martes, 30 de diciembre de 2025

LORENZO ESCUDERO, AUTOR DE COMEDIAS EN ALCALÁ LA REAL

Lorenzo Escudero  no es un nombre tan prominente como Lope de Vega o Calderón. Pero fue un autor de comedias del Siglo de Oro español, activo en el XVII, un dramaturgo del círculo de Calderón, y su obra se inserta en la gran tradición teatral barroca, participando en colecciones y editando sus piezas para el teatro de la época. Sus obras a veces se incluyeron junto a las de otros autores contemporáneos en compilaciones como el "Jardín ameno" o bajo la égida calderoniana. Estaba casado  con Juan de Cisneros y , junto a ella como segunda dama en 1637, formaba parte de la compañía 

de Antonio de Prado, autor de comedias que actuaba en Madrid ntes de las Carnestolendas de

1637. Por aquel tiempo ganaban los dos 11 reales de ración, diecisiete por representación, 

caballería par sus personas y oblgación de llevar hato). Por la década de los cincuenta se le  ve actuando en Valencia como

músico y gracioso.

Por un documento sobre su compromiso a actuar en el Corral de la Montería de Sevilla

podemos conocer la vida de los corrales de su tiempo y la relación de las compañías teatrales

 (AHPJ 5041 LEGAJO FOLIO 486).A ravés de una escritura de poderes , el sevillano Juan Batanes 

se comprometía como arredador ( corral, aposentos, sillas, bancos, ventanas..), por la licencia concedida por el teniente de alcaide

de los Reales Alcázares Alonso Alemán, ( 14 de agosto de 1648) a  ontratar con losautores de compañía 

para representar sus obras en dicho corral, cobrando la entrada y pagando al arrendador lo comprometido.

Se citan compromisos con Juan Fwernández Castro y Mar cos Díaz Varta, vecino d Antequer y a otros cuaqlueira

para presentar comedias

Un segundo documento se firmaba en Alcalá la Real  a 28 de septiembre del mismo año,

Aparece el representante de la administración sevillaa Juan Pérez de Castro

y firmaba el contrato como sustituto de Juab Batanes, con Lorenzo de Escudero, autor de comendas 

y su compañía que era:

Lorencio de prado

Juan Acacio

Lorenzo de Castro, 

Antonio de Santiago,

 y su mujer.

<Joan de Miramonte

y su mujer María Jiménez

Ana María, viuda de Tomás Enríquez

Francisco de Arteaga

Joan de Morales

Pedro Palacios y 

Alonso Martínez

María Segura

Antonia de Santiago


como representantes de de la compañía, estantes en Alcalá actuando, se obligaban a

-a llevar a cabo cuarenta representaciones presentes y una jámas vista desde el tiempo que durare las

actuaciones en Corral de Comedias.

-Se le han de pagar en cada día de las representaciones 250 reals en cada día 

de las dicha 40 representaicones y se le daba al admini¡nistrador por adelantado  cinco mil reales 

del día quince de  octubre .

El administrado se comprometía a dar el corral de comedias limpio y 

desambarazado y no se podía representar los sábado, y si acaso alguno,

debían estae enconformidad las partes.


No podía hacer las cuaretna representaciones en otros corrales, se cita el Coliseo, y en caso de 

que lo hicieran podían ser demandados.

-Podían ejecutarse las faltas o auscncias de representación por el administrador al no ofrecer

limpio o desembarazado el corral, o inasistencia de los comediante en cada uno de los responsables

a los actos. 


al 















-




Puntos clave sobre Lorenzo Escudero:
  • Época: Principalmente activo durante el siglo XVII, en plena época del Barroco español.
  • Contexto: Cercano a la figura de Calderón de la Barca, formando parte de la segunda generación de dramaturgos del teatro barroco.
  • Obra: Escribió comedias, aunque no siempre destacando individualmente, sino a menudo dentro de las grandes colecciones de teatro popular de su tiempo, como las "comedias sueltas" o antologías.
  • Estudio: Su figura y obra han sido objeto de estudio por expertos en literatura aurisecular, como Juan Manuel Escudero Baztán. 
En resumen, Lorenzo Escudero es un autor representativo de la prolífica producción teatral del siglo XVII, una figura menor pero relevante dentro del vasto panorama de la comedia barroca española, según fuentes académicas

 https://www.revistaatalanta.com/index.php/ARLB/article/download/417/327/239

domingo, 28 de diciembre de 2025

CASTELLANO NUEVO

 

Hemos realizado varios artículos sobre la presencia gitana en Alcalá la Real , los primeros asentados  y sobre sus oficios. Predominan los vecinos de la ciudad  y los que acuden como vendedores de ganado, sobre todo, procedentes de Granada. Un aspecto que hemos comentado es su participación en las fiestas, principalmente, las del Santísimo Sacramento o del Corpus y su octava, interviniendo con sus danzas y sus instrumentos de percusion ( ginebrinas, panderetas...). También lo hicieron en la villa del Castillo de Locubín (AHPJ 5041 folio 32, Pedro Ruiz Baena , 28 de febrero de 1646), En concreto, Cristóbal de Linares, vecino del Castillo y el criador de  caballos Sebastián de Medrano, vecino de Alcalá, que aparece como castellano nuevo ( una nueva acepción de llamar a los gitanos a la manera de los cristianos nuevos  para los moriscos), se comprometieron a realizar las fiestas del Corpus, su octava y días de intermedio en la villa del Castillo de Locubin, cuyo mayordomo era el presbítero Pedro de Contreras. Estas danzas se componía de siete hombres y siete mujeres con sus sonajas. Se comprometía el primero a entregarle el día de la víspera 29 ducados al gitano y por adelantado 49 reales. 







