas de Ayuntamiento en la Placeta del Rosario. 
Para afrontar los gastos se propusieron el rompimiento de las tierras de las Cuevas del Moro y su arrendamiento Barrionuevo, propuso el Llanillo para todos los sitios y arbitrios menos gravosos. Consideraba que es el sitio por donde está la gente trabajadora así de esta ciudad como forasteros acuden a ocuparse a los trabajos y por donde todos los caminantes que vienen del reino de Córdoba a Sevilla y parte del reino de Jaén a la ciudad de Granada, se prevendrían de carne, pescado , pan y demás bastimentos que fuera menester . Al final acuerda que se mantenga actual carnicería y plaza  y no se haga nueva” que se ha comenzado a hacer con 12,000 reales sin licencia de S. Majestad. Además había decrecido el arrendamiento de roturas por falta de cosechas y pobreza de vecinos.  
20.3.1687.Se acuerda pedir licencia para obra del Cabildo en la Placeta del Rosario  , ya que no sirven los materiales, salvo las rejas, casas linderas con don Gonzalo de Aguilar y Marcos de Rojas, la Cárcel en el Llanillo en las casas de Ana Carrillo, y las Carnicerías en casas de Francisco de Antonio de Rojas y Blas de Magaña  y esquina de calle Real.


27.3.1688.Se ordena que la procesión del Corpus “ se hace por la Mota en medio donde se hallan las calles arruinadas, donde se echan muchas inmundicias y que el desconsuelo de los vecinos es universal, viendo que las demás procesiones y en particular las de Semana Santa, en que se presentan los agravios que se hicieron a Cristo nuestro Redentor,  se pide al Abad Mayor que se haga la procesión por la Puerta del Rosario”.

.         10.1689. Se presentaron las quejas de lo vecinos porque se obligaba por el alcalde mayor a asistir de guardas a la Mota, para los presos que estaban retraídos en la iglesia no hicieran fuga. El proceso se alargaba cuarenta días en prejuicio del trabajo.
1690. El abad solicitó que se mantuviese en funcionamiento las Casas del Ayuntamiento  y del Corregidor  y la  Cárcel ante el desamparo que estaba la Mota y haberse trasladado la actividad municipal y judicial a la Casa del Corregidor al llano de la ciudad”.
11-2- 1695 Se hallan empeñadas en ochocientos reales de vellón las mazas de plata, para hacer pago a don Juan de la Peña, ejecutor que vino a tomar la posesión del Castillo con Provincial de la Real Chancillería. En este mismo cabildo el corregidor solicita, ante los miembros del cabildo, que se trasladen sus cabildos en su casa del llano de la ciudad,  a consecuencia de los achaques de gota que padece, acompañado de su correspondiente informe médico,  y por  lo retirado que están las Casas de Cabildo en lo que califican de “despoblado de la Mota”. Al mismo tiempo, se requirió a que se pidiera una provisión real para dilucidara si los cabildos se hicieran en las casas del Corregidor.
No obstante, el cabildo en pleno asintió al traslado  por ser muy conveniente y ya se habían celebrado varios cabildo.

7-6-1696. Se realizaron las honras fúnebres de la reina Mariana de Neoburgo:  los miembros del cabildo,  vestidos de capas largas, zenaguillas, sombreros sin forro y vestidos de bayeta, se juntaron a las tres de la tarde en la Plaza Alta junto a las Casas de Cabildo y ,desde allí se trasladaron a la Iglesia Mayor Abacial.
26.6.1697 El rey Carlos II emitió una provisión real del 20 de junio del mismo año por la que se permitía celebrar los cabildos en la Casa del Corregidor, pues las de la Mota estaban muy arruinadas
6.11.1699. Se le prestó al abad el dosel del Ayuntamiento.




