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viernes, 26 de septiembre de 2014

COMIENZA EL CURSO EN ALCALÁ INFORMACIÓN DE ESTA SEMANA


COMIENZA EL CURSO

 


Tras la feria de Septiembre (da igual que la llamemos de San Agustín, San Mateo o de San Miguel porque las fechas no coinciden con las festividades religiosas), comienza realmente el curso. Para los más jóvenes, se inicia  el curso escolar; otros lo hacen , propiamente, con el agrícola  para emprender la tareas del campo tras recoger el fruto del Agosto e iniciar el arado, la plantera  y siembra; para la mayoría, esta última semana da el primer pistoletazo para pasar del tiempo compartido con el ocio a centrarse exclusivamente  en la vida productiva; incluso, los habrá que fijen el inicio de su calendario cultural, religioso o político a partir de entonar el “ Pobre de mí” llevando a cabo una amplia programación de actos, actividades y encuentros. Es el momento esencial para ponerse bien los espartos, armar de un modo adecuado las mimbres de los canastillos  o abrir bien los cimientos para que no se caiga el edificio futuro o se derrumbe el castillo de naipes. Todos los sueños de estos días, sino se fijan con los pies en el suelo, pueden venirse abajo en las primeras de cambio. En unos casos, simplemente un nudo mal trenzado o un ajuste de un codo defectuosamente colocado ajusta cuentas cuando uno no lo espera. 

En las mañanas y tardes alcalaínas, salvo los días del veranillo del membrillo o el de San Miguel, el caminar invita a pasear y a cargar las pilas en un diálogo entre el disfrute y observación de la naturaleza y la vista dirigida a la utopía de los cielos turquesa que rodean  a la fortaleza de la Mota. El escenario se completa con un aderezo exterior, algo emborrascado, donde la crisis condiciona todas las apetencias, los proyectos  y los buenos deseos de las personas; pues vivimos un espejismo que parece como si el maquillaje de cifras de estos días ya hubiera abierto las puertas del paraíso terrenal, cuando no encontramos en un valle de lágrimas de cocodrilo. Pues, las reglas de juego son difíciles  de cambiar en un mundo muy complicado que  coquetea  entre la globalidad y el soberanismo de la patria chica. Y a  la globalidad casualmente no le preocupa mucho el cambio social sino que esta ha hipnotizado hasta el rincón más olvidado. Por eso, en medio de los cantos de sirenas, se recibe con agrado un buen consejo para la planificación de un año que, en el ámbito local, se presenta muy convulso y guerrero, de modo que  viene a cuento  convertirse en Ulises y no en sus compañeros del  barco de la Odisea, porque el hechizo musical  de tanto canto de sirenas puede llevar a que se viva la fingida liberación y es mejor  apretar aún más fuerte las ataduras en el palo del  serio devenir.

Con este planteamiento,  tenemos asegurado  que, gracias a esta estratagema Ulises, fue el único hombre que oyó el canto y sobrevivió a las sirenas, porque estas  devoraron a los ilusos que se dejaron embaucar, mientras  las sirenas no pudieron resistir y se precipitaron al abismo al verse vencidas.[.

COMO EN EL ROSARIO DE LA AURORA. UNA TRADICIÓN PERDIDA.

 
 
