albergó mi sueños infantiles,
un cra puso con flores de lises
la portada , balcones y los vanos.
nos dio muchas alegrías y sustos miles,
nos recuerda las fatigas inverosimiles,
que muchas familias soportaron.
Esta casa,de estilo neoclásico,
capellanía del Castillo hidalgo,
fue testigo de tiempos de emigrantes.
común servicio entre sus habitantes ,
- jornaleros, labriegos y paniaguados-
y el compartir los años duros de hambre-.
Esta casa lindaba por estos años con la academia y escuela de un maestro desterrado de la guerra civil Salvador Medina, natural de Frailes como su hermana la maestra María Teresa, que preparaba a los alumnos a estudios secundarios y formativos por mis tiempos infantiles y , antes fue de la famlia de la los Revelles, todos maestros . Y por la casas de arriba, con la familia López de las Riberas. En tiempos anteriores, con la Casa de la Sociedad Obrera de la Emancipación, propia de Manuel Ceballos, donde acudían personajes de nuestra historia de los años treinta el capitán José Castillo Sanz de Tejada, su hermano Valeriano, los alcaldes republicanos Pablo Batmala y Salvador Frías entre otros.
Esta casa se acabó de construir en 1788, como señala la leyenda sobre su dintel del balcón central y refleja la construcción de aquellas mansiones hidalgas, con portada y fachada de piedra, adintelada y sobre ella un friso con esquemáticos juegos de estrías que envuelven en un círculo pequeño la flor de lis. Tres balcones presiden el segundo cuerpo y otros tres vanos en forma de ventanucos en las cámaras como tercer cuerpo. Generalmente estos respondían a las siguientes funciones: el primero , para entrada, portal, vestíbulo, algunas habitaciones de diverso uso, patio, corral y caballerizas; el segundo cuerpo con salas, dormitorios y cocina y el último cámaras donde se albergaban las trojes de cereales y frutos del campo y de la matanza. Esta casa desarrolló varios cuerpos en torno al patio central, donde estaban los servicios comunes de lavandería y de higiene. En esta casa, con número 40 de la calle de la Veracruz, vivieron un pariente de mi abuelo Adriano Hinojosa Bailón; por los años treinta, miembros de la familia Daroca Castillo, comerciantes y enrolados con la familia de Ruiz Matas, pero en sus orígenes con la familia de Valeriano Castillo Piqueras, propietario de Alcalá la Real. Estos a su vez, tras la guerra de la Independencia, en los años treinta del siglo XIX , provenian de la familia de don Julián Piqueras y doña Florencia Santillán. Estos, a su vez, incardinados, con la familia de don José Aranda, un clérigo que dio origen a la casa y su hidalguía. Y yo viví desde 1954 hasta 1960. Con las familias del emigrante a Madrid
Montoya, el panadero Moya, los García Martín, los Sotos, los Arjona Gámez y los miembros de la viuda Pilar Gálvez...





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