1700. Por una orden del marqués de Mejorada y por las quejas del abad solicitando que el corregidor se fuera a vivir a las Casas de la Mota , Juan de Pacheco y Padilla lo hizo, pero “ porque al mismo tiempo vino a esta ziudad el dicho Juan Pacheco y, aunque fuese a parar a las referidas las dejó a el segundo día así por si soledad como por la falta de avitazión  y distancia en donde se mandó como lo hizieron sus antecesores y, continuando los subcesores  hasta de presente a cuya instancias en conocimiento de lo referido a sido servido S.Majestad y su Real Consejo  despacharles sus Reales facultades para que de los propios de esta ziudad se le diesse a su corregidor sesenta ducados para pagar las Cassas que así avitado  y habitan  en lo público de ella en la qual se an celebrado y celebran los cabildos porque las de su destinación que están en la Mota contiguas la Iglesia se hallan también casi caídas e inhabitables no aviendo quedado en toda su zircunferencia de aquel sitio y Plaza más que dos cassas que amenazan conocida ruina y la de la Dignidad Abacial”.     
25.3.1710. El rey solicitó información ante la petición del abad Diego Castell de Ros de bajar la iglesia Abacial y se dice que “...la Casas del Ayuntamiento están casi caídas inavitables y sin usso “
24.12.1700. Se acordó alzar el pendón  por Felipe V, como era normal, en el Castillo; después, en  el Balcón del Ayuntamiento , desde donde se lanzaban monedas y se vitoreaba por el nuevo rey, y finalmente en las Casas de Justicia. Por la Tarde, bajo un dosel, colocado en el balcón, estaba el pendón escoltado por dos guardias de un regimiento.

                    EN CASAS ALQUILADAS

1710. Se solicitó al rey Felipe V trasladar las Casas de Cabildo a la parte llana de la ciudad.
 
1.711.Se bajaron el archivo, esterado capitular, capilla, altar y la sillería de las Casas del Cabildo a las Casas Nuevas y los cabildos se realizan en la Casa del Corregidor.


         
14.4.1711.Los regidores solicitaron facultad para hacer unas nuevas Casas de Cabildo, pues “ esta ciudad pueda hacer o comprar Casas de Cabildo por aver faltado las que tenía en el sitio de la Mota por aver quedado despoblado y arruinado y bajado toda la población al llano de esta ciudad, donde asiste su señoría el corregidor en cuya casa se celebran los cabildos por no aver otras destinadas allí. Se alquilaron  en la cantidad de 32 ducados las casas de Ana Terrones, situadas en la plaza principal, en  la calle Real , linderas por la parte alta con la de don Fausto de Moya y la baja esquina de la Tejuela y eran propiedad de un vínculo fundado por la susodicha.
          24.11.1711. Se bajaron de la Mota.
“ el arca y escaparates del Archivo, y juntamente la Sillería que oy está en estas casas y así mismo sea esterado esta Sal de Ayuntamiento y sea aliñado dicha sillería y el oratorio y retablo de la ciudad y que todo a tenido de esta doscientos y veinte reales de vellón, como consta el memorial que exhibe”.



lunes, 25 de mayo de 2015

HORARIO BANCO ALIMENTOS DÍA

HORARIO DEL BANCO DE ALIMENTOS PARA EL PRÓXIMO 29 Y 30 DE MAYO EN SUPERMERCADOS DÍA


DÍA DE AVENIDA DE ANDALUCÍA


29 MAYO MAÑANA; 29 MAYO TARDE;
María Luisa;                  Antonia Pleguezuelos;

30 MAÑANA;                                                30 TARDE

Antonio González y Pedro Amelio Villegas; Antonio Atienza

DÍA DE CARRETERA DE MONTEFRÍO

29 MAYO MAÑANA; 29 MAYO TARDE;
; Paco Martín;                         Paco Martín
30 MAÑANA; José Cuevas ;
30 TARDE Juan Manuel Garrido


Si alguien se quiere apuntar, lo puede hacer y ayudar. 

CANDIDATOS Y VOTOS (IV)