 
LA VIRGEN DE LA AURORA
 
Nacieron la devoción y fiesta de la advocación de la Aurora a principios del siglo XVIII. Por aquel tiempo se adquirió la imagen, recibió culto en la Iglesia de la Caridad y otras veces en la Veracruz hasta que en este siglo se  trasladó su imagen, primero, a la Iglesia de san Juan, y tras la posguerra, a  la iglesia de san Antón. Hay constancia de los rosarios de la Aurora a finales de este siglo, cuando se confunden los hermanos del Rosario con unos escopeteros que asaltaban las casas en la madrugada.[1]De ahí el dicho que todo acabó como en el Rosario de la Aurora, comentado por el folclorista Antonio Machado en uno de sus artículos sobre costumbres perdidas en Andalucía.
 En este siglo, se mantienen todos los elementos típicos de la festividad, de modo que  tenemos noticias del funcionamiento de un año a través de la memoria de gastos religiosos de la hermandad  que entregó a alcalde constitucional del año 1842. La hermandad mantenía la tradición de los demandantes por el campo, el canto de las salves, y la festividad del día  de la Aurora. al frente de la cual había un capellán que celebraba misa en todos los dís festivos y feriados.
En el día de la Aurora, se llevaba a cabo el adorno y la iluminación de la iglesia y de la portada, la vocación o convocatoria de la fiesta con fuegos artificiales, una misa con sermón a cargo de un célebre predicador y la procesión; todos los actos  eran acompañados por una capilla de música, que en aquel año era la de Florencio Alba, y por el estruendo de  cohetes. Se distinguía  entre la capilla que interpretaba durante la misa en forma solemne y la marcial, la iluminación de la iglesia y procesión del rosario de la Aurora se realizaba en el segundo domingo de septiembre. Un elemento esencial eran los faroles y, a partir de agosto, se iniciaban los despertadores con sus cantos, cuya vestimenta era pagada por la hermandad. Como tradición nunca perdida, se celebraba la fiesta de la candelaria y las misas de sufragio por los hermanos fallecidos.
Caso típico de todas cofradías alcalaínas llevaban a cabo la demanda por el mes de agosto recogiendo cereales, y ofreciendo las cuarteleras y faneguueras a los devotos.
Curiosamente, esta hermandad tenían un aspecto familiar que se ha mantenido hasta el siglo XX, aunque se renovó por los años treinta, imitando a los de Priego bajo el mandato de hermano mayor Francisco Huertes Granda. Los Vegas solían ser sus hermanos mayores, los depsertadores y los portadores de los faroles, que desparecieron por los años cincuenta de este siglo, lo mismo que la hermandad

 



[1] AMAR. Acta de cabildo del veintinco de enero de 1783. En ella se comenta que una noche se mezclaron los contrabandistas y escopeteros con los hermanos de la Aurora "que iban al Rosario".

jueves, 25 de septiembre de 2014

HACE TRESCIENTOS AÑOS, CELEBRAMOS FIESTAS POR ESCOCIA Y CATALUÑA





 ESCOCIA

 
 

A veces se celebran acontecimientos de indole internacional por su relación con la  Corte española. En el año 1708, con motivo  de la reunificación de Escocia con Inglaterra gracias al monarca Jacobo de Inglaterra, se llevó a cabo un novenario dedicado a la Virgen de las Mercedes, patrona de la ciudad, en la iglesia Mayor Abacial. Es curioso que por este año hay una plaga de langosta, que dió lugar a varias rogativas por este motivo.[1] Los gastos se dedicaban a la ceremonia religiosa, al sermón, la cera y ministriles, como se manifiesta en la libranza del doce de mayo de dicho año.

 
 
NACIMIENTO DE PRÍNCIPE
 
 
En el mismo año con motivo del Nacimiento del Príncipe " no hubo corridas ni invenciones, tan sólo se celebró la fiesta espiritual" y se gastaron mil setecientos reales. [2]

Un año después un segundo alumbramiento también se celebró con su correspondiente fiesta espiritual en honor a la Virgen de las Nercedes y festejos externos de toros y demostraciones de alegría.



GUERRA EN CATALUÑA
La Guerra de Cataluña incrementa en 1709 las rogativas en la Iglesia Mayor y Conventos como el dos de Octubre que se celebran varias misas.En el año 1710, se celebran con gran fastuosidad la victoria  real sobre los enemigos ( hay que tener en cuenta que eran las tropas  del archiduque Carlos)  en Gerona , Zaragoza y otras ciudades, dedicando una fiesta espiritual a la Virgen de las Mercedes.[3] Destacan las que se celebraron en el mes de Julio por las victorias en el campo real con misa, luminarias y otras demostraciones de alegría-[4]tanto en Septiembre como en Diciembre.





[1]AMAR. Cabildo del tres de abril de 1708.


[2]AMAR. Cabildo del veintiuno de agosto de 1708.


[3] AMA. Cabildo del tres de diembre de 1710.


[4]AMAR. Cabildo del ocho de agosto de 1710.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

DESDE EL MIRADOR DE LOS CIPRESES


DESDE EL MIRADOR DE LOS CIPRESES

 

 