En el siglo XVII, la danza gitana se manifestaba en celebraciones populares, especialmente en el Corpus Christi, donde grupos de gitanos eran contratados para actuar con danzas de "jaleo o sarao", mezclando lo profano y lo culto, y eran acompañados por instrumentos como castañuelas, dulzaina y tambor, siendo distintas de las danzas cortesanas y precursors del flamenco en Andalucía. En Cataluña, el Baile de Gitanas, con su palo central y cintas, ya estaba documentado como ritual de fertilidad, aunque sus raíces son más antiguas, y se bailaba en fiestas mayores. 
Características de la danza gitana en el siglo XVII:
  • Contexto festivo: Los gitanos actuaban en grandes fiestas religiosas como el Corpus, lo que sugiere una danza social y de exhibición, no necesariamente flamenca en su origen, sino una expresión popular.
  • Instrumentación: Utilizaban instrumentos como la gralla, tambor, pífano y castañuelas, creando un sonido festivo y rítmico.
  • Diferenciación social: La danza de los gitanos se consideraba un "baile" del pueblo llano, diferenciado de las "danzas" aristocráticas más formales, aunque compartían elementos estéticos barrocos.
  • Danza del Palo: El Baile de Gitanas catalán (documentado desde el XVII) giraba en torno a un palo (símbolo de fertilidad), trenzando y destrenzando cintas, mostrando una danza comunal y alegre.
  • Contratos: Existían registros de contratos para contratar grupos de gitanos para bailar en estas festividades, detalla esta fuente y esta otra fuente. 
Diferencias con el flamenco:
  • Flamenco: El flamenco como lo conocemos hoy es una fusión posterior, principalmente andaluza, que se profesionalizó con el tiempo, aunque los gitanos fueron actores clave en su desarrollo.
  • Danza Gitana del XVII: Era más una danza popular de celebración, a menudo con vestimentas "gitanas" del siglo XIX (no flamencas) y no el estilo puro y pasional del flamenco posterior. 
En resumen, en el siglo XVII, la danza gitana era una parte vibrante de las fiestas populares españolas, con un carácter propio y distinto de las danzas cortesanas, y sentó bases culturales que luego se entrelazarían con el nacimiento del flamenco en Andalucía. 





EN LA SEMANA DEL JAÉN . ENTRE EL PINO Y EL BELÉN.

 






LA MOTA ENTRE EL PINO Y EL BELÉN













En estos primeros momentos del invierno, el correspondiente solsticio atrae a los seres humanos para agrupar una serie de días festivos en ese vaivén del decurso temporal. Algunos se remontan a Mitra para fundamentar las celebraciones de estas fechas. Los que más, dentro del mundo europeo con tradición grecorromana, se contentan con las explicaciones y razonamientos de Julio Caro Baroja, fundamentándose en la alternancia del péndulo estacional entre dos los ejes de contraste, la alegría/ la tristeza, la vida/ la muerte, el bien y / el mal.  En Roma, celebraban las Saturnales y salía la gente a la calle travistiéndose en los papeles y roles, los esclavos en patricios, los pobres en ricos y los humanos en dioses. Constantino cristianizó esta fiesta con la celebración navideña. Y, a partir de este emperador, salvo los momentos iconoclastas, los pueblos de tradición cristiana convirtieron esta fecha en una de las más celebradas. El portal ocupó el lugar por excelencia de los templos. Los misterios, los autos de Nacimiento, las representaciones ante el portal y el villancico no faltaron en muchos pueblos. Recientemente, san Nicolás, santa Claus, y papa Noel comenzaron a invadir los hogares europeos y suplantaron la tradición helenística en los pueblos del Sur. Como una reliquia, los templos, algunas instituciones y familias mantienen esta tradición.









 Pues, ya es raro encontrar familias que realicen esos belenes familiares, procedentes de la tradición napolitana, Lo más frecuente y extendido es el árbol de Navidad, ese pino talado de las sierras del entorno, para colgar las lucecitas de colores y, de vez en cuando, un crisma de sus amigos o empresa. Incluso ni eso. El belén ha sido desplazado por los SMS y el WhatsApp ininterrumpido que te envía los más insospechados mensajes. Rebuscan en el arte y lo vulgarizan, deforman en el copiar y pegar la naturaleza y la convivencia caricaturizando hasta el personaje o ser vivo más pintado. Se hacen tan reiterativos de que no es raro que te acosen con la misma salutación por diversas emisiones de grupos




   Entre belenes y pinos navideños, se experimentan las más diversas sensaciones. Por un lado, el belén invita a la reflexión, a recorrer todos los meses del año. Por otro lado, el pino te eleva, te invita a planificar el futuro. Parece como si el belén fuera más acogedor, y el pino más frío, más cortante, pero más optimista.