Llegó el final de la campaña de los candidatos y de los ciudadanos. Como los antiguos romanos, llegó el día esperado para pasar el puente que facultaba al ciudadano  a emitir el voto en las urnas del campo de la curia de los comicios, en este caso de las mesas electorales de las secciones de  los distintos distritos . Es el momento clave y esencial del ciudadano. Si , hasta ahora, la voz la mantenía el candidato, el domingo 24 de mayo se reserva totalmente para los ciudadanos.
            A pesar de toda la parafernalia de los días anteriores, aparato burocrático del día de las elecciones y el acoso de las encuestas y requetencuestas realizadas , nadie puede usurpar a los ciudadanos la decisión final de elegir la opción que mejor represente sus intereses.  Es el momento del acto personal, moral y político que mejor encarna lo que, en la ética individual, se define como la decisión final, ya no puede uno echarse atrás ( tanto en la abstención como el color de papeleta que emita) . Se dieron paulatinamente los correspondientes pasos para  llegar cada uno a su mesa de distrito. Pues, primero, el ciudadano se valió de la vía del conocimiento de la historia, vida y currículos de los candidatos, de la gestión de gobiernos y posturas o presencia de la oposición, al mismo tiempo que llevó a cabo análisis  de las variopintas  propuestas de los diversos programas; en segundo lugar llegó el momento de ejercer la libertad con la deliberación de las distintas alternativas o programas,  o dilucidar  entre las memorias de gestión política,  la ausencia del libro de cuentas y la efímera presencia en los momentos electorales; en tercer lugar, se ejerció la responsabilidad de elegir, entre varias opciones,  una candidatura sopesando, en la balanza de este juicio político y ético, los pros y los contras, las posibilidades y las ficciones, los logros y el futuro incierto, los proyectos y las quimeras.
Es el momento de poner los pies en el suelo, y ejercer el bon seny, sentido común, no dejarse embaucar  y mirar siempre por el bien de la ciudad, con lo que implica el bien personal y social. En un plato de la balanza se colocan  la defensa de lo común y de lo privado, el estado del bienestar, los logros de la ciudad, los servicios disponibles y prometidos, el diseño de la  ciudad, las fuentes de progreso y empleo, y todo aquello que está relacionado con la comunidad (desde la participación hasta la gestión; desde la cultura hasta la limpieza; desde la enseñanza hasta el ocio y muchas tareas más). En otro plato de la balanza , se colocan las pesas de principios básicos como la  igualdad , libertad y solidaridad, y, en el eje, la enormes barra de la pura realidad de los fondos económicos  y recursos reales para afrontar el futuro. Pues puede acontecer que la balanza se  rompa antes de emitir el voto por si las pesas de la pura realidad económica no puede comprometerse ni siquiera con las primeras medidas electorales que un grupo político haya prometido. Lo más frecuente versa en que se equilibren los dos platillos y se emita un juicio responsable  y serio para no romper el rasero  de las dos balanzas. Pero, hay que afinar bien la  vista para que los platillos de  balanza no se vean descompensados por no ajustarse la realidad a lo prometido  y se vengan al traste en tiempos futuros. 
            Este es el reto del ciudadano del 24 de mayo , emitir el voto con una balanza en la que se ajusten muy bien platillos, pesas y pesadores en los próximos años, o lo que es lo mismo que entre las propuestas que deben cumplirse, el buen gobierno de los representantes y  en no romper el nudo gordiano  de una ciudad que se ha convertido de pueblo en ciudad auténtica.  Ahí está la  importancia de este momento moral y político esencial, el de la decisión final  y la última responsabilidad del ciudadano, que siempre tendrá a su alcance el poder exigir responsabilidades futuras de los gobernantes,  velará  por el cumplimiento de los programas y  obligará a que se cumplan todos los derechos de la participación política.    

            El día 25 de mayo, la ciudad se levantará  sin pancartas, no se escucharán los altavoces de la propaganda electoral y la radio emitirá el resultado colectivo del voto ciudadano. Se inaugurará una nueva etapa en las ciudades y en las comunidades de España. Es conveniente que triunfen el buen sentido , la mesura, la seriedad responsable  y no quedarnos sometido a una campaña permanente para estar ajustando la balanza de una manera continua. Para ello, historia magistra vitae, la historia es maestra de la vida.  Y menos aún desearía que la balanza se vuelque por estar desequilibrada  y no  puede levantarse. Os deseo una buena y certera decisión, acierto en la responsabilidad exigida y a exigir y, como es lógico,  un futuro próspero.      

domingo, 24 de mayo de 2015

LAS CASAS DE CABILDO EN EL RENACIMIENTO

         Descripción








1540-1550. Se llevaron  a cabo las obras  de las actuales Casas de Cabildo, siendo corregidor Francisco de Chirinos, y regidores encargados los hermanos Gaspar y Sebastián de Aranda, bajo las trazas y maestría de Martín de Bolívar. Fueron sus obreros ( carpinteros, cerrajero y canteros). Alonso de Martos, Miguel de Bolívar, Domingo de Santiago...
         Constaba la Casa de dos plantas. Una inferior, formada por un pórtico de entrada, al que se accedía por la escaleruela, y. Desde allí se pasaba a la Sala de Audiencia, donde el mobiliario era muy simple, una silla de taracea para el juez, y tres pequeños bancos para resto de regidores y escribano y acusados; en su mayor parte, permanecía  desocupado hasta el verano, en el que se bajaban los bancos de cabildo. La parte superior comprendía la Sala de Cabildo, que daba a la plaza mediante un balcón, y otra sala con varios compartimentos divididos por tabiques, para armería, archivo y capilla. A finales de siglo se le unió un `pasadizo hasta la capilla del Deán. El mobiliario principal se fue engrandeciendo con el paso de los años. Desde los escudos de Armas Reales y el de la Ciudad hasta un dosel, con lámparas, espejos y cornucopias, el esterado, bufetes  y los bancos . La capilla sencilla, con retablo y mesa de altar y mesita. El Archivo, con sus estantes y arca. La  sala de armería con su armero.