Desde el camino que te lleva a la antigua dehesa de la Hondonera, hay varios senderos y atajos que te conducen campo através, hacia el  paraje de los Cipreses. Se llega por el camino de la cañada del Navazo ( que no nevazo), porque se refiere, más bien, a esos huertos que surgieron en torno a las rocas del milenario mar de Tetis en estas tierras de piedras areniscas, a no ser que algún agricultor la bautizara por un una tormenta de nieve  que le cogió de regreso a la ciudad de Alcalá. Sea Nevazo o Navazo lo cierto que esta tierra te hace pasar de un pasaje, que a veces fue casi lunático,  a las puertas de la ciudad. Los  cipreses cobijan al que otea el horizonte multicolor de los dedos de la Aurora. Y, en su entorno inmediato, un paisaje desolador recuerda la antigua cantera, las tierras y  casa de verano de los capuchinos desamortizados en el siglo XIX, -y antaño mansión de convenciones de los partidos turnistas-, el basurero de los años sesenta del siglo pasado  calizas, y los  almendrales de las lindes que cercaban a las tierras de cereal transformados en pagos de olivares. La modernidad ha llegado a aquel sitio, donde las pequeñas hoyas y los suelos areniscos se han rellenado con tierras margas y escombreras, donde se han levantado varias villas de recreo y huertos familiares. Años atrás, el  ciruelo abundó en la zona.

Como primer golpe de vista, la cornisa pétrea se yergue enredada en matorral de monte bajo, zarzales y árboles frutales, entre ellos alguna que otra higuera, encubren este bastión natural. Por algunos lugares, esta ha sido atravesada

 

 

 
por la modernidad del gaseoducto y su parte superior con algún que otro poste de las nuevas tecnologías.

Si se encaminaba hacia Moclín, Mures, Iznalloz, Guadix y los montes orientales era la vía de penetración más rápida;pero, al mismo tiempo, es, actualmente,  la bajada más expedita a Alcalá la Real. La cultura se ofrece a las primeras de cambio con el afamado colegio público Alonso de Alcalá. Y, a pocos metros, cualquier nuevo residente puede contemplar la amplia oferta que en el campo de la enseñanza dispone en los aledaños de aquel paraje o descansadero que fue el Coto: una escuela primaria y residencia escolar de los años sesenta, un instituto de enseñanza secundaria de los años noventa-el fructífero Antonio de Mendoza-, varias guarderías-privadas y públicas-, un centro reciente  de idiomas del tercer milenio, casa y escuela de la música-donde se concentran a ensayar la coral y la banda de música-, un bullicioso centro de adultos, y no muy lejos el prestigioso Instituto de Enseñanza Secundaria Alfonso XI. El ciclo de formación de muchas personas se cubre desde el preinfantil hasta el tercer ciclo de la enseñanza de ciclos formativos no olvidando otras adaptaciones del sistema  educativo para atender a todas las personas. Esta zona se muestra como una ampliación de la ciudad, a la que se ha socorrido para ubicar no solo los centros educativos, sino otros espacios abiertos del mundo comercial y del tiempo del ocio. La chimenea de la vieja orujera de los años treinta es un punto de la memoria histórica de la ciudad de la M , porque se ha sustituido por una estación moderna de los años ochenta que ofrece al visitante una buena gastronomía como carta de presentación de la ciudad. El ferial se extiende, junto al colegio público, sirviendo de foro semanal de las amas de casas en el sentido etimológico, de lugar de encuentro de las personas y centro de relaciones comerciales, al mismo tiempo que  invita diariamente  al  paseo vespertino y nocturno de la cultura de la calle abierta; y cómo no,  enseña a los escolares en  la educación viaria en una sociedad del automóvil.

                                                      No es este el único sitio del ocio; cercana se encuentra la nueva Casa de la Juventud de atrevida arquitectura ( tanto en sus materiales, como en su diseño) que atrae a la juventud y al mundo del deporte; cercanos  están el Centro del Día y la antigua otra Casa de la Juventud, donde  el deporte se adapta al desgaste de la edad ( la petanca, los aparatos y salas de gimnasia, los juegos de mesa, los pasatiempos de las nuevas tecnologías..). No puede sacarse más jugo a aquel auténtico ejido y era pública, cuando se ofrece junto a la Cruz de los Blanquitos unas inhalaciones deportivas y un lugar alternativo de fiestas  en el Silo. Desde el mirador de los Cipreses,  la caminata invitaba a la descripción deportiva de la ciudad más que a una ciudad festiva por San Mateo.     