Ante el belén, lo primero que te viene a la mente, es la recién estrenada estación de invierno en medio de una lluvia muy esperada, el impacto de la emigración en la ciudad de la Mota, el frío de los cajeros que se convierten en dormitorios humanos.  Si uno  se detiene en los diversos paisajes, el belén te acerca a la desertización y la prolongada sequía que nos ha invadido casi todo el año; o te hace compartir el caminar diario del pueblo, los artesanos te transportan a  las nuevas empresas y los nuevos  yacimientos de trabajo en el polígono del Llano de Mazuelos, las chabolas y cuevas te sumergen en las viviendas de patrimonio perdido, alguno deseado como la Casa del Pecado, y otras en trance de  estar condenadas a la picota de una letal ruina; si  uno se sumerge uno en el bullicio del zoco palestino, le deslumbran las luces de una  Navidad luminosa, las  gentes que acuden al recinto fortificado, las convocatorias de festivales, fiestas, ferias, encuentros y congresos; si uno se fija en la mirada del rey Herodes, se encuentra con la lucha por la violencia de género o por la exclusión; si se monta en la barca del río Jordán, contempla los olivos y los vides que estaban  ahítos de sed.  

 

En el pino, por su parte, la mirada se prolonga hacia el nuevo año. Tras el paso del este otoño tan veraniego, con el pino llegó el invierno y transformó los ciclos estacionales de modo que casi convirtió el otoño en verano y el invierno en otoñal. Se adelantó la recogida de aceituna, los frutales se encogieron, las fuentes se secaron y los pantanos ajustaron al milímetro el desembalse para mantener el abastecimiento humano. En su verticalidad, nuevos proyectos pretendían paliar la acogida y alojamiento de los trabajadores foráneos. La robustez del tronco apuntaba para mejorar el total de la muralla del Aire o la arruinada del Trabuquete, reclamaba un nuevo Urban o Edusi o sepa Dios como se llamase para paliar la posible degradación del patrimonio.  Este conífero afilaba su punta para abortar los malos sentimientos y crear nuevos espacios de convivencia y de compartir en una feliz patria común. Veía enlazados y repletos de empresas los polígonos industriales, y anunciaba nuevas perspectivas para las cosechas de aceite, cereales, espárragos y frutos. En tiempos de Navidad, parece que deben predominar los buenos valores de aquellos pastores que se reunían en la cueva. La solidaridad suele campar por todos los rincones, esparciendo la generosidad y la alegría en las casas desechando todo tipo de malas intenciones. Igualmente, acontece en las asociaciones grupales y colectivas; es tiempo de ágapes, reconocimiento de méritos, pagas extraordinarias, y de las correspondientes bolsas de estas fechas.

Sin embargo, el contexto sociopolítico no presenta, ni por asomo, este paisaje tan plácido y tranquilo. Las espadas están en alto por todos los rincones que uno dirija la mirada. Si nos fijamos en la política nacional, las aguas no bajan tranquilas, es imposible mantener el gobierno nacional tras las elecciones últimas. Nadie se deja domeñar ni cede, ni tiene voluntad de consenso, de modo que el espíritu navideño ya no cala en estos lares del mundo de la poli como en otros tiempos. Predominan las miradas de reojo entre la gente, nadie tiende la mano, todo el mundo se guarda un as en su manga y el disenso bulle por doquier sin visos de que la luz del acuerdo asome, ni por casualidad. Está claro que para los contendientes ya no se juega una simple partida o una batalla más, se apunta a su futuro próximo de subsistencia.




 

 

         

Y, no hay un ángel esperanzador, en estos tiempos de tensar la cuerda para conseguir lo máximo en las conversaciones de alto nivel, no se enciende ni la luz de una lánguida vela de esperanza. Incluso, se extienden la incertidumbre y la desesperanza ante tantas ilusiones levantadas a lo largo de todos estos años. Parece como si el guion se hubiera escrito al revés. Se ilusionaba, pero el resultado último estaba ya totalmente dictado con un desgraciado final; y, es un decir el final, más bien se ha caído en un tiempo de inseguridad institucional, y proclamación de continuas transiciones, como si no hubiera costado ni un gramo el cambio de la dictadura al sistema democrático.

No se ha

ce caso al anuncio “Paz a los hombres de buena voluntad”. Parece como si el ejercicio de la democracia quedara reflejado en proclamar la contrariedad o la adversidad de todo lo que significa la buena gobernanza; se han pasado, en un pizco, bloques de páginas de los tiempos de los pactos como los de la Moncloa, de los consensos en los asuntos de Estado como ocurrió en muchos actos del último tercio de siglo, y, de la paz social entre los diversos sectores sociales en muchos conflictos y situaciones de crisis.

Ojalá renacieran, para el 2026, estos personajes repletos de buenos deseos de felicidad para todos, los que quiero compartir con mi belén y vuestro pino.