Estas son las partidas en sus documentos:
 
16.4.1543. A partir del mil quinientas cuarenta y tres son frecuentes las libranzas concedidas a diversos maestros, canteros y oficiales que hacen referencia a materiales, mano de obra y gastos de las nuevas Casas de Cabildo. Son conscientes los miembros del Cabildo de la trascendencia de la nueva obra, cuando en una libranza, concedida a Martín de Córdoba para materiales manifiestan "para la obra que se a de hacer en las Casas de Cabildo e agora se comienza".Este es el dato del principio de la obra”Discarguénsele más de diez ducados que pagó a Martín Córdoba, mercader, para la gente e materiales  que son menester para la obra que se a de fazer en las Casas de Cabildo de esta ciudad e agora se comiença, como lo mostró  por libranza de esta ciudad su fecha a dieciséis de abril de quinientos e quarenta e tres se según  mostró carta de pago”


FECHA
CANTIDAD
MAESTRO / OBRERO
DIPUTADO REGIDOR
PARTE DE LA OBRA
2.4.1543
Diez ducados
Martín de Córdoba mercader

Comienzo de la obra
23.10.1545
13.138 mrs


Sin especificar
17.2.1546
30.288 mrs


Sin especificar
21.8.1546
22.817 mrs
6.619 mrs.



Sin especificar

26.8.1546
3.922 mrs


Siete tablas de nogal para las puertas de las Casas de Cabildo
7.1.1547
73.711 mrs.



Alonso de Martos, obrero
Gaspar de Aranda, y Baltasar de Aranda, regidores
68  hojas de partes de obra
19.3.1547
26.000 mrs
Martín de Bolívar, maestro de cantería

-12 ducados de obligación de la obra
-12 de la traza y trabajo de los corredores de la plaza
- 17.000 de la Fuente Tejuela
1547
1.600
El herrero Diego Cornejo


25.5.1547
2.690 mrs
Domingo de Santiago, cerrajero

Tercera parte de la clavazón para las obras
12-agosto de 1547
21.123
Alonso de Martos, obrero
Gaspar de Aranda
Pagó el mayordomo
3.9.1547
18 ducados
Alonso de Martos
Mismo
Madera para la obra
24.1.1548
61.698 mrs
Alonso de Martos
Mismo
73 copias de facturas
3.3.1548
8.588 mrs
Alonso de Martos
Mismo
Madera que se gastó en  el suelo del cuarto, puertas y ventanas del cabildo
28.3.1548
8.583 mrs.
Martín Péréz, entallador

Puertas e bastidores del Cabildo
5.-6-1548
7.000 mrs.
9.812 mrs
Martín Pérez entallador y Pedro Sardo pintor

Hechura y pintura de una imagen
14-8-1548
18.890 mrs


25 hojas de gastos para el cuarto del Cabildo
15.5.1548
1,492
Domingo de Santiago, cerrajero

Para  hacer el herraje, aldabas y clavazón para los bastidores de las ventanas de Cabildo
5.1.1549
50.200 mrs


Oficiales de las Casas de Cabildo
12.10.1549
1.235
Alonso de Martos

Retejo
18.1.1550
12 reales
Cerrajero Juan de Béjar

En cuenta de los cerrojos que se pusieron en el archivo del Cabildo
30.87.1550
80 mrs


Tejas para retejar
20.9.1551
4.875 mrs
Entallador Martín Pérez

Puertas de las ventanas de las Casas de Cabildo


24.1.1548. El obrero Alonso de Martos cobró 61.698 maravedíes que se gastaron en la obra de las Casas de Cabildo, firmadas por el diputado de las obras mediante setenta y tres copias.