martes, 23 de septiembre de 2014

el juego de la pelota




EL JUEGO DE LA PELOTA
 
En nuestra ciudad, existía el Juego de la Pelota en los arrabales de la Pelota en el siglo XVI y , en el siglo XVIII, se puso de moda un juego de Pelota, parecido a la actual pelota vasca, donde los niños y los jóvenes solían golpearla contra un frontón por medio de una pala de madera. La iniciativa solía correr de particulares de la ciudad, que adecuaban el lugar, aprovechando rincones, donde hubiera una pared que le sirviera de frontón. En los años anteriores del 1749, ocupaba parte de la calle  que corresponde con el actual Juego Pelota, debido a un estrechamiento que existyía en aquella calle, que se derribó para ampliarla y tuvo que trasladarse a la calle de Abad Palomino, junto a la antigua  posada, mesón y cuartel, probablemente por la zona donde se amplia el ancho de la calle en el primer e inicial tramo de ella. Hay constancia de esto, cuando don Fernandode Utrilla y don Gonzalo de Valenzuela, pidieron licencia al cabildo municipal para "hacer un juego de Pelota" en los Álámos, inmediato a los Arcos de la Esquina de Capuchinos, donde se ha de formar el banquete igualando el piso sin dispefeccionar la igualdad que debe tener  ni perjudicar el piso ni a vecinos de ninguna clase y además del uso de los maestros del antiguo Juego Pelota"[1]. Pronto, surgieron disputas con el cuartel que ocupaba el solar anexo a la Iglesia de San Antón, que, por aquel tiempo servía de
residencia del Regimiento de Farnesio, dedicado a la remonta de caballos. El señor Márqués de Acandía, capitán general de la Costa, interviene alegando que se "quitan muchas estacas al cuartel que estaba puestas en la fachada para atar los caballos" y solicita que se les devuelvan y desaparezca el Juego de Pelota, dejando libre dicho sitio.
Este Juego de Pelota era propiedad de doña Alfonsa de Alba, construido con licencia municipal y la ciudad emprende una serie de litigios con las autoridades militares, manifestando que no molestaban a la partida de cuatro soldados e incluso se podrían trasladarse a otros lugares. Incluso, el municipio cerciora
No pusieron objección ni reparo los oficiales ni soldados antés, si bien han concurrido gustosos y jugado en él algunos de los soldados, a que se añade que concurriendo a dicho juego la mayor parte de los suxetos deste pueblo, desconociendo la repugnancia de pocos días a esta parte, en los dichos soldados se retiraron y a más un mes que no han vuelto a jugar.


 y escusa la orden dada. [2] Sin embargo, al año siguiente, llegó a intervenir el propio Marques de la Ensenada, enviando una carta: se quiten del Juego de Pelota la estacas puestas por la tropa de Caballería y se aya de mantener proporcionado el lugar en el mesón inmediato al mismo juego para acomodar la tropa. Y más adelante, ordena: Acordó se guarde, cumpla y execute, y en su observancia, suplico a su Señoría el señor corregidor, mande  quitar las estacas y todo lo que embarazase el paso de dicho juego, permitiendo que el caballero comisario de empedrados facilite el que precisa a poner corriente a las calzadas que llegan a los Arcos, camimo Real de Granada.[3]
 

 

 

lunes, 22 de septiembre de 2014

EL TEATRO EN ALCALLÁ LA REAL. LA FERIA.


EL TEATRO EN LOS PRINCIPIOS DE LA FERIA

 

 
 


 



 

            Aunque los últimos años del siglo XVII fueron bastante difíciles para el desarrollo de las actividades festivas, sobre todo, por el impedimento de la propagación de la peste en la comarca en el año 1682 y el deterioro de su obra, no obstante, en el año 1686 se hicieron varias obras con la ayuda de la ciudad, como alude esta libranza del cabildo:

el aposento que tiene en las Casas de Comedias de esta ciudad está muy deteriorado, y, amenzando ruina, assí de tejados como de suelos, y las puertas están carcomidas y por quanto para el aderezo lcciudad libró 110 reales y, según la obra que hasta oy se ha hecho y aber puesto con toda dezenzia, fijando en él las amas Reales a un lado, y, en el otro, el de esta dicha ciudad, y, en medio. la Santa Cruz, cuyas son dichas Cassas, echándole corredores”.

            Hay  constancia de la presencia del Cabildo en el asiento que le correspondía en el Corral de Comedias. Ya en el año 1716 se lleva a cabo el aderezo de su aposento y colabora con cuarenta ducados. Este dependía de la Cofradía de la Veracruz, que no podía asumir muchas cargas porque sus únicos beneficios eran los provenientes de las limosnas.

 

            Pocos  datos hay de la actividad teatral en el siglo XVIII. Solían acudir a partir de la primavera y, tras el agosto, decayendo el interés del pueblo por este espectáculo hasta tal punto que son muy frecuentes las ocasiones que el cabildo municipal debe subvencionar el viaje de ida del autor de comedias. 

            En 1702, murió  en Alcalá y fue enterrado en la iglesia de Consolación  un autor de comedias, llamado Juan Ruz, que estaba casado con Paulos, natural de Sevilla y había muerto en Madrid, donde fue enterrada en la iglesia de san Sebastián. Su compañía se componía entre otros de los siguientes actores: el segundo galán Francisco Velasco, sobresaliente Ignacio Figueroa, primer galante Juan de Chaves, tercer galán Gonzalo Espinosa, apuntador Felipe Martínez, músico Baltasar de Esteban, la quinta dama Catalina Francisco, la primera María Navarrete, y segundo gracioso Miguel de Castro, todos ellos eran deudores  a la jora de morir junto con Francisco de Arias, arrendador de la Casa de Comedias de Granada, que le debía una sortija de oro y dos casacas. Por las noticias de su testamento esta compañía residía en Granada y actuó durante el verano en la localidad[1]. Provenía de Priego, donde estaba de gira antes del quince de agosto y su representante y cobrador de la compañía Francisco Zapata  firmó el concierto de actuaciones con el hermano mayor José Francisco Jiménez de Aranda. La dificultad del traslado obligó a este hermano mayor a disponer de cuarenta bagajes para trasladar 333 arrobas de ropa para el día tres de septiembre.  Por la muerte del autor de comedias se anularon las veinticuatro representaciones comprometidas. La Cofradía recibía un cuarto de entrada de cada una de las actuaciones[2]. 

            Por el Libro de Bautismos de la Parroquia de Santo Domingo de Silos, sabemos que en el año 1744 se demolió el Corral de Comedias, que administraba la hermandad del Cristo de las Penas para colocar la pila bautismal de Santo Domingo de Silos en la Iglesia de la Veracruz, transformándose en un camposanto para los fieles y situado dicho baptisterio entre las capillas de San Catalina y Santa Apolonia. [3] Tan sólo, a finales de siglo el uno de noviembre de 1781, se celebró una obra en las azoteas de las Casas del Ayuntamiento.

 

            El siglo XIX, fue harina de otro costal, se creó un teatro en los bajos de Consolación, el Teatro Leiva. Comenzaron a llegar las obras líricas y de zarzuela. Y el XX, con el Teatro Martínez Montañés inaugurado proliferaron las actividades teatrales, sobre todo con motivo de las fiestas, y qué mejor fecha que la feria, y más entrado el otoño, la de Septiembre.




[1]AHPJ. Escribano Juan Ramírez de Postigo. Legajo 5433. Folio 666. Año 1702.
[2]AHPJ. Escribano Manuel Montes Lezcano. Legajo 5354. Folio 293. Año 1702.
[3] A P S D S. Libro XII de Cabildos del 1744. Acta  del doce de febrero del 1744.

FESTEJOS DESAPARECIDOS EN ALCALÁ EL TORO EMBOLADO..


CON MOTIVO DE LA PAZ ENTRE CARLISTAS Y TROPAS NACIONALES


 
Es muy prolija la enumeración de actividades que tuvieron lugar con motivo de la finalización de la guerra civil entre los carlistas y las tropas reales en 1876. El mismo nombre de Fiesta de la Paz da muestra del deseo de los españoles para conmemorarla durante tres días de públicas fiestas, que se iniciaron el día veinte del mes de  a las ocho de la mañana con el repìque de campanas, y la detonación de veinticuatro cohetes anunciando las fiestas y la hora de adornar las fachadas y balcones. A esto se unía la izada de la bandera Nacional en las Casas Capitulares y en el Castillo de la Mota. Es curioso que la campana del Reloj, a las once de la mañana, hacía la señal al resto de las torres de las demás iglesias para que repicarán a vuelo, al mismo tiempo que intervenía la Banda de Música tocando la marcha real y se descubría el retrato del Rey, colocado de antemano en la central del balcón del municipio y bajo el dosel de terciopelo y escoltado por la Guardia Civil con uniforme de gala con doble centinela. A continación el ayuntamiento, autoridades y personas notables, previamente convocadas, se dirigíán precedidas de la Música Marcial desde la Casas Consitoriales hasta la Iglesia Mayor por las calles acostumbradas. Allí se se cantaba un solemne Te deum de acción de gracias al Todopoderoso por la anhelada paz de la Península que nos ha concedido.

A las doce del mismo día tenía lugar una compañía enmascarada y a caballo, compuesta de unos veinticinco jinetes que recorrían las calles de la población iniciándose por la plaza y anunciando el baile  vespertino.