12-10-1549. Alonso de Martos llevó a cabo el retejo de las Casas de Cabildo, según libranza de 1.235. mrs.

27.1.1551. se le pagaron a Martín Pérez, entallador, quince ducados para las puertas y ventanas de las Casas de Cabildo. 

11.3.1553. Aparecen los pintores Pedro Sardo, Rodrigo Figueroa y Melchor Sardo que tenían un encargo del cuarto de l Ayuntamiento en un conflicto sobre la venta de la ciudad, dando testimonio
30.5.1553. Se pagaron a Martín Pérez, entallador, 7.812 maravedíes y medio de “una arca que fizo para hacer los escritorios de esta ciudad en las Casas de Cabildo de ella”.
16.9.1553. Se pagaron a Hernán Cano” para el gasto que se fizo en la obra de la Sala del Ayuntamiento, según paressció por las copias firmadas de Diego y Juan de Aranda Figueroa, diputados que fueron de la dicha obra”.
14.11. 1553. Se le pagó a Pedro Sardo veinte ducados por razón del retablo para el ayuntamiento.
6.6..1554. Se votó  por los regidores que el juez llevara partes las penas de ordenanza. 
19.7.1554. Se acuerda la ordenanza de vecindad, por la que no se permita que
30.4.1555 Se le pagaron 25.241 mrs al mayordomo de los gastos en el enladrillado del cabildo.


14.1.1556.  Se pagaron quince reales  en pasar el ladrillo que estaba en las Casas de Cabildo al Alhorí de esta ciudad e dos reales que gastó en traer al cabildo el retablo que está”.
21.1.1556. Se le pagaron 931 maravedíes “ e ellos trescientos treinta y uno maravedíes a Andrés del Moral cerrajero de dos nudos de bisagras e candado e cabezas e  clavos que fizo para el retablo del Cabildo e de dos aldabas para las ventanas del Cabildo”.
24.1.1556. Se le pagaron al entallador Martín Pérez 37.842 las obras que fueron tasadas las Casas de Justicia.
26.1.1556. Se le pagaron 3.842  maravedíes, divididos en 60 reales a “Martín Pérez, entallador, en que fueron tasadas las puertas que fizo y puso en el retablo del Cabildo de esta ciudad, e otros dos ducados que se tasó el cajón de madera que sea puesto e fizo para el retablo y otros veinte reales a el dicho Martín Pérez y un oficial suyo  porque se ocuparon  cuatro días  en asentar  las dichas puertas”. 
31.1.1556. Se pagaron 2.142 maravedíes al cerrajero Francisco de Ribera “ de la cerradura que fizo para el cajón del retablo del cabildo e ocho nudos para las puertas e de  trece al trazador”.
-329 maravedíes que se “gastaron en asentar las puertas del retablo con dos reales que se dieron al tasador de ellas que son las que están en el cabildo”.

8.9.1556. Se pagaron 3.485 mrs en el brocal del aljibe del cabildo  de la  piedra que para é se sacó y de todo lo demás que  en el artificio ay libranza .
13.11.1556. Se le pagaron al mayordomo 887 reales / 2889 maravedíes/ en reparar y retejar las Casas del Ayuntamiento e limpiar las dichas casas.
4.12.1557 Se pagaron a Martín Pérez 9.528 maravedíes de un escaño y un cajón  de nogal e pino para la Audiencia y seis bancos para el Cabildo. 

8. 3. 1558. Por los gastos ordinarios del Cabildo se pagaron 3.750  “ se dieron a Sancho Meléndez para las obras de los arcos del  patio  para piedras y losas”...
8.3.1558 Se pagaron diez ducados a Sancho Meléndez, cantero, “porque sacó de la cantera la piedra para la obra de enlosar el patio del cabildo
13.2.1560. Se pagaron doce ducados a l carpintero Pedro Matías “ para en quenta e parte de pago de la obra e madera que tiene a su cargo a hacer para la audiencia que esta ciudad tiene acordado que se haga de que ha de dar quenta de los dichos mrs. que ha hecho”.
14.2.1560. Se le pagaron al cantero Sancho Meléndez  tres mil setecientos e cincuenta maravedíes al mayordomo “ para ayuda e paga de las losas que hizo par el cabildo de esta ciudad y patio, que se acometió al  señor Gaspar de Aranda regidor con los cuales tiene recesvidos veinte ducados, de que ha de dar a quenta”.

8.1.1566. Se le pagaron 23.396 maravedíes  a Lope Sánchez de la Guardia, jurado de la ciudad, “ el qual había gastado en la ciudad de Granada por comisión de la ciudad entre alfombras que compró para los escaños de las Casas del Ayuntamiento y del tafetán que se compró para la madera que se mandó fazer para el ejercicio de la milicia y de la costa de fazerla  y de lo que costó un libro para escribir lo que se hiciere acerca de la dicha milicia y del costo de una caja de tambor para ello y de la traída de todo” 

10.5.1566. Se pagó a Osorio Cano 7.018 maravedíes para una ventana e otros adobíos que hizo para las Casas de Justicia y dos puertas para el repeso y romana del Cañuto y de dos banquillos y un encerado para las Casas de Cabildo.

2-7.1566 Se le pagaron a Juan de Aranda Figueroa de “cierta obra a quien e se le cometió en cierta obra que hizo en el las Casas de Cabildo y esteras que se compraron ara ellas e carbón que compró para el invierno”.


24.10. 1567. se le pagaron al carpintero Martín Pérez 9.528 maravedíes  “ porque hizo un escaño, un cajón de nogal e pino para la Carnicería e seis banquillos de nogal y el adobio de las puertas de la Carnicería, según se taso para ello”.

10.2.1568 Se invirtieron la suma 11.788 maravedíes para el reparo y retejo de las Casas de Cabildo.

17.2.1568. Se pagaron varias facturas al cerrajero Andrés del Moral, una de 2.808 maravedíes de  tres cerrojos, dos fresadas  y ocho hojas que dio para el arquibio que está en las Casas de Cabildo”.

24.2.1568. Se pagaron 1.914 maravedíes a “ Juan de Aranda Figueroa, a quien se acometió las obras del Arquivio que se hizo en las Casas de Cabildo y dos cajas de cristal”.
10.3.1568, Se le pagaron 15.000 maravedíes a los pintores y hermanos Pedro y Nicolás Sardo “ de las pinturas del retablo que se hicieron en la Capilla de las Casas de Cabildo” Fue el comisario Pedro serrano de Alférez.


15.6.1568. Se pagaron dos partidas” Se pagaron “ cincuenta ducados que están descargados e a cuenta tomados de este año de paga para el ornamento e plata que se hizo para la capilla y altar de las Casas del Ayuntamiento, y 978 maravedíes de una cruz de plata que se hizo para el  altar”. Sumaban 25.978 maravedíes.

8.4.1570. Se llevaron a cabo las rejas en la Sala Baja del Cabildo y la pintura de las Armas y escudo, que costaron quince ducados, así como el cordón y borlas para el estandarte de la ciudad.

18.4.1570 Se pagaron 36.375, que se gastaron en las “rejas de madera, e puertas e cerraduras que se hicieron e pusieron  en la Audiencia de esta ciudad y en una silla que se hizo para el Juez,  en que entran una silla que se hizo para el Juez en que entran quince ducados en pintar las Armas Reales y escudos de la ciudad, porque la cantidad se concertó todo lo dicho como consta por las memorias firmadas  por mandato del alcalde mayor y Pedro Serrano de Alférez”
También se compraron cordón y borlas para estandarte.

5.1.1571. Se pagaron quince reales al carpintero Juan de Oliva” de una mesica de un pie redonda que se hizo para poner las ampollas, cuando se dice la misa en el Cabildo”.. 
27.10.1571. Se pagaron 2.710 maravedíes “ en aderezar e hazer tres encerados grandes y uno pequeño que hizieron  para las ventanas de las Casas de cabildo y de una estera así en lienzo como en madera e tachuelas e herramientas para las cerraduras “. Se hizo con botones y seda el vestido del portero.

12.9.1572. Se pagó al mayordomo veintiocho reales de “ “una silla de espaldas taraceada que se compró para asiento de la Justicia en los cabildos que se hacen en verano en lo baxo de las Casas de Cabildo”.


7.4.1573. Se pagaron al mayordomo diecinueve ducados 8 7.125 mrs en que se “vendieron tres alfombras que la ciudad tenía, que se ponían en los inviernos en los escaños de las Casas del Ayuntamiento, cuando se hazían Cabildos e, porque los  dichos escaños eran muy viejos e antiguos e pequeños. La Ciudad mandó hazer asientos mayores de nogal e para el costo de ello se vendieron en almoneda las dichas tres alfombras, se le dieron los diecinueve ducados”.