A las cuatro de la tarde la susodicha comparsa, a pie, entraba en la Plaza, precedida por el director y bastonero, donde ejecutaban preciosos bailes de vistosas figuras, al mismo tiempo que alternaban con una estudiantina, numerosa y bien organizada, que amenizaba las horas hasta la caída del sol.

A las ocho de la tarde, los vecinos iluminaban sus balcones y ventanas, lo mismo que las Casas Consitoriales, adornadas desde las primeras horas de la mañana, encendían un precioso juego de faroles, diseñado al profeso para dicho acto. Durante este acto, alternaban campanas, cohetes y música y finalizaba a las once de la noche.

Al día siguiente, el veintiuno de dicho mes, por la mañana, las comparsas de baile y la estudiantina paseaban por las distntas calles de la ciudad y se postula por las familias de los ocho hijos que habían muerto y tres heridos en la batalla. Esto lo hacía la Estudiantina y a las cuatro de la tarde, se organizaban premios de cucañas de esmeradísimo ingenio  y en las que , si se hace difícl conseguir el lauro, ofrecen en cambio la respetable ventaja de que no sean sencibles ala caída.

A las ocho de la tarde de nuevo se iluminará toda la población y la música, cohetes y campnas repetirán los actos del anterior día. Un repique general de campanas era la señal de finalizar la jornada.

El día veintidós, la comparsa y la Estudiantina anunciaba los actos recorriendo las calles. A las cuatro, un torete envolado se lidiaba por los aficionados. Por la noche, las mismas, campanas y la música se organizaban en el fin de fiestas  que se componía de mangas de fuego, bengalas y lanzamiento de cohetes.

El día veintisiete, tenía lugar en la Iglesia de Consolación solemnes misas con la asistencia de la corporación y la ciudad porel sufragio de los fallecidos en guerra, adornándose el templo para dicho fin con crespones, colgaduras, trofeos y catafalcos.



[1] AMAR. Actas de los cabildos del cuatro, seis, quince y veintitrés de juliode 1837.
[2] AMAR. Acta del cabildo del nueve y dieciséis de febrero del 1852. Los actos tuvieron lugar el día dieciséis.
[3] AMAR. Acta del cabildo del veintinueve de julio de 1843.
[4] AMAR. Acta del cabildo del 30 de septiembre de 1868.
 
EL TORO EMBOLADO




El toro embolado es un festejo tradicional  en el que se colocan a un TORO dos bolas de fuego en sus astas. No se conocen realmente sus orígenes, pero junto a otros festejos taurinos en los que no se le da muerte al animal pueden tener su origen en la CULTURA DE MINOS u otras tradiciones prerromanas.[

 

Embolamiento de un toro.
El recinto donde se realizan estos actos suelen ser las propias calles de la población donde se celebra. Se acotan las salidas mediante barreras, siendo éstas de forma piramidal para evitar que el toro consiga derribarlas. Ello a su vez sirve para dar un refugio a los participantes del festejo.
Se coloca un pilón,[2] preferente en una zona amplia como en una plaza; luego se pasa por el centro una soga la cual va ligada a las astas del toro, que se encuentra dentro del corral o encima de un camión que lo transporta.
Defensa en la que los participantes del encierro pueden trepar para protegerse del toro.
Una vez se da salida al astado un grupo de hombres tira de la cuerda para atraer el toro al pilón; esta operación es bastante delicada puesto que hay que evitar que se enrolle o lastime el animal.
Una vez se consigue tener al toro junto al pilón, se coloca una pinza que agarra la soga y que impide que el toro pueda retroceder, cortándose el resto de la soga, quedando el toro sujeto.
Una vez el toro está fijo en el pilón, comienza el trabajo de insertarle los herrajes con las bolas o el embolado.[3] Ello no siempre es así, a veces los toros ya vienen con el montaje a punto y sólo es necesario prender las bolas.
Los herrajes deben adaptarse perfectamente al pitón del toro, llevan dos abrazaderas que sujetan firmemente los mismos. Las bolas de encima del herraje se tienen que distanciar de la faz del animal para no causarle daño. Las mismas suelen estar compuestas por estopa de cáñamo impregnada de materiales inflamables.
Cuando los herrajes están colocados, se prende fuego a las bolas para inmediatamente después cortar con un cuchillo la cuerda y dejar libre al toro.
En este momento se queda sólo el individuo que cortará la cuerda, y un compañero de confianza que le sujetará al toro por el rabo para intentar frenar la salida del toro, ya que el cortador se encuentra en franca desventaja frente al